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martes, 5 de julio de 2016

"P & G - LA MERCERÍA" - Cap. 48 - (By Guillermina Pedris)

"P & G - LA MERCERÍA" - CAPÍTULO 48 - "Sábado de Gloria..."






Mientras arriba Pedro terminaba de cambiar a Kendy para un sábado en familia, abajo Guillermo preparaba la mamadera.
Pedro abrió el armario que contenía toda la indumentaria de Kendy y además de preguntarse cómo iba a usar tanta ropa que le habían regalado, se perdía pensando en cómo vestirlo.
Finalmente optó por Cheeky. Pantalón de jean, camisa modelo “Iván” con cuadros grandes entre celestes y azules, zapatillas “skate up cordon” negras y un chaleco rompevientos del mismo color.
Bajó las escaleras con el nene en los brazos y sonriente. Al llegar a la cocina Guillermo probaba la temperatura de la leche dejando que un par de gotas se deslizaran por su mano.
_¡Hola papá! Mirame… ¡Mirame lo lindo que estoy! ¿Te gusta la ropa que eligió papi para mi? _ Lo paró sobre la mesa para que Guillermo pudiera apreciarlo a la perfección.
El gesto de Guillermo se torció un poco arrastrando con él la buena voluntad de Pedro. Se había terminado la alegría.
_Ya se, no hace falta que digas una sola palabra. No te gusta
_Si, lo que se dice gustar, me gusta. Está precioso. Pero Pedro, ¿a vos te parece que esa es ropa para chicos?
_Si no me pareciera no se la hubiese puesto.
Guillermo, con la mamadera en la mano, miraba a su hijo casi con pena. Pedro arrastró la sillita de Kendy hasta la mesa y lo sentó en ella. Al girar en busca de la mamadera, vio la mirada de Guillermo sobre el nene.
_ ¿Se puede saber porque lo mirás así?
_¡Porque siento que no está cómodo ahí adentro! Está empezando a caminar y con ese jean tan duro y ese chaleco no se va a poder mover.
_ No seas exagerado…
Guillermo se sentó al lado de Kendy, lo besó en la frente y acarició sus rulitos. _ Pobrecito, parece Robocop _ Dijo en tono lastimoso mientras ayudaba a su hijo a sostener la mamadera.
Pedro se sentó al otro lado de Kendy. _ Guillermo, tocá esta tela. Todo está hecho con spandex. Las telas son livianas y dóciles a los movimientos del cuerpo. Esto está hecho por diseñadores. Saben lo que hacen
_ ¿Como Robertino?
_ ¡No empecemos!
_ Está bien… Está bien. Lo siento. ¡Es que lo veo tan apretadito ahí adentro!
_ Apretadito vas a quedar vos cuando este se vuelva a dormir, te la tengo jurada.
Los ojos de Guillermo se abrieron como ventanas. _ ¡Pedro! ¡Está el nene!
_ No te preocupes… todavía falta mucho para que entienda eso. ¿De verdad no te gusta esa ropa? Para mi está divino…
_ Me gusta como le queda, pero no te voy a negar que a veces me resulte raro ver bebés vestidos con ropa de adultos tamaño chiquitito.
_ ¿A ver? ¿Qué te parece que habría que ponerle a un nene que está a días de cumplir un año?
_ No se que se usa ahora, pero yo le pondría un jardinerito, o un enterito de algodón, algo liviano y sueltito para que se pueda mover con libertad

