
Pedro se contemplaba frente al espejo del vestidor. Impecable. Camisa celeste, corbata gris oscuro con rayas gris claro, chaleco y traje en composé. Igualito a la visión celestial del Día D, o sea, el día de la famosa audiencia de “Postiglione por Estafas”, donde todo comenzó. Igualito, salvo que ahora se notaba una muy incipiente pancita, donde se alojaban sus “tesoros”. Y el chaleco venía bárbaro para disimular los también incipientes “pectorales” que desde días atrás desvelaban a Pedro.
Desde atrás Guillermo lo miraba, mezcla de satisfacción y preocupación. Satisfacción, porque ese que se reflejaba ahí ya no era el futuro socio que le daba cordialmente la mano, sino su legítimo esposo y futuro padre de sus hijos, que le desparramaba besos apasionados por todo su cuerpo.
Preocupación, porque éste era un nuevo Día D, o sea, la audiencia final del “caso” tan intrincado que lo tenía al Dr. Beggio al frente del equipo interdisciplinario que había trabajado día y noche sin descanso para poder resolverlo y que tanto revuelo había causado en la opinión pública. Así que allí estarían todos los medios, nacionales e internacionales, con la CNN a la cabeza, transmitiendo en vivo esa instancia con la sentencia del jurado. Por supuesto confiaba plenamente en la capacidad de su chiquitín, pero lo que estaban viviendo no estaba planeado cuando el juicio comenzó, y lo que le preocupaba seriamente a Guillermo era que el fuerte estrés de la situación afectara a los bebés y les hiciera mal. Por eso, cuando se enteró del estado de gravidez de Pedro, había querido correrlo de esa causa, pero Pedro se había empacado en que quería continuar, que se le iba la vida laboral ahí, y que el disgusto de salirse, eso sí, le haría mal a los pequeños. Que lloraría lágrimas amargas, y ellos llorarían junto a su papi. Ante tal amenaza, Guillermo decidió dejar las cosas tal como estaban. Pero ahora, no podía dejar de sentir esos nervios que le recorrían el cuerpo y lo mantenían en extrema tensión.
Lo abrazó desde atrás, apoyando las manos en su vientre y la cabeza en el hombro de Pedro.
-Guille! Mi vida! Estás temblando!
-Estoy un poco nervioso y... asustado.
-Por? Yo debería ser el nervioso.
-Vas a estar bien? Digo... Por ellos – presionándole suavemente el vientre.
-Tranquilo, mi amor. Los tres vamos a estar bien.
-Seguro no querés que Matías sea tu reemplazo en la audiencia? Él está hiper preparado como tu suplente...
-Ni en pedo lo dejo ocupar mi lugar! Nunca voy a ceder ante él! No te cedo a vos, no le cedo mi trabajo y no le cedo nada de nada que ataña a mi vida. Yo siempre voy a ser el titular en todo y esa putita regalada, el suplente!
-Bueh... - Guillermo prefirió no seguir por ese camino, evidