Audiencia
– Parte XVII Hospital

Guillermo
llega desesperadamente al hospital, Beto lo secunda, se acerca al mostrador
para preguntar por Pedro y quien lo atiende le informa que está siendo
interrogado por la policía y no puede ingresar. Camina de un lado para otro sin
poder calmar la angustia que lo hace presa, un médico que transita por allí es
interceptado por Guillermo en busca de información “disculpe doctor pero
necesito saber el estado de un paciente, su nombre es Pedro Beggio, me
informaron que lo ingresaron aquí por lesiones varias” el tono de voz
preocupado hace que el médico atienda su pedido “no lo he visto personalmente
pero puedo averiguar, por favor espere aquí” y se aleja para conversar con las
enfermeras del lugar. Guillermo observa todo y un único pensamiento ocupa su
mente, las noches vividas en el Delta que quizá hayan provocado esta situación
“de mierda” se dice casi en un susurro. Tiene un mal presentimiento, Beto lo
sigue con la mirada sin emitir opinión porque sabe bien que no es momento, su
amigo se queda allí para que lo sepa presente, alguien en quien contar con
quien hablar. El médico se acerca “el paciente Pedro Beggio se encuentra
estable, ha sufrido un atraco y lo han golpeado bastante producto de esto tiene
dos costillas quebradas, varios magullones en el rostro y cuerpo pero nada de
gravedad. Hoy quedará hospitalizado para ver como evoluciona pero sólo debe
cuidar las costillas rotas, permiso debo atender otros pacientes” concluye
“muchas gracias doctor, le agradezco su tiempo” y le tiende la mano al médico
para luego verlo partir. Beto finalmente se acerca “Guille, esto me huele mal,
para mí lo atacaron por algo no fue al azar” le comenta “Betito, a mí tampoco
me cierra todo esto pero lo importante es saber que Pedro está bien, necesito
verlo imperiosamente” y en ese instante la policía sale de la habitación de
Pedro y Guillermo los detiene “oficiales, disculpen soy Guillermo Graziani
socio de Pedro Beggio, ¿me pueden informar que encontraron en el lugar del
atraco?” los policías lo miran y le responden “aún seguimos recabando
información, su socio no colaboró demasiado pero en cuanto le den el alta lo
citaremos para ampliar su declaración” Guillermo no entiende a que se refiere
con lo dicho “pero ¡qué espera hombre!, acaba de ser atacado no es momento para
declarar nada, mi socio debe encontrarse en un estado de confusión para que lo
presionen con preguntas, ¡un poco de consideración por favor!” y sin despedirse
pasa por un costado para ingresar a la habitación de Pedro. Cuando lo ve en esa
cama, toda su fachada de hombre duro se desploma, Pedro solloza y al sentir la
puerta levanta su mirada para encontrarse con esos ojos intensos que lo miran
disculpándose “Cielito” es que la única palabra que puede emitir Guillermo y
casi corre a su encuentro “¡Guille!” replica Pedro acompañando con una sonrisa
triste ese llamado. Guillermo toma las manos de Pedro besándolas con devoción,
y luego se pierde en esos ojos grandes que aún retienen lágrimas “¿Qué pasó
cielito?, creí que te perdía” y su voz se quiebra “Guille, tuve miedo, mucho
miedo. Todo esto lo hizo Moravia” y apenas puede creerlo él mismo al decirlo,
Guillermo queda helado sin reacción, “¿Moravia?” pregunta tratando de entender
“sí Guille, ¡él me interceptó con dos tipos!” mueve la cabeza de un lado a otro
tratando de alejar esos recuerdos de la golpiza. “Pedro necesito que me cuentes
todo, como sucedió paso a paso” le suplica Guillermo y a pesar del dolor
comienza a relatarle todo, desde el encuentro con Camila en el departamento, el
sabor amargo que le dejó esa despedida hasta el momento en que Moravia lo
encaró “fue una venganza Guille, estoy vivo sólo porque no quería tener que
explicarle a Camila los motivos de mi muerte” y su angustia crece, Guillermo no
soporta verlo tan triste y se acerca aún más a él tomándole el rostro con sus
manos “precioso, no pienses más en eso porque te hace mal, lo importante es que
estas bien a pesar del susto. Yo voy a ocuparme de vos a partir de ahora, nadie
más nos va a dañar, te lo prometo” y lo besa suave en los labios, y luego en
cada herida de su rostro, Pedro se entrega a ese cuidado recuperando el coraje,
sólo Guillermo puede hacerlo sentir seguro. Beto irrumpe en la habitación y
carraspea para hacerles saber que está ahí “Pedro, me alegra verte bien
hermano” le dice en señal de saludo, Pedro le sonríe en respuesta y luego
Guillermo continúa hablando “hoy vas a quedarte en el hospital, voy a pedir a
la policía que te deje custodia por las dudas, no pienso arriesgarme a que
vuelvan a terminar el trabajo ¡maldito Moravia! Ya me va a escuchar” concluye
“no Guille, por favor no hagas nada” suplica Pedro y esos ojos lo miran
directamente tratando de hacerlo cambiar de opinión “Pedro, alguien tiene que
parar a este tipo, no te preocupes por mí cielito” y le acaricia el rostro
tiernamente. Beto observa la escena y siente regocijo por el amor nacido entre
sus amigos, al menos ellos decidieron jugarse y es una pena que no pueda decir
lo mismo de él. En ese momento el celular de Guillermo suena y al mirar la
pantalla sale de la habitación para atender, Pedro aprovecha para hablar con
Beto “por favor Beto no lo dejes sólo a Guille, tengo miedo por él, Moravia
está metido en asuntos turbios” su tono de voz preocupado cala profundo en Beto
“vos tranqui Pedro, el que se acerque a Guille lo chumbo, es corta la bocha” lo
dice con tal seguridad que Pedro no siente dudas al respecto. Guillermo vuelve
a la habitación “era Marcos, el pelotudo de Miguel Ángel se asoció a Moravia y
anda haciendo quilombos en el estudio ¡yo sabía que algo se traía entre manos!
