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lunes, 3 de agosto de 2015

“ “P & G” LA MERCERÍA” - Cap. 26 - (By Guillermina Pedris)

“ “P & G” LA MERCERÍA” -  CAPÍTULO 26






La miraba como con bronca y dudando… “¡Bicho de mierda me cagaste la noche! Antes de irme de este infierno te voy a cagar tanto a patadas!” Ya le quedaban serias dudas de poder remontar la situación y la miraba con recelo. Había bajado la escalera en un gesto solidario, él no entendía nada de nada. _ ¿Qué pasó, Pedro?_ Preguntó fingiendo estar interesado. Pero en realidad estaba al punto de una crisis. De pánico, de bronca, de erotismo… Una crisis más.
_Nada grave, amor. Un leño giró dentro de la salamandra y tapó la salida de aire, por eso nos llenamos de humo.
Guillermo estaba descolocado, sobrepasado, hacía todos los intentos por llevar adelante la situación. _ Pedro… ¿Y cómo sigue esto ahora?
_No pasa nada Guille. Ya está, en unos minutos se va a apagar. Eso si. ¡A taparse con todo lo que encontremos! Porque sin calefacción, en cuestión de minutos nos vamos a congelar.
Esas palabras le dieron un dejo de esperanza. “Tal vez…”
Subieron y cerraron la ventana, el humo había desaparecido. Se metieron en la cama, hicieron “cucharita” para buscar el calor… Guillermo volvió a acariciarlo, recorrió su cuerpo con sus manos fuertes, hasta que un sonido indeseado lo trajo a la realidad. Pedro respiraba profundamente, estaba completamente dormido. Deseó que los pumas lo devoraran, sería menos angustiante que estar ahí. Se entretuvo mirando la nada, pensando en las ciudades, el cemento, luces y bocinazos. Mientras tanto lo seguía acariciando... Y así, de a poco, él también se quedó dormido.
Lo despertó el aroma del café y sintió la tibieza del calor que lo abrazaba. El aroma era cautivante y la calidez, perfecta e inesperada. El frio intenso de la noche se había ido y la mañana llegaba con la suavidad de un nido. Todo era perfecto… Todo, menos el otro lado de la cama. Pedro no estaba ahí. “Empezamos mal
Intentaba abrir los ojos pero el cansancio le ganaba y las imágenes de la noche se imponían. Habían dormido abrazaditos, recordaba sus labios en plena madrugada, muy cercanos a los suyos, casi pegados… Los besos que se dieron entredormidos y las miles de caricias que había dejado sobre su piel. De no haber sido por ese cuerpo perfecto que se había atornillado a él durante la noche, hubiese muerto de frío, de miedo, de soledad y de angustia. No habían tenido sexo, pero de una manera diferente y reverencial, él sentía que Pedro había sido suyo y que habían hecho el amor sin penetrarse. Por eso lo extrañó más que nunca. _ ¡Pedro! _ lo llamó por su nombre como se llama al último instante de la vida.
_¡Acá estoy mi amor!­_Le gritó desde abajo._ Vine a encender la salamandra para que puedas desayunar calentito.
“¡Otra vez ese bicho de mierda entre los dos! ¡La voy a cagar a patadas! Que después me cobren los gastos… Pero me voy a dar el gusto como que me llamo Guillermo Graziani. Me hace una más y antes de irnos la tiro por la barranca.”  
_ ¡Amor! ¿Querés bajar o te subo el desayuno?
_Bajo yo, Pedro. Ahí voy!
Fue al baño, se cepilló los dientes y decidió ayudar a Pedro a hacer el desayuno. No era justo. Todo lo estaba haciendo él. Salió del baño y lo buscó. Pedro estaba en la cocina preparando café y tostadas. Se aproximó y lo abrazó por la espalda.
