Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

lunes, 29 de diciembre de 2014

“P & G” LA MERCERÍA - Cap. 13 - (By Guillermina Pedris)

“P & G” LA MERCERÍA - Parte 13 -  ROBERTINO, GUILLERMO Y UN SECRETO.



Con tanta joda anterior al casamiento, entre la previa y la previa de la previa, se habían desvinculado demasiado de sus obligaciones así que de mutuo acuerdo deciden esperar un tiempo para el viaje de bodas. Hacía mucho que no trabajaban o que trabajaban a medias. Apenas si habían aparecido por  el estudio y por la mercería, por lo tanto iban a esperar.
 Acababan de casarse y con eso por ahora les bastaba. Terminado todo el tema de la ceremonia, la fiesta, los trajes y unidos en santo matrimonio, habían regresado a la rutina. Habían vuelto a la vida normal, a pasar jornadas enteras trabajando en el estudio y la clásica pasada por el negocio antes de ir a casa. Pero dentro de esa rutina estaba incluído Robertino, obviamente y para fobia de Guillermo, eso ya no se podía evitar. 
Estaban llegando a la mercería cuando divisan estacionado el auto inconfundible del modisto. Guillermo que lo reconoce al toque deja salir un resoplido de búfalo en celo y Pedro lo mira.
_ No te entiendo. ¿Por qué soplas? Viene a comprar, ya te dije que es uno de los mejores clientes que tenemos. No te puede molestar que venga a comprar.
_ A ver Pedro, Robertino no me molesta como cliente. Robertino me molesta. Como cliente, como persona, como amigo tuyo. Me molesta.
_La verdad, nunca voy a entender que te hizo para que lo detestes tanto. _ Guillermo piensa recordando ese encuentro en el baño. “Si supieras lo que pasó en la fiesta de nuestra boda, no sé si seguirías defendiéndolo.” No le va a contar, pero Pedro le lee algo en la mirada. _ ¿O pasó algo que yo no sé? 
_¡Pero no, Pedro! ¡Dejate de joder que no pasó nada! ¡Dale, dale…!  Bajate del auto. _ El tema le pasó rasante pero lo esquivó como si practicara aikido.
Cuando entran al negocio, Pedro se acerca a Robertino y le pega un abrazo, le palmea la espalda. Está tan agradecido por lo que ha hecho por ellos,  para que la boda fuera el éxito que fue, que ya no sabe como exteriorizarlo. Guillermo, de lejos nomás, desde atrás de Pedro y a cierta distancia le tira apenas un cabezazo. Una señal de “te vi”. Un “te registro” de mala gana.
Robertino que sabe perfectamente que en la fiesta se chupó un poco y lo piropeó, que definitivamente lo “galgueó”, desde ese mismo día se comporta ante Guillermo como avergonzado. Baja la cabeza y no le contesta nada.  No le dice media palabra. No atina a responder uno solo de sus comentarios insidiosos, está irreconocible. Se ha guardado cada ironía que se le cruzó porque se siente en falta.  Si se llega a enterar el Osi, lo mata. Y si se llega a enterar Pedro, se muere, pero como está seguro que Guillermo no lo va a entregar, le devuelve la cortesía bajando la cabeza.
Esa actitud extraña y sumisa a Pedro le viene llamando la atención y está dispuesto a averiguar a qué se debe. Por un lado pareciera como que los ánimos se hubiesen tranquilizado, desde la fiesta no pelean, pero tampoco se hablan. Hay un clima raro que a Pedro no le viene cerrando. No se va a comer la cabeza porque está seguro que Guillermo nunca se fijaría en Robertino, pero igual quiere saber. Ellos se comportan como dos personas que comparten un secreto y está decidido a saber de que se trata.
