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jueves, 4 de agosto de 2016

"LA AUDIENCIA (TRES AÑOS DESPUÉS)" - Unitario - By Guillermina Pedris

"LA AUDIENCIA - (TRES AÑOS DESPUÉS)" - UNITARIO







Junio 2016.
El celular de Guillermo suena sin descanso, parece una broma del destino. Otra vez en tribunales y otra vez la misma causa. “Postiglione por estafas.”
Atiende nervioso.
_Pedro… ¿se puede saber dónde estás? ¡La audiencia está por comenzar!
_¡Ehhh! Tranquilo… Por eso te llamaba. ¿Querés que te acompañe?
_Pedro… ¿Vos me estás agarrando para la joda? No quiero que me acompañes, ¡me tenés que acompañar! ¡Y ya lo habíamos hablamos! ¡No se cómo mierda me las voy a arreglar esta vez! Apraxia, tres años atrás, fue creíble, pero esta vez no se la hago tragar a nadie. ¡Ya deberías estar acá! ¡Dijiste que me ibas a ayudar!
_Y vos dijiste que me ibas a ayudar en el caso de…
_¿Podés dejar los reproches para otro momento y venir? Al menos decime que pensaste en algo…
_No… no pensé en nada. Pero algo se nos va a ocurrir. Ya llego, estoy a dos cuadras
_¡Pedro te voy a matar!
_¡Algún día te voy a dejar sentada una denuncia por amenazas!
_Si no estás acá en cinco minutos, tu denuncia va a ser por lesiones graves. ¡Apurate y pensá, Pedro…! ¡Pensá!
Pedro se sonríe. Está a dos metros de él y con toda la estrategia armada, pero le encanta hacerlo rabiar. Se acerca despacito…
_ Doctor… ¿lo puedo importunar?
Gira y lo ve… ¡Pendejo del orto! Casi se desmaya. Tiene puesto los mismos lentes de sol y el mismo abrigo color camel con el que fue a verlo a aquella primera audiencia tres años atrás, unos días antes de unirse al estudio, unos días antes de convertirse en ese barco que por primera vez en su vida lo llevaría a tirar anclas y buscar puerto seguro.
_No podés… No podés hacerme esto justo hoy. Aparecerte así, con ese abrigo y los mismos lentes de sol. ¡Y ninguna estrategia armada! Pedro… ¿vos decís que si te mato ahora zafo con la mínima?
_¡No, no, no! Imposible doctor porque todo Tribunales sabe que estamos casados y dormimos juntos, eso es un agravante. Le van a dar como mínimo veinticinco años. Intimo, veinticinco años, sino perpetua. Le recomiendo que se calme y que ingresemos a la sala.
_Pero, Pedro… ¡Vos me dijiste que ibas a planear el alegato de la defensa!
Le sonríe canchero. _Seguime… _Pedro se encamina a la sala. _Si yo lo dije es porque algo se me va a ocurrir
Lo detiene de un brazo. _ Olvidate. Vamos a decir que Postiglione no se siente bien y dejamos la audiencia para otro día
_¡Ni se te ocurra! Ya tengo todo listo para ir de pesca al Tigre y pasar un fin de semana solos a orillas del río. Esto se resuelve hoy
_Pedro, esta vez lo van a meter en cana!
_¡Que se joda! Ya le salvaste la cabeza una vez y no aprendió nada, que vaya en cana, que estudie derecho y para la próxima estafa que se defienda solito.
_¡Vos estás loco!
_No, ¡vos estás loco en seguir defendiendo al psicópata este! A propósito… ¿dónde está?
_Lo mandé a ponerse una corbata
_¿Otra vez? ¿Ves que no aprende?
_Pedro, vivimos de esto. ¿Qué te pasa? ¿Te pegó de moralista?
_No, moralista no. Lejos de eso. Sino no tendríamos todas las causas que tenemos por “accidentes de tránsito.” Marcos es un genio en eso, ¡como facturamos!
_¿Y entonces?
_Entonces, que este pelotudo importante se gana la guita estafando, pero esta vez dejámelo a mi.  Hoy vas a ver como aprende. ¿Dónde mierda está?
_Ahí viene
_Bueno, desaparecé que esta vez va a hacer trato conmigo.
_Pedro…
_¡Borrate!
Guillermo desaparece, Postiglione se acerca a Pedro.
_Gracias doctor
