
Guillermo es testigo directo de como Pedro se desvanece en
sus brazos, los recuerdos de ese día trágico en que se accidentó en la escalera
vuelven haciéndolo tambalear, verlo sin reacción lo desespera a pesar de saber
que su condición es producto del sedante aplicado por Tomiozzo. Acaricia su
rostro y besa esos labios gruesos como forma de despedida, no solamente para
Pedro resulta difícil separarse Guillermo siente que una parte de su vida está
siendo desgarrada y el dolor es tan profundo y agudo que quisiera gritar pero
debe mantener la cordura. Tomiozzo lo observa y respeta ese momento, le da unos
minutos para que pueda calmarse antes de emitir palabra
- Pedro.... amorcito te prometo que voy a volver por vos y si
se me complica... vos vas a venir a mí -
- Guillermo..... él va a estar bien pero si seguís acá, vos
no lo vas a estar -
Tomiozzo intenta ser precavido al hablar, no necesita que
Graziani explote en un arranque de furia, Guillermo lo mira y asiente sin ser
capaz de reprocharle nada. Acomoda en el suelo a Pedro y busca el precinto y
las vendas, luego se dirige al sótano para dejar todo en la cama. Sube y mira a
Pedro una vez más, luego se dirige a Tomiozzo
- Ayudame a llevarlo al sótano.... hubiese sido más fácil
hacer todo ahí, pero temía que no quisiera bajar voluntariamente - la tristeza
que destila su voz logra estremecer a Tomiozzo
- Tranquilo Guillermo, todo va a estar bien... dale que te
ayudo -
Entre los dos levantan con mucho trabajo a Pedro, y van
escaleras abajo intentando no dejarlo caer. Una vez en la habitación, lo
acomodan en la cama y Guillermo se encarga de quitarle los zapatos y de arrugar
la camisa y el pantalón, rompe la ropa en algunas partes para que parezca real
que estuvo cautivo. Luego lo venda y con cuidado le coloca sus brazos detrás de
la espalda para ajustar el precinto, aún se notan las marcas en sus muñecas, no
quiere lastimarlo pero es necesario dejarlo así, cualquier indicio que delate
que no fue maltratado dará a entender a los investigadores que estuvo
involucrado en el asalto. Es el momento de la despedida, ¿cuánto tiempo pasará
antes de volver a ver a su chiquitín lindo? ¿Podrá resistir el amor a todos los
embates de la vida? ¿Qué pasa si lo olvida y cuando finalmente estén frente a
frente sólo siente rencor hacia él?
- Guillermo, ¿ya tenés el pasaje? - Tomiozzo lo saca de sus
cavilaciones
- No, en cuanto llegue al buquebus lo compro -
- Es mejor que terminemos de limpiar todo y te vas, eso sí,
salí vos primero -
Limpia de huellas cualquier mueble que pudiera haber tocado, en
una bolsa mete la ropa que aún permanece guardada y se la entrega a Tomiozzo,
luego sube y continúan con la habitación, el comedor y el baño, en un tacho
fuera de la casa quema todo el expediente que contiene el historial de Pedro
pero de entre las fotos rescata una que le servirá de recuerdo de todo lo
vivido, quizá más adelante pueda entregársela a Pedro y en ese momento se
promete a él mismo que lo hará, varios documentos que quedaron en la casa
también se vuelven cenizas al caer en el fuego. Toma un bolso con ropa y otro
bolso con su parte del atraco, saca dos fajos de billetes y luego se dirige a
Tomiozzo
- Tomá - le extiende la mano ofreciéndole el dinero - esto es
para tu familia -
Tomiozzo lo observa sorprendido - No hace falta Guillermo, estamos
bien, realmente no es necesario -
- ¡No seas orgulloso hombre! - insistente - además no solo es
para Fabián sino también para tu hijo -
Tomiozzo toma el dinero no muy convencido - Debería decirle a
Fabián quien sos, él sabe muy bien que no soy su padre -
- ¡Ni se te ocurra! Prefiero mil veces que siga creyendo que
su padre lo abandonó a que se lleve la desilusión de su vida al enterarse de la verdad..... No
tengo nada que reprocharte, has sido un padre ejemplar para él..... Nunca pensé
que se entusiasmara tanto con estudiar medicina, ahí tenés, sigue tus
pasos..... ¿Qué podría ofrecerle yo? Nada, absolutamente nada -
- No Guillermo, no es así, Fabián es un buen pibe pero fijate
lo que pasó con mi hijo, no tuvo mejor idea que ir a asaltar la despensa del
barrio...... si no hubiese sido por vos hoy estaría muerto - Tomiozzo gira la
cabeza de un lado a otro recriminándose a sí mismo al recordar ese momento de
la visita en prisión
- Basta, deja de pensar en eso, la vida nos puso uno frente
al otro y gracias a eso pude conocer a mi hijo y saber que Silvina está bien,
que tiene a su lado un hombre que la quiere y respeta -
Se abrazan en señal de despedida, pero antes Guillermo
regresa al sótano para decirle adiós a Pedro. Su corazón late fuertemente,
verlo atado sin posibilidad de defenderse lo llena de odio a sí mismo, nunca
dejará de reprocharse haber llevado la situación del banco hasta ese extremo
pero si quiere salvarlo debe dejarlo ir por más doloroso que eso sea. Tomiozzo
lo observa desde la puerta, nota con la devoción que acaricia el rostro de
Pedro y se sorprende de la calidez que emite su mirada, Guillermo nunca fue así,
sus ojos siempre se mostraron distantes con toda persona y carentes de
emoción, fríos y calculadores pero
cambiantes, sensibles y compasivos con Fabián y ahora con Pedro.