Pedro sonrió._ ¡Buenos días dormilón!
Le besó la nuca, la espalda, le lamió la piel. _ ¿Yo dormilón? Me parece que estás en un error bonito… _ Se aferró a su cintura y reposó su cara sobre su hombro.
Pedro vuelve a sonreír… _Si, me quedé dormido. Perdón mi amor, se ve que el cansancio sumado al calor de tu cuerpo y a tus caricias me pudo, lo siento. Me dormí. Pero tenemos el resto del día… Dale, elegí vos. ¿Dónde querés que desayunemos? ¿Arriba o acá, al lado de la ventana?
El paisaje lo cautivó, era precioso, pero él seguía siendo Guillermo Graziani. Observó la mañana soleada e intensa, las montañas, el valle, la nada. Si por él fuera, y de buena gana, hubiese elegido desayunar arriba, pero pensó en Pedro, en su propósito, en su esfuerzo y se sintió un indeseable. _ Desayunemos acá, mirando las montañas.
Se sentaron a la mesa y mientras bebían el café, cada uno estaba en sus pensamientos.
“¿Cuánto faltará para que nos vayamos de este averno de mal gusto? ¡Recién llegamos y ya no lo soporto más!”.
“¿Cómo lograr que realmente lo disfrute? La idea era esa, que lo disfrutara… Pero algo me  dice que aunque se llame a silencio, aunque no lo diga, la está pasando mal”
_Guille… ¿Tenés ganas de caminar?_ Pregunta como intentando socavar en él.
Guillermo mira por la ventana. La verdad, el día es tentador…  Es cálido y soleado. Si, porque no, caminar por la montaña a esa hora de la mañana en un día tan acogedor, debería ser una buena experiencia.
_Si, me cabe. Vayamos a caminar. ¿Pero podría ser por algún camino no tan empinado como el de ayer? Digo… algo más tranqui. Todavía me duelen las piernas.
Pedro se sorprende porque lo siente sincero y se le incendia la mirada. _ Es que ayer nos metimos para adentro del pueblo, montaña pura. Caminos muy empinados…
_Me di cuenta Pedro… Hasta los cachetes del culo me duelen. Por eso te pregunto si hay opción de caminar por otro lado.
Pedro se tienta en silencio. “Si te duelen los cachetes por solo caminar, menos mal que me quedé dormido, sino esta mañana amanecías como un harapo Graziani” _ ¿Querés que vayamos hasta donde nace el pueblo? ¿Hasta el puente colgante? Ese camino no es muy empinado y además está el arroyo. Podemos recoger algunas piedras, hay hasta cuarzo rosa.
_Hasta el puente colgante está todo bien, pero ni en sueños pienses que lo voy a cruzar.
_¡No pensaba pedirte tanto mi amor! Calentemos más agua, llevemos el equipo de mate y vayamos a descubrir la montaña.
“A descubrir la montaña… _ piensa socarrón _ Por empezar yo te descubriría a vos, porque desde hace un par de días me tenés a pan y agua. Habiendo lugares tan glamorosos… ¿Teníamos que venir justamente acá?”
Pero al mirarlo, le dio remordimiento. Había sido tan solícito y cordial, se había aguantado su mal humor, se había desmembrado por hacerle la vida lo más fácil posible en ese lugar…  “de mierda” dejó escapar en su pensamiento, y al instante se arrepintió. _ ¡Vayamos entonces! Yo preparo el equipo del mate, vos ocupate de llevar la cámara así nos sacamos algunas fotos para poder mostrarle a Fabián, a la gente del estudio y a las empleadas de la mercería cuando regresemos. Si no, nunca nos van a creer que estuvimos acá.
Pedro sonrió maravillado. “Me parece que se está conectando”, pensó de manera muy equivocada.
