
Pedro besa con pasión a
Guillermo buscando que le responda, a pesar de querer alejarse no puede contra
el ímpetu de Pedro quien encima suyo no le permite escapar. Tampoco puede
manejar sus propios deseos que van consumiéndolo lentamente, Pedro lo provoca sin
remedio, lo busca y él solo puede responder con su respiración agitada, la piel
se le eriza al sentir esos labios gruesos y húmedos recorrerle el cuello, pero
no se detiene allí, el recorrido va tornándose más osado y con su lengua
delinea el contorno de su mentón para detenerse en la nuez de adán y luego baja
hasta el pecho, le desabrocha los botones de la camisa y besa toda la
extensión, se entretiene con las tetillas mordiéndolas y lamiéndolas, Guillermo
le responde con un suave gemido. Pedro sonríe feliz a la respuesta de sus
estímulos, con su lengua va marcando el camino hasta el ombligo se entretiene
allí, un poco dudando porque nunca hizo algo así con un hombre pero se guía por
los recuerdos de la noche anterior cuando Guillermo le hizo descubrir un mundo
nuevo de sensaciones. Desabrocha el pantalón, quitando el cinto primero y luego
bajando el cierre
- Pedro - le susurra
Guillermo con la voz enronquecida del deseo - no sigas, no es necesario que lo
hagas -
Pero Pedro lo ignora, con
manos temblorosas siente el miembro de Guillermo por encima del bóxer y
finalmente lo baja junto con el pantalón. Comienza a besar la ingle, lamiendo,
mordiendo y se siente atraído por la longitud excelsa, tímidamente comienza a
lamer, a paladear hasta que finalmente la cubre con su boca. Guillermo gime y
se contornea de placer, el calor de esa boca lo hace delirar, y Pedro en su
afán de otorgarle el mayor placer intensifica el movimiento subiendo y bajando
sobre su miembro, una fina capa de sudor va instalándose en la piel, sus dedos
se entierran en el colchón, la respiración agitada acelera el ritmo de su
corazón, siente que está llevándolo al nirvana, está a punto de culminar
- ¡Pedro! - jadea Guillermo
intentando llamar su atención en vano porque está decidido a llevarlo al
orgasmo y en un grito liberador, se deja ir
Guillermo permanece con los
ojos cerrados intentando ralentizar los latidos desbocados de su corazón, el
cuerpo le tiembla de pies a cabeza, apenas puede moverse o no quiere hacerlo
porque el estado de éxtasis en el que se encuentra es demasiado embriagador.
Pedro lo mira embelesado, ha logrado lo que se propuso, tenerlo a sus pies....
descansa sobre el vientre de Guillermo tratando de calmarse, luego de unos
segundos lo mira y allí están esos ojos negros que lo observan con ansias. Se
siente atraído y va reptando por su cuerpo hasta encontrarse con esos finos
labios, se besan desesperados, Pedro lo recorre con sus manos insaciables
Guillermo intenta detenerlo
- Pedro, por favor estás débil aún -
- No me importa, quiero
seguir -
- No, ¡dije que no! -
terminante
Pedro se siente confundido,
no logra entender el rechazo de Guillermo. Se coloca a su costado, mira el
techo, no sabe que pensar, sólo sabe que no tiene escapatoria a sus
sentimientos. Guillermo nota esa preocupación en sus ojos
- No tenías porque hacerlo
Pedro, no era necesario -
- Yo quería hacerlo, ¿por qué
me tratás de ese modo? -
- Porque siento que estás
confundiendo las cosas, estas aferrándote a algo que no es real -
- ¿A qué te referís con eso?
¿Aferrándome a qué? -
- Todo este tiempo
encerrado, solo distorsiona tu percepción.... ¿sabés que es el Síndrome de
Estocolmo? -
Pedro siente indignación al
escuchar a Guillermo sugerir algo así - No.... no es cierto -
- ¿Sabes lo que es sí o no?
- poniendo énfasis en esas palabras
- Sé muy bien lo que
significa no soy idiota pero no voy a permitir que me subestimes, que me
menosprecies.... que me niegues, apenas puedo lidiar con todos estos
pensamientos invadiendo mi cabeza, con la culpa que me produce engañar a mi
esposa, con la certeza de saber que aún la amo y sigo enamorado de ella pero
también estoy sintiendo cosas por un hombre que solo piensa en deshacerse de mí
pero a la vez me demuestra que le intereso.... ¿que se supone que haga con
esto? - se levanta y se va de la habitación.
