
Los días
transcurrieron imperturbables. Guillermo seguía cuidando de Pedro con todo el
amor y la atención que era capaz de
brindar, se había tomado unos días libres para poder hacerlo, sin embargo no
había logrado separarse definitivamente del caso, y se mantenía en contacto con
Beto y Marcos. No terminaba de estar tranquilo, quedaba un cabo suelto que no
lo dejaba dormir. Camila Moravia.
Al sentirse mas
recuperado, Pedro había sido citado a declarar. Con la garganta atenazada y
entre sollozos había logrado contar cómo ocurrieron los hechos.
Mientras
escuchaba el relato, Guillermo fué inundado por intensas sensaciones. Horror,
odio, pena, dolor y culpa...culpa por no haber podido evitarle esa situación.
Pero la impresión mas fuerte fué la incertidumbre. El hecho que esa mujer haya
estado en el Delta y no apareciera por ningún lado, lejos de darle tranquilidad
era cómo una espina clavada en el talón. ¿Estaría muerta? ¿Qué habría pasado
con ella?. Luego de llevarse el cuerpo de Miguel y trasladarlos al hospital,
Beto se había hecho cargo de seguir rastrillando, no solo el río, sino también
los alrededores y nada, ningún signo de la presencia de esa persona, cómo si se
la hubiera tragado la tierra. Tal vez se preocupaba sin motivos, quizá ella
simplemente se habría peleado con Miguel, por ahí luego de usarla la había
desechado, incluso tal vez la mató. Pero sea cómo sea, él necesitaba
encontrarla para poder hallar la paz definitiva.
Todo era culpa
de Pedro Beggio, repetía incansablemente mientras lloraba la muerte de Miguel Ángel
Mendoza. Escondida en una de las tantas propiedades de su padre, ella seguía el
desarrollo de los hechos a través de las
noticias. Un cúmulo de sentimientos negativos comenzó a inundarla. ¿Qué iba a
hacer ahora? ¡Otra vez sola! ¿Por qué habían terminado así las cosas? Si todo
estaba absolutamente planeado, no habían dejado nada librado a la suerte...sólo
quedaban unas horas hasta que él se divirtiera un rato con el doctor y luego la
huida. La felicidad que tanto añoraba y merecía.
Ese maricón no
se iba a salir con la suya, en honor al hombre que la salvó del encierro, de la
muerte en vida que le esperaba, en honor a él, ella sería la encargada de
concluir con esa tarea en la que se le fué la vida. Dejaría que el doctorcito
se relajara un poco, que bajara las defensas y luego actuaría. Algo había
aprendido a su lado. Lo más importante que él le había enseñado era a no tener
miedo. Ella lo lograría.
Mientras veía la
cara de Pedro en el noticiero con el policía atrás, pegoteado a él y una placa debajo que rezaba.
"Huir
de la muerte por segunda vez"
La furia se
apoderó de su mente, escupió la pantalla y empujó el televisor estrellándolo contra el suelo. Respiró hondo
para lograr un poco de calma, no serviría de nada perder el control.
A ella no se le
iba a escapar. Lo atraparía, iba a seguirlo, lo iba a agarrar en un lugar de
donde no pudiera huir, nada de juegos, nada de torturas, llegaría a él, se
presentaría y lo mataría, así, sin más,
directo, certero. La tercera era la vencida.
¿Cuál fué su
primera lección? Estudiar muy bien a la víctima... Y a eso se dedicó en las
siguientes semanas. El muy turro andaba muy feliz y campante con su noviecito
de acá para allá... comenzaban a distenderse... éste era el momento para
actuar.
No dejar nada
librado al azar... tomar precauciones, tener una manera de escapar... siempre
tener un plan B, y nunca... nunca dejarse llevar por las emociones.
Tomó el teléfono
e hizo la llamada.
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Retomó el
consultorio cuando su cuerpo y su mente se lo permitieron, de a poco lograba
insertarse nuevamente en su vida. Sostenido por ese amor tan fuerte y a la vez
tan tierno de Guillermo, sentía sanar sus heridas lenta pero constantemente.
Los primeros días había sufrido fuertes pesadillas que desencadenaban en
ataques de pánico, con el llanto y la angustia siempre presentes, pero con la
contención de su amor, aquellos momentos
fueron superados y pudo ir sepultando los recuerdos que tanto temía evocar.
