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lunes, 11 de enero de 2016

"NARCOS" - Cap. 6 - (By Guillermina Pedris)

"NARCOS" - CAPÍTULO 6

Libro de anclaje: "La Reina del Sur" de Arturo Pérez - Reverte






México - Sinaloa. Viernes 19 de septiembre, 2014. – 11:30 hs

Tal como lo habían arreglado telefónicamente un par de días atrás se vieron cara a cara.
_Graziani_ Se puso de pie para recibirlo. Lo había citado en un bar cualquiera, lejos de la posibilidad de micrófonos ocultos. Estaban todos hasta las  trancas en ese asunto.
_Marcos, tanto tiempo. _ En otras circunstancias hubiese buscado el abrazo, pero había mucho que hablar, por eso solo le dio la mano.
A Marcos no se le escapó ese detalle ni tampoco la sombra que tenía en los ojos. _Sentate. ¿Qué tomás?
_Café. Gracias.
Le hizo señas al mesero para que trajera más café. _¿Querés que almorcemos?
_No, quiero que hablemos.
Marcos respiró profundo. _Hablemos entonces. ¿Por dónde querés empezar?
_Por Franco. Por él, por su muerte y por su agenda.
_¿Sorprendido?
_Bastante. Nunca lo hubiese imaginado. ¿Cuándo empezó con eso?
_Poco tiempo después que le vendiste la compañía de aviación a Moravia.
_¿Por eso lo mataron?
_No puedo asegurarlo, pero creo que sí.
_Moravia… Maldito hijo de su perra madre.
_Guillermo, ya no hay nada que puedas hacer por Franco. Vayamos a los dos que todavía respiran, Pedro y vos. ¿Por dónde seguimos?
_Por Pedro.
_Bien, sigamos por ahí. _Se removió en la silla y se acercó más a la mesa. _ Hay una parte que lo favorece, está limpio. No tuvo ni tiene relación con el narcotráfico. Pero hay otra que todavía hace agua. ¿Cómo saber a ciencia cierta que no está al tanto de lo que vos descubriste mirando la agenda?
El Rey repasó interiormente los dos secretos que habían salido a la luz a través de esas páginas repletas de información, algunas explícitas, otras encubiertas. _Ya te lo expliqué, no me la hubiese entregado.
_¿Y si entregártela fuera parte del juego?
_Marcos, no mames… Hay que ser del palo para pensar así. Yo lo vi esa noche y jamás voy a borrar de mi mente esa imagen, la de un inocente condenado a muerte justo por un pinche culero como Orestes Moravia. ¡Que se la fregue a la madre, pinche huevón!
Marcos largó una carcajada. _ Nunca te gustó Moravia
_Nunca, pero ahora menos. Ahora tengo dos asuntos pendientes con él, y yo no dejo cuentas sin pagar, ni sin cobrar.
_¿Lo vas a hacer por tu lado o lo vas a hacer conmigo?
_Con vos, con ustedes, pero a cambio de la vida de Pedro.
_Ya te dije que pude parar la jalada.
_Si, pero no sea cosa que algún distraído tire de la cuerda y te desate el moño. Quiero que esto quede bien sentado.
_Está bien. El trato es este, nosotros necesitamos tiempo. En ese tiempo vos lo mantenés a Pedro oculto, ocupado con algo para que no sospeche, y le vamos a conseguir un nombre nuevo. ¿Beto sigue en Buenos Aires?
_Si.
_Comunicate con él, lo vamos a necesitar. Yo también te voy a ayudar con el papelerío, pero en este tiempo se quedan los dos lo mas quietitos posible, a Pedro le acabamos de sacar un radar de encima pero el otro lo va a seguir buscando. En cuanto a vos… No estás mucho mejor que él.
_Y al fin tu estólida lealtad parece que se va a dignar a hablar.
_Guillermo, primero escuchame.
_Eso estoy haciendo…
_Como ya te dije, al principio eran solo rumores, sospechas, solo cuando asesinaron a Franco supe que el río tronaba así de fuerte porque estaba arrastrando agua.
_¿Y que ibas a esperar para ponerme sobre aviso?
_Que me llamaras. Y no me equivoqué. Me llamaste, no?
_Sos el mismo pinche huevón de siempre
_Para que veas que estás equivocado, te traje un regalito. _Sacó de su maletín un libro y se lo entregó. _No lo abras. No es lo que parece, adentro hay un celular clonado. Un aparato que fue reprogramado para transmitir el código de otro celular que pertenece a alguien de mi absoluta confianza. A mí no me van a intervenir el teléfono, pero si pueden rastrear satelitalmente las llamadas que me llegan y eso los guiaría directo hacia vos. Moravia no se puede enterar que estamos en contacto. Cuando necesites comunicarte conmigo, hacelo a través de ese celular, el rastreo nunca llamaría la atención. Yo voy a hacer lo mismo. A partir de este momento esta va a ser la forma de comunicarnos. ¿Viste “pinche huevón” como decís vos, que no te estaba “traicionando”?
_Veremos…
_¡Andá a cagar Guillermo!
Esa vez El Rey suavizó su mirada y apenas se sonrió.