Pedro se estaba ahogando por sofocar la carcajada que le trepaba por el esófago, pero tentado de risa y todo se las arregló para responder. _ ¿No querés que le consigamos un enterito de plush?
Guillermo sospechó al toque que lo estaba agarrando para la joda, pero esos hoyuelos marcados y la mirada brillante se lo confirmaron
_ Pedro… ¿por qué no te vas un poco a la…?
El gesto de Pedro que cabeceó hacia el nene lo detuvo.
Pedro volvió a reír. _ Amor, que vintage estás hoy, entre Robocop y el enterito de algodón me liquidaste.
_ Es que a nosotros no nos vestían así
_ Si, ¡gracias a Dios alguien se acordó de los chicos! Si yo viendo fotos de cuando era chiquito genero sentimientos encontrados con mi mamá por disfrazarme de esa manera, me imagino vos.
Lo miró como para azotarlo. _ No te pases de vivo pendejo_  Kendy dejó de succionar la mamadera y balbuceó, a su manera, las última silabas
Pedro lo miró sentenciante. _ ¡Cuidá - la - boca! Que este es una esponja y está aprendiendo a hablar.
_ Está bien, yo cuido la boca, pero vos medí tus palabras.
_ ¿Qué te dije?
_ Me dijiste viejo
_ No te dije viejo, solo hice referencia a que imagino cómo te vestían diez años antes que a mi.
_ Gracias por la rebajita Pedro, muy generoso de tu parte, pero no son diez, son catorce.
Pedro se contornea un poco en la silla, respira hondo y lo mira insinuante. _¡Uhhhh! ¡Estás muy mimoso esta mañana! Primero, mientras desayunábamos, estabas hecho un melocotón alcalino, desesperado para que te dijera cuanto te amo y ahora la edad_ Pedro se levantó de la silla, se acercó a él que seguía sentado junto a Kendy y apoyó su pelvis contra su cuerpo. _ ¿Sabías que siempre me interesaron algunas cosas antiguas? Esas que tienen mucha historia escondida, esas por las que los coleccionistas pagan fortunas…
Mientras con una mano sostenía la mamadera de su hijo, con la otra presionó el cuerpo de Pedro contra en suyo y lo acarició en toda su extensión.
_ Mirá vos, eso no lo sabía. Porque lo único que te veo coleccionar día a día es ropa de marca recién salida del horno. Pedro, no me zalamereés! A vos te gusta hoy lo que van a estar fabricando mañana.
_ Si, en indumentaria y accesorios si, pero hay cositas herrrmosas que con los años se ponen a punto caramelo y son precisamente esas las que me interesan
_ ¿Así? ¿Y cómo qué?
_ Como que no, como quien, porque estoy hablando de vos. La joya máxima. Mi propia maravilla. Y dejá de hacerte el acomplejado que de viejo no tenés nada. Si estás buscando que empiece a toquetearte como vos lo hacías conmigo antes de consumar nuestra relación, no necesitás excusas. Me muero por tirarme encima tuyo, así que no me des motivos, que el nene mira todo._ Se inclinó sobre él y lo besó suavemente en los labios. Kendy los miraba llegando ya al final de su mamadera.
_ Pedro… me besaste adelante del nene
_ Si, te besé adelante del nene. ¿Qué problema hay con eso?
_ Mmm… ¡No se si está bien!
_ Guillermo, no vamos a andar haciendo escenas ni delante del nene ni de nadie, porque no es nuestro estilo, pero un beso… Amor, un beso es algo puro que no debería avergonzar a nadie.
_ No me gusta…
_ Esos son paradigmas. Normas, pensamientos y conductas impuestas por personas que las consideran correctas y las aplican a su vida, pero no siempre son acertadas. La sociedad en la que vivimos nos ha impuesto modelos a seguir, patrones que en ocasiones, consciente o inconscientemente decidimos adoptar. ¿Quién determinó que los hombres no lloran, que las mujeres nacieron para casarse y tener hijos o que todo lo que es caro es de buena calidad? ¿Ves? Todo eso es un mito, una gran mentira, paradigmas que hay que romper… Como este. _Y lo volvió a besar muy sutilmente. Esta vez Kendy ni siquiera los miró, ya estaba empezando a querer saltar de la silla.
_ Mirá, como de costumbre tus palabras son un discurso irreprochable, pero como da la casualidad que te casaste con un vintage, rompé todos los paradigmas que quieras, pero no me beses delante de nadie porque muero de incomodidad, ¿puede ser?
_ ¡Por supuesto mi ogro preferido! Pero cada beso que me guarde tiene un interés que vas a pagar en cuanto el nene se duerma.
Guillermo ya andaba con Kendy de la mano recorriendo la cocina, estaba empezando a querer caminar solo. ­_Pedro, ¿podés dejar de hacer insinuaciones sobre nuestra intimidad delante de nuestro hijo? ¡Me ponés nervioso!
_ ¡Pero si todavía no entiende nada!
_ Igual no lo hagas… Se te va a hacer costumbre. ¿Y después? ¿Cuándo sea más grande?
Esta vez Pedro lo miró sin rastros de una sonrisa, sin los hoyuelos marcados. _ ¿A ver Graziani? ¿Cuántos casilleros más tenés? Tirá todo sobre el paño hoy y ahora.
_ ¿De qué hablás?
_ Que parecés una hoja milimetrada. Cuestionás la ropa, si te beso delante de nuestro hijo, si hago referencia a nuestra intimidad… ¿A ver? ¿Por qué no dejás salir toda esa estructura de la que estás hecho así lo resolvemos de una vez?
Guillermo levantó a Kendy y lo sostuvo entre sus brazos para poder hablarle a Pedro mirándolo a los ojos.
_Te voy a explicar… En primer lugar no entiendo esa necesidad de disfrazarlo de hombre cuando es un bebé.
_No es un bebé, ya es un nene
_¡No entiendo la diferencia! Un año tiene, es casi un bebé
_¡Bueno, ponele! Pero no lo disfrazo de hombre, lo visto con la ropa que se usa ahora. ¡Guillermo! ¿Querés que subamos y ves el placard de Kendy? Toda la ropa es así, como la que tiene puesta. Eso que vos proponés, gracias a Dios, ya no existe! Un enterito de algodón… ¿De dónde sacaste eso?
_Fabián los usaba
_¿Y él lo sabe? Si no lo recuerda no se lo digas porque te va a odiar.  Un enterito de algodón es para cuando son chiquititos, o en el caso de Kendy cuando duermen para que no se enfríen. Pero no es ropa de calle. La ropa de calle que se usa hoy para los chicos es esta, la que tiene puesta.
A pesar de la supuesta incomodidad que esa indumentaria podía provocar en Kendy, los hechos le estaban diciendo lo contrario. Se contorneaba de todas las maneras posibles por soltarse de sus brazos y volver al suelo. Pedro aprovechó la ventaja.
_ ¿Ves? ¿Ves que no está incómodo? Lo único que le estorba en sus movimientos son tus brazos… Bajalo, yo lo cuido.
Apenas apoyó los pies en el suelo salió como tiro con Pedro detrás de él, agachado y haciéndole una barrera con sus brazos. Kendy daba tres o cuatro pasos solo y cuando perdía el equilibrio los brazos de Pedro le impedían la caída y lo impulsaban a seguir. _ ¡Bien hecho hijo! Vamos que en pocos días vas a caminar solito.
Guillermo miraba la escena embobado.
_Seguí hablando Graziani, puedo hacer las dos cosas. Cuidar a Kendy y escuchar tu sarta de limitaciones.
_No son limitaciones Pedro, son patrones de conducta.
Pedro seguía atrás de Kendy. _ Paradigmas…
_ ¡Y dale con eso!
_Es que parecés una estantería vieja de esas que tienen compartimientos cerrados para cada cosa.
_¿No podemos educarlo convencionalmente?
_No. ¡Obvio que no! Es extranjero, de piel negra y ojos azules, tiene dos padres… Guillermo, ¿vos querés que la sociedad lo inmortalice o lo destruya?
_Mirá la pelotudez que preguntás…
_Mirá la pelotudez que proponés. Educarlo convencionalmente es lo mismo que tirarlo a la jaula de los leones. Nuestro hijo va a tener que aprender a sobrevolar prejuicios de todo tipo sin que lo afecten. Así que andá olvidándote de todo lo que diste por sabido y aprendido, este es un camino nuevo y con sus propias reglas.