Pedro lo toma de un brazo y lo aleja de la gente. _Escuchame pelotudo. Tres años atrás Guillermo te salvó la cabeza de la cárcel argumentando una apraxia para disimular tu estafa, pero si vos pensás que vas a vivir de nosotros, vas a tener que chorear mucho más de lo que estás choreando. Por lo que pude ver, - removía el expediente - esta vez te pasaste de  piola. Tu nueva estafa tiene un cero más que la anterior, o sea, te va a costar mucho más cara. A menos que quieras estar a salvo del sol por unos cuantos años
_¡Pero doctor!
_¡Doctor las pelotas…! Yo no me quemé las pestañas estudiando para que un chanta como vos viva como un rico mientras nosotros arriesgamos la matrícula. Esto te va a costar el setenta por ciento de lo que te afanaste o de lo contrario te tiro la causa a patadas. Esta y la anterior.
_¡Pero eso es mucha plata! ¡Doctor, me deja prácticamente en pelotas!
_Entonces la próxima vez pensalo mejor. ¡Tanto trabajo para no trabajar! ¿Ves que sos un pelotudo Postiglione? ¡Dale! Firmá los papeles o andá desapareciendo
_¡Esto no es ético!
_Lo tuyo tampoco
_¿Dónde está Graziani? ¡Mi trato fue con él!
_Se fue a hacer las uñas esculpidas… ¡Postiglione! No tenés mucho tiempo, aceptás o me voy. Vos elegís. Firmá y te salvo la cabeza, pero es la última vez. ¿Estamos?
Gruñía de bronca, pero firmó todo.
_¡Obvio que va a ser la última vez!
_Mejor así. Defender corruptos como vos todo el tiempo levanta sospechas y da mala chapa, así que espero no tener que verte nunca más. Ahora vamos. Entrá y hacete el pelotudo… Bueno, eso de hacete es una forma de decir. Que sos bastante pelotudo ya no me cabe la menor duda. Cuando las rejas te hacen viento una vez, hay que cambiar de estrategia, pero se ve que te encariñaste con el champagne francés. Dale, caminá. Y no digas una sola palabra… Ni una sola.  No te va a hacer falta declarar. Además, esa cara te absuelve.
Postiglione tenía muchas ganas de cagarlo a trompadas y Pedro lo sabía, pero le importaba un carajo, acababa de ganar muchísimo dinero.
_Sentate ahí y no abras la boca por nada del mundo. Si te preguntan algo me mirás a mi, pero callado!
Guillermo entró en silencio, con el Jesús en la boca y rezó para que Pedro supiera lo que estaba haciendo. _ ¿Me quedo al lado tuyo?
_No, rajá para el fondo y tomá nota. Hoy la cátedra te lo voy a dar yo a vos.
No solo Postiglione tenía ganas de ajustarle la corbata hasta dejarlo azul, Guillermo estaba juntando bronca porque lo vio muy subido al caballo y con esa sonrisita canchera… Pero por esta vez le da la mano por formalidad, sonríe falsamente y se va para el fondo de la sala. Se sienta, se persigna y reza.
El juez da lugar al comienzo del juicio. La fiscalía se le va encima a Postiglione con toda la furia y lo peor, con todas las pruebas. Guillermo desde su lugar siente que el estómago se le retuerce. Postiglione ya está pensando en seguir el consejo de Pedro y se jura que es la última vez que va a estar en ese lugar. Pero el único que parece haber sido atendido por Dios desde su despacho privado es Pedro que mantiene esa sonrisita perturbadora y serena que ha logrado que varios de los presentes no puedan quitarle los ojos de encima.
El juez pregunta. _ ¿Cómo se declara el acusado?
Pedro lo mira para recordarle que no debe emitir una sola palabra y se pone de pie. _Voy a hablar en nombre de mi defendido quien está pasando por un estado de alteración en sus sentidos a causa de su apraxia provocada por un tumor benigno en el cerebro, un hecho lamentable del que este juzgado fue informado tres años atrás . El acusado se declara inocente. _Después volvió a tomar asiento.