México - Sinaloa. Sábado 20 de septiembre, 2014. - 21:45

La coacción que había hecho sobre la gente que trabajaba para él la noche que Pedro llegó a la casa, había sido bien entendida y a ninguno se le abrió la boca, por eso llevaban cuatro días de paz. Pero Orestes Moravia no era la clase de chaka que bajara los brazos fácilmente cuando se trataba de defender su reputación, y sobre todo, su libertad.
Hizo buscar por cielo y tierra al hermano de Franco, ya no era la consecuencia de una venganza sino algo más personal. En Sinaloa todo se sabía y ese pendejo lo había puesto en ridículo destrozándole la cara al Gato, metiéndole un solo disparo en el medio de la cara y dejándole un agujero por donde se le había ido la vida. Si no llevaba a cabo la venganza, si no lograba eso que él llamaba justicia, iba a perder reputación.
Pero no se trataba solo de eso sino de algo mucho más grave, el güey se había salido con la suya y se había llevado la agenda de Franco Nazarre, algo que ponía en riesgo todo su poderío. Lo tenía que encontrar y callarlo para siempre. Tenía que ser grandilocuente, muy a su estilo, para dar el ejemplo. Pero Pedro estaba bien escondido. No le iba a ser fácil encontrarlo.

Si bien en Sinaloa todo se sabe, la presencia de Pedro en la mansión de El Rey no había llegado a oídos de Orestes Moravia. Pero esa noche de sábado, poco antes que aparecieran la botella de tequila y las cervezas, en ese mismo living con vista a los jardines y mientras inducía a Pedro a escribir la historia de su vida, Guillermo recibió el llamado de Orestes Moravia en persona.
Orestes Moravia tampoco era de extirpe mexicana y a diferencia de El Rey, ni siquiera tenía algo de esa sangre corriéndole por las venas. Nacido y crecido en Buenos Aires, llevaba apenas algunos años en México intentando convertirse en lo que nunca iba a ser, un chaka respetado. Ni su gente lo quería.
_Orestes… ­_ Dijo, suspicaz. Había reconocido su voz con la primera palabra, sin necesidad que le dijera quien era. _ ¡Órale! ¡Qué padre oírte a esta hora un sábado por la noche!_ No se privaba de demostrarle su desagrado. _De pérdida, hacé algo bueno y decime a que se debe tu llamado._ Podía escuchar como pitaba un habano, nervioso, del otro lado del teléfono.
_Nada en especial, solo se me hace raro que un pinche huevón se pueda hacer humo con tanta facilidad. Decime que no está en tu casa… Decime que no sos vos el que lo está protegiendo. No creo que haya salido de Culiacán, debe andar escondido como una rata…
Se puso de pié y le hizo a Pedro un gesto que suplicaba silencio. _ Estás diciendo puras pendejadas. ¿De qué chingada verga me hablás?  No te entiendo… _Se acercó a la ventana y miró hacia afuera. _ Y desde ya te digo, no me late el tono de tu llamado.
_Graziani, somos pocos y nos conocemos mucho, Franco fue como un hijo para vos. No me extrañaría que estuvieras protegiendo a su hermanito. Ese pendejo si que se saltó la barda y lo voy a encontrar cueste lo que cueste.
Guillermo Graziani ahuecaba su mano para tratar de ver a través de los cristales las sombras en los jardines. _Orestes, las broncas que tuviste con Franco, según tengo entendido, ya las resolviste… Hace mucho tiempo que dejé de pertenecer a ese submundo, en esta casa vive mucha gente, pero no hay un solo Nazarre bajo mi techo. _Cuando se cercioró que todo estaba en su lugar, corrió las cortinas y volvió a su asiento.
_Ponele que te creo…
_Me estás encabronando sobremanera. ¡No me fregues! ¿Querés venir a mi casa y registrarla? Hacelo.  No oculto nada. Acá no hay nadie relacionado a Franco. ¿Querés venir? Hacelo. ¡Pero hacelo ya! No te quedes con las ganas, yo te invito.  Vení y cerciórate, pero no me chingues los huevos nunca más.
_Está bien, olvidate.
_Ponele que me olvido… _ Y cortó la comunicación.