Guillermo de a
poco fué mostrándose más relajado también, le costó aceptar el regreso a su
trabajo y el hecho de tener que soltarlo durante el día pero era lo más sano.
No podían depender el uno del otro, eso no iba con el tipo de relación que anhelaba
para ellos, se debía a sí mismo y a él, un vínculo saludable y era lo que más
ansiaba y trabajaba por lograr.
La investigación
se cerraba, se comprobó que el cuerpo que estaba enterrado en aquella fosa
pertenecía a Gastón Prendez y su familia fué informada de la situación. A las
pocas semanas un nuevo caso llegó y eso lo desenfocó un poco de lo ocurrido,
pero en su interior seguía manifestándose, tenaz, esa inquietud de no haber
podido dar con el paradero de aquella mujer.
-Buen día mi
amor.
-Hola precioso...
-Qué me mirás
así?
-Te miro... porque
no puedo evitarlo... porque sos tan lindo!!-Pedro bajó la cabeza
avergonzado.-Qué? no me creés? Mirá yo no suelo regalar halagos a nadie, es
más, soy insoportablemente exigente, conmigo mismo y con los demás.
-Si lo sé, y
también sos un cabrón!
-Perdón???-mostrando
un gesto sorprendido.
-Y si...Te
acordás cuando nos conocimos?
-Por supuesto
que me acuerdo...vos no te quedás atrás con tu carácter querido...
-Ah yo? no
dejaste de maltratarme desde el minuto cero.
-Vos... no
entendés...
-¿Qué no
entiendo? ¿Qué te caí cómo el culo?-Pedro sonreía mostrando esos dientes
perfectos y los irresistibles hoyuelos.
-Vos no entendés
que yo no podía discernir qué era lo que me pasaba. Y todas las sensaciones que
mi cuerpo registraba me generaban una incertidumbre que yo confundía con
desconfianza.
-Eso significa
que desde que nos conocimos te pasó algo?
-Pero! por
supuesto que me pasó algo! Sólo que cómo soy un poco tozudo, me demoré un
tiempo hasta que registré qué era....-Pedro se trepó a su cuerpo y comenzó a
llenárselo de besos ruidosos-Te amo Guille...-Apoyó sus manos en su pecho y
sobre ellas su mentón y lo observaba pícaro.
-Cuando te
conocí no podía dejar de mirarte, ese día cuando saliste a buscarme, pensaba si
realmente me había ofendido tanto tu comentario o es que necesité salir para
poder dejar de temblar.
-Mejor tratemos
de no recordar el pasado, no quiero que nos pongamos tristes ahora.
-Recordar el
momento que nos conocimos no me pone triste, Guille, al contrario, visualizar
cómo fué creciendo esa atracción hasta convertirse en "esto" me hace
bien. ¿Vos te das cuenta de todo lo que pasamos? y no me refiero al caso, sino a nuestra historia. En tan poco tiempo
parece que hubiese pasado una vida si a
sentimientos nos referimos.
-Es cierto, es
que sos irresistible amorcito....-Pedro soltó una carcajada.
-No me gastes...
-No te
gasto!-sonriendo-es verdad, me costó nada enamorarme de vos, yo no era así.
Hacía años que no me abría a otra persona y después de Laura pensaba que nunca
más podría hacerlo.-El gesto en la cara de Pedro transmutó de golpe y se alejó.
Guille lo notó.-Che!... eu! ¿qué...?
Negando con la
cabeza-¡Nada!-Recordó el santuario en aquella vitrina y no pudo contener los
celos. Había evitado en todo ese tiempo aparecer por ahí, y cuando no le
quedaba mas remedio, pasaba sin detener la vista en ese estante. No podía evitarlo, no quería
ser injusto ni presionarlo pero no se bancaba más la presencia de Laura entre
ellos.
-Pedro... a
estas alturas no da para ocultarnos cosas, decime... ¿Qué te pasa?... ¡No me hagás
calentar!