_ ¿Otra vez con ese discurso Su Señoría? _Grita el fiscal.
_¡No sea irrespetuoso señor fiscal! La enfermedad de mi cliente es de gravedad y el doctor Conrado ha presentado tres años atrás las pruebas contundentes de lo que hoy la defensa toma nuevamente como argumento más que válido para pedir la absolución antes de llegar a juicio. Ese tumor provoca efectos insospechados, según va creciendo y según a que parte del cerebro vaya afectando.
_Doctor, – dijo el juez – el doctor Conrado presentó un informe en el que aseguraba que bajo el tratamiento adecuado su cliente podría tener una vida normal y su apraxia estaría bastante controlada.
Pedro cambió la inflexión de su voz y la volvió emotiva. _Estoy convencido, Su Señoría, que nadie más que mi cliente hubiese querido que ese pronóstico fuera así de favorable, pero la enfermedad es azarosa y sobre todo cuando hablamos de un tumor cerebral. El señor Postiglione es aun joven, sus células se reproducen con mucha velocidad y eso ha provocado un crecimiento en su tumor insospechado tres años atrás. Mi cliente tiene una familia y tres hijos que criar, ¿quien más que él hubiese querido que su enfermedad se detuviera? Pero la enfermedad ha tomado un curso que nadie podía prever. Ni la ciencia, ni mi cliente, ni el doctor Conrado. _ Se puso de pie y siguió hablando mientras miraba a la gente que presenciaba el juicio. _ Es absolutamente lamentable para mi exponer a mi cliente, por el que siento el más profundo respeto, a esta situación. Pero, si me permiten, le voy a acercar al secretario del juzgado los estudios más recientes para que puedan ver cómo ha crecido su tumor antes de explicar sus secuelas y consecuencias, que como podrán ver, llevan al pie la firma del doctor Conrado quien sigue atentamente el caso.
Hubo un revuelo importante. Pedro les dio un par de minutos hasta que todos tuvieron en sus manos la -obviamente falsa- historia clínica de Postiglione.
_Muy a su pesar, muy a su pesar… su tumor ha afectado la parte del cerebro que concierne a las adicciones. Después de haber sido un excelente padre de familia, un esposo ejemplar y tres años atrás, haberse hecho cargo de la incobrabilidad de los cheques que había firmado en plena crisis motriz provocada por su enfermedad pagando hasta el último centavo, detalle que exijo, sea tenido en cuenta como una prueba acérrima de su don de buena gente, esta vez… Esta vez, el señor Postiglione, -Pedro apoyó su mano en el hombro de su cliente fingiendo darle fuerza-  a expensas de su voluntad, y bajo el efecto de las partes de su cerebro afectadas por el crecimiento del tumor, fue comenzando a mezclar algunas dosis de alcohol con la medicación logrando efectos similares a la hipnosis que provocan que una persona pueda llevar adelante un acto sin dar síntomas de que lo está haciendo fuera de su voluntad.
Postiglione sintió que si no iba a la cárcel por estafa iba a ir por asesinato y Guillermo en el fondo de la sala, se tomó la cabeza con las manos pensando porque lo había dejado a cargo de todo.
Pero Pedro no se detuvo, sino que atacó con más fuerzas.
_Como ustedes pueden observar en las pericias llevadas a cabo por el doctor Tomiozzo, mientras el señor Postiglione emitió cheques en su cuenta con fondos suficientes, mantuvo su firma normal, pero en el momento en que empieza a emitir cheques sin fondo su firma se ve una vez mas distorsionada. Algo que suponemos se debió al avanzado estado de su enfermedad y a la medicación mezclada con dosis de alcohol no permitidas por prescripción médica.
