
Despertó
lentamente y su primer sensación fué un fuerte olor nauseabundo que impregnó
sus sentidos.
Intentó abrir
los ojos, los sentía pesados y agudos
pinchazos de dolor no lo dejaban siquiera mover los párpados. Algo los cubría.
Hizo un esfuerzo por mover las manos y los pies pero el adormecimiento no le
permitía ser consciente de ellos, tal vez era producto del frío que le helaba
la sangre o no, quizá era la posición. Estaba atado con los brazos y las
piernas hacia atrás, la cara daba contra el duro suelo, con razón le dolía
todo. Recordaba su primer borrachera, las nauseas, los vómitos, la mente
embotada, la pérdida de equilibrio y de la noción del cuerpo... Aquella
sensación ni se asomaba a lo que sentía ahora. Y el terrible dolor que no le
permitía pensar.
Sentía la boca
pastosa, seca, y un mal sabor que llegaba hasta la garganta. El frío se colaba
por su cuerpo, y la humedad lo penetraba, congelando sus huesos, pero no estaba
al aire libre, sino en un reparo.
Intentó nuevamente moverse pero sus músculos seguían sin responder, se
le escapó un gemido y ese pequeño ruido fué cómo una masa golpeándole las
sienes. Se quedó inmóvil por unos cuantos minutos, tratando de enfocar su mente
y recordar de qué manera había llegado ahí.
La última imagen
que su mente evocó fué en el estacionamiento de su edificio. Cuándo lo vió ahí,
apuntando al Chueco con su Magnum se quedó como una roca, duro, no podía creer
lo que sus ojos le estaban mostrando, pero si, era él, era Miguel Ángel, no lo
había visto en más de veinte años. Su aspecto era diferente, llevaba el cabello
más corto, barba de días, su cara era mas rellena y su cuerpo mas robusto, pero
al fijar los ojos en sus pupilas celestes lo supo, lo vió. Trató de moverse con
rapidez, pero ni bien hizo el primer intento un fuerte pinchazo en su cuello lo
sorprendió. Inmediatamente, sintió el descenso abrupto de su presión arterial,
los músculos se volvieron laxos con el consiguiente desvanecimiento. Y eso fué
todo, luego la nada.
Lentamente
comenzó a sentir un hormigueo en sus extremidades y los dolores se hacían más
manifiestos, pero estaba vivo, porque si estuviera muerto no sentiría dolor...
salvo que existiese el infierno y él estuviera ahí, purgando sus culpas,
pagando por todas aquellas muertes que pesaban sobre él. Se atravesó en la
mente su madre, ¿podría haber hecho algo para salvarla? Si hubiese llegado
antes, si no hubiese ido al colegio... ¿habría cambiado en algo su destino? ...
no... él no podría haber hecho nada por ella… y ese definitivamente no era el
infierno, él estaba vivo, y estaba
decidido a seguir así. No podía pensar con claridad, apenas sus músculos
respondían ahora con pequeños espasmos. Trató de silenciar su mente intentando
discernir algún sonido de alrededor, esperaba escucharlo regresar, a matarlo,
pero él no estaba. Se había ido y lo había dejado. Tal vez sólo lo dejaría ahí,
muriendo de hambre y frío, no sería tan terrible después de todo. Agudizó más
el oído. A lo lejos, el tenue e insistente sonido del agua al correr. Estaba
cerca de un río, pero dónde? ¿Era de día o era de noche? ¿Cuánto hacía que
estaba allí?
Un leve susurro,
el roce de algo lo sobresaltó. ¿Qué era? ¿Venía de afuera? No, no venía de
afuera, alguien compartía el lugar con él.- ¿Quién es?
-¿Pedro?...-la
voz llegaba tan suave que apenas si lograba distinguirla-¿Pedro? ¿sos vos?
-¿Adrián? no lo
puedo creer... ¿Para qué te trajo? ¿Cómo estás?
-Mas o menos,
supongo que igual que vos.
-¿Viste algo? ¿Sabés
donde podemos estar?
-Nada Pedro, me
apuntaba con un arma, se acercó, me golpeó y no recuerdo nada mas, perdí el
conocimiento inmediatamente. Lo que es obvio es que no trabaja solo.
-Por supuesto
que no trabaja solo. No entiendo cómo no lo sospechamos antes.
-No quiero
morir- Sollozó Adrián.
-Tranquilo,
ayudame a pensar en algo. Yo tampoco quiero morir, no ahora- la imagen de
Guillermo se coló en su mente y la dificultad para respirar se agravó en ese
instante. Inspirar despacio... retener el aire contando hasta diez y expirar
más lentamente aún, en su mente repetía el ejercicio incansablemente para
lograr acompasar el ritmo, cómo si en esa posición pudiera lograrlo.
Trató de ordenar
sus pensamientos, el había salido del consultorio cerca de las diecinueve
horas, debía ser de noche. Tenía que encontrar la manera de salir de ahí. Pero
siquiera tenía una mínima idea de dónde estaba, el lugar era tan gélido que no
parecía ser una construcción normal, más bien algo precario...pero ¿dónde?
Su cuerpo
comenzaba a responderle e intentó aflojar las cuerdas que ataban sus manos,
pero con cada movimiento éstas se tensaban más y tironeaban sus pies. Adrián
parecía haberse dormido.
Los sonidos de
la noche cesaron de repente, como si de pronto se hubiesen percatado de la
presencia del peligro. Pedro afinó sus oídos, alguien se acercaba. El ruido de
una cadena soltándose retumbó en el lugar, la puerta se abrió y el viento
helado chocó su cara produciendo escalofríos.
El asesino se
acercó sin emitir sonido y se escucho un ruido metálico y la voz de Suarez
lanzando un grito ensordecedor.
-¡Basta! ¡No le
hagas nada! ¡Soltalo Miguel... él no tiene nada que ver con esto.- Pedro largó
lágrimas de odio, de rabia, de impotencia. Y Adrián seguía gimiendo con las
torturas que le impartía despiadadamente. Lo golpeaba con fuerza, en las
piernas, la espalda, arremetía en su cuerpo con odio. Descargaba su furia y
tras los golpes sólo se escuchaba un sonido ronco salir de su garganta.
Ignoraba la presencia de Pedro ahí, cómo si no lo oyera suplicar piedad para su
custodio, como si le resbalaran las maldiciones que salían de su boca.
Perdió la cuenta
del tiempo que se dedicó a torturarlo y luego en un mutismo total se retiró del
lugar.
El Chueco
permanecía en silencio, ¿lo habría golpeado hasta matarlo? Las lágrimas
surcaban su rostro, ya no aguantaba tanta tensión en su cuerpo. El cansancio se
apoderó de él y embotado por el llanto se
durmió.
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Después de la
intensa búsqueda organizada por Marcos, Guille llegó sólo a su hogar hundido en
una terrible aflicción. Se adentró en él y un estremecimiento lo recorrió de
pies a cabeza. ¿Cómo haría ahora para seguir? El tan temido momento había
tomado forma y el dolor que lo invadía sobrepasaba ampliamente el imaginado.
