Audiencia
– Parte VI Estudio
Pedro
despierta temprano en la mañana, la ansiedad no lo ha dejado dormir lo
suficiente. Se levanta y toma una larga ducha para aflojar el cuerpo. Luego un
buen desayuno, la soledad le permite descubrir nuevos contrastes de todo, se
toma su tiempo para disfrutar y para saborear. Aunque debe admitir que extraña
a Camila, esos momentos le hacen entender que sin ella tal vez todo sería más
difícil, cuesta arriba y la vida le significaría lo mismo “quizá Guillermo
tiene razón” piensa “no debo apresurarme en juzgar las reacciones de Camila y
tendría que hablarle para encontrarnos” se plantea. Toma el celular y marca el
número “buen día amor, no quiero que sigamos peleados, ¿podemos vernos hoy y
charlar del tema?” le dice dulcemente, Camila acepta y quedan en verse a la
hora el almuerzo. Pedro se siente pleno, necesita resolver todo con su novia,
requiere de su apoyo y sus palabras para lograr la felicidad completa.
Guillermo
por su parte busca en su placar que ponerse, todo le parece descolorido, no
sabe por qué pero los nervios lo están volviendo loco. Se decide por una camisa
azul y un saco crema, se mira varias veces al espejo pero si sigue así perderá
toda la mañana, toma su loción favorita se perfuma y baja a desayunar. En la cocina
Ana no muestra buena cara, otra vez se le fue la mano con la bebida y el dolor
de cabeza amenaza con quedarse. “Deberías dejar de tomar Ana, estas destruyendo
tu vida por culpa del alcohol” le dice Guillermo “Buen día Dr. Graziani, un
placer escuchar sus palabras de aliento” le contesta Ana irónicamente “bueno me
voy, evidentemente todo lo que diga no tiene sentido, nunca vas a escuchar
porque careces de esa capacidad” agrega Guillermo antes de irse “ahhhh
claaarooo porque el Dr Graziani siempre escucha a todos atentamente, tiene la
vida resuelta el señor y se dedica a dar cátedra a los pobres ignorantes, que
generoso de su parte” Ana siguió con su discurso inclusive a sabiendas de que
Guillermo ya había abandonado la casa.
Pedro
busca las llaves del auto, su morral y el celular, antes de salir se mira al
espejo y acomoda su cabello. No puede evitar sonreír, sube al auto y lo pone en
marcha, sale hacia el estudio con entusiasmo. Al llegar estaciona y siente un
escalofrío por la espalda, sabe que su vida cambiará a partir de ese instante,
y se siente agradecido porque tendrá la oportunidad de aprender del mejor, de
afianzar sus conocimientos y otorgarle a su oficio el reconocimiento que
merece.
Se
acerca a la puerta y toca el timbre, quien le abre es una mujer joven que lo
recibe con una gran sonrisa “vos debes ser Pedro, ¿no?"
le
pregunta “sí, soy Pedro Beggio” le confirma Pedro y la mujer se presenta “soy
Gabriela Soria, soy tu nueva colega pero disculpá te deje parado en la puerta
pasa por favor” y lo hace pasar mientras lo saluda con un beso en la mejilla
“Guillermo todavía no llega pero vení que te presento al resto” y se acercan a
la sala de reuniones en donde están presentes los demás miembros del estudio
“él es Marcos Labraupoulus socio de Guillermo” y ambos extienden la mano para
saludarse “bienvenido Pedro, no sabes hace cuánto tiempo que le vengo diciendo
a Guillermo que necesitábamos imperiosamente un nuevo abogado, tu llegada es
importante para nosotros” le comenta Marcos y esto hace sentir a Pedro muy
feliz “él es Alberto Marini un ayudante muy importante de este estudio” dice
Gabriela “Beto para los amigos” le indica Alberto mientras también le da un
apretón de manos a Pedro “a vos no te conozco viste, pero podes decirme Beto
igual, se nota que sos buen tipo y puedo decirlo por tu mirada porque yo
conozco mucho de la gente por la mirada” y Pedro sonríe en respuesta “ella es
Cuca también nos ayuda, sería la secretaria del estudio y además es la tía de
Guillermo” y Cuca se apresura a saludarlo “hola querido pero ¿qué jovencito que
sos? Si queres un cafecito o un mate cocido pedímelo y te lo traigo” y sale
hacia la cocina sin darle oportunidad a Pedro de decirle nada.
