"LA FIESTA QUE NO FUE"

Me levanto de una noche extraña. De camino a la ducha
me pregunto si fue realidad lo que viví o hubo algo de ficción…Lo cierto, es
que cuando una se reencuentra con una amiga del pasado, puedes volver a esperar
cualquier cosa.
Me encontré con Gaby después de tres años en las
escaleras de tribunales. Tomamos un buen almuerzo y allí despellejamos algunos
flecos de nuestras cortas vidas.
Ella trabajando con el prestigioso y reconocido
Guillermo Graziani, metida en la eterna relación con Antonio, sintiendo a medio
gas sentimientos por un ex-convicto del que hasta me enseña una foto, Alberto,
e intentando superar su ansiedad y su miedo a vivir de verdad.
Yo, segura de lo que he escuchado siento que existen
cosas que no sé e intento no ser mejor que… me lanzo a contar que trabajo en
Baunes, que lo gano bien, que ando hasta las narices de Matías Olazabal y su
alter-ego, que no acabo de encontrar un nada que llene mi vida, que los hombres son agua pasada y que
siento que soy muy difícil…
Ella siente como yo que nunca debimos dejar esta
amistad, que habíamos cambiado mucho pero que lo mejor estaba por llegar, que
el destino por alguna razón nos había vuelto a reunir…Intercambiamos los
móviles y nos hicimos mil promesas a cumplir.
Seguimos viéndonos más seguido, fui a su casa sin que
estuviera Antonio, intuyo por qué pero bueno… ella vino a la mía. Alguna que
otra vez compartimos en tribunales, asistimos a clases de formación juntas, nos
íbamos a buscar a los trabajos cuando nos lo podíamos permitir y tomábamos unas
copas…
Por eso y por más cositas, estoy acá parada en medio
de la nada… bueno, sí, sentada delante de un escritorio muy aburrida, veo salir
un papel de una carpeta, la curiosidad me puede, es una servilleta, leo y lo
dejo todo igual… Mi cabeza se queda dando vueltas, de quien será el escritorio?
Todas las parejas terminan igual…uf!
Voy a dejarlo porque no soy vidente. Es probable que si la noche se alarga
mucho lo descubra…
Mientras veo entrar gente que no conozco de nada,
pasar bandejas de aquí para allá y en fin, Gaby sonriendo a todo el mundo con
copa en mano. Mal asunto, si ya estamos así, doy por seguro que la noche va a
ser muy larga…
Pareciera que alguien hubiese escuchado mis
pensamientos…
“Hablando sola, querida?” me quedo media ida y me
pregunto quién carajo es esta señora que parece que ha pasado recién de chapa y
pintura. Cuando estoy por contestar cualquier cosa, llega mi salvación…
“Ella es Sonia, mi mejor amiga… abogada penalista…” La
lengua de Gaby lucha por poder pronunciar bien, la miro extrañada aunque ella
insiste con esa sonrisa del típico borrachito con ojitos luminosos…
“Ahhhh! Yo soy la mujer de Marcos… la señora de la
fiesta, Isabel” Lo llama y le insiste que venga. Mientras yo intento que Gaby
no hable y no se me caiga al suelo… La señora regresa emocionada y el tal
Marcos me desnuda con la mirada y después me dedica unas frases que me indican
que esto no es lo que realmente parece…
“Bienvenida querida, los amigos de Gabriela son…”La
atención de la señora se va tras una nena, una tal Solange que está pendiente
de su medio novio y de la llegada de la tarta…Y menos mal porque este Marcos
sigue… “Bueno, Gaby donde tenías guardado este bombón” Lo miro con cara de
circunstancia, la verdad no me gusta nada y la señora regresa para llevárselo a
seguir saludando dejándome un… “Espero que te diviertas, querida”
Tengo ganas de irme pero no puedo dejar a Gaby sola en
estas condiciones… Ay, se me olvido decir que Antonio la había abandonado
semanas atrás por una tal Paola… El negocio de la exportación de fruta dio
resultado y se llevó a su ayudante, su inseparable y enamorada Paola, con él… Le
explicó que ella nunca estaba, que Pao lo amaba, que él sentía cosas que no
podía explicar y bueno… Lo que dolía era el abandono por el teléfono, no el
abandono en sí mismo…
Volviendo a la fiesta, me la llevo a la cocina para
hacerle un café y que regrese a mi alguna parte locuaz de ella… Casi me lo echa
encima cuando intentaba tragarlo, me di cuenta que no era por el café, acababa
de entrar el ex - convicto y me derrito al escucharlo, ahora comprendo porque
está pillada…
“Gaby, estás bien? Has tomado mucho, seguro… Beto”
“Sonia” Me quedo casi paralizada ante su mirada… Gaby
vuelve a nosotros…
“Estaba celebrando y creo que me pasé solo un poco… pero
nada, Albert, como algo y nueva… verdad, Sonia?” No sé, pero comienzo a obsesionarme… ¿O siento que le gusto a Gaby?