Muy a su pesar, trataba de intelectualizar lo que Pedro le estaba diciendo porque una voz en su conciencia le decía que era la más dura de las verdades desde que Kendy había llegado a sus vidas. A pesar del romanticismo y la emotividad que había tenido su adopción, de haberlo rescatado de un hogar de huérfanos en África, de sentirlo como propio transmitiéndole su ADN en cada caricia, en cada mamadera, en cada canción… La realidad le decía que todo eso formaba parte del encanto y el amor del hogar, pero que de la puerta de calle para fuera lo esperaba un mundo bastante hostil para los que son diferentes y eso lo había experimentado en carne propia. 
Kendy no había nacido con una apariencia común, no había tenido una familia convencional, iba a sobresalir del resto del mundo sin proponérselo  y lo que Pedro decía era cierto, había que hacer de él un ser lo suficientemente fuerte para que lograra salir invicto de las circunstancias que habían enmarcado su vida.
_Está bien Pedro. Esta vez te doy la razón. Kendy no nació en un contexto convencional y tampoco fue rescatado de ese contexto de manera convencional, así que estoy dispuesto a dejarte el mando. Vos sos más joven, menos estructurado, si alguien puede hacer de nuestro hijo un ser libre, ese sos vos. Yo voy a colaborar tratando de no ser un estorbo y apoyándote en cada decisión que tomes. Pedro, hacelo libre y feliz.
Pedro sintió que le picaba la nariz… o sea, estaba a punto de llorar. Levantó a Kendy entre sus brazos y se acercó a él.
Sostenía a su hijo en su brazo izquierdo, con la mano derecha y los ojos húmedos acarició su rostro.
_¿Sabés que sos el mejor tipo que hay en el mundo? Podés ser el ser mas malhumorado del planeta, pero si se trata de tus hijos, de mi, de la gente que supo cómo ganarse tu corazón… te volvés un gladiador. Fuerte, valiente, temerario, pero a la vez… sabio. Sabés cuando debés sacar la espada y cuando es el momento de guardarla. ¿Sabés Graziani? Por eso me enamoré de vos, por tu criterio, por tu sabiduría, porque esa calle que a veces tanto te reprocho te ha convertido en un hombre admirable y en un alma que no admite competencia alguna. Te amo Guille.
Primer intento de romper con paradigmas… apenas si rozó sus labios, pero fue más que suficiente. Era justo lo que Pedro estaba necesitando.
_Beso… _dijo Kendy extendiendo su manito hacia Guillermo que se acercó a él y recibió el beso más tierno del día.

Eran las once de la mañana cuando sujetaron a Kendy en la butaquita del Sonic y salieron a la deriva, a ver que les deparaba el día.
Estaba absolutamente nublado y bastante frio. Guillermo de buena gana hubiese elegido quedarse en la casa mirando películas, comiendo en familia o durmiendo la siesta, pero… Había que romper con los paradigmas y se dejó llevar.
Tímidamente preguntó. _ ¿Y… a donde vamos?
_Por ahora ningún destino. A dar vueltas en el auto hasta que tengamos ganas de bajar en algún lugar. Lo que el día nos depare. ¿Te cabe amor?
_Si, por supuesto. Lo que vos digas. _ Le mintió mansamente. Trataba de mantener la calma, pero se hacía cruces de solo pensar en estar horas atado con esa tira elástica al Sonic sin hacer nada productivo, pensando en los tantos legajos que esperaban su intervención y en cómo le iba a quedar el trasero si el día no deparaba algo rápido y urgente.
_Podríamos ir al zoológico_ sugirió Pedro.
Carraspeó para empezar a hablar, se sentía siempre el mismo cortado que no estaba de acuerdo con nada. _Si, linda idea Pedro… ¿Pero no está algo frío para estar a la intemperie? Digo… Por el nene.
_Si, es verdad. ¿Y a un cine?
Volvió a carrasperar. _ ¿Te parece? Yo creo que además de que no va a entender nada de nada, no lo vamos a poder tener quieto ni callado. No se Pedro, digo…
_Si, otra vez tenés razón. Bueno demos vueltas en el auto, a ver que se nos ocurre.
_Si, podemos dar unas vueltas e ir a almorzar.
_¿Ya? No hace dos horas que desayunamos
_Pero entre que demos unas vueltas y que se yo, se van a hacer las doce y entonces podemos ir a almorzar
_¿Y quien dijo que hay que almorzar a mediodía? Almorcemos cuando tengamos hambre amor.
“¡Ayyy! ¡Cómo me recontra rompen las pelotas vos y tus agobiantes paradigmas que hay que romper! ¡Siempre se almorzó a mediodía! ¿Dónde mierda te metiste Graziani?  ¡Ay Pedro, si no te quisiera tanto te pondría una patada en el culo! Te sentaría en una mesa de un lugar cualquiera y te obligaría a almorzar a la hora que Dios manda. Y al chiquito, ni te cuento… Del chalequito cheto ese lo agarro, lo siento en la sillita, que coma y después que se duerma. Y que no joda o se queda sin postre!”
La voz de Pedro lo sacó de sus pensamientos. _ No estás de acuerdo Guille, ya lo veo en tu mirada. ¿Querés que vayamos a almorzar amor?
Se sintió una porquería, Pedro era absolutamente generoso y él ya había estado pensando barbaridades. _No mi amor. Disfrutemos el sábado dejando que el día nos diga lo que vamos a hacer.
Pedro le sonrió tan dulcemente que se sintió un déspota.
_ ¿Y si vamos al shopping? Hay de todo y bajo techo, ambiente climatizado, librerías, juegos para los chicos, pilcherías, restaurantes… Digo, ¿Qué te parece?
Le parecía una condena en prisión siendo inocente. No había nada peor que un shoping en un día lluvioso. Miles de personas amontonadas que al pasar lo rozaban dejando sobre él nerviosismo y quién sabe qué enfermedad. Pero volvió a mentir por el futuro de su hijo y por la paz del hogar.
_Me parece perfecto Pedro, vayamos.