_Robertino, esperame dos minutos. Me mandaron un muestrario con unas cosas nuevas que tal vez te puedan interesar. Ya te lo traigo_ Pedro se va para la oficina y mientras busca ese muestrario con las nuevas tendencias, espía el salón de ventas.
Esa noche Pedro está particularmente lindo, no tenía ninguna audiencia y había desechado el traje. Pero como tampoco tenía un día fem, había elegido un estilo sport elegante y varonil, muy masculino y muy seductor. Más que lindo estaba precioso y a Robertino, se le fueron los ojos detrás de Pedro sin que pudiera evitarlo.  Pero se le van porque Robertino es un travieso, nada más. No tiene mala madera.
Guillermo lo caza al vuelo y lo mira fijo. _ Te vi.
_¿Que me viste qué? _ Le pregunta sin mirarlo, con esa vocecita nasal y ese aire de yo no fui, con el que arma los despelotes más grandes de la historia.
_Se te fueron los ojitos detrás de Pedro.
Robertino bufa y hace un gesto de molestia. _ ¡Ay pero que tipo hincha pelotas! ¡Queriiiido! ¿Ahora tampoco me dejás mirar? ¿Qué querés que haga? ¿Qué no mueva los ojitos?
_ Si se te van a ir detrás de Pedro, tratá de que no te pase porque te voy a poner un clavito en cada ojo y vas a ver como no se te mueven más. Así que tratá de sujetarlos por voluntad propia porque si se te mueven mucho yo te los ajusto. No tengo problema, ya sabes. Dejá de mirarlo
Robertino vuelve soplar y otra vez ese gesto. Quiebra la cintura, cruza los brazos sobre el pecho y le da la espalda. Mira hacia arriba obsesivamente como si en el cielo raso estuviera el secreto de su vida. Pedro ve esa escena desde la oficina y decide salir. Algo ocultan.
Regresa a donde están ellos y los mira, primero a uno y después al otro. Robertino en esa pose que de por sí sola da por hecho que algo está mal entre él y Guillermo, y Guillermo con las manos en los bolsillos del pantalón del traje, con esa sonrisa burlona balanceándose sobre sus pies.  Lo conoce lo suficiente como para saber que ese gesto es de ganador. Algo pasa.
_ ¿A ver? ¿Qué pasa entre ustedes dos?
_ ¿Perrrdón? _Salta Guillermo. _ ¿Qué preguntaste?
_Desde el día de la boda están raros, no pelean pero casi ni se dirigen la palabra. Están como si escondieran un secreto, como que ocultan algo que saben solo ustedes dos.
_ Mirá Pedro, si tu mente esta vinculándome a “esto” en algo, empezá a consumir hierro, te estás desnutriendo. Tu cabeza no está funcionando bien.
Y por lo bajo escucha la voz de Robertino que susurra _ Creo que quedó en claro que si hay algo que me caracteriza es el buen gusto.
Guillermo lo mira con un gesto que se mezcla entre la sorna y la sorpresa. _ Si, si…  Buen gusto y mala memoria tenés vos. 
Robertino siente que se le marcan unas líneas de rubor y Pedro se queda pensando. Esa frase  sumada al silencio de Robertino que inexplicablemente no responde, lo dejan masticando algo que se parece a bronca. Ya no puede disimular la molestia. Es más que obvio que pasó algo que el desconoce.  ¿Por qué dijo Guillermo “mala memoria”?
Robertino mira el reloj y sale de la situación incómoda hablando como si nada hubiese pasado.      _ Peter, mejor vuelvo mañana porque ya están en hora de cierre.  Me voy.
Pedro lo acompaña hasta la puerta y le pregunta _ ¿A qué hora vas a venir?
_A media mañana, supongo. Después de las diez. ¿Por…?
_Porque quiero estar, te quiero atender personalmente así de paso charlamos un rato a solas.
_Bueno, dale. Nos vemos mañana_ Pero por dentro, Robertino se hace cruces.
Cuando regresa a donde está Guillermo, este lo toma de un brazo y lo lleva hasta la oficina. _ Vení que tengo que hablar unas  palabritas con vos. _ Lo mete adentro y le pregunta. _¿Que le dijiste?
