
“He caminado por las calles con el sol de tus ojos, se necesita un segundo para decirse adiós...Dispara
Que bella quietud en las cimas, me congelas el corazón y el alma, se necesita un segundo para decirse adiós... Por este demasiado amor, por nosotros, y este gran dolor, te ruego no, te ruego lo sabes
Sueño algo bueno que me ilumine el mundo, bueno como tú... Que necesito algo verdadero que ilumine el cielo, justo como tú
He visto el sol en tus ojos caer en la tarde, se necesita un segundo para decirse adiós... Dispara
Que bella quietud en las costas, me congelas el corazón y el alma, se necesita un segundo para decirse adiós... Pero dónde irán los días, y nosotros, las fugas y después los regresos, te ruego no, te ruego lo sabes
Hemos caído en vuelo, mi sol... Hemos caído en vuelo, mi cielo... Por este amor inmenso, por nosotros, y el gran dolor que siento, te ruego no, te ruego lo sabes”
Il Volo - Zucchero Fornaciari
Una hora después del «incidente» Pedro bajó de la suite de Adam Lambert. Su rostro reflejaba la angustia de las horas amargas. La fiesta aún continuaba a todo vapor. En la entrada del salón, recostado sobre la pared, Alex esperaba a su amigo, que estaba seguro no tardaría en aparecer. Al verlo, se abrazó a él con fuerza y descargó todo el llanto que lo estaba abrumando. Alex sólo lo contuvo entre sus brazos por un buen rato sin emitir palabra.
-Lo perdí, hermano, lo perdí. En un segundo de idiotez me arruiné la vida - fue lo único que logró balbucear Pedro.
-Calma, mi parce. Tienes que dejar que el agua baje. Ustedes se aman profundamente. Esto no los puede separar. Y menos con mis ahijados en camino. Pedro, nosotros también nos besamos y no pasó nada con eso.
El joven abogado se separó de Alex para escudriñarlo sorprendido
-Eso no tiene nada que ver - dijo mientras sacaba de su bolsillo una Carilina para sonarse los mocos producidos por tanto llanto - Guillermo no nos vio y además fue un besito inocente. Vos me dijiste que querías probar lo que se sentía besar a un hombre. En cambio Adam no sólo me besó, también me manoseó y parecía que yo estaba complacido en que me tocara.
-Y no lo estabas?
-Claro que no!
-Seguro?
-Fue un segundo, un segundo que me dejé llevar por esos ojos del cielo que me estaban hipnotizando. Es muy lindo y seductor, realmente es muy muy lindo... - suspiró y enseguida su tono de voz cambió a firmeza pura - Pero yo lo amo a Guillermo y quiero estar con él, sólo con él pero él ya no me quiere - y las lágrimas comenzaron a brotar nuevamente.
-Cómo no te va a querer!
-No me quiere... En este momento debe estar profanando nuestro lecho conyugal revolcándose con esas dos personas horribles y seguro también lo llamó a Juan y a Maximiliano y a todos los amantes que tuvo en su vida de la A a la Z... Se los va a coger a todos! - gritó al borde de la histeria.
-Y tú le creíste cuando te dijo eso del trío - se rió Alex.
-No viste que se fue agarrándoles el culo?
-Pero si es claro que lo hizo para lastimarte como tú lo estabas lastimando. Oye, pero no me has dicho qué pasó arriba con el güerito.
-Nada! Qué va a pasar? Le paré el carro. Le expliqué que estoy casado, que estoy enamorado de mi esposo y que no quiero tener nada con él. Además le dije que vamos a ser padres y que no puede venir a romper mi familia.
Alex palideció
-Tú le hablaste del embarazo?
-Claro que no! Cómo se te ocurre? Le dije que los bebés están encargados, no que están dentro de mi cuerpo.
-Que los encargaron en Paris y se los va a traer la cigüeña?
A pesar de la tristeza, Pedro no pudo dejar de sonreír ante ese comentario
-Algo así - le contestó mientras le pegaba amistosamente en el brazo.
Acto seguido, tomó su celular y buscó un contacto en su agenda.
-A quién le llamas?
-A mi socia y amiga, Gabriela. No pienso aparecerme por casa para ver como Guillermo la transformó en el Moulin Rouge y están bailando el can can arriba de mi cama.
-Puedes quedarte en mi suite, si quieres. Es espaciosa.
-Te agradezco pero necesito consuelo femenino en este momento y nadie me entiende como ella.
