Libro de anclaje: "La Reina del Sur" Arturo Pérez -Reverte

México - Sinaloa. Miércoles 17 de septiembre, 2014. - 14:45 Hs.
Se había levantado a primera hora y como si hubiese tomado jugo de betabel y zanahoria, la resaca no era algo a lo que su cuerpo estuviera acostumbrado. Podía beber tequila hasta altas horas de la noche y amanecer como un repollo de lechuga orejona, fresco y vital.
No se había movido de la casa, tampoco había usado su móvil, hizo lo que sabía muy bien cómo hacer. Puso en movimiento sus contactos mandando su propia gente para que, de boca en boca, obtuvieran la mayor información y en el menor tiempo posible.
Almorzó solo en su despacho, pidió café y se sentó en un diván tapizado de lujo para ver la agenda. La noche anterior en la capilla de Malverde la había hojeado por encima y demasiado preocupado para ahondar en detalles. Pero una cosa era estar expuesto a quedar de un momento a otro entre balazos como en suelo de cantinas y otra muy distinta, disponer de tiempo y lucidez para descifrar lo que estaba oculto. Por eso cuando pasó una hoja, dos y tres, pensó que podía estar equivocado y volvió a empezar. Una hoja, dos, tres… No, no estaba equivocado. Siguió mirando hasta el final y cerró la agenda con la respiración silbante y un estertor recorriéndole el cuerpo.
Dejó caer las tapas forradas en cuero sobre la madera maciza de su escritorio y se llevó las manos a la frente. La situación estaba más chingada de lo que parecía y supo muy dentro suyo, que este era el final de sus días de paz en Sinaloa.
Guardó la agenda bajo llave y pidió un poco mas de café. Encendió un habano para darle tiempo a su mente de procesar la información que acababa de recibir. Apenas se sintió más sereno y con el panorama menos confuso, haciendo uso de sus privilegios políticos marcó un número de teléfono que hacía bastante tiempo que no usaba.
_ Sabía que ibas a llamar.
_Marcos, tanto tiempo.
_No voy a perder el tiempo preguntándote cómo estás. Puedo imaginarlo. Tu llamado tiene una sola explicación, la famosa agenda de Franco Nazarre está en tus manos. ¿Él está con vos?
_No._ Estaba capacitado para mentir con serenidad
_Guillermo, está en peligro, sabés que lo van a buscar por cielo y tierra, van a dar vuelta el suelo de todo Culiacán para encontrarlo, y de los dos lados. La información que tiene pone en riesgo todo un operativo y también la libertad de Orestes Moravia. No tiene chances de salir con vida.
_Para eso te llamo. Él no sabe nada.
_¿Cómo lo sabés?
_Porque me entregó la agenda. Si supiera algo no lo hubiese hecho._ El silencio del otro lado se hacía interminable. Tenía que ser rápido y convincente. _ Ya lo mandé a investigar. En horas voy a empezar a tener detalles de su vida, desde que salió del vientre de su madre y hasta de que manera lo hizo. Pero no sabe nada. Estoy seguro que no sabe nada. Marcos, no hace falta… _Del otro lado Marcos detuvo un gesto en al aire al escuchar ese timbre que le sonó a súplica en una voz siempre pensante y fría. _ Poné en uso esos avances tácticos y la aproximación social que el lugar que ocupás te otorga como privilegio y frená la jalada.
_Guillermo, vos sabés como funciona esto…
_Es inocente Marcos. No sabe nada. Estas cosas no pueden seguir pasando…
_¿Y de lo otro cuanto sabe?
_No creo que demasiado. Tal vez cosas aisladas, pero los hechos contados por Franco en boca de su hermano, más los datos de la agenda, si concuerdan podrían ayudar.
_Está bien._ Marcos hizo una pausa que le resultó optimista. _Yo paro la corrida, pero de ahora en adelante el pibe pasa a ser una pieza más del equipo. Es parte incondicional del trato.