Caminar con Kendy de la mano por el shoping fue peor de lo que había imaginado. La gente además de rozarlo y a veces empujarlo, se daba vuelta para mirar a Kendy que avanzaba entre sus padres con los ojos desorbitados antes ese inmenso mundo de ruidos y colores que nunca antes había visto. Algunos, más osados, pidieron permiso para acercarse a él maravillados de su hermosura. Kendy, sociable como su papi, regalaba sonrisas encantadoras que no hacían más que terminar de cautivar al gentío que casi no los dejaba avanzar.
Guillermo empezaba a perder la poca paciencia que había juntado para someterse a ese sábado en familia sin hacer un solo berrinche. Apenas si había logrado armonizar su relación con Pedro después del desastre que había hecho la noche anterior y no quería volver a discutir con él, pero ya empezaba a bufar.
Cuando pensó que había llegado al límite de sus fuerzas, la aglomeración de curiosos se disipó un poco y pudieron pasear como una familia más. Llevaron a Kendy a los juegos para chicos, disfrutaron junto con él de su alegría y no paraban de sacarle fotos con la sonrisa de par en par. Pedro compró algunos libros y después llevó a Kendy a un estándar de golosinas donde le compró todo lo que Kendy iba señalando.
No sabía cómo empezar a hablar. _Eh… Pedro. Supongo que no le vas a dar golosinas ahora.
_Todas no, solo algunas… El resto las compré para llevar a casa
_Pero… Pedro, es casi la hora de almorzar. Si le das golosinas no va a comer la comida.
_¿Y qué problema hay porque una vez, un día, no coma la comida? No te dejes vencer por los prejuicios amor, por una vez no pasa nada.
“¿Cómo que no pasa nada? ¡Si pasa! ¡Tiene que comer comida, alimento, no porquerías que le pudren los dientes! Tranquilo Graziani… Respirá, respirá hondo.”
_Si, claro… Por una vez que puede pasar
_¡Muy bien mi amor! ¿Viste que no era tan difícil? _ La mirada de Pedro se pierde en un lugar lejano.
Guillermo gira para tratar de ver que ha dejado a Pedro pasmado, hasta que lo ve. Es un local de ropa para chicos que sobresale por el glamour, clase y charme.
_¡Vamos a comprarle algo a Kendy!
_ Está bien… vamos. ¿Pero con toda la ropa que tiene le vas a comprar más?
_Si, quiero una remerita rosa pálido y con cuello.
_¿Remerita rosa?
_¿Y cuál es el problema? Los hombres usan camisas rosas.
_Pero es un nene…
_Con ese color de piel le va a quedar genial. ¡Vamos!

La vendedora estaba maravillada con Kendy y a criterio de Guillermo, con papi también. Algo empieza a quemarle por dentro y no se llama languidez.
Le susurra bajito. _ ¿Mil doscientos pesos por una remerita? ¿Vos estás loco?
_Es la marca Guille.
Guillermo siente que las tripas se le enroscan de hambre y de bronca, que la paciencia se le termina y que si algo no cambia va a estallar. Las dos de la tarde y sin comer.  “¡Me estoy empezando a cagar en los paradigmas!”
Abdica como buen caballero. _ Está bien Pedro… Comprale la remerita rosa, y salgamos de este local de una vez.  Pero después… ¿Podemos almorzar?

Almorzar fue otro caos, con todo el azúcar que Kendy había comido no había manera de mantenerlo quieto. No quiso ni probar un solo bocado de comida y berrincheaba al mejor estilo papá por más golosinas. Pedro se dio cuenta tarde que había cometido un error porque para poder comer algo, lo tuvieron que hacer por separado. Uno almorzaba solo mientras el otro entretenía a Kendy y después a intercambiar los roles.
Las cosas no estaban saliendo como él las había imaginado. Kendy empezaba a tener sueño pero estaba pasado de rosca y se estaba poniendo insoportable. Por lo tanto decidieron ir a dar vueltas en el auto para ver si se dormía.
No se durmió, pero por lo menos se calmó. Una hora después resolvieron que lo mejor era volver a casa. Kendy seguía chinchudo, inquieto y malhumorado. No había comido, no había dormido y su carácter siempre encantador era desastroso. Lloraba por cualquier cosa.
Guillermo tenía una cara daba miedo hablarle, se le notaba que estaba dispuesto a romper cualquier cosa menos un paradigma más.
_ ¡Listo, se terminó lo que se daba! Este sábado fuera de lo convencional ha finalizado acá. Vamos Kendy, a la ducha! A vos lo que te falta es eso, una ducha que te relaje, una buena comida hecha en casa, _ y miró a Pedro_  una mamadera y después te vas a ir a la cama sin chistar.
_ ¿Querés que lo bañe yo?
_No, lo voy a bañar yo porque a vos te tomó el tiempo, pero a mi no. Vos lo que vas a hacer es preparar algo para cenar, pero no una carne al horno que tarda una hora y media, porque este chico se va a bañar, va a comer como corresponde y lo que corresponde, y después de va a ir a dormir.