Recorrió con su mirada sus cosas impecablemente acomodadas, su ropa, sus
anotaciones, su perfume... La imagen de su sonrisa irrumpió colándose en su
mente, tomó aire en un suspiro cargado
de angustia... mi amor... el dolor es tan profundo... tan intenso... no lo
soporto... perdoname pero no puedo... Las lágrimas que llevaba reteniendo
iniciaron su recorrido. Una serie de imágenes de los asesinatos vinieron a
recordarle el horror y rompió en llanto. Tomó la botella de whisky, sirvió un
vaso lleno y lo observó ofuscado. Si caigo ahora no salgo más. Resonaban
en su mente las palabras que le había regalado aquel día..."me duele... me
importás... me preocupa que te lastimes... te amo", tomó el vaso con
bronca y lo estrelló contra la pared e
hizo lo propio con la botella. Sentía una lucha interna que no sabía
cómo sobrellevar. Por un lado la desazón de saberlo en sus manos, preso de sus
instintos asesinos, recibiendo los martirios, sufriendo, llorando, rogando por
su vida, y frente a eso una promesa... te voy a buscar... te voy a
encontrar... esperame... mantenete vivo...¿qué estaba pensando?... él no
era tan fuerte... eso fué una vil mentira... una promesa hecha en un descuido,
en un exceso de confianza, creyendo ilusamente que lograría detenerlo...¿qué lo
hacía pensar que ahora sí lo iba a encontrar?... todo parecía repetirse... su
historia... aquel caso... sus errores... Laura... El pasado regresó para
golpearlo, para enfrentarlo al lado más débil de su fortaleza, para hundirlo en
el abismo que tanto temió. ¿¡Cómo podría sobrevivir!? Ingresó al baño y se
ubicó frente al espejo. Sin pensarlo abrió el botiquín y sacó el frasco de
tranquilizantes... Miró dentro... había cantidad suficiente... si lograba
tomarlos todos lo lograría... adormecería un poco el suplicio que lo tenía
preso. Para cuando lo encontraran ya no habría vuelta atrás y al fin encontraría
esa paz que le arrebataron. Comenzó a sacar uno a uno los comprimidos y los
colocó en un pequeño platito, los desarmó con paciencia... sería más fácil
tomarlos así y los podría ingerir todos
juntos... el efecto sería mas letal aún.
A punto de
colocarlos en un vaso con un poco de agua irrumpe el sonido del timbre
sacándolo de sus cavilaciones.
No iba a
atender, nadie impediría que finalizara su cometido, siguió con su tarea
insistente y de pronto sintió unos golpes en la puerta. Se acercó en silencio.
-Guiye! abrime
por favor. Sé que estás ahí, no me hagas enojar, no me voy a ir de acá sin
verte- El silencio por respuesta.
-Dale! no me
jodas! porque rompo todo, y no amenazo yo eh?!... Se cómo te sentís, te lo
juro, pero no podés dejarte caer, estoy seguro que Pedro sigue vivo. ¿Vas a
dejarte vencer sin luchar? ¿Sin intentar al menos salvarlo? Dale, yo sé que me necesitás,
quiero acompañarte! Yo te quiero Guiye!
Escuchó el ruido
de la llave apenas y respiró aliviado. Cuando asomó por la puerta vio
desfigurarse el semblante de su amigo y abalanzarse a sus brazos. Apenas podía
contener con sus fuertes brazos los espasmos que invadían su cuerpo- Vení Guiye
vamos a tomar algo...
Las lágrimas
derramadas aflojaron su angustia y un poco mas repuesto preparó café.
-Te juro Betito
que estoy desarmado. Siento que mi vida está paralizada, me siento como en
medio de la nada sin poder moverme. Detenido, derrumbado.
-Te entiendo
Guiye, pero no es momento, perdoname que sea tan duro, pero él te necesita.
-Y yo a él
Beto...yo a él.
-Si pero el que
está en las manos de un asesino psicópata es Pedro... y él confía en vos, y te
espera, ¿qué pensaría si supiera que ni siquiera intentaste ayudarlo?- Guille
se perdió en esas últimas palabras. Era cierto, él le prometió que lo buscaría
y lo encontraría. Debía agotar los recursos, debía salvarlo.
-Tenés razón
Betito, Gracias...
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***Su cabeza era
un torbellino de ideas, cuando Beto se fue, ingresó al baño y tomó el polvo de
los somníferos. Después de observarlo por incontables segundos, lo introdujo en
el frasco y lo cerró guardándolo en el botiquín, en el mismo lugar de donde los
sacó. Ese trágico final podía esperar… Si fallaba, la solución estaba a salvo
en ese botiquín. Si no lograba salvarlo, ya tenía la salida… Fácil,
hipnotizante y sin dolor, pero mientras tuviera una esperanza, una sola
esperanza de encontrarlo con vida, lucharía.
No quería, pero
era inevitable que pasara… Su mente, esa
maldita y acusadora memoria lo llevaba de regreso a Laura. Su rostro varonil se
redujo a un gesto pavoroso de dolor y temor. Se contorsionó como un junco sobre
la bacha de loza y se quebró. La reminiscencia de su cuerpo cálido y esbelto,
su voz conciliatoria, sus ojos rasgados y sus pechos de miel lo hicieron
estallar en llanto. Cuanto la había amado… Maldita e inagotable memoria, hizo
lo que pudo para que esa imagen no volviera, pero esa imagen tenía que volver
para salvar a Pedro. Como si desde el mas allá, Laura lo estuviera asistiendo
para que no volviera a pasar. Como si ella hubiese elegido ser su ángel para
que esta vez el sádico mal no pudiera ganar… Volvió a verla sin vida debajo de
ese cristal… y sintió que ella volvía para ayudarlo.
Secó sus
lágrimas. Se lavó la cara y miró por la pequeña ventana del baño. Había
intentado dar descanso perpetuo a su tormento, pero al observar la noche por la
ventana, decidió reinsertarse en esa vida y recorrer todos los caminos que
fueran necesarios para encontrarlo. No lo iba a dejar en manos de ese monstruo,
lo iba a encontrar fuera como fuera. Buscó su celular y llamó a Beto.
-¡Beto volvé!
Vení a buscarme… ¡Esta noche no duerme nadie! Esta noche quiero a toda la
brigada en pie y te juro, como que me llamo Guillermo Graziani, que nadie va a
dormir hasta que Pedro aparezca con vida!
A Marini la voz
se le atragantó en el pecho, eso era lo que esperaba de su jefe y no lo
decepcionó. - Voy para allá Guiye! Y ya estoy llamando a la brigada.