Pedro estaba pálido. _Lo sabe, ya sabe que estoy acá. Lo mejor va a ser que me vaya, al final voy a terminar dándote la razón.  Si me quedo en México nunca voy a volver a estar seguro y además estoy exponiendo tu vida y la vida de la gente que vive en esta casa, no tengo derecho a pedirte tanto. Conseguime alguien que me lleve esta misma noche al aeropuerto y me voy para siempre. _Se paró más pálido que antes.
_No te vas a ir a ninguna parte, así que volvé a sentarte dónde estabas.
_¡Es una locura que sigas escondiéndome! ¡Ya lo sabe!
_¡No sabe nada, Pedro! Justamente por eso está desesperado, porque no tiene idea de donde estás. Lo conozco, si supiera que estás acá no me hubiese llamado por teléfono. Si de verdad lo supiera, ya estarías escuchando los helicópteros y el sonido inconfundible de las ametralladoras.
Pudo volver a oír el estruendo de las armas que disparaban contra él y el follaje desmoronándose a su alrededor mientras huía aquella mañana de septiembre, poco antes de mediodía. _Si querías tranquilizarme, con esas palabras lo único que lograste fue ponerme más nervioso de lo que estaba. Dejame ir, todavía estamos a tiempo…
_Error. Ya no estamos a tiempo, ese hijo de la chingada madre está obsesionado por encontrarte, mandarte al aeropuerto en este momento es lo mismo que ponerte un plomazo en el medio de la frente, lo debe tener vigilado día y noche. El momento de salir del país era la noche en la que nos vimos la cara en la capilla de Malverde, ahora es tarde. Ahora estamos hasta las trancas, vos y yo. Ahora tenemos que seguir con el plan. _Miró el libro que Pedro había estado leyendo, recordó la última consigna de Marcos y una idea se cruzó por su mente brillante. _Pedro, ¿cuánto te jodería cambiar tu apariencia?
Su ansiedad se detuvo en seco, acababa de leer su pensamiento y le gustó la idea. _ Nada. El cabello y la barba me crecen rápido, en una semana o dos como mucho, ya puedo ser otro.
Le sonrió por primera vez. _ Sos rápido… Hacelo. Yo me voy a encargar del resto.
_ ¿Me vas a conseguir documentos…? 
Su gesto le impidió seguir hablando. Se acercó con tanta rapidez que casi lo asustó cuando apoyó su mano contra su boca. De cuclillas ante él lo miró fijo a los ojos y le dijo bien quedo.
_ ¡Shhh!  Vos ya entendiste, no hacen falta las palabras. Las paredes a veces escuchan Pedro. _ Y Pedro asintió.
_¿Ya pudiste descubrir algo? _ El Rey sabía a qué se refería.
_No, todavía no. Tengo que seguir mirándola. _ Si que sabía mentir con serenidad.
_Si querés la podemos mirar juntos, tal vez yo pueda discernir algo que se esté escapando a tu mirada.
Lo miró pensativo y casi se le escapa otra sonrisa. Si ese güey no era inocente, esa palabra no existía.  Apoyó una mano en su hombro.
_Vamos a pistear, ¿sí? Necesito un trago urgente. ¿Te traigo una cerveza?
_Por favor…
Así comenzó una nueva noche de las muchas noches que vendrían, de charlas a solas. Noche de confesiones y alcohol que los irían conectando, confidencias acerca de cada uno, intimidad y atracción.
Afuera seguía lloviendo.