Guillermo se siente un
verdadero idiota, se dejó llevar por las palabras de Tomiozzo en un intento de
no darle cabida a una posibilidad, pero solo consigue seguir hiriendo a Pedro.
Se levanta, abotona la camisa y se acomoda el pantalón abrochando el cinturón.
Al subir las escaleras encuentra a Pedro parado delante de la ventana, a pesar
de darle la espalda él sabe que está allí
- Ya no me interesa lo que
quieras hacer conmigo, ¿querés dejarme encerrado en el sótano?.... hacelo,
¿querés enterrarme en una fosa en el fondo del patio? adelante, tenés vía
libre, pero que intentes tratarme como un estúpido que no sabe reconocer lo que
le está sucediendo no te lo voy a aceptar.... Demasiado tengo con mis propios sentimientos
que me agobian, me ahogan, que no me dejan respirar porque jamás creí volver a
sentir algo semejante por nadie... Creí que estaba muerto en vida después de
perder a mi esposa y a mis hijos pero cuando apareciste sentí que despertaba de
una larga larga larga época de adormecimiento y supe que nada sería igual -
- Pedro... por favor
perdoname, no quise.... no quiero arrastrarte conmigo - se le acerca lentamente
colocándole una mano en el hombro
Pedro voltea y se cruza con
esos ojos oscuros - ¿qué vamos a hacer con esto? - su rostro muestra un
angustia difícil de contener
- No lo sé precioso pero....
ya no quiero soltarte - y ambos se abrazan sentidamente, Pedro descansa su
cabeza en el hombro de Guillermo
- Guille, yo.... te quiero,
aunque no puedas creerlo... sé que esto me está pasando y no me lo quiero negar
más -
Guillermo cierra los ojos al
escuchar a Pedro y lo estrecha fuertemente, pasan los minutos y ninguno se
desprende del otro hasta que el celular de Guillermo los trae de vuelta a la
realidad - es Tomiozzo - le dice a Pedro
- Hola.... ¿pudiste
averiguar algo? -
- Hablé con mi contacto y me
dijo que piensan hacer una redada en tres o cuatro días en tu barrio, si fuera
por el fiscal que tiene la causa caen ya mismo pero el juez lo frena por falta
de pruebas.... saben que es tu lugar y están investigando a todos los ex-convictos
que coincidan con el perfil del atraco al banco... Guillermo, no podes dilatar
más tu estancia, si no te vas cuanto antes, te van a encontrar -
La frente de Guillermo
comienza a poblarse de arrugas - gracias por tenerme al tanto Tomiozzo, en
cuanto tenga un plan voy a necesitar de tu ayuda para llevarlo a cabo -
- Contá conmigo para lo que
precises -
La comunicación termina y
Guillermo mira a Pedro con determinación - ¿qué pasa? - le pregunta Pedro
temiendo lo peor
- La policía va a hacer una
redada en este barrio, están desesperados porque no tienen una sola pista....
no tenemos más tiempo Pedro, tarde o temprano van a dar con nosotros -
- Yo no me voy a ir -
decidido
- Pedro, si te encuentran
conmigo te vas a condenar -
- No me importa, yo me quedo
con vos o... me voy con vos -
Guillermo mueve la cabeza de
un lado a otro - Vos no te podes ir conmigo porque tu foto está empapelando
Buenos Aires, si te ven conmigo inmediatamente te van a considerar cómplice...
¿Vos sabes cuál es la pena por complicidad? y más aún ¿por robo a un banco? ¿A
tu propio banco? Te van a destrozar Pedro, 10 años como mínimo adentro... ¿Eso
querés? - Pedro no puede evitar que las lágrimas invadan sus ojos - Y una vez adentro
¿sabés que va a pasar? No, no sabés... te van a agarrar veinte presos y te van
violar ¡¿entendés?! ¡Veinte tipos! Te van a hacer mierda Pedro, y va a ser así
hasta que te maten - Guillermo siente que se violenta al pensar en esa
posibilidad, se aleja intentando calmar la ira que lo invade. Pedro tiembla de
solo pensar en todo lo que puede llegar a pasarle
- Entonces ¿qué? - le
reclama con la voz quebrada - ¿todo termina acá? -
Guillermo vuelve a su lado
para abrazarlo - No cielito, dejame pensar... voy a armar un plan, pero
necesito, te exijo que lo sigas al pie de la letra ¿está bien? - lo mira con
gran ternura y Pedro asiente - voy a llamar a un viejo conocido, necesito un
pasaporte nuevo para salir del país - se aleja de Pedro y marca un número en el
celular
Pedro observa en detalle
cada movimiento de Guillermo, no sabe explicarse a sí mismo cuando fue el
momento en que se dejó arrastrar por esa sensación, acaso ¿es posible explicar un sentimiento?, la razón no manda
sobre el corazón... Había cerrado una puerta al perder a su esposa, muchas
mujeres se acercaron a él tratando de otorgarle consuelo pero ninguna se
comparaba a ella.... Quizás ahí estaba el error... comparar. Guillermo irrumpió
en su vida como un torbellino, como una fuerza no natural obligándolo a ponerse
de rodillas, demostrándole que aún existían muchas cosas por las cuales pelear,
se defendió como pudo de sus provocaciones pero no pudo evitar caer en el amor.