_¡Su Señoría, esto es una falta de respeto a nuestra inteligencia! _Volvió a gritar el fiscal. _ ¡Además de los cheques sin fondo se hizo pasar como piloto de Aerolíneas!
_Señor fiscal, tenga un poco de piedad. Se trata de una persona enferma que no tuvo pleno uso de sus facultades mentales en estos hechos lamentables.  En esa fecha su familia presentó una denuncia por su desaparición. Algo que estipula que el señor Postiglione ya no estaba en sus cabales. Perdón mi amigo, se que lo incomoda esto, pero estoy tratando de demostrar que usted no obró de mala voluntad sino bajo los efectos de su enfermedad.  Su Señoría, no tenemos idea por qué mi cliente siguió a una formación de aviadores de Aerolíneas y se registró en el mismo hotel, haciéndose acreedor de uno de los trajes de piloto que sustrajo supuestamente de la lavandería, y de la respectiva credencial que nunca sabremos como obtuvo. Tal vez un sueño de la infancia que se hizo presente en los reflejos de su mente que ya no estaba donde debía estar.
_¡Pero voló un avión sin ser piloto!
_No lo voló, solo estuvo dentro de la cabina. Es más, los pilotos declararon que prácticamente no emitió una sola palabra en todo el vuelo. _ Postiglione recordó el cagazo que sintió de que le pidieran que tomara el mando de los controles y que había decidido fingir algo similar a una crisis de pánico para estar a salvo de la situación. _ De haberlo hecho, hubiese sido una catástrofe. Pero gracias a Dios, eso no sucedió. No sea tan duro señor fiscal, como ya le dije, la enfermedad es tan azarosa como sus consecuencias, sea más humano._ La inflexión en la voz de Pedro empezaba a encantar a los presentes, salvo al fiscal, y moderadamente al juez.
_A ver doctor Beggio, _ dijo el juez _ ¿Por qué no trata de explicarnos porque se instaló en Córdoba y se hizo pasar como pediatra?
_Bien, paso a explicar. En su estado de enajenación, mi cliente se estableció en Córdoba por unos días y se alojó en un hotel para solteros sin saber que también allí residía el  jefe de pediatría del hospital local, el doctor Gordon,  quien nos ha hecho saber se encontró con el señor Postiglione varias noches en el restaurante del hotel y que mientras él le relataba algunos hechos acontecidos en el hospital, el señor Postiglione lo escuchaba casi en silencio, sin acotar prácticamente nada. Hasta que la tercera noche comenzó a hablarle de ciertas patologías infantiles y terminó confesándole que era médico pediatra.
_Según la declaración de la bibliotecaria, su cliente comenzó a pasarse horas y horas leyendo libros de pediatría antes de comenzar con esas disertaciones ante el doctor Gordon
_Eso deja en evidencia que su cabeza estaba en blanco y que podía tomar el rol que la irrealidad le presentara. El doctor Conrado puede testificarlo en caso que sea necesario.
_Doctor Beggio, _dijo el Juez_ otorgándole el beneficio de la duda a su cliente, lo último que hizo fue muy grave. ¡Tomó el cargo de jefe de pediatría por dos semanas!
_¡Pero no intervino clínicamente sobre ningún niño! ¡No medicó, no operó! Solo administraba cargos y horarios. No hay ningún daño que adjudicarle, nadie salió herido, no hubo una sola denuncia de mala praxis. Como dije anteriormente, seguramente su cabeza estaba convencida que él era un médico pediatra.
El juez volvió a tomar la palabra. _Este tribunal se va a tomar quince minutos de receso para debatir la causa.
_¡Mentirosos! ¡Mentirosos! _Gritaba el fiscal ofuscado.
Antes de retirarse, el Juez volvió su mirada al fiscal. _ ¡Contrólese! O voy a terminar pensando que usted también sufre de apraxia.