Cuando estamos de camino al jardín aparece un rayo de
luz, no puede ser el sol porque es de noche… No, no… Entra un pibe al que solo
falta que las personas acá reunidas le hagan la ola. Saluda a todo el que se le
acerca, sonríe y da palmadas y hasta abraza… Va acompañado de una rubia rara
con cara de bruja, parece molestarle todo bicho viviente, lo da a entender
cuando Albert lo saluda y Gaby se le lanza al cuello…
“Hola… Y
Guille?” Con unos ojitos de pena…
“Creo que no… Mirá esta es la amiga de Gaby, Sonia… es
abogado penalista, él es Pedro Beggio socio del estudio”
Lo doy un beso que apenas roza su cara… el aroma que
desprende es increíblemente enigmático, acorde con su nombre y con su ser…
“Que bien…”me responde con la mirada perdida.
No le da tiempo a más, la rubia amargada se lo lleva a
coger una copa y de paso terminar de saludar a Marcos e Isabel… Muy raro este
Marcos, me da que anda haciendo teatro y no solo él pero… no se separa del
móvil y la vista de su hijita…
Albert, Gaby y yo andamos de un lado a otro comiendo,
bebiendo, compartiendo anécdotas… En la cocina entra Pedro medio en pedo, no
sabemos a qué y Marcos se acerca a coger un vaso… Es imposible no escuchar,
disimulamos y no perdemos ojo…
“Es una vergüenza que Guille no esté… viste la hora?
Podía pasarse un momentito o no?”
“Ya pero… sabés lo que viene pasando, no se lo tengas
en cuenta…” Casi no puede con su cuerpo…
“Déjame que yo me la hago solo… no saltes por él”
Vemos salir a Pedro triste, borracho y que la rubia se
le cuelga del cuello para bailar… algo le dice al oído que el pibe esboza una
leve sonrisa… Se le escapa a la rubia de los brazos y vemos como se sienta un
escritorio, solloza leyendo… no puede ser, la servilleta es de él… lpm, está
enamorado de otra?
Alberto se le acerca, comparte un abrazo y alguna
palabra. La rubia insiste en levantarlo, el pibe la rehúye y Alberto le pide
que salga que luego bailará con ella. La rubia le hace ojitos…
No me debe sorprender nada de lo que vea, es la
enésima vez que Gaby me pica el ojo y me mira sugerentemente o es el champagne
que me está empezando a hacer efecto… voy hacia el baño y escucho a Alberto
hablar con un tal Guille, debe ser Graziani…
Le oigo decir que se le echa de menos, que la gente
pregunta por él y que Pedro está en pedo…
Estoy demasiado en pedo o mi cabecita va a explotar en
segundos? Creo que este Guille tiene algo especial con Pedro, que el estudio lo
sabe y… no lo he comentado nunca con Gaby pero en tribunales se hablaba de eso,
de que este señor es gay…
Me vuelvo con mis amigos y Alberto le dice a Pedro que
definitivamente Guille no viene…
“Se cago las patas” intentando tomar su bebida con una
cañita que no paraba de moverse y que nos daba a entender el nivel de alcohol
ingerido… Bueno, Gaby y yo no nos quedábamos atrás…
Alberto bailaba con la rubia que entre una cosa y
otra, se le iba la mano al culo de este… El pibe tampoco registraba por el
alcohol y las pastillas de su tratamiento, me dijo Gaby. Le comento de irnos
pero me insiste que nos divirtamos un poco más… La rubia suelta a Alberto para
coger otra copa y divisar donde anda metido Pedro.