Llegó acompañado
por Beto como una manga de langostas… Estaba enloquecido y dispuesto a arrasar
con la ciudad hasta dar con el paradero de Pedro. Ciego de dolor, no comprendió
las miradas de los que habían sido convocados a la investigación a esas horas
de la noche… No era así, pero en su desesperación las imaginó indiferentes
-¿Qué me miran así? Hay que salvar a un inocente de las manos de un hijo de mil
putas, maniático, asesino, violador y torturador… Si fuera tu padre, o tu hijo…
-Iba de uno en uno increpándolos -Si fuera la persona que más amás en este mundo
de mierda.. ¡Qué harías! ¿Qué harían ustedes?
Solo uno se
animó a responder. -Buscarlo… Buscarlo
como sea y a cualquier precio Guillermo. Tratá de relajarte para poder pensar,
y nadie va a dormir hasta que Pedro aparezca. Pero bajá… bajá un cachito porque
así los muchachos no van a poder trabajar bien.- Marcos… solo Marcos, su jefe y
su amigo, podía encuadrarlo.
Rastrillaron
toda la noche. No encontraron nada que pudiera guiarlos hasta donde ese hijo de
puta tenía a Pedro, pero la actividad bajaba su nivel de ansiedad. Al menos ya
no pensaba en acabar con su vida, había recuperado las ganas de vivir. ***
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Despertó con el
golpeteo de la lluvia en el techo del lugar. No sabía cuántas horas había
dormido pero no habían sido suficientes para sentirse mejor. Los músculos,
ahora dueños de toda la sensibilidad le recordaban el calvario al que estaba
expuesto. La posición de su cuerpo sumado a la humedad y al frío lacerante que
se colaba a través de él, lo tenían sumido en un suplicio sin final.
Adrian seguía en
silencio y comenzó a preguntarse si realmente estaba muerto.
La lluvia
arreciaba, y los truenos generaban un ambiente mas terrorífico aún.
Pero la
verdadera tormenta estaba en su interior, millones de incógnitas paseaban por
su mente. ¿Podría encontrarlo Guillermo? No tenía grandes expectativas, y no
porque dudara de él, sino porque su captor había resultado, hasta ahora,
infalible. Y tal vez era lo mejor, que Guille se mantenga lejos de su odio.
Él lo iba a
detener. Tenía que encontrar la manera de llevarlo a su territorio. Miguel no
lo iba a matar enseguida. Si fuera esa su intención, ya lo habría hecho. El
quería jugar, sentir que seguía conservando el poder, el dominio sobre su vida,
y gracias a eso tal vez tenía una posibilidad.
La puerta se
abrió de repente y alguien ingresó al lugar. Se acercó a Pedro y le sacó la
venda de los ojos. Siquiera podía abrirlos. La poca luz que asomaba a ese
espacio lo enceguecía. Las pupilas fueron acomodándose lentamente, y de la
misma manera logró enfocar la figura de Miguel con una vela en mano que lo
miraba aterrador. Alrededor la oscuridad total. ¿Dónde estaba?
-Al fin llegó el
momento. No sabés lo que esperé esto Beggio. Pero antes debo ocuparme de este
personaje.
Sin cubrirle los
ojos, tomó del cabello a Suarez y inclinó su cabeza hacia atrás- Peeero
que débil resultó tu custodio Pedrito! ¡Una pena! Va a ser tan fácil… y tan
aburrido!
Estaba atado de
igual manera que él y recién había comenzado a abrir los ojos. Su hermanastro
comenzó a soltar patadas en su estómago y su cabeza incontables veces. Pedro lo
observaba descargar su furia con horror, y a Adrian perder la poca conciencia
que le quedaba. Pero no le daría el gusto de verlo abatido. Se negó a llorar,
cerró sus ojos y bajó la cara tratando de controlar la ira que comenzaba a
llenar el vacío de su alma.
Lo obligó a
mirar, tomándolo del pelo y tirándolo hacia atrás. Acto seguido desató las
piernas del Chueco y lo dejó colgando de los brazos. Tomó una grande y pesada
masa y le golpeó el tobillo con saña.
Pedro oyó una
crujido seco, y un alarido de dolor lo siguió, inmediatamente vió desplomarse
el cuerpo esparcido en el suelo. El dolor lo había desmayado.
Estaba debilitando palmo a palmo su
cuerpo....pero ¿para qué? ¿cuál era su objetivo real?...¿por qué no terminaba
de una vez y para siempre con esa retorcida venganza...?
Lo vió dejar
algo en una mesita que se encontraba a unos pocos metros... ¿que era?... no
lograba distinguirlo, parecía una caja... a lo lejos un sutil sonido, con la
vista aun borrosa lo veía acercarse a "eso" ¿Qué estaba haciendo? Se
lo escuchaba hablar en voz baja. ¿Qué se traía entre manos?
Sed, comenzaba a
sentirla, llevaban horas sin probar bocado ni hidratarse, a ese punto el juego
no se extendería mucho mas... ¿Cuánto
tiempo puede resistir un hombre sin beber una gota de líquido? Recordó a Diego,
él se lo había dicho, cinco a siete días en condiciones optimas, tres días a
temperaturas extremas... el frío de ese lugar se consideraría extremo?....De
repente alguien más se acercó e ingresó al cuarto. La miró a la cara y ella
sonrió tímida.
-Trajiste lo que
te pedí?
-Si...
Tomó su cabeza
hacia atrás y le dió de beber, intentó escupirle la bebida en la cara pero fué
tan grande el alivio que sintió en la carraspera de su garganta que no pudo
dejar de beberla, con desesperación, luego observó cómo hacían lo mismo con
Adrian.
-Miguel, por
favor, soltalo, mirá cómo lo tenés. No tiene sentido esto, de verdad te lo
digo, solo estaba cumpliendo su trabajo, él no es nada mío, no entiendo para
que lo tenés acá. ¿Cuándo vas a terminar de una vez con este juego?
Lo miró
sonriente- Pero mirá que tierno cómo se quiere hacer el héroe. Su destino
está escrito. Pero el juego no acaba hasta que vos hayas muerto- sin decir nada mas
golpeó nuevamente la cara de Adrian dejándolo al borde de la inconsciencia y
luego de vendarle nuevamente los ojos se retiró del lugar.
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Luego de un
corto descanso Beto ingresó a la jefatura cerca del mediodía y lo encontró ahí,
sentado en su escritorio, ojeras pronunciadas, en movimiento, leyendo informes, iba y venía de un asesinato
al otro, repasaba víctimas, declaraciones, el escritorio, un cúmulo de carpetas y vasitos de café amontonados.
-Guiye!... Andá
a descansar un poco, date una ducha, cambiate y volvés mas repuesto.
-Ni loco me voy
a ir de acá...ya te dije Beto, no duermo hasta que no aparezca.
-Pero Guiye...
-Guiye nada Beto
cortala! no me voy a ir, si querés ayudarme...traeme mas café, pero del bar del
frente el de la máquina me está perforando el estómago.
-Ahí va...