_No creo que haya problema con eso, en cuanto sepa la verdad no va a ver la hora de hacerle comer el tarro a más de uno.
_Por ahora no le digas nada, solo lograríamos que entrara en pánico y eso resultaría perjudicial para todos. No podemos seguir hablando de esto por teléfono, necesitamos un medio más seguro para comunicarnos. Pasado mañana viajo a Sinaloa, si te parece a media mañana nos encontramos personalmente en algún lugar neutral. No tienen que vernos juntos. Te voy a hacer llamar por alguien que te va a decir donde y cuando.
_Perfecto. _ Modificó el tono de su voz como quien da vuelta una página para pasar a otro tema. _ Marcos, se que hace mucho tiempo que no hablamos, pero… ¿No hay nada que me quieras contar?
No podía escuchar siquiera la respiración del otro lado de la línea. El mutismo de Marcos lo hizo sonreír en medio de un gesto de decepción. _ Entonces es cierto.
_Guillermo, no era nada concreto, solo rumores y sospechas. Hablemos personalmente tanto de esto como de lo otro, por favor.
México - Sinaloa. Sábado 20 de septiembre, 2014. - 20:45
Ya se estaban acostumbrando a esa convivencia, El Rey no lo iba a presionar, pero tampoco lo iba a dejar mucho tiempo más a su libre albedrío. Después de lo que había hablado con Marcos sabía que no era una buena idea. Le había dado unos días de gracia para que hiciera el duelo y de paso recopilar la mayor cantidad de información posible sobre él, pero ese tiempo se había terminado.
Dormían en dos habitaciones separadas por un hall, dos baños de servicio y un área de living amplia, con vista a los jardines.
Para su seguridad, la habitación de Pedro tenía una ventana no muy grande repleta de sensores, enrejada y puerta cancel de cierre automático que solo se abría por fuera con tarjeta magnética. Era segura y, en apariencia, invulnerable.
A pocos metros El Rey que dormía con un arma debajo de la almohada y dos gorilas en la puerta de su habitación. Que estaba a salvo, era casi seguro. Casi, hasta poder desentrañar quien era Pedro en realidad, cuanto sabía y cuanto ignoraba.
Por otro lado Pedro comenzaba a impacientarse, lo ahogaba tanto encierro. Necesitaba ocupar su tiempo en algo y a punto de enloquecer, había tomado la biblioteca por asalto devorándose ejemplares de libros para no pensar.
Habían pasado cuatro días de la muerte de Franco, de aquella mañana en la que había echado a correr, huyendo como una presa de los coyotes que habían sido enviados a asesinarlo. Cuatro días que le había despedazado la cara al Gato. Cuatro días que había comenzado un viaje sin retorno.
Los sábados por la noche Guillermo Graziani tenía como hábito despojarse de El Rey, desvestirse de ese personaje que ya era mito y leyenda, y no asistir a ninguna de esas reuniones sociales a las que normalmente se sentía obligado a concurrir a causa de su carrera política.
Lo había tomado como un ritual, una noche para disfrutar de la soledad de su casa y de ese confort con el que la había mandado a construir. Le gustaba recorrerla, observar detalles, impregnarse de ella y al menos, un día de los siete que tenía la semana, dejar de sentirla una fortaleza creada para resguardar su vida y apreciarla como su hogar.
Con ropa cómoda y liviana, observaba satisfecho cada rincón de cada habitación. Las paredes perfectas, las molduras atípicas, los ornamentos suaves y elegantes. Las minuciosidades con las que poco a poco, la había enaltecido.
No llegó a terminar el recorrido cuando la imagen de Pedro se cruzó por su mente y supo que tenía una asignatura pendiente con él. Con él y con Marcos.
