Audiencia
– Parte VIII Guillermo
Guillermo
lo ve a Pedro salir apurado del estudio y por primera vez reconoce que hay algo
que no le gusta, que definitivamente no le cierra de esa relación, quizá esté
tan enamorado que no lo vea pero al parecer y por lo que le contó ella es muy
absorbente. Guillermo se descubre pensando más de la cuenta en Pedro, esto lo
pone de mal humor, va a tener que controlarse ahora que este muchacho
compartirá todos los días con él y su equipo. Gabriela se acerca a su despacho
“Guille quería decirte que estoy muy feliz de que hayas contratado a una
persona como Pedro, es un divino, con una sonrisa tan franca y una mirada tan
cristalina” Guillermo asiente, porque logra describir muy bien a Pedro “bueno,
voy a trabajar un poco porque después de ese asadito sino me muevo, me duermo”
le dice Gabriela y sale para su escritorio. Guillermo decide regresar a casa,
necesita saber cómo está su hijo porque el estado en que encontrará a Ana ya lo
intuye. Sale del estudio despidiéndose de todos y camina a paso lento, necesita
despejar su cabeza y su corazón, en que momento Pedro se coló bajo su piel no
logra reconocerlo pero fue como una estocada y no lo vió venir. Por fin llega a
su domicilio y ubica a su hijo en la cocina “Hola hijito, ¿Cómo estás?” le dice
mientras lo saluda con un beso en la cabeza “Hola papá, bien a punto de salir a
entrenar con mis amigos. Ana está de un humor terrible, ni se te ocurra decirle
nada porque tiene ganas de pelear” le advierte Fabián mientras camina hacia la
puerta “esperá hijito, quiero hablar con vos, ¿ya salís? ¿no tenes unos minutos
para hablar con tu padre?” se queja Guillermo “es que llego tarde ya, después
hablamos cuando llegue” le dice y sale.
Guillermo
se siente miserable, agobiado, agotado por todo y lo que menos desea es iniciar
una discusión con Ana, así que decide quedarse en el comedor, prende el
televisor sin ver nada y su cabeza no para. Solo Pedro alrededor, dentro,
fuera, haciéndose dueño de cada espacio y cada sensación “basta Graziani, te
vas a volver loco de tanto imaginar a ese muchachito” se aconseja. El cansancio
lo invade y se acomoda en ese sillón quedándose dormido al instante, ni
siquiera en sueños puede relajarse, Pedro se presenta robándole la poca paz que
tiene y esos ojos que se clavan en su ser no le dan respiro.
La
mañana llega y se despierta incómodo, el cuerpo le pasa factura por la noche en
el sillón, ya no tiene edad para dormir en cualquier lado. Se levanta y
despereza sintiendo el sonar sincronizado de todos sus huesos, Ana lo mira
desde la escalera “Buen día, ¿ahora escapas de mi lado prefiriendo el sillón?”
le dice irónicamente “vas a terminar internado, y yo no pienso cuidarte” y
sigue rumbo a la cocina “no necesito que me cuides Ana, hace años pero muchos
años que me cuido solo” le contesta Guillermo “cierto, tenes razón en eso, sos
el incuidable” retruca Ana mientras comienza a preparar café. Guillermo sube a
su habitación a tomar una buena ducha, ha decidido desterrar a Pedro de su
corazón no necesita sobresaltos en su vida, demasiado tiene con Ana pero no
puede evitar pensarlo, y se recrimina haberlo contratado a sabiendas de que
apenas lo vio sintió que algo iba a suceder, algo en su interior, una alarma
estaba indicándole que sería peligroso para él “que pelotudo que sos Graziani,
porque no escuchaste” se dice una y otra vez.
Se
arregla, se acomoda la ropa y baja a tomar un buen café, al parecer Ana está de
muy buen humor porque hasta tostadas le preparó y le dejó la mermelada cerca
“después no digas que no te quiero” le dice apenas se sienta “yo nunca dije eso”
Guillermo la mira extrañado, “¿así que tenes socio nuevo? No creas que no me
entero de las cosas ¿eh?” y sus palabras esconden otras intenciones que
Guillermo sabe leer muy bien “Mira Ana, te voy a pedir que cualquier conjetura
que estés haciendo al respecto, te la guardes, ¿está claro?” le advierte “pero
si no dije nada, ¡no seas perseguido Guillermo!” le dice Ana en tono ofendido
“yo sé cómo actúas vos, por eso te aviso no quiero verte en el estudio si vas a
ir a molestar” Guillermo no desea que se presente a importunar a nadie y menos
a Pedro, es increíble como esta mujer se da cuenta de todo. El resto del
desayuno sigue tranquilo para agrado de Guillermo “voy a empezar las reuniones
de alcohólicos anónimos” le suelta Ana, esto sorprende a Guillermo “me alegro
por vos Ana, tenes que cuidarte por Fabián” le explica “¿y por vos?” le
pregunta Ana “por nuestra familia” le responde “si queres te acompaño” le dice
antes de salir “no hace falta, tengo que hacer esto sola” y le sonríe antes de
verlo marcharse.