Pitando el habano y bajando medio vaso de tequila el Rey dejó salir su pensamiento. _ Qué tristeza me da todo esto, Franco no era un mal tipo, algo hablador y travieso, nada más. Pero de ley.
Mientras bebían y fumaban, El Rey lo había puesto al tanto de algunas de esas partes en blanco que él ignoraba acerca de su hermano. Solo algunas. Otras quedarían en el silencio hasta que fuese el momento de hablarlas.
Pedro acababa de volver a caer de la nube en la que había vivido, recién ahora tenía en claro algo de lo que había pasado. _No, no solo eso. Era un idealista, un pinche cabrón que pensó que esas cosas le pasaban a otros pero que a él nunca le iban a pasar.
_Estás equivocado Pedro, él sabía muy bien que lo que pasó podía pasar, por eso te entrenó para que vivieras.
_¿A esto le llamás vivir? Si todavía respiro es gracias a vos que te estás jugando la vida por mí, por el respeto y ese cariño que le tenés a su memoria. Acá estoy a salvo y te estoy muy agradecido por todo, pero a veces siento que me voy a volver loco.
_Tranquilo… Unos días más y salís a la calle.
_¿Cómo no me di cuenta antes? Franco y el Chino eran iguales, dos estúpidos…
_No, no eran iguales, el Chino era valiente de puro ignorante, porque no pensaba. Se metía en líos por su poca cabeza y sin siquiera detenerse a pensar hasta donde exponía a su familia. Pero Franco era diferente, él sí que era inteligente, bien lanza. Conocía los riesgos y siempre, escuchame, siempre supo lo que iba a pasarte si lo prendían. Por eso estás con vida, porque él lo sabía y se ocupó de vos. ¿Sabés que pasó, Pedro? Lo que tarde o temprano tenía que pasar. Tu hermano llevaba mucho tiempo rifándosela. Solo era cuestión de tiempo. _ Dejó salir esa frase con nostalgia y admiración, Pedro entendió el tono de su voz como parte de ese cariño entrañable que no podía esconder cuando hablaba de Franco, pero el Rey se refería a otra cosa de la que todavía no podía hablar.
Algo se removió en él, algo con mezcla de bronca y venganza. _Antes que empecemos hacer nuestro trabajo quiero hacerte una pregunta. ¿Quién asesinó  a mi hermano?
Levantó de la copa su mirada humedecida de recuerdos tristes y moldeó sus ojos sobre él. _¿Quién asesinó a Franco? Su propia gente.
_¿Pero quiénes?
_¡Da lo mismo quienes! Ahora sabés en que tranzas andaba tu hermano…
_Yo no sabía nada.
_No seas mal hermano… _Pedro le caía cada día mejor, pero defender la memoria de Franco se había convertido en una máxima para él después de haber leído su agenda. _ ¿De verdad no sabías nada, pero nada? ¿Acaso nunca te preguntaste de donde salía tanta lana que tan bien disfrutabas?
_¡Claro que me lo preguntaba y también se lo preguntaba a él! Pero siempre  me respondía con evasivas… Vos lo conociste, sabés como era. Obvio que sabía algunas cosas, “esas cosas que en Sinaloa suelen ser tan comunes, que uno llega a olvidar que no son legales”, pero nunca imaginé que había llegado a tanto. No hablaba conmigo de esa cosas, o tal vez si y yo nunca las quise escuchar. No se, estoy confundido. Me hablaba de vuelos, de entregas, de mercancía, pero siempre entre líneas, nunca fue claro y directo.
_¿Y qué te decía cuando te entrenaba para escapar o cuando hicieron juntos ese refugio subterráneo?
_La competencia… Así la llamaba. _Pedro lo miró a los ojos. _ Podés elegir si creerme o no, pero sabía poco o casi nada de lo que Franco hacía.
El Rey no solo le sostuvo la mirada, despegó la espalda del sillón y se inclinó hacia él haciéndolo retroceder en su asiento hasta sentir que podía camuflarse con el tapizado y desaparecer en él.
Una ráfaga de aire fresco entró por la ventana agitando las cortinas y se desplazó hasta ellos envolviéndolo en su perfume varonil impregnado del aroma potente de su habano. Si hubiese tenido algo entre las manos en ese momento, se habría estrellado contra el piso. Por suerte sus manos estaban vacías, pero se humedecieron de repente. _Pero si estás bastante informado de mi historial, me lo cantaste clarito en la cara.
Pedro tardó unos segundos en recuperar el timbre natural de su voz. _Ya te dije. Cosas aisladas que Franco me decía. Como si me hubiese mostrado fotos capturadas de una película que nunca me dejó ver.
_Está bien Pedro. _Volvió a su lugar y Pedro aflojó su respiración. _ Pongámosle un punto final a esto. Voy a confiar en vos y a creer que sabías poco y nada.  Pero Franco sí sabía. “Cuando se vive torcido, hay que trabajar derecho.” Esa máxima no se rompe. Tu hermano cometió el error de meter cartas propias en barajas ajenas y al final alguien dio el pitazo. ¿Ahora entendés?
Apenas empezaba a entender _No voy a parar hasta vengar su muerte. ¿Me vas a ayudar?
_No te voy a ayudar a vengarte de nadie, tu hermano se la buscó. _Ya llegaría el día de contarle la verdad, y también de vengar la muerte de Franco. Los dos juntos y en una sola movida, pero no era el momento. _Perdoname pero es así,  y el trato entre vos y yo se termina en tu vida, en tu protección, en tu pellejo. Yo sé que puedo hacerme cargo de eso y jurar sentencia de muerte si alguien te toca un pelo, pero a tu hermano le gustaba demasiado caminar por la cornisa. Franco no jugaba limpio, y que haya muerto estrellado en su avioneta, podríamos considerarlo una bendición, o muerte natural. Da gracias a Dios que no lo agarraron con vida porque hubieses escuchado sus gritos desde el confín de la muerte. Cuando se vive torcido, hay que ser derecho, o las consecuencias son graves. ¿Estás empezando a entender algo? Porque me da la sensación que hubieras estado viviendo en un frasco. Franco estrelló su nave cuando sintió que le estaban disparando desde tierra, porque tu hermano sabía muy bien que eso era la gloria antes de ser bajado con vida, que era lo que ellos querían. Eso es el cielo comparado con el soplete y la paciencia del interrogador. Las preguntas… Lo malo no es que sepas lo que quieren saber, en ese caso el alivio llega rápido, lo malo es que no las conozcas, porque es muy difícil convencer al que maneja el soplete que no sabés las cosas que él supones que si conocés, y que le gustaría saber. Tu hermano era el mejor piloto que he visto en mi vida, nadie ha podido ni podrá despegar o aterrizar en los lugares más insólitos como él lo hacía, pero tuvo dos errores imperdonables. Hablar demasiado y meter mercancía propia entre las ajenas. Los narcos no perdonan.
En ese momento, Pedro rogó al cielo para que Franco hubiese muerto al caer. Eso era algo que Pedro ya había detectado en él, no le bastaba hacerlas sino que tenía la necesidad de contarlas. Un bocón de la chingada madre.
Guillermo continuó hablando. _ Franco traicionó poquito, y conociéndolo, no fue por dinero, sino por esa maldita costumbre que tenía de vivir al filo de la navaja. Contando cosas que cualquier hombre bien sensato, guardaría bien calladas. No te metas en un hábitat que no conocés, Pedro. Lo único que lograrías es transformar todo este esfuerzo por mantenerte con vida en un desastre que te llevaría directo a la muerte y, lo peor, sin poder llevar a cabo tu venganza. Vas a tener que olvidarte de eso por tu propio bien. Mal que nos pese, tu hermano murió en su ley. Dejalo descansar en paz sabiendo que todo lo que planeó para que siguieras con vida, no fue en vano. Franco fue un tipo intenso, rió todas sus risas y lloró todas sus lágrimas. Dejalo, al menos,  descansar en paz.