Porque uno realmente cae en picada hacia el amor, no hay forma de remediarlo,
no existe antídoto, solo sucede. Guillermo cruza su mirada con la Pedro y le
guiña un ojo, Pedro sonríe.... es irremediable piensa. Termina la conversación
y se dirige a Pedro
- Mañana tengo el pasaporte...
Te voy a explicar paso a paso el plan - ambos se sientan a la mesa - En dos
días te van a encontrar, la policía va a recibir una llamada anónima que los
alertará de tu ubicación, al requisar esta casa... va a localizarte en el
sótano, vas a estar dormido, de eso se encargará Tomiozzo, voy a dejarte atado
de manos y vendado. Cuando te interroguen vas a decirles todo tal cual sucedió
en el banco, la cantidad de asaltantes que viste que siempre serán tres, dos
hombres y una mujer, vas a decirle que intentaste escapar y que sufriste un
accidente debido a eso... no van a dudar al ver tu cicatriz. Pero pueden
tornarse pesados y querer presionarte para hacerte tambalear, mantente fiel a
tu relato pero no lo digas de memoria porque va a sonar armado, si insisten en
la posibilidad de identificar a tus secuestradores siempre recalca que una
mujer venía a verte para atenderte después del accidente, que ella se ocupaba
de alimentarte y que los hombres solo se entretenían torturándote y golpeándote.
Hablá bien de la mujer, explicales que usualmente te desataba y te quitaba las
vendas pero ella siempre se mantenía con una máscara sobre su rostro.... cuando
sepan acerca de tu historia y de los diversos traumas por los que has pasado,
no van a insistir pero van a vigilarte, eso tenelo por seguro -
Pedro escucha atentamente a
Guillermo, va tomando notas mentales de cada indicación pero hay algo que no le
cierra - ¿Y vos? ¿Dónde vas a estar todo ese tiempo? -
Guillermo lo mira
directamente a los ojos - Lejos Pedro, no puede decirte donde porque ni yo
mismo lo sé, pero antes de poder volver a vernos es necesario que transcurran
los meses -
EL rostro de Pedro muestra
sorpresa - ¿Meses? ¿Cuantos meses? -
- Quizá dos o tres, el
tiempo que la investigación se dilate -
Pedro se levanta de la
silla, está consternado - No puedo, no voy a poder, es demasiado tiempo.... -
Guillermo lo busca y lo toma
del rostro - Pedro, vas a poder, no tenemos alternativa -
- Para vos es fácil, no estás
en mis zapatos... Soy yo quien va a dar la cara, el que va a soportar persecuciones
de la policía, de los fiscales, el que va a volver a una vida vacía pero llena
de soledad y tristeza.... - se suelta, puede sentir el pánico subiendo por sus
piernas
- ¿Y qué preferís? ¿La
cárcel? ¿Tirar toda tu vida a la basura? -
Se miran largamente, es
difícil poder encontrar las palabras justas, no quieren herirse pero hay veces
que no se puede evitar - Pero sí es perfectamente aceptable escapar y dejarme
atrás - Pedro sonríe tristemente - Hacé como quieras Guillermo, estoy
acostumbrado al abandono - se va a la habitación y se recuesta en la cama
Guillermo no puede entender
la actitud de Pedro, está buscando la forma en que ninguno de los dos salga
perjudicado, intenta planificar cada paso pero nada de lo que plantea es
suficiente, se acerca hasta el pie de la cama, cruza los brazos y lo observa.
Pedro no se inmuta, actúa como si Guillermo no estuviera allí
-¿Qué voy a hacer con vos? -
pero es una pregunta que se hace así mismo, sin embargo surte efecto en Pedro
logrando que lo mire, se le acerca y se recuesta a su lado, ambos llevan sus
ojos al techo como si la respuesta se ocultara entre las sombras que dibuja.
