
Con la colaboración de Mary Buhler. Gracias por ser ese semillero de ideas locas que nos llevan a lugares insospechados y nos hacen felices. Gracias por ser la ilustradora oficial de esta historia mágica.
Nuestro corazón se hizo uno para siempre, nuestro sueño será el mismo hasta el final, caminamos los dos hacia un solo destino y nos reconocimos en nuestra libertad, este amor nos ha unido para siempre, crece sobre su raíz y se hace fuerte, este amor nos ha nacido para no morir jamás, eterno amor, eterno el día en que nos conocimos y supimos escribir en nuestra historia lo que hoy nos trajo aquí, eterno amor, eterno sol iluminó aquel día, todo lo supimos con solo mirarnos, lo guardamos dentro de este corazón. No es casualidad, el destino estaba escrito, la brújula marcó por dónde caminar, vino un ángel, sopló mi alma y tu mirada, eras al que esperé, era yo a quien esperabas...
Eterno Amor - Patricia Sosa
Valeria era la contracara de Fabian. Sentados a la mesa, cenando milanesas con puré que habían preparado los anfitriones, la joven no podía quitarle los ojos de encima a Pedro desde que le habían contado la feliz noticia. Lo miraba con una especie de encantamiento, como si tuviera poderes mágicos sobre ella, los ojos brillosos. Ni Fabian ni Pedro parecían percartarse de esa fascinación, pero a Guillermo ya lo empezaba a preocupar y las milanesas las sentía atoradas en su pecho. No fuera a ser que... Hubiera un nuevo problema en puerta y se quebrara la armonía familiar. La realidad era que Valeria estaba maravillada con la idea de tener cuñaditos, y que esos cuñaditos nacieran de la panza de su suegrastro. Le encantaba Pedro, le parecía una persona hermosa por fuera y por dentro, llena de luz. Definitivamente su suegro tenía muy buen gusto, no se conformaba con cualquier cosa. Y esto que estaban viviendo ahora lo demostraba cabalmente. Cuando lo vio por primera vez, después de haber escuchado hablar tanto de él, de convivir con su fantasma, de verlo a Guillermo hecho un trapo, comprendió todo. Ese muchacho tenía ángel, era irresistible. Qué ilusos habían sido todos los festejantes que formaban fila en la puerta de Guillermo osando querer ocupar su lugar. Pedro los había barrido de un simple soplido, como el lobo a la casa de paja de los tres chanchitos.
-Valeria, chiquita, todo bien? - inquirió Guillermo tratando de despertarla de la ensoñación y que apuntara su atención hacia otro lado que no fuera Pedro, al menos por un momento.
-Sí, Guille. Querés otra milanesa, o traigo el postre?
-Ya estoy bien. Gracias.
Valeria se paró y fue a sentarse al lado de Pedro. Tomó sus manos entre las suyas
-Ay Pedro! Estoy tan emocionada. Me encanta formar parte de esta familia tan especial. Le va a hacer tanto bien a Sofi la llegada de estos bebés.
Pedro sonrió y Valeria continuó
-Mi hermana es profesora de yoga y da clases especiales para embarazadas... Bueno, embarazados... Puede ir a vuestra casa, si quieren. Te va a hacer mucho bien practicar yoga, Pedro. Y a Guillermo también. Los bebés van a transitar la vida en tu panza mucho mejor. Ella es de suma confianza y va a saber guardar el secreto. Qué te parece?
-Me encantaría! Lo hacemos, Guille?
-Tengo que practicar yoga yo?
-No me vas a dejar solo.
Cómo decirle que no a ese pucherito que le estaba haciendo? Inhaló profundo
-Sí, Pedro. Lo vamos a hacer. Valeria, decile a tu hermana que venga a casa. Pero, ojo – llevándose el dedo índice a la pestaña inferior – Confidencialidad extrema.
-Por supuesto! Y ahora, a comer el postre! Llegaron justo para probar mi pastel de manzanas – dijo eufóricamente.
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Ya de regreso en la casa del barrio Sauces de la Bahía de Nordelta, Pedro tenía cara de preocupación y Guillermo lo notó
-Qué pasa, amorcito? Qué feo pensamiento te está rondando la cabecita?
-Guille, vos creés que Fabian va a aceptar de corazón esto? - tomándose el vientre, sentado en el sillón.
-Por supuesto que sí, por supuesto que sí.
-No sé... Yo creo que me odia.
-No! No digas eso!
-Sí, Guille. Yo creo que él me piensa que soy la madrastra de Cenicienta y que ahora me embaracé para terminar de engramparte y alejarte de él.
-Cómo va a pensar eso si vos sos un sol de persona!
-Te digo que sí. Debe pensar que todas las mañanas me miro al espejo y le pregunto: espejito mágico, quién es el más lindo de todo el Delta? Y que el día que el espejo no me devuelva mi imagen sino la de él, voy a enloquecer y me voy a vengar de él.