Hacía tres días que habían mantenido aquella comunicación telefónica y poco más de veinticuatro horas que habían hablado cara a cara. Era consciente que se estaba tomando un tiempo que no tenía, pero después de la intensa charla que habían tenido aquella primera noche de tabaco y alcohol, en la oscuridad de su cuarto esos ojos anduvieron rondándolo de tal manera que no lo dejaron conciliar el sueño con facilidad, a pesar de los dos tercios de la botella de tequila que tenía en la sangre.
Habían pasado cuatro días con sus respectivas noches y le había llevado todo ese tiempo cerrar los ojos y no verlos. Cuatro días que lo tenía enclaustrado y por un absurdo escrúpulo de no volver a ver esos ojos, casi no había cruzado palabra con él. Sabía que era cuestión de vida o muerte vencer sus prejuicios. El encuentro con Marcos se lo había dejado en claro. Eso y muchas cosas más.
No necesitó preguntar dónde estaba, sabía perfectamente donde lo podía encontrar, en el mismo lugar donde había pasado la mayor parte del tiempo esos días de oscuridad y abismo a los que lo había confinado, tal cual se lo había advertido.
Le bastó dirigir sus pasos al área de living que había entre su habitación y la de él, ese lugar tan cálido con vista a los jardines, para hallarlo leyendo como de costumbre.
Al entrar cerró la puerta con ímpetu para llamar su atención. Pedro levantó la vista de su libro y se quedó mirándolo. Tenía mucho más para agradecerle que para reprocharle, pero no había entendido su distanciamiento y se sentía confundido. Afuera llovía intensamente.
El Rey se puso cómodo y buscó sus ojos venciendo sus reservas. Aquella noche volvieron a hablar a solas y cara a cara como la primera vez, cuatro noches atrás.
_ ¿Qué estás leyendo ahora? Creo que ya te devoraste la mitad de mi biblioteca…
_”El Conde de Montecristo”. Interesante historia la de Edmundo Dantes, lo he leído cientos de veces. _ Él hizo chirriar la lengua contra el paladar, irreverente y descreído. Pedro levantó una ceja _ Algo tenía que hacer para dejar de pensar y la ficción es lo único que me salva.
El Rey lo estudiaba en silencio, necesitaba descifrar el enigma. Necesitaba saber cuánto conocía Pedro de las tranzas de su hermano, cuanto no, si era realmente sincero o si le estaba ocultando algo.
_Pedro… ¿A qué te dedicás? _Se había sentado en un sillón de frente a él. _A ver, para ser más claro… ¿A qué dedicabas tu tiempo mientras vivías con tu hermano?
_Soy escritor. _ El Rey se sonrió de una manera que importunó a Pedro. _¿De qué te reís? Escribo libros. ¿Qué es lo que te causa gracia?
_Tranquilizate. _ El tono fue bastante imperativo. Pedro lo miraba sin poder comprender ese cambio radical que había surgido en él desde aquella noche. Prácticamente lo había ignorado los días que le siguieron y había dejado de ser ese hombre que escuchaba apasionado su relato y hasta parecía disfrutar de su compañía._ No me estoy riendo de vos ni de tu “trabajo”… Solo pregunto porque necesito saber. _Le estaba mintiendo y Pedro lo intuía. No había un solo detalle de su vida que en esos cuatro días no hubiese mandado a investigar. _ ¿Y ganás dinero con eso?_ Le preguntó en un tono que, otra vez, a Pedro no le gustó ni pizca, pero tenía que probarlo. Saber si lo que había averiguado y lo que Marcos le había dicho, concordaba con lo que él mismo le dijera. Era común en él chicanear para estudiar la reacción del oponente. Necesitaba saber hasta dónde llegaba su sinceridad.
Dejó a un lado el libro que había cerrado al verlo entrar y se revolvió a la defensiva en el sillón.