_¿A quién? ¿Cuándo?_ se hace el misterioso con toda la intención y lo cancherea.
_A Robertino, Pedro. No te hagas el boludo. Recién, cuando lo acompañaste a la puerta ¿Qué le dijiste?
_ Mirá, no tengo nada que ocultarte pero, ¿sabes una cosa? No te lo voy a decir. Hasta que vos no me digas eso que ustedes dos saben y que yo no sé, no te lo voy a decir. Ni esto, ni nada. Te voy a pagar con la misma moneda. Vos me ocultas cosas, yo te oculto cosas.
_ ¿Así que esas tenemos? _ Se le aproxima intimidándolo con su cuerpo. Hace eso cada vez que puede porque sabe lo que provoca en Pedro.
_Si. _ Siente su respiración tan cerca que se le humedecen los labios. _ Esas tenemos, vos me contás y yo te cuento. Vos no me contás, yo no te cuento._ Pedro le sonríe a centímetros de la boca y lo sigue provocando. 
_Te dije no te estoy ocultando nada. _ Sabe que le miente, pero no se lo puede decir. No es de hombres contar algo así.  
Pedro se acerca a su oído  casi ronroneando. _Mmm…  No te creo. 
_Bueno, está bien Pedro. No me digas. _ Se aleja de su boca y Pedro siente que las hormonas se le disparan en trescientos sesenta grados.
_ Vení acá. _ Lo abraza y lo empuja con leves movimientos de cadera. _ Contame. _El también sabe lo que puede detonar en Guillermo y va a usar la artillería completa para saber que secreto le esconden.
_Pedro, me estás matando, pero no me puedo dejar extorsionar porque no tengo nada que contarte. _ Pedro lo suelta. Esta vez no está jugando, se está enojando en serio y Guillermo se da cuenta que su mirada ha cambiado.
_Se te terminaron las posibilidades Guillermo. Hablá o esta noche dormís solo.
Lo mira, suspira, piensa y finalmente cede. _ ¡Está bien Pedro! ¡Siempre te salís con la tuya! Si, algo pasó, pero fue una boludez...  Algo relacionado a él que, por desgracia, yo presencié sin querer hacerlo y eso te lo juro. _ De solo hacer memoria y recordar le da cosita. _ Pero es algo de él, algo que yo no te puedo contar. Aunque me tortures, aunque te enojes, no te lo puedo decir. Si quiere que te lo cuente él que dice ser tu amigo. ¡Y que se joda por boludo!  El pavote se deschavó solo, todo el tiempo levantado sospechas con esa actitud de mierda. Se ruboriza, baja la vista, no contesta. Si él hubiese seguido como siempre, nadie se daba cuenta de nada.
Pedro lo sigue mirando como con dudas. _ ¡Fue una pavada Pedro! Pero es de él, le pertenece a él, supongo que entendés que no quiera contarlo. En lugar de enojarte deberías darle valor a eso.
Se la disimuló.  Se la recontra maquilló para no mandarlo al frente al otro.  Pedro comienza a ceder en su mirada y se acerca de nuevo a él. Con esto le alcanza. Se queda con la satisfacción de haber encontrado la punta del ovillo, ya mañana cuando esté a solas con Robertino va a desenredar el resto. _ Listo. Le pregunté a qué hora venía  mañana para estar acá.
_¿Y por qué tenés que estar acá cuando él venga?
_No tengo que estar, quiero estar. Robertino es un gran cliente y además es mi amigo. _ Guillermo no va a apagar el fuego con nafta pero piensa. “Lindo amigo elegiste…
_Vos estás teniendo demasiadas deferencias con Robertino.
Ya pasó la bronca y como cada vez que pelean por algo,  cuando la guerra termina se enciende el deseo. _ Nunca tantas como las que tengo con vos. ¿Vamos a casa, “amigo con  derechos”?
_ ¿Así qué “amigo con derechos”?...  Vamos, Pedro. Vamos a casa que te tengo que explicar un error de información…


