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domingo, 23 de agosto de 2015

"VÍCTIMAS" - Cap. 15 - (By Sil Barby)

"VÍCTIMAS" - CAPÍTULO 15






  
-¿Nunca tuviste ganas de matar a alguien?... De gusto... Por puro placer... ¿Nunca?
Pedro recuperaba la conciencia lentamente. Se hallaba sentado en una silla, amarrado a ella y Miguel estaba sentado al frente a una corta distancia con un arma en una de sus manos y en la otra un vaso de whisky. Pedro comenzó a sentirse abatido. Había perdido la batalla. Él se la había ganado, logró doblegar su ánimo, se sentía quebrado, débil. Debía recuperar la fortaleza. Lo miró a los ojos y enfrentó la mirada que tanto miedo le causaba en su infancia.
-¿Por qué? ¿Qué cosa tan grave te hice que te generó tanto odio?
Miguel sonrió, irónico. -Vivir, existir, vos y la perra de tu madre, esa puta!
-No te entiendo, desde que aparecieron en nuestra vida sólo nos causaron dolor, y ¿vos me culpás a mi?- negó con la cabeza -Vos estás mas enfermo de lo que pensaba- escudriñaba su semblante notando cómo de a poco trasmutaba- ...fuí a verlo...
-A quién?
-A Antonio
Él se sonrió apenas. -El debilucho de mi padre... El muy imbécil no podía creer ni soportar la idea que al fin ella estuviera muerta.
-Me habló- la mirada de su hermanastro se tornó terrorífica.
-Eso es una mentira, perdió los estribos hace más de veinte años. Podría haber alegado emoción violenta, defensa propia...cualquier cosa, pero esta tan loco que ni siquiera lo intentó, no se defendió. El muy tarado.
-Él me habló de vos y de tus planes.
En sus ojos azules se reflejó la violencia, sin embargo no hizo comentario.
-Si-le dijo al cabo de un momento.
-Si ¿qué?
-Me preguntaste si alguna vez sentí deseos de matar a alguien por puro placer, la respuesta es si. - Lo miró con sus ojos llenos de odio. -A vos, me causaría un enorme placer matarte a vos, hijo de re mil putas.-Se le borró la sonrisa y dejó sobre la mesa el vaso y el arma, se acercó y lo golpeó en la cara. Pedro sintió el sabor de su sangre llegar a su garganta y lo tragó, mientras Miguel sonreía.
-Qué te hacés el rudo!! Siempre me tuviste miedo. No, miedo no, terror me tenías, tan maricón, así que no te hagas el príncipe valiente, porque ahora también me tenés miedo, yo lo puedo ver-Lo miraba desde arriba, con la oscuridad reflejada en sus ojos. -Y ahora me vas a suplicar por tu vida, vas a rogar piedad antes que te mate-Volvió a pegarle, esta vez en su estómago.
Casi sin aire gritó con toda las fuerzas que su garganta se lo permitió. -Estás mal Miguel, no vas a lograr eso, nunca te voy a rogar nada- mientras Miguel salía del lugar.

Pedro movía sus manos intentando aflojar las cuerdas, sentía cómo se le incrustaban en las muñecas pero no vaciló en seguir en su intento. Miró a su alrededor, se encontraba en otro ambiente, una cocina, había una vela encendida dentro de una vieja lámpara de vidrio. Cerró los ojos y respiró profundo, varias veces. Sentía ardor en la boca, le dolía, pero no era tan grave, debía aflojar las cuerdas, y huir antes que él regresara. No... no se iría de ese lugar sin asegurarse que Miguel no volvería a dañar a nadie. El tenía intenciones de matarlo, pero antes había querido doblegarlo, asustarlo, ver sus lágrimas de terror y obligarlo a suplicar por su vida. Él no le iba a dar el gusto, si al menos la mujer volviera intentaría convencerla que le aflojara aunque sea un poco esas sogas. Y en la primera oportunidad se soltaría y lo iba a atacar, no lo dejaría vivo después de todo lo que había hecho.

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Llamó a Marcos quien inmediatamente dió la orden para organizar la búsqueda siguiendo el pálpito de Sandra y Guillermo. Les llevó un par de horas organizar el operativo, conseguir lanchas, personal preparado, gente que conociera la zona.
-Federico, buenos días, Guillermo le habla.
-Buenos días, alguna novedad?
-La verdad que no, pero sospechamos que lo puede tener en el Delta, usted,  conoce la cabaña de la familia?
-Por supuesto que la conozco.
-Necesitamos que nos oriente para llegar, yo no conozco la zona y eso  facilitaría muchísimo las cosas.
-Pero claro hombre! Voy para allá.

El operativo organizado fué exuberante. Un despliegue de agentes partieron en lanchas de prefectura. A medida que se acercaban el corazón de Guillermo latía a mil por minuto, la angustia dió paso a la furia y mientras se metían entre los canales, su mente le regalaba posibles desenlaces. Se imaginaba ahorcándolo con sus propias manos, golpeándolo hasta desarmarse de ese odio que nunca pensó volver a sentir, acribillándolo a tiros, clavándole un cuchillo y hasta cortándole el cuello con una navaja.
Beto lo observaba con preocupación, su gesto pasmado, la mirada atormentada, las manos inquietas, la tensión de su cuerpo a punto de detonarse. Buscó con la mirada sus ojos y lo palmeó tratando de atizar algo de calma al hombre que parecía haberla dejado olvidada en la ciudad.
La vegetación se iba cerrando, los pajonales que ocupaban las islas se extendían a lo largo del canal y a medida que éste se hacía mas angosto, la zona urbanizada iba quedando atrás, lejos. ¿¡A quién se le ocurría comprar una propiedad en ese lugar!? Seguramente si el padre de Pedro hubiese imaginado algo de todo esto ni lo hubiese pensado. Mientras observaba las ramas de los sauces con sus barbas de viejo caer sobre el agua, y los pastos hacerse cada vez mas altos, en su mente los pensamientos pugnaban por instalarse definitivos. ¿Qué haría si no lo encontraba? ¿Qué otra opción le quedaba además de ese lugar? Nada...no le quedaba nada, pero se sentía confiado, sentía una fuerza atraerlo como un imán, cómo si Pedro lo estuviera llamando de algún cercano lugar. De pronto se abrió una gran laguna al frente y pronto se encontraron a metros de la cabaña. Al divisarla recordó aquella descripción, las palabras de Pedro retumbaban en su mente cómo un mantra.