Cuando bajó con Kendy con los rulitos mojados y en pijama, la mesa estaba puesta para los tres. Pedro había preparado la cena con una rapidez asombrosa.
Guillermo con ternura pero con mucha firmeza sentó a Kendy en la sillita entre ellos dos.
_ ¿Querés que yo le dé de comer?
_ No, hoy le voy a dar yo de comer.
La autoridad que imponía no pasaba desapercibida para Kendy que ya se había dado cuenta que el horno no estaba para bollos con papá y buscaba la complicidad de Pedro.
_Papi… _Lo llamaba con los ojitos llenos de lágrimas. Pedro le tomó una manito entre las suyas pero se abstuvo de cualquier otro gesto. El horno de verdad no estaba para bollos. Papá estaba enojado.
_Papi está al lado tuyo como papá, así que no seas manipulador. Dale, abrí la boca. ¡Mirá que rica comida hizo papi! _ Empezó a comer de mala gana y cada tanto amagaba con empezar de nuevo con un berrinche que era detenido en el acto por papá. _ ¿Que escuché yo? No quiero un solo escándalo más en esta casa. _ Se quedaba quietito mirándolo fijo, pero volvía a comer calladito.
Los ojitos llenos de lágrimas de Kendy estrangulaban el estómago de Pedro y el de Guillermo también.
_No lo hagas llorar, Guille. ¡Por favor!
_Yo no lo hago llorar, yo lo cuido. Lo baño, lo alimento y estoy obligándolo a calmarse para que pueda dormir. _ Lo miró a los ojos_ ¿Sabés quien es el que lo hace llorar? Vos… Vos con esa idea ridícula de liberarse de los paradigmas. Los límites son necesarios y el orden también. ¿Ves lo que pasa cuando todo se desmadra porque no hay límite que lo contenga? Esto. Después, para corregir, hay que llegar a esto. Y si hay algo que yo no quería, era llegar a esto. ¡Gracias Pedro! Gracias por dejarme el legado de ser el ogro de la familia. _ Kendy ya había terminado su comida. _Ahora miralo que voy a preparar la mamadera.

Minutos después tomó a Kendy en los brazos y le dijo.  _Dale un beso a papi que nos vamos a hacer noni._ Antes de subir la escalera se dirigió a Pedro.  _En esta casa, de acá en adelante, se almuerza a medio día, se cena a la hora que corresponde, las cosas van a ser como deben ser y de lo contrario tanto vos como nuestro hijo van a estar castigados. Mi paciencia llegó al límite. Kendy, decí chau con la manito que nos vamos a dormir. Y más te vale que te duermas sin hacer un solo berrinche! Y vos, andá arreglando todo este desastre, cuando baje quiero ver orden, orden, orden, en este hogar! Y después vamos a seguir esta conversación. Ustedes dos tienen la culpa de esto, les di la mano y se tomaron hasta el hombro, así que de ahora en adelante el que impone las reglas soy yo. ¿Estamos?