- Lo querés ¿no? - le lanza sin pensar, porque en realidad
pensaba en voz alta
- ¿Está mal? - sin dejar de mirar a Pedro
- No, si lo querés nunca está mal -
Guillermo se pone en pie y se dirige a la puerta - ¿Vas a
estar ahí cuando despierte? - Tomiozzo asiente - ¡Cuidalo! No permitas que
pague por mis culpas - y sube corriendo los escalones para luego tomar los
bolsos y salir de la casa sin mirar atrás.
Tomiozzo queda solo con Pedro, chequea el reloj siguiendo el tiempo
que ha transcurrido desde el momento de inyectarle el sedante, toma el bolso
con ropa y su maletín para salir de la casa. Mientras se dirige a su auto para
guardar todo en el baúl no puede dejar de recordar el preciso momento en que se
conocieron con Guillermo, cuando se enteró que Fabián era su hijo, en ese
entonces solo tenía 10 años y casi su vida acaba por el motín en la cárcel.
Nunca podrá olvidar el rostro de Silvina al reencontrarse con Guillermo, fue
una mezcla de incredulidad y miedo, Fabián se abrazaba a ella temblando como
una hoja y la mirada de Guillermo iba de Silvina a Fabián para finalmente
posarse en él. Descubrir que quien fue
su mujer ahora compartía su vida con el hombre cuyo hijo se encontraba bajo su
amparo, fue algo más que sorpresivo para Guillermo pero lo fue más aún cuando
comprendió que ese niño cuyo rostro permanecía oculto era su propio hijo. En
los días sucesivos un pacto entre ellos nació, Guillermo Graziani cuidaría del
hijo que cumplía pena en prisión y él debería cuidar a Fabián y ser el padre
que necesitaba, con los años ambos cumplieron su palabra y producto de esa
complicidad se fomentó un amistad que perdura hasta el día de hoy. Nunca creyó
que llegaría el día de devolverle el favor, pero se nota que algo cambió en
Guillermo y todo debido a ese muchacho, la conducta de ambos delataba un
profundo sentimiento de uno hacia el otro y podría traducirse claramente en
amor. Se aleja lo suficiente de la casa, divisa un telecentro y pide una cabina
para hablar lo más alejada de la mirada del público, descuelga el auricular y
coloca un distorsionador de la voz que le facilitara Guillermo para poder
realizar la llamada anónima a la policía. Les informa la dirección en breves
segundos, les describe una situación ficticia de huida de un grupo de gente y
luego corta la comunicación, probablemente en cuestión de un par de horas
pondrán en marcha un operativo para el rescate, abandona el lugar y se dirige
directamente al hospital aguardando el ingreso de Pedro.
Guillermo corre alcanzando un colectivo de línea, no quiere
ser visto por nadie ni reconocido por ningún taxista o remisero es mejor
mezclarse entre la gente y pasar desapercibido, antes de llegar a destino viaja
en varios micros hasta que finalmente arriba a la terminal fluvial de Puerto
Madero y se dirige a la oficina para comprar el pasaje que lo llevará a Colonia
en Uruguay, espera impaciente la salida y flashes de todo lo vivido con Pedro
irrumpen sin permiso en sus pensamientos provocándole un intenso dolor en el
pecho, ya no está tan seguro de la decisión tomada pero no hay vuelta atrás,
solo espera que Pedro pueda perdonarlo y que esos ojos grandes no lo miren con
desprecio al llegar el momento del reencuentro. Pero ¿seguirán siendo las
mismas personas? ¿Podrán mirarse de la misma forma, sin reproches, sin
recriminaciones? ¿Será posible para ambos olvidar el pasado y emprender una
nueva vida sin que las culpas vuelvan para atormentarlos? Son demasiados
interrogantes girando en su cabeza pero no puede darle respuesta a ninguno,
toda suposición solo logra amargarlo. Llega la hora del embarque, y el buque
zarpa, los ojos de Guillermo se despiden de la costa añorando por primera vez a
ese hombre que le robó el corazón.