Rodearon la propiedad. No parecía haber actividad en la zona. La quietud del lugar hizo que la voluntad de Guillermo se derrumbara a pique y se estrellara contra el suelo, tenía que estar ahí, no había otro lugar posible. Mantener dos personas secuestradas con la ciudad empapelada de ambos rostros no era nada fácil. Se acercaron a una de las ventanas y con cuidado espiaron adentro. En la galería, al lado de la puerta de entrada unas botas de goma llenas de barro, habían sido usadas no hace mucho. ¿Serían de Maidana?. Guillermo se acercó a la puerta y de un golpe la abrió. Un silencio ensordecedor reinaba en la vivienda. Recorrió los pocos ambientes que formaban parte de la casa, en la sala, además del sencillo mobiliario, varios elementos de pesca desordenados, mas bien desparramados, conociéndolo un poco, Pedro no podría haberlos dejado así. No había signos de violencia. Se dirigió a la cocina, siempre con su arma en mano y en posición de alerta máxima. Algunos vasos y platos sucios daban la pista que alguien estuvo ahí hacía muy poco tiempo. 
 -Guille!- llamó Beto. -Mirá- En la habitación, la cama estaba desarmada y algunas prendas de hombre y de mujer desparramadas. -Estuvo acá.
-Vamos, ya mismo a rastrillar el lugar, vamos a organizar cinco grupos. Uno que quede acá, los otros nos distribuimos la zona y comenzamos, tienen que estar cerca, quiero que revisen todo, incluso abajo de las rocas si es necesario. Betito, vos hacete cargo del río en dirección al norte, incluida las orillas, Juan vos al sur, ustedes toman la zona suroeste y yo con mi grupo voy para el noroeste. Nos comunicamos por radio.

Comenzaron el rastrillaje de cada zona. A medida que se alejaban de la casa el follaje y la arboleda se hacían cada vez mas tupidos. Guillermo aguzó sus sentidos, a tal punto que su cuerpo se hizo consciente hasta del roce del aire sobre su ropa. Los sonidos llegaban exacerbados, todo su cuerpo era un cúmulo de adrenalina a punto de explotar. El sonido de la voz de su amigo en el radio lo sacó de su concentración. -Guille, encontramos algo, venite.- El corazón se paralizó de repente y sintió descender en su cuerpo la euforia. Ya no se sentía tan fuerte, no sabía si podría soportar lo que vendría.


Acortó camino atravesando el monte en dirección al río y a los pocos metros divisó al grupo rodeando "algo" a orillas del agua.
Se frenó de repente, tratando de ver, sin querer hacerlo realmente, entre sus hombres, lo que sacaban del agua, era un cuerpo sin vida. Escalofríos recorrieron su espalda y como impulsado por una fuerza desconocida se acercó velozmente. Soltó el aire que llevaba aprisionado en su pecho al divisarlo, era Adrián, su cuerpo destrozado, el vientre carcomido, al igual que sus ojos, su boca, un verdadero horror. Se dobló apoyando la cara entre sus manos, y largó el llanto contenido mientras las náuseas lo empujaron hacia adelante. -Tranquilo Guiye! estamos cerca... tranquilo.
El grupo quedó encargado de seguir el rastrillaje  mientras Beto se encargaba del cuerpo inerte, tomar pruebas, buscar pistas y llamar la lancha ambulancia para retirarlo de ahí. Guillermo en un descuido se desapareció de la vista de todos.


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Miguel regresó con algo en las manos. -Mirá, hermanito, ésta es tu trágica vida.- sacó un álbum de fotografías y lo abrió ante sus ojos. En la primera página, la imagen de su madre, hermosa, con sus ojos verdes sonrientes, felices, y en la siguiente página, ella muerta en el piso de la cocina, blanca, inmaculada, con su camisa manchada de sangre, la mirada perdida, sin vida. Pedro cerró los ojos con dolor.
-¡¡Abrí los ojos y no vuelvas a cerrarlos!!- le dijo pegándole con un látigo.
-Torturame todo lo que quieras Miguel, no vas a lograr quebrarme, no te voy a rogar, no te voy a suplicar. Olvidate!-Sintió otro fuerte latigazo en su espalda.
-Ya lo vamos a ver.
Siguió pasando las hojas del bendito álbum. La foto de Materazzi con una feliz sonrisa, despidiendo a su hijo en Ezeiza e inmediatamente después, el horror. Pedro contenía las lágrimas cómo podía. En la siguiente página, Gabriela y él, la última vez que se vieron conversando entusiasmados, cómplices, compinches. Atrás, el cuerpo inerte de su amiga, con su rostro desfigurado por el bisturí. Ya para estas alturas las lágrimas se deslizaban sin que él pudiera contenerlas, la tristeza comenzaba a hacer mella en él. Hizo una pausa... Salteó unas hojas... José... en su auto... los ojos abiertos sin vida. Por un momento pensó en rendirse, cerrar los ojos y dejarse golpear hasta morir, era demasiado fuerte, todas esas muertes, sobre sus espaldas era mucho peso para él, a pesar de su fuerte espíritu. Pasó casi al final. -Mirá qué hermoso hombrecito!- En la fotografía Franco bailaba en el boliche sin percatarse de su incipiente final, atrás partes de su cuerpo descuartizado. Pedro intentaba mantenerse entero, la periodista con todo el glamour y luego como un matambre en su cama, las náuseas irrumpieron... y ahí apareció él, Diego, su rostro se desfiguró. -Nooooo- y cerró los ojos.
-Abrílos!-Pedro seguía con los ojos apretados .-Abrilos o el próximo va a ser tu amante- Pedro se tensó más aún.
-No sé de qué me hablás, no tengo ningún amante.
-Ah, perdón, tu "novio"... Graziani se llama no? Mirá...- pasó un par de hojas del cuaderno y apareció una fotografía de ellos abrazados en el sillón de su departamento. A Pedro se le descompuso la cara y sintió el agrio llegar a la garganta, se dobló hacia adelante y sintió la fuerza concentrada en su estómago. Dió vuelta su cara y vomitó.
-Ah pero que amor! No me digas que estás enamorado...
-Estás loco Miguel, estas totalmente loco!!!
-No, Pedrito, yo no estoy loco...Antonio lo está. Débil, patético, enfermo. La turra de tu mamá lo engañaba, y él se dejaba meter los cuernos. El día que al fin reaccionó, se enfrentó a ella y le dió una paliza, luego lloró como un idiota pidiendo perdón. Y la muy hija de puta lo perdonó. Y así cada vez, me enfermaba verlo rogarle, suplicarle. Yo le decía, intentaba que él abriera los ojos de una puta vez.
-Eso es mentira, mi madre lo amaba.
-Pero que ingenuidad la tuya...Pedro, esa mañana llegó temprano y la volvió a enfrentar, estaban discutiendo muy fuerte, mi padre nuevamente estaba  por golpearla y yo pensé que al fin la mataría...
Pedro abrió grandes los ojos. Él estaba presente en ese momento? No llegó después que él?
-No... te entiendo Miguel.
-¿Qué no entendés? Ella le decía que lo amaba, y el muy idiota estaba a punto de dejarse convencer nuevamente, me subió una furia que no pude controlar, le grité que la matara y el se dió vuelta y me dio un golpe, entonces, tomé el cuchillo de cocina y se lo clavé. -Sonrió ladino, abriendo grande sus ojos- Así como lo escuchás, terminé de una buena vez con el trabajo que él nunca haría. Y él se quedó mirando, chillando como una niña marica.
-Vos...Vos mataste a mi mamá?-con un hilo de voz.
-Por supuesto que fuí yo, y después intente hacer lo mismo con vos, pero te escapaste, y en ese momento juré que no te dejaría vivir tu vida tranquilo.
Miguel estaba tan concentrado en torturarlo que no se percató del sutil movimiento que hacía atrás, con sus manos. Las cuerdas estaban aflojando lentamente. Ese hombre era el que había matado a su madre, el resentimiento comenzó a subir en él.
-Mirá...-otra fotografía de ellos juntos. Ese día que Guillermo le había dicho que lo amaba, lo recordaba tan nítidamente que las imágenes de aquel día invadieron su mente. Te amo Pedro... revivió ese momento obligándose a no mostrar sus emociones. Le seguían una serie de fotografías de ellos, en diferentes circunstancias, Guillermo con la pierna vendada, y el llevándole el desayuno, otra en un restaurante en Puerto Madero, ellos haciendo el amor en el sillón.
-Sos un enfermo...-Sintió asco al pensar que ese asesino había sido testigo del amor tan puro que se profesaron, de ese momento tan íntimo entre ellos, de esa entrega tan absoluta.

-¿Y? ¿Qué me contás? ¡Dale Pedro! Abrite conmigo, que sentís? No te supera la culpa por la muerte de toda esta gente!??
-Calláte imbécil! vos no tenés una idea de lo que es sentir algo.
-Dale! Sacá todo lo que tenés adentro, seguro que te morís de ganas de ponerme más que tus manos encima! Después de ahorcarte lenta y dolorosamente, voy a matarlo a él. Bah! si es que él no me ahorra el trabajito... Si, lo acabo de decidir, va a ser algo así como la nueva historia de Romeo y Julieta... Que me contás...

Pedro tomó envión y pegó un salto poniéndose de pié, había logrado zafarse de sus ataduras y se lanzó contra Miguel que distraído cayó al piso soltando el arma que tenía en sus manos. Comenzó a apretarle el cuello con fuerza.
-A ver hijo de re mil putas... A quién vas a matar vos!-Pedro gritaba sin reconocerse, jamás sintió ese odio recorrer sus entrañas y reflejarse hasta en el tono de su voz. Presionaba su garganta a la altura de la tráquea con los pulgares y las palmas de ambas manos. Él se retorció pateando y logró sacárselo de encima, empujándolo con fuerza. Pedro intentó escaparse pero lo tomó de la pierna y lo arrastró hacia donde él estaba, lo agarró del pelo y golpeó su cabeza contra el suelo. A Pedro se le nubló la visión y soltó un grito, Miguel se le tiró encima y le habló muy cerca.
-Vas a morir, y luego me voy a encargar de tu amigo.- Giró su cuerpo y lo sostenía con sus piernas. Pedro cómo pudo se movió, dobló la rodilla dándole un golpe en su entrepierna. Escuchó un gruñido salir de su boca. Se escapó de sus brazos y se arrastró hacia la puerta. Pudo abrirla pero él fué mas rápido y la cerró de un golpe y luego le pegó una patada y lo volvió a tirar. En el suelo, boca abajo divisó bajo una vieja mesita un destornillador, reptando intentó acercarse pero Miguel le dió una patada.
-Pero! No me digas que ésto no es divertido! Dale! Escapáte de nuevo! -Volvió a pegarle una patada. Sintió un dolor agudo en su costado, cómo si lo hubiesen apuñalado a la altura de las costillas. La respiración le salió como un silbido.  No podía dejar ingresar el aire, pero se obligó a recuperar el aliento. Intentó calmarse, concentrarse, controlarse. Entonces Miguel lo tomó de los brazos y lo levantó. Le habló casi en la cara -Y ahora?... Querés huir? Corré! Dale! Qué esperás?-Había tomado el arma nuevamente y lo apuntaba en la garganta. La retiró y luego le gritó. -Dale! Corré -y disparó el arma que apuntaba al techo.