Pedro se acercó a Postiglione y le habló bien bajito. _Ni atines a levantarte de la silla, se supone que estás al horno con tu enfermedad. Y en caso que te estés meando, como yo ahora, me hacés señas para que te lleve al baño. Un movimiento en falso y la cagás. ¿Me entendiste?
_Si
_¡NO! Esa es la respuesta… Vos no entendés nada de lo que yo estoy diciendo. ¿Te quedó claro? Todo lo que haya que hablar lo hablamos cuando la audiencia haya terminado.
Guillermo lo miraba desde el fondo de la sala sin saber si amarlo o matarlo, el alegato era demasiado jugado. Lo siguió hasta el baño. Entró y cerró la puerta con violencia.
_¿No era que no tenías nada pensado?
_¡Shhh! ¡Acá no que las paredes escuchan, Graziani!
_Si, tenés razón… Ni se te ocurra irte de tribunales sin mi. Me esperás y nos vamos juntos.
_¿Qué me mirás?
_Nada… Las paredes escuchan doctor Beggio. Ya vamos a hablar.
_Bueno, al menos decime que te parece. ¿Cómo vengo?
_No, acá no. Ya vamos a hablar, dotor.

Quince minutos más tarde el tribunal se hacía presente en la sala de audiencias. El Juez volvió a tomar la palabra.
_Doctor Beggio, hemos analizado seriamente la historia clínica de su cliente, y consideramos factible que sus últimas acciones hayan sido efectuadas bajo el efecto de su terrible enfermedad, la medicación y el alcohol. Pero como usted bien sabe, sus últimos hechos son de mas gravedad que los hechos de tres años atrás. Entonces, ¿cómo podemos asegurarnos que dentro de tres años no nos encontremos analizando desórdenes y estafas mucho más peligrosas?
_Su Señoría, enviar a la cárcel a un hombre en estas condiciones físicas y mentales es inhumano. La defensa siguiere que a modo de preservar a mi cliente de si mismo, de la sociedad y de futuros hechos ilegales, se le otorgue una pensión por incapacidad, se lo inhabilite en todos los aspectos y se lo absuelva de los cargos.
Postiglione no tuvo que fingir, casi cae muerto en medio de la sala de audiencias. En el fondo de la sala Guillermo Graziani tuvo que levantarse de su asiento y salir casi corriendo antes de que se le escapara la carcajada. “¡Es un hijo de puta! ¡Es un reverendo hijo de puta!”
_Lamentablemente, esta vez el señor Postiglione no va a poder responder económicamente por los daños perpetuados. Como verá, su condición es cada día más crítica, pero al menos declararlo incapaz resultaría el mal menor.
Los tres jueces hablan entre ellos. El silencio dura solo tres minutos.
_Que el acusado se ponga de pie.
Postiglione hace oídos sordos, es eso o la cárcel. Si bien este cuervo le sacó el setenta por ciento de lo que se choreó en estos años, con lo que le queda algún tiempo va a sobrevivir.
Pedro lo toma del brazo y lo ayuda a ponerse de pie. Postiglione se tambalea.
_Déjelo permanecer sentado doctor Beggio, es indudable que no puede mantenerse de pie. _ El juez carraspea antes de dictar la sentencia. _ El acusado queda absuelto de los cargos por considerarse incapaz de comprender la criminalidad de sus actos, queda sujeto a una junta médica que tramitará una pensión mínima por incapacidad y queda declarado oficialmente incapaz en todos los actos y formas. Esta audiencia se da por terminada.
El fiscal mira a Pedro con un odio profundo, no le ha creído nada de nada.
Pedro hace navegar sus ojos en una falsa humedad de emoción, falsa hasta cierto punto, de solo saber lo que ha ganado siente muchas ganas de llorar. Ahora le espera un fin de semana en el Tigre con Guillermo, un sol cálido y las cañas de pescar.
Va saliendo de tribunales con Postiglione tomado por el brazo cuando lo ve unirse a ellos. Bajan las escaleras en silencio, caminan unos pasos y suben al Sonic.
_¡Beggio! ¿Qué me hiciste? ¿Qué mierda querés que haga con cuatro mil setecientos pesos por mes?
_¡Ah, qué se yo! Eso es problema tuyo. Yo tenía que salvarte de la cárcel y te salvé. Como vivís el resto de tus días en tu problema, no el mío.
_¡Pero encima me afanaste el setenta por ciento de lo que pude juntar!
_¡Perdón! ¿Yo te afané? – Pedro clava los frenos – Yo te cobré los honorarios del estudio. ¿Querés tu plata de nuevo? No hay problema. _ Volvió a darle arranque al coche. _ Ya mismo volvemos a tribunales y decimos la verdad. Te va a venir muy bien ese dinero para comprarle flores a las novias que vas a ligar en la cárcel.
_¡No, pará! ¿Qué hacés demente? Llevame a mi casa…