Guillermo se tentó de risa. Las conclusiones a las que había llegado su chiquitín rebasaban todos los límites imaginados y rayaban el campo del delirio. En lo único que le hubiera dado la razón es en que, en caso de poseer el espejito mágico, seguro a esa famosa pregunta le respondía con la carita de Pedro.
-De qué te reís? No ves que es muy serio de lo que te estoy hablando? No quiero que Fabian me vea como a un enemigo.
-Cielito, a Fabian hay que darle tiempo. Sabes que no le fuimos con una noticia cualquiera. Y en todo caso, si tiene algún problema, es conmigo, no con vos. Yo sé que con el tiempo va a entender todo lo maravilloso de este asunto y se van a adorar los tres hermanos, y vos, de ningún modo representas a la bruja del cuento para él. Sabe muy bien que vos sos muy buena gente. Quedate tranquilo. Dejemos que las aguas se aquieten. Todo va a estar bien – le dijo acariciándole la frente y acomodándole el cabello.
-Bueno, quizás tengas razón, amor. Guille...
-Qué?
-Quién es realmente ese... cómo se llamaba? Ese que nombró Fabian... Fango Larralde?
-Uhhhh, otra vez con eso. Franco Nazarre. Ya te dije que nadie.
-No me digas nadie porque no es cierto. Sino Fabian no hubiera dicho lo que dijo. No me hagas sentir inseguro en mi estado – y se volvió a tomar el vientre.
-Inseguro de qué? Si vos sos el único que reinó, reina y reinará en mi corazón. Mi príncipe azul sobre un caballo blanco.
-Sí, sí, sí. Muy lindas palabras, muy poético te pusiste pero me estás evadiendo la respuesta a lo que te pregunté. Quién es Chango Amarre?
-Amarre debe ser lo que intentó hacerme – masculló entre dientes Guillermo.
-Qué dijiste? - preguntó Pedro sobresaltado.
Guillermo suspiró profundamente, iba a tener que hablar del tema aunque no quisiera
-Cachorrito, entendeme por favor. Si no te hablé de esa persona es porque no quise llenarte la cabeza con cosas desagradables. Ya demasiado habíamos pasado. Cuando José me hizo creer que te habías ahogado y en realidad te tenía secuestrado – se le quebró la voz y comenzó a llorar- No quiero volver a revivir eso. Es mucho dolor.*
Pedro le tomó el rostro y lo llenó de besos
-Mi vida, yo no quiero hacerte sufrir. Pero necesito saber. Pensá que tuvimos final feliz. Estás junto a mí ahora y sé que siempre estarás. Y nadie conseguirá separarnos nunca ni quebrar la fuerza que el amor nos da.
Guillermo se limpió las lágrimas y continuó
-Lo único que me motivaba a seguir respirando era esperar el nacimiento de Sofía y poder darle un beso a ese ser pequeñito, sangre de mi sangre, que apretara fuerte con su manita mi dedo. Y mientras aguardaba que ese momento llegara, me fui de todos nuestros lugares porque se me hacían insoportables sin tu presencia. Es así como me refugié en la Universidad para hacer algo productivo. Todo esto ya lo sabes.
-Sí – asintió Pedro – Ya me lo contaste. Pero nunca me hablaste de esa persona y de ese approach.
-Qué decís Pedro! Cómo le podes llamar approach a eso!
-Bueno... Definímelo vos que estuviste ahí. Yo no estuve.
-Franco era profesor también en la Facultad de Derecho. La palabra profesor le queda enorme. Digamos, profesorsucho. Cosa que nunca entendí cómo llegó a ocupar ese puesto si no calificaba ni por asomo. Te podes imaginar al frente de una cátedra a alguien que no sabe ni hablar, ni expresarse, todo gangoso, todo zezioso? Qué ejemplo es para los alumnos?
-La verdad... No me lo puedo imaginar. Nunca tuve un profesor así.
-Evidentemente llegó por acomodo con el Chueco Suarez.
-Y ese quién es?
-El deshollinador de las chimeneas de la Universidad.
-Pero... Pero... Cómo el deshollinador lo va a poder acomodar en un puesto más calificado que el suyo?
-Es que aunque no lo creas, el Chueco Suarez era amante del decano. Y estoy seguro de que Franco también porque un día entré al baño y los encontré en una situación sexual... Con el cepillo de deshollinador...
-Con el cepillo?
-Sí... el Chueco se lo estaba metiendo en el ort...
-Dios mío! Y esas cosas las hacían en la Universidad?
-Te das cuenta? La habían agarrado de cabarute.
-Qué desagradable!
-La cuestión que el tipo este se había obsesionado con mi persona y cada vez que me veía se ponía a arrastrarme el ala, pero no como una bella paloma sino como un murciélago rabioso a punto de crepar, salivando espuma por la boca.