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Guillermo seguía unas huellas cerca del lugar donde encontraron el cuerpo de Suarez. Cómo arrastrado por una energía superior sus piernas se dirigían solas en medio de la vasta vegetación.  Ramas rotas y pajonales apisonados, signos indiscutibles del paso del hombre le decían que iba por buen camino. Los piés se trasladaban con ligereza sin siquiera detenerse a pensar que se hallaba solo sin ningún tipo de refuerzo.  Los rastros lo llevaban hacia el norte a orillas del canal. Unos quinientos metros más arriba vislumbró una pequeña y frágil construcción de chapa color verde, unas cañas cerraban un pequeño patio y parecía haber luz adentro. El corazón le dió un salto, ese era el lugar, lo presentía, cómo presintió aquella vez, cuando encontró a su padre. Pedro estaba ahí, esperándolo, debía ser cuidadoso, no dejarse llevar por la ansiedad, ser inteligente y fundamentalmente frio. Mas frío que nunca.
Se acercó de manera precavida pero sin disminuir el ritmo cuando escuchó extraños sonidos venir del interior, había una lucha ahí dentro, se apuró a sacar su arma y la cargó. Subió las escaleritas enclenques que lo acercaban a la puerta. En ese instante escuchó el sonido de un disparo, se le tensaron los músculos y el dolor cómo una daga atravesó su pecho. Se acercó a la puerta que se encontraba solo entornada. Y sigilosamente la abrió de par en par. Lo vió y escuchó cómo le gritaba. -Corré Pedro! Dale!- y lo apuntaba con su magnum.
-¡Mendoza!- gritó Guille apuntándolo. Miguel giró su cara sorprendido. Pedro, aprovechando la distracción se escabulló y enredándose en las sogas sueltas en el piso, tropezó y cayó dando la cabeza contra la esquina de la mesa. A Guille se le aflojaron las piernas cuando lo sintió caer, pero no retiró sus ojos ni el arma de Miguel Ángel, que también lo apuntaba.
-Ahh, pero estamos todos! Me iba a encargar de vos después pero mejor que estés acá, así tu amorcito puede verte morir.
Guille trataba de pensar de qué manera podía salir de esa situación. Debía ser mas rápido que él, pero necesitaba asegurarse que Pedro estaría a salvo. Ambos se apuntaban mirándose desafiantes.
Mientras Pedro intentaba sentarse luego del golpe en su cabeza, lanzó un gemido que distrajo a su hermanastro y Guille aprovechó para tirarse contra él. Miguel percibió el movimiento y volvió hacia él disparándole, rozando apenas su brazo derecho.
El envión lo tiró hacia atrás, y Miguel se acercó riendo irónicamente. -Esto está mas divertido de lo que esperaba.
Pedro dirigió su vista a Guillermo, se encontraba en el piso, desarmado y la sangre caía  por su brazo, pero estaba vivo. Todos los que amo mueren. No, Guillermo no iba a morir, él no lo iba a permitir. La fiesta de sangre que Miguel había desplegado no se extendería mas de ese día. Le costó recuperar todos sus sentidos después del golpe. Miraba a su alrededor buscando un arma, algo con qué detenerlo. A unos metros veía el arma de Guille que había volado cuando le disparó. Estaba lejos, no le daría el tiempo de llegar a ella. Comenzó a tantear a su alrededor y dió con algo duro, lo tomó, era el destornillador que minutos antes había visto bajo esa mesa. Lo empuñó, no podía dejar que se saliera con la suya, el hombre que mas amaba estaba a punto de morir en sus manos, él no lo iba a permitir.

-Miguel Ángel, tengo a todo mi equipo ahí afuera rodeando la propiedad. No te vas a salir con la tuya- le aseguró Guillermo mientras intentaba sentarse tomándose el brazo.
-Mirá vos! Y vos crees que a mi me importa algo? Ellos me pueden esperar ahí pero no van a impedir que concluya lo que empecé, tengo rehenes.
Mientras Guille distraía con su charla al asesino, Pedro tomó coraje y se acercó lentamente por atrás y con un grito cargado de odio y desesperación se abalanzó sobre él hundiendo el destornillador en su espalda. El duro metal traspasó sus tejidos, el sonido seco y crujiente precedió un grito animal. Miguel giró su cuerpo con los ojos sobresalidos, e impregnados de dolor e hizo un disparo casi reflejo dando en su hombro izquierdo. Pedro cayó por la potencia del disparo a tan corta distancia. La confusión no lo dejó discriminar qué había ocurrido realmente, sólo sintió el ardor de la bala y la humedad de la sangre recorrer su brazo. Cerró sus ojos creyendo morir, una leve sensación de paz invadió su mente, lo había vencido, ya nada le importaba más que haber sacado de peligro a Guillermo. Sintió unos brazos fuertes levantarlo y sus labios posarse sobre su frente.
Miguel Ángel se hallaba en el suelo convulsionando y escupiendo sangre por la boca. Luego de un suspiro profundo sus ojos quedaron tiesos, abiertos y enturbiados por el frío de la muerte.
-Pedro, mi amor- Él tosió y trató de dirigir su vista hacia él, sin poder fijarla.-Estoy acá mi vida mirame, quedate conmigo.
-Pensé... que iba a... matarte.
-Shhh no hables chiquitín- Tomó el radio y alertó al comando que lo buscaba desesperado. Dió su ubicación exacta y pidió una unidad médica de traslado, luego apoyando a Pedro en sus piernas, ayudado por su boca y el brazo sano rasgó su camisa y aprisionó un trozo de tejido sobre la herida de Pedro. La suya era superficial así que no le prestó demasiada atención.
Pedro tosía e intentaba comunicarse. -...te amo Guille...
-Y yo, Cielito, no te atrevas a morirte porque no te lo voy a perdonar. No lo dejes ganar, mi amor.- Las lágrimas invadían su rostro y bañaron la frente de Pedro.
-Yo no...
-Basta, no hables mas. Guardá tus fuerzas Pedro. Ya todo terminó- El cerró los ojos y descansó.

Fueron los diez minutos mas largos de su larga existencia. Pronto el lugar fué invadido por el personal policial y médico, que, luego de constatar la muerte de Miguel Ángel levantaron a Pedro en una camilla y lo llevaron afuera donde esperaba el  helicóptero ambulancia y rápidamente fué trasladado al Hospital Municipal de Tigre con la compañía de Guillermo que no se movió de su lado en ningún momento, acariciaba su rostro y no dejaba de mirarlo por un segundo, emocionado y casi quebrado ante la posibilidad de perderlo.