Beto se dirigía
a cumplir con su pedido cuando en la puerta se topó con la imagen de un hombre
que ingresaba dudoso al lugar
-¿Señor? Buenos días.
¿A quién busca?
-Hola Buenos días.
Estoy buscando al comisario Marcos Labroupulos.
-Si, cómo no,
pase por acá.
Guillermo
observó atentamente a quién acompañaba a Beto. Tendría unos setenta años, y al
pasar a su lado clavó sus ojos claros en él. -Buenos días.-Guillermo saludó con
un movimiento de cabeza y lo siguió con su vista hasta el despacho de Marcos.
Minutos mas
tarde el comisario lo llama por el intercomunicador-¡Graziani! ¿podés venir?
Con un nudo en
el estómago ante la sospecha de quién se trataba se adentró en la oficina.
-Vení pasá, te
quiero presentar a alguien- El hombre se puso de pié y lo miro entre lágrimas.
-Buenos días
Oficial Graziani, soy Federico Arévalos, familiar de Pedro Beggio.- estirando
la mano para saludarlo- el comisario me estaba informando de la situación y me
decía que usted es el responsable de la investigación del caso.
Guillermo sintió
una punzada en el pecho al ver la tristeza en su semblante, inmediatamente
recordó aquel mensaje "tu suegro" y estiró el brazo a modo de saludo.
-Si, lo
soy.-Federico, se extravió en su expresión,
y Guillermo sin mirarlo a los ojos lo invitó -Venga por favor a mi
escritorio así lo pongo al tanto.
Sentado frente a
él comenzó a narrarle con lujo de detalles todo lo ocurrido y todo lo
descubierto el día anterior.
-¡No lo puedo
creer! ¿Entonces Miguel sigue vivo? Pero, ¿Pedro sabía esto?
-No llegué a
alertarlo- Sus ojos se llenaron de lágrimas y Federico no se perdió el detalle.
En ese momento Beto interrumpe la charla- Guille, disculpame tenés una llamada.
-Tomá el mensaje
Beto, ahora no puedo.
-Dijo Guille?...
Entonces usted es Guillermo- afirmó.
Inspiró aire
profundo, cerró los ojos y respondió -Si, soy Guillermo. Lamento conocerlo en
estas circunstancias, no era lo que hubiésemos planeado con Pedro pero me
alivia que lo sepa para que pueda entender mi estado.
-Lo entiendo.
Amo a Pedro como a un hijo, y no puedo creer que esto esté pasando después de
todo lo que vivió. Es un hombre íntegro, a pesar del dolor que marcó su vida y
que evidentemente la sigue marcando, y tiene tanto aún por vivir! Solo puedo
decirle que es la primera vez que me habla de sus sentimientos hacia alguien, él
lo ama- a Guille se le cerró el pecho en un espasmo- pero bueno, usted ya lo
debe saber-se levantó de su silla- me gustaría instalar mis cosas en algún
hotel y luego me pongo a su disposición para lo que necesite.
-De ninguna
manera Federico, puede ir al departamento de Pedro, ese lugar está disponible y
yo tengo la llave, disculpe que no pueda acompañarlo pero no me quiero a mover
de acá por si surge alguna novedad. Beto lo acompaña. Betito!!!
-Por favor no se
preocupe, lo entiendo perfectamente, hasta luego.
Observó a
Federico acompañado por Beto dirigirse a la salida, y luego apoyó su cara entre
las manos. El llanto contenido hasta ese momento, explotó sin frenos causando
fuertes espasmos en su cuerpo y con toda la bronca que era capaz de sentir,
empujó todas las carpetas al suelo descargando su dolor. Marcos lo observaba
desde su despacho, Guille se estaba volviendo a derrumbar, debía hacer algo.
***No lo pensó
demasiado, solo marcó su número de teléfono y dejó todo en manos de Dios.
-See… ¿Quién
habla?
-Soy Marcos
colorada… Y no te voy a pedir perdón por llamarte a esta hora, ya se que
dormías, pero despertate que te necesitamos. San…
Del otro lado de
la línea el suspenso puso en evidencia que ella presentía lo que había pasado,
por algo los llamaban “sabuesos”
-¡No…! ¡Marcos y
la reputa madre no me digas que…!
-Si, lo tiene a
Pedro y al Chueco también, Guillermo esta desquiciado, pero confía en vos mas
que en su madre.. ¿Podés venir?
-Ya mismo voy
para allá. Chau!***
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Finalizaba la
primera tarde de cautiverio, Camila ingresó a la casucha, con un plato y una
botella de agua. Se acercó cuidadosa, mirando al hombre que tenía los ojos
vendados... Qué hermoso es!!!... lástima que es gay... que desperdicio!!! Se
acercó un poco mas, y rozó con su boca los labios agrietados y le pasó la
lengua humedeciéndolos. Inmediatamente Pedro reaccionó dando vuelta su cara. Le
sacó la venda de los ojos y continuó por su cuello...-¿Ni un poquito te
gustan las mujeres?- él no contestó.-Probamos qué tan marica sos?... Posó
la mano en su miembro y Pedro cerró sus ojos tratando de nublar su mente e
internamente agradeció el estar tan débil... Ante la falta de reacción Camila
se enfureció y empujó su cuerpo, el dolor se presentó intenso y las lágrimas se
derramaron sin poder detenerlas.
-Tomá, comé algo- tirándole el
plato con una porción de pan a la altura de su cara.
-Me vas a soltar
las manos?
-Ni loca... a
ver...-colocó
el trozo de pan un poco mas cerca.
En esa posición
apenas podía abrir la boca, no sentía deseos de comer, pero recordó su
promesa... mantenete vivo... pensá en mi... así que realizó el esfuerzo
y tragó el trozo que al deslizarse por su garganta raspó las paredes internas
causándole un dolor aún más fuerte.
-A él no le vas
a dar?
-No... él
que se joda.-Y se retiró del lugar.
Pedro, con la
poca luz que aún llegaba de afuera, estudió detenidamente el ambiente.
Cómo lo
sospechaba era una construcción precaria, con paredes de chapa color verde y
una pequeña ventanita en la parte superior. Un poco mas allá una cama
desvencijada. En una pared, un viejo espejo manchado de humedad, y una pequeña
mesita dónde pudo divisar una jaula con una enorme rata dentro. El inocente
animalito se alimentaba de algo que resultaba repugnante a la vista. ¿Qué
mierda es eso?
Comenzó a mover
sus manos pero no tenía manera de aflojar las cuerdas. Debía pensar en un plan,
quizá si intentaba seducir a esa mujer lograría que lo suelte y por ahí tenía
alguna posibilidad de huir. Debía ser muy inteligente para lograr convencerla.
Miró a su lado, Adrián se encontraba en muy
malas condiciones, colgado de sus brazos,
su tobillo doblado hacia afuera, parecía ser una quebradura expuesta, su
semblante, dormido, lleno de dolor, la inflamación y los hematomas desfiguraban
su cara y de su boca caía un hilo de sangre oscuro- Chueco... despertate, mirá
hay algo de comida.-Un gemido lleno de dolencia salió de su garganta.