Pero esto no va a quedar así” se acerca a Pedro lentamente, Beto mira por la
ventana para darles privacidad “precioso, quiero que solo pienses en
recuperarte, mañana cuando dejes el hospital vamos a ir a un departamento que
conseguí gracias a un cliente de Marcos” al decir esto Pedro lo mira extrañado
“sí, cielito, nos vamos a vivir juntos. Me fui de mi casa, se la dejo a Ana y
Fabián, tenías razón con respecto a mi hijito entendió todo pero fue duro para
él enterarse, aun así me apoya en todas las decisiones que tome” Pedro
finalmente sonríe de felicidad a pesar de su estado “¿vamos a vivir juntos?”
sus ojos brillan con tanto amor que Guillermo no puede evitar acariciar su
rostro “sí, claro, excepto que tengas otros planes” responde mirándolo pícaro,
“el único plan que tengo se llama Guillermo Graziani” y le toma la mano para
besarla con adoración. Beto puede verlos por el reflejo de la ventana, nunca
pensó ver a su amigo tan enamorado y entregado a alguien, Pedro logra eso en
Guillermo, la entrega es completa en ambos. “La custodia está en camino, ya
arreglé todo con Marcos, si vienen nuevamente los oficiales a tomarte
declaración voy a decirle a la enfermera que me avise, a partir de ahora soy tu
abogado y no prestas declaración hasta que llegue ¿está claro cielito?” lo mira
decidido “sí, Guille, voy a hacer como vos digas, pero por favor cuídate, no
hagas locuras” le insiste Pedro. Se miran con ese aire cargado de ansiedad y
anhelo, cuanto duele separarse, y las piernas pesan a medida que Guillermo se
acerca a la puerta, voltea para perderse una vez más en esos hermosos ojos
grandes, en esos labios llenos de besos que aún no se darán. “Beto escuchame
bien, yo a este hijo de puta de Moravia voy a ir a encararlo, anda en la pesada
así que por las dudas vamos a pasar por el estudio a buscar el arma que está
guardada en la caja fuerte” cuando Beto escucha esto abre los ojos gigantes
como si quisieran salírseles de sus cuencas “Guille, ¿vos estas seguro? No sé
si conviene ir al choque con este tipo” comienza a sentirse intranquilo ante la
postura de Guillermo “Beto, yo no pienso ir al choque con nadie, pero no puede
hacer lo que hizo ¿vos entendés? Le voy a dejar bien en claro que si sigue
jodiendo voy a ir hasta las últimas consecuencias, que no vuelva a tocar a
Pedro porque ahí sí, se pudre todo” y ambos salen decididos hacia el estudio.
Al llegar Cuca intercepta a Guillermo “querido, está Camila en tu despacho,
dice que no se va a ir hasta que no hable con vos” lo que le faltaba, le pide a
Beto que lo espere en el auto y entra a su despacho. Camila no es ni la sombra
de lo que era, está muy demacrada, la mirada perdida, una halo de tristeza ha
ocupado su vida. Guillermo se sienta, no siente deseos de hablarle ni mucho
menos pero es su deber escucharla “Camila, no sé porque estás aquí, entiendo
que hablaste con Pedro de lo que sucede y si tu intención es venir a reclamar
algo o a insultarme, desde ya te digo que vas a perder el tiempo porque no
pienso escucharte” luego de la advertencia Camila lo mira fijo “no vine a
hacerte una escenita Guillermo, vine porque sé muy bien lo que hizo mi papá.