Guillermo toma la mano de Pedro acariciando sutilmente sus dedos, ese roce hace
que los recuerdos vuelvan
- Eras vos ¿no? - le dice
Pedro casi emocionado - Tu voz, tus caricias... -
- Nunca fue mi intención
lastimarte, me desesperé... No despertabas.... No sabía qué hacer - lo dice
casi avergonzado pero lleva esa mano a su boca y la besa
Finalmente hacen contacto
visual, sus ojos brillan y van requisando cada centímetro de sus rostros,
Guillermo lo toma de la nuca y lo acerca a sus labios, siente su respiración
que lentamente va en aumento y luego lo besa pausado, tranquilo, disfrutando.
Pedro acomoda luego su cabeza en el hombro de Guillermo y lo abraza
- No sé que era ese lugar,
pero no existía ni dolor ni dudas ni miedo.... y escuché una voz que me
llamaba, y sentí el calor moverse por mi cuerpo y de alguna forma supe que
debía volver -
- Lamento haberte hecho
pasar por todo este calvario... -
- ¿Calvario? Calvario es el
que viví después de perder a mi familia, pero con vos... siento que encontré
una salida -
- Pedro... no tengas miedo
cielito, vamos a estar juntos -
- ¿Me lo prometes? -
- Te lo prometo -
- y ¿si eso no pasa? -
Busca sus ojos cristalinos -
No puede no pasar -
La noche los sorprende,
Pedro duerme abrazado a Guillermo, su sueño es tranquilo ya no hay pesadillas o
fantasmas que lo acosen, no hay recuerdos tristes. Su respiración acompasada
relaja a Guillermo quien a pesar de ello no deja de pensar en detalle todo lo
que sobrevendrá en un par de días, tan poco tiempo para compartir y para seguir
descubriéndolo, pero si se mantiene firme y cumple con su plan podrá gozar de
toda una vida a su lado. Siempre fue un solitario sin embargo ya no concibe un futuro
sin él, se siente extraño porque jamás se permitió pensar en compartir sus días
con alguien más, sólo pensaba en huir, en el siguiente atraco, y ahora todo ha
cobrado un sentido diferente. El amanecer llega, Guillermo se levanta
lentamente evitando despertar a Pedro, busca algunos mapas guardados en algunos
cajones, traza su ruta de vuelo, busca el maletín con su parte del asalto, saca
un fajo y lo mete en un sobre, un mensaje en el celular lo alerta de que su
contacto está afuera esperándolo. Sale y lo saluda estrechando su mano
- ¿Qué haces Graziani? Lindo
quilombito armaste, la cana te está olfateando -
- Ya se Matterazzi, ¿tenés
lo que te pedí? -
Le entrega un sobre de
madera - Recién sacado del horno.... - mira el pasaporte y la cédula, todo está
en orden, luego le entrega el sobre con el pago
- Gracias por todo, muy buen
laburo - y se despiden
Guillermo ingresa en la casa
y llama a Tomiozzo para pedirle que prepare todo, no pueden dejar nada al azar,
le pone énfasis en el analgésico que debe conseguir para dormir a Pedro. Luego
busca un precinto y vendas que deberá utilizar al dejarlo en el sótano, pero ya
no resulta fácil verlo como un rehén, si pudiera ahorrarle toda la locura que
vendrá después lo haría. Se acerca a la habitación y lo ve dormir plácidamente,
tan sensual.... es un desalmado, no puede lucir tan hermoso, el sol lo ilumina
y Guillermo no puede evitar que el corazón se le dispare. Pedro siente una
presencia cerca y abre sus ojos para descubrir a Guillermo que lo mira con
devoción, le sonríe descaradamente y sin emitir palabra se levanta y se dirige
al baño, Guillermo lo sigue con la vista sin entender, a los pocos segundos
escucha el agua de la ducha correr. Se acerca hasta la puerta y al traspasarla
se encuentra con un paisaje único, Pedro desnudo dejando que el agua cubra su
cuerpo y descubra cada recoveco, no puede dejar de sentir celos y deseo al
mismo tiempo... sin pensarlo demasiado comienza a desvestirse, sus pupilas lo
recorren con fervor e ingresa a la ducha acoplándose a su cuerpo. Besa su
cuello, las manos acarician y poseen la piel con vehemencia, Pedro gime y su
cuerpo se convulsiona de placer, lo hace suyo sin más preámbulos desatando una
furia apasionada en la ducha, el vapor inunda el baño junto con los jadeos y
gritos de satisfacción. Se sonríen cómplices del delito cometido, Pedro muerde
el labio inferior de Guillermo invitándolo a seguir, no importa que el agua se
haya tornado fría porque sus cuerpos despiden tanto calor que podrían provocar
un incendio. El ritual se repite desmedidamente, no importa que las agujas del
reloj anuncien que ya no hay tiempo, ellos solo se avocan a amarse y marcarse
en la piel. Ya en la habitación se secan y visten rozándose en todo momento, en
la cocina preparan el desayuno en conjunto. Ríen sin parar descubriendo a cada
paso como la vida les regala una oportunidad....