-Y nunca le diste cabida? No te tentaste con un touch and go? Guille... Yo te puedo perdonar cualquier cosa. Lo único que necesito es la verdad.
-Vos te volviste loco Pedro? Un touch and go con esa... cosa? Era mucho más probable que terminara en la cama con Marcos porque él me lo pidiera! Cómo iba a ensuciar tu recuerdo, el recuerdo de tu piel de esa manera! Es como si después de haberme comido un exquisito pastel de mazapán alemán y chocolate suizo, me fuera a comer un pastel de excrementos de ratas con hantavirus!
-Guacala.
-Sí, guacala. Fabian se cagaba de la risa de la persecución que me hacía ese parásito. Así que, ya ves, la importancia que tiene en mi vida es tanta como una ameba en el Universo. Mi amor – le tomó la barbilla – escuchá bien lo que te voy a decir. Vos sos un ángel. Y cuando uno llega al cielo y está con un ángel, cuando tus manos acarician la piel de un ángel, tu nariz aspira el perfume de un ángel, tus labios besan los labios de un ángel, tu lengua saborea el gusto de un ángel, los mortales resultan un pantano de lodo, barro. La presencia de esa gente, de Franco, de José, etcétera, sólo me daba más dolor porque me recordaba el paraíso perdido.
-Ayyy qué hermoso lo que me decís, Graziani! Se me infla el pecho. Estás muy inspirado hoy.
-Vos me inspirás, precioso.
Pedro se le trepó al estilo perezoso a la rama del árbol
-Disculpame si te tuve que volver a llevar mentalmente al “período negro”, pero, comprendé mis temores, todos los tipos y las mujeres se enamoran de vos. No es fácil estar con vos.
-Quién lo dice, el que parte las piedras a su paso. Me estás devolviendo la moneda?
-Mmmmm... Yo creo que somos dos bombas y juntos nos potenciamos.
Ambos comenzaron a reír. Guillermo, aún con Pedro encima, se estiró hasta la mesita contigua al sillón y tomó un sobre que había depositado allí al llegar.
-Esto es para vos, cielito.
-Ohhh! Qué es? Me escribiste una carta de amor?
-No exactamente, pero sí creo que es un gesto de mi amor por vos... Abrilo.
Pedro lo abrió y se encontró con dos entradas que rezaban QUEEN + ADAM LAMBERT PLATEA NUMERADA. Lo miró directo a los ojos.
-Las cosas cambiaron. Ni se te puede cruzar por la cabeza que vas a ir al CAMPO VIP a instalar una carpa 20 horas antes, a estar como una sardina enlatada, a hacer pogo con esos forajidos de Alex, Marcial, Beto, Gaby y Matías. Vamos a ir a platea.
Pedro abrió enorme los ojos
-Dijiste vamos?
-Sí. Yo te voy a acompañar.
-Vos vas a ir a un estadio con 50.000 personas exaltadas revoleando la camiseta? No era que entrabas en pánico?
-Mirá Pedro, vos me has arrastrado a hacer cosas que nunca jamás hubiera imaginado que haría. O no te dije que ni por la fuerza me subía al velero amarrado a ver cómo había quedado después del supuesto robo y por vos me subí a un botecito de mala muerte para ir a tu encuentro en el Delta? Mi amor por vos lo puede todo. Una vez te dije que cruzaría el mismísimo infierno por vos. Bueno, no creo que un recital de Queen sea cruzar el infierno... O sí, amorcito? Es verdad, me da pánico ir a un conglomerado de gente, como me daba pánico subirme a algo que se mueve sobre el agua. Pero más pánico me daba que tu libertad y tu vida estuvieran en juego, como hoy me da pánico quedarme en casa solo, mientras vos te vas con nuestros hijitos en tu vientre a un recital y no confío en que nadie te pueda cuidar como yo te voy a cuidar.
Pedro quedó totalmente conmovido con las palabras de Guillermo
-Mi amor, sos hermoso, te amo – y lo besó suave, lento y profundo – Ya es tarde, vamos a la cama?
-Vamos.
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Diez de la mañana. Guillermo y Pedro arriban al estudio
-Todos a la sala de reuniones, ya! - es lo primero que exclama Guillermo al entrar.
En pocos minutos, allí estaban sentados a la expectativa Marcos, Matías, Cuca, Gaby y Beto, pasándose el mate de mano en mano. Guillermo se sentó presidiendo la reunión pero a los dos minutos sin haber abierto la boca, se volvió a parar y comenzó a caminar nerviosamente.
-Desembuchá de una vez, Guillermo. Qué pasa? Están raros ustedes dos, hace rato que están raros – dijo Marcos.
Guillermo dejó de moverse, se paró detrás de Pedro que estaba sentado y le tomó los hombros
-Ustedes recuerdan nuestra excursión estilo niños exploradores buscando señales más allá de las estrellas?