México - Sinaloa. Sábado 27 de septiembre, 2014. – 18:45 hs

Orestes Moravia se había quedado con la sangre en el ojo y mandó a uno de sus hombres de confianza a vigilar la mansión. Oculto y con la ayuda de una cámara sofisticada y un excelente zoom, obtuvo una fotografía de Pedro a través de la ventana. Una fotografía que pronto llegó a las manos de su jefe.

Ya lo volvería a llamar, o tal vez no… No era exactamente lo que quería ver, tenía en sus manos la foto de un chaval de pocos años comparados con los suyos, sus cabellos rozaban apenas el cuello de su camisa y mostraba una barba incipiente, usaba lentes y estaba rodeado de papeles frente a una computadora, de fondo se veía una pila de libros. No, ese no podía ser el hermanito de Franco Nazarre. Pero por las dudas lo volvió a llamar.
_Decime Graziani. ¿Quién es ese chavito que vive en tu casa?
_¡Hostia! Por mis huevos que nunca pensé que estabas tan jodido. Sos de una bajeza importante y además bastante burro. _Dejó salir la risa burlona_  ¿Así que me estás espiando? ¿Pero por qué no venís vos en persona a requisar mi casa si yo mismo te invité? Así te sacás la espina que tenés clavada en el culo… Ese chavito, como lo llamás, es un escritor… Alguien que está escribiendo mi biografía.
_¿Y cómo se llama?
_¿Que verga te importa a vos como se llama?
_Graziani, vos podés ser El Rey, pero si estás escondiendo a ese pendejo…
_ Te la mamaste pinche huevón, que comentario fuera de lugar. No manches güey, no me amenaces. Ni se te ocurra amenazarme, aunque está bien chido escucharte  tan desesperado. _Y le largó la risa sobradora del otro lado. _ Es un escritor y su apellido no es Nazarre. No me fregues Orestes, mis negocios con Franco terminaron hace demasiado tiempo. Si, en una época fuimos bien brothers, bien carnales, pero eso se terminó, como tantas cosas buenas que se terminan en Sinaloa. Si tenés alguna duda, vení hasta mi casa… Ya te lo dije, pero no me vuelvas  a amenazar, de verdad que no me late cuando no sabés cerrar el pinche hocico y me vas a hacer encabronar…
_¿Y quién es? Decime como se llama.
_Edmundo Dantes se llama. Es el Conde de Montecristo.
_Graziani, no me tomes el pelo
_¿No te gusta la respuesta? Orestes, no me rompas las pelotas. Vos no sos de estirpe mexicana, vos naciste en Buenos Aires como yo y sabés muy bien lo que esa frase significa. No me sigas rompiendo las pelotas. No, no es un Nazarre, es un escritor, lo contraté para que escriba mi biografía, eso es todo. Y dejame en paz.

Había pasado una semana del primer llamado de Oreste Moravia y como había sido acordado en un pacto casi de silencio, Pedro se había dedicado a cambiar su apariencia acorde a los documentos falsos que El Rey con la ayuda de Marcos y Beto le habían conseguido. Tenía el cabello escasamente más largo pero ya con falsos reflejos dorados esparcidos al azar simulando una decoloración propia del crecimiento natural, un candadito que le enmarcaba los labios y de tanto en tanto usaba lentes sin aumento. Su pasaporte rezaba el nombre de Pedro Marini, con una foto de Alberto Marini de unos años atrás.
Alberto Marini era otro carnal que El Rey había rescatado de la calle para convertirlo en un hombre de vida respetable que desde hacía varios años residía y trabajaba en Buenos Aires, un compa de ley siempre dispuesto a sacar el pecho por ese hombre a quien consideraba el padre que nunca había tenido. Por eso cuando habló con él, supo que no iba a poner objeción.  
_Sabés de sobra que podés contar conmigo para lo que necesites, todo lo que he vivido estos años, lo viví de yapa y gracias a vos. Pero decile a ese chabón que si va a usar mi apellido más le vale que te cuide como yo lo haría si estuviera ahí.
_Quedate tranquilo Beto, él sabe muy bien cómo hacer las cosas. Ojalá algún día lo puedas conocer, estoy seguro que te caería bien, es de los tuyos.
_Si vos decís, así debe ser.
_Gracias Beto.
_Suerte compa, y si me llegás a necesitar solo tenés que llamarme, me tomo el primer avión y voy para allá.
_Lo sé, pero espero no tener que hacerlo.
_Che Guille… ¿Todavía no pensaste en eso que hablamos?
_No Beto, por ahora no está en mis planes. Ya veremos.
_Me parece un desperdicio que estés allá tan solo…
_Beto… Ya te dije. Por ahora no está en mis planes.
_Dale…