_Por supuesto que gano dinero. _Respondió con sorna. _No tanto como haciendo vuelos clandestinos transportando mercancía, menos aun que siendo el dueño de una aerolínea que gracias a su poderío logra transportar cientos de kilos de hierba, y ni hablar de los beneficios que puede traer una carrera política. O sea, sé muy bien como ganarme mi dinero, que no es mucho, pero lo gano por derecha.
El Rey sintió el aire paralizado en su tórax y lo miró con resentimiento. _Cuanta información para quien dijo no saber nada…
Estuvo a punto de revolear el libro contra la pared. _¡Yo no sé nada! Solo cosas aisladas que Franco de tanto en tanto comentaba… Y él hablaba mucho de usted. _ Había dejado de tutearlo.
Lo miró a los ojos. Si, estaba diciendo la verdad. _Que hablaba mucho no cabe duda…
Pedro le echó una mirada cargada de desagrado. _ ¡No me refiero a eso! Lo admiraba. Lo tenía en un pedestal. Le hubiese confiado su vida así como le confió la mía. Pero no se mucho más que eso, nunca me interesaron esos temas, lo escuchaba… Nada más.
Guillermo Graziani se quedó estudiándolo en silencio. Si, cada vez estaba más seguro que decía la verdad. Llevaba cuatro días investigándolo, observándolo y comenzaba a sacar sus propias conclusiones. Había hecho todo lo que él le dijo, no había ni atinado a moverse. Se la había pasando caminando dentro de la casa como león enjaulado y leyendo lo que encontrara.
_ Está bien. Olvidate de este tema… Lo que más me preocupa es que vas a hacer acá. Los convidados de piedra me intranquilizan. Que estés tanto tiempo sin hacer nada me inquieta. Algo vas a tener que hacer. Te di unos días de tregua para que pudieras serenarte, para que hicieras tu duelo, pero no podés seguir así. Tenemos que encontrar una ocupación para vos, algo que te motive, sino te vas a volver loco acá encerrado… ¿Se te ocurre algo?
_Solo se escribir. Crear ficción…
_¿Solo crear ficción? _ Por algo había llegado donde llegó, por algo había salvado el cuerpo del panteón y de la cárcel. Porque tenía una mente maestra. _ ¿Nunca escribiste sobre un hecho verídico?
_Nunca
_Entonces esta va a ser tu primera vez. Algo se me acaba de ocurrir. _Era pura mentira que se le acababa de ocurrir, lo había decidido apenas terminada su charla con Marcos.
En esos cuatro días se había encargado de averiguar hasta su grupo sanguíneo. Desde donde y cuando había nacido, a que se dedicaba y si tenía algo que ver o no dentro de la caterva del narcotráfico. Pero por suerte, por suerte para Pedro y para él, las noticias que le trajeron lo ayudaban bastante. Estaba limpio como la paloma de la paz.
Lo había meditado seriamente y había tomado la decisión. “Pensá vos la manera” Le había dicho Marcos. “Si de verdad crees que es inocente y querés que viva tenés que mantenerlo culto, ocupado y sin que sospeche lo que está pasando hasta que llegue el momento de actuar. Hacelo como puedas, pero hacelo. Pensá vos que vas a inventar, para pensar siempre fuiste mejor que yo. Por algo vos llegaste a ser El Rey y yo tan solo un…” “Callate Marcos, las paredes a veces escuchan”.
_Quiero que escribas mi biografía.
Pedro quedó paralizado. _¿Qué? No entiendo…
_Se dicen muchas cosas de mí. Algunas son ciertas, otras no. Estoy en un momento de mi vida donde necesito contar mi verdad y fregarles por la chingada cara a muchos que no soy todo lo que piensan.
Pedro lo observaba con desconfianza. _¿Y cómo es? ¿Mejor o peor de lo que dicen?
_Ya sacarás vos tus propias conclusiones. Si aceptás te voy a conseguir lo que necesites, una computadora, impresora, grabador de voz, todo lo que te haga falta. Vamos a invertir muchas noches en esto, vas a saber de mí cosas que nadie sabe. Y después, te vas a tener que ir del país para poder publicarla.