La policía llega a la casa donde se encuentra Pedro luego de
desplegar un gran operativo, varias unidades impiden el paso a peatones y
curiosos a varias cuadras, han establecido un perímetro dentro del cual actuar
y se movilizan sigilosamente hasta la puerta, la derriban y varios agentes
armados ingresan revisando las instalaciones, al bajar al sótano se encuentran
con Pedro aún inconsciente. Varios paramédicos ingresan presurosos para atender
al secuestrado, luego de revisarlo y chequear sus signos vitales lo ubican en
una camilla para trasladarlo a la ambulancia y de allí al hospital. Tomiozzo
sigue atento las noticias, todos los canales han interrumpido sus emisiones
para informar de la aparición del gerente del banco secuestrado hace ya dos
semanas, la foto de Pedro ilustra las pantallas mientras de fondo van captando
todo el movimiento policial, se prepara para recibirlo pidiéndole al personal
que acondicionen un habitación lejos del alboroto de los medios. Puede escuchar
la sirena de la ambulancia acercarse, en cuestión de segundos ingresan al
hospital y él toma el mando guiando a los paramédicos hacia al ala más segura,
lo cambian hacia la cama y se ocupan de atenderlo, comienzan los análisis y
estudios, sabe bien que en cuestión de unas horas despertará. La policía
irrumpe en la habitación buscando respuestas del estado del paciente y lo
atiende explicándoles la situación, sólo espera poder contar con el tiempo
suficiente para que Pedro se recupere y recuerde todo lo que debe decir. Las
horas transcurren y lentamente Pedro va recobrando la consciencia, Tomiozzo le
pide a la enfermera algunos instrumentos para quedar solo con su paciente
- Pedro..... ¿me escuchás?.... soy Tomiozzo, tranquilo, vas a
estar bien - una luz enceguece a Pedro cuando Tomiozzo la acerca para ver la
reacción de sus pupilas
- ¿Dónde..... dónde estoy? - hace un gran esfuerzo por abrir
sus ojos
- Estás en el hospital, fuiste rescatado... La policía espera
fuera para interrogarte, voy a frenarlos todo lo que pueda pero en cuanto sepan
que despertaste van a insistir -
- ¿Dónde está Guillermo? - al fin puede enfocar el rostro de
Tomiozzo
- Ya se fue Pedro, ahora tenés que pensar en recuperarte y en
recordar toda la historia que armaron - le toma el pulso - van a ser días
difíciles pero siempre podés contar conmigo -
Pedro observa a Tomiozzo, el miedo invade su cuerpo pero en
su mente sólo un recuerdo permanece.... Guillermo, esa despedida tan cruel,
siente como si le hubiesen desgarrado el pecho como si en el lugar donde solía
encontrarse su corazón solo existiera un vacío que crece con el correr de los
minutos. Una profunda tristeza se dibuja en su mirada, necesita saber qué rumbo
tomó
- ¿Adónde se fue? -
- No lo sé Pedro, y aunque lo supiera no podría decírtelo sin
poner en riesgo tu libertad, olvidate de Guillermo es el momento de que pienses
en vos..... tenés que hacerles creer a la policía e investigadores que no
tuviste nada que ver con el asalto al banco, si empezás a dudar ahora todo lo
que planificaron con él se va a truncar -
Pedro intenta comprender las palabras de Tomiozzo, lo mira tristemente
y asiente, pero interiormente es una convulsión de ansiedad y emociones que
chocan entre sí intentando descolocarlo, si pudiera saldría corriendo del
hospital sin mirar atrás... pero eso implicaría no saber de Guillermo y la
única conexión con él es Tomiozzo.
- ¿Cómo te sentís? - le consulta Tomiozzo chequeando sus
pulsaciones y verificando el monitor que controla a su corazón
- Físicamente bien -
- Pedro... tenés que calmarte, me temo que puedas convertirte
en una bomba de tiempo si no lográs dominarte -
- Voy a estar bien - intentando convencer a Tomiozzo, sonríe
- Descansá, voy a salir a dar el parte médico a los policías
pero cuando sepan que despertaste... van a ingresar a interrogarte -
- Estoy preparado - mordiendo su labio inferior
Tomiozzo lo ve dudar pero no hay nada que pueda hacer para
ayudarlo, todo lo que pueda sobrevenir a partir de ese momento depende pura y
exclusivamente de Pedro, solo espera que no ceda. Al salir de la habitación, el
jefe de la policía se interpone buscando respuestas
- Doctor, soy el comisario José Miller, quisiera saber cómo
se encuentra el Sr. Beggio, ¿será posible interrogarlo? -
- Comisario, el Sr. Beggio acaba de despertar, aún se
encuentra bajo los efectos de la droga que le aplicaron y no sería prudente apabullarlo
con preguntas. Aún no tengo el resultado del laboratorio para establecer qué
tipo de droga le aplicaron por lo tanto no sé cómo contrarrestar los efectos de
la misma pero si me otorga un par de horas para darle tiempo al paciente de
recuperarse y de quitarle de su sistema los restos residuales entonces podré
darle acceso.... por ahora no -
- Entiendo, entonces dejaré una guardia para que me informen
cuando pueda ingresar, yo debo regresar al lugar donde fue encontrado su
paciente para continuar con las pericias -
- Les avisaré a ellos... con permiso - Tomiozzo se retira, al
menos cuenta con un par de horas para permitirle a Pedro recuperarse, se dirige
al laboratorio para conseguir los resultados y regresa rápidamente a la
habitación
Pedro al quedar solo siente la misma desprotección que lo
embargó cuando Guillermo lo metió en el baúl del auto al llevárselo del banco,
la misma desazón, un frío interno lo recorre, hasta le cuesta distinguir si
todo lo vivido fue real o tan solo lo imaginó. En ese momento ingresa Tomiozzo
- Pedro, la policía está impaciente pero conseguí un par de
horas más.... necesito que te enfoques y repases conmigo todo lo que vas a
declarar -
El tiempo transcurre, Pedro va recuperándose y todo va a
aclarándose en su mente, las palabras comienzan a fluir tal cual como Guillermo
se las enseñó. Va ganando confianza, debe poder hacerlo no solo por él sino
también por Guillermo, una luz de esperanza va a aflorando. Alguien toca a la
puerta y Tomiozzo se acerca para abrir, en el umbral aparece la figura de un
policía.