México - Sinaloa. Sábado 27 de septiembre, 2014. - 21:30 hs

Esa iba a ser la primera noche en la que comenzarían a trabajar concienzudamente.
Esta vez no estaban solos, por precaución, un tipo maduro, ancho, más bien gordo, de cabello muy negro y frondoso mostacho mexicano vigilaba los jardines pegado a una ventana y a una distancia prudencial.
Pedro con toda la artillería en mano, lo miró a los ojos y encendió el grabador de voz.  Así comenzó la charla que duraría muchas noches.
_Yo siempre creí que los narcocorridos mexicanos eran solo canciones, de la misma manera que El Conde de Montecristo me pareció siempre tan solo una novela. _ Hizo una pausa y le giñó un ojo. _¿Conoce esa novela?
Él le dirigió una mirada tan larga que Pedro tuvo miedo que la conversación se terminara ahí. Se volvió hacia la lluvia que otra vez golpeaba los cristales y Pedro no pudo saber si fue el juego de las luces o si una sonrisa preocupada dibujó en su boca ese trazo extraño.
_No leo libros.
Mentía, era obvio que mentía, como sin duda alguna lo había hecho infinidad de veces, pero no quiso ser inoportuno y cambió de tema. En verdad, la idea de escribir su biografía lo abstraía de todo lo que estaba viviendo y el que había comenzado a preguntar ya no era Pedro Beggio sino Pedro Marini.
Se tomaba su trabajo con mucha responsabilidad, pero tenía miedo de escucharlo hablar. La realidad suele quedar por debajo de las leyendas, le temía a la decepción, aunque ya en ese punto de su vida, la palabra decepción se había vuelto relativa.
Tanto realidad como leyenda iban a ser simple material de trabajo. El mayor problema residía en que resultaba imposible vivir técnicamente obsesionado con alguien sin hacerse una idea propia y por supuesto, inexacta, del sujeto en cuestión. Una idea que se instala en la mente con tanta fuerza que luego resulta muy difícil modificarla. 
Además, los escritores tienen el privilegio de que quienes los leen asuman con sorprendente facilidad su punto de vista. No sabía si iba a poder ser absolutamente imparcial al escribir esa historia de vida, porque aquella noche de septiembre él sabía que quien estaba frente a él, no era El Rey sino Guillermo Graziani más la parte creada por él cuando ni siquiera lo conocía.
Ahora había llegado el momento de reconstruirlo a rajatabla, pieza tras pieza, incompleto, imperfecto o contradictorio, y sobre todo saber de entre quienes lo conocieron, quienes lo odiaron y quienes lo amaron.  Y no sabía hasta donde le iba a alcanzar el valor para eso, ya que de solo imaginarlo, algo similar a los celos, le comenzaba a desgarrar la piel.

CONTINUARÁ 

23 comentarios:

  1. Aaayyyy Sandra!!! Cuantas intrigas!!!! Un historia muy atrapante. Me encanta leerla. Esas pequeñas perlitas cuando Pedro se deslumbra con Guille....hermosas. Creo que no voy a aguantar mucho sin que mi locura ansiedad salga a la luz ;) Por ahora la vengo piloteando bien. Pero esta muy muy muy buena la historia. Besos Romina PD: gracias por publicar!!!

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    1. PD2: La foto: sublime!!! Como te ponen en situación solo con verla.... MUY buenas!!!! Besos Romina

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    2. Gracias Romi! Si, por ahora nadamos en un par de secretos que Franco dejó en su agenda por si lo que pasó llegaba a pasar. Pronto sabremos cuales son esos dos secretos de los que hablan Marcos y El Rey y de que manera eso va a tener influencia en el vínculo con Pedro... ¡Abrazo inmenso mujer y gracias por tu compañía! ¡Besosss!

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  2. PD3: me late un poquito que el chido de Pedrito no es tan "ignorante" como quiere hacer creer sobre los temas de la agenda, no? (ya sé, ya sé....paciencia ;) #MePuede...EsteFicMePuede ;) Besos Romina

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    1. Mmmm... No se si contarte o no, pero algo me dice que Pedro es el único en ignorar por completo de que se tratan esos secretos. Por algo Marcos le dice a El Rey que lo mantenga ocupado para que no sospeche... Ya veremos. ¡¡¡Besossss!!!

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  3. Ay Sandrita!!! En primer lugar gracias miles por haber publicado a pesar de estar de vacaciones es muy muy muy valorable!!! Y ademas tambien te doy las gracias porque este capitulo fue largo!!! Hay!!! lo leia con miedo a que se me terminara!! Y seguía!! Que emoción! Me encanta como pedro se va sintiendo inevitablemente atraído hacia su protector y como Guillermo con toda su inteligencia va escarbando para terminar de confiar a pesar de estar absolutamente seguro que pedro es totalmente inocente...me encanta!! San que decirte!!! Es realmente fascinante!!! Gracias

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    1. ¡Bien ahí Sil! Atrapaste la tónica al vuelo. Hasta ahora y por lo que se ve, Pedro es totalmente inocente y El Rey lo intuye, por eso su deseo de salvarlo. Pero en ese mientras tanto, algo empieza a suceder dentro de Pedro y aunque por ahora no pueda definirlo, es algo que le quema la piel.. ¡Gracias por todo Sil!