Justo en ese instante, Isabel llama a Marcos para hacer
el brindis…
“Como voy a brindar con esta cara…se me va a notar
falso”
“Y Guillermo? Con lo que lo queremos, hacernos este…!
Y antes de que terminara la frase… entra por la puerta
del jardín Guillermo Graziani con ese porte que solo puede sostener un
auténtico hombre… tiene pinta de buen tipo a pesar de esa seriedad en su
rostro. Arrasa con ese pecho al descubierto y esa mano en el pantalón vaquero,
no debe tener más de 55 años pero se le ve interesante hasta diría que tiene su
punto sexy…
Vemos como antes de ir a dar con Marcos e Isabel,
saluda a las personas que conoce, asombrado a la vez de tanta gente…Gaby lo
besa efusivamente, a mí me abraza dejándome su aroma como me pasó con Pedro…
“Viste? Vine, no tengo miedo Betito” ladeando
sutilmente la cabeza.
Beto le sugiere con la mirada un punto y es allí donde
está Pedro intentando beber al lado de la rubia. Le sugiere a Beto que no es el
momento y va a hacer el brindis…
“Menos mal que aparecés”
“Hola, Isabel… no me hagas joda, Marcos”
“Que bien que pudiste venir, Guillermo”
“Brindemos por este matrimonio que los conozco desde
hace 20 años… arriba las copas…”
Por lo que veo, a
la rubia no le gusta Graziani y menos que Pedro la jale para irlo a
saludar.
“Qué bueno que…” y lo abraza…
“Hola, Camila” y la besa…
Joder con la Camila, para mí sigue siendo la rubia,
saluda de mala gana con un escueto hola y va a felicitar a la pareja. Guillermo
mira a Pedro y viceversa, el amor creo que está en el aire y a este nene se le
van las manos a la chaqueta…
“Que linda, te queda bien… no te la había visto
antes…” Y la mirada de Guillermo es aplastante, no sabe cómo el pibe puede
estarle haciendo eso y delante de todos…
Gaby me acerca a Guillermo de nuevo para hablar de
cualquier tontería porque el alcohol no baja… Pedro teme ser escuchado y va
hacia Marcos a felicitarlo de nuevo…
Guillermo me dice que traiga mi curricular, que no hay
problema… La verdad, no sé si tengo ganas de mudarme de lugar. En la entrada
del jardín, Gaby me insiste con halagos y demás mientras vemos regresar a Pedro
al lado de Guille y escuchamos a medias…
“Viste, el tiempo acompañó… vinieron todos.”
Cambio de tema con Gaby y por curiosidad pregunto ante
la escena… ella sonríe en ver como Guillermo mira en todo su esplendor a Pedro,
no le saca la vista de la boca… Me dice que hay mucho, que el pibe se casó casi
obligado, que se ve que no la ama…
“Sonia alguien una vez me dijo que cuando se ama, se
sufre y se siente”
El pibe quiere brindar y cuando están por
hacerlo…mierda! La rubia se lo lleva a bailar como alma que lleva el diablo.
Miro a Gaby, pensamos que intuye algo la pobrecita fiera…
Una copa más y le imploro a Gaby que nos marchemos… que
la invito a casa este finde pero nos quedamos anonadadas con el bailecito
provocador que se trae la rubia con Pedro…
Gaby me giña el ojo pero esta vez es para indicarme… pobre
Guillermo, el mensaje lo está captando rapidito. Con todo ese despliegue de
tocamientos y besos, creemos que ya pilló la indirecta y aunque deseaba mirar a
otro lado, no puede despagarse de Pedro. No puede soportar el último beso con
la rubia y pasa por detrás de ellos hacia el interior del estudio con la copa
en la mano.
Pedro registró la mirada inquisitoria de esos ojos
negros, se zafa de la rubia a la que Alberto toma de la cintura para continuar
el baile, va por otra copa a la cocina…
“Voy al baño y regreso…” De camino, ve a Pedro triste
y cabizbajo… le pregunta y no responde y como puede va al baño.
