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miércoles, 30 de julio de 2014

"AUDIENCIA" - Cap 20. El final - (By Juliana Millán)

Audiencia – Parte XX  Guillermo y Pedro
Guillermo pasa la noche en el hospital con Pedro, lo ve dormir relajadamente y eso lo alivia. Sostiene una de sus manos y le recuerda mucho a Fabián, cuando de niño en esas noches de pesadillas solía ir hasta su habitación para calmarlo y se dormía tomando una de sus manos, era la única forma de que pudiera conciliar sueño otra vez. Y Pedro necesita de esa protección, se da cuenta de eso, todo ese trasfondo familiar pasado que suele perseguirlo aún lo atormenta y a veces cuando duerme suele fruncir el ceño en señal de un mal sueño. Lo notó en esas noches que pasaron juntos en El Delta, ojalá pudiera borrarle tanto dolor pero lo único que puede hacer es acompañarlo y demostrarle que aquello quedó atrás. La mañana llega y el médico ingresa para darle la buena noticia, puede irse del hospital sólo deberá seguir algunas recomendaciones para sanar completamente, Pedro sonríe feliz y comienza a prepararse con ayuda de Guillermo. “Bueno precioso, ahora sí, vamos a casa” y Pedro lo mira directamente a los ojos con una chispa de entusiasmo que brilla intensamente “a casa” repite y suspira “me gustan en esas palabras salidas de tu boca” exclama y Guillermo se sorprende y le responde con una caricia. Van camino al departamento, Beto los lleva
en su auto, pudo rescatar el auto de Pedro pero lo dejó estacionado fuera del edificio en donde compartirán hogar con Guillermo. Llegan al fin y al ingresar al lugar sienten una particular alegría porque realmente les ha sido difícil llegar hasta allí, hasta ese momento de decisión en cada uno pudo reconocer ese sentimiento por el otro, el momento en que más allá de los prejuicios y de los miedos optaron por jugarse por ese amor pensando solo en ellos, ya no importan los pensamientos ajenos o inclusive las miradas de desprecio, lo único verdaderamente importante es reconocerse en el otro y que el amor no entiende de géneros, de edades, solo es.
Beto trae con él todas las valijas que Camila le había dejado preparadas a Pedro y que él había colocado en el auto antes de ser atacado. Pedro aprovecha para recorrer el lugar, un comedor iluminado por un gran ventanal, una cocina amplia, una pequeña oficina, la habitación y un inmenso baño con jacuzzi “vamos a tener que traer algunas de tus plantitas, para alegrar el lugar” le sugiere a Guillermo “claro que sí, voy a pedirle a Cuca que me separe algunas macetas y que coloque gajos o trasplante algunas plantas” y mientras Pedro sigue recorriendo el lugar, Guillermo no puede dejar de mirarlo, es como si le costara todavía creer que ese hombre al que ama desesperadamente, está allí preparado para iniciar una nueva vida a su lado, “Bueno, ya acomodé todo Guille, hice las compras y tienen todo guardado” le dice Beto “gracias Betito, gracias por todo, más tarde llamo al estudio para ver cómo está todo” le comenta Guillermo “vos tranquilo, ocúpate de Pedro que nosotros nos ocupamos del estudio Guille, bueno me voy, cualquier cosa sabes, contá conmigo” y se saludan y luego Beto se acerca a Pedro para despedirse “cuidámelo a Guille” le encomienda mientras lo abraza “tranquilo, nos vamos a cuidar mutuamente” le contesta Pedro y luego quedan solos. “¿Queres descansar? O ¿te preparo algo para comer?” le consulta Guillermo “no, quiero que vengas acá conmigo” le indica y Guillermo se acerca lentamente hasta colocarse delante de Pedro “y ahora ¿qué?” le pregunta “¿me abrazas?” le dice Pedro y Guillermo siente que se desarma por dentro, tanta ternura le brota por los poros que jamás se le cruzaría negarse ante ese pedido y lo envuelve en un gran abrazo, y Pedro le responde rodeándolo con sus brazos. Por un largo tiempo se entregan a ese momento, aspiran el dulce aroma de sus cuerpos, las manos acarician suavemente, los cuerpos se amoldan y comparten el calor, no existe dicha mayor que aquella que pueden demostrar con ese gesto sin pretender nada más sólo ese