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  4. Que fascinante esta historia!! Da para fantasear..era sólo amistad lo de el Rey y Franco???? Pedro se esta destapando o lo que se oculta es la sexualidad de todos?? Hay algo que Marcos .el Rey y Pedro están ocultando muy bien y que yo muero por saber!!! Gracias por este capítulo... Besos Pilar

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    1. Si Pilar... Por lo menos hasta lo que nos han dejado ver el vínculo entre Franco y El Rey estaba basado en una amistad entrañable, en un pacto de confianza y lealtad. Los que ocultan algo son Marcos y El Rey, Pedro no tiene la menor idea de el trasfondo de esta historia. Solo, mi vida, que cada día se siente mas atraído por ese hombre que le salvó la vida. ¡Abrazo inmenso Pilar! Ya veremos como sigue esta historia... ¡Besossss!

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  5. FABULOSA!! LA ESPERO ANSIOSA SIEMPRE!! GRACIAS.

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  6. Sandriiiiiiiiii! Gracias, infinitas gracias por el esfuerzo de publicar! Esta es una de las historias que espero con más ansiedad, me puede absolutamente!
    Qué miedito me da ese Moravia... No me gusta nadita que lo haya divisado a Pedro en la mansión de El Rey... Aunque no esté seguro que es él, y si logra cersiorarse que sí es? Ayyyyyy! Y por qué también El Rey está en peligro según las conclusiones de la agenda?
    Es tremenda esta historia, no sé cómo van a hacer para salir bien parados...
    Como siempre, felicitaciones!
    Beso enormísimo!!!

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    1. ¡Ay tocaya! Si, Moravia es un bicho de cuidado... El Rey va a tener que tener mucho cuidado con él. Esperemos que Pedro logre cambiar su fisonomía acorde a sus documentos falsos antes que estalle la bomba. El Rey y Pedro están en peligro por el mismo motivo, un secreto que pronto saldrá a la luz. Es un hecho que la única salida va a ser mantenerse juntos, aunque eso tenga sus propias consecuencias... ¡Besos Guille!

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  7. ¡QUE FOTO! PARA EL INFARTO,Y DE PASO ENTRAR EN CLIMA.

    "Decime Graziani. ¿Quién es ese chavito que vive en tu casa?"ESTO NO ME GUSTA NADA, PERO NADA.


    "Ahora había llegado el momento de reconstruirlo a rajatabla, pieza tras pieza, incompleto, imperfecto o contradictorio, y sobre todo saber de entre quienes lo conocieron, quienes lo odiaron y quienes lo amaron."

    BUENO,DUEÑO DE SINALOA, ME CANSASTE EMPEZA DE UNA VEZ A CONTAR TU MARAVILLOSA VIDA, ESO SI, SI LA HACES LA HACES BIEN, CON LUJO DE DETALLES.


    "Y no sabía hasta donde le iba a alcanzar el valor para eso, ya que de solo imaginarlo, algo similar a los celos, le comenzaba a desgarrar la piel."

    NO SE, TENGO UNA LEVE SOSPECHA, LLAMALA INTUICIÓN, UN RELÁMPAGO PERO DE TODO LO INTERESANTE QUE PUEDAS CONTAR "REY" HAY ALGO, TAL VEZ DE TU VIDA PRIVADA, QUE VA A DESARMAR A PEDRO, NO SE SI DESILUSIONAR PERO QUE LE VA A PROVOCAR UN DOLOR DIFÍCIL DE SUPERAR.

    ESA AGENDA,PELIGROSA, PARA MUCHOS, O LA SALVACIÓN PARA TODOS.

    "El Rey no solo le sostuvo la mirada, despegó la espalda del sillón y se inclinó hacia él haciéndolo retroceder en su asiento hasta sentir que podía camuflarse con el tapizado y desaparecer en él.
    Una ráfaga de aire fresco entró por la ventana agitando las cortinas y se desplazó hasta ellos envolviéndolo en su perfume varonil impregnado del aroma potente de su habano. Si hubiese tenido algo entre las manos en ese momento, se habría estrellado contra el piso". SOS DE LO PEOR DUEÑO DE SINALOA, DESPLEGAS DESCARADAMENTE TODA TU SEDUCCIÓN, SOS ZORRO, TENES BIEN EN CLARO LO QUE PROVOCAS EN CIELITO.AYYYYY.

    PEDRIS,INQUIETANTE HISTORIA,TODO ESTA POR SUCEDER,IMPECABLEMENTE NARRADA.TODOS LOS APLAUSOS TODOS.

    P/D:"Edmundo Dantes se llama. Es el Conde de Montecristo"POR DIOS QUE PEDAZO DE HISTORIAAAAA.

    "MIRAN AL CIELO ..." MONICA DE LANUS.