Gabriela estaba por revolear un velador por la cabeza de Beto cuando sonó su celular. Miró la pantalla
-Te salvaste porque es Pedro - dijo con el ceño fruncido - Hola!
-Gaby! - empezó a sollozar - Guille me dejó.
-Qué? Cómo que te dejó?
-Me dejó a mí y a los bebés. Necesito refugio.
-Venite ya mismo para acá.
Una vez en lo de sus amigos y explicados los desafortunados acontecimientos, fue que Gaby y Pedro decidieron emprender el viaje de trabajo para alejarse de todo. En menos de una hora empacaron, Pedro se aprovisionó del placard de Beto pero luego pasaron por el estudio, no sólo a buscar los papeles necesarios sino también a recoger ropa que Pedro tenía allí, un poco más acorde a la figura de un letrado. Una vez que guardaron las cosas en el baúl del Giulietta y cuando se disponían a subir al auto, Gabriela dijo
-Pedro, vos no estás nada bien. Es mejor que conduzca yo o vamos a terminar estrolados.
-Pero vos tampoco estás bien.
-Lo mío es una pavada al lado de lo tuyo y yo no estoy embarazada.
En efecto, durante el trayecto de la casa de Gaby y Beto al estudio, Pedro se aferró al volante como si se le fuera la vida y no paró de moquear y saltar por el hipo. La vista la tenía completamente nublada por las lágrimas y las lagañas. Así que no opuso resistencia a la sugerencia.
Le cedió su lugar en el Giulietta y luego de pasarse el cinturón de seguridad, se recostó apesadumbrado y con los ojos cerrados en el otro asiento delantero. Gabriela arrancó.
-Buscá en mi bolso un disco que traje. Para que nos pongamos en onda con nuestro destino y cortemos con este clima de velorio que tenemos. Ponelo, arriba el ánimo! Vamos a cuartetear.
Pedro lo puso bastante de mala gana y empezó a sonar la pista número uno: «Cómo Olvidarla»
-Nooooo! - se desesperó - Yo tampoco lo puedo olvidar. Buaaaaa! Así le tuve que decir a Lambert - y se puso a cantar a la par de Rodrigo
«Me dices que soy aburrido, que estoy encerrado en mi dolor, que olvide lo que me ha ocurrido, que no le guarde tanto rencor, me dices que la culpa no tengo, que algo nuevo en tu vida soy, yo sé que tengo tus besos, pero a él olvidarlo noooooo... Cómo olvidarlo, cómo olvidarlo, si se llevó de mi vida lo mejor... Cómo olvidarlo, cómo olvidarlo, si él ha sido todo mi amor... Cómo olvidarlo, cómo olvidarlo, si ha dejado huellas en mi corazón... Cómo olvidarlo, cómo olvidarlo, si él fue lo mejor del amor... No, no, no, noooo, no el olvido no, no el olvido no, no el olvido nooooo»
Su voz terminó por ahogarse en un sollozo
-Tengo el corazón con agujeritos, sniff sniff.
Sacó de su bolsillo un anillo y lo mantuvo entre sus dedos índice y pulgar contemplándolo un largo rato, llorando cada vez más
-La alianza de nuestro matrimonio. Guillermo la tiró. Tiró el símbolo de nuestra unión. Nunca se la había sacado. Ni siquiera para bañarse - la siguió observando embelesado y angustiado al mismo tiempo - Era mágica. Tenía superpoderes.
Gabriela lo miró sorprendida
-Cómo superpoderes? Qué son ustedes? Linterna Verde y los Guardianes del Universo?
Pedro esbozó una sonrisa
-Bueno, de aquel cumpleaños de Guille nos quedamos con algunos disfraces, el de Batman, el de Hombre Araña, el de Mujer Maravilla y el de Linterna Verde. A Guille le queda hermoso - los ojitos le brillaron - Pero me refería a que eso sentí yo cuando me propuso casamiento y me dio las alianzas. Sentí que eran mágicas y tenían un poder que nos traspasaba a otra dimensión. El poder de nuestro amor.
-Y es así Pedro. Si no, no hubieran podido concebir a los bebés ustedes dos. Mirá lo que lograron. Lo que nadie. Tené Fe.
-Es un acto de Fe el Amor - aseveró acariciándose el vientre.