- Comisario, pase por favor - le indica el médico
- Sr. Beggio, soy el comisario José Miller, disculpe la
intromisión pero necesitamos hacerle unas preguntas -
- Entiendo, estoy a su disposición - intenta mentirle lo
mejor posible
- Antes que nada, ¿cómo está? -
Pedro se sorprende de la pregunta - Bien... gracias por
preguntar -
- Lamento que haya tenido que vivir una experiencia
semejante, pero me alegra saber que está bien. Ahora necesitaría que me relate
lo más detallado posible todo lo que sucedió en el banco desde el momento del
atraco hasta su posterior secuestro -
- Era mediodía, el camión de caudales estaba acercándose para
retirar la recaudación, la rutina de todos los días. Revisamos el protocolo, y
fui a buscar las llaves de la bóveda a mi oficina luego me dirigí al ascensor y cuando las puertas abrieron un
hombre enmascarado salió y me golpeó en la sien. Desperté luego de que me vació
una jarra de agua encima y luego me arrastró hasta el ascensor para llegar al
hall central. Una vez allí me di cuenta que la situación era caótica, había dos
personas más con máscaras y fuertemente armadas. Me llevaron hacia la bóveda y
allí tuvieron acceso a todo, uno de ellos había quedado arriba vigilando a la
gente, alertó a su jefe (así lo llamó), de que una persona mayor se había
descompensado y quise prestar ayuda.... accedió no sin antes amenazarme de que
cualquier paso en falso iba a comenzar a matar rehenes. Ayudé a la señora a
recuperarse pero en ese instante mi secretaria aprovechando la distracción,
activó la alarma silenciosa de uno de los escritorios, no sé bien como supo al
que llamaban jefe que algo así había sucedido y su reacción fue muy violenta,
empuñó el arma y se dirigió directamente a ella gritándole con la clara intención
de dispararle, fue allí que reaccioné y corrí hasta colocarme delante de mi
secretaria, creo que eso lo enfureció aún más porque me tomó del cuello y me
obligaron a salir del banco con ellos. Subimos al camión de caudales y dentro
me ataron y vendaron los ojos y la boca, luego cambiaron de transporte porque
me metieron dentro del baúl de un auto - culmina su relato
- Que extraño - el rostro del comisario no muestra expresión
pero se nota que está analizando cada palabra - según me describe, tres personas
cometieron el asalto al banco, pero al salir todas incluido usted mismo,
ingresaron al camión de caudales, entonces ¿quien manejaba? -
Pedro trata de mantener la calma, sabe bien que el comisario
está probándolo - no lo sé, de lo único que puedo estar seguro es de que me
amordazaron, vendaron, ataron -
- Disculpe, es solo una observación. Luego que sucedió -
- Me condujeron dentro de una casa, bajé una escalera y me
dejaron dentro una habitación -
- En algún momento ¿hablaron con usted? ¿Le explicaron el
motivo de su secuestro? -
- Uno de ellos me dijo que por hacerme el vivo y querer jugar
el papel del héroe iba a pagar muy caro -
- ¿Pudo verles el rostro? -
- No, nunca se quitaron las máscaras, al principio venían dos
hombres a molestarle, a amenazarme y golpearme pero luego venía una mujer a
dejarme un plato de comida -
- ¿Ella habló con usted? -
- Sí, solía decirme que no me preocupara que todo iba a salir
bien, que pronto me liberarían pero en un descuido de ella intenté escapar y
todo empeoró -
- ¿Qué sucedió? -
- Uno de ellos me descubrió y me empujó por la escalera,
golpee mi cabeza y eso fue lo último que recuerdo -
- Usted estuvo desaparecido dos semanas, según puedo observar
su estado general no es deplorable, no está deshidratado ni maltrecho, alguien
lo cuidó evidentemente... -
- La mujer se ocupó de mí, según me dijo estuve inconsciente
varios días, los hombres no volvieron.... solo ella - y comienza a recordar a
Guillermo y los cuidados que le brindó
- Entonces siempre fueron tres personas.... Sr. Beggio le
agradezco su tiempo, lo dejo descansar pero en cuanto le den el alta deberá
concurrir a la comisaría para declarar y en su caso ampliar dicha declaración,
vamos a tomar sus huellas para descartarlas de la investigación y de las pericias
dactilares - le estrecha la mano y se retira
Pedro respira aliviado, sabe bien que recién comienza pero
este primer encuentro no fue tan malo, igualmente la policía lo presionará
cuando no consigan pistas del atraco y es allí cuando deberá tener mayor templanza
y fuerza. Inevitablemente Guillermo aparece en su mente y no puede dejar de
preguntarse dónde estará.
Guillermo observa el paisaje desde la habitación del hotel en
donde se hospeda, al tocar tierra en Colonia inmediatamente se buscó un refugio
para poder seguir su plan. Al mirar el reloj se da cuenta de que Pedro deber
haber sido rescatado y probablemente la policía esté impaciente por
interrogarlo, solo espera que pueda enfrentarlos con entereza, si pudo con
él.... podrá con cualquiera. A su mente regresan los momentos de las peleas,
cuando lo increpó el primer día del secuestro, cuando se interpuso entre él y
su secretaria, cuando se le abalanzó golpeándolo, el momento en que intentó
escapar, sonríe porque su chiquitín lindo demostró tener gran ímpetu y
carácter.... podrá, claro que lo hará. El celular suena, compró uno descartable
y envió un mensaje informando de su localización, observa la pantalla y sonríe
- ¡Marcos, amigo querido! - con gran emoción
- ¡Guillermo! ¡Como estás querido! Nos tuviste en vilo a
todos, pensamos que te habían agarrado -
- No, pero casi, ¿ustedes están bien? -
- Sí, no sabes lo que es este lugar, una maravilla.... Beto y
Gaby están acá -
- Pero que buena noticia, cuanto me alegro.... -
- Y vos, ¿qué vas a hacer? -
- Me voy con ustedes muchachos, pronto vamos a estar todos
reunidos -
- Pero claro que sí, le voy a avisar a Isabel... flor de
recibimiento vas a tener..... Guillermo, estoy feliz de escucharte hermano y te
esperamos pronto -
La comunicación termina y la nostalgia lo envuelve, tiene
muchas ganas de ver a su gente pero su corazón quedó en Buenos Aires y solo
espera poder recuperarlo. Busca en una guía telefónica una agencia de viaje,
deberá partir cuanto antes, aún en Colonia no está del todo seguro.