A la mañana siguiente Pedro se muere por preguntarle a Robertino que pasó, pero sabe que ese no es el método. Tiene que lograr que hable solo.  Mientras estaban sumergidos en el mundo de la alta costura, entre montantes de color negro con forma de pirámides, cadenas de metal liso y botones para forrar, Pedro toma carrera y le entra al tema como con garlochas. _ Tino, te quiero pedir disculpas por lo de anoche, cuando yo pregunté qué pasaba entre ustedes, no quise insinuar nada…  Solo que me di cuenta que compartían un secreto y me puse un poco nervioso, pero  después Guillermo me explicó.
Robertino se puso blanco, la sangre se le resbaló  de las venas y el arco de orquídeas en relieve que tenía entre las manos comenzó a temblar. _ ¡No, Tino, quedate tranquilo! No me dio detalles de nada, Guillermo es un caballero, solo me dijo que era algo tuyo, algo que tenía que ver con vos, y que justo el destino quiso que el presenciara. También me dijo que es muy probable que vos te sientas algo cohibido por esa situación y por eso casi no le hables.
Robertino se lleva las manos al pecho, ahora simplemente muere por Guillermo, se acaba de dar cuenta que no solo es lindo sino que es un caballero, “es un amor” piensa en silencio. Pedro lo mira y le dice. _Robertino,  pusiste ojitos de enamorado y estamos hablando de Guillermo.
Robertino reacciona rápido. _ ¡Naaa! Esos ojitos de deben a otro pensamiento que se cruzó por mi mente. Y no me preguntes más que me da vergüenza.
Mientras revuelven purpurina, gibré y lentejuelas Pedro se queda pensando, en la fiesta estaban él, el Osi, los chicos Robertinos y los miembros del estudio, nadie más. Si, también estaba Fabián, pero estaba seguro que no está involucrado en eso que vió Guillermo porque la reacción hubiese sido otra. Entonces lo observa atentamente. _ ¿Robertino, yo soy tu amigo?
_Obvio Peter, que preguntás.
_¿Y no me vas a contar lo que pasó?_ Robertino se siente encerrado
_ Peter… ¡Por favor!_ le suplica. _No quiero hablar de eso.
_¡Ay Tino, pusiste ojitos de enamorado!  ¿Vos lo estás gorreando al Osi?
_¡Pero no, Peter! ¿Qué decís? Y no fueron ojitos de enamorado, en todo caso, enternecidos…
_Bueno, dale, enternecidos. ¿Y en quien pensabas? _ Robertino piensa. “Si te lo cuento Peter, adiós ojitos”_ ¿Vos estas pegando onda con algunos de tus chicos?
_No, Peter. No estoy teniendo onda con nadie.
_Bueno está bien, olvidate. No te lo pregunto por metido sino porque me importa lo que te pasa, Pero si vos no me querés contar algo que hasta Guillermo sabe…  Mejor me callo.
_Está bien, Peter. ¡Basta! No me tortures mas…  ¿Querés saber lo que pasó? Pasó que en la fiesta, me enloquecí con el clima de una fiesta de casamiento gay, me chupé un poco…  y lo recontra piropeé a Guillermo.
Pedro queda hecho una estalagmita clavada al piso. No puede creer lo que acaba de escuchar.       _ ¿Qué?
_ Si Peter, eso fue lo que pasó._  Antes que Pedro consiga reaccionar Robertino lo primerea con una explicación breve y rápida. _ Lo encontré en la puerta del baño y le dije que recién ese día me había dado cuenta de lo lindo que es y que ahora si entendía que estuvieras tan enamorado y que quisieras casarte con él. Pobre Guillermo, es un caballero, te la disfrazó un poco para no mandarme al frente a mí. Por favor, no te enojes Peter. Perdoname pantera, se que estuve mal…  pero fue solo eso, un piropo.
Pedro todavía no consigue reaccionar _ ¿Y Guillermo que hizo?
_Me mandó a comer algo. Me dijo: “Andá a comer algo que chupaste demasiado Robertino”.
Pedro no lo exterioriza de la bronca que tiene, pero por dentro siente como crece el amor por ese hombre, con que clase lo esquivó. Aunque, algo le sigue dando vueltas. _ ¿A ver? Contame Robertino, si fue solo un piropo como vos decís, ¿por qué estabas tan avergonzado?
_ ¡Ay muñeco! Lo traté de bestia, de viejo y de ogro, y después me pongo en pedo lo piropeo.
Pedro sigue pensando… _ ¿En que pensás Peter?
_En que los chicos, los borrachos y los locos dicen la verdad.
_Pero no Peter…
_Peter las pelotas. Si vos lo único que necesitabas era alcohol para piropear a mi marido en nuestra fiesta de bodas, me parece que yo no soy tu amigo
_Pedro… ¿Me lo decís en serio? _ ¿Vos nunca te chupaste un poco y se te fue la lengua? ¡Vamos Peter aflojá! Si hubiese tenido otro tenor no te lo hubiese contado.  _ Le lleva un par de minutos bastante largos, pero se relaja. Ya sabe como es Robertino, vive piropeando a todo el mundo. Además Robertino en la teoría es un calzón flojo, pero en la práctica es un cagón. El está con el Osi, le histeriquea a todo el mundo pero después nunca consuma con nadie, por lo tanto Pedro decide dar por terminado el tema con Robertino. Con Robertino, porque con Guillermo tenía mucho que arreglar.