-Sí – contestaron todos a coro.
-Y que encontramos esas señales, sobre todo Pedro y yo.
-Cómo olvidarlo – intervino Marcos – Yo estuve ahí y casi se nos para el corazón.
-Bueno, los extraterrestres decidieron hacernos un regalo... Un regalo sagrado.
-Les van a regalar una semana de vacaciones pagas en Marte por algún servicio legal prestado? Después se quejan que yo acepto cualquier cosa cuando vengo con los electrodomésticos, el ranchito en la isla del Delta o con el viaje en el tren Orient Express...
-JA – JA – JA – dijo sarcásticamente Guillermo pronunciando muy lentamente cada JA – Muy gracioso Marcos. Pero no es ese tipo de regalos. Es algo demasiado importante para nosotros dos, algo que lo hubiéramos deseado enormemente pero sin la ayuda de ellos, en el estadío científico que nos encontramos en nuestro planeta, no sería posible hoy en día – hizo una pausa y proclamó solemnemente- Vamos a tener mellizos de genética 100 % Graziani – Beggio. Una princesa y un varoncito. A eso se debían las heridas en nuestros brazos.
Matías se removió incómodo en el asiento y a Cuca se le cayó la mandíbula.
-Ahhhh bueno! - prosiguió Marcos que parecía el único dispuesto a hablar – Esto sí que supera todas mis expectativas! Y dónde los van a hacer a estos bebés de probeta? Tienen una incubadora en el plato volador?
-No. Pedro está embarazado.
El mate en ese momento estaba en manos de Matías, que lo estaba sorbiendo, y al escuchar la última frase, su boca se transformó en un geiser en erupción direccionado al saco de Marcos que estaba sentado a su lado, mientras Cuca se deslizaba de la silla al piso, inconsciente.
-Matías, vos me vas a pagar la tintorería – fue lo primero que dijo Marcos, mientras todos trataban de asistir a Cuca, que ya estaba volviendo en sí
-Pe, pe, pe, Pedrito tiene dos bebés adentro suyo de mi sobrino? - preguntó Cuca, toda agitada.
-Sí, tía. Vamos a ser papás.
-Ayyyy nene! - tomó la cara de Pedro entre sus manos, que se había sentado a su lado y comenzó a besarlo con mucha ternura – Qué alegría! Me están haciendo inmensamente feliz! Qué lindo, se agrandó la familia. Guille, mi amor, dame un beso y un abrazo – con la voz entrecortada por la emoción. Luego los abrazó a los dos al mismo tiempo, pegándolos a su cuerpito, mientras les seguía desperdigando besos alternativamente
-Saben cómo los quiero yo? Pedrito, menos mal que llegaste a la vida de Guille y lo rescataste de esa loca de Ana!
-Tía, por favor, no empecemos. No arruinemos el momento, sí?
-Sí, tenes razón, mi amor – asintió – Ya mismo me voy hasta la mercería a comprar ovillos de lana para empezar a tejer escarpines, gorritos, saquitos y... Tengo que hacer un montón porque son dos!
-Cuquita – dijo Pedro – Ahora llamo a la mercería para que te den toda la lana que necesites.
-No, nene. Yo la quiero pagar. Son mis regalos para mis sobrinos nietos. Pero primero voy a pasar por la agencia de lotería para jugar al loto – acto seguido tomó un block de notas y escribió los números – 02 el niño, porque van a tener dos bebés – esbozando gran sonrisa y volviendo a acariciar las mejillas de los futuros papás; 15 la niña bonita, porque con estos guapetones de padres no puede salir más que una preciosa niña; 18 la sangre, porque son sus hijos biólogicos; 52 la madre...
-La madre? - preguntó Pedro un poco nervioso y temblandole la voz.
-Ay nene, no te ofendas por favor, pero vas a hacer una especie de madre.
Guillermo trató de poner paños fríos a la situación visto que la cara de Pedro se había transformado de felicidad a una de perro bulldog
-Cuca, mejor obviemos ese número, sí? Pedro va a ser papá, como yo. Que los esté gestando, no pone en duda su género sexual. Pedro no es una mujer, no es un transgénero, no es un travesti, ni se siente así. Pedro es simplemente un hombre embarazado, casado con otro hombre. Estamos?
-Bueno Guille. Yo no quise decir eso. Perdonen si les cayó mal.
-Está bien. No te preocupes.
-Entonces lo cambio por el 72, que es la sorpresa. Porque esto sí que es una sorpresa! Y finalmente el 93...
-Y el 93 qué es? - preguntó Pedro.
-Los enamorados – y los volvió a acariciar, toquetona como siempre fue Cuca.
-Bueno, bueno – dijo Marcos una vez que Cuca se retiró de escena – Lo único que nos faltaba en este estudio para cantar cartón lleno era esto. Eramos pocos y el responsable mayor del estudio preñó a uno de los socios.