~~"Manejaba la lancha tranquila, los anteojos oscuros puestos, disfrutando del sol que se colaba entre las tupidas nubes. Camuflada entre pelucas y maquillaje, había logrado hacerse de los víveres necesarios para pasar esos últimos momentos en el Delta. Después que esa pesadilla terminara podría vivir su amor con el hombre que la había salvado del encierro, de la soledad, de esa vida sin esperanzas a la que había sido condenada, solo por poner un poco de justicia. Lamentaba no haber podido pasar un buen momento con el doctor... Qué lindo era! Y bueno! Lo importante era terminar de una buena vez con esa ridícula venganza y luego, tomar el dinero de la caja de seguridad y volar del país hacia algún paradisíaco destino con su amor.
 Al llegar cerca de la cabaña divisó todo el movimiento, su corazón se detuvo... Estaba minado de lanchas y policías y hasta un helicóptero!... Qué habría ocurrido? Inmediatamente cambió su rumbo y regresó al puerto, dejó abandonada la lancha en la orilla y se refugió en una de las tantas propiedades de su familia, pronto averiguaría que era lo que había pasado"~~


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Pedro despertó con el cuerpo agarrotado, adormecido, con la misma sensación de embotamiento de unas noches atrás, en aquel frío lugar. Tenía la mente borrosa, estaba confundido y no podía abrir los ojos. ¿Estaba muerto? Los sentidos comenzaban a despertar, a lo lejos un zumbido leve, biip, biip, biip...respiraba. El olor estéril invadió su olfato. Intentó abrir la boca para hablar pero las palabras no salían, sólo un sonido ronco... Sed, otra vez la sed. Y los ojos que no respondían.
-Pedro, mi amor... Soy Guille.-De repente los recuerdos como una masa golpearon en su mente y la desesperación irrumpió. Volvió al Delta, a las paredes de chapa, al frío, al terror. Las imágenes del álbum de fotografías invadieron sus recuerdos, la Jaula, Némesis, los gritos desgarradores del Chueco, Guille herido. Intentaba gritar, llorar pero no salían las palabras y los sonidos quedaban atragantados en su garganta.
-Tranquilo mi amor, por favor, no quiero que vuelvan a sedarte, tranquilo.-Con sus manos comenzó una leve caricia en su rostro, se acercó con delicadeza y le regalo un imperceptible beso en la frente.
-Guille...-no lograba reconocer su voz... ¿Era él que hablaba?
-Shhh... No hables, soy yo... Está todo bien Pedro... Está todo bien mi amor.-La voz se escuchaba cansada, pero aliviada. Tomó su mano y le dió pequeños besos en los nudillos.
-...Agua...- pidió. Guillermo acercó un vaso con una pajita y casi sin fuerzas logró absorber algo del líquido que atravesó su garganta aliviando la aspereza. A medida que los recuerdos regresaban sentía cómo el cuerpo iba aflojando la tensión, como si a pesar de su estado de inconsciencia la incertidumbre no lo hubiese abandonado. ¿Cuánto tiempo había estado inconsciente? Miles de preguntas se agolpaban en su mente.
-¿Qué pasó? Miguel..?
-Todo terminó, Pedro, quedate tranquilo...
-Hace..cua..cuanto que..estoy..acá...
-Hace una semana mi amor! Tu cuerpo necesitaba este tiempo para recuperarse, te mantenían sedado porque estabas muy alterado... Por eso... Te pido, te suplico que te tranquilices... Te necesito conmigo Pedro... Te necesito bien.



Se tensionó al escuchar unos suaves golpes en la puerta. Aún conservaba una actitud de protección sobre Pedro que estaba seguro duraría por meses. Sin dejar de acariciarlo giró su cabeza y apenas dijo un imperceptible -Adelante.
El semblante tranquilo de Federico asomó por la puerta y Guillermo se relajó.
-Pedrito! ¡hijito! Al fin despertaste, cómo estás?-Guillermo se retiró emocionado para darle lugar. Pedro sonrió.
La paz transformó el gesto de su cara. El hombre que cuidó de él desde que era un niño y suplió ese vínculo truncado por la muerte se acercó con una sonrisa tierna y le acarició el rostro- ... Viejo!!
-Ay Pedro! El susto que tuve, no te puedo explicar... Sin embargo, en ningún momento dudé de tu fortaleza. Estoy tan orgulloso de vos querido!
Las lágrimas se derramaron incontenibles por su rostro demacrado, y Federico le hizo una caricia secándolas con su dedo pulgar. -Clara está abajo... muere por verte y darte un buen tirón de orejas por no participarla de toda esta situación.-Pedro sonrió y una nube atravesó su mirada. -Querido... esto recién empieza, ¡tu vida está empezando, ahora!- Giró y miró a Guillermo y guiñándole un ojo- Es momento de comenzar a ser feliz.

Con el transcurso de los días el cuerpo de Pedro se recuperaba velozmente, su juventud y el excelente estado físico que poseía ayudaron, a pesar de la poca voluntad que Pedro ponía. La angustia no lo abandonaba, y Guillermo pensaba que tendría que ser muy paciente y darle mucho amor para lograr rearmar lo que quedaba de su persona.

El alta llegó días después- ¿Estás listo? ¿Vamos?-Levantó la vista del punto que lo tenía hipnotizado y clavó su mirada húmeda en los ojos negros.-¿Qué pasa Pedro?-Una lágrima traviesa recorrió su mejilla y murió en su mentón. Guille se acercó y deslizó el dedo en una caricia.
-No se si pueda Guille.
-Qué...?
-No puedo sacar de mi mente todas esas muertes... Esa mirada cargada de odio de Miguel, Diego, Gaby...el Chueco… Lo siento- Pedro hablaba sumergido en llanto
-Date tiempo Cielito, todo lo que viviste es muy fuerte. Te juro que vas a poder, yo te voy a ayudar, dame la oportunidad de borrar, con mi amor, todo el horror de estas últimas semanas.-Se le quebró la voz, Pedro se acercó y se abalanzó a sus brazos que lo apretaron con fuerza y le dió un tierno beso en el límite del cuello y su mejilla, y una tímida sonrisa nació en los labios gruesos.