_Es que yo no me quiero ir de este país…
_Pedro, razoná… Tarde o temprano te vas a tener que ir. Acá nunca más vas a volver a estar a salvo, andá haciendo ese duelo, porque un día te vas a tener que ir…
_¿Y a donde me voy a ir? ¿Con quién? Ya no tengo a nadie… Lo perdí todo.
_Te queda la vida, que no es poco, y también esa belleza y esa juventud.
_Me vale verga todo eso… No me sirve
Lo observaba casi con ternura, cada minuto que pasaba creía más en su inocencia. Por algo había llegado a ser El Rey, no podía equivocarse tanto.
No iba a ser sencillo terminar de convencer a Marcos que Pedro estaba al margen de todo ese trasfondo que había salido a la luz pasando las páginas de la agenda de Franco, como tampoco le iba a resultar tan simple a Marcos convencer a Guillermo Graziani, que lo otro, habían sido solo rumores y sospechas. En todo caso estaban a mano.
_Pedro, esperá… No te exasperes. Una cosa a la vez. Primero escribí mi biografía y después vemos a donde te vas y con quien… ¿Podés esperar?
Sus ojos, ese no se qué tan similar al afecto que había dejado escapar en su manera de mirarlo, le pregunta hecha en un tono tan indulgente y ese gesto próximo a una sonrisa lo habían asestado. Claro que podía… Bien que podía. Porque dentro de él había comenzado a nacer un deseo que escondía íntimamente. Un deseo con nombre y apellido. Tal vez porque fue quien le salvó la vida, tal vez porque al tocar esa agenda de cuero marrón en la que figuraba su número de teléfono su cuerpo se había alterado, tal vez porque de tanto escuchar hablar de él lo había idealizado, o tal vez, porque los supuestos que había hecho acerca de él, se habían desmoronado contra el piso.
Cada vez que Franco lo nombraba, el imaginaba un chaka feo y gordo, con cara de viejo, pero en los últimos días, a solas en su habitación y sabiéndolo a solo metros de la suya, algo comenzaba a desestabilizarlo.
No podía sacarlo de su mente, pensaba en él mientras intentaba conciliar el sueño. Ese poder que tenía sobre la gente, esa presencia, ese porte, esa estirpe, lo tenían deslumbrado.
_Y también podrías volver a tutearme…
Involuntariamente Pedro se sonrió al responder. _Vale…
Por primera vez acababa de robar una sonrisa sincera en la cara siempre triste de Pedro y se sorprendió al volver a ver las hendiduras que se dibujaban en sus mejillas.
Las había observado por primera vez cuatro noches atrás, en la capilla de Malverde, cuando con el morral al hombro y dispuesto a jugársela solo y sin rumbo, sintiéndose abandonado por él y por la mano de Dios, lo había despedazado con esa mueca que simulaba una sonrisa pero que para él había sido la peor crítica que había recibido en toda su vida. Un gesto de decepción que lo impulsó a tomar la decisión de ayudarlo y afrontar las consecuencias. Su mirada quedó pegada a él. Si, algo muy adentro suyo ya se lo había advertido, era un error volver a mirarlo.
_¿Por qué me mirás así? _ Volvía a tutearlo…
_Nada… Se te marcan hoyuelos en las mejillas cuando sonreís.
_Si…
_Te quedan bonitos… _El Rey se dio cuenta que algo en ese muchachito tenía mucho poder sobre él, sobre todo esos ojos que lo habían hecho cambiar de opinión en la noche más peligrosa de los últimos tiempos. Por él y por esa dignidad que tenía, se estaba jugando la vida.