Caminar por la montaña… Trató de hacer de eso una grata experiencia pero para donde mirara, le daba pánico. Escozor. Lo disimuló bien. Cuando llegaron al puente vio el cartel que no había visto el día anterior cuando llegaron.  El cartel decía: “Por favor no transitar. Máximo cinco personas”
Lo primero que hizo Pedro fue justamente lo que él no quería que hiciera. Le puso la cámara en las manos. _ Vos acercate al arroyo, que yo subo al puente y me sacás una foto desde ahí.
Lo cachó de la campera justo cuando empezaba a caminar. Obviamente, con esas manos varoniles y enérgicas, lo trajo al lugar donde estaba como si fuera un elástico. _Vos no vas a ninguna parte.
_¡Pero Guille! ¡Me quiero sacar una foto en el puente!
_Entonces vamos al otro, al de material… Al que cruzamos ayer con la camioneta. A este, no te subís por nada del mundo.
Pedro miró el puente al que Guillermo hacía referencia… Estaba casi pegado al puente colgante. Solo unos cincuenta metros más allá. _ ¿Pero qué gracia tiene? ¡No! ¡Una foto ahí es un embole! Yo quiero una foto en el puente colgante…
_El cartel dice: “Por favor no transitar” Eso significa que no es seguro, o sea, vos no subís.
_Pero también dice: “Máximo cinco personas” O sea, tan inseguro no es…
_¿Pedro?_ Se le acerca arrastrando esa carga hormonal que hace unas largas horas no puede desahogar… _¿Qué parte no entendiste que vos ahí no te subís?
Una parte de él se vuelve desafiante. _ ¡Mirá! En primer lugar, no sos mi papá para darme órdenes. Segundo, ¡me vengo rompiendo el orto para que tengas un viaje de placer! y todo el tiempo parecés una novicia virgen que se tiene que hacer un Papanicolaou. _Toma aire para seguir gritándole._ Tercero y último, ¡voy a hacer lo que se me cante las pelotas! Te guste o no… _ Se da vuelta para dirigirse al puente cuando vuelve a sentir el poder de esas manos sobre él.
_Ya te dije que vos no vas a ninguna parte.
Se sacude tratando de sacárselo de encima, y cuando ve que le gana en fuerza se pone furioso. _¡Soltame la re puta madre que te parió!
Lo último que quería era eso… Pelear con Pedro lo deja debilitado, frágil, reducido. _Pedro… Pedro, ¿me podés escuchar?
Pero Pedro estaba tan rabioso que se había vuelto irrazonable. _ ¡Tanto planear! ¡Tanto organizar! ¡Tanto esfuerzo para nada! ¡Sos un malagradecido!
_Pedro… calmate. Te quiero hablar mi amor. Primero escuchame, y si después de escucharme te querés divorciar de mí, lo voy a aceptar con dignidad.
_ ¿Divorciarme? ¡Ah no! Vos estas peor de lo que yo pensaba…_ Está haciendo catarsis. Está desahogando la desolación que siente de que su plan haya sido un fracaso rotundo.
La poca gente que hay, comienza a posar su atención sobre ellos. Los gritos se pueden escuchar a diez kilómetros a la redonda…
_ ¡Basta Pedro! ¡Terminala! ¿Sabés porque no quiero que subas a ese puente? _ Lo gira. Lo deja de espalda a él y de frente a ese puente colgante, viejo, gastado, frágil e inseguro. ­­_ Porque si te llega a pasar algo, yo me muero. _Su voz se ha transformado. Ya no es una orden, ni una demanda, ni una sentencia. Es el temor en todas sus formas. _ Pedro, miralo. Ese puente tiene mil años. Por algo construyeron el otro. Por algo hay un cartel que dice: “POR FAVOR, NO TRANSITAR”  Ya cumplió su vida útil… ¿Por qué querés arriesgarte? ¿Por qué me hacés pasar por esto? Si te pasa algo yo me muero… De dolor, de soledad, de angustia. _ Respira, trata de calmarse. _ Pedro, vos podés hacer lo que quieras, nuestro amor se vive en libertad, pero no me hagas esto… Por favor. Te amo demasiado… _ Concluyó su argumento con una inflexión de voz que hizo que las pocas personas que los rodeaban y estaban atentas a esa discusión, comenzaran a aplaudir.