Pedro levantó los restos de la cena, lavó los platos, preparó café, puso dos vasos en la mesa limpia, llevó la botella de whisky y una caja de bombones. Hasta tuvo tiempo para cepillarse los dientes y ponerse apenas dos gotas de perfume. No podía siquiera predecir en qué estado iba a bajar y las cosas que le iba decir cuando estuvieran a solas. Se había mandado un moco, con la mejor intención, pero un moco bastante grande. Tenía pensado un sábado de gloria y fue casi un desastre que terminó con su hijo llorando casi toda la tarde y su esposo enojado.
Cuando escuchó sus pasos bajando la escalera el estómago se le hizo un nudo, se persignó y se entregó a la que se le venía. Lo vio llegar tan lindo, tan elegante y… con una sonrisa que partía la Tierra.
_Listo, duerme como un tronco. Ahora si, el resto de la noche es nuestra cielito. ¡Uy…! ¡Que linda sobremesa preparaste amor! Café, whisky, chocolate… y el bomboncito más rico del mundo todo para mi. _ Se acercó a él, lo abrazó por la cintura y lo besó dejando salir el deseo y la pasión que se impedía demostrar delante de su hijo. _ Mmmm… Menta. Que rico.
_Vos también tenés gustito a menta.
_Si, me cepillé los dientes. ¿Yo estoy equivocado o a vos te gusta la menta con chocolate?
_Me encanta
Tomó un bombón de chocolate y lo introdujo en su boca. Se entretuvo besándolo suavecito para darle tiempo a que se derritiera un poco y después abrió con su boca la de Pedro para pasarle el chocolate. Sentía el corazón de Pedro desbocarse en su pecho, los latidos acompañando los suyos y la temperatura llegando a la ebullición.
_Pensé que estabas enojado conmigo.
Lo miró con ternura. _ ¿Y por qué iba a estar enojado con vos?
_Por el despelote que armamos con Kendy.
_Sentate que te traigo un café y charlamos. Vos serví el whisky que yo te traigo hielo como a vos te gusta amorcito…
“Definitivamente impredecible. Cuando creo que me va a matar me ama y cuando creo que lo que hice no va a molestarlo me saca la roja y me raja de la cancha. Pero en fin… Amarlo o amarlo. Otra no hay Beggio.”
_Gracias mi amor…
Guillermo pegó su silla a la de Pedro, lo besó en la frente, en los ojos, en los labios y bebió un sorbo de whisky. _El despelote no lo armaste vos, lo armó él. Pero vos, sin imaginarlo, le diste el pie para que lo pudiera hacer. Pedro, yo estoy de acuerdo con vos en que hay que romper con ciertos paradigmas, pero no con todos y menos así, de la noche a la mañana. Los límites son necesarios. Que un día no coma, tenés razón, no pasa nada. Pero ya te diste cuenta que golosinas en lugar de comida, es para lio. Después no comen ni dejan comer.
Pedro bebía el whisky helado como si fuera un elixir. Estaba agotado de la tarde que habían pasado. _ Soy un desastre como padre.
_ No digas eso _ Y lo besó nuevamente con mucha ternura. _Sos el mejor padre y esposo que hay en el mundo Pedro. Tu forma de amar es tan única que sana, recompone, y si hay dos almas que necesitan de ese carisma tuyo son la de nuestro hijo y la mía. _ Apoyó la mano de Pedro contra su pecho.
_ ¿Sentís?
_ Si
_ ¿Qué sentís?
_  Late.
_ Exacto. Late porque vos estás conmigo, si me faltaras se detendría. Pedro yo no sabría vivir sin vos. _El vaso de Pedro estaba vacío, Guillermo le sirvió un poco mas de whisky.
_Yo tampoco podría vivir sin vos, pero como padre… me siento un fracaso.
Le sonrió y lo abrazó con fuerza. _ Vení acá fracaso. _Lo retuvo en silencio contra él, acarició su espalda y besó su cabello. _No sos ningún fracaso, vas aprendiendo el camino junto con él. Yo te llevo un poquitito de ventaja porque ya tuve que criar un hijo, y solo. Al principio estaba perdido como vos ahora, pero tenete la misma paciencia que le tenés a él, después se aprende. Todo se aprende, sino mirame a mi, como aprendí a domesticarme para vivir con vos esta maravilla.
_ Sos un dulce amor… De verdad creí que estabas enojado.
_ Ahí está la clave, Pedro. Yo me estaba haciendo el que estaba enojado para no tener que enojarme en serio. Y él se dio cuenta que algo estaba mal, por eso paró de joder. ¿Ves? Poco a poco vas a ir aprendiendo como llevarlo.
_Gracias… me hace mucho bien lo que me decís.
Volvió a besarlo. _ Bueno, listo. Por hoy da vuelta la página. Volá a papi de acá y devolveme a mi marido. Ni un solo beso me diste atorrante.
Ni falta hizo que se lo repitiera, voló a papi de un plumazo, lo besó hasta incendiarlo y se dedicó a ser su hombre, solo su hombre, en medio de una charla muy íntima, caricias, y besos perfumados de café, chocolate y whisky.
Después de casi una hora Guillermo tiró la propuesta. _ ¿Y si seguimos charlando arriba? Digo… un poco más cómodos.
_ Si, me encanta la idea. ¿Llevo más café?
_ No, llevá hielo… Mucho hielo.
_ ¿Para qué tanto hielo? Si vos no tomás el whisky con hielo…
_ Vos llevá los vasos y el hielo… Mucho hielo. Que yo llevo el whisky, el postre y la película.
_ ¿Qué postre? ¿Qué película? Guille, ¿de qué hablás?
La sonrisa lo delataba…
_ ¿Qué película? Ya la vas a ver… La tengo detallada en mi cabeza imagen por imagen. Vos subí que yo te la voy a hacer ver. _Pedro empezaba a retroceder. _ Y en cuanto al postre… _ Tomó la caja de bombones y lo miró fijo a los ojos haciéndole temblar las piernas. _ Esta noche, entre otras cosas,   hay “fondant” de chocolate.
_No… Ni se te ocurra. A mi eso no me lo hacés.
Pedro retrocedió con más velocidad, giró, y empezó a correr por las escaleras.
_ ¡Ay, Pedro…! Pedro… ¡Que ingenuo sos! Podrás huir, pero ocultarte jamás. ¡A romper paradigmas! _ Apagó las luces y comenzó a subir la escalera con una sonrisa audaz y la misma parsimonia que el cazador que sabe, que tiene la presa acorralada.

CONTINUARÁ. 

25 comentarios:

  1. Muy buena hay de todo un poco Y LO PRINCIPAL AMOR DEL BUENO MARA ROSAS

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    1. ¡Gracias Mara! Ahora vamos por el domingo... y con mas amor del bueno. :-)

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  2. Que maravilla......El autentico Graziani y el autentico Beggio.....dos colosos del amor....del amor por Faby, por Kendy y todos a su alrededor......aún en sus discusiones se puede ver el amor que se profesan y eso sin dudas es tu mérito Guillermina Pedris.....Hay amor, ternura, peleas, risas, pero sobre todo cada uno expone su criterio y a ciencia cierta los dos tienen su razón.....Hay que romper paradigmas, pero también poner límites.....Y si de romper lémites se trata a la hora de hacer el amor Guiie es el mejor.......jajajajajaaj Genial.....Tu fics es una obra de arte....SOS UNA ARTISTA.......Te amo con el alma.....

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    1. ¡Coincido absolutamente con vos Mirtuchi! Si de romper límites se trata, a la hora de hacer el amor Guillermo es un experto. ¿Quieren ver la película y saber de que se trataba la "fondant de chocolate"? Canten antes que empiece el domingo... ¡Jajaja! ¡Besos y gracias por tanto amor amiga! Abrazote!