En eso comenzó a sonar «Por lo que Yo te Quiero»
-Ayyyy nooooo! Gaby, tenes una Gillette en tu necessaire? Me quiero cortar las venas ahora mismo!
-Pará Pedro! No es para tanto!
-Es que vos no sabés lo que significa este tema para Guille y para mí. Te acordás cuando me echó del estudio?
-Sí, claro que me acuerdo. Todos te extrañábamos mucho. Faltabas vos en nuestra red. Pero por qué fue exactamente? Fue por lo que sentían? Guille siempre fue reacio a dar explicaciones y si le preguntaba me ladraba como un perro rabioso.
-A Guille se le hacía imposible tenerme cerca y a la vez no poder tenerme sabiendo que yo correspondía sus sentimientos - cerró los ojos rememorando - Yo lo había besado...
-Lo habías besado?
-Sí. Pero no podía... Camila y su supuesto embarazo. No podía - negó con la cabeza - Nos estábamos desangrando. Entonces él vino a mi casa y me trajo una caja con los expedientes que debía trabajar yo. Después nos abrazamos y yo le pedí que no se olvidara de mí - hizo una pausa porque ya no podía respirar del dolor - y él me prometió que no me iba a olvidar. Y yo sentí que me moría, que mi vida se iba con él.
-Ayyy qué intensos! Pero qué tiene que ver Rodrigo en todo eso?
-Cuando revisé los expedientes, entre ellos había un sobre y dentro, manuscrita estaba la letra de esta canción, junto con un pendrive con la música
«No sabes lo que es tener que andar así, robándote los momentos, cansándome de fingir, callando mis sentimientos, amándote para mí. No puedo sonreír, tragándome tu amor, si estamos enamorados, por qué no tener valor?, decirles que nos queremos, dejar libre al corazón, por lo que yo te quiero, tendré que acostumbrarme, por lo que yo te quiero amor, a no tenerte aquí, por lo que yo te quiero, tendré que conformarme, por lo que yo te quiero amor, he terminado así... Ni ella ni tú ni yo sabemos renunciar al juego de la mentira, maldita comodidad, por ir a vivir la vida, huyendo de la verdad»
-Nunca me lo hubiera imaginado de Guille.
-Él es así. Se hace el duro imperturbable, imbatible, pero a veces se quiebra, se derrumba y le sale esa veta cuasi arjonesca.
-Sí, sobre todo con vos, que sabés tirarle ganchos de amor directos al corazón.
-Pero ahora se va a olvidar de mí - apretó con fuerza su puño sobre la alianza y cerró los ojos - Se va a olvidar de mí - hizo una pausa y continuó, abriendo los ojos y tomándose el vientre - Si no los tuviera a ellos dentro mío me bajaría dos litros de fernet puro y me tiraría desde las Altas Cumbres.
-Pedro! No digas eso! Le prometiste a Guille que no ibas a hacer más pelotudeces después de tu intento de suicidio en Bahia!
-Eso fue antes de que Adam me besara y destruyera mi vida. Es que no puedo soportar la idea de lastimarlo, Gaby. Lo amo tanto!
-Y crees que así no lo lastimarías? No eches más sal en la herida. Basta! - paró la música - No fue buena idea poner a Rodrigo - y luego agregó - Es mejor que paremos en algún pueblo a descansar. Ya es madrugada, no podemos viajar toda la noche, además con tantas emociones negativas encima. Y tenés que comer, Pedro. Estás embarazado, tenés que alimentarte bien.
-No tengo hambre. Tengo el estómago cerrado de la angustia.
-Tenés que comer igual. Por el momento no está Guille y yo soy tu responsable. Responsable de velar que te comportes bien para ellos - tocándole con una mano la panza - A ver por dónde andamos - mirando el cartel sobre la ruta - El próximo pueblo es Elortondo, Santa Fe.
-Qué nombre! - se rió Pedro.
-Bueno, es este o paramos en Venado Tuerto.
-En esta zona no hay ningún pueblo con nombre normal? - ambos estallaron en una carcajada.
Resultó que en Elortondo estaban los hoteles completos porque se estaba desarrollando la Fiesta Nacional del Huevo de Codorniz, con Luciano Pereyra, los Babasónicos y Juanse Gutierrez como estrellas invitadas. Lo único que consiguieron fue una pequeña habitación con cama matrimonial.