Ese mediodía regresa al estudio hecho un manojo de bronca, le pegó de celos mal y ya sabe quién la va a ligar. Obviamente, Guillermo. No puede culparlo de nada pero está chinchudo, le jode que Guillermo sea un tipo que seduzca sin querer seducir.  Esta situación lo pone en alerta de las veces que eso debe pasar sin que él llegue a enterarse. De las insinuaciones, piropos y galgueadas que deben pasar a sus espaldas. Desde la charla con Robertino le han salido dientes en el estómago. Sabe que no se lo contó porque es un caballero, pero está con bronca y se la va a sacar peleando.
Entra al estudio como un ciclón, saluda de mala gana y se mete en el despacho. No cierra la puerta, un poquito más de fuerza y la hacía giratoria. El estruendo del portazo hace saltar a Guillermo que tenía la vista fija en un expediente. _ ¿Pedro te volviste loco? ¿Qué te pasa? _ Se pone de pie sobresaltado. Tenía puesto un conjunto marino, camisa blanca y corbata, estaba impecable.
Pedro lo mira de arriba abajo_ ¿Por qué te vestiste así?
_Porque tenía una audiencia Pedro, ¿o te olvidaste?
_ ¿Audiencia con quien?_ Se acerca y lo huele._ ¿Y ese perfume? Vos no tenías ese perfume esta mañana.
_¡Pedro que te pasa! Es el  mismo perfume que tengo en el vestidor desde que vivimos juntos. _
Claro que lo sabe, el perfume de Guillermo nunca sale del vestidor, pero está tan enojado que no se escucha ni a sí mismo. Lo mira con el seño fruncido.
Guillermo lo estudia y de pronto cae en la cuenta. Esa mañana iba a encontrarse con Robertino en la mercería y está que se lo lleva el viento. “El pelotudo le contó”.
Intenta acercase a él pero Pedro retrocede. _ Pedro, ¿podemos hablar civilizadamente?
_¿Hablar? ¿Dijiste hablar?
_Bueno Pedro basta… Me voy a terminar enojando. Si tenés algo que decir, decilo de una vez.
_¡El señor se está enojando! ¿Y qué me importa que te enojes? _ Está rojo de furia.
Guillermo deja que una pausa marque la diferencia. Espera unos minutos mientras lo mira con tanto amor que Pedro siente que la causa se le va a caer, entonces desvía la vista,  lo priva de sus ojos porque no quiere perdonarlo. Aunque sepa que no hay nada que perdonar, quiere pelear.
Guillermo está exactamente del otro lado de la vereda, no quiere pelear.  Se acerca nuevamente intentando apaciguar los ánimos. _ Pedro…  _ Lo busca con esa mirada que derrite lo que se cruza a su paso. _ Pedro, hablemos. _ Lo roza y Pedro se despega de su contacto.  Guillermo se sonríe.  Sabe cómo va a terminar ese momento y   comienza a disfrutarlo.  _Pedro, ¿Qué hablaste con Robertino?
_Decime vos que hablé con Robertino
Lo busca enternecido por ese ataque de celos. Lo roza apenas… Le habla como se le habla a un niño en una noche de tormenta, intenta apaciguarlo  transmitiéndole en su voz la paz. _Pedro,  ¿qué te contó Robertino?
_Ya te dije. Decimelo vos.
Guillermo suspira y haciéndose cruces le explica._ Robertino se chupó un poco y cuando nos cruzamos en la puerta del baño me dijo que era más lindo de lo que pudo ver y que comprendía que quisieras casarte conmigo.
Pedro lo mira. No es demasiado, pero al menos lo mira. _ ¿Y que más te dijo?
_No me dijo nada más mi amor. _ Y ruega internamente que Robertino haya sabido cerrar la boca a tiempo.
Pedro empieza a ceder. Lo que dice Guillermo es lo mismo que le dijo Robertino.
_Pedro… ¿Vas a tener celos de Robertino?
_No, de Tino no, pero no dejo de preguntarme cuantas veces ha pasado algo así sin que yo me haya enterado.
_Pedro, de que hablás…
_¿Cuantos piropos te dicen a mis espaldas? ¿Cuántos piropos más recibe Guillermo Graziani, mi esposo, sin que yo me entere?  En tribunales, en el estudio, de otros abogados con los que trabajas a veces, de Matías por ejemplo..
_¡Ay ya estas desviando el tema pero bien para  la mierda! ¿Qué tiene que ver Matías en esto?
_¿Que tiene  que ver? ¡Que se muere por vos! Que te daría hasta que amanezca si pudiera.
_Pedro basta, no me interesa Matías. Nunca me interesó.
_Contame Graziani ¿Cuántos lances se te tiran por ahí sin que yo sepa? Contame cuantos hombres andan hambrientos detrás de mi marido.