contacto en el que se resumen millones de palabras que carecen de sentido cuando los demás sentidos hablan. Solo sonríen ante esa intimidad, Guillermo jamás hubiese imaginado encontrarse tan a gusto en ese lugar, dejar que los minutos transcurran sin sentir la necesidad de apartarse ya que nunca fue muy partidario de las demostraciones públicas o privadas pero Pedro hace que cada caricia, cada gesto, cada abrazo se convierta en un deseo de permanecer, de absorber, de encontrarse y redescubrir sensaciones que creyó vedadas para él. Su rostro se hunde en el cabello de Pedro “Me haces tanto bien” le dice sin darse cuenta y Pedro le responde reforzando ese abrazo. Cuando por fin se miran, sus ojos sonríen por tanto amor, “Cielito, si queres podes descansar mientras preparo la comida” le sugiere “prefiero darme una ducha primero, ¿Qué me vas a preparar de rico?” le consulta Pedro “unas pastas con salsa ¿te van?” le pregunta Guillermo “¡claro que sí, me vendrían bárbaro!” y dicho esto se dirige a la habitación para preparar sus cosas. Guillermo por su parte se pierde en la cocina y mientras tararea una canción comienza con la salsa. Pedro al salir del baño escucha de lejos a Guillermo, incrédulo se acerca al marco de la puerta y sonríe ante la sorpresa que le causa oírlo cantar. Se viste, se seca el pelo con la toalla y sin peinarse va sigilosamente hacia la cocina, Guillermo le da la espalda no se percata de su presencia. Pedro se apoya en una de las sillas, observándolo, no puede dejar de sonreír y cuando Guillermo gira sobre si para buscar algo se topa con esos hermosos ojos marrones y la gran sonrisa de hoyuelos que siempre lo cautivó “¿Qué haces ahí?¿Estas vigilando como cocino?” lo increpa tratando de mantenerse serio “por supuesto, yo soy el juez y voy a dar el visto bueno a lo que estas preparando” continúa con el juego “ah mira vos ¡que atorrante!, y ¿Qué pasa si te gusta? ¿Cuál va a ser mi premio?” mirándolo con gran picardía. Pedro se incorpora, rodea la silla y la mesa colocándose delante de Guillermo separándose apenas unos centímetros “¿Qué te gustaría de premio?” lo mira desafiante y Guillermo sonríe de costado recorriéndole el rostro con sus ojos para luego detenerse en esos labios carnosos “tu boca” le dice finalmente. Pedro deja escapar un suspiro y Guillermo se hunde en esa boca sin pedirle permiso, lo besa con intensidad, con deseo, toma su rostro para asegurarse de que no escapará y lo domina, Pedro se deja hacer, su voluntad cayó directamente al piso junto con todo lo que había en la mesada cuando Guillermo lo empujó hacia ella. Los besos recorren el rostro amado y regresan al paraíso, las manos se pierden entre el cabello húmedo y juegan a peinarlo y despeinarlo, al fin se alejan tratando de recobrar la cordura, Guillermo no quiere que la comida se pase o se queme. “¿Tendremos algún Cabernet por acá?” consulta Pedro revisando alacenas “no, no, no, chiquito, Malbec” lo corrige Guillermo “dale Graziani, tomemos un cabernet para brindar por “esto …. lo nuestro”, al menos esta vez” y Guillermo lo mira entrecerrando los ojos al mismo tiempo que le apunta con el dedo índice “¿al menos esta vez? Vos, a mí, me vas a salir muy caro” le retruca y Pedro poniendo carita de desentendido le contesta sin el más mínimo pudor “¿yo? No entiendo porque me decís eso” se acerca a la mesa con la botella y el destapador, sirve dos copas y brindan “por mi amigo, por mi socio, por el amor que descubrí a tu lado y por esta nueva vida juntos” declara Pedro “por todo eso y por permitirme amarte” incluye Guillermo y ambos se emocionan. Se sientan a la mesa por primera en vez, en ese lugar que se convertirá en su hogar desde ahora, comen recordando anécdotas, momentos en que los roces, las miradas, las palabras comenzaron a significar algo más. “Vos a mí me despertaste Pedro” comienza a hablar Guillermo “me despertaste de una larga, larga, larga época de adormecimiento y no me voy a cansar de agradecértelo nunca” concluye “yo, también desperté Guille, y descubrí quien era. Jamás permitiré que esto termine, porque si de mí depende quiero permanecer a tu lado más allá de esta vida” sus ojos brillan y Guillermo no puede evitar tomar ese mentón que muchas veces tomó en su mano para perderse en esa mirada profunda y sincera.