-¿Estás seguro que querés que nos quedemos acá? ¿En mi casa? ¿No vas a extrañar tus cosas?
-No, Guille. Bah! a vos... ¿Te molesta? No quiero invadirte.
-¿Invadirme?-soltó una sonrisa incrédula- Pedro... A ver, mi amor-se acercó, lo tomó por los hombros y lo giró dulcemente, apoyó la palma de su mano en la frente pálida. -¿Qué es lo que  cruza por esa cabecita?- Pedro cerró los ojos y recibió la caricia. -No sólo no me invadís sino que me hacés el hombre más feliz del mundo. Cielito, qué pasa? No me creés cuando te digo que no quiero estar lejos tuyo ni por un segundo?- Con los ojos aún cerrados temblando de emoción Pedro dejó caer una lágrima.
-No soy la mejor compañía del mundo en este momento.
-No existe nadie más que necesite a mi lado en este momento. Vos no sos una compañía para mi. Sos mi pareja, mi amor, ya no quiero que nos separemos nunca, necesito que pensemos en un futuro juntos. Quiero que cuentes conmigo  y tener la seguridad que cuando te necesite vas a estar conmigo, y cuando no, vas a estar igual. Tenemos la obligación de iniciar una nueva etapa en nuestras vidas, abandonar fantasmas, soltar amarras, dejar atrás el pasado, ¡¡vivir!!...Pedro, no te parece que nos lo merecemos?
Pedro esbozó una leve sonrisa. -Estoy seguro que nos merecemos eso, sólo necesito algo de tiempo, nada mas.
-El que necesites, Pedro, vení.- Se acercó con cuidado, enmarcó su cara y se perdió en su boca. El primer roce fué ligero, para luego devorar sus labios con tanto amor que sintió abandonar su alma en ese beso. Pedro lo recibió expectante y colmado de sensaciones, se entregó a la dicha de volver a sentirlo.
Se prolongó por segundos que parecieron eternos, luego, con sus manos tomando su rostro, volvió a besarlo, tierna, y dulcemente. Con pequeños toquecitos rozaba la comisura de su boca y su mentón. Con paciencia y delicadeza deslizó sus labios hasta la nariz y luego sus párpados, la frente y el contorno de su cara. Sus manos fuertes seguían tomándolo firmes y finalizó el recorrido nuevamente en su boca. El respondió al beso y se prendió de su cintura, ciñéndolo. El calor estalló y soltando un gemido suave,  levantó su cabeza ofreciendo su cuello. Y él lo tomó con entusiasmo, recorriendo con sus finos labios su piel, y Pedro lograba abandonarse. Le costaba, pero el fuego que sentía anulaba cada pensamiento que pretendía atravesarse. Cada imagen que su mente intentaba evocar era barrida por el placer de las caricias de esa boca impetuosa. Una ola de deseo llegó para recordarle que aún está vivo, que a pesar de lo vivido, Miguel no logró matar su alma. Que él lo venció y que la profundidad de su amor por Guillermo era la tabla de salvación a la que debía aferrarse, por él era capaz de superar todo, de sanar y olvidar.

Cómo si nunca antes lo hubiese hecho, se consagró a tocarlo. Estimuló centímetro a centímetro su cuerpo y se regocijaba al notar las células revolucionadas cargarse de energía. Pedro percibía los pulsos nerviosos colapsar por el ímpetu recibido, anulando su juicio, colmando de placer cada rincón de su mente.
No le quedó más opción que entregarse. Dejarse amar, derretirse en sus manos, como si el mundo acabara, como si no quedara tiempo para nada más que no fueran ellos.
Preocupado en brindarle la paz  que necesitaba, Guillermo no vaciló en seguir acariciándolo, besándolo, y regalándole palabras tiernas. Besó su hombro subiendo a su cuello y mientras gemía, sometido definitivamente a sus manos le dijo -No me abandones Guille.
-Nunca Cielito, nunca...vos sos el dueño de mi vida ahora, sólo te pido que me permitas estar cerca tuyo. Y que tengas paciencia, todo esto va a pasar mi amor, te lo juro- Apoyándo la frente en la suya.
Lo empujó hacia el dormitorio sin abandonar sus labios. Se demoró en ligeras caricias, por sus brazos, su pecho agitado, el contorno de sus caderas. La sensación que Pedro percibió fué tan cautivante que no resistía las ganas de quitarle la ropa,  pero estaba disfrutando tanto de cada momento que intentó bajar sus ansias y lo dejó continuar, acariciando su espalda por debajo de la remera.
Guille se detuvo, extasiado, clavó su mirada colmada de deseo.-Te extrañé tanto... amorcito... no podía respirar pensando que te perdía.
Pedro evitó las palabras, no quería derrumbarse, intentó acoplarse a él y Guille se dedicó a quitarle la remera, con extremo cuidado. -Tranquilo amor, estoy bien, ya no  duele... Yo...  te necesito- Empujó su torso con delicadeza acomodándolo en la cama. Con su boca, trazó caminos, recorrió sederos con su lengua, y se sintió maravillado al reconocer los temblores que recorrían el cuerpo de Pedro y al notar el calor crecer en su interior. Sensualmente introdujo la mano dentro de su pantalón  y  lo retiró con urgencia. Sintió el deseo de Pedro expresarse salvaje por debajo del bóxer y sonrió malicioso, mientras sus manos recorrían la cara interna de sus muslos.
-Amo cómo me tocas, mi amor, me vuelve loco.- Guille seguía obstinado dejando huellas con pequeños besos a lo largo de sus piernas, y él no cesaba de contorsionarse con las oleadas de satisfacción que lo recorrían por entero.
Alargó su mano atrayéndolo hacia su boca y sin dejar de besarlo le suplicó.
-Basta... por favooooor- Guillermo negó con la cabeza soltándo una leve sonrisa. Y volvió a transitarlo, a reconocer cada parte de su anatomía, explorándola, cómo si necesitara reafirmar que era él, que estaba ahí, que le pertenecía. Pedro tiritaba cómo una hoja frente a sus caricias y se sentía listo para volar con él a donde fuera, a donde él quisiera llevarlo. Guille dejó caer su ropa y sus figuras se acoplaron tan perfectamente, como las piezas de un rompecabezas y Pedro lo sintió tan dentro suyo que lanzó un pequeño rugido. Y ahí, donde el sexo y el amor se funden, se conectan, explotaron juntos, los movimientos acompasados se frenaron y los gritos chocaron las paredes del cuarto en una amalgama perfecta.


-¿Cómo estás...?
-¿Cómo? Dónde.. sería la pregunta... En la estratósfera...- Guillermo sonrió, le regaló un beso emocionado y abrazándose a su pecho aún desnudo descansó.