Guillermo usa una de esas inflexiones de su mirada que nunca falla mientras le impone su cuerpo  como único argumento.  _ ¿Te escuchaste? ¿Te escuchaste, Pedro? Tu marido…  Dijiste “tu marido.” Pedro, cortala. Me casé con vos porque sos lo que más quiero en esta vida. Pedro sabes, no me hagas hablar…
_¡Si, hablá! Hoy necesito que hables.
_Pedro, terminala.  No voy a hace una escena de Shakespiare para que se te pase el berrinche. No voy a trepar por el balcón si es eso lo que estás esperando. Si tu amiguito se chupó y me dijo que le parezco lindo… _ Se hamaca sobre sus pies..  Lo provoca con ese gesto ganador. _ No soy culpable de nada.
No hizo más que aumentar la furia.  Pedro se aleja de él y lo mira con rencor. _ ¿Sabes qué? ¡Andate a la reputa madre que te re mil parió! _ Se va. Guillermo intenta anticiparse pero  es tan grande el enojo que siente que lo supera en velocidad y abre la puerta del despacho antes que pueda impedírselo. Se va dando un portazo que hace saltar de las sillas a todos los que estaban trabajando en el estudio.
Guillermo siente que la mandíbula le tiembla. Esa última canchereada que se mandó le va a costar carísima si no se disculpa rápido. Va a tener que ser ahora o dentro de mucho tiempo. Sale del  despacho y ve la cara de Gaby que se muere por preguntar pero se va a comer las uñas antes de hacerlo. Sale a la calle y lo alcanza justo antes que suba al auto. _Pedro, pará no te vayas.
Se deja alcanzar, sabe que está haciendo quilombo por algo que no es responsabilidad de Guillermo, sabe que no puede culparlo por haber provocado esa debilidad en Robertino ni por haberlo callado, se ha comportado como un hombre, pero está muerto de celos y no puede pensar con mucha claridad. Necesitaba que lo contuviera no que lo camorreara.
_Perdoname. _ Cuando siente su mano deteniéndolo algo en él pierde fuerza y se derrumba. Da gracias al cielo que haya ido a buscarlo. Irse así, hubiese sido un infierno. Ruega internamente que Guillermo siga ese juego, lo necesita. Aunque no tenga razón quiere que lo convenza, que lo acaricie, que lo bese y que lo haga olvidar..  Pero por algo la vida los unió desde que se conocieron. Guillermo adivina esas necesidades y decide entregarse a ellas. Verlo muerto de celos en un regalo, una maravilla que no piensa desperdiciar un minuto más. _¿Te vas a ir sin mi? _ Lo mira de esa manera tan Graziani _ ¿Y quién te va a abrazar? ¿Quién te va a besar hasta hacerte pasar este enojo, hasta que te olvides de esto? _ Si, era eso lo que quería escuchar. Pero quiere que siga y le responde con una levantadita de hombro. _ ¿Sabés que creo Pedro? Que estás haciendo todo esto para poder reconciliarte conmigo.
_Si pensás eso estás loco.
Cierra los ojos, se olvida de donde están y lo besa. Lo besa despacio,  va cauterizando ese enojo con sus besos en plena calle y a la luz del  día. _ Que estoy loco, es un hecho. Estoy loco por vos mi amor.
Ya está, al menos por ahora ha sido suficiente.  Pedro siente que se desarma entre esos brazos que lo encierran. Recuerda las ganas que tuvo de matarlo cuando sintió que otro hombre podía poner los ojos sobre él.  Se deja seducir en plena calle y lo abraza, abdica en esos brazos y planta una bandera de tregua. Está enamorado.
Guillermo lo besa suave, despacio. Lo acaricia lento invitándolo a volar. _¿Ya pasó mi amor?_
 Se divierte, algo de todo ese enojo se ha ido, pero ni va cederlo todo en ese instante ni se va resistir a lo que Guillermo le provoca..  Espera, piensa y finalmente responde. _No, todavía no pasó, pero si seguís besándome así a lo mejor para mañana me pueda olvidar.
_Entonces vamos a casa. Te prometo tanto amor que para mañana no te vas a acordar ni de tu nombre. Lo único que te va a salir, va a ser el mío.
Se olvidan de todo, del mundo que los rodea, de Robertino, del estudio, de los socios y asociados, y mientras se besan en el medio de la calle, no pueden oír las salvas de aplausos que brotan en el estudio mientras Cuca, Solange, Laura, Gaby y Beto los observan detrás de los cristales.

CONTINUARÁ


26 comentarios:

  1. Hay mi amor...esto es brillante.....yo me pongo mal con la hermosa de Mary y ella sabe que la amo y que las dos o las tres sufrimos del mismo mal........Que hermosos que son....esos celos ,mi Dios me hacen desvariar......mis ratones se han escapado por la ventana felices....con esto ya me doy por bien pagada....""_Entonces vamos a casa. Te prometo tanto amor que para mañana no te vas a acordar ni de tu nombre. Lo único que te va a salir, va a ser el mío""....Ese Robertino es un dulce de leche.....y Pedro con sus celos me puede.....y el amor de Guiie me derrite......Esto es como mirar al cielo y ver un angelito....te devuelve la vida......te devuelve el alma aún con los agujeros y el corazón estropeadito pero están en su lugar......Gracias......aaahhhhh mi vida que poco falta......estoy en el aire....flotando.......te amo...y amo a esa maléfica Mary....jajajajajajaajaj me dijo que para el próximo pone Prohibido para Mirta.......asi que imaginate el que viene.......beso y abrazo chavista....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Viste Mirta yo te dije que hoy se venía algo que te iba a animar en dos minutos! Sandra levanta los vidrios rotos del suelo y se manda un florero de Limoges, así que no te podés quejar!

      Eliminar
    2. Gracias mis niñas por estas palabras tan lindas.. Mirta para mi es todo un placer arrancarles unas sonrisa.. Y vos Maru, no te abuses de mi vocación de servicio, me estoy convirtiendo en la Brigada se Stewart, vos el domingo dejas un desastre y el lunes llego yo a limpiar la casa! jajajaja... Naaaa mentirita! Las amo!

      Eliminar
  2. Mmmmmmm, derretida! Soy re-melosa! Me encanta esto! Gracias Sandra Podría leer horas y horas sobre "estos dos :)" amándose. Súper linda y divertida. Prontito continuación ;) Besos Romina

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Viste lo que son Romi? Te juro que los amo.. Me hacer reír y volar.. ¡Besos y gracias por estar acá!

      Eliminar
  3. Al fin amor por todas partes!!!! Son tan pero tan lindos los dos que estoy en un estado de beatitud total!!! Me encanto !!!!! es justo lo que necesitaba !!!! Gracias por este capitulo de la merceria!!!!! Se extrañaba....besos a la escritora...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pude resistir la tentación de salir a regalar sonrisas como regalo de fin de año, ojalá lo haya logrado.. ¡Besos y gracias!

      Eliminar
  4. Hermoso Sandris!!!!! Como te quiero, amo esta mercería y estos dos me matan de amor, Pedro celoso adorable!!!! Y Guillermo un eterno seductor!!! #ame!!!�� marian

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Marian! El Negro hace estragos con solo respirar.. jajaja Sabes cuanto te quiero.. ¡Besos y gracias! Ya falta poquito.. y nos vemos!

      Eliminar
  5. Bueno Sandra, una vez más me has dejado con la boca abierta, esto fue absolutamente maravilloso, creo que te dije que me animé a mandarte el fic porque leí La mercería y me encantó, sigo enloquecida con esta historia, con la forma en que describís a estos personajes recontra adorables, y ahora con el agregado de que Robertino dejó de parecerme antipático y hasta lo veo lindo, jajajaja!!! Lo único reprochable es que debería tener mayor extensión, después de tanto esperar y esperar quisiera por lo menos 30 pgs. de Word (mínimamente!). Un beso enorme y gracias por regalarnos este ratito de magia y felicidad!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. (y entre nosotras, yo también le daría hasta que amanezca), jajajaja Dios mío tus Grazianis son un elixir para mí!!!

      Eliminar
    2. Seeeeee...... yo también.....hasta que amanezca !!!!! Ooopppsss.... ;) Besos Romina

      Eliminar
    3. Niña nada más que hasta que amanezca?????????? mmmmmm un poquito más no??????? jajajajaj

      Eliminar
    4. Me sumo a la jornada de sexo continuo, hasta mañana hasta pasado y contra el ropero hasta llegar a Narnia.. ¡Gracias Mary! Si recuerdo que me dijiste eso.. que fue La Mercaría quien te trajo a este espacio. ¿Pero treinta paginas de word no es too much??? Jajaja.. Las adoro chicas!

      Eliminar
    5. Siiiiiiiiiii hasta Narnia que me encanta, me lo raptaría y lo llevaría a ese mundo paralelo, ni Aslan lo podría salvar! Y no, Sandri, nada es mucho, cuando se trata de lo que escribís todo tiene gusto a poco. Vas a tener que clonarte porque quiero Guillermina Pedris en cantidades industriales!!!

      Eliminar
  6. Me encanta Merceria Sandri!! . El amor de estos dos hombres es bellisimo!! Gracias!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Graciass Adriana! Es un inmenso placer escribir esta fic.. Besos mujer!