-Mirá...-alcanzando
con su boca el trozo de pan restante vió cómo Adrián se incorporaba lentamente
y con mayor movilidad que él deglutía la pequeña ración.
-Me duele, no
puedo...
-Intentalo
Adrián por favor... no me dejes solo en esta...
Un fuerte ruido
los alertó. El sonido de la cadena volvió a invadir el lugar, era él.
-A ver a
ver....Cómo la están pasando mis invitados? Disfrutan de mi hospitalidad?
-Miguel, este
hombre no puede más... dale agua, mirá como está, arreglemos nuestros problemas
entre nosotros, dejá de meter a terceros
en esto.
-Pero
Beggio… porqué no la cortas con la bondad... ya más que darme ternura me saca
de mis casillas!- y sin mas palabras tomó una fusta y golpeó la espalda
de Adrián. El grito fué ensordecedor y Miguel continuó flagelando su cuerpo una
y otra vez. Luego se acercó a la jaula de la pequeña mascota y le tiró algo de
comer.
-Parece
que a mi Némesis le gusta mucho el sabor de ese parásito apestoso de Franco.-Lo
miró sonriendo siniestramente y se retiró del lugar.
Pedro se mareó y
las náuseas invadieron su garganta.
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Los débiles rayos de sol se abrían paso entre el
celaje del tercer día de encierro y
Pedro se encontraba insomne, vigilante. Trazaba en su mente posibles
estrategias para llevar a cabo el plan de seducir a la muchacha y así tener la
posibilidad de escapar y liberar a su amigo que ciertamente se encontraba en
situación muy delicada, cuando de repente la puerta se abrió. Intentó parecer dormido mientras su captor
cortaba las sogas que ataban al Chueco al techo de la casucha, lo arrastró
hasta la cama y lo acostó sobre ella. Estiró sus brazos y sus piernas y las ató
a los extremos boca arriba inmovilizándolo. Acto seguido, le echó una jarra de
agua helada para despertarlo y se acercó a Pedro hablándole casi en el oído.
-Sé que estás despierto. Abrí los ojos, no
seas cagón.-Lo agarró bruscamente del pelo tirándolo para atrás y lo
apuntó con una pistola en el cuello.-Si no abrís los ojos te vuelo la
cabeza.
Siguió la orden y Miguel lo soltó dirigiéndose a la
cama.
-Quiero
que veas el espectáculo, lo disfrutes y comiences a palpitar tu final.
La imaginación de Pedro ya no lograba enfocarse en
cómo terminaría eso, lo observaba diligente, yendo y viniendo, silbando bajito,
cómo quién cumple un ritual de todos los días.
Se le erizó el cuerpo. Después de ponerse en la piel de tantos asesinos
ahora estaba en SU propio papel, ya no copiaba, sino que estaba empezando a
concretar lo que había estado pensando y planeando durante tantos años. Recién
ahora el miedo comenzó a tornarse insoportable y Pedro tembló.
-Conocés el Tormento de la rata?-Pedro se tensó de
repente-Este método de tortura nació en la antigua China pero fué muy utilizado
por la Santa Inquisición, ¿podés creer?... lo de la Iglesia no tiene nombre,
después me juzgan a mi... pero bueno, así es cuando uno intenta impartir algo
de justicia.... Te decía que lo usaban cómo una especie de prueba. Si el
torturado vivía...era inocente, de lo contrario era culpable... ¿Vos qué
crees? Tu amigo... ¿será culpable o
inocente?
Pedro no podía creer la crueldad de Miguel. ¿Qué
había pasado en su vida para haber generado tanto odio en su interior? ¿Cómo
una persona podía sobrevivir causando tanto horror, tanto sufrimiento? y Miguel no mostraba la
más mínima pizca de arrepentimiento, al contrario.
Colocó una mordaza en la boca de Adrián y le vendó
los ojos. Luego tomó la pequeña jaula con el animal adentro y la apoyó en su
vientre.-¡Camila! vení... traé lo que te pedí.- Sacó la base movible de la
jaula dejando el animal en contacto con la piel de su abdomen. Pedro observó
entrar a la mujer que lo miró de reojos, con un brasero de hierro en las manos.
El calor inundó la pequeña habitación. Lo colocó al lado de Adrián, tomó una
barra de hierro y, mientras la colocaba sobre las brasas esperó paciente el
comienzo de la sesión.
Miguel tomó con una pinza las brasas y las fué
colocando una a una sobre la pequeña jaula sin dejar espacio vacío entre ellas
y luego, comenzó a golpear los barrotes con la barra de hierro hirviendo,
invitando a Camila a hacer lo mismo. Pedro observaba a esa pequeña distancia,
con una excelente visión de la escena y comenzó a llorar. El roedor,
aterrorizado, corría alrededor de la jaula buscando lugar para escapar,
intentaba encontrar un resquicio, un pequeño orificio por donde salir de su
tortura sin encontrarlo. Preso del pánico causado por el insoportable calor y
los golpes, viendo que no había otra salida, el pequeño animal se vió obligado
a buscar otro escape, y así comenzó a arañar y morder el abdomen del Chueco,
que, llevado por el terror y el dolor comenzó a lanzar insultos con
desgarradores gritos. A medida que el calor aumentaba la desesperación de la
rata iba en progreso y la velocidad con que mordisqueaba se aceleraba sin
límites. Los gritos de terror del custodio retumbaban en ese pequeño ambiente y
Pedro, quebrado, lloró, rogó, suplicó piedad, ofreció tomar su lugar, una y
otra vez pero no había nada que hiciera que Miguel acabara con el martirio.
Poco a poco, los aullidos de Adrian fueron menguando
hasta llegar a un silencio absoluto.-¡Muy bien Némesis! ¡Pero qué bichito
inteligente! Mirá Cami... logró salir por su boca.
El cuerpo de Pedro sufría una dolencia jamás
experimentada. Tanta tensión, tantos clamores, tanto llanto habían logrado
estimular todas sus terminales nerviosas. La situación vivida había revuelto su
estómago y los vómitos salieron casi sin esfuerzo y luego se desvaneció.
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***Llegó hasta la brigada conduciendo su auto a toda
velocidad, los sentidos en alerta máxima y con la convicción de que aunque
tuviera que hacer un pacto con el Diablo, iban a encontrar a ese hombre que era
el amor de su amigo del alma. Le puso un portazo al deportivo a modo de descarga
y activó la alarma. Ingresó a la brigada como un tsunami. Su ingreso fue tan
sonoro que inquietó a todos, Guillermo se puso tenso hasta que vio que era
ella, su amiga, su colega, su alma compañera.