Pedro detuvo el Sonic frente al edificio. _¿Sabés que podés hacer Postiglione? Con el treinta por ciento que te quedó, que no es poco, empezá por un kiosquito, eso si, a nombre de tu esposa porque vos no vas a poder ni votar después de hoy. ¿Sabés que deja buena plata? La materia prima elaborada, hacé milanesas, empanadas, hamburguesas… Hoy la gente no quiere cocinar, las mujeres trabajan a la par de los hombres y llegan a sus casas cansadas. Si llegás a tener algún problema con bromatología llamame que esa va si cargo. Pero ponete a laburar. Y si te llegás a meter en un quilombo nuevo, por favor, no nos llames. Te debemos una, pero no te compete saberla. Así que bajate y empezá a caminar derecho. Derecho por la vida o derecho a la cárcel. ¡Chau Postiglione y gracias por las vacaciones que nos acabás de regalar!
El portazo que le puso al Sonic le importó poco o mejor dicho nada. Miró a Guillermo por primera vez a solas y le sonrió. _¿Cuánto es el setenta por ciento de doscientos cincuenta mil, Graziani?
Guillermo tomó su celular y sacó la cuenta. _Ciento setenta y cinco mil… pesos. _ Abrió los ojos como si fueran ventanas. _ ¿Eso acabás de ganar?
_ Pesos no… ¡Dólares!
Primero se puso pálido, después empezó a toser, por último lo miró descreído. _ ¡Vos me estás jodiendo! ¿De dónde va a sacar Postiglione tanta guita?
_De tres años delinquiendo. De los cheques en falso que emitió, de los que cambió cash en casas de cambio con su uniforme de Aerolíneas, de los sueldos que cobró con su credencial falsa, de su trabajo como jefe de pediatría, más otros tantos ilícitos como hacerse pasar por abogado y después como falsificador, ahí fue donde amasó esa fortuna.
_¿Y cómo es que todo eso no fue al expediente de su causa?
_Me extraña Graziani… ¿de verdad no lo imaginás?
Escucharlo y recordar fue lo mismo… _¡Gaby!
_¡Exacto! Todavía tenemos las fotos de Gaby vestida de gato nocturno con esos tacos Luis XV acostada sobre el capot de un auto en un estacionamiento a altas horas de la noche y Tomiozzo detrás de ella chorreando baba. Dicen que su mujer es muy celosa, y bueno, charlando y charlando logré que redujera las imputaciones. Parece que logró olvidarse de las más importantes
_¿Entonces parte de esta guita es de Tomiozzo?
_¡Ni en pedo! Que se conforme con que no le provocara un divorcio
Lo mira… lo mira y no lo deja de mirar.
_¿Qué te pasa?
_Nada, me pregunto… ¿Cuántos conejitos más podés sacar de la galera, Pedro?
_Y bueno, si todo este tiempo viviendo y durmiendo con vos no me daban este crecimiento, iba a tener que volver a la facultad
_¿Y eso como se reparte?
_Cien son nuestros, tuyos y míos. Porque sabés cuanto nos expusimos. Descontando los honorarios de Conrado, el resto es para el estudio, y cada uno va a poner un pequeño porcentaje por partes iguales para Cuca y para Solange.
_Pensás en todo
_En todo, siempre. Tuve un mentor que me enseñó eso y algunas cosas más, y como soy un buen discípulo lo aprendí todo.
_Y decime discípulo, ahora, entre vos y yo, a solas… ¿Por qué ese abrigo y esos lentes? ¿Por qué justo ese abrigo que olí mil veces y guardé para mi y solo para mi cuando pensé…
_Que estaba muerto.
_Pedro, no me arruines este momento tan lindo