Guillermo
llega al estudio ni siquiera se percata del auto azul estacionado fuera, ingresa
y escucha voces en la sala y cuando se acerca lo ve “Pedro Beggio” piensa y
Gabriela lo recibe “Guille llegaste por fin, ya nos presentamos con Pedro y
estábamos hablando un poco de los casos” Guillermo se acerca y le extiende la
mano “Pedro, ¿cómo estás? Disculpá la demora pero al menos ya todos se
conocieron así que ahora podemos hablar de los casos y clientes que maneja el
estudio” Pedro toma la mano de Guillermo y un perfume fresco, mezcla de madera
y jazmín inunda su espacio “no te preocupes, fue un gran recibimiento, han sido
todos muy amables conmigo y cuando quieras empezamos” y las miradas se
sostienen y se reconocen en ese breve instante “ehh ¿Guillermo? Que te parece
hacer un asadito para recibir como se merece a nuestro nuevo socio” interrumpe
Marcos “si claro, no tengo problemas vayan organizando” le indica Guillermo “Pedro
y yo vamos a estar en el despacho hablando y coordinando todo, vení, seguíme”
le dice a Pedro y juntos ingresan al despacho.
Pedro
no puede evitar sonreír todo el tiempo, se acomoda en el asiento para escuchar
atentamente lo que su socio quiere explicarle “bien, un paso menos” le dice
Guillermo “espero que no te hayan abrumado con preguntas ni nada de eso” le
consulta “no no no para nada, la verdad que todos fueron muy cálidos y amables”
le comenta Pedro “bien, entonces atajate porque en cuanto te deje solo con
ellos otra vez, te van a volver loco” y Guillermo le sonríe, y esa sonrisa es
sincera y Pedro observa que a pesar de mostrarse como un hombre difícil e impaciente, incluso a veces
complicado detrás de esa fachada se esconde un ser distinto, y se siente
atraído por esa impresión que se le presenta “bueno, te comento más o menos el
manejo del estudio, Marcos es un experto en el derecho penal, civil y comercial
pero se dedica más a lo segundo, Gaby en cambio maneja más el tema de familia
aunque siempre me rompe las pelotas con que le dé un caso penal. Yo me dedico
también a las tres cosas pero mi fuerte es el tema penal y con tu ayuda vamos a
poder repartir los casos más equitativamente y todos contentos” Pedro lo mira
extrañado “y ¿Alberto, que hace?” le consulta “no, Beto es ayudante, en
realidad hace unos cuantos años lo saqué de la cárcel porque lo metieron por
salvar a un amigo y me ocupe de él y ahora trabaja conmigo. Es un buen tipo,
podes contar con él para lo que necesites, pero no terminó ni la secundaria
pobrecito” la mirada de Guillermo se pierde en el tiempo recordando esos
momentos y Pedro no puede evitar un pensamiento en voz alta “se nota que los
queres mucho a todos, es una gran familia” Guillermo vuelve de su viaje al
pasado y lo mira sorprendido “claro que sí, todas estas personas son muy
importantes para mí, me ayudaron en épocas difíciles de mi vida y a todos les
debo gratitud”. Pedro por alguna razón comienza a sentirse parte de esa
familia, no sabe bien si es por el recibimiento que le dieron el cual implica
también un asado, o quizá por la forma en que Guillermo lo acerca a lo que
nunca tuvo, esa complicidad en las miradas, esa confianza que deposita en él
brindándole la posibilidad de trabajar en su estudio. Y ese perfume lo golpea
una vez más, empieza a notar que Guillermo es un hombre bastante coqueto, más
allá de la apariencia que quiera mostrar es sensible y de buen corazón.
Guillermo
trata de ordenar sus pensamientos para explicarle a Pedro el manejo de los
casos, pero lo nota demasiado ensimismado en su persona y no sabe bien si lo
estará escuchando o no “por favor deja de mirarme así” piensa, trata de
mantenerse tranquilo pero la presencia y la mirada de ese muchacho están
haciendo estragos en él “¿vas entendiendo como nos manejamos?” le dice al fin a
Pedro “si, perfecto entendí todo. Entonces iríamos el 50% en los casos penales
y el 30% en el resto, ¿te parece?” le propone “por supuesto, me parece bien
así” le confirma Guillermo y aprovecha para entregarle los papeles que lo
incorporan a la sociedad para que los firme y sellar así la unión. Ambos se
levantan para dirigirse a la cocina “¿ya te presentaron a Cuca?” le pregunta
Guillermo “sí, en cuanto llegué me presentaron a todos, eso creo” le dice Pedro
y apenas los ve Cuca se acerca a ellos “nene, ¿te hago un mate cocido?” le
pregunta cariñosamente a su sobrino, “sí Cuquita porque hasta que esté listo el
asado me va a dar un hambre terrible” le responde Guillermo abrazándola, y
Pedro al ser testigo de ese gesto tan dulce por parte del abogado puede
confirmar que ha llegado al lugar correcto. “Vos querido ¿queres tomar algo?”
le dice Cuca a Pedro “bueno, un cafecito me vendría bien” le responde “¿leche y
azúcar?” le consulta Cuca “sí, una cucharadita de ambas” le dice Pedro “ah no
sos como Guille que lo toma amargo y sin nada” le comenta Cuca “pero ¿para qué
le contás como tomo yo el café Cuca?” le reclama Guillermo a su tía “ay Guille
es solo un comentario, nada más, no te pongas chinchudo ahora ¿eh?” le responde
Cuca. Pedro sonríe ante las caras que hace Guillermo y en ese momento son
salvados por Beto que acerca la carne para el asado. Salen todos al patio para
ver a Gaby prendiendo el fuego “ya van a ver el asadito que les preparo, se van
a chupar los dedos” les dice mientras Beto le alcanza todo.