CONTINUARÁ
Aayyyy Sandra!!! Primero al ver el titulo ya salte de alegria, despues esa foto me hizo desmayar y todo el relato me derritio. Los dos ya sintiendo cosas por el otro...mmmmm....muero de amor!!!! Y ese "te quedan bonitos" me fulmino ;) Gracias Sandra por esta historia. Todo el dia la estuve esperando ansiosa, lo podes creer?! ;) Genial, Heemosa. Besos Romina
ResponderEliminar¡Gracias Romi! Te agradezco "profundamente", como dice El Maestro, que captes la sutileza con la que se va a ir abriendo paso esta historia de amor. Es obvio que han comenzado a sentir cosas por el otro, aun antes de verse la cara, pero las circunstancias ameritan el tiempo que les quiero dar. ¡Gracias Romi!
EliminarMe gusta demasiado esta historia!!! Demasiado!!! Demasiado!!! Ayyyyyy! Aunque no sean plenamente conscientes, ya están irremediablemente perdidos uno en el otro... Aunque me da la sensación que Pedro la tiene un poquitín más clara... Pero Graziani que ni puede dormir pensando en esos ojos y... En esos hoyuelos que le quedan "bonitos"...Mucha intriga por la conversación con Marcos, los datos de la agenda y la biografía que le toca escribir a Pedro...
ResponderEliminarBeso grande!!!
¡Bien ahí tocaya...! Bien ahí... La charla con Marcos esconde mucho mas de lo previsto y tal como decís, aunque todavía no lo sepan, están "irremediablemente hasta las trancas" el uno por el otro. Pedro cuenta con la ventaja de ser mas joven y por lo tanto mas abierto a la geografía que le pueda plantear la vida. El Rey, deberá vencer los prejuicios típicos de la casta a la que pertenece. Pero cuando el destino te cree digno, te sale al encuentro y no hay manera de esquivarlo. Ya veremos como sigue esta historia de intrigas, persecuciones, incógnitas y por supuesto, mucho amor... ¡Gracias Guille! ¡¡¡Besos y un abrazo Guilledrista mujer!!!
EliminarNo estoy muy segura que quiere decir El Rey con " lo otro" que le contó Marcos..pero sin ninguna duda esta pensando demasiado en El Rey... Esperó que la biografía sea lo suficiente larga como para que la atracción se convierta en pasión..después Dios y la escritora verán a donde los lleva esto.. Amo a Barcos...un beso. Pilar
ResponderEliminarPilar... "Lo otro" es algo que todavía no se ha dejado saber, pero todas se enteraran cuando llegue el momento. Un mensaje que Franco le dejó a El Rey encriptado en las páginas de la famosa agenda. "El pinche bocón, fiel hasta el final"... Paciencia.
EliminarEn cuanto a la biografía, creo que será el nexo que tanto Guillermo como Pedro necesitan para vencer los prejuicios típicos de el mundo que habitan y acercarse el uno al otro cada día un poco mas... ¡Gracias Pilar! Abrazo inmenso mujer!!!
Me encanta esta historia!! Gracias!!
ResponderEliminar¡¡¡Gracias Adriana!!! Un placer inmenso que estés atrapada por esta historia. ¡Besossss!
EliminarMe encanta el timming de la historia, cómo lentamente van siendo arrastrados por las circunstancias hacia lo inevitable, pero cómo se hace desear ese primer contacto físico... Creo que llegará un momento en que Pedro no querrá terminar ese libro, si eso significa tener que irse. Aunque tal vez el Rey se lo cuente bien lento, por lo mismo... jajaja me estoy adelantando un poco no? Ansiosa me pone esto... no es una historia para querer leer de a poco! Te deja con tremenda sed de más... entre los ojos y los hoyuelos, mamita... qué muertos que están! Mandá capítulo doble al menos! A este paso nos morimos de ansiedad... y no quiero imaginar que recién ese acercamiento se produzca cuando esté terminando el libro... eso sería demasiado malvado! Me parece que vamos a sufrir, pero no por los líos que se manden los narcos sino por tener que esperar tanto ese "momento". Piedaaaaddd...