Pedro permanece en el hospital por dos días por expresa
recomendación de Tomiozzo, eso lo exime de presentarse en la comisaría y ser
interrogado sin piedad por los investigadores. Sus compañeros del banco al
enterarse de su aparición se presentan en el hospital queriendo verlo, todos
celebran con gran emoción que está bien, pensaron lo peor cuando se lo
llevaron. Su secretaria se abraza a él agradeciéndole que la haya salvado, no
ha dejado de llorar desde el momento en que lo secuestraron pero verlo sano y
salvo le devuelve la paz y la tranquilidad. Los días pasan y ya tiene el alta,
uno de sus compañeros lo lleva de regreso a su departamento, al cruzar el
umbral de la puerta de entrada el alma se le desploma, le sonríe tristemente a
su compañero y se despide agradeciéndole el gesto. Al quedar solo el pánico
vuelve, el vacío se acrecienta, mira una de la repisas y los retratos de su
esposa e hijos le devuelven una mirada cálida y sincera pero las heridas que
creyó cicatrizadas ceden y se abren, cae de rodillas al piso tapándose la cara
con las manos.... el dolor surge con más fuerza, permaneció dormido por unos
cuantos días pero ha vuelto y no tiene intenciones de irse. El timbre lo
rescata, se levanta y se acerca hasta la puerta, al abrirla se topa con el
comisario Miller
- Buen día Pedro, disculpe que lo interrumpa pero al
enterarme que ya le habían dado el alta decidí acercarme para pedirle que me
acompañe a la comisaría.... cuanto antes preste declaración mejor, con el
correr de los días pueden olvidarse detalles que para nosotros son importantes
-
- Lo sé, pero ni siquiera pude tomar una ducha, ¿puedo al
menos cambiarme de ropa? -
- Por supuesto, tómese el tiempo que necesite, lo espero -
- Gracias, tome asiento, no voy a tardar demasiado -
Miller ingresa y se acomoda en el sillón, Pedro se dirige a
su habitación para poder relajarse y prepararse, una ducha lo despejará y lo
necesita. Miller observa el lugar, pasea por el departamento sin inmiscuirse en
el dormitorio, las fotos en una cómoda llaman su atención, se acerca y las
analiza, recuerda haber leído el caso... una mujer joven y sus dos hijos
pequeños victimas de unos ladrones que escapaban en una camioneta luego de
cometer un atraco. Fue una terrible noticia que conmovió a todo el cuerpo
policial, el esposo y padre fuera de control comenzó a golpear a uno de los
delincuentes luego de sacarlo a la rastra de la camioneta.... casi lo mata,
pero ¿quién podía juzgarlo? Su familia acababa de morir delante de sus ojos,
luego entró en estado de shock y tuvo que ser trasladado para que no se
descompensara...... y ahora el destino lo había puesto frente a otros
delincuentes, ¡qué perversa puede ser a veces la vida! Pero no cabe duda que es
un sobreviviente, en cierto modo siente admiración por él pero este caso es
distinto, hay muchas cosas que no le cierran y necesita respuestas
urgentemente. Al cabo de unos diez minutos Pedro aparece
- Estoy listo, cuando quiera vamos -
Ambos salen hacia la comisaría, al llegar le toman
declaración y luego el interrogatorio continúa
- Según lo declarado usted nunca vio a ninguno de sus
captores, por lo tanto no puede brindar datos acerca de sus rasgos, ni
reconocerlos -
- Nunca se quitaron las máscaras, ni siquiera la mujer -
- En algún momento ¿le explicaron el motivo de su secuestro?
-
- No, les repito lo que dije en mi declaración, no les gustó
que reaccionara y me interpusiera entre "el jefe" y mi secretaria, no
dejaban de repetirme que era un imbécil y que iba a pagar por ello -
- La mujer, según sus palabras y lo cito, "me cuidaba,
me llevaba comida y alguna veces me quitaba las vendas y el precinto"....
¿qué rol jugaba? porque si había un "jefe" entonces ella claramente
podría haber sido la mujer o alguien muy cercano, no logramos comprender el
nexo y porqué ese afán de acercarse a usted.... -
- Yo tampoco lo entendía pero.... creo que se apiadaba de mí,
ella sabía que lo me había ocurrido... la muerte de mi esposa e hijos.... -
- ¿Quién le suministró el sedante? -
- No lo sé, estaba vendado -
- Usted es quien tiene en su poder las llaves de la bodega
¿verdad? y además conoce los protocolos del camión de caudales -
A Pedro no le gusta para nada el camino que ha tomado el
interrogatorio, claramente están intentando involucrarlo pero cualquier
reacción de su parte solo hará que sospechen aún más de él - Es cierto, como
gerente del banco debo estar al tanto de todo el procedimiento, de los
protocolos y además de custodiar la llave de la bóveda - mantiene la calma,
habla con tranquilidad
- Solo usted conoce el código de apertura de la puerta de la
bóveda -
- Así es, el código cambia cada semana por cuestiones de
seguridad -
Tanto el comisario como dos agentes de investigaciones
permanecen en la sala de interrogatorios junto a Pedro por más de cuatro horas
intentando encontrar alguna fisura en el relato, necesitan desesperadamente una
pista, algún dato preciso que les permita continuar con la causa. La jornada se
extiende dejando extenuados a todos, dejan ir a Pedro pero le exigen no salir
del país porque deberán citarlo nuevamente. Al llegar a su domicilio, el
cansancio hace mella en él y solo se derrumba en la cama perdiéndose en un
sueño profundo, y las imágenes no tardan en llegar, primero ve a Guillermo y
luego al comisario Miller, de repente sus rostros se mezclan y uno pasa a
ocupar el lugar del otro, ambos lo presionan para que diga la verdad..... se
siente abrumado, confundido y las voces lo aturden hasta que despierta bañado
en sudor. Busca a tientas en su cama a alguien que no encontrará, la pesadilla
continúa solo que ahora tiene los ojos abiertos y está completamente despierto.