Con el mismo ímpetu que había arribado, revoleó su
bolso sobre un sillón y se tiró a esos brazos que al verla llegar se abrieron
con desesperación y agradecimiento. Lo apretaba con fuerza contra ella,
Guillermo la conocía tanto que entendía ese abrazo y su silencio mejor que mil
palabras. Ante un gesto de Marcos, todos desaparecieron y los dejaron solos.
Guillermo se contuvo todo lo que pudo, hasta que el cansancio, el miedo, los
recuerdos y una miscelánea de sentimientos que lo atravesaban como una espada,
lo hicieron soltar el dolor. Lloró sobre su hombro como había llorado cuando perdió
a los seres que más amados de su vida, su padre y Laura.
Lo dejó desahogarse y lo contuvo una vez mas sin dejar
de pensar que si esta vez fallaban, Guillermo no tendría capacidad de
superarlo. Por eso no podían darse el gusto de perder un solo minuto. Pensando
en lo que ese anticristo les había hecho a sus víctimas, un minuto podía ser la
diferencia entre el Cielo y el Infierno. - Vení, sentate y contame todo. Pero
todo.
Con los ojos apenas entreabiertos entre el sueño y el
llanto, la vio poner en práctica ese ritual que tanto la caracterizaba.
Revolvió dentro de su bolso. Cada vez que se abría una investigación estrenaba
un block de hojas sin renglones. Sandra era de las que hacían anotaciones todo
el tiempo. Se sentó a su lado. -Empezá a hablar.
Le iba contando los hechos como le salían, a veces un
poco atropellado, a veces confuso.
-No, pará…
Estás demasiado alterado.- Volvió a revolver en su bolso, extrajo una
píldora diminuta de una cajita de metal y volvió donde él estaba. - Abrí la
boca.
-No Sandra, no quiero dormir.
-No es para que duermas sino para que no te infartes.
Si te infartás no tengo a quien preguntarle lo que necesito saber para
ayudarte, así que abrí la boca. Es algo suave, te va ayudar a pensar con
claridad. Tomá, ponelo debajo de tu lengua. _Pegó un grito que lo hizo saltar
de la silla.-De todos los que están por ahí, ¿alguien puede traer café?
-Colorada, volvés a gritar así y la que me va a
infartar vas a ser vos.
Pasaron una hora larga a solas bebiendo café y
tratando de encontrar una pista que se acercara a la verdad. Guillermo ya
estaba mas tranquilo y podía relatar los hechos en orden y con serenidad. La
presencia de su amiga era todo un apoyo, tanto en lo profesional como en lo
emocional.
-Camila Moravia, si recuerdo el caso. La que mató al
padre. Loca como una cabra.
-Esa misma. Estaba internada en la misma clínica que
Antonio, el padrastro de Pedro. Desde hace un tiempo estoy pensando que cuando
lo fuimos a ver, en medio de su desvarío tuvo un rapto de lucidez y quiso
alertar a Pedro, pero en ese momento no nos dimos cuenta.
-Guillermo, pensemos. Si vos empapelaste la ciudad con
su foto, ya no hay posibilidades de alquilar departamentos, ni de hoteles…
Donde asome la cara lo van a reconocer. Tiene que ser un lugar privado. No se
va a arriesgar. ¿Investigaste sobre las propiedades que pertenecían a la
familia de Camila?
-Todas… Y sobre esas pistas trabajamos anoche, pero no
encontramos nada.
-¿Tuviste en cuenta “La ley de Transferencia”? Eso con
lo que tanto nos machacaban cuando nos entrenaban para sabuesos… “El criminal,
siempre se lleva algo…
- Y siempre deja algo”._ Guillermo completó la frase.
-Salió cagando, asustado seguro. Por eso apresuró la
muerte de Franco. ¿Qué dejó?
-No dejó nada mas que las fotos…
-Mas que fotos, por lo que me contaste, dejo un
collage de la vida de Pedro.
-Si, algo así.
-Guillermo, si hay fotos de Pedro aún niño,
adolescente, llevando una bandera, ese odio se generó en la niñez. ¿Qué te
contó exactamente Pedro acerca de esa etapa de su vida? ¿Antonio lo golpeaba al
igual que a su madre? ¿Intentó abusar de él?
-No. Todo lo contrario, me contó que con él era bueno.
Que a veces lo llevaba a pescar a la casa del Delta que pertenecía a su papá.
A Sandra se le transformó la cara. -¿Y Miguel? ¿Iba
con ellos?
-Si, iba con ellos, pero Pedro me contó que siempre
desaparecía y que a veces no volvía hasta el día siguiente…
-¿Y esa casa aún existe?
-Si, todavía es propiedad de la familia…
Se miraron y no fueron necesarias mas palabras.
Guillermo se tomó la cabeza entre las manos y un grito quebró la calma del
lugar. -¡Hijo de mil putas! ¡Lo tiene en El Delta!***
---------------------Continuará--------------------------------
***Gracias Guillermina Pedris***Gracias Sandra
Fernandez***
mi puntaje un 6 espero mucho mas de voz y se que esta nota te dará fuerzas para dar lo mejor de voz mara rosas
ResponderEliminarwtf? Esto es 10 absoluto por favorrrrr dejate de hinchar!!!
Eliminar¡Ay Polino! ¡Usted siempre tan injusta e inestable con esos puntajes! De no saber que es solo un juego me enojaría, tanto Sil como yo sabemos lo que trabajamos en este capítulo... Lo dimos todo, pero sabiendo de quien viene se que solo es una parte mas de la fic.. ¡Gracias y besos!
EliminarGracias por leer Mara!
EliminarCAPITULAZOOO Sil!!! Yo sabía que se venía una buenaaaaa jajjaja Qué hijo de puta Vidar, no sé si desear que lo atrapen o que le hagan un monumento... perdón!!! Espero que la ratita no sufra una indigestión! Qué puedo decir de tanta maravilla, la desesperación de Guillermo me mató... cuando iba a tomar las pastillas ya me daban ganas de gritar noooo cómo se iba a rendir tan fácil! Suerte que Beto lo hizo entrar en razón sino morían los dos, Pedro y él! Esa perito me sonó conocida... cuando lo abrazó tan fuerte me dio un poco de celos jajaja che, muy afortunada estuvo ella en la historia, no valeeee... la próxima vez que me hagan intervenir quiero tener un papel así yo! Ay me estoy delatando el estado en que me sumió el capítulo... debería estar llorando amargamente lo sé... pero esa muerte justiciera me dejó in the air... jajjaja y además estoy segura que Guille va a llegar y lo va a reventar a ese puto de Miguel como corresponde, y a Camilita también! Qué genialidad chicas las felicito y se va a hacer larga la semana en este tramo del camino uno quiere la continuación ya! Gracias por semejante obra de arte, una delicia como has podido trocar lo truculento en algo digerible (por lo menos para mí), ah, me gustó la escena con el suegro de Guille pero me dio mucha tristeza... esa parte me conmovió mucho... un beso enorme y felicitaciones mayúsculas a vos Sil y a la colorada chapadoraaaa jajajjaa no te enojes Sandri, gracias a vos Guille dilucidó lo de la casita, geniales estuvieron!!!