      Eliminar
  7. Qué delicia!! Qué delicia es esta historia!!! Amo el humor + la ternura que tiene!! Y Tino... Bueno, me declaro fanática de este personaje. Estos Guille y Pedro tienen un no se qué que me los hace sentir muy especiales, me hacen sentir como que esutviera en casa.
    PS: El de la foto viene a ser Tino? Se parece a Iván De Pineda, jaja =P
    Besoooo tocaya!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola tocaya! ¿Viste lo que es Tino? Para comérselo... Lo amo! En cuanto a Guillermo y Pedro, si.. tienen un toque relajado que se lee sabiendo que nada malo puede pasar y eso relaja tanto despues de lo que sufrimos! m Con La Mercería me siento como en pijama.. jaja! Asi de cómoda! Y la foto.. No es Iván de Pineda pero es alguien conocido.. jeje.. Besos Tocaya!

      Eliminar
  8. ABSOLUTAMENTE DERRETIDA DE AMOR, DEL MAS PURO AMOR.
    ESTA MERCERÍA ES ADORABLE QUE MAS DECIR, DIÁLOGOS COMO SUELO DECIR, PARA ALQUILAR BALCONES, PERSONAJES EXCELENTEMENTE, IMPECABLEMENTE CARACTERIZADOS. UN LUJO ESTA FIC. LA EXTRAÑABA.
    ESOS CELOS ETERNOS DE CIELITO Y ESE GUILLE DESARMADO DE AMOR DESPLEGANDO SEDUCCIÓN, SENSUALIDAD DESPIADADA, LE DAN ESE TOQUE JUSTO, ÚNICO A LA HISTORIA. ROBERTINO EL COMPLEMENTO PERFECTO.

    LOS AMO IRREMEDIABLEMENTE.PEDRO-GUILLE, GUILLE PEDRO,OBVIO.

    TE DESEO UN INMEJORABLE 2015. CUIDADO, ASESINO SERIAL CERCA.
    GRACIAS POR TANTO. MONICA DE LANUS.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡AY CORAZÓN! POR FIN UNA FIC MIA QUE TE CABE TANTO! NUNCA DEJO DE SENTIR CULPA CUANDO ESCRIBO TEATRO Y PIENSO EN VOS, PERO YA RESCATÉ LA MERCERÍA Y TE PROMETO MUCHO CAPITULOS QUE TE HAGAN SONREIR.. ABRAZO INMENSO Y UN EXCELENTE 2015 PARA VOS MUJER!!!

      Eliminar
  9. Sandris, derretida a tus pies. Amo la Mercería y ese humor genial que tenes. Espero que hayas empezado este 2015 de diez. Nos vemos prontito. Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡GRACIAS CONNIE! TENÍA UN POCO ABANDONADA LA MERCERÍA PERO YA LA RESCATÉ Y VOY A DEDICARLE MAS TIEMPO Y MAS CAPITULOS PORQUE EL HUMOR FUE LO QUE ME SALVÓ CON FARSANTES.. ABRAZO INMENSO MUJER! NOS VEMOS!

      Eliminar
  10. Tarde pero llegué. Pobre Tino, me mata de amor, siempre maltratado, ahora por los dos. Y eso de los ojos clavados para que no los mueva me mató. Los celos cruzados divinos, preciosa la mercería. Beso.

    ResponderEliminar
  11. ¡GRACIAS EVE! SE QUE TE GUSTA LA MERCERÍA Y A MI ME ENCANTA ESCRIBIRLA.. COMO LE DIJE A LAS CHICAS, EN ESTE 2015 PROMETO MAS CAPITULOS DE ESTA BELLA LOCURA.. ¡TE QUIERO EVE! ABRAZOTE!!!

    ResponderEliminar
  12. BARRILETE COSMICO DE QUE PLANETA TE SACARON FLACA NO SE PUEDE ESCRIBIR ASI NONONONONONONONNONONONONONONONONONONONO ,NO ES JUSTO VOS TANTO Y OTRAS TAN POCO ASI NO DIRIA MIRTA ASI NO JAJAJAJAJA...GENIO TINO ADORE FERVIENTEMENTE ME ENCANTA LA FINA IRONIA Q MANEJA Y QUE SE CALIENTE CON GUILLE UN MAESTRO..Y A VOS NO TE DIGO MAS NADA SE ME ACABARON LOS ELOGIOS DE VERDAD NO SE QUE CARAJO DECIRTE PARA HACERTE JUSTICIA ASI QUE ME LLAMO A SILENCIO SRTA G PEDRIS ...

    ResponderEliminar