-Marcos! - gritó Guillermo – Te parece manera de hablar?
-Y cómo querés que lo diga, Guillermo? - encogiéndose de hombros – A ver... Tengo varias opciones – y empezó a enumerar con los dedos - le llenaste la cocina de humo, le inflaste el bombo, le llenaste la panza de huesos, van a tener cría... Cuál te gusta más?
-Ah no! - dijo indignada Gabriela – Sos un guarango, un flor de guarango. Guarango y desubicado.
-Yo? Solamente estoy diciendo las cosas como son. Mejor me retiro que me esperan unos clientes, acá todos de joda y nadie se preocupa de facturar. Felicitaciones chicos! Y ahí te dejo el saco Matías para que lo lleves a la tintorería, y después lo vas a buscar.
Guillermo suspiró.
-Guille, Pedro – dijo Gabriela – No le hagan caso. Ya saben como es Marcos. Nació sin corazón. Pero nosotros estamos acá para apoyarlos en todo lo que necesiten.
-Gracias Gaby – dijo Guillermo – Les pido a todos colaboración para cuidar de Pedro y de nuestro embarazo.
-Por supuesto, Guiye – dijo Beto – A Pedro no le va a faltar nada.
-Bueno, ahora todos a trabajar.
Al salir de la sala de reuniones Matías les sonrió y los felicitó un poco forzadamente.
Rato más tarde, Gabriela trabajaba en un expediente en su escritorio, cuando de repente empezó a sentir unos extraños golpes en el patio: TUM, TUM, TUM. Se paró y con cautela se dirigió hacia allí, no tenía la menor idea a qué se podía deber. Y Beto que se había ido a hacer unos trámites...
Se lo encontró a Matías dándose la frente contra la pared: TUM, TUM, TUM.
-Pero... Qué estás haciendo Matías? Te volviste loco? Te vas a lastimar!
Matías giró para mirarla y entonces Gabriela pudo ver sus ojos hinchados por el llanto
-Esto no puede estar pasando! - respondió.
Gabriela lo abrazó y lo llevó de la mano a sentarse en el banco del patio. Le sostenía su mano entre las de ella con mucho afecto.
-Estás muy enamorado de Guille, no?
Matías asintió entre lágrimas.
-Pero vos sabes que ellos se corresponden, se pertenecen. Siempre fue así, desde el primer día. Y sabes todo lo que atravesaron y fueron capaces de enfrentar y vencer para llegar hasta acá. No tiene sentido que sufras por un imposible.
-Ya sé, Gaby. Y la estaba llevando bastante bien. Yo ya acepté hace mucho que Guille ama con locura a Pedro y Pedro a Guille. Pero esto... Esto es demasiado... Recién los vi. La puerta del despacho estaba entreabierta. Y los vi. Se miraban como bobos, se sonreían como si se estuvieran fumando un porro. Guillermo en vez de concentrarse en los expedientes, lo único que hacía era masajearle el vientre... Cómo voy a poder soportar esas escenitas todos los días? Si Guille ya de por sí va babeando atrás de Pedro y besando el suelo que pisa... Ahora que va a hacer? Le va a levantar un templo, lo va a poner en el altar y le va a prender una vela cada día?
-Mati! - Gabriela le acarició la cabeza – Yo sé que es duro para vos... Pero lo vas a tener que asimilar. Sabes qué? Hoy, vos y yo nos vamos de joda, hacemos after office hasta altas horas de la madrugada – se puso a revisarle la cabeza - Mirá, ya te salió un chichón de tanto darte contra la pared.
Matías sonrió entre las lágrimas y se sonó los mocos en una Carilina
-Y Beto?
-Beto? Beto que haga lo que quiera. Si quiere nos acompaña y sino se queda durmiendo en casa – le guiñó el ojo.
-Bueno. Acepto. Me va a venir bien un poco de joda. Y creo que me voy a tomar las vacaciones que no me tomé. Necesito relajarme y sacarme aunque sea por unas semanas a Guille de la cabeza. Y también a la panza de Pedro – frunció el ceño.
-Pero que sea después de la audiencia final de “el caso” porque sino esos dos te matan.
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Unos días después, Pedro entró eufórico al despacho con una sonrisa radiante y los hoyuelos más marcados que nunca, todo en él refulgía de puro entusiasmo. Guille alcanzó apenas a levantar la vista del documento que estaba leyendo y se tropezó con esa visión celestial que lo obnubilaba desde el minuto cero que lo conoció, y se quedó tildado, una vez más. Estaba tan hermoso que hasta parecía producto de su imaginación, un ángel caído de alguna nube descuidada que había llegado a su mundo para desparramarle los últimos vestigios de cordura que conservaba. Le regaló un beso apurado y se sentó al otro lado del escritorio
-Guille, hoy me siento tan bien... – dijo con los ojitos iluminados y esa sonrisa de ensueño.