Lo miró algo
irritado y con los ojos llenos de lágrimas.-Nada, me preguntaba si en algún
momento vas a dejar de traer a Laura a cada conversación que tengamos, solo
eso- Guillermo bajó la cabeza sonriendo-No te rías Guille, te estoy hablando
muy en serio, tengo su fantasma rondando esta casa. No hay una charla que no
termine en ella, y ni hablar de ese altar que le hiciste en la sala y que no sé
por cuánto tiempo voy a seguir soportando. Tal vez debería pensar en regresar a
mi departamento.-Se levantó ofuscado y Guille fué tras él-No, no, no, no,
no....vos no me dejas así. Vení para acá y arreglemos esto. ¿¡Qué te
pasa!?.-tomándolo del brazo.
Pedro se dejó
inundar por la angustia y las lágrimas rodaron por sus mejillas.
-¡Pedro!-con la
voz impaciente- No podés ponerte así por esto, ni tampoco podés amenazarme con
irte cada vez que tengamos una pelea, no
es así, sabés las veces que vamos a pelear?
-No me pongo
"así" por la pelea, es por ella, siento que nunca voy a poder
competir con su recuerdo, y me duele- la voz salía entrecortada por las
lágrimas-porque yo nunca amé a nadie cómo a vos, y me siento en inferioridad de
condiciones...
-Inferioridad de
condiciones?? A ver…-Guille le regaló una sonrisa tierna y lo tomó el mentón- En
primer lugar... no entiendo porqué querés competir con ella...-Pedro levantó
los hombros- y en segundo lugar... hace cuánto que no entrás a la sala?
-Desde que
llegué traté de evitarlo.
-Vení. - le tomó
la mano y lo llevó hacia allá- Mirá.-La vitrina estaba vacía solo conservaba el
retrato de su padre con él, su cara se iluminó y la angustia comenzó a
disiparse. -Lo hice mientras estabas en la clínica. Mi amor... Laura fué una persona muy
importante para mi, no puedo eliminarla de mi vida cómo si nunca hubiera
existido, pero es parte de mi pasado. Vos sos mi presente y mi futuro ¿no te
alcanza con eso?-Pedro aflojó la tensión en su rostro, soltó el aire que
llevaba reteniendo y le hizo una caricia sonriendo.
-Si mi amor! por
supuesto que me alcanza, disculpame es que, no puedo controlarlo. Perdón-le
tomó el rostro y le dió un beso. Y Guillermo lo abrazó sonriendo. En el fondo
disfrutaba de esos ataques de celos y los tomaba como una manera más de
demostrar cuánto lo amaba y lo importante que era para él.
-Bueno ahora... vamos
a tomar algo y después a trabajar!
-Mmmm y si mejor
en lugar de desayunar nos quedamos acá en la cama y nos hacemos unos mimos?
-Pedro... no me
tientes... me dijiste que tenés un millón de pacientes hoy.
-Por eso!!!
¡Dale! los necesito para pasar el día- se acercó provocador y le mordió la
oreja.
Se le nubló la
mente frente a ese contacto y le besó el cuello. Pedro lo atrajo, con fuerza
para besarlo con todas sus ganas, y Guillermo respondió. Ahí mismo en esa sala
cómo testigo hicieron el amor extasiados, desbordados, y así, satisfechos,
colmados de amor se dirigieron a sus trabajos.
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-Cuquita, buenos
días!
-¡Hola mi amorcito!
¿Cómo estás hoy?
-Bien!
extrañando el café con leche y medialunas que solés prepararme.
-Pero ¡cómo! ese
desconsiderado de Graziani te hizo salir sin desayunar?
-Si, es que se
nos hizo tarde y estaba apuradísimo, anda en un nuevo caso y ya te imaginarás
cómo está. Preferí venirme y compartir el momento con vos.
-Decime mi amor,
vos estás seguro que ese hombre es para vos?
-Cucaaaa... qué
problema tenés con Guillermo?
-No mi amor,
problema ninguno, pasa que es policía y me parece que vos necesitás una vida un
poco mas tranquila después de todo lo que pasaste.
-No me imagino
la vida sin él Cuca.-La mujer se acercó, sonriéndole y le hizo una tierna
caricia en su mejilla.
-No pensé que
iba a vivir para ver esto...-Le dijo con lágrimas en los ojos.
-¿Estás celosa?-
La abrazó y la levantó del piso girando sobre sí mismo.
-¡Ay Ay soltame
Pedrito!! ¡Soltame!-Ambos soltaron carcajadas felices.