Con el correr de los días regresa a su trabajo, la recepción es muy cálida y
amena, la rutina le permite olvidar aunque sea por unas cuantas horas todo lo
vivido, especialmente los momentos compartidos con Guillermo, su mente no solo
lo agobia trayendo recuerdos de su familia sino que también ahora se suman los
relacionados con él. Las semanas transcurren, la policía deja de perseguirlo y
de interrogarlo con asiduidad pero eso no significa que se hayan olvidado de él,
quizá estén esperando que alguien lo contacte o se le acerque, al menos cuenta
con Tomiozzo quien lo obliga a ir a consulta no solo para chequear su estado de
salud sino para darle apoyo. Es el único contacto que tiene relacionado con
Guillermo, la única prueba de que todo lo vivido sucedió en realidad.
Guillermo después de unos cuantos días de viaje se reencontró
con su equipo, todos lo reciben emocionados abrazándose a él, las historias van
y vienen, y solo le limita a contarles el accidente sufrido por su rehén, los
días de inconsciencia y su posterior liberación.... no necesitan saber nada más
aunque a Beto y a Gaby no puede engañarlos. Grecia les regala el más hermoso
atardecer que pueda existir, el sol lentamente va rindiéndose al mar, Guillermo
contempla embelesado tan magnífico paisaje pero sus ojos solo ven a Pedro,
lentamente Beto se le acerca y lo acompaña en silencio.
Guillermo comienza a reír - ¿Qué querés Beto? -
- Nada, vengo a hacerte compañía viste -
- ¿Cómo llevás tu nueva vida? -
- Por ahora bien, Gaby está feliz pero eso de estar tirado en
una playa panza p'arriba no es para mí -
- Bueno hombre, buscate alguna ocupación pero que no sea
afanar o van a tener que rajar de acá -
- Guille.... ¿qué pasó con el pibe? -
- ¡Sabía que me ibas a preguntar! No te preocupes Betito, el
pibe está bien -
- Pero.... ¿qué pasó entre ustedes? - Guillermo lo mira de
costado - ¡No me mires así Guille! -
Después de un momento de silencio Beto se arriesga - Te
enamoraste de él ¿no? -
Guillermo suspira - Sabes algo..... nunca pensé que alguien
pudiera traspasarme el alma como él lo hizo, y ahora está solo cargando con
toda la mierda que dejé -
- ¿Qué vas a hacer Guille? -
-No puedo dejarlo, voy a volver a buscarlo pero no ahora
porque la policía debe seguir persiguiéndolo... pero en un par meses, voy a ir
por él - se miran con Beto
- Yo sabía que algo había pasado en el banco, Marcos no se da
cuenta de nada, a Isabel poco le importa pero Gaby y yo vimos el cambio en tu
mirada... -
- A vos nunca se te pasa nada -
- Yo observo a la gente viste, y a veces se nota... es corta
la bocha -
Un mes llega a su fin para dar comienzo a otro, Pedro resiste
con las pocas fuerzas que le quedan, al menos la policía de investigaciones
junto con el comisario Miller han desistido de sus largas jornadas de
interrogatorios y le han otorgado días de paz y tranquilidad. Intenta por todos
los medios recuperar su vida, pero no sabe qué vida será esa, ¿la que compartía
junto a su familia o la posterior al accidente?, extiende sus jornadas laborales
más de lo permitido, sus compañeros comienzan a preocuparse por él y por su
estado. Sólo llega a su departamento para dormir, no quiere permanecer en ese
lugar en donde los fantasmas conviven con él y no lo dejan respirar tranquilo.
Deambula por la ciudad, se ha vuelto un hábito recorrer las calles, los barrios
y hasta la cuadra de esa casa en donde estuvo cautivo.... no puede frenar los
recuerdos, solo quisiera sentir sus manos, su aliento una vez más y luego
dejarse morir. Tomiozzo observa con suma angustia como Pedro va deteriorándose,
intenta hablar con él para aconsejarlo, se han vuelto grandes amigos y lo
obliga constantemente a mantener el contacto, al menos de esa forma puede
controlar que se alimente. Pedro siempre le insiste si ha recibido algún
llamado de Guillermo pero no ha sabido nada de él luego de despedirse en la
casa. Otro mes pasa y Pedro decide renunciar a su trabajo, ya no tiene
entusiasmo por nada y el banco ya no le ofrece el amparo que solía encontrar,
al llegar a su departamento guarda en cajas todo aquello que le recuerde que
alguna vez tuvo una familia, vende los muebles de los cuartos de los niños,
regala la ropa y los juguetes que permanecían allí. Lentamente va despojándose de
aquello que alguna vez le dio felicidad, lleva todo a un depósito y solo queda
con lo indispensable, sentado en el comedor mira a su alrededor sintiéndose
extraño. El timbre lo rescata de sus pensamientos, al abrir la puerta es el
comisario
- Disculpe Pedro, quería informarle que lamentablemente
nuestra investigación no ha arrojado ningún resultado positivo. Hemos realizado
allanamientos, redadas, pero no logramos dar con ninguno de los asaltantes a
pesar de contar con declaraciones de testigos. Entiendo que sienta que la
policía le ha fallado pero seguiremos atentos y el caso no se cerrará hasta dar
con ellos, se lo prometo -
- No se preocupe comisario, la vida continúa y es preciso que
aprenda a convivir con eso, le agradezco su preocupación -
Se estrechan de mano y el comisario se retira, como era de esperar
Guillermo tenía razón, no cuentan con pistas ni pruebas, no hay huellas ni
testimonios certeros, todo quedará en el olvido con el tiempo pero lo que jamás
podrá olvidar..... son esos ojos negros.