- ¿Estuviste casado alguna
vez? - Pedro inicia la conversación
Guillermo lo mira asombrado
- No, el matrimonio no es para mí... sí tuve una pareja y producto de esa
relación nació Fabián -
Pedro no esperaba esa
respuesta, preguntó solo al pasar pero se sorprende y quiere averiguar más -
¿Estás en contacto con él? -
- No, y prefiero que siga
así.... creo que ni debe saber quién es su padre pero no deja de ser un
beneficio para los dos, por un lado no tengo que preocuparme de que alguien
pueda lastimarlo por ser su padre y por otro la policía no va a marcarlo por
ser mi hijo -
- Pero ¿no crees que él
puede querer conocerte, saber quien sos? -
- ¿Para qué? se va a
desilusionar, además ya debe tener "otro" padre mucho mejor que yo -
A Pedro le cuesta entender
la decisión de Guillermo, si fuera su hijo lucharía por él pero viven en mundos
diferentes
- Crees que soy un mal padre
¿no? - le dice repentinamente Guillermo
- No, para nada, no.... me
parece bien que pienses en él de esa forma, protegiéndolo - la mirada se le
nubla de golpe - yo no pude ni siquiera hacer eso -
Guillermo se acerca a Pedro
y le toma el mentón con una de sus manos buscando esos ojos grandes - Pedro, no
digas eso, vos estuviste con ellos todo el tiempo.... vos fuiste mejor padre de
lo que pude haber sido yo aun teniendo la oportunidad de verlo crecer - besa
sus labios suavemente y lo abraza - no te maltrates de esta forma, demasiado
nos maltrata ya la vida -
La mañana transcurre con
Guillermo explicando en detalle a Pedro todo lo que deberá declarar, le hace
repetir cada palabra de modo que vaya incorporándolo de a poco y que suene
natural, lo aconseja constantemente y le marca pautas para que pueda guiarse.
Le recalca que debe hablar bien de la supuesta mujer que se ocupó de él esos
días de modo de hacerle creer a los policías e investigadores que quedó
prendado de ella, nadie dudará de que sufre del famoso Síndrome de Estocolmo y
en un intento desesperado por sobrevivir decidió aferrarse a esa única
posibilidad. Pedro repasa cada línea, a medida que el reloj avanza no puede
dejar de sentir un vacío en el estómago, la felicidad que siente es tan plena
que duele tener que dejarla partir... al menos por unos cuantos meses.
Guillermo habla con Tomiozzo y acuerdan que durante la mañana del día siguiente
deberán llevar a cabo todo el plan, el aire se torna denso y el nerviosismo
invade la habitación, Pedro camina de un lado a otro en un vano intento por
calmar la ansiedad que lo carcome. Guillermo se le acerca y lo abraza, no hacen
falta las palabras, podrán decirse muchas cosas luego cuando se reencuentren
pero ahora solo precisan sentirse y conectarse a través de las caricias y de
las miradas, ambos suspiran, la angustia gana terreno implacablemente, un
escalofrío los recorre pero solo logra que se estrechen fuertemente, ¿y si la
certeza que sienten hoy se diluye lentamente con el correr de los días? ¿Podrá
sobrevivir el amor? ¿Tendrán alguna chance?. El atardecer va reemplazando al
día, Guillermo destruye todo lo que pueda relacionarlo con el atraco, su equipo
se ocupó de varias cosas pero a él le quedan limpiar sus huellas, quemar la
carpeta con todas las fotos y los informes acerca de Pedro, nota como él se
aferra a una de las fotos con los rostros de sus pequeños hijos pero debe
destruirla.... lo mira con ternura haciéndole entender que no puede quedársela,
Pedro se la entrega resignado con sus ojos llenos de lágrimas.
- Mañana es el gran día ¿no?