Le clavó los frenos al Sonic y lo estacionó en una calle cualquiera.
_Por cábala mi amor, solo por cábala. Esa primera audiencia trajo tanto, pero tanto, por vivir y disfrutar. Tanto por descubrir… Llamarte a cualquier hora solo para escuchar tu voz, sentir después de cada abrazo que no había otra cosa por vivir que no fuera abrazarte una vez más. Esperar el amanecer solo para volver a verte, crecer como abogado para lograr tu respeto, y soñar en silencio con esto que tenemos, una vida juntos.  Ya tengo todo preparado, el equipaje, las cañas, repelente para insectos, carnada, comida, vino tinto… Cabernet y Malvec, café y también whisky por si se pone frio. No te estreses, te doy mi palabra que la casa está rodeada de confort, no va a faltar nada y Maidana se va a quedar cerca por si te aburrís y querés volver a Buenos Aires, ¿me prometés tratar de disfrutarlo?
_Pedro… no jodas. Con tenerte cerca mío me alcanza y me sobra, ya superé esas obsesiones. ¿Ciento setenta y cinco mil dólares dijiste? ¿Y cien mil solo para nosotros? Con esa cifra si no hay lancha colectivo viajo a nado, eso si… A la vuelta, ¿te cabe si nos compramos un departamentito en Palermo? Algo secretito, nuestro, muy nuestro, solo nuestro…
Pedro lo mira con ojitos de gato con botas. _Yo había pensado que con ese dinero podíamos  comprar una casita en el Delta.
A Guillermo se le desfigura la cara. _¿Ganamos cien mil dólares y querés invertirlos en un ranchito en el Delta?
_Dije casa, no rancho.
_¡Pero Pedro! Con ese dinero podemos comprar un departamentito, un bunker  para los dos, y hasta podrías cambiar el auto.
_También podríamos comprar una casita en el Delta y una lancha.
_¡Pedro…!
_¡Está bien! Trato hecho. Si vos te relajás en el Delta a la vuelta usamos ese dinero para comprar un departamentito solo para nosotros dos… y cambiamos el auto. Pero “relajarse” significa “relajarse”
_Pedro, me estás asustando… ¿Qué más contiene el equipaje?
Se tentó y dio gracias a Dios que el auto estuviera estacionado. _Nada que no conozcas. Con nosotros viajan algunos regalos frikis, lubricantes saborizados y por supuesto, Charly.
Lo vio empalidecer.
_¡Mentira boludito! Sos más ingenuo que el juez… ¡Nada Guille! Solo vos y yo, y un par de días para estar a solas
Se quedó observándolo. “Tal vez yo no haya sido una buena influencia para él, o tal vez si, porque cuando lo conocí era un ser inocente y cabal, pero este Pedro es un demonio. ¡Dios mío! Te pido perdón… entre la audiencia y la charla me he dado cuenta que… ¡He creado un monstruo!”
Pero monstruo o no monstruo estaba perdidamente enamorado de él. Lo besó en los labios y suavemente suplicó. _ ¿Qué hacemos todavía acá doctor Beggio? ¡Corra a sacarme de Buenos Aires! – Y antes que Pedro volviera a poner el motor en marcha, lo besó como deseó besarlo aquella primera vez, en aquella audiencia, con ese abrigo color camel y esos lentes negros, bello, seductor. Un hombre de riesgo.
Lo besó hasta quedarse sin aire y solo después lo dejó poner el motor en marcha. Les esperaba un fin de semana a solas, un bunker solo para dos y un auto nuevo. Que más le podía pedir a la vida. En solo horas estarían lejos de Buenos Aires, del tránsito y el smog. Una nueva noche en el Delta.
“Contigo la noche mas bella.”