-Bueno viejita
linda, preparame ese desayuno tan rico y te espero en mi escritorio así
revisamos mi agenda de hoy.
Atendió a todos
sus pacientes de la mañana y salió a almorzar con su secretaria. Al regresar se
encerró para llamarlo.
-Hola mi amor!
-Pedro!-sonriendo-cómo
estás?
-Bien! Vos? Ocupado?
-Para vos no...
Te extraño, no me gusta que no desayunemos juntos, después no nos vemos en todo
el día.
-Bueno amor esta
noche cenamos! y compartimos una peli, pero tarde, acordate que tengo ese
paciente que viene después de hora...
-Bueno si
termino temprano me hago cargo de la comida...Te amo.
-Y yo... Un
beso.
Cortó la
comunicación con una sonrisa y se quedó mirando el teléfono emocionado.
La tarde llegaba
a su fin, Cuca organizaba su escritorio para retirarse.
-Pedrito, mi
amor, me estaba yendo, querés que me quede hasta que llegue la paciente nueva?
-No hermosa, andá
tranquila, yo le abro y le tomo todos los datos.
-Chau mi
amorcito -y le lleno la cara de besos.
Diez minutos más
tarde sonaba el timbre y Pedro se apuró a atender, puntual la mujer,
"puntual o ansiosa", pensó.
Abrió la puerta
y saludó formalmente-Buenas tardes, soy el doctor Pedro Beggio. -La mujer,
rubia con anteojos oscuros apenas lo saludó con un movimiento de cabeza e
inmediatamente ingresó a la sala sin mirarlo a la cara. Pedro la observó
caminar directo hacia la puerta de su consultorio cómo si conociera el lugar y
se apuró a seguirla. Sintió su cuerpo estremecerse, un leve temblor lo recorrió
como una alarma en su cuerpo. Pedro, pará un poco, aflojá con la persecución.
Ingresó después
de ella al consultorio y la invitó a sentarse. Prestó especial atención a sus
gestos, siempre era bueno estudiar el lenguaje corporal de los pacientes, ese
que reflejaba su estado real. Inquieta, alterada, parecía al borde de un
colapso.
-Disculpe su
nombre es Sara, verdad?
-Si...
-Bueno Sara,
sería bueno, que antes de empezar nos conociéramos un poco. ¿Te puedo
tutear?-La mujer se sacó los lentes oscuros y le sonrió con los labios
apretados, -Si, claro.- La miró a los ojos y le regaló una sonrisa para darle
algo de confianza, cómo solía hacer en todas sus primeras consultas. Lentamente
el tono rígido del cuerpo de la mujer comenzó a aflojar, y ella comenzó a
hablar.
-¿Puedo fumar?
-Bueno
normalente no, pero siendo que es el último turno del día te lo puedo permitir.
La mujer volvió
a tensarse, y se mantenía en silencio. Pedro comenzó a inquietarse más aún,
esos movimientos bruscos, nerviosos, le decían más de lo que ella
expresaba.-Bueno a ver, porque no me contás algo de vos.
Clavó su mirada
en él y un escalofrío lo recorrió. El sonido de un mensaje lo sacó del momento.
–Disculpame, debo responder, porqué no te aflojás un poco, ponete cómoda, podés
usar el diván si querés.
La observó de
reojo encaminarse hacia el centro y sentarse.
*Mi amor, estoy saliendo para casa, te
falta mucho?*
*Guille podés buscarme?*
*¿Pasa algo? ¿No tenías un paciente?
*Es "una" y hay algo raro,
VENITE*
No le gustaba
asustarlo, pero sin entender porqué tenía un mal pálpito. Acercó la silla y se
sentó a su lado, recostada en el sillón la mujer no dejaba de mover sus manos,
y todo el cuerpo. Y el relato comenzó.
-Acabo de quedar
viuda… -Él asintió y se dispuso a escucharla. -Hace pocos meses también perdí a
mi papá. Y me estoy sintiendo muy mal...-comenzó a sollozar.
Pedro la escuchaba con atención e intentó
indagar un poco. Tal vez esa inquietud que sentía no tenía fundamento.
-Tratemos de
profundizar un poco más... mal... no es un sentimiento. Contame Sara, cuáles
son tus sentimientos reales, cómo te sentís...?
-Frustrada-
soltó y volvió a clavarle la mirada turbando nuevamente la tranquilidad de
Pedro.