- le dice con una sonrisa triste
- Pedro no importa que pase
mañana, quiero que sepas que esto es real, vamos a estar juntos.... Esto va a
pasar mi amor - acariciando su rostro
A pesar de la incertidumbre
que ambos sienten, y del esfuerzo que hacen por disimularlo se sientan a la
mesa a cenar, dan vueltas el tenedor alrededor del plato, aunque quisieran
probar bocado no lograría pasar por la garganta que se empecina en cerrarse. Se
mantienen en silencio y así llegan a la habitación, cuando Pedro pretende decir
unas palabras Guillermo lo acalla con sus labios, lo atrae y besa con
desesperación, la ropa vuelva alrededor al tiempo que ellos se entregan sin
reservas. La noche se les hace corta para amarse sin restricciones, no hay
forma de apagar tanto fuego ni de calmar tanta pasión, la necesidad de
imprimirse en la piel del otro los lleva al extremo de marcarse con los dientes
y las uñas. Duermen abrazados confundidos sus cuerpos en un manojo de brazos y
piernas, el sueño no es sereno ni calmo, Guillermo lo ve rodeado de policías y
presos, y Pedro lo ve alejándose para siempre de él. Despiertan sintiendo gran
cansancio y una extraña sensación de angustia, Guillermo toma una larga ducha
para relajarse, Pedro queda en la cama perdido en sus cavilaciones, se viste
con la ropa que usaba ese día en el banco que aún conserva las manchas de
sangre lo cual es oportuno. Es preferible que no se bañe para dar una verdadera
imagen de persona secuestrada, prepara café y al hacerlo nota que sus manos no
han dejado de temblar, que su corazón no se ha desacelerado, no puede sufrir
justo ahora un ataque de pánico pero apenas puede controlarse. Guillermo
aparece y se percata de la situación, se acerca para abrazarlo por la espalda
- Precioso, respira
profundo.... trata de calmarte - besa la nuca
- No puedo Guille, no creo
que tenga la templanza para hacer esto -
Guillermo suspira - Vas a
poder, y cuando la tormenta pase, vos y yo vamos a estar juntos -
Un golpe en la puerta los
sobresalta, Guillermo se acerca para abrir y se encuentra con la imagen de
Tomiozzo
- Buen día a los dos - mira
a Pedro - ¿interrumpo algo? -
- No hombre, pasa que
tenemos poco tiempo - le indica Guillermo
Tomiozzo toma asiento y
busca en su maletín un frasco - Aquí tengo el sedante, es lo mejor que pude
conseguir, no tiene efectos colaterales lo único que puede provocar es estado
de confusión que en poco menos de 30 minutos se despeja -
- ¿Que duración tiene? -
consulta Guillermo
- Depende de la dosis, pero
puede mantener a una persona dormida aproximadamente durante ocho horas -
Pedro inmediatamente mira a
Guillermo, comienza a sentir dudas del plan - pero si despierto con ese estado
de confusión.... puede ser peligroso, ¿qué pasa si me olvido de todo lo que
planificaste? -
- Pedro, yo voy a estar a tu
lado, no tenés que preocuparte por eso - lo tranquiliza Tomiozzo - en cuanto la
policía te ubique, te van a derivar al primer hospital que se encuentre dentro
del radio y ese será mi hospital, en cuanto llegues voy a ocuparme de seguir tu
evolución y cuando despiertes.... mi cara será la primera que vas a ver -
- Entonces no hay cabos
sueltos, en cuanto inyectes esa dosis, el reloj comienza a correr - culmina
Guillermo
Durante la mañana revisan
cada parte del plan, el rol de cada uno, los tiempos con los que cuentan y el
momento llega, ya no hay vuelta atrás. Pedro tiembla como una hoja, Guillermo
intenta calmarlo y Tomiozzo que hasta el momento siempre dudó de las actitudes
de ambos, entiende que el lazo que une a esos dos hombres es más fuerte de lo
que él pensó. Se nota que entre ellos no existe solo una simple amistad, es
algo más profundo y definitivo
- Disculpen, no quiero
invadirlos pero es hora - los interrumpe
- Guille, no puedo, no
puedo... por favor, veamos otra opción - con la voz quebrada
- Pedro, no existe otra
opción, ya hablamos de esto -
- No quiero hacerlo, ¡no
podes obligarme! -
- Por favor... no lo hagas
más difícil -
Tomiozzo llena la jeringa
mientras Guillermo intenta contener a Pedro, espera alguna señal para poder
inyectarle la dosis
- ¿Por qué todo tiene que ser
bajo tus términos? - le grita Pedro
- Basta Pedro, ¿querés que
estemos juntos? Entonces ¡es esto o nada! - gritando también
En cuanto Pedro baja la
guardia, Guillermo lo sostiene rodeándolo con sus brazos, no pretendía que
fuera así pero sabía que podía complicarse, Pedro quiere deshacerse de esos
brazos que lo sujetan con fuerza pero no logra zafarse y en ese momento siente
como la aguja penetra en su cuello dejándolo casi sin respiración. Mira a
Guillermo con sus ojos llenos de desesperación, preguntándole ¿Por qué? y unas lágrimas
se escapan
- ¡No me dejes! - le reclama
Pedro sintiendo como su cuerpo y su mente comienzan a desvanecerse
Guillermo lo envuelve con
sus brazos - Pedro, vamos a estar juntos amorcito, te lo prometo -
Pedro comienza a perderse en
la inconsciencia, lo último que escucha es a Guillermo decirle Te Amo y un beso
en sus labios, luego todo se vuelve negro.