--------------------------  FIN ----------------------------------------

9 comentarios:

  1. Tiene razón Guillermo, ha creado un monstruo con ojitos de gato con botas, pero qué lindo es imaginarlos así... el maestro viendo como su mejor alumno capitaliza la enseñanza que ha venido recibiendo desde aquel famoso juicio... no se puede quejar, cosecha lo que sembró! Y creo que aquí el alumno, encima, aventaja al maestro, como sucede en ocasiones. Ahora... no le quedó cagada por mandarse a ese Postiglione! Pero creo que esta vez no jode más! Genial Guillermina Pedris, siempre tenés una nueva óptica, un nuevo punto de vista para sacar a relucir, los conejitos de la galera no se detienen! (Mientras tanto, supongo que ya estarás sacando a Graziani del entuerto en que lo metiste en la Mercería, no?) Perdón por mencionarlo, pero amerita! Me encantó este unitario, gracias por mantener la hoguera encendida siempre! Un super mega beso... Mary ♥♥♥

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  2. Genia.....llore....me diverti....tiene todo lo que debe tener una fics....sobre todo esta escrita maravillosamente bien...paaabre Postiglione....jaja Tomiozo......de verdad creo un monstruo...pero eze monstruo le pertenece....es de su propiedad y respiran juntos amandose.....como debe ser.....la disfrute mucho....lloré y me rei....eze tarado de Postiglione me puede....ellos juntos son dinamita y en tus manos una bomba....ei saco y los anteojos...me mataste...te amo mujer....con ellos la noche mas bella...

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  3. Genia.....llore....me diverti....tiene todo lo que debe tener una fics....sobre todo esta escrita maravillosamente bien...paaabre Postiglione....jaja Tomiozo......de verdad creo un monstruo...pero eze monstruo le pertenece....es de su propiedad y respiran juntos amandose.....como debe ser.....la disfrute mucho....lloré y me rei....eze tarado de Postiglione me puede....ellos juntos son dinamita y en tus manos una bomba....ei saco y los anteojos...me mataste...te amo mujer....con ellos la noche mas bella...

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  4. Cuantos recuerdos!!! Ya paso tanto tiempo y todavia me emociono cuando veo que hay una fic nueva!!!! Evidentemente Pedro se ha vuelto un calco de Guillermo !!!Creo que el alumno en algunas cosas supero al maestro (o al maesstro le queda comodo dejarse superar )..pero lo que sigue inamovible es el amor incondicional y eso es lo que me emociona y me saca una sonrisa...Feliz fin de semana para los dos en el Tigre !!!! Un beso Pilar

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  5. y llegó el dia en el que el alumno superó al maestro!!! San...que divertido unitario...me encanta leerlos así... Pedro se pasó y la verdad tiene razón! una vez salvarle las papas a Postiglione todo bien...pero de nuevo!!! y con semejante cantidad de cagadas no me parece....igual...en el fondo...creo que GyP tienen un cariño especial por Postiglione y sino miramelo a Pedrito que se vistió con la misma ropa jajaja de paso les trajo recuerdos! y a nosotras tambien! Gracias San por seguir....por defender la trinchera y por ese don tuyo que nos llena el alma!! un beso enorme!!!

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  6. esta claro que escribís con el alma y se te agradece aunque la verdad DONDE ESTA LA ESCENA DE ALTO VOLTAJE QUE PROMETISTE Y SEGUIRÉ ESPERANDO LA NOCHE MAS BELLA....... MARA ROSAS

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  7. UNICA SUPERLATIVA DE OTRO PLANETA BARRILETE COSMICO ME DEJASTE SIN ALIENTO GRACIAS ENORMES AMIGA SOS TOOOO MUCHHHH!!!!!!!...majo

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