Guillermo recordó aquel episodio en un semáforo, mucho tiempo atrás, antes del casamiento… Cuando le comió la boca de un beso y las chicas que estaban en la esquina empezaron a aplaudir y un automovilista desquiciado les hizo estallar los tímpanos a bocinazos. Así había sido siempre su relación. Extrema. Intensa. Siempre del divorcio a la nieves eternas del amor. Por eso esta vez no se sorprendió demasiado… Se divirtió con los aplausos y con un gesto reverencial y de agradecimiento, lo besó desesperadamente delante de las diez o a lo sumo quince personas que estaban ahí, y que volvieron a aplaudir con más ganas.  
Pedro se sintió el hombre más amado de la Tierra… Devolvió  con una sonrisa esos aplausos y bajando la voz le hizo una propuesta al oído. _ Graziani…
A Guillermo le cambió la cara. Le permitió una sola foto sobre el puente bajo la condición de que fuera a un metro desde donde comenzaba. Le tomó la “picture” paladeándose… Regocijándose en ese trato.       Desde abajo le sonrió… Levantó el pulgar, la foto había salido de película.  Pedro bajó despacito, lo miró, se sonrieron, tomaron unos mates, recogieron piedras del riachuelo…Fumaron un cigarrillo juntos y cuando fue el momento una voz dijo: _ ¿No es hora de cumplir con una promesa?
Se sonrió y los hoyuelos se marcaron en su rostro. ­_Si, es hora. ¿Empezamos a caminar?
Emprendieron el camino a la cabaña… Se miraban, se sonreían, se iban empujando por el camino como dos chicos. Guillermo se lo comía con los ojos… Estaba comenzando a disfrutar de ese viaje a El Durazno.
Al llegar a la cabaña se le tiró encima. ­_Empezá a cumplir tu promesa. _ Lo acorralaba contra los tirantes hechos de troncos._ Te diste el gusto de sacarte la foto en el puente mientras yo abajo sentía como se me retorcían los huevos de verte ahí ¡Ahora cumplí con esa promesa que me hiciste en secreto mientras toda esa gente aplaudía!
Pedro estaba absolutamente dispuesto a cumplir su promesa, pero hacérsela lenta lo llenaba de placer. _¡Yaaa! ¡Bajá un cambio! Dejame respirar… ¿No te parece apropiado poner unos leños en la salamandra antes de empezar?
_¡Ni se te ocurra darle vida a ese bicho morboso! No por ahora, después vemos. _ Lo empuja con su cuerpo. _ Prometido es deuda, Pedro.
Se sonríe, no había conseguido todo lo que pensaba, pero esa llama que inflamaba a Guillermo desde su interior le daba la certeza de que algo había logrado. Lo mira a los ojos, le sonríe, esos hoyuelos le arrancan  a Guillermo la poca cordura que le queda, esa promesa es la vuelta a  la vida y está deseoso de convertirla en una realidad. _¡Dejá de reírte pendejo!
Quisiera decirle que no se está riendo, pero ese manojo de dientes sumado a la carcajada que brota desde su garganta lo dejan expuesto. _ ¡Está bien! Ya sabés que tengo palabra de honor… Dale, vení… ­_ Suspende la risa y lo mira insinuante. Así, despeinado, con ese airecito entre canchero e intelectual, es toda una provocación. _¡Vení, que esperás! Estoy tan ansioso de cumplir esa promesa, como vos de que lo haga.
CONTINUARÁ