-Bien, vamos a
ir tratando de visualizar todos los sentimientos que te están atravesando. Ya
encontramos el primero... frustración. ¿Qué más sentís?
-Soledad.... me
siento muy sola, abandonada....
Ella volvió a
aflojarse, pero seguía llorando, era evidente que esa mujer estaba
desequilibrada. Mientras intentaba sonsacarle algo más de información, su
cuerpo no dejaba de mandarle señales. ¿Qué le estaba pasando? Le recordaba
aquella vieja sensación de los días previos a la aparición de Vidar. La
adrenalina recorriendo su cuerpo, el alerta constante. A medida que la mujer
avanzaba en su relato su estado seguía agravándose, esa voz, ese aroma. Cerró
sus ojos abstraído totalmente de sus palabras y su memoria viajó en un vuelo
directo al Delta. No entendía por qué esa presencia lo llevó sin escalas a los
recuerdos que tanto había luchado por silenciar. Comenzó a transpirar helado y
de repente, escuchó una palabra salir de su boca... marica... resonó
como un eco en su mente... ni loca... Inmediatamente la imagen de
aquella mujer se presentó delante sus ojos. ¡Era ella! Por Dios! era Camila
Moravia!, la recordaba con el cabello más oscuro, pero no podía estar tan
equivocado, mientras ella hablaba la reminiscencia de lo vivido se presentaba
cada vez con mayor énfasis. Se aflojó el nudo de la corbata y sentía las gotas frías
de sudor surcar su frente y deslizarse por las sienes. ¿Qué haría ahora? ¿Cómo
debía actuar? Ojalá Guille habiera recibido su respuesta y la hubiera tomado en
cuenta.
De pronto ella
se paró y comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación, lanzando una
serie de incoherentes oraciones. Hacía rato que Pedro no la escuchaba, pero el
brusco movimiento lo trajo de nuevo a ella. El temor comenzó a reflejarse en su
semblante. Lenta y cuidadosamente se levantó de su silla y con la voz mas calma
que podía tener en esa situación trató de apaciguarla.
-Sara, por favor
le pido, vuelva al sillón y trate de calmarse, así no voy a poder ayudarla.
-Vos me estás
escuchando?? Pedro? Te dije que me lo robaron entendés? "alguien" lo
mató...y yo lo único que quiero, lo único que pasa por mi mente son las mil y
una maneras de vengar su muerte!-Su voz salía en un grito y seguía caminando de
un lado al otro, hasta que en ese momento se paró, lo miró con rencor y sacando
un arma le dijo.-Vos sos el culpable de todo esto.- Pedro palideció frente a la
pistola que le apuntaba directo al corazón e intentó detenerla. - Camila, por
favor, no cometas una locura. Vos no querés ésto. Miguel, no te amaba, él no
amaba a nadie.
-Callate! No
digas eso, vos no lo conocías, él me salvó, me amaba! Ni siquiera te atrevas a
nombrarlo.
-Bueno
tranquila, tranquila, bajá eso, te vas a arrepentir, no solo te van a encerrar
sino que probablemente no vuelvas a la clínica, sino que termines en una
cárcel, pensalo.
Camila aflojó su
mano y estaba a punto de bajar el arma pero el odio volvió con más vehemencia y
volvió a apuntarle. -Te voy a matar.
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Guillermo tomó
las llaves de la primer patrulla que encontró y salió hecho una tromba de la
jefatura. -Beto, podés venir conmigo?- Conocía tan bien a Pedro que estaba
seguro que ese mensaje no reflejaba el peligro real que estaba transitando,
sino que era muchísimo peor. Si había pedido su presencia, es porque un nuevo
peligro había aparecido....o uno "viejo", pensó. Camila
Moravia. Ese nombre no dejaba de aparecerse en su mente, una y otra vez,
por Dios! ¡Cuando tendrían algo de paz...!
Beto lo miraba
desde el asiento de conductor. -Guiye, calmate un poco, qué pasa? ¿Por qué
tanto nervio?
-Es ella,
Betito, lo siento... acá-señalando su pecho. Tomó el teléfono e intentó comunicarse
con él, una y otra vez sin respuesta.
-Tranquilo... ya
llegamos, falta poco.