-Ah sí? Qué suerte... Y a qué se debe?
-No te diste cuenta? – Guillermo negó con la cabeza y lo miró intrigadísimo.
-Hoy no tuve náuseas, no vomité, no sentí mareos... por segundo día consecutivo! Creo que esa pesadilla se terminó, mi amor. Me siento... normal.
Guille sonrió y estuvo a punto de preguntarle si podía sentirse normal llevando semejante “tesoro” escondido en su interior, pero se contuvo por temor a que a Pedro se le borrara esa sonrisa inmaculada. Recién estaba superando toda esa parva de miedos que lógicamente lo habían torturado al principio, y comenzaba a disfrutar del embarazo tanto como lo haría una simple mamá. No podía reabrirle las dudas, sus conversaciones con él ahora transitaban por un camino bordeado de precauciones, que nunca eran pocas.
-Qué suerte, amorcito... – estiró las manos sobre el escritorio y Pedro se las tomó con ternura - Vas a poder volver a disfrutar de mis desayunos especiales...
-Sí, pero te pido que no exageres como aquella vez que me trajiste el desayuno buffet del Sheraton. No quiero excederme en las calorías, y ahora que ya no tengo náuseas es más factible que me pase de la raya.
-Pero tus náuseas eran solo matutinas, porque el resto del día te comías hasta la pata de la mesa, o no te acordás que con la excusa de los mellizos duplicaste las porciones, cielito?
-Sí, pero no te imaginás lo feo que es levantarse con esas cosquillas en el estómago... sentir asco hasta por el olor de las tostadas... no voy a extrañar para nada esa sensación. A partir de hoy, voy a vivir mi embarazo como debe ser. A full. Pero sin excesos.
Guille le besa las manos y se queda mirándolo con devoción. Cada día se pregunta qué habrá hecho tan maravilloso en esta vida para merecer semejante milagro.
-Y además de eso... sentís algo más? – Pedro lo mira interrogante- No sé, digo, alguna hinchazón... ahí abajo? O movimientos?
-No, no siento nada Guille. Debería? – agrega preocupado y se suelta de las manos de Guillermo - Estará bien que no sienta que están?
-Mi vida... es pronto todavía. No te apures. Todo a su debido tiempo, ya vas a cansarte de sentir movimiento.
-Uf... tenés razón. Pero igual tendríamos que consultarlo con la doctora, para estar seguros. O hacerme otra ecografía, no?
-Las ecografías no se hacen a cada rato, Pedro. No seas ansioso, no está bueno que estés esperando que te suceda algo todo el tiempo. Los bebés se toman su tiempo para crecer.
-Bueno... voy a tratar de tomármelo con calma.
-Exacto. Actitud zen.
-Eso, zen. Mentalidad positiva y relajación. Y todo fluirá a su debido tiempo.
Cierra los ojos y respira hondo. Inhala, exhala, y al hacerlo la camisa le aprieta el pecho y el abdomen. Guillermo se cruza de brazos y lo mira divertido.
-Pedro... vos te pesaste últimamente?
Abre los ojos y le contesta con un hilo de voz - Me ves más gordo?
-Noooo... gordo no. Pero las... los pectorales se te marcan más. ¿Estuviste haciendo fierros y no me contaste?
Pedro baja la vista y observa horrorizado su pecho. Bajo la camisa, blanca para colmo, destacan las puntitas de sus pezones mucho más que de costumbre. Pasa la punta de los dedos tímidamente por ellos y Guille larga la risotada
-Mi amor, éste no es momento de cachondearte... puede entrar alguien!
-Guille, me quiero morir... esto no estaba así hace unos días... está muy prominente!
-Yo no sé, pero que estás fuerte, estás fuerte.
-No estoy fuerte, lo que estoy es criando tetas!
-Naaa...
-¡Sí, Guille, te digo que son tetas! ¡Yo nunca las tuve así!
-Te parece a vos... la doc dijo que no te iban a crecer mucho, no te hagas el bocho.
-La doctora se puede equivocar, no es Dios! Tengo que llamarla ya!
Agarra el celular y Guillermo se lo quita de un manotón.
-Y la actitud zen, cielito? Tranquilizate, no podés molestarla a cada rato por boludeces.
-Te parece una boludez porque no te pasa a vos! El nauseoso soy yo, el de los antojos, y ahora... el de las tetas! Voy a tener que vivir con sobretodo!
-No, una campera inflable te taparía más... – dice conteniendo la risa.
-Guille! Encima te burlás! Te odio! – le larga furioso mientras se levanta y sale dando un portazo del despacho.
-No hay nada como una buena actitud zen... – y ya sin necesidad de contenerse más, explota en carcajadas.
Esa mañana no vuelve a salir el sol en la cara de Pedro, pero por la tarde un llamado le devuelve un poco de beatitud. Como todavía está resentido con Guillermo, se hace el esquivo y no le contesta cuando le pregunta que es eso que lo puso en sintonía de nuevo.
