Audiencia
– Parte XIX Pedro

Pedro
queda en su habitación muy intranquilo, siente miedo de que Guillermo en un
arrebato cometa un error, a veces puede ser muy visceral y no pensar bien las
cosas pero de Beto tampoco puede decir que sea muy razonable. El dolor lo
invade, siente molestias al respirar, aunque no es precisamente eso lo que lo
hace sentir incómodo y de mal humor. No puede creer haberse descuidado con
Moravia, siempre supo que andaba en cosas raras, ¿cómo no se imaginó que lo
atacaría?. Piensa en Camila y el enojo se transforma en pena, quisiera poder
hablarle y ayudarla de alguna forma, sabe bien que se quedará sola porque
Moravia nunca estuvo con ella para cuidarla. Una enfermera ingresa a su
habitación para controlar el suero, le consulta si está bien y luego se retira.
Pedro comienza a pensar en el momento en que sus ojos miraron con amor a
Guillermo, desearía estar a su lado para darle fuerzas, como cuando él lo buscó
en El Delta para saber que le sucedía y en ese lugar declararle sus sentimientos
y entregarse a ese amor que ya no podían ocultar. Vuelve en el tiempo y su
mirada se pierde en el preciso instante en que se conocieron, la primer charla
acompañada con la primer comida, las horas compartidas en el estudio que se
extendían queriendo permanecer allí a su lado, los casos y las discusiones, los
asados y vinitos, los roces furtivos y
las miradas eternas, el pensarlo todo el día, toda la noche incluso soñar con
él, y luego esas caricias que le devolvieron la tranquilidad y qué decir de
esos besos que lo revivieron, le permitieron fantasear con la posibilidad de estar
juntos como una pareja. Mientras sus ojos anhelan, la puerta de su habitación
se abre y Camila ingresa, lo observa desde lejos ya que Pedro no se ha dado
cuenta de que ella está ahí “Hola Pedro” lo saluda tímidamente, y él se gira
bruscamente ante el sobresalto que le genera esa voz “¡Camila!” exclama Pedro y
ella se acerca lentamente hasta su cama para quedarse parada “¿cómo estás?
¡Todavía no puedo creer lo que te hizo mi papá!” le dice compungida, levanta
una mano trata de acariciarle el rostro pero Pedro la detiene “estoy bien Cami,
no te preocupes, tu padre está realmente loco por un momento pensé que iban a
matarme” le explica recordando “es un hijo de puta, Pedro, pero ya no va a
poder seguir haciéndote daño. Fui a ver a Guillermo para dejarle unos papeles
que me hizo firmar, algo relacionado con unos negocios en Uruguay, cuando
Guillermo los leyó me dijo que era muy grave todo lo que había firmado y que
inclusive podría llegar a ir a la cárcel por cómplice pero la verdad es que no
me importa sólo quiero que se aleje de vos” su mirada era realmente sincera,
las lágrimas no dejaban de correr por sus mejillas “Cami, ¿de qué papeles
hablas? ¿Por qué nunca me dijiste nada?” le reprocha Pedro “porque no tenía
sentido Pedro, era algo entre mi padre y yo, ¡no podía exponerlo! Pero el
rebasó un límite metiéndose con vos, eso es imperdonable” Camila se sienta en
la cama y toma una mano de Pedro entre las suyas “perdoname por favor, nunca
creí que fuera capaz de lastimarte” y llora en silencio, Pedro no puede verla
así, le desgarra el corazón “no Camila, no tengo nada que perdonarte, vos no
tenes la culpa de nada” le sonríe tratando de calmarla “¿me queres?” le
pregunta Camila finalmente, y Pedro no sabe bien que responder “Cami, te quiero
pero las cosas entre nosotros no van a cambiar” necesita hacerle entender que
entre ellos ya nada será posible “pero ¿por qué
no? Si hay algo que te molesta lo podemos charlar” insiste Camila “por
favor, ya hablamos de esto, no tiene sentido seguir con lo mismo” le suplica
Pedro “no puede ser que de un día para otro te hayas desenamorado de mí, ¡no
entiendo que pasó!” Camila persiste en su actitud “basta no sigamos con esto,
vos tenes que seguir con tu vida y yo con la mía, por favor terminemos con los
reproches” y en ese momento ingresa bruscamente Guillermo, y Pedro clava su
mirada en él. Camila se gira al ver a Pedro observar a alguien a su espalda y
se encuentra con la imagen de Guillermo. Luego nota que se queda apoyado en la
pared sin ademán de emitir palabra alguna. Esto hace que Camila se sienta
incómoda, pero aun así continua “¿No
existe ninguna posibilidad entre nosotros?” y lo mira ilusionada, Pedro suspira
“no Camila, yo me enamoré de Guillermo, no se elige a quien se ama pero quiero
que sepas que jamás fue mi intención lastimarte, ¡jamás!” ya no hay nada más
que decir y Camila lo entiende. Se levanta para dirigirse a la puerta pero
antes se vuelve “espero que sean muy felices, lo digo sinceramente” mira a
Guillermo y luego a Pedro y sale de la habitación.