Llegaron y
Guille casi se tiró del automóvil, e ingresó al edificio, mientras Beto buscaba
un lugar donde dejar el auto. Llamó al ascensor impaciente... no pudo
esperarlo, así que subió las escaleras a toda velocidad. Al llegar al piso,
sacó su arma y se acercó con precaución. Tomó el picaporte, estaba cerrado. Con
las manos temblorosas, tomó el llavero y buscó esa llave que Pedro le había
entregado para casos de emergencias y abrió cuidadosamente. Todo estaba en
orden en la sala de espera. Caminó con cuidado, si Pedro estaba realmente con
una paciente no quería irrumpir armado, debía ser discreto, aunque discreción
no era justamente su nombre cuando de la seguridad de Pedro se trataba. Se
acercó lenta y sigilosamente, acercó el oído a la puerta y lo escuchó... Te
voy a matar.
Abrió la puerta
con cuidado y la vió de espaldas a él apuntando a Pedro.
-¡Camila!- la
llamó. Ella giró rápidamente, él no se volvería a arriesgar, ni bien vió que el
arma ya no estaba dirigida a Pedro disparó, un tiro, en el pecho, y otro... por
las dudas. Camila inmediatamente cayó
hacia atrás soltando el arma. Su cuerpo casi sin vida, chocó contra la parte de
atrás del diván y quedó sentada en el piso, dejando un rastro de sangre en el
blanco tapizado y sus ojos, abiertos, perdieron la luz.
Se aseguró que
estuviera muerta y corrió hasta Pedro que se encontraba paralizado del otro
lado de la habitación.
-Mi amor, estás bien?-Pedro miraba con horror el cuerpo
inerte de Camila contra el sillón e
inevitablemente los recuerdos regresaron a torturarlo. Guille lo abrazó con
fuerza y él cerró los ojos con dolor y repondió refugiándose en sus brazos.
-Terminó Pedro,
ahora si, mi amor... Todo terminó.
----------------------Continuará-----------------------------
Y espero que con esta muerte todo se Termine y puedan ser felices!!! Que foto la de Guillermo (chavez) !!! Esta para caerse redonda!!!! He disfrutado muchisimo de esta aventura...algunas veces me paso que hasta me senti mal por las cosas que una persona puede hacer por odio...hasta he tenido que dejar de leer un rato para despues seguir...pero todo tiene su recompensa....realmente no tengo palabras para decir lo bien que escribis y como manejas el suspenso ...un abrazo Pilar
ResponderEliminarQue lindos halagos Pilar....durante todo este tiempo en que se publicó víctimas me dí cuenta que sos una persona muy leal! Te has bancado desde los momentos mas amorosos de esta historia hasta los mas sádicos y fuertes! Se agradece con el alma!!! y se viene el último!!! Besos Sil
EliminarMuy buen capítulo Sil!. Menos mal que Guille llegó a tiempo. Que lindo hubiera sido este final en Farsantes, pero "bue".... por suerte están uds. chicas, para que en cada historia tengan el final que ellos se merecen (y nosotras también ;) Gracias Sil! esperando el próximo capítulo! Besos Romina
ResponderEliminarGracias Romina! por leer y comentar!...es cierto hubiese sido lindo que Guille siguiera ese mal pálpito que no lo dejaba en paz y se largara a salvar a su amor...pero cómo vos decis! para eso estamos nosotras! para darle justicia a la historia y a ellos!!! Gracias por estar! Besos Sil
EliminarAhora sí la JUSTICIA está completa! Qué satisfacción! Menos mal que Pedro tuvo ese pálpito y que Guille corrió a defender a su amorcito...
ResponderEliminarQué lindo cuando recordaron el momento en que se conocieron! Me encantó esa parte. Cuánta agua corrió bajo el puente en tan poco tiempo.
No te quiero presionar pero... Sabes que queremos mucho más, no? (SEGUNDA PARTE, SEGUNDA PARTE, SEGUNDA PARTE!!!)
Amo esta historia! Es una de mis preferidas en absoluto y... "No quiero que esto se termine"... (te suena?) ;-)
Felicitaciones mi bella Sil... Aguante la "locomotora descarrilada"!
Beso super extra grande!