Alberto se nos acerca para decirnos algo de la rubia,
de Guille, de Pedro… Gaby no puede creer que en cero coma Alberto se halla
pillado por esa piba… La insisto para irnos pero no sé qué carajo mezcló que se
me marea, la llevo a un sofá en la entrada y veo que Pedro entra en el único
despacho que hay, deja entreabierto y se puede apenitas ver algo. Paso de
soslayo a buscar agua para espabilar a Gaby…
Guillermo está sentado en su silla, da vueltas en
ella… Pedro le pregunta si está bien, que vuelva a la fiesta… Cuando estoy de regreso,
escucho como se cierra la puerta…
Solange se acerca a preguntar si queremos más tarta… Gaby
casi vomita directa, yo le agradezco y aparece Isabel hablando de tapers para
todos. Dios! Quiero saber que pasa ahí dentro!
“Que hace el despacho cerrado?”
Le explicó la situación a Gaby y ambas nos cercioramos
que nadie nos vea, ponemos los oídos en marcha…
“Viniste y levantaste la fiesta…estaban todos muertos!
“Yo estoy muerto”
“Vos estás en pedo”
“Vos estás en pedo”
“Un poco, me conoces”
“Que te pasa? Vos estás distante conmigo? Que no?
Desde que te enteraste…
Dejamos la conversación… Gaby me explicó lo sucedido
días antes en tribunales, un tal Orestes juez y padre de la rubia… Bueno, que
el tipo es gay… apuramos el final que prevemos fuerte por el grito de Graziani…
“Que sientes? Me tienes asco? Que te pasa?”
“Sabés lo que me pasa? Que anoche soñé con vos y te juro que no me lo puedo explicar”
Gaby y yo estamos asimilando la información, nos
alejamos de la puerta y a la vez sale un Pedro sollozando hacia la calle. Al
instante la rubia seguida de Alberto, se nos acerca para preguntar algo…
“Donde esta ese puto de mierda? Ya se decidió a
abandonarme? Alberto, hazme tuya!”
“Como ven chicas… Camila esta ida, más que borracha… La
llevo a su casa”
“Albert! Mejor a la tuya” Con la mirada Gaby lo dijo
todo…
La puerta que quedó tornada, deja ver a un Guillermo
serio, pensativo, ensimismado….Gaby en un afán de ayudar, abrió la puerta para
preguntar…
“Guille, estás bien?” Ante la mirada dulce llena de
amor… “Necesitan hablar y tiempo”
“Venid, dame un beso”
Me mira y me indica lo mismo a mí… este hombre es un
amor en plata.
La gente se fue de a poco… Las dos de la madrugada,
Gaby y yo, la luna, las estrellas y una botella de Moet… Pedro irrumpe un poco
menos borracho que antes, se dirige a la cocina donde está Guillermo haciendo
café…
“Mi lindo! Que has hecho?”
“Esperaba una respuesta, Guille! Y…”
“No me dejaste
reaccionar, Pedro… saliste corriendo mal y yo no estoy para correr, viste?! Yo
he pensado y no soporto esto ni un minuto más”
Y con mucha dulzura le levanta la cabeza, seca con sus
manos unas lágrimas y aparta el pelo de su cara para tranquilizarlo. Lo abraza
y le susurra al oído…
“Te prometo que mañana hablamos, sí? Ahora no porque
has tomado mucho y así no se puede pensar…”
“No, Guille…es ahora yo no puedo esperar”
“No seas nene. Tomamos un café y listo, si?”
Pedro está a un instante de terminar de prender
completamente la mecha en Guillermo con sus intentos de acercamiento.
“Amor, vámonos a tu casa o a la mía”
Gaby me ha llamado amor y eso me da un diez en
lucidez. No alucinaba en la noche, la gusto y ella a mi…el destino no sabe uno
donde está y hay que aprovecharlo…
“Amor, estoy de acuerdo…vamos a mi casa y terminamos
juntas esta botella”
Cuando estamos saliendo intentando no hacer ruido…
“Buenas noches, Gaby y compañía…”
“Buenas noches…Guille y Pedro”
Salgo de la ducha, me visto registrando una cama
demasiado revuelta y aterrizo al ver en mi cocina a Gaby…
Es ella, mi amor… tantas vueltas para llegar hasta
aquí.