22 comentarios:

  1. Cada una con su estilo ...pero no puedo negar que despues de Victimas (fascinante) necesitaba una buena Merceria !!!! Cuanto faltara para que nos vayamos de este Averno de mal gusto!!! Ese es mi Graziani autentico!!!! Decirle a una salamandra " bicho de mierda me cagaste la noche" otra frase increiblemente Grazianista!!! Es tan pero tan increiblemente adictiva esta fic que espero que nunca termine...realmente la amo...un abrazo Pilar

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    1. Gracias Pilar! Que lindo es leer esto... A mi también me hacía falta un poco de Mercería, ya que "Víctimas" me había dejado temblando, y encima estaba inundada... Así que para salir de todo eso, me puse las botas de agua y me tiré de cabeza a esta pileta que, sinceramente, me puede. Adoro volar pensando en ellos en esta fic y plasmarlos en la escritura es liberador.. Así que gracias una vez mas Pilar!

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  2. mi punta je 8 estoy dando una nota acorde a tu estado emocional ya te imagino en botas escribiendo y con el balde sacando agua ....... mara rosas
    aunque a guillermina le daria un 10 a S un 1 jajaja

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    1. ¡Biennnn! ¡Subí un putito! Debo dar las gracias a la inundación entonces, señor Polino... ¡Un abrazo Mara y gracias por la compañía de cada momento y de cada día! ¡Besossss!

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  3. Ay Sandri! que emoción este capítulo....al final parece que las cosas van a acomodarse un poco para nuestro Guille....aunque te digo la verdad....conociendolo lo dudo....Pedro tendrá que hacer grandes esfuerzos para hacerle olvidar el lugar en el que están....ojala que este momentazo de amor logre apaciguar un poco los nervios Graziani....convengamos que a el igual solo le interesa estar con su amor...así que por ahí tenemos suerte y relaja un poco....#DalesinascoCielito jijijijiji que lindo !!! y es cierto lo que dice Pilar! después del capítulo terrorífico de ayer este es el bálsamo que suaviza todo!!! Asi que ya sabés....mientras termino Vícitmas te suplico que sigas sin falta con la merce todos los lunes! porque las lectoras lo necesitamos para seguir! Gracias por esta belleza que realmente es atrapante por lo original, tierna, impecablemente narrada....impresionantemente llena de amor y dulzura #unflechazoalcorazón te adoro!!! Besos!! Sil

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    1. ¡Jajaja! Sil, me hacés acordar a los tiempos de Mary.. cuando ella decía que los domingos ella dejaba un tendal de almas heridas y los lunes salía yo con mi kit de enfermería, que en ese momento era "Teatro"... La verdad, aun no sabemos que le prometió Pedro a Guille al oído, pero ya veremos el próximo lunes que connotación tiene esa promesa.. jajaja! ¡Besos Sil y gracias!

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  4. Ay no pobrecito Guille, me derretí cuando le dijo que se moría si le pasaba algo, todo por un puentecito colgante, qué tremendo este Graziani, es peor de fatalista que yo! Lo entiendo y me parte el corazón... siempre pensando lo peor...Me causa mucha gracia el "público" que siempre los alienta, qué suerte tienen nuestros chicos... no habría alguna Guilledra trasnochada por ahí también? Y ese final, noooo por qué no lo seguiste!!! Estaba esperando ver cómo cumplía esa promesa Pedrito, seguirá acaso como una parte cuatro o queda a la imaginación del lector? Hummm yo creo que habrá que esperar la continuación... gracias Sandra por la Merce, por alegrarnos el día que a veces hace tanta falta! Un beso enorme! ♥♥♥

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    1. ¡Hola Mary! .. Si, que le vamos a hacer.. Guillermo es obsesivo y fatalista, como vos según leo, y como yo.. Que siempre estoy evaluando el riesgo antes que la experiencia, Pero es el hombre con el que se casó.. Lo del público, es parte del juego de excesos que implica la comedia. Debe ser intensa.. Y el corte viene justo a eso.. Suponemos, imaginamos, pero en realidad no sabemos que le prometió Pedro al oído.. Ya veremos! ¡Gracias por la foto Mary, por toda la ayuda y por este comentario genial!

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  5. Ayyyyy Sandris! Me derretí de amor con este capítulo!!! Como diría alguien que conocemos, son extremadamente comestibles!!! Esa declaración de amor delante de todos para que no subiera al puente, y la discusión previa, la furia de Pedro, el "Parecés una novicia virgen que se tiene que hacer un Papanicolaou", el odio hacia el "bicho" calefactor, "No le des vida"... Realmente una alegría para el corazón!!!
    Beso enorme!!!

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    1. ¡Jajaja! ¡Gracias Tocaya! "Lo cachó de la campera justo cuando empezaba a caminar. Obviamente, con esas manos varoniles y enérgicas, lo trajo al lugar donde estaba como si fuera un elástico. _Vos no vas a ninguna parte." Amo cuando Guille se pone así, sobreprotector y enérgico. ¡Y esas frases que le salen cuando se enoja! Gracias Guille! Un abrazote por siempre Guilledrista!