ResponderEliminar"Timming" Que palabrita elegiste... Bruja como ninguna, insuperable. Golpe bajo y Buhleriano... ¡Jajaja! Me pusiste un patadón en el pecho y me dejaste tirada en ese capítulo de Farsantes... "Camila no espera un hijo mio y no va a esperar un hijo mío nunca", pero fue lindo. Me sacaste una sonrisa.
EliminarTal como lo decís Sadic Witch, tanto El Rey como Pedro están siendo arrastrados lentamente hacia lo inevitable. Maktub, algo está escrito y ninguno de los dos podrá evadir ese destino. No puedo decirte cuando se darán cuenta, porque de verdad, ni yo lo se. Esta es una historia que se cocina a fuego lento, paso a paso, día a día. Un enamoramiento que se va forjando en la admiración mutua, en el deseo prohibido, secreto y escondido, y en una causa común que uno de ellos aun desconoce, pero que tal vez los una mas de lo que hasta ahora puedan suponer. ¡Gracias Mary! ¡Abrazo Guilledrista!
la verdad la nota es con un poco de maldad COMO PUEDE SER QUE TODAVÍA NO LE HAYA COMIDO LA BOCA ESE HOMBRE TENIENDO LO A DOS PASITOS JAJAJAJA mi nota un 8 mara rosas
ResponderEliminarAPURA LOS FIDEOS PORQUE TU NOTA VA EN BAJADA JAJAJAJA
Señora mía, usted siéntase libre de poner el puntaje que le plazca, pero este plato se cocinará a su tiempo. La carne arrebatada queda quemada por fuera y cruda por dentro, como le dije muchas veces, me encanta cocinar y este plato no lo pienso apurar a pesar de sus amenazas. Me trasporta ese aroma que despide mientras se cocina a fuego lento... ¡Besos Mara! Te quiero loca linda.
EliminarAy Sandri...al leerte solo pude pensar en algo que mi viejo discute siempre con mi marido y mis hermanos....ellos insiten en que el asado se hace rápido y tirando toda la carne y las brasas en el asador y mi viejo que lleva años cocinando dice que el asado hay que ir haciendolo lento....despacito...que cada corte tiene su propio tiempo....y esta fic la resumiría así...cómo el asado del gran José....(mi viejo)...y estoy absolutamente convencida que el resultado será para chuparse los dedos! me encanta!! me encanta!! me encanta!!! Gracias por seguir escribiendolos!!! beso enoooooooooooorme!
ResponderEliminar¡Gracias Sil! ¡¡¡Una más que me captó al vuelo!!! Este asadito se va a hacer al estilo del "Gran José", despacito... y cada corte a su tiempo, para que al final cada una pueda chuparse los dedos o morir de amor junto con ellos. Lo que les está pasando es evidente para nosotras, pero ellos necesitarán su tiempo y quiero dárselos. Vayamos por algo diferente.. Me gusta como se seducen sin proponérselo, como se van encandilando el uno con el otro sin darse cuenta, me hace inmensamente feliz pensar que para cuando quieran pensarlo, ya van a estar definitivamente involucrados y sin vuelta atrás. ¡¡¡Gracias Sil!!! ¡Abrazote amiga y besossss!
EliminarAYYYYYY!!! DUEÑO DE SINALOA,ESTAS ACORRALADO,CERCADO, TERMINADO¡COMO ME GUSTA SENTIRTE ASÍ!"...en la oscuridad de su cuarto esos ojos anduvieron rondándolo de tal manera que no lo dejaron conciliar el sueño con facilidad,,," NI UN CARGAMENTO DE TEQUILA TE SALVA DE ESA MIRADA.
ResponderEliminar"Porque dentro de él había comenzado a nacer un deseo que escondía íntimamente." "No podía sacarlo de su mente, pensaba en él mientras intentaba conciliar el sueño. Ese poder que tenía sobre la gente, esa presencia, ese porte, esa estirpe, lo tenían deslumbrado." CIELITO. PELIGROSAMENTE RENDIDO.PEDRO ES PEDRO.