CONTINUARA...
Hay amor que capi intenso, dramático,lleno de tensión y de AMOR.......estoy delirando....esos dos me subyugan, me atormentan....sos una genia ......es una novela policial......y muy importante....muy bien escrita.....sos maravillosa Julianita.......tan "personaje" y chiquita y tan buena escritora..... La abu te quiere mucho, genia, maga, sos increíble........
ResponderEliminarGracias Mirta por tu hermoso comentario!!! Es un subibaja de emociones todo lo que tienen que vivir, y el tiempo que no les da tregua porque uno debe escapar y el otro debe ser liberado. Estoy muy feliz de que sigas enganchada con esta historia y la disfrutes, te mando un beso grande!!
EliminarMI PUNTAJE 9 MARA ROSAS
ResponderEliminarMuchas gracias Mara, se aprecia el puntaje!! Besos
EliminarAYYY me encanto, me encanto,,,fascinada estoy,,,Ahora decirme vos como voy hacer para esperar hasta el jueves próximo, porque yo no lo sé. Gracias!!!Gracias por este hermosa hitoriaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
ResponderEliminarGracias Adriana por seguir firme, es una historia diferente en un contexto completamente distinto pero que realmente funcionó para mí. Gracias por leer y comentar, besos
EliminarJuliana, que placer es leerte!. Una verdadera genialidad esta historia. Tan bien narrada, tan creativa, me encanta! Espero MASSSSS que ansiosa el proximo! Gracias. Besos Romina
ResponderEliminarMuchas gracias Romina, estoy muy feliz de que haya sido bien recibida esta historia porque la atesoro mucho. Gracias por seguirla y por tus comentarios, besos!!
EliminarIncreíble el cap Juli , me dejaste sin palabras. No quiero q sufran tiene q haber una manera de q Guille no se aleje de Pedro
ResponderEliminarGracias Vale, todo se solucionará te lo prometo, la distancia a veces ayuda a ver la cosas desde otra perspectiva y a afianzar los sentimientos si son verdaderos. Gracias por leer y comentar, besos!!
EliminarIncreíble el cap Juli , me dejaste sin palabras. No quiero q sufran tiene q haber una manera de q Guille no se aleje de Pedro
ResponderEliminarIncreíble el cap Juli , me dejaste sin palabras. No quiero q sufran tiene q haber una manera de q Guille no se aleje de Pedro
ResponderEliminarCapitulazo!!! Me mata la lucha interna de estos dos personajes..lo manejas tan bien!!! Sos una escritora maravillosa!!!! Tanto amor y tanto drama...la descripcion de los sentimientos de Pedro y el aceptar que puede amar a dos personas tan diferentes como son su esposa y Guillermo me deja sin aliento...me temo que ahora venga lo peor, que pasara al estar separados...como reaccionaran...como se volveran a encontrar?? Estoy atrapada en esta historia alucinante...felicitaciones Pilar
ResponderEliminarGracias Pilar, muchas gracias por seguir firme. Son tan distintos y con una historia de vida tan diferentes que luchan tanto por lo que sienten como por lo que creen debería ser. Gracias por leer y comentar, besos
EliminarLa verdad Juli, esta vez si que me dejaste entre la espada y la pared.. Sin saber que pensar. Por un lado ¿será Estocolmo o realmente es amor? Por otro, que difícil se puso todo.. Guillermo que lo quiere alejar de él, pero no puede. Y Pedro de víctima a ser una presa encerrada entre esos sentimientos que surgieron y el hecho cierto de ser acusado como cómplice.. Si la única salida es separarse, ¿podrá el amor contra esa adversidad? Y ese final estrujó las entrañas.. "En cuanto Pedro baja la guardia, Guillermo lo sostiene rodeándolo con sus brazos, no pretendía que fuera así pero sabía que podía complicarse, Pedro quiere deshacerse de esos brazos que lo sujetan con fuerza pero no logra zafarse y en ese momento siente como la aguja penetra en su cuello dejándolo casi sin respiración. Mira a Guillermo con sus ojos llenos de desesperación, preguntándole ¿Por qué? y unas lágrimas se escapan
ResponderEliminar- ¡No me dejes! - le reclama Pedro sintiendo como su cuerpo y su mente comienzan a desvanecerse
Guillermo lo envuelve con sus brazos - Pedro, vamos a estar juntos amorcito, te lo prometo -
Pedro comienza a perderse en la inconsciencia, lo último que escucha es a Guillermo decirle Te Amo y un beso en sus labios, luego todo se vuelve negro."