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  6. La verdad que rebalsa dulzura, ternura, amor......esos dos son como un espejismo ....aparecen y te hacen la vida tan hermosa, como solo ellos lo saben hacer. Te felicito Sandrita, hiciste de "Una Noche Corta" hermosa, bella pero triste, algo que me llenó el alma.....La Mecería me invade el corazón y los berrinches Graziani me apasionan ........Te amo.....Y espero que hayas solucionado la pérdida de agua........ te van a salir músculos....Maravilloso capi.....

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    1. Mirtuchi!.. ¡Cómo no amar los berrinches Graziani si son lo que mas nos divierte! ¿Pero viste como Pedro, por la buenas o por las malas siempre se sale con la suya? Se sacó la foto en el puente nomás! Que indomable es!... ¿Que le habrá prometido al oído? jajajaja! ¡Besos mujer!

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  7. noooooo Sandra. No nos podes dejar así! En el umbral de la felicidad? (para ellos y para nosotras tambien ;) Hermoso capitulo! como siempre! Este Guille... tan Graziani (amoroso, tierno, paranoico). Increíble como maneja por casi "dentro" la locura de lo tiene que vivir ;) Bueno, todo por cielito, solo así! Ya lo sabes, espero mas que ansiosa los lunes! Adoro Mercería y a este par que me matan de amor en tus manos. Besos Romina

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    1. ¡Romi! Me matan tus mensajes.. Esos que dicen " ¡Lunes!" Me enternece y me emociona como esperás esta Mecería.. ¡Gracias por tanta compañía, por el empuje, por ser parte de esta hermosa locura! Un abrazo mujer!

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  8. Guau que lindo capítulo cargado de dulzura, ternura, puteadas, humor Graziani, reconciliación y demás!!! Imposible no disfrutarlo y mucho más de mano de tu pluma Sandra, pero pobre Guillermo como sufre en el campo aunque quiere ponerle onda no hay caso. Y Pedro que no le afloja nada, jajajaja lo provoca hasta sacarlo pero en diferentes matices, porque se puso sentimental nuestro Guille al declararle que si algo le pasa él se muere. Me gusta ese juego, porque se buscan mutuamente y después andan desesperados intentando remendar el error. Ahora quiero saber que le prometió Pedro, no se vale secretitos entre ellos, quiero saber!!! Besos

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    1. Juli de mi corazón! ¡Gracias! Que bonito comentario.. Ellos son así, ya lo sabemos, este amor se sostiene de esa manera, Pelean, se arrepienten, se reconcilian, se vuelven a amar.. Esa es la magia de esta Mercería.. Y respecto a la promesa hecha al oído, el próximo lunes seguro nos vamos a enterar... ¡Besos amiga!

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  9. Hay Sandra querida te juro amo la Mercería pero quiero que Guille deje de sufrir ya es muchoooo campo te juro que tengo ganas de darle un quédate quieto a Pedro pero porque esas ocurrencias de llevarlo a las montañas y al aire libre porqueeeeeee encima ponerse a hacer cosas intrépidas piedad para el pobre amor de mi vida pobrecito no se merece tanto, pero tenes razón uno por amor hace y dice tantas cosas de las que cree que no es capaz y esta es una gran demostración de amor y que amor me mataste Sandra con esas palabras de Guille por favor te juro que sentía sus emociones en la piel sos única mujer pero por favor que Pedro pagueeeeee con creces sus promesas y muero de ansiedad por la vuelta lo que se viene!!!!

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    1. Romi.. este viaje ya no tiene mucha soga.. Yo creo que apenas Pedro cumpla su promesa, Guille va a confesar el deseo de salir de ahí sea como sea.. ¡Demasiado aguantó! Pero.. mi vida! Todavía le espera el viaje a África!!! Ay Dios! Las cosas que este Guille se está bancando por amor! Gracias Romi! Abrazo y beso Guilledrista! El lunes nos vemos..

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