Guille!!! es cierto! la justicia ahora es completa!....creo que Guille le dió su merecido...dos tiros en el pecho....;) y ahora su felices por siempre!!! o no? no se...veremos que dicen las musas!!!! se viene el último!!! GRACIAS ETERNAS!!! Sil
EliminarSil... ¿Qué decirte mujer que ya no te haya dicho? Me sorprendiste tanto en esta fic, que me deja una intensa "sed" de seguir leyéndola. Tengo miedo que el final de Camila traiga implícito el final de "Víctimas" porque no estoy preparada para eso... Pero bueno... Si es así habrá que saber entenderlo.
ResponderEliminarFuiste una verdadera "revelación" como Sadic Witch, nos llevaste cada domingo al límite de los sentidos... Mujer, eternamente agradecida de haber sido testigo presencial de esta faceta que tenías escondida. ¡Qué excelente policial! Que bien narrado, que bien manejados todos los ángulos y del suspenso, ni hablar! Sil.. quisiera que esta historia no terminara nunca... De uno a diez, para mi es un once. Excelente.. Suprema. Pero si algo me dejó una inmensa satisfacción fue el final de Camila...
"Abrió la puerta con cuidado y la vió de espaldas a él apuntando a Pedro.
-¡Camila!- la llamó. Ella giró rápidamente, él no se volvería a arriesgar, ni bien vió que el arma ya no estaba dirigida a Pedro disparó, un tiro, en el pecho, y otro... por las dudas. Camila inmediatamente cayó hacia atrás soltando el arma. Su cuerpo casi sin vida, chocó contra la parte de atrás del diván y quedó sentada en el piso, dejando un rastro de sangre en el blanco tapizado y sus ojos, abiertos, perdieron la luz."
Listo querida... con esto sanaste lo que no hace falta explicar. Eternamente agradecida de haberte leído, y suplico a las musas para que te den máquina y sigas escribiendo. ¡Aplausos de pie Silvana! Un abrazo Guilledrista por ever a ever... Me inclino ante tu pluma.
Sandris!!! jajajja veo que esta muerte es una de las que mas te gustó!! jijijiji a mi me dio una enorme satisfacción darle este final! y nada menos que de la mano de Guille! cómo debería haber sido!!! SE HA HECHO JUSTICIA!! ya no tengo palabras para agradecerte asi que solo diré te quiero Saaaannn!!!!! Se viene el último!!! Sil
EliminarSil, decir maravilla es poco....se me acaban los calificativos. Exquisita....Y yo se que ya termina, pero te puedo pedir algo: escribí otra.,....con esa imaginación prodigiosa algo se te va a ocurrir.....Es exquisita tu forma de describir.......una forma exquisita de llevar adelante el suspenso...en fin todo es esta Fics es exquisito.........Sobre todo el amor de esos dos......Seguro nos regalas un final apoteótico, amoroso y lleno de ternura.....se lo merecen después de lo que han pasado....y nosotros también nos lo merecemos.....Decirte que te amo ya lo sabes.....decirte gran escritora ya lo sabes........decirte excelente amiga, eso lo sabes?????? Un abrazo de oso gigante y beso con ruido.....Abuela.
ResponderEliminarAbu de mi vida! te quiero!!! Gracias por tu compañía cada domingo!!! por haber leido a pesar de las cosas terribles que les hice pasar....ayer relei todo! y sabés?? no se de donde saque tanto sadismo!! jajaj tendré doble personalidad?? tengan cuidado!!! jajajjaa te quiero mi corazón!!!!Sil
EliminarHermoso capítulo Sil !
ResponderEliminarGracias Val!! por leer y comentar!!! se viene el último! y podrán descansar de Víctimas!!! las quiero Besos Sil
EliminarHermoso capítulo Sil !
ResponderEliminarHermoso capítulo Sil !