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  3. Nunca dejes de escribir.....son tus hijos.....no lo olvides....cada fics escrita es un nuevo hijo........sos una madre muy prolífica.........La foto es una delicia......

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    1. Claro que son mis hijos... Cada historia que escribo contiene mi ADN. "Los hijos que mi cuerpo no ha dado y han ido apareciendo por ahi"... ¡Gracias Mirtuchi!

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  4. Ayyyy Ayyyy Ayyyy Sandra!!!! A la gloria me llevas. No te das una idea de lo que espero la Merce. Que hermoso capítulo. Guille dando la oportunidad de aceptar el cambio y después poniendo límites....me lo como! ;) AMO a Graziani (vos lo mantenes tal como es). Hoy es un día particular, me agarró mal del sauce todo el día. Ese grado que, no solo alcanza con pensarlos, tenes que verlos. Estuve mirando videos cuanto pude. Hacia mucho que no me pasaba tan "grave". Este capítulo me encantó (como si me fuera a pasar algo diferente con tu pluma;) ). No me voy a cansar de decirte GRACIAS por escribir y por compartir. Besos Romina PD: quiero detalles del "fondant" de chocolate ;)

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    1. Que bueno Romi, que sin saberlo, haya decidido publica La Merce justo hoy que te hacía tanta falta un poco de ellos... Ese "Mal del Sauce" parece una pandemia que nunca nos va a dejar en paz... Pero acá estamos amiga, todas juntas defendiendo esta trinchera para que nunca se vayan, para que sus voces nunca se apaguen, para seguir ciéndolos siempre, siempre, siempre... ¡Un beso eterno y un abrazo apretadito y guilledrista Romi!

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  5. Como me gusta "La Merceria"!! Amo esta dinamica, este amor, la confianza, me encanta ver como estan madurando juntos como padres y tambien como pareja!
    Siempre quiero mas!!
    Por favor, segui deleitamdonos con esta hermosa historia manteniendolos vivos, creciendo como pareja, amandose y compartiendo mas momentos de velos, peleas, charlas, reconciliaciiones y mas!!
    Espero q pronto haya un capitulo en donde Pedro tenga que luchar para q guille lo perdone x algo y no sea guille el q siempre mete la pata!!
    Gracias de nuevo x mantenerlos vivos y amandose!!
    Besos de in anonimo!

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    1. No me olvido de tu pedido, anónimo... Y ya estoy dándole forma a ese capítulo que pedís. Aunque, me parece, que Pedro también se ha mandado muchas macanas en La Merce... Pero vamos a atender tu pedido y ese día, apaguen los calefactores! Gracias por acompañarme en esta hermosa locura! ¡Besossss!

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    2. Gracias!! Me encantaaa!! Ojala podamos leerte muuuuy prontito!! ❤

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  6. Totalmente de acuerdo con Guillermo, los límites son necesarios,si no después se lamentan las consecuencias. Pero lo de la ropita, en esa le doy la razón a Pedro. Ahora, ese final, me dejó más dudas que certezas... Que era lo del fondant? Para que necesitaba tanto hielo? Que película iba a mostrarle Guille a Pedro? :-D ;-) Se viene la continuación o lo dejas a la libre interpretación? Jajaja pobre Cielito... Yo que él no trato de enseñarle más cosas al maestro! Me encantó este capítulo de los paradigmas,una delicia tanto como los bombones que se comieron (en los dos sentidos), un beso enorme y gracias por esta maravillosa mercería!!! ❤❤❤Mary

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    1. La verdad Mary que tenía pensado dejar ese final al libre albedrío de cada una, pero dada la intriga que ha despertado... vamos a hacer una continuación para que - si no nos dejan ver la película entera - al menos veamos el trailer :-) y poder espiar un poquito de esa noche del sábado.
      Respecto de los límites, le doy la derecha a Guillermo. Y en cuanto a la ropa, eso ni pensarlo! Amo como Pedro viste a Kendy.
      Y volviendo a la Fondant, los bombones, el hielo y la película... Dejame que me inspire y andá poniendo el calefactor en piloto. ¡Jajaja! ¡Besos amiga y recontra felicitaciones por la foto! ¡Excelente Mary! ¡Graciassss!

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  7. Yo quiero todo lo de la foto!!!!!! Chocolate y los Bombonazos!!!!!Fascinante este sabado de amor incondicional de los tres!!!! Estoy de acuerdo con Guillermo ...esa belleza necesita limites!!! Y la otra belleza tambien!!!! Esta vida cotidiana es atrapante....no me querran a mi para cuidar a Kandy y observar todo????Te juro que voy gratis!!!!! No se que querra decir lo del fondant de cholate pero tambien lo quiero !!!!!Gracias!!!!!!! Y que dure mucho tiempo...un beso Pilar

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    1. ¡Jajaja! Pilar... Bueno, les voy a comentar tu desapego al dinero y tus deseos de cuidar a Kendy, aunque voy a obviar tus ganas de espiarlos porque sino, no te van a dar el trabajo. :-)
      Si no sabés a lo que Guillermo se refería con la fondant de chocolate, dada la curiosidad que ha despertado, en el próximo capítulo vamos a retomar el tema. Eso si, no me hago responsable de las consecuencias que ese desarrollo traiga sobre algunas de ustedes.. ¡jajaja! ¡Un abrazo Guilledrista y mil gracias por acompañarme siempre! ¡Besos Pilar!