Guillermo
llega al estudio para encontrarse con un montón de gente alrededor ocupando
todos los lugares, “mejor” se dice “menos tiempo ocupando mis pensamientos en
Pedro” y al ver a Gaby le consulta “¿Quién es toda esta gente? ¿Qué pasó?” y
ella en pocas líneas le comenta que una empresa decidió declararse en quiebra y
despedir a su personal sin aviso y sin indemnización, Marcos investigó en el
poco tiempo que tuvo y al parecer es todo una estafa “¿ y Pedro? ¿Llegó?” le
pregunta antes de entrar a su despacho “no, todavía no pero si queres lo llamo”
le dice Gaby pero Guillermo le niega con la cabeza y comienza a atender uno por
uno a los futuros clientes. La mañana no les da un respiro, algo que agradece
profundamente, y luego de varias horas atareados sale con el último cliente de
su despacho, los observa a todos y aunque están cansados los llama a la sala de
reuniones, no quiere hacer contacto visual con Pedro aún “Qué bailecito que nos
pegaron hoy ¿no?” les habla por fin “pero esto significa más trabajo para el
estudio y como esta empresa cuenta con fondos suficientes para no solo pagar a
sus empleados sino también para pagar nuestros honorarios, vamos a hacer una
demanda conjunta. Los activos con los que cuentan son gigantes así que eso de
presentar quiebra para no pagar los salarios a sus empleados es de un nivel de
estafa importante, hay que ser un reverendo hijo de puta para hacer algo así.
Sé que están todos muy cansados pero hay que laburar como nunca gente” no puede
evitar mirar a Pedro cada vez que habla y nota un brillo especial en su ojos
hasta que él comenta “disculpa la interrupción Guille” le dice decidido para
luego continuar “pero quería anunciarles algo muy importante para mí, mi novia
y yo nos comprometimos, y ella está organizando una fiesta así que están todos
invitados por supuesto” Guillermo escucha atentamente el dichoso anuncio de
Pedro y puede sentir como se le va helando la sangre, “se casa” es el único
pensamiento que lo invade y quiere huir del estudio, Pedro lo mira mientras
todos lo saludan “¿se me notará demasiado el desagrado que me embarga?” medita
y como un buen farsante esboza algo similar a una sonrisa, una mueca y se
acerca para saludarlo “felicitaciones Pedro” y le extiende la mano, mirada
intensa de fracción de segundos y luego se retira a su despacho.
Cae
pesadamente en su sillón, pasa una mano por su frente recriminándose una vez
más el momento en que sus ojos lo miraron distinto, en que le permitió cruzar
la coraza tan bien armada alrededor de su corazón. Lucha por mantener las
lágrimas alejadas, y se hunde entre papeles y expedientes. Lo próximo que
escucha es a Pedro desde la puerta “¿te parece mala idea?” le pregunta, lo mira
confundido “¿a qué te referís?” pero Guillermo sabe bien la intención que
esconde ese interrogante “al compromiso, ¿te parece que me apresuré?” y
Guillermo quisiera gritarle que sí, que se apresuró “no entiendo por qué me
preguntas eso a mí, es tu vida Pedro, tu decisión, no me corresponde opinar
sobre eso” y esos ojos esconden dudas, temor, incertidumbre y lo recorren hasta
detenerse en sus labios “¿Qué me estás haciendo chiquito?” se pregunta
Guillermo y luego le pregunta “¿hay algo que me quieras decir?” y otra vez
Pedro lo mira a los ojos “no, nada, yo solo …… Gaby y Cuca armaron una especie
de almuerzo y trajeron vino para brindar ¿venís?” ojalá pudiera evitarlo pero
solo se limita a contestar “ahora voy” y para calmar su ansiedad le guiña un
ojo y Pedro le sonríe, esa sonrisa hermosa le ilumina la vida, se levanta con
esfuerzo para dirigirse a la sala y se coloca junto a Pedro. Esa cercanía, esos
roces generan un sinfín de sensaciones y una electricidad que se mueve a lo
largo de su cuerpo y cuando le busca la mirada ahí está como esperando a que se
una a sus ojos, decide ser quien brinde primero “bueno, no sé si me corresponde
pero quiero decir unas palabras” y otra vez lo mira “estoy muy feliz de que
seas parte de este equipo Pedro, gracias a tu llegada los clientes comenzaron a
venir y eso es señal de algo muy bueno. El paso que estás dando es muy
importante y de corazón te deseo lo mejor” y brinda con Pedro sosteniéndole la
mirada y todo el mundo alrededor desaparece, trata de disimular desviando sus
ojos y se aleja, no puede soportar ese momento, no puede sostenerlo.