ESE LIBRO...PARA ALQUILAR TODOS LOS BALCONES TODOS,ALGO ME DICE QUE "ESTO" EXPLOTAAAA. UFFFFFF.
"Te quedan bonitos…"PEDRIS,PEDRIS, PEDRIS QUE CAPACIDAD PARA HACERME DERRETIR.NO TENGO IDEA COMO VA A SEGUIR ESTO, PERO DE ALGO ESTOY SEGURA, VOY Y VAMOS A SUFRIR. ESCUCHAME PEDRIS,ESPERO QUE TU "REY" SEPA COMPORTARSE, PORQUE ME IMPORTA POCO QUE DUERMAS CON UN ARMA DEBAJO DE LA ALMOHADA, QUE 800 GORILAS TE CUSTODIEN.POR SI TE INTERESA,A UNOS PASOS LO TENGO AL "FARAÓN",ASÍ QUE OJITO, GUERRA DECLARADA.
P/D1:"Por él y por esa dignidad que tenía, se estaba jugando la vida." ESPERO QUE EL REY, SEPA AMAR...PROFUNDAMENTE.
P/D:"Se te marcan hoyuelos en las mejillas cuando sonreís".PUNTOS A TU FAVOR.MUCHAS PALABRAS BONITAS,MIRADAS DESESTABILIZADORAS,Y DEMÁS ,PERO...NO SE. AYYYYY, NO ME VAS A CONVENCER TAN FÁCILMENTE.
POR EL MOMENTO "MIRAN AL...MONICA DE LANUS.
¡AY MUJER! COMO ME HAS HECHO REÍR... ESA DESCONFIANZA QUE LE TENÉS AL REY ME MATA, TE LO JURO... CUANDO LEÍ: "NI UN CARGAMENTO DE TEQUILA TE SALVA DE ESA MIRADA" ME TENTÉ... SOS ÚNICA PARA COMENTAR ESTA FIC. TE LLENA DE INCERTIDUMBRE, NO CONFIÁS EN EL REY, PUEDO VER LA ESPADA DE DAMOCLES PENDIENDO SOBRE SU CABEZA CAPÍTULO TRAS CAPÍTULO, PERO TE PROMETO MUJER QUE EL REY DEL SUR NO TE VA A DEFRAUDAR. ESE HOMBRE QUE ES MITO Y LEYENDA SOLO ESCONDE BAJO SU ROPA EL MISMO CAMPESINO DE LA SIERRA SINALOENSE Y NO SOLO SABRÁ JUGARSE POR LA VIDA DE PEDRO, SINO QUE YA LO ESTÁ HACIENDO... PONELE UNA FICHA MUJER, ESE HOMBRE SE LA MERECE.
Eliminar¡ADORO TUS DEVOLUCIONES MÓNICA! GRACIAS, GRACIAS, INMENSAMENTE GRACIAS!!! UN ABRAZO GUILLEDRISTA Y QUE PRONTO MIREN AL CIELO Y PIDAN UN DESEO... CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA. ¡¡¡BESOSSSS!!!
Increíble este cap me facino!!!
ResponderEliminar¡Gracias Vale! Te adoro.. Abrazo inmenso!
EliminarSandra Exijo otro capítulo, por los días que no subiste jajaja nunca iba a comentar que le pareció sino a reclamar,me atrapó esta historia tiene un trama atrapante y envolvente, sisi increíble todo, te aplaudo Sandra, lejos está me la guardo en mis preferidas, jeje saludos hasta el próximo
ResponderEliminar¡Gracias Martín! Este domingo me encontré tarde con mi notebook y se complicó publicar, pero mañana lunes salimos con el capítulo 6. Espero no decepcionarte.. ¡Besos y Gracias!
Eliminar