-Nada, una amiga nueva que hice...
Y como no agrega nada más, Guillermo se queda rumiando en quién carajos será esa nueva amiga y si en realidad no será un nuevo amigo, lo que cambia radicalmente el ángulo de la cuestión y termina preocupándolo hasta conseguir oscurecer su propio semblante.
Al cabo de unas horas, el ambiente se ha puesto insoportablemente tenso y ya ni se dirigen la palabra. A la hora de irse del estudio, Pedro lo mira por un momento y comprende que se le fue la mano, al fin de cuentas todo empezó por una boludez y si continúan por ese camino, terminarán más distanciados que Corea del Norte y Corea del Sur.
-Guille... aflojemos. Se nos fue la mano a los dos. Hacemos las paces? –le dice tomándolo del brazo.
-Bueno. Pero si me contás quién es esa dichosa amiga, dónde la conociste, y por qué quedaste en confirmarle más tarde.
-Te cuento de camino a casa, te parece?
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Al llegar, Guillermo corre al vestidor del dormitorio y lo abre de par en par. Busca frenéticamente entre la infinidad de trajes que tiene guardados, elige dos o tres y comienza a probárselos. Pedro lo mira apoyado en la cómoda, sumamente divertido.
-Esos trajes son nuevos? Porque a mí me parece que ya los usaste como doscientas veces, mínimo.
-Pero a lo mejor engordé o adelgacé, y ya no me quedan... tengo que ponerme lo mejor que tenga!
Llega un momento en que decide tomar el tiempo, porque ya se probó más de una docena y la cosa no avanza. Quince minutos clavados le lleva decidirse por un simple traje gris y una camisa celeste. Cuando amaga enfrascarse en las corbatas, Pedro se abalanza y le elige una sin pensárselo dos veces
-Esta! Es la que combina perfecto.
-Te parece? Bueno... confío en tu criterio.
-No vamos a una cena de gala, no exageres. Es una cena informal, entre amigos. Y encima, son vecinos... cruzamos el jardín y ya estamos en su casa.
-Vecinos? Lo decís como si se tratara de cualquier vecino, y no es así, Pedro! No son vecinos, ellos no pueden catalogarse así nomás...
-Ah, no? Y cómo se les dice? Distinguidos personajes del mundo del espectáculo que residen en la mansión contigua a la nuestra? Me quedo sin aire antes de terminar la frase.
-Bueno, vecinos son. Pero no cualquier clase de vecinos. Son famosos! A vos te parece que yo vaya con lo primero que encontré en el ropero? Tenés idea cómo me van a mirar? Con la lupa me van a recibir. -A vos, por qué? Qué tenés de raro?
-Escuchame, Pedro... vos le contaste a tu nueva amiga qué clase de relación tenemos? Que estamos casados?
-No, cómo se te ocurre? Recién nos empezamos a conocer. No da.
-Ah, no daaaa. Claro. Y qué le dijiste, que vivís con tu papá?
-No, en realidad, le dije que convivo con mi socio, que dormimos en la misma cama, que compartimos alianzas y que estamos esperando mellizos. Pero que estamos casados no... eso me olvidé, sabía que me olvidaba de algo importante.
-Pero vos sos boludoooo?!!!
Pedro estalla en carcajadas
-Ay, mi vida, mi vida... me encanta cómo te creés todo lo que digo... sos tan crédulo!
-Necesito saber qué carajo le dijiste, no puedo ir a la casa de esa gente a ciegas! No me gustan las sorpresas.
-Vos confiás en mí?
-Obvio que confío!
-Entonces calmate, ponete lindo y dejá todo en mis manos
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Esa noche Guillermo se excusa de comer, está pálido y con la mirada perdida. Pedro se preocupa porque cree que lo tiene mal la cena programada para unos días después, y le pide que se olvide del asunto y que si tanto lo inquieta lo pueden posponer por tiempo indefinido.
-No, no. Vamos a ir. Son nuestros “vecinos” y si rechazamos su amable invitación vamos a quedar como el tujes. Es que no ando bien del estómago.
-Me alegro. Por lo de ir, no por lo del estómago... Pero no quiero que te sientas incómodo. Lu es un amor... ni parece una famosa.
-A ver, no me dijiste cómo es que la conociste exactamente. Y menos cómo entraron en taaaanta confianza.
-Tampoco tanta. Pero ella es tan agradable que enseguida, cuando se enteró que vivíamos en casas contiguas, me invitó a que fuéramos y conociéramos a toda su familia. Fue hace unos días, yo estaba cumpliendo con mis 15 minutos de caminata, como me recomendó la obstetra... de pronto sentí una exclamación, me dí vuelta y la vi. Se había torcido el pie. Corrí a ayudarla y ahí la reconocí, le pregunté si quería que llame a alguien pero me pidió que simplemente le diera el brazo y así fue que la acompañé hasta la puerta de la casa. Después otro día me la encontré en lo de Silvana, en la farmacia, y palabra va, palabra viene, me invitó a cenar.