Pedro mira triste la puerta, cierra los ojos por
un momento y al abrirlos Guillermo está ahí, sonriéndole de costado “¿estás
bien, cielito?” le consulta “ahora que estas acá conmigo, puedo decir que estoy
muy bien” y esa sonrisa con hoyuelos aparece para iluminar a Guillermo y éste
sin tardar un segundo se sienta a su lado para abrazarlo. Lo contiene en ese
abrazo, cuidándolo, “precioso, no pienso irme de nuevo, me quedo con vos hasta
que te den el alta” y le acaricia la espalda “lo sé, mi amor, gracias por
quedarte conmigo” y cuando vuelven a mirarse, se pierden uno en los ojos del
otro, recorriéndose, reconociéndose. Las caricias regresan y un dulce beso se
apodera de sus labios, tan necesario, tan esperado. “Vos, ¿estás bien?” le
pregunta Pedro, no tuvieron tiempo de hablar de nada por el tema de accidente
“sí, cielito, hablé con Ana y el divorcio está en camino. A pesar de todo
entendió. Mi hijito me apoya así que realmente puedo sentirme feliz de que todo
se haya dado bien” lo mira tiernamente “¿y con Moravia que pasó?” pregunta
Pedro preocupado “Camila me dijo algo de unos papeles pero no alcance a
entender del todo, ¿ella firmó algo para el padre?” su rostro muestra confusión
y disgusto “la verdad Pedro que ese Moravia es un verdadero hijo de puta, metió
a la hija en sus negocios sucios haciéndola firmar papeles de los cuales ella
no entiende nada, pensó que lo estaba ayudando. Así que gracias a eso pude ir
hasta su oficina para aclararle que no se meta con ninguno de nosotros porque
pienso utilizar esa documentación para hundirlo, pero no por eso voy a permitir
que Camila sufra las consecuencias. Si tiene un poco de amor hacia su propia
hija, desistirá sino tendré que actuar” trata de explicarle brevemente
Guillermo “Camila siempre hizo lo que su viejo le pidió, no entiendo cómo pudo
caer en eso, ahora realmente espero que Moravia no haga nada” comenta Pedro “ya
no pensemos más en eso cielito, ahora tenes que ocupar tu mente en recuperarte
y luego veremos como sigue” comenta Guillermo “¿Cómo sigue qué?” le pregunta
Pedro “como sigue “esto” como decís vos” y le sonríe sintiendo un poco de pudor
“hoy me hablaste de un departamento y mudarnos juntos, acaso ¿ya te
arrepentiste Graziani?” lo mira desafiante y atento “vos, ¿queres vivir
conmigo?” le pregunta Guillermo entrecerrando los ojos como si lo probara
“¡claro que quiero vivir con vos! Nunca pensé en otra opción, excepto que vos
no quieras vivir conmigo” le dice con cierta picardía “¡sos un atorrante vos!,
por supuesto que quiero vivir con vos, verte todos los días a mi lado al
despertar, poder cocinarte, poder compartir una copa de vino y por las noches
abrazarte para sentirte cerca mío” y le acaricia el rostro una vez más “¿solo
para abrazarme?” lo tienta “por ahora sí, primero te recuperas y después vemos”
le responde Guillermo sonriendo y toma una de sus manos para besarla.
Continuará.
Juliana querida, precioso. Lo que debió ser, y gracias por dignificar al maltratado personaje de Camila que sufrió y mucho y no merecía tampoco el final de la tira, me encantan estos personajes, la trama y tu pluma perfectas. Impresionante tu evolución a lo largo de tu bella audiencia. Te quiero con el alma y desde allí mil besos.
ResponderEliminarJuli q decirte de este capítulo, hermoso y lleno de amor como ellos dos se merecen. Super tierno Pedro hablando c Camila diciendo q la quiere pero lo de ellos ya no va xq el se enamoro de Guille. Camila aceptando la realidad x más q ella lo quiere lo principal cuando uno ama es q esa persona sea feliz. Espero ansiosa el pxmo cap y graciax x seguir escribiendo!!!!!
ResponderEliminarMi Juli querida.. ¡Qué decirte de este capítulo tan cuidado, tan repleto de coraje de parte de los dos! Esa decisión tomada de empezar una vida juntos, el valor de elegirse y de cuidarse mutuamente. Así debió haber sido la historia, Y coincido con Eve en algo que antes no se me había ocurrido, ese reivindicar el personaje de Camila que es como ella dice y como vos lo escribís, sufrió mucho y se merecía otro trato. En fin, sabemos que les quedaron debiendo una vela a cada santo. Pero volviendo a tu fic, cada día mas enamorada de "Audiencia" y con alguna que otra cara larga sabiendo que llega el final.. ¡Gracias por tu entrega Juli! Decir que te quiero es poco.. Sos un sol! Te mando un beso y un abrazo por siempre Guilledristas! Esta otra fic ( la nuestra) nunca acabará mientras alguien los recuerde!
ResponderEliminarGracias Juliana bellisimo!!
ResponderEliminarJuli, es la tercer vez que intentó dejarte mi comentario y espero que la tercera sea la vencida. Me encantó este capitulo, realmente hiciste justicia a la historia original. Gracias por compartir con nosotras tu hermosa pluma. Te quiero mucho. Connie
ResponderEliminarQUE DIVINO CAPITULO JULI COMO DICEN POR ALLA ARRIBA PLAGADO DE CORAJE VALENTIA AMOR Y DULZURA ,GRACIAS POR ESCIBIR TAN ENDEMONIADAMENTE LINDO AMIGA ......majo
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