-----------------------------Continuará-----------------------

22 comentarios:

  1. Hay Sil sos excelente!!!!! que maravilla......como describís las escenas, como conectas unas escena con otra,me parecía que rea una película: los veía, los vivía......Es de una calidad que te deja extasiada .......Ese Miguel asesino, ese Pedro valiente que no se doblegó, y ese "principe en su caballo blanco" como me dijiste en el Capítulo anterior que llegó para salvarlo y seguir amándolo.......que bellos son...... que miedito me da la mina esa , pero bueno estoy segura que de tu mano "ellos" serán siempre felices como nos lo merecemos después de lo que nos hicieron.......Gracias HIJA.,.......es hermosa la Fics......Solo me entrego a tu pluma maravillosa..........Beso y abrazo.....

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    1. Que bueno Abu que te gusto...que bueno que no te decepcioné con este capitulo! es una dicha enorme para mi! Gracias por tu apoyo siempre!!! un beso enorme pronto el final!!! Te espero como siempre Sil

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  2. MI PUNTA JE ES UN 10 EXCELENTE YO SABIA QUE TE IBAS A SUPERAR A VOZ MISMA MUCHAS GRACIAS MARA ROSAS

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    1. ¡BIEN AHÍ MARA! ¡PUNTUACIÓN MAS QUE MERECIDA! SIL ES UNA GENIA ESCRIBIENDO... SI EXISTIERA LA POSIBILIDAD, HOY LE PONDRÍA UN 11!!

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    2. Gracias Mara por leer!

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  3. Impecable este capitulo...adrenalina constante...felicitaciones y espero que el continuara sea para darnos otra alegria!!! Policial autentico...me encanto...yo tambien te pongo un 10...un beso Pilar

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    1. ¡QUE LINDO COMENTARIO PILAR! SOS TAN BUENA ONDA... SIEMPRE SUMANDO! ME SUMO A ESE 10 Y SI PUDIERA, A SIL LE PONDRÍA UN 11.. ¡QUE BUENA FIC!

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    2. Ay Pilar me uno a las palabras de Guille Pedris! siempre tan buena onda...siempre acompañando a todas y cada una de las chicas que publicamos un poquito de ellos! Vos no tenes idea de lo importante que es para nosotras por eso eternas gracias!! se esperan mucho tus comentarios porque siempre siempre son hechos con respeto!! Gracias...te espero para los ultimos pasos de Víctimas!!!!Sil

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  4. Woooow! Una belleza este capítulo! Una B-E-L-L-E-Z-A!!! Me llenó de adrenalina, leyendo renglón a renglón ultra compenetrada!
    La manera en que se desarrolló la pelea final, de película! Nunca me imaginé que Pedro lo iba a matar con un... destornillador!!! Qué valiente resultó el chiquitín!
    Alegría que finalmente Federico se pudo reencontrar con su hijo adoptivo...
    Y qué decir del amor que se prodigaron al final? Creo que sobran las palabras...
    Me emocioné mucho! Por fin el monstruo está muerto!!! Claro que falta la loca que se escapó... Pero qué lindo es verlos sin esa espada de Damocles pendiendo de sus cabezas...
    Beso enorme "mujercita" ;-) Adoro tu creación!!!

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    1. Ayyyy "mujercita" que puedo decirte! mas que lo que ya te dije en privado! Gracias porque ademas de mosquetera me llenas de mimos con tus comentarios siempre!!! que lindo contar con vos!! es un placer enorme! siempre siempre!!! se vienen los últimos y me siento muy emocionada y profundamente agradecida por todo el apoyo recibido te quiero Guille!!!! un beso Sil

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  5. SIL, SIN PALABRAS.. ENMUDECIDA ANTE LA ADMIRACIÓN QUE ME PROVOCA LO QUE ESTÁS ESCRIBIENDO... ME IMAGINABA QUE HABÍA SIDO MIGUEL EL QUE HABÍA MATADO A LA MADRE DE PEDRO... POR ESO APLAUSOS DE PIE PARA QUE FUERA EL MISMO PEDRO QUIEN LE DIERA FIN A SU VIDA MISERABLE.. PEDRO SE MERECÍA MATAR A MIGUEL,,, ME DEJA ALGO PREOCUPADA LA LOCA DE CAMILA SUELTA.. PERO POR OTRO LADO ME ALEGRA, SINO ESTA FIC HUBIESE TERMINADO ACÁ Y HUBIESE SIDO MUY DIFÍCIL DESPEDIRSE DE ESTA HISTORIA ATRAPANTE, LLENA DE ADRENALINA Y TAN BIEN ESCRITA, MUJERCITA... LO TUYO ES SORPRENDENTE, QUE PERFECTAS LAS DESCRIPCIONES, QUE BIEN LOGRADO EL OBJETIVO, UNO LEE Y LE PARECE ESTAR VIENDO UNA PELÍCULA. TODO SE TRASMITE EN IMÁGENES, HASTA LOS OLORES SE PUEDEN SENTIR.. SIL, UNA OBRA DE ARTE! FELICITACIONES!! Y POR FAVOR NO DEJES DE ESCRIBIR.. ¡ABRAZO DE OSO, ABRAZO GUILLEDRISTA Y ROMPECOSTILLAS! ¡¡¡APLAUSOS DE PIE!!!

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    1. Sin palabras me dejaste a mi Sandra, sos muy pero muy generosa con tus comentarios siempre....pero este puntualmente me emocionó profundamente, lagrimitas causaste con tan lindas palabras! wow! que lindo...a mi ya no me quedan maneras de agradecerte a vos este espacio, tu apoyo super incondicional y estos comentarios que son un mimo para el alma, cuanto mas se puede pedir a un grupo de amigas !!! te quiero Sandris! Sil