Apareció en mi departamento para notificarme lo que había hecho, sentí
repugnancia por sus actos, jamás permitiría que lastimara a Pedro pero me había
prevenido de que lo pondría en su lugar por herirme, por dejarme plantada en el
civil” Guillermo la mira incrédulo “pero, ¿vos le dijiste esto a Pedro?¿Que tu
padre lo atacaría?” la interroga “¡claro que se lo dije!, cuando salió del departamento
le avisé que tuviera cuidado pero nunca imaginé que mi padre actuara tan
rápido, posiblemente estaba esperándolo y luego lo siguió, no lo sé” se la
notaba muy amargada “escuchame, yo amo a Pedro pero te eligió a vos Guillermo,
no sé porque pasó esto pero no quiero que mi padre vuelva a agredirlo. Tengo
unos papeles que él me hizo firmar relacionados con cosas personales, negocios
que está llevando a cabo en Uruguay y vine a entregártelos para que lo amenaces
con esto, para que se aleje de Pedro definitivamente” y toma su cartera para
retirar una carpeta con varios papeles, se la entrega a Guillermo y éste
empieza a hojear descubriendo firmas de Moravia y de Camila “pero Camila estos
papeles no solo contienen la firma de tu padre sino que también están firmados
por vos, esto también te involucra en cualquier negocio que haya realizado
Moravia. ¿Entendés la gravedad de todo esto?, si yo utilizo esta carpeta, vas a
quedar pegada” Guillermo trata de explicarle en el tremendo problema que está
metida pero Camila parece no interesarle “sólo quiero que deje de amenazar a
Pedro, y confío en vos porque sé que vas a hacer lo correcto ¿no?” su mirada es
sincera, pareciera que no guarda rencor pero Guillermo se permite dudar “voy a
hacer todo lo posible para no utilizar estos papeles pero si llegado el caso no
me queda otra opción, lo hare. Y además buscaremos la forma de defenderte de
todos estos negociados turbios de tu padre, podes confiar en mí que no te vamos
a dejar sola” Guillermo se entiende con Camila pero solo por Pedro, sabe cuánto
la quiere y el difícil proceso por el cual tuvo que pasar para definirse.
Camila se levanta y se aleja del despacho, Guillermo siente pena por ella pero
a la vez respeto, ahora gracias a esta ayuda cuenta con un as bajo su manga
para enfrentar a Moravia.
Sale
del estudio y sube al auto donde lo espera Beto “vamos Betito, ahora sí que
este tipo no se va a seguir metiendo con nosotros, voy a hacer temblar al juez
Orestes Moravia” y ambos parten para enfrentarlo.
Continuará…
JUliana querida, bueno sumado a lo que te digo siempre que es un placer leerte, la narrativa, las emociones, la coherencia, el hecho de poder verlos en cada escena por lo que logras transmitir, a todo ello sumo lo interesante de la trama, Guillermo con un arma y si dignificas el personaje de Camila, tan maltratado en la tira, si realmente ayuda para que su padre no haga daño millón de gracias al menos de mi parte. TE quiero genia. Abrazo de oso.
ResponderEliminarGENIAL!! BELLISIMO!!
ResponderEliminargenial como siempre juli, que buena vuelta esta , me encantó con camila al parecer más noble y lejos de ese personaje perverso de la tv, gracias por tanto, querida, siempre es un placer leerte!! mariana
ResponderEliminarGENIA TOTAL TE SUPERAS COMO YA TE DIJE AME A GUILLERMO, PERO ME SACO EL SOMBRERO ANTE VOZ Y ESPERO MAS BESOS MARA ROSAS
ResponderEliminarJULI COMO SIEMPRE UN CAP. PRECIOSO. GRACIAS POR ESTA HISTORIA. TE QUIERO AMIGA!!!!!
ResponderEliminar¡Siiii! Juliana ese es el Guillermo que me gusta.. Que se de por enterado que Pedro es el amor de su vida y que vaya a pegarle a Moravia la apretada de su vida!! Siiii!! ese es el Guillermo que siempre quise ver.. Andá Guille, andá con Beto y asegurate que nadie, jamás en su vida, se atreva a meterse con Pedro. Hoy soy feliz Juliana!! Gracias!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarGENIAL JULIANA CAPITULO HERMOSO ME GUSTA TU AUDIENCIA ESPERO LA PROXIMA
ResponderEliminarJuliana....recien estoy poniendome al dia con las fics.....fueron dias movilizadores y ademas con mucho que organizar para cumplir ese sueño que fue ir al teatro...verlo y conocerlas! pero aca estoy como siempre....presente en la radio....me encanto este capitulo...ademas de como escribis...que es increible....me encanta que hayas dado a Camila la dignidad y el amor puro y verdadero que le negaron en la novela....porque eso es el verdadero amor...aceptar al otro con todo pero sin egoismos y vanidades....y ayudarlo desinteresadamente...a ser feliz...gracias!!!! esperando el proximo capitulo!!! Silvana (Barby)
ResponderEliminarAhhh què bueno que Guillermo hace lo que tiene que hacer, defender a su cielito!! Gracias Juliana por este hermoso capìtulo!
ResponderEliminarjuli audiencia me transporta al mundo de guille y pedro como pocas ficciones gracias por esto te sigo a morir beso amiga..........majo
ResponderEliminar