ResponderEliminar¡Ayyy! ¡Cómo me voy a enojar con semejante honor que me fue concedido! Y por partida doble! No solo trabajar como perito junto a Guillermo (Ufff que placer!) Sino ser un personaje de esta fic... Juro que toque el cielo con las manos... Transitando caminos escabrosos de la vida, estas pequeñas partículas de realidad y ficción, salvan. ¡Gracias Sil por invitarme a participar de esta preciosa y valorada ficción! Me regalaste un instante mágico mujer..
EliminarMary querida...que decirte ya...cómo agradecerte todo el apoyo que vos me das, fué una publicación diferente, extraña la de anoche! que cosa rara que somos los seres humanos...cómo en lugar de disfrutar a veces nos ponemos ansiosas al cohete....decí que siempre están las tres mosqueteras al pie del cañón apuntalando esta loca con aires de escritora que lamentablemente a veces no se la banca! no te pongas celosa que ya me entere por ahí que vos también tenes una participación cerca de ellos y en una circunstancia no tan trágica ni tan triste!....si...ya se que te hubiese gustado estar presente mientras Nemesis cumplía su tarea pero iba a ser un poco asqueroso! bastante se lo tuvo que bancar Pedro! mil gracias por todas las puntas que me tiraste para este Capítulo....eternas Gracias Sil
EliminarSiiillll. Que nervios! Me mata de miedo que ese desgraciado tenga a cielito en sus manos :( Espero que nuestro Renzo/Guille llegue a tiempo, antes de que "se le ocurra ponerle una mano encima"!. Vi las 2 temporadas de epitafios y tu relato me hace ver a Renzo cuando fue a buscar a Laura, angustiado y desesperado, al igual que Guille buscando a Pedro. Obvio que confío que este tendra un buen final ;) Gracias Sil por tu historia y por compartirla. Besos Romina
ResponderEliminarRomina! Gracias por leer y comentar! siempre espero tus devoluciones! es cierto esta muy inspirada en Epitafios esta parte! no te olvides que nuestro Guille comparte la historia con Renzo...y no es fácil bancarse semejante historia! se acerca el final!!! te espero como siempre Sil
Eliminar"Señora de la letras" visto y considerando lo que es capaz de escribir, me siento honrada de haber sido convocada para escribir este capítulo junto a usted, ¡Gracias Sil Barby por este privilegio! Su puntaje supera el 10.. ¡Aplausos de pie!
ResponderEliminarCómo agradecerte Guillermina/Sandra semejante ayuda ene ste capítulo. Jamás podria haber escrito esas escenas mejor! me encanta la relación que describiste de Sandra con Guillermo porque es exáctamente cómo lo imaginé...igual..igual tal cual me lo había imaginado, lo que nunca hubiese podido es encontrar una mejor manera que ellos llegaran a la conclusión mas importante de esta historia asi que yo te lo agradezco...y Pedro también!!!! jijijiji pronto se viene el gran encuentro y la resolución de todo esto...no se cómo expresar mis sentimientos hacia uds...acaso...se puede expresar un sentimiento?? de todo corazón Gracias! por el aguante la ayuda y el sostpen de siempre y otra vez lo digo...por la libertad para expresarnos!! un beso Sil
EliminarUna hsitoria geniallllll....Me encanta!! Gracias
ResponderEliminarQue bueno Adriana! Gracias por tus comentarios y la buena onda de siempre ...nos acercamos al final! gracias por tu compañía! Sil
EliminarHermoso cap lleno de horror eh intriga. Pobre Adrian q manera espantosa de terminar pero x suerte Guille pudo descubrir donde Miguel tiene a Pedro. Espero ansiosa el pxmo episodio!
ResponderEliminarAy Vale! que bueno que te gustó...si horrendo final para el chueco! pero cómo vos decís ya viene Guille para salvar a Pedro!!! un beso y gracias por comentar....Sil
EliminarHermoso cap lleno de horror eh intriga. Pobre Adrian q manera espantosa de terminar pero x suerte Guille pudo descubrir donde Miguel tiene a Pedro. Espero ansiosa el pxmo episodio!
ResponderEliminarQue capitulon!!!! Que novela policias tan sadica!!! Te digo que se me cerro el estomago con la tortura del Chueco....la lei anoche y despues me tuve que comer un alfajor de dulce de leche para bajarla...jajaja...te lo juro...quede sin aliento...la desesperacion de Guillermo....todo es enloquecedor...me van a matar!!! Espectacular este capitulo !!! Pero mas vale que termine como un pastelito chorreando almibar porque si no no se los perdono!!! Genial...absolutamente genial...Pilar
ResponderEliminarPilar! siempre presente bancandote todo !! jajaja si fue algo asqueroso el fin del Chueco!! yo creo que ni con el alfajor de D de Leche baja....prometo un final que equipare el horror que las hice vivir! prometo que esto es lo peor que escribí y voy a escribir para ellos!!!! un beso y gracias por leer y comentar!! un beso enorme! Sil
EliminarImpresionante es lo primero que me viene a la mente, qué ataque de ansiedad esta lectura, chicas han creado un verdadero monstruo porque este capítulo no tiene nada que envidiarle a las series como Criminal Minds y The Killing, han descripto con gran detalle esa tortura desmedida que me crisparon los pelos!!! Que mente Sil, admirable tu capacidad para mantener el suspenso y no decaer, más allá de lo violento que pueda resultar estuvo muy bien manejado porque no existe forma de hacerlo más liviano ni llevadero. Un capítulo con muchos ingredientes y bastante picante pero magnífico. Y qué bueno que apareció Sandra para traer un poco de luz, y una mirada distinta que muchas veces es necesaria. Realmente insuperable, pero quiero saber que pasará con Pedro, podrá superar tanto trauma y dolor?? Lo mismo Guillermo, son seres muy torturados. Te felicito Sil y a Sandra también, geniales ambas con esa capacidad tan espectacular que tienen de escribir!! Besos
ResponderEliminarJuliana! Gracias! viniendo de vos me alegra que te haya gustado! y que lindos piropos me escribis! fue fuerte...duro...pero yo les avise! que tarde o temprano Pedro se tendria que enfrentar a este asesino y cómo venian las cosas no hubiese sido creible que aflojara justo cuando esta a punto de terminar con su misión!, así que me costó mucho escribirlo y mucho mas publicarlo....Suerte que llegó Sandra! nunca mejor expresado Juli...suerte para nuestros Pedro y Guille y Suerte para mi porque me tiró, desde su lugar de perito una mano enorme con estas escenas! agradecerte tu presencia y tu apoyo en este....para mi, el peor capítulo de Víctimas, ahora empiezan a aflojar las cosas y se terminan de dilucidar cositas que quedaron colgadas por ahí! un beso enorme! Sil
EliminarBueno, Sil de mi corazón: ya sabes lo que provoca en mí esta fic, cómo la espero cada semana, cómo espero ciertas muertes... No sabía que la "tortura de la rata" era utilizada por la Santa Inquisición... Es increíble hasta dónde pudieron manipular y tergiversar el mensaje cristiano! Asusta de lo que es capaz el ser humano y ¡en nombre de Dios! Ya sé que me fui por las ramas pero me impactó mucho eso.