Los días transcurren, Pedro sana completamente, Guillermo hasta el momento no le había permitido acudir al estudio para ayudar a sus socios hasta no tener la certeza de que hubiera sanado. Todos saben que conviven aunque no blanqueen que son pareja, llegan temprano y se retiran a última hora trabajando juntos en el despacho y algo más. Gaby se ha convertido en la consejera de Pedro, adora escucharlo y descubrir otras facetas más sensibles y románticas de Guillermo, y por su parte Beto sigue siendo el confidente y mano derecha de Guillermo quien siempre le sugiere arriesgar un poco más con Pedro, demostrar más. En el departamento, Pedro ha aprendido de Guillermo, como cuidar las plantas y se desvive no solo por ellas sino por ese hombre también “Amor, vení un cachito que quiero que pruebes esta salsa, decime si está bien de sal” y le acerca la cuchara de madera a la boca “hmmmm, riquísimo” le dice Guillermo “¿nada más que riquísimo?” le reclama Pedro “cuando cocines como yo, te prometo que enciendo fuegos artificiales” le dice en tono irónico, Pedro lo ignora y sigue revolviendo la salsa hasta que siente unas manos apoderarse de su cintura y luego el cuerpo de Guillermo se recuesta sobre el suyo. Guillermo hunde su rostro en el cuello de Pedro besándolo, se pierde en la fragancia de su perfume y mordisquea luego su oreja “te recuerdo que tu hijo va a venir en cualquier momento con su novia, así que mejor dejemos “esto” para después” le recuerda Pedro “sos muy tentador para dejarte para después, además Fabián no es puntual para nada” le explica mientras lo sigue recorriendo con sus labios y Pedro se gira para atraparlo con su boca, las manos de Guillermo bajan lentamente hasta el pantalón de Pedro cuando el timbre suena “justo ahora se le ocurre llegar a tiempo, ¡justo ahora!” replica al marchar hacia la puerta “¡Hijito, viniste!” la recepción es muy paternal, Guillermo no puede dejar de abrazar a Fabián que cuando puede zafar se dirige a Pedro para saludarlo “¿Pedro? Te puedo preguntar ¿Qué le hiciste a mi viejo?” está más efusivo que nunca” le confiesa entre risas “epa, epa que escucho todo de acá ¿eh? Pasa querida, cualquier cosa que te haya dicho Fabián de mí, descartala porque es de exagerar bastante” y Valeria ingresa al comedor acompañada de su suegro. Fabián con el tiempo logró comprender que su padre había encontrado la felicidad completa al lado de Pedro, nunca lo había visto sonreír tanto o mirar a otra persona con la devoción que lo hacía al fijar sus ojos en Pedro “¿cocinaron los dos?” preguntó al fin Fabián “no, Pedro se encargó de todo esta vez, es casi un profesional” lo elogió Guillermo “¿casi un profesional? Hace un rato no opinabas lo mismo Graziani” le retruca Pedro “hace un rato estaba en fase de preparación pero ahora puedo decir que te has lucido precioso” Fabián y Valeria sonríen al verlos seguir ese juego de provocarse. La noche transcurre, los invitados se despiden asegurándoles que volverán pronto y al encontrarse solos la electricidad se adueña del lugar, del aire que respiran, atrayendo sus cuerpos como imanes “¿en que estábamos hoy?” le pregunta Guillermo “si mal no recuerdo, tus manos impertinentes habían encontrado su camino hacia ….” y Pedro no puede terminar la frase porque Guillermo tomó su boca reclamándola, los besos se intensifican, la respiración se agita y Guillermo susurra en su oído “hoy el postre sos vos”. La pasión se desata en casa de los Beggio – Graziani, allí no necesitan esconderse de nada ni nadie, allí encuentran su paraíso personal donde las reglas no existen, donde solo importa demostrarse todo el amor que sienten, cada día juntos es un gran regalo, un elixir, y viajan juntos al nirvana en donde al convertirse en uno, solo pueden agradecer en haberse encontrado y amado porque en definitiva eso es lo importante.