-Así nomás.
-Ajá. Así nomás.
-Entonces no sabe que... que vos y yo...
-Dijo que nos había visto en un par de ocasiones. Supongo que se dio cuenta.
-Ah. Qué tranquilizador. Suponés.
-De todas maneras, lo sepa o no, es problema de ella. No interesa. Vamos, cenamos, charlamos, sonrisita, besito, y muchas gracias por la invitación. No necesitamos convertirnos en los Argento y los Fuseneco.
Guillermo se sonríe
-Nosotros vendríamos a ser los Fuseneco? Porque ella es Argento.
-Muy chistoso... pensé que no veías ese programa.
-No, de reojo. Ana lo adoraba.
-Entonces... estás tranquilo con respecto a eso?
-Como un monje tibetano. Actitud 100% zen.
* La Precuela de OVNIs coming soon: Qué pasó con este par antes de que los encuentros cercanos del tercer tipo llegaran a sus vidas.
CONTINUARÁ
Que decirles chicas... Capitulazo para enmarcar. Pasé de la emoción a las carcajadas continuamente.
ResponderEliminarLa casita de paja de los tres chanchitos, me reí tanto! Fango Larralde o Chango Amarre, y el Chueco encima de deshollinador amante del decano... impagable.
"El tipo este se había obsesionado con mi persona y cada vez que me veía se ponía a arrastrarme el ala, pero no como una bella paloma sino como un murciélago rabioso a punto de crepar, salivando espuma por la boca." Casi me caigo de la silla...
El recital, la confesión en el estudio, Matías escupiendo el mate sobre el saco de Marcos y como broche de oro... ¡las tetas de Pedro!
¡Genial! ¡Genial! ¡Genial! ¡Todos los aplausos todos!
Me quedo intrigadísima con esa vecina - amiga que Pedro conoció en la farmacia de Sil... ¿Que se traen bajo la manga?
Felicitaciones dupla de honor! Impecable!!!
Gracias Fiore por un capitulo tan hermoso que me ha hecho reír y sorprender en varias ocasiones...no me imaginaba a Suarez deshollinador ni tampoco como amante de la ameba... Pero esto ultimo explicaría algunas cosas :-P Ay, pobre Matias, de todos el que peor lo pasó fue él, sin dudas... (La carita de la foto como anillo al dedo). Veo que se viene el recital y no se si alegrarme, o asustarme. Y también la resolución de ese famoso caso (cuál será!)... En cuanto a lo demás, un pajarito me sopló algo de lo de la cena con los vecinos, así que con eso no tengo comentarios para hacer... Gracias por tu amistad y por permitirme volar un rato con vos en este bendito ovni... Me hace muy feliz! Mary
ResponderEliminarLas comparaciones de la ameba con un murciélago rabioso y un pastel de excrementos de rata fue muy acertada... Jajaja y los equívocos de Pedro con el nombre! Qué ensañamiento tan justo y merecido! Chapeau! (Esto merecía un párrafo aparte)
EliminarSiempre es un placer leer esta historia. Entre la locura y el humor, estos dos se aman sin limites. Gracias Fiore y también a Mary por compartirla. Besos Romina
ResponderEliminarAy Fiore Fiore....cómo siempre el capítulo de lo mas loco y gracioso que leí. Amiga que manera de reirme...en primer lugar, me encarnicé en Valeria....y si! cualquiera que tuviera la oportunidad de vivir y conocer a esta pareja estaría embobada con Peter y su embarazo. Morí de la risa con Pedro y su desopilante conclusión sobre los sentimientos de Fabi! mi vida! únicamente a él se le ocurre que alguien podría pensarlo cómo la madrastra mala de Blancanieves. Me lo morfo entre dos panes! me encanta este Pedro!!! y lo que siguió....Fango Larralde...Chango Amarre, el Chueco deshollinador -amante del decano! que decirte mujer me descostillé de risa de verdad! que ideas locas se te ocurren mujer! seguramente el semillero de nuestra adorada MAry tiene muuuucho que ver....las felicito chicas! hacen un excelente equipo!!! no veo la hora de leer el recital!... lo estoy esperando desde hace tanto!!! Gracias Fiore Gracias MAry!!!! me encanta esta historia y ustedes lo saben!!! las amodoro!!!
ResponderEliminarMuy divertido!! Veo que te vengaste de todos los que personajes indigeribles de Farsantes!!!! Muy bien!!! Arruinaron todo y ahora que se sigan pegando la cabeza contra la pared!!!! Ellos felices en su mundo de frutas encendidas!!! Los amo!!!! Gracias y un beso...Pilar
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