ResponderEliminarPor fin lo pude leer y por fin reventó esa loca! Me encantó este capítulo, como bien sabes tengo un pajarito que me chusmea algunas cosas y entonces lo pude leer tranquila, sin temor... Y por eso lo disfruté mucho! Qué bueno que Guille sanó ya sus heridas del pasado, que haya podido quitar esa foto de la vitrina, que mayor demostración de amor hacia Pedro que ésa... Por supuesto que esto ya tiene aroma a final pero alguna vez tenían que morir esos guachos... No queda otra. Excelente historia que imaginaste y llevaste a cabo con éxito y una precisión admirable, tenés que sentirte muy orgullosa de lo que conseguiste! No sé si alguna otra de nuestras colegas pueda lograr semejante obra policial, creo que tu pluma es única en su género... Así que tendrás que hacer un esfuercito y seguir "torturandonos" con tu maestría para el policial negro e inventar más situaciones con estos dos... Un beso grande y muchas gracias por haberte esforzado para cumplir con tu entrega este domingo, necesitaba leerte hoy muy especialmente, ya sabes por qué... Beso gigante amiguita!!!! ❤❤❤
ResponderEliminarAy MAry! de todo ese hermoso comentario que me dejaste! lo que más me llegó fueron esos últimos tres renglones ;) y siiii llegó el final! algun dia tenía que pasar no? sabiamos que esto no iba a ser eterno!!! ojalá salga un capitulo acorde y les guste y les llegue, estoy muy ansiosa por saber que me dictaran las musas que andan muy perezosas ultimamente!! GRACIAS TOTALES!!! Mary no tengo palabras ya! te quiero! Sil
EliminarY un día volvió mi locomotora descarriado trayendo un capitulazooooooo sra me saco el sombrero ante tamaña maestría...... Ud no para de asombrarme este magnífico policial puede competir con cual quier serie americana.... Querida sil creo que tu potencial es tremendo así que me sumo al pedido de la mayoría y pido humildemente una según da parte... Otro si digo mil perdones si te debí algún a devolución pero mi cabeza y mi corazón anduvieron bastante alterados... Ya me puse al día con los capa y quiero decirte que tu historia me recontra fascina me muero con este Pedro tan aguerrido y con este Guille tan enamorado..... Gracias amiga cada domingo espero este ratito p disfrutar de una enorme ficción y de una escritora rutilante un beso ordenes...... Majo
ResponderEliminarMajitoooooo ayyy que lindo tenerte nuevamente por acá y con todas las pilas!!! que alegria enorme porque eso significa que VOS ESTAS BIEN y si vos estás bien es porque "ella" también y eso es lo más importante!! Gracias por todos los halagos que creo, humildemente son demasiados! muchas muchas gracias! y bueno!!! llegó el final! los sentimientos son encontrados te diré ....GRACIAS eternas Te quiero Sil
EliminarQuise decir LOCOMOTORA DESCARRILADA .. ACAA LA ÚNICA DESCARRIADA ES La un suscribe jaja.... MAJO
ResponderEliminarLo de ordenes del final se colo jajs vos sabes que este teclado y yo no nos llevamos....... Majo
ResponderEliminarmuackssss
Que mas puedo decirte Sil, cada capítulo me sorprendes más con esa capacidad para narrar e introducirnos en ese mundo de "Víctimas" que puede llegar a ser bastante truculento. Ese cabo suelto me hizo transpirar un poco, temía que se repitiera ese final pero por suerte no fue así, Guillermo se avispó gracias a ese mensaje de Pedro y pudo salvarlo de la locura de Camila. Ahora solo espero ese ansiado final para dar cierre a una espectacular historia de amor. Te felicito Sil, cada día te superas!! Beso grande
ResponderEliminarGracias Juliana! siempre tus comentarios tan lindos, muy generosos y respetuosos! te agradezco de corazón! y el momento del felices por siempre llegó! #sentimientosencontrados millones de gracias Juli por tu acompañamiento de siempre! Un abrazo Sil
EliminarMe encanta...espero el proximo con ansiedad..
ResponderEliminarGracias Adriana! por leer y comentar!!! un abrazo y te espero para el último!!! Sil
EliminarGeniallll esta historia se lleva todos los aplausos del mundo, por Dios cada situación cada momento re atrapa cada vez más y más. Una sola queja la guacha de Camila se merecía más castigo pero bue una vez tu pluma justiciera nos saco de encima a la yegua graciassssss y loca esperando el próximo Domingo para disfrutar de nuevo!!!!
ResponderEliminarHola Romina! es cierto la shegua asquerosa de Camila se merecía sufrir un poco mas....pero esta muerte es totalmente simbólica..murió de dos tiros en el pecho cómo ella mató a P en la novela y de la mano de Guille a quien le arruinó la vida. Esa fué la manera que se me ocurrió de dar justicia a aquel final! Romina Gracias por estar !!! un beso Sil
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