                                               FIN

10 comentarios:

  1. Juli querída... Que decirte. Estoy que lloro y no lloro. Yo se que vas a seguir escribiendo, pero como te comenté en la página, también se que voy a extrañar horrores esta "Audiencia" que me regaló tantos momentos felices.. Tu historia me ha dado la paz que me habían negado, ha sanado heridas y me ha hecho volar en el océano sin límites ni fondo de la imaginación con una sonrisa.., Con una gran sonrisa. Amiga, tenés un don. No lo abandones nunca. Jamás dejes de escribir. Desde este pequeño rincón del mundo hay una alma Guilledrista como la tuya que te espera. ¡Gracias Juliana Millán! ¡Infinitamente gracias! Para vos un aplauso de pié... Personalmente, elijo quedarme con esta frase:
    “Bueno precioso, ahora sí, vamos a casa”... Tal como debió ser.
    ¡Te quiero Juli! Besossssssssss...

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  2. Qué hermoso final para esta historia!! Todo resultó tan natural, tan como debió ser... Gracias por escribirlo Juli!!

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  3. Muchas gracia Juli por esta hermosa, bellisima y eterna historia de amor!!

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  4. Muy bello Juliana tanto amor y entrega, arriesgarse por lo que amaban. Gracias por regalarnos esta historia con la simpleza pero para nosotras qus tanto los sufrimos la grandeza de permitirles ser felices. Genia muy buena historia

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  5. muy buena historia perfecta quiero mas ficción tuyas te felicito un final romantico con un toque tan especial muchas gracias y felicitaciones mara rosas

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  6. Que linda historia, te felicito! cuanto amor, cuanta ternura, tan bien escrito. Me encantó! Gracias

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  7. Juliana querida, !es tanto lo que tendría que decirte!. Gracias infinitas por empezar, esta audiencia me hizo tu fan desde el cap uno y te lo dije entonces, siempre me mantuviste atrapada en la trama y narración perfecta que fuíste perfeccionando más si era posible hasta el final. La tira que debió de ser. Si la tele no fuera un negocio, si el productor hubiera respetado los tiempos de los artistas y realmente no hubiera dejado correr 40 cap sinsentido la tira debió ser ésta, corta y con pocos obstáculos, sin el sadismo de la muerte de Pedro, sin el horrible Guillermo del final perdido en aventuras, sin castigo al Amor y al mundo gay, sin destrucción del personaje de Camila, te agradezco en el alma su dignificación en tu fic, de ella, y de los demás como intento en las mías. Tierna, dignificada, coherente, sanadora y llena de amor como tu almita. Gracias infinitas , te seguiremos viendo supongo y éste es tu lugar. Te quiero con el alma. Besos mil hasta ese bello lugar donde vives.

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  8. Juliana gracias!!! De verdad sólo puedo agradecerte por esta fic además en estar escrita de una manera impresionante debo decir... Que además de eso todos los personajes tuvieron su justicia.... Con Guille jugándose por entero por su amor como Pedro se merece ... Camila aceptando que la vida es así! Te sorprende a veces!!! Beto al lado de su amigo (creo que beto fue el que menos justicia tuvo en la tira) obviamente desp de Pedro y por último él nuestro tierno hermoso precioso cielito teniendo lo que nunca deberían haberle negado la posibilidad en vivir su amor... Ese amor por el cual se jugó entero ahhhh nunca voy a olvidar esta historia ... Será guardada en mi corazón como una de mis preferidas gracias!!! Silvana

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  9. Juliana, ha sido una hermosa historia, desde el principio hasta el final, la disfrute mucho, y espero que pronto las musas te lleven a crear una nueva, con tu particular estilo. Muchas gracias por ayudarnos a seguir creyendo. Felicitas

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  10. JULI YA TE DIJE TODO LO QUE ME PROVOCAS CON TUS PALABRAS DE MAS ESTA DECIRTE QUE NO TE VAS A LIBRAR DE ESTE FANS CLUB DE JULIANA MILLAN OCAMPO.....COMO DICE LA SRTE GUILLERMINA TENES UN DON Y TENES QUE LLEVARLO HASTA LO MAS ALTO COMO LO VENIS HACIENDO AMIGA ESTA HISTORIA ELIMINA TODOS NUESTROS DOLORES Y CICATRICES GRACIAS TOTALES TENES UNA ALMA INFINITA ......majo

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