Al día siguiente cuando ya ha tomado la firme decisión de
vender el departamento y mudarse al país vecino, siente el timbre y al
acercarse Tomiozzo está parado en el umbral
- ¡Pedro..... tengo noticias de Guillermo! -
El rostro de Pedro se ilumina - ¿Guillermo? - dice casi tímidamente
- ¿Preguntó por mí? -
- Sí Pedro, preguntó por vos, está muy preocupado por tu
estado -
- ¿Le contaste? - le recrimina a Tomiozzo
- Por supuesto que sí, Pedro.... Él va a venir por vos -
Pedro se pasea consternado por el living - Ahora va a venir
porque cree que estoy mal, no por mí -
Tomiozzo mira a su alrededor, en ese momento se da cuenta que
no hay casi muebles, las fotos y adornos que decoraban el lugar ya no están -
Pedro.... ¿dónde están los muebles? ¿Por qué este lugar está casi vacío? -
Pedro lo mira con tristeza - No hay nada en este lugar que
pueda identificarme, vendí todo.... Iba a mudarme a Chile, pero si Guillermo
viene las cosas cambian -
Tomiozzo entiende a Pedro - Tranquilo, todo va a estar bien,
me dio instrucciones para que puedan reencontrarse. En estos momentos está en
Colonia, Uruguay esperándote... vas a tener que tomar el buquebus y vas a verlo
al llegar al otro lado -
Pedro comienza a dudar, ha pasado mucho tiempo, ya no está
tan seguro de sus sentimientos - No lo sé, todo lo que pasó.... solo logra
confundirme más, ya no sé lo que es real.... creo que solo me aferré a él para
sobrevivir -
Tomiozzo lo mira sorprendido, se asusta porque quizás pueda
colapsar - Tranquilo Pedro, has sufrido mucho estrés, es entendible que puedas
estar confundido pero todo se aclarará cuando veas a Guillermo y sí en ese
momento comprendes que nada te pasa con él, entonces te vas a Chile -
Esa noche solo logra descansar gracias a un calmante que le
proporcionó Tomiozzo, su cabeza no para, la ansiedad lo consume pero necesita
dar ese paso para definir qué hará de ahora en adelante. Al llegar la mañana
toma la valija que ya había preparado, Tomiozzo lo espera en el auto y lo
acompaña hacia Puerto Madero, saca el pasaje y espera la salida, el médico se
despide de él deseándole lo mejor, le pide que confíe en lo que su corazón le
dicte y que no tome decisiones apresuradas. Ya en el buque observa cómo se
aleja de la costa, no sabe que pensar, no sabe que sentir... Alguien se acerca
y a pocos metros lo observa, al girar su cabeza se da cuenta que Guillermo está
allí. Deja de respirar por unos segundos, no puede creer tenerlo frente a él,
teme que sea una aparición o un espejismo, se le acerca lentamente y le sonríe
- Hola Pedro -
- Hola - su corazón late fuertemente - ¿Sos real? -
- Claro que sí precioso, estoy acá... por vos -
- Me abandonaste - le reclama intentando contener la angustia
- ¿Vas a poder perdonarme algún día? -
- Eso depende -
- ¿De qué? - intrigado
- Del tiempo que quieras estar a mi lado -
Guillermo sonríe - Para siempre cielito, para siempre - y lo
atrae para abrazarlo y se estrechan fuertemente, aún le cuesta creer a Pedro
que lo tiene junto a él. Guillermo lo toma del rostro con una mano y con la
otra de la nuca y lejos de importarle quien pueda estar mirándolos, lo besa con
fervor, con gran pasión intentando en ese beso sanar todas las heridas, acortar
las distancias, borrar el tiempo que estuvieron separados, luego lo mira y
acaricia ese rostro que le roba la razón.
- Guille..... Te extrañé tanto amor - y vuelven a abrazarse
- Precioso.... Ahora sí vamos a poder estar juntos -
- ¿A dónde vamos? -
- ¿Te gusta la playa, el mar, el sol? -
- Claro que sí -
- Entonces Grecia nos espera, allí viven mis amigos, ya los
vas a conocer.... Acá tengo tu nuevo pasaporte con tu nueva identidad.... por
las dudas -
Pedro sonríe no solo con el rostro sino también con el alma,
al abrir el pasaporte se encuentra con la foto de su familia, mira a Guillermo
con los ojos llenos de lágrimas - Ellos siempre estarán con vos Pedro, no los
olvides.... Quizá en unos cuantos años vuelva para conocer a mi hijo y vos me
vas a acompañar, porque ahora vos sos mi familia -
Ya no hay miedos, ya no hay dudas, todo comienza a
acomodarse, porque el destino así lo quiso y juntos podrán enfrentar lo que sea.
FIN
maravilloso final pero esperaba mas de esta ficción felicitaciones mi puntaje un 10 mara rosas,
ResponderEliminarQue maravilla!!!! La verdad me siento en el cielo con ese final....Gracias Juliana.....La realidad es que fue una Fics impactante desde el primer capítulo...Gracias......