¡Ay mujercita! Cuanta tristeza me provocó esa separación y de esa manera.. pero confío definitivamente en vos.. Un abrazo por siempre Guilledrista tinkerbell!!! ¡Aplausos de pie!
Gracias Sandra por siempre estar y por esas conclusiones que tus sensaciones me regalan, todo puede ser, a veces es preciso ponerle un nombre a todo pero eso no significa que esa etiqueta sea la correcta. Que sienten uno por el otro? creo que el tiempo lo dirá, si es amor lucharan y sino habrán vivido una experiencia única pero inolvidable. Yo creo en lo primero, el amor es mas fuerte y siempre gana. Beso gigante amiga!!
EliminarHay Juliana por favor todavía estoy sin poder recuperarme estuvo fantástico este capítulo primero le demostraste a Guille que Pedro lo ama sin ninguna tapujo y luego éste plan por favor el amor tan sublime que prefiere separarse a arrastrarlo a una realidad oscura y horrible que genialidad y finalmente la tan temida y nunca bienvenida separación pero como dice Guillermina Pedris confío en tu pluma que vas a darnos un muy feliz reencuentro
ResponderEliminarGracias Romina, creo que Pedro ya no sabe como demostrarle a Guillermo lo que siente y por otro lado Guillermo se siente sobrepasado por esos sentimientos porque son tan fuertes y profundos que no se cree digno de merecerlos pero aún así lucha por él. Gracias por seguir la historia y por comentar, besos
EliminarAy Juli! que impresionante capitulo! alucinante cómo narras los encuentros íntimos entre ellos me encanta y te admiro mucho por eso...a mi me cuestan horrores y jamas nunca nunca me gusta como los escribo sin embargo a vos te creo tanto! me los puedo imaginar tan bien!! que belleza.... #ameesteGuillermo tan preocupado por Pedro...por su seguridad...por su libertad....por todo ,.... hermoso...precioso! capitulo y el final!! ahhhhhhhhhhhh morir de tristeza!!!! Gracias Juliana y a la espera de la proxima genialidad!!! Sil
ResponderEliminarGracias Sil, no me gusta ser tan explícita e intento buscar las palabras adecuadas pero a veces las imágenes son mas rápidas en mi cabeza y tengo que seguirlas y tratar de expresarlas. Guillermo descubrió al lado de Pedro que puede ser un dulce de leche aunque todavía le cueste controlar ese carácter suyo. Gracias Sil por tus palabras y por seguir esta historia, beso grande
EliminarEsta historia es tan intensa y tan bella! Ese Pedro, que a pesar de escuchar de la boca de Guillermo cosas tan feas como que lo va a enterrar en una fosa en el fondo del patio o que no lo trate como si fueran amigos, se juega enterito y valientemente por lo que siente; y ese Guille, que a pesar de ser tan duro y no querer arrastrarlo a la criminalidad, descubre que no hay manera de escapar de lo que le provoca Pedro y que, a pesar de pertenecer a mundos tan diferentes están destinados a estar juntos... Y que se derrite en dulzura, ya!
ResponderEliminarCada vez me pongo más ansiosa, ahora esperando que Pedro despierte y a ver cómo se enfrenta a la policía y a la justicia.
Beso grande Juli!
Gracias Guille, creo que Pedro ya está casi acostumbrado a recibir los azotes de la vida, a veces le sale con la frase hace lo que quieras a Guillermo y es un punto de inflexión para éste que se derrite al verlo tan desamparado pero sabemos que Pedro no es un simple corderito y va a luchar por lo que quiere. Gracias por seguir esta historia y por comentar, beso grande
Eliminar