Se
encierra en su despacho y deja que las horas transcurran, Pedro se acerca para
saludarlo y sin dudarlo le dice “¿querés que te lleve?” y con las pocas ganas
que le quedan le responde “dale, hoy ha sido un día complicado pero interesante
en todo sentido” y entre los dos apagan todas las luces y se marchan. Guillermo
no desea hablar pero Pedro parece tener mucho que decir “para ser mi primer día
de trabajo fue bastante movidito ¿no?” Guillermo no tarda en responder “¿no me
digas que te estas quejando?” y Pedro se sorprende “no no no para nada, me
gusta que sea así, es un buen cambio para mi vida” y al escuchar esto no puede
evitar decirle “y casarte” y Pedro asiente “y casarme, claro”. Al fin llegan a
la casa de Guillermo y se despiden.
Con
el peso del mundo sobre sus hombros ingresa a su domicilio, al parecer nadie lo
espera y en la soledad de su hogar, toma una copa de vino dejándose llevar por
los episodios vividos en el estudio y en la imaginación se desborda amando con
locura a Pedro, y sueña despierto con sus labios, con su piel y un gemido
escapa de su boca, sus manos lo recorren sin piedad y Pedro se deja hacer. “No
puedo seguir así" se dice cansino “Pedro jamás me correspondería” y siente
miedo de que así sea. Pero no quiere engañarse, aunque ciertas actitudes de él
le hacen creer que pueda existir algún interés, sabe que nunca se fijaría en
alguien como él, viejo, insoportable, amargado, autoritario, en fin miles de
calificativos que le ayudan a seguir sin permitirse vivir como quisiera. Se
convence de que Pedro siente cariño y admiración solo eso, pero entonces porque
lo mira de esa forma, porque lo busca en donde esté, se detiene no quiere
pensar, no quiere ilusionarse. Después de varias horas se queda dormido y sueña
con Pedro, se acerca a su lado y la besa con intensidad, le dice que no puede
estar lejos de su lado y que lo necesita.
Querida Juliana!! Que bendición tu fic, este "recomenzar" sobre todo para una noche como la de hoy, algo tristona para las que esperamos un Farsantes 2. Aunque ellos nos lo nieguen contamos con personitas maravillosas como vos que nos regalan con su pluma mágica la posibilidad de soñar hasta lo inimaginable. Sos impecable al escribir!!! Tu fic me ayuda a lidiar con los fantasmas del pasado.. Grande genia!!!! Quiero seguir leyéndote por siempre!! Abrazo Guilledrista!!!!!
ResponderEliminarJuli querida, sabes que soy tu fan, y de audiencia desde el inicio. Me encanta, el nuevo comienzo , ansiosa espero el encuentro que les daràs. Como Sandris hoy escuchar a Chàvez me cortò las ganas de escribir, por un rato, ya las recuperè. Nosotras acà escribimos nuestras historias a pesar de ellos. Te quiero. Gracias por esta belleza.
ResponderEliminarHermoso espero el pxmo Capítulo Juli.
ResponderEliminarjuli querida que belleza tu fic!!!! me encanta ir descubriendo ambas sensaciones de guille y pedro en este cap guile que inevitablemente se siente atraido por pedro y esa sensacion de no poder evadirlo!!! espero ansiosa el proximo mariana
ResponderEliminarEsta historia esta cada vez mejor, me encanta!!! Gracias!!! Liliana Farsantes
ResponderEliminarJuliana, lindìsima continuaciòn de tu historia, para poder seguir soñando, a pesar de todo. La ficcciòn es susceptible del cambio que le demos, flexibiliza a nuestro antojo y deseo. Buenìsima. Quiero la continuaciòn, saber para donde nos llevan este Pedro y Guille nuevamente.Marlene Rodrpiguez
ResponderEliminarjuli esta historia como todas tus historias se pone cada vez mejor adoro leerte me llevas a lugares lindos donde a pesar de sufrir un ratito sabemos q va a valer ñla pena por que vamos a tener un final commo nos merecemos beso grande gracias amiga te quiero!!!!!
ResponderEliminarJuliana por favor seguiiiiiiiiiiiiiiii, inmejorable historia, me tiene terriblemente atrapada, es hermosisima, miles de gracias por crearla!!!! Felicitas
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