El
asado avanza, todos aprovechan para colaborar, finalmente se sientan para
degustar la comida. Guillermo se pone de pie “bueno gente, me gustaría brindar por
este momento, es importante agradecer por los buenos momentos y aún más si es
con la gente que uno quiere y aprecia. He vivido situaciones tristes y
complicadas en mi vida, pero ahora todo parece encaminarse al fin. Y por
supuesto brindo por la nueva incorporación al estudio, Pedro bienvenido” y
todos se levantan y chocan sus copas, miradas cómplices se reparten entre
Guillermo y Pedro por un lado y Beto y Gaby por otro. Se siente en el aire el
regocijo de todos, la esperanza de lograr en equipo lo mejor para el estudio.
Guillermo
se aleja un poco luego de la sobremesa, va hasta su despacho a servirse un poco
de whisky y mira por la ventana, Pedro sin que Guillermo lo note, lo siguió y
apoyado ahora en el marco de la puerta lo observa “¿Estas bien?” le consulta
“¿Qué haces ahí?” le pregunta Guillermo al escucharlo “nada, quería saber si
estabas bien nada más” le dice sonriendo “a mí me parece o ¿el vinito te está
haciendo efecto?” le comenta Guillermo divertido “no, para nada, bueno sí un
poquito” y Pedro ríe haciendo notar aún más los hoyuelos de su rostro “bueno, ¿qué te parecieron todos?” le pregunta
Guillermo tratando de distraerse de ese paisaje “son todos muy buenos, te
rodeas de buena gente y eso es importante” le dice Pedro pensativo y en ese
momento suena su celular “Hola, ¿Camila? No, no discúlpame es que estaba
ocupado …… no, no me olvidé pero no te vayas ahora voy …. ¿Camila?” y se corta
abruptamente la conversación. “¿Qué pasa?” le pregunta Guillermo preocupado “es
que como un boludo me olvidé que habíamos quedado para almorzar con Camila para
hablar, creo que ahora sí metí la pata” dice Pedro compungido “bueno hombre
andá, sino va a ser peor después” lo aconseja Guillermo “gracias Guille, y por
favor discúlpame con todos, mañana nos vemos” y se saludan de lejos mientras
Pedro sale apresurado.
Guillermo
se queda solo con sus pensamientos y sentimientos, “¿por qué ahora?” se dice
“no puedo mezclar las cosas así” se llama la atención a sí mismo pero no puede
dejar de ver el rostro de ese muchachito.
Pedro
maneja rápidamente en búsqueda de Camila, siente un cosquilleo en el cuerpo y
Guillermo aparece en su mente, no logra entender porque lo conmueve, porque lo
piensa pero no le da importancia “será la admiración que me despierta” se
convence a sí mismo y no se permite ahondar en ese sentimiento.
Juli.....me encanto....me parece Camilita que esto de andar haciendote la enojadita no te conviene!!! presiento poca duracion a esa relacion!! jaja siempre quise que la deje plantada en pleno registro civil......tal vez vos me des con el gusto....jajaja muy bueno...espero continnuacion pronto!!!!
ResponderEliminarBueena, ya empezamos con Camila jodiendo, habrìa que advertirle como se perfila la mano...Espero la continuaciòn. Muy bueno. Marlene Rodrìguez
ResponderEliminarHermoso Juli, este nuevo comienzo con los personajes reales, siempre me emocionan los asados y los brindis, me encanta y la expectativa de tu desarrollo de la historia. Te quiero. Besote.
ResponderEliminarHermosa esta historia!!! Liliana Farsantes
ResponderEliminarHERMOSO COMO SIEMPRE JULI, SOS UNA IDOLA. ESPERO COMO LOCA EL PROXIMO CAPITULO.
ResponderEliminar¡Ay Juli! Recién veo que el comentario que te dejé hoy no se publicó. Te decía, y veo que somos varias, que espero que Camila esta vez, se de la ñata conta el vidrio! Ups, me siento mala por desear esto, pero es lo que siento... ¡Perdón! En cuanto a tu fic es divina, perfecta.. Gracias Juli!!!!
ResponderEliminarDivino, hermoso, sublime Juli!! Gracias y esperando lo que vendra´!!
ResponderEliminargenial lo tuyo juli, ese brindis fue divino, me encantoooo!!!! feliz de tenerte por aca, ya te lo dije antes pero es asi!!! espero el proximo ansiosa jajja besos mariana
ResponderEliminarJuliana, ame todo, pero sobre todo el cosquilleo final....esto va genial, muchas gracias Felicitas
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