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  8. PEDRIS,PEDRIS PEDRIS.SON CASI LAS DIEZ DE LA NOCHE,ESTOY MUERTA DEL CANSANCIO,PERO, PORQUE SIEMPRE HAY UN PERO,DIRÍA LA BUTTERFLY,IMPOSIBLE NO HACER UN COMENTARIO SOBRE ESTO.
    UNA DELICIA DE CAPITULO. TODA LA DULZURA TODA,TODOS LOS APLAUSOS TODOS.
    DERROCHE DE TERNURA Y UN DUELO VERBAL QUE ME ENCANTAAAAA.
    MIL GRACIAS POR TANTO.
    DE ACUERDO CON GUILLE,LOS LIMITES SON MAS QUE NECESARIO,Y JURO QUE LUCHO A DIARIO CON ESO. A LOS CHICOS HAY QUE VESTIRLOS COMO CHICOS,NO COMO ADULTOS, Y LOS ENTERITOS DE ALGODÓN SON ETERNOS,ME ENCANTAN, Y HAY ROPITA MUCHO MAS LINDA QUE LA DE CHEEKY.
    CAPITULO PARA ENCUADRAR.

    ESE FINAL,MERECE UNA CONTINUACIÓN
    "MIRAN AL CIELO Y PIDEN UN DESEO CONTIGO LA NOCHE MAS BELLA".MONICA DE LANUS.

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    1. Gracias Mónica!Yo se cuanto te cuesta llegar acá, por eso valoro que aunque te estés cayendo de sueño le dediques cinco minutos a este espacio y a este viaje a La Mercería.
      Coincido con los dos en diferentes puntos, romper paradigmas es importante, pero los límites son imprescindibles.
      En cuanto a ese final, que en un momento pensaba dejar a la libre imaginación de cada una, vamos a hacer un pequeño trailer en el próximo capítulo, eso si... Como ya dije no me hago responsable de las consecuencias que traiga. Si la curiosidad mató al gato, a ustedes les puede pasar lo mismo ¡jajaja! ¡Besos y gracias por tanto! Un abrazo Guilledrista!

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  9. Bueno, bueno, bueno... Lo primero que quiero decir y que me encantaría Sandris que le transmitas de mi parte a este Guillermo, es que me dejó extremadamente mal que no quiera besarse con Pedro delante de Kendy... Ah no!!!! Eso no forma parte de la "intimidad de alcoba", en todo caso formará parte de la "intimidad del hogar" y Kendy forma parte de esa intimidad... Decile a Guille que a los hijitos les encanta ver que sus padres se quieren y que un beso tierno en los labios es un gesto de amor puro...
    Muy de acuerdo respecto de los límites pero para enmarcar y poner en un cuadrito la frase "vos queres que el mundo lo inmortalice o lo destruya?" Clap clap clap!!! Qué se puede contestar a eso? A romper paradigmas carajo!!! (Pero lo de las golosinas antes de almorzar, Pedrito querido... Porque haga eso no lo va a inmortalizar el mundo... Le vas a arruinar la salud)
    Y... Prefiero mil veces el enterito de plush a pagar 1200 pesos por una remerita de bebé!!!! Pedro!!! Se pusieron un antifaz y te están robando a mano armadaaaaaaa...
    Dicho todo esto... Me quedo preocupada como Mary en qué se le está cruzando por la cabeza a Guille con tanto hielo y fondant... Creo que empiezo a correr peor que Pedro :-P
    Te mando un beso enorme!!!

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    1. Totalmente, Fiore, le están robando, en la Salada seguro la consigue por doscientos mangos, como mucho! Jajaja Sandri, que la próxima compren ahí! Eso sería digno de ver... Otra que la ida al campo... Mary :-D

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    2. Seeeeee! Decile a Pedro que se está contradiciendo... Porque primero le dice a Guille "quién dijo que todo lo caro es de buena calidad?" Y después se deja estafar en el shopping... Queremos #RomperParadigmasEnLaSalada !!!

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    3. Más que los paradigmas, les van a romper el totó en ese antro :-P

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    4. ¡Chicassss! Mary & Guille como me han hecho reír! Son únicas, las dos... ¡Que genias! Bueno, le voy a hacer llegar a Pedro ese comentario tan apropiado. "No todo lo que es caro es de buena calidad" para que deje de pagar fortunas por lo que no lo vale... Y respecto de esa fondant de chocolate y de "tanto hielo" les prometo un poquito de ese momento en el próximo capítulo.. (¡Ya lo escribí :-)!) Gracias Guille, tocaya... Gracias Gaby! Me hicieron reír hasta las lágrimas. Las amo chicas! Gracias por acompañarme siempre, siempre, siempre en cada nueva aventura! ¡Besos a las dos!

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  10. uffff!!! cuánto para comentar en este capítulo....debo decir que...en algunas cosas le doy la derecha a Pedro...estoy de acuerdo en que hay que romper paradigmas en la crianza de los hijos, yo soy bastante Pedro en algunas cosas...y entre nosostros...los hijos de hoy DEBEN aprender a sobrevolar prejuicios, cómo dice Pedro....y tambien coincido que la ropita de ahora es tan bella y se las arreglan para moverse como si tuvieran puesto un enterito de algodón! Ahora lo de las golosinas??? ay Pedrito Pedrito! jajaja no podemos poner un punto medio? un poco de equilibrio creo que estaría bueno....y Guillermo! dejate de joder con no querer demostraciones de afecto entre los papas delante del nene! lo viven naturalmente y creo que les hace bien! así que dejá de lado tus propios prejuicios y mandate con un lindo pico a tu amor que a Kendy definitivamente eso! lo va a ayudar a sobrevolar cualquier cosa que pudieran decirle el dia de mañana de sus padres....GRacias y perdón por la demora!!!Besos San...sabes cómo espero la continuación siempre!!!

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