En el bar - restó 24 horas del hotel comieron huevos de codorniz rellenos con caviar de entrada, como plato principal una tortilla de verduras hecha con huevos de codorniz y como postre yemitas acarameladas de huevos de codorniz. Gabriela remató con una copita de licor de huevo de codorniz. Pedro se abstuvo por su gravidez pero se llevó una botella para descorchar cuando nacieran los mellizos. Y disfrutarla con Guille... «Ojalá» - pensó cruzando los dedos.
Una vez en la habitación, observaron la cama con detenimiento y luego se miraron.
-Gaby, vos ocupá la cama. Yo duermo en el silloncito - dijo Pedro señalando un pequeño sofá que no daba para estirarse.
-No, Pedro! De ninguna manera. Estás embarazado. Dejame a mí.
-Estaré embarazado pero sigo siendo un caballero y no le puedo hacer eso a una dama.
Después de discutir por el lapso de unos minutos, estaban tan cansados que decidieron que dormirían juntos.
Se lavaron los dientes, se pusieron sus pijamas. Gabriela se soltó el cabello, se sacó los lentes de contacto y se echaron sobre la cama boca arriba, mirando el techo, sus manos rotando los deditos.
-Qué rara me siento. Estoy durmiendo con un hombre embarazado.
-Si vos te sentís rara, imaginate yo.
-Te puedo tocar la panza?
-Claro
Metió su mano por debajo de la camiseta de Pedro e hizo contacto con su vientre.
-Se siente que acá hay vida - dijo con la voz quebrada por la emoción mientras lo acariciaba - Qué impactante debe ser para Guille tenerte así todos los días sabiendo que él puso su semillita.
Se quedaron un rato más charlando hasta que el sueño los venció.
Avanzada la noche, Pedro se despertó sobresaltado sintiendo que lo manoteaban.
-Albert, vení papi.
Pedro no podía creer lo que estaba viviendo. Gabriela estaba arrodillada sobre él con los ojos abiertos de par en par, se sacó la parte superior del pijama, la revoleó y se quedó en corpiño. De golpe, extendió los brazos y se quedó así. Pedro pasó su mano por delante de sus ojos y Gabriela no se inmutó
«Mierda! Es sonámbula. Cómo no me lo dijo? Y ahora qué hago? Dicen que a los sonámbulos no hay que despertarlos» - pensó.
Antes de que pudiera hilvanar una idea sobre el asunto, Gabriela se bajó de la cama y empezó a caminar con los brazos extendidos hacia la puerta de la habitación.
«Nooo! No puede salir a recorrer el hotel así»
Pedro pegó un salto, se abalanzó sobre la puerta y se puso contra ella. Cuando Gabriela llegó, tanteó su rostro, su pecho. Quiso encontrar el picaporte pero no pudo y terminó por caer nuevamente en sueño inconsciente en los brazos de Pedro. Éste, como pudo, la arrastró hasta la cama. En otro momento la hubiera alzado en sus brazos. Pero en su condición no se iba a someter a ese esfuerzo. Si era necesario la dejaría tirada en el piso. Sus bebés eran su prioridad. Sin embargo, más o menos la pudo acomodar. Se volvió a acostar a su lado pidiéndole a San Expedito que no permitiera que su compañera volviera con un ataque de sonambulismo por esa noche. Y se quedó dormido.
Un rayo de sol del mediodía que se colaba por la ventana apuntó directo al rostro de Gabriela que dormía plácidamente. Eso, sumado a un contacto de una piel que sentía sobre su pecho, hizo que despertara. Estiró lo brazos hacia arriba, desperezándose y bostezando y abrió lentamente los ojos.
-Mmmmmmm - se regodeó - Albert, qué linda manera de empezar el día.
Enfocó la mirada, se ubicó en tiempo y espacio y pegó un grito que retumbó por todo el hotel
-AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!!! !!!!!!!!!!!!!!!!!!
Pedro estaba dormido a su lado, cuasi boca abajo, su brazo extendido sobre ella y sus largos y delicados dedos intrusamente dentro de su soutien. El alarido hizo que se despertara abruptamente y pegara un salto como si hubiera estallado una bomba.
-Qué qué qué pasa?
-Por qué estoy en corpiño? - tapándose con la almohada - Qué pasó entre nosotros?
-Nada, nada, nada - la desesperación en los ojos de Pedro.
-Vos estás seguro? - preguntó llena de dudas, verificando su cuerpo y sus partes íntimas.
-Por supuesto que estoy seguro - dijo muy firme - Sólo tuviste un ataque de sonambulismo y te sacaste la remera.