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  8. MÓNICA, CUANTO ME ATRAPAN TUS COMENTARIOS. ME MATA LA DESCONFIANZA QUE LE TENÉS AL REY. ÉL YA COMENZARÁ A CONTAR SU HISTORIA PARA MANTENER A PEDRO QUIETO, ESCONDIDO, A SALVO Y SIN SOSPECHAR DEL PELIGRO QUE LO ACECHA. UN PELIGRO QUE ACABA DE DESCUBRIR QUE LO INCLUYE. LA VIDA DE AMBOS DEPENDE DE QUE SE MANTENGAN UNIDOS Y QUE LLEGADO EL MOMENTO SEPAN COMO ACTUAR JUNTOS PARA SACARSE LOS RADARES DE ENCIMA... ALGO QUE NO VA A SER FÁCIL. CRUCEMOS LOS DEDOS PARA QUE LES VAYA ASÍ COMO TANTO DESEAMOS. ¡ABRAZO INMENSO MUJER!

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  9. MI NOTA SEÑORA ES UN 6 TODO MUY LINDO TODO MUY MISTERIOSO ¿ Y CUANDO SE COMEN LA BOCA ? MARA ROSAS

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    1. Mara... Para eso falta mucho, pero mucho...Te recomiendo medicarte para manejar la ansiedad. Me quiero dar el gusto de cocinar esta carne a fuego lento... muuuy lento! ¡¡¡Besossss!!!

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  10. Guille Pedris por Dios! tu genialidad es directamente proporcional a las chingadas palabras mexicanas que han dicho estos pijos cuates! me late compa que voy a salir con un pinche doctorado en estas vergas! jajajaaja Guille no mames y poneme un glosario porque a veces no entiendo! Fuera de bromas y yendo a la cuestión principal, que espectacular tu pluma... quedo desnucada en cada frase, esa del final me nockeó, sos demasiado grosa y poeta y ya no sé si estoy con las narices en el blog o leyendo el último best seller de la librería, sos una escritora de ley y si no lo sabés enterate! Yo no sé si voy a enamorarme de este Graziani como me enamoré del capitán John, (ese todavía navega en mi mente y me hace naufragar de delirio), pero tu pluma estoy segura que compensará todas las reticencias que este personaje me pueda suscitar, estoy un poco a la defensiva (en eso me siento identificada con Mónica),no sabemos aún que trapitos sucios tenga escondido este chaka (palabra que aún no logro descifrar jaja), cuántos muertos cargará al hombro, pero la verdad tan mal no me puede caer y eso es por tu bendita magia de escritora... quedo a la espera de ese relato que Pedro escuchará para plasmar esa biografía y ojalá que la chispa salte pronto, porque si bien no te voy a apurar al estilo Mara, que tengo ganas que se choquen los planetas, las tengo y no lo voy a negar.
    Y otra cosita... me urge saber que hay en esa agenda! Será un nuevo guión de la Aguirre donde el personaje de Julio termina feliz? El nombre de los bebés de Pedrín en ovnis? El capítulo final de sólo promesas? el capítulo siete de víctimas2? Una fic de Mirta donde Fabián se opone al romance de Pedro y Guille? Qué es, por Dios! me mata esa intriga!!! Develalo yaaaaa (chicas es joda no se enojen jajajaja,me la pueden devolver, no me ofendo!)
    Besotessss!!!! :D

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    1. Posta, posta: lo que hay en la agenda son los unitarios no publicados de una tal Mary... Que llevan al pasadizo secreto al siguiente capítulo de OVNIs... Y la cuarta parte de la saga donde Guillermo y Pedro se casan y son felices y comen perdices... Por eso esa agenda vale oro!!!
      PS: Aunque pago por ver un Fabian mirtiano que no lo quiera a Pedro :-P

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    2. Mary & Guille, son incorregibles! Jajaja! Ni en mis mas remotos sueños hubiese imaginado que esos eran los secretos que escondía la agenda de Franco Nazarre... ¡Queijasde! Un capítulo "mirtiniano"en el cual Fabián no quiera a Pedro o los nombres de los mellizos de Ovnis... Que par de... Los dos secretos saldrán a la luz juntos, en un mismo momento. Pero Marcos y la gente para la que él trabaja necesitan tiempo, un tiempo que El Rey aprovechará para ir contándole a Pedro "Marini" su historia de vida... Una historia que tendrá su peso y terminará inclinando la balanza entre los supuestos que él ha hecho sobre El Rey y su verdad... Por mi parte, yo creo en El Rey, no se... Algo me dice que no es lo que muchos piensan y que es mucho más de lo que tantos han imaginado sobre él. ¿Será verdad? ¡Chicas...! De verdad les agradezco tanto que me acompañen en semejante osadía, le tenía mucho miedo a Narcos, pero sentirlas cerca me ayuda a sentir que pese a lo conflictiva que es la historia, todavía hago pie. ¡Ahhh! y me sumo a ese pedido de algunos unitarios de una tal Mary B. que nos ha dejado esperando... ¡Abrazote inmenso amigas!

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