ResponderEliminarJuli de mi corazón, cuantos sentimientos encontrados esta noche. Nunca pensé que Estocolmo iba a terminar tan pronto, pero dadas las circunstancias, debo agradecerte haberlo disfrutado tanto y que haya tenido un final feliz. En esta fic, hay diálogos e imágenes que se plasmaron definitivamente en mi, te voy a extrañar "Reina de los Jueves" pero espero que regreses pronto. Tu pluma ayuda a respirar.. ¡Gracias Juli por todo lo que has dado! Aplausos de pié en este final!!!
ResponderEliminarNo me imagine nunca que este era el ultimo caoitulo...mezcla de felicidad por este maravilloso final y tristeza porque me quede con ganas de mas...definitivamente emocionada...quiero felicitarte por escribis increiblemente bien..Grecia y ellos es lo maximo!!! La historia de Fabian es sin palabras...la lealtad del medico tambien...bueno , espero que sea un hasta pronto...Pilar
ResponderEliminarGRACIAS POR ESTA FIC!!! CONMOVEDORA, MOVILIZANTE, CREATIVA, ORIGINAL... LA UNICA QUEJA ES QUE TERMINO MUUUYYYY PRONTOOOO!!!!! EN ESTE TIEMPITO ESPERABA LOS JUEVES CON ANSIEDAD. MARAVILLOSO FINAL FELIZ!! Patricia Mosquera
ResponderEliminarMuchas gracias por esta precioso historia!! Gracias!! Gracias!!
ResponderEliminarFelicitaciones Juliana. Hermosa historia! con un hermoso final! menos mal que estan uds. para darles estos finales "juntos y para siempre". Como te fuí diciendo en cada capítulo, me encantó esta historia. Una mezcla de adrenalina, suspenso, sensualidad, ternura y mucho mucho amor. Genial. Me encantó como la escribiste y desarrollaste. Adoré a ese Guille y a ese Pedro. Gracias por compartirla! Espero que te veamos pronto por aca con otra genial historia! Besos Romina
ResponderEliminarAy Juli! Esta historia se me metió para siempre en el corazón! Cielito mostró lo fuerte que es porque pudo resistir todos los embates de la policía, todo... Y al final pudo reencontrarse con su amor... Para irse a ¡Grecia! Qué mala vida les espera, jajaja! Increíble también la vuelta de tuerca con Fabian y Tomiozzo...
ResponderEliminarY ese final "ahora vos sos mi familia", y la foto de su mujer y niños... Se me escaparon las lagrimitas. Fue maravilloso transitar esta historia tan intensa!
Ojalá algún día los espíes y nos cuentes cómo les está yendo en ese paraíso del Mediterraneo... Porque estos Guille y Pedro son definitivamente muy especiales y creo que a ninguna nos gustaría perderlos...
Mis mayores felicitaciones! Gracias por regalarnos "esto"!
Beso grande!
Que genial Juli, un final acorde a lo que fué la historia, intenso, tierno, romantico, me encantó este Pedro menos vulnerable después de conocer a Guille, dispuesto a sentir y vivir nuevamente intensamente, emocionante Tomiosso y Fabian....emocionante esa foto de la familia de Pedro...que belleza! muchas gracias por esta historia excelentemente narrada!!! un beso enorme y a la espera de Toma 1.... Sil
ResponderEliminarYa no hay miedos, ya no hay dudas, todo comienza a acomodarse, porque el destino así lo quiso y juntos podrán enfrentar lo que sea.
ResponderEliminarJules nooooooooo terminooooooooooooooooooooooo buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa y ahora??????jajajajajaja nooooo abstinencia de juli ...si ya se que esta Toma 1 que sigue pero yo quiero leerte siempre amiga porque tu LAPICERITA es unica amiga del alma de verdad tenes un corazon para escribir que no te cabe y una ductilidad incomparables ....vamos a extrañar muchisimo esta ficcion que me atrevo a decir es tu OPERA PRIMA!!!!! ame adora y mori de amor con esta pareja diferente potente llena de dolor furia pasion deseos y amor desbordantes .......honras este espacio chica de verdad gracias por el momentazo .....por tu laburo incansable y por algrarnos las noches TE QUIERO A MORIR AMIGA GRACIAS Y APLAUSOS DE PIE A UNA ENORME GIGANTE ESCRITORA Y AMIGA.........................majo
Què buen capìtulo! la ùltima escena es casi el final de una pelìcula.Toda la historia me pareciò fascinante,sobre todo por lo complejas de esas dos vidas que se "encuentran" y còmo cada una sana por fin sus heridas y sigue adelante,pese a todo lo malo que nos pueda pasar en la vida: es un gran mensaje. Hay 3 perlitas que me encantaron: 1) la referencia a aquella conversaciòn q Guille tiene con su amigo sacerdote: Lo querès,no? Està mal? No,si lo querès,nunca està mal :para mi,una bellìsima escena de la tira,en la que se resume con muy pocas palabras y gestos corporales muy precisos,toda la personalidad y los sentimientos de Graziani (sòlo un actor como Julio,puede transmitir eso) 2) la"limpieza "simbòlica que Pedro hace de su depto.:no es olvidar a su familia,es clàramente seguir adelante,siempre con ellos en su corazòn,pero dejando atràs la culpa y aceptar que la vida puede darte otra oportunidad para ser feliz.- 3) El reencuentro y ese pasaporte con su nueva identidad (x si la necesitàs) y la foto de la flia adentro: en ese gesto resumìs a la perfecciòn ,para mi,la forma en la que Graziani amaba a Pedro: en la tira,siempre puso por delante su bienestar,jamàs le hablò mal de la pareja y luego esposa,nunca juzgò su pasado,siempre lo acompanò a travès de la compreensiòn buscando lo mejor para èl...ese es sin dudas,un "gran amor". S
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