-Oh, seguro todo se limitó a eso? A lo mejor medio dormidos, nos confundimos y...
-Qué estás diciendo Gabriela? - la cortó indignado - Yo no me confundo. Respetame que soy un hombre embarazado.
-Pedro, no digo que lo hagas a propósito ni conscientemente pero tu mano terminó dentro de mi corpiño y me estabas agarrando el pecho. A lo mejor soñaste que estabas con Guille y...
-Bueno, perdón. No importa lo que haya soñado, te aseguro que no pasó más de eso. Yo no puedo otra cosa en mi condición.
Gabriela lo escudriñó
-Eso qué significa? Que porque estás embarazado no podés tenes relaciones?
Pedro tragó saliva. La conversación se estaba tornando muy embarazosa pero debía despejar totalmente las dudas de Gabriela de que no había pasado nada entre ellos.
-Sí puedo. Pero tengo prohibidas ciertas cosas. O sea que con vos no hubiera podido... Ya sabés... - no terminó la frase de la vergüenza que estaba sintiendo con esa charla. Para su sorpresa la lujuria se asomó a los ojos de su amiga.
-O sea que es Guille el que te da masa todo el tiempo?
Pedro abrió los ojos como platos y se puso morado
-Eh? Yo no tengo por qué hablar de mi intimidad con vos.
-Pero, contame un poquito Pedro! Qué te cuesta? Imaginarlos juntos me genera ratosaurios.
-Ratosaurios?
-Sí, ratones del tamaño de dinosaurios.
Pedro reculó horrorizado. Se sentó en el silloncito, lejos de Gabriela y se tomó el vientre con ambas manos.
-Creí que a vos y a Isabel se les había pasado el vicio. No fue suficiente cuando las descubrimos en la casa de campo en Pergamino con el vaso atrás de la puerta tratando de escucharnos en la cama? Siguen siendo las mismas sucias aunque se hagan las santas impolutas.*
-Es que es más fuerte que nosotras.
-Creo que es mejor que volvamos a Buenos Ayres.
-No, perdón Pedro. Perdón de verdad. Me excedí un poco. Pero no podemos plantar al cliente. Prometo portarme bien y no volver sobre el tema. Me das una chance?
El abogado dudó pero finalmente dijo
-Está bien.
Se bañaron, se cambiaron e hicieron un brunch, visto lo tarde que era, luego de esa noche ajetreada. Un brunch compuesto por huevos de codorniz revueltos con panceta y un flan hecho con huevos de codorniz.
Poco después, prosiguieron viaje. Esta vez conducía Pedro, ya un poco más sereno.
CONTINUARÁ
* Gracias Mary Buhler por esto y por tanto! Gracias por prestarme al amoroso Alex, por tu historia madre y tus unitarios que tanto aportan y llenan de color OVNIs. Y gracias por tus ideas y ser mi musa inspiradora. Te quiero!
Gracias por volver
ResponderEliminarMara rosas!!!!!!
Felicitaciones Guille-Fiore! Capitulazo! Me mata Pedro llorando con hipos por el "incidente" y encima ni noticias de Guillermo. Más desesperada que nunca por la continuación.
ResponderEliminarTodo lo tuyo es magistral, gracias por haber vuelto con esta historia a la que no le falta un solo ingrediente, es divertida, romántica y muuuyyy original. ¡Abrazote Guilledrista y te esperamos pronto por acá!
Guille!! cómo nos estás haciendo sufrir con ésta historia...:( en la espera y también con la reconciliación...me encantó el capitulo, como siempre tus ocurrencias me divierten muchisimo y me asombra cómo en el medio de semejante pelea te las arreglas para que no me cueste leerla.....a ver si me explico, sé que estan sufriendo....que están separados pero disfruto muchisimo leyendolo, cosa que a veces no pasa en otras historias en las que lloro a la par de ellos. Gabriela un personaje importante en esta historia, desde el primer momento en que Pedro se enteró que lleva esos dos milagros en su vientre, Fiore! no demores tanto con la continuación!.... muero por saber cómo esta llevando la situacion mi pobrecito Guille y cómo va a hacer Pedrito para despejar todas las inseguridades que ese beso va a despertar en él, y cómo va a lograr restituir la confianza y conseguir asi el perdón GRACIAS GRACIAS GRACIAS por el capitulo!...beso enoooorme Guille!!!!!!!!!!! Sil
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