“Gracias” Verdaderamente la miro agradecida por todo,
sintiendo de verdad un sentimiento que ni yo sabía que tenía por ella y ella me
hace entender que también por mí, que hay que vivir…
“No tienes porque…. Bueno, espero que no te moleste
que traje mis cosas y preparé tu curricular”
Dejo el desayuno, la abrazo y me la como a besos. No
me cabe más en el alma.
Dejó Baunes, colocamos el cartel de SE ALQUILA en el
departamento de Gaby y llegamos al estudio…
Sorpresa al ver que no hay nadie y preparamos otro
desayuno rico. Sentimos un ruido en el interior del despacho.
“No te acerques”
“Un poquito, Sonia”
Lo hacemos porque la adoro y porque esta pareja me
tiene enroscada…
“Se nos hizo tarde, Pedro… levanta”
“Será Cuca… no te de vergüenza. Tenía que pasar, amor”
“Me metes en un papelón! No es vergüenza, es que te
dije que acá no y mira…! Me puedes, amorcito”
“Guille, te amo”
“Y yo a vos…salgamos!”
No sé si Graziani se dio cuenta que escuchamos, espero
que no. Sale hermoso, espectacular y nos saluda tan amable! Rebosa felicidad
absoluta y el pibe también…nada que ver con la noche anterior. Parece que todo
está en su lugar.
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Ha pasado seis meses desde entonces…
Camila está en un psiquiátrico después de vagar de
cama en cama buscando satisfacer un amor que no existía…el paternal.
Marcos e Isabel continúan en ese mundo amoroso, ahora
de verdad. El último infarto que tuvo le hizo cambiar muchas cosas.
Solange se dejó de tonterías, abandonó al supuesto
novio por sus estudios de jardinera y confesó, con el tiempo, su amor por
Alberto. Este le prometió a Solange que la esperaría…al principio a Marcos no
le pareció buena idea pero Isabel puso mucho para el acercamiento…Están a punto
de comprometerse.
Gaby y yo estamos viviendo día a día todo lo que no
pudimos o nos negamos. Tenemos planes que esperamos no se caigan con el paso
del tiempo. Casarnos, tener hijos…
Guillermo y Pedro…veo cerca la boda.
Y por último…dice Cuca “No pueden dejar de estar
juntos, de amarse, de pelearse, de perdonarse. Yo lo sabía, se quieren hasta el
alma”
Lo repite cada vez que los ve entrar y salir del
despacho un poco descolocados…ummm! Vamos que la corbata no está donde debe,
los botones demasiado abiertos, la camisa por fuera, sonrisas y miradas
atontadas que tienen pasaje de ida y vuelta…y las prisas por ir a casa habiendo
o no trabajo…
Me voy con Gaby y con Isabel a almorzar…que
celebramos?
EL AMOR DE VERDAD, EL AUTENTICO, EL UNICO, EXISTE, QUE
APARECE CUANDO MENOS LO ESPERAS. SOLO HAY QUE APRENDER JUNTOS A CUIDARLO.
FIN.
Me provocó mucha nostalgia este unitario Moni, una de mis escenas preferidas, me encantó cómo lo contaste desde una nueva óptica, y el giro que le diste. Siempre es lindo recordarlos! Un beso, Mary B.
ResponderEliminar¡Aplausos de pie Monica! Esa escena fue particularmente dolorosa y vos con tu pluma y tu magia acabás de transformarla en algo maravilloso. ¡Gracias reina! Que la imaginación nunca termine, que el vuelo nunca llegue a su fin. Amo este mundo Guidrellista y me siento profundamente agradecida con todas las escritoras que mantienen en pie esta trinchera. ¡Me encantó! ¡Gracias linda! ¡Besossssssssssss!
ResponderEliminarHermoso!
ResponderEliminarMuy bueno monica otro lado de la historia bien logrado mara rosas
ResponderEliminarMe encantó particularmente esa vuelta de tuerca de Gaby y Sonia enamoradas y Beto dándole una oportunidad a Solange :-P Y ellos... Bueno, ellos siempre son ellos!!! Muy bueno!!
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