ResponderEliminarCon el final del Chueco... Feliz! Ni se le ocurra al santo de Pedrito decir que quiere ocupar su lugar, menos mal que Vidar no le hizo caso! Y ni qué hablar el placer que produce saber que Nemesis es alimentada con restos amebosos... En realidad me da un poco de pena, pobre ratita... Le tocaron platos de quinta en el reparto...
Camila provocándolo a Pedro y pasándole la lengua... un capítulo aparte!
Qué alegría el retorno de Sandra a la acción y nada menos que escrito por Guille Pedris, un lujo!
Y espero que cuando puedan rescatar a Pedro del ranchito mugroso (lugar que sólo daba para eso, para ser lugar de secuestro, tortura y muerte de un HDP), Guille pueda tener una linda reunión con su suegro, una buena presentación, se lo super merecen!
Mis más grandes felicitaciones Sil y Sandra! Se juntaron dos escritoras very grossas! Las quieroooooooo!
Beso!
ay mi niña hermosa! cómo voy a agradecerte tanto tanto! juro que no lo se...sos una grande! de verdad! una GRAN GRAN persona! que lindo haberte conocido aunque sea por acá! ojala pronto podamos vernos de nuevo! de verdad que me encantaría!...que decirte! lo mismo que a Mary y a Sandra! ustedes son mis tres mosqueteras que siempre me apuntalan....me animan! me ayudan a seguir! son Grosas!!!!!! de verdad! respecto a Víctimas! se que te encantó esa muerte!! la estabas esperando al igual que la Sadic mayor Mary! no se si estuvo a al altura...si me pareció muy interesante hacer notar....que lo que escribo acá...pasa...lamentablemente y a veces en las manos menos pensadas..por eso agregue esa acotación...podes creer que solian usarlo de prueba?? y si el torturado no moria ellos decian que era inocente porque Dios lo había ayudado? que gente hija de re mil que existe por Dios!...tema aparte con Camiluchi...a ella siempre le va a llamar la atención Peter! pobre le dio mas asco que ver a Némesis comer parte de la ameba....Guille...se nos acerca el final y como siempre te espero! un beso grande grande y nuevamente eternas GRACIAS! Sil
EliminarSil perdóname pero no me publicaba ayer y no me di cuenta del ANÓNIMO.......Me lo borró.....Sabes nena estoy muy asustada, muy dolida, muy apenada, pero a pesar de eso lo pude leer....Sos una maravilla......Una real escritora de PM.....Ese Pedro en cautiverio, pidiendo por el chueco, ese Miguel, mas cruel que nunca, la asquerosa de Camilita pasando su lengua mugrosa sobre Pedro ...aaajjjjj.... Ese Guille entregado y casi al borde del suicidio, dándose cuenta, gracias a Beto que debe luchar hasta la ultima gota de su sangre por su amor, que debe, si o si librarlo de ese diabólico personaje, capaz de las torturas más atroces, y esa hermosa amiga, la entrañable Sandra, la que corre y lo contiene y ayuda a PENSAR..... Todo en su conjunto hacen una Fics atrapante, Mis lágrimas , al, leer de nuevo caen sobre el teclado pero te felicito y te amo.......Solo espero que el amor , ese que nos robaron , triunfe. Y no loe hagas caso a Mara, es una provocadora que no fue capaz de darnos un final hermoso en SOLO PROMESAS y espero que no vuelva a escribir, pues seguro nos dará un final horroroso......Te amo Silvana......Te amo Guillermina Pedris.... Y te amo Mara Rosas aunque te saque el cuerito jajajajajajajaja
ResponderEliminarAbuuuu ...te juro que no te esperaba comentando este capitulo!! jajajaja te dije que lo leas medio de costadito.....pero te prometo! te jjuro que se resuelve todo y pronto! prontisimo....Miguel no llega a hacerle nada a Pedro mas que lo que le hizo, porque un policia esbelto, con camisita abierta, mostrando el pechito, hermoso...valiente y dispuesto a todo se lleva puesto el mundo y lo encuentra...y lo rescata....cómo un principe azul! cómo a vos te gusta....obvio que aca no viene en caballo blanco...se le va a complicar en el Delta jajajja pero Pedro aparte se va a enterar de algunas cositas que quedaron pendientes! asi que a no perderse el proximo...estoy absolutamente agradecida y sorprendida y hasta te diria ORGULLOSA de que hayas podido leer esta historia orgullosa de vos proque creo que de a poco estas aprendiendo a disfrutarlos desde otro lugar! asi que eternas Gracias Abu querida!! un beso y yo tambien te amo!!! Sil
EliminarHay hija que bella personita sos!!!!!! y me gusta eso de policía esbelto, de camisita abierta, mostrando el pechito, tal cual nos gusta a nosotras, ese pechito con los pelitos canosos. Nuestro Guille es nuestro y de nadie más.....Y Pedrito es de Guille y de nadie más......Q"ue nadie lo toque........Gracias por tu cariño....Sos muy buena con esta abuela. Y como se hace para seguir sin nuestro bombón?????? Te amo....
EliminarSil sos genial no se cuantas veces lo leí esta vez y entre cosas y cosas se me fue la semana, pero no quise dejar de decirte lo genial de tu historia, que aunque este en la parte más tensa no deja de atraparme y una vez más que ídolo Vidar me encanto la justicia Guilledra que le llego al Chueco. Pero le va a llegar su quédate quieto cuando Graziani lo tenga en frente. Ah y debo reconocer que me.encanta el papel de la morocha que se las trae genial Sandra pero los celos son imposible de ocultar jajaja esta demasiado cerca de Guille jajajaa todas estamos locas por el. A esperar locaaaa la continuación
ResponderEliminarHola Romina! pensé que me habías abandonado! sé que el capitulo fue fuerte! es que la historia lo es ....de un principio se sospechaba o se sabia que Pedro tendría que, mas tarde o mas temprano, encontrarse frente e frente con su asesino....y también, con las características de este asesino se sospechaba que no sería fácil ese enfrentamiento... por mi parte, ya llegando a los últimos capítulos solo puedo agradecerles a todos los que apoyaron Víctimas, cómo toda fanática de los policiales, amé esta historia desde siempre y traté de contarla de la mejor manera y con el mayor respeto posible, de más está decirles que el hecho que a ustedes les haya gustado es una satisfacción y un placer enorme! Tomo este comentario para agradecerles a través tuyo Romi...a todos los que siguieron la lectura de Víctimas! un beso enorme! Sil
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