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  6. Una vez más tengo que decirte que leyendo me olvidé del mundo... y la falta que me hacía! Capitulo hermoso, narrado a la perfección, lleno de detalles como a mí me gusta, esa revelación de quién fue el asesino de la madre de Pedro a más de uno puede haber sorprendido pero yo estaba segurisima que era él, ibas tirando pequeñas y sutiles pistas y era cantado que el asesino había sido Miguel... Ay qué buen final tuvo, tal vez debería haber sufrido más pero supongo que igual debió haber sufrido lo suyo con ese destornillador clavado... me conformo con eso y con el chueco comido por los peces... qué imagen maravillosa y eso que en la enumeración de las partes deglutidas no figuraban las bolas y aledaños, pero me lo pude imaginar.... jajajajaja "Justicia" . Me sorprendí mucho con la huida de Camiluchi pero sé que a ella le espera lo suyo y soy feliz anticipadamente... en esta historia no queda títere con cabeza y eso es HERMOSO. Ahhh!!! lo del album de fotos que horror... fue algo escalofriante, qué hijo de puta como pudo haber sacado fotos de todos sus crímenes, que mente desquiciada, maquiavélica, no dejó a nadie sin retratar... urdió desde joven esa locura para mostrarle a Pedro el sufrimiento de cada una de las personas que amaba... o que habían tenido que ver con él... fue algo sencillamente horroroso... menos mal que ya murió porque si vivía con la locura que tenía encima seguro que terminaba en un manicomio en vez de preso y ahí otra vez teníamos la espada de Damocles sobre la cabeza, como diría Guillermina... Me encantó la super recuperación de Pedrito... jajjaa nene qué te dieron en el hospital! En vez de suero le inyectaron un cóctel vitamínico! Genialllllll esa última escenita... poesía pura, de alto vuelo, erotismo fino y delicado, amor amor y más amor... Una delicia ese final de capítulo después de tantos nervios, locura y sangre... Sos muy especial, no cualquiera escribe así este género, yo no podría por ejemplo, realmente estoy muy admirada de tu estilo y tu maestría para describir tan fielmente el ambiente oscuro y tenebroso y poder darlo vuelta como un guante con una escena como la del final... Y que quede bien! Me saco el sombrero que no tengo! Te quiero mucho nena... te felicito! Tiene razón Sandra, esto dá para un once o más, pero acá no es cuestión de poner puntos porque no es una competencia, lo bueno es poder decir nuestro parecer y sentir... y siempre con respeto y agradecimiento, que es lo más importante... un beso gigante!!! ♥♥♥

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    1. Ayyyyyy Mary B. que comentario te mandaste amiga! cuanto mimo recibido en este capitulo, de verdad GRACIAS . Sé que soy reiterativa con mis devoluciones a sus comentarios pero no encuentro entre mis sentimientos uno que aparezca tan fuerte como el agradecimiento! La generosidad de mis tres mosqueteras es inigualable! Te quiero y en este acto solemne a las tres las declaro mis constructoras de EGO jajajja que bien le hacen a mi alma! Gracias! Ahora, el complejo vitamínico a Peter se lo mande a pedir yo vía endovenosa! jajaja pero decime si después de lo que les hice pasar no les debía una escena de estas...a ellos y a uds! Pedro necesitaba sentir ese amor después del horror que vivió, y que mejor que los brazos de nuestro amado Guille para recuperar fuerzas, confianza, y llenar su alma de buenos sentimientos después de todo el odio recibido...y de ahora en mas así será... #noseascelosa ...a eso se dedicará Guille, a colmarlo de demostraciones de amor para ayudarlo a superar todo lo vivido....a mi cómplice de aventuras Vidarescas...un millón de GRACIAS!!! Sil

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  7. Que gran capacidad que tenes Sil para escribir, y puedo descubrirlo en cada capítulo, vas a pasos acrecentados afirmándote como una gran escritora y es un verdadero placer leerte. Es tan llevadero y a la vez el suspenso nos mantiene en vilo, cada escena muy bien armada inclusive la de Camila, y todo tiene un principio y un fin. La descripción del momento del encuentro de estos dos hombres que se aman fue maravilloso, poco a poco sanando sus heridas sin permitir que el dolor gane la batalla del amor. Por fin van a poder estar tranquilos, eso espero y vivir juntos una gran historia como se merecen. Has construido una gran ficción con todos los ingredientes y te felicito por jugártela mas allá de las expectativas de todos. Te mando un beso grande y felicitaciones por este capítulo!

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    1. Gracias Juliana !! que lindo comentario! es evidente que les gustó el capitulo y para ser sincera es de los pocos que a mi tambien me gustó y lo disfruté mucho. Yo jamás pero jamás pensé en escribir NADA...honestamente tengo que reconocer que "ellos" despertaron en mi estas ganas de expresar sentimientos a traves de historias y se siente bien poder hacerlo....y si cómo plus a uds les gusta que mas se puede pedir! muchas gracias por tu apoyo y por el acompañamiento en esta historia! Se viene el final! cuento con vos! Sil

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  8. Sil! Yo sabía que nuestro Guille lo encontraría antes de cualquier cosa peor. Ahora solo queda disfrutar de verlos amarse para siempre ;) ...... no? ;) Gracias Sil por esta historia. Es hermosa. Estos momentos, en los que ellos están juntos y amándose, siempre me derriten de amor, es una necesidad desde el alma. Gracias por escribir y cubrir "esa" necesidad. Besos Romina

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    1. Gracias romi por leer y comentar si ya queda nada para que llegue su felices por siempre????? Jajaja no se veremos por ahora Guille piensa resarcir todo ese horror que vivió Pedro vamos. A ver como les va con la loca suelta...gracias por estar besos Sil

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  9. Doloroso al principio y lleno de dolor pero como siempre el AMOR es mas fuerte!

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    1. Gracias Vale! por leer y comentar siempre! es cierto hubo mucho dolor! vamos a ver cómo sigue esta historia! un Beso!! Sil

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  10. Me encantó este capítulo fue genial cada vez se pone mejor, pero tristemente se acerca el final. Cuanta genialidad por.favor mujer todavía estoy atónita por ese inicio tan duro pero una vez más tu pluma justiciera nos regalaron un Pedro valiente que se enfrentaba a las adversidades y defendía con una y dientes a su amor!!! Sos genial Sil cada línea que escribir te deja son palabras me.encanta a esperar ansiosa el próximo domingo de policiales. Pero en por los comentarios tardíos pero me tiene loca el trabajo!!!!

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    1. Hola Romina! es cierto...desde un principio les dije que este Pedro se las traia! y acá lo demostró! es valiente el chiquitin...después por supuesto necesita mucha contención pero en el momento, no se de donde le sale el coraje y sale a flote! me alegro que te haya gustado! veremos cómo les va con la loca!!! Gracias por comentar! y no pidas perdón! cada una comenta cuando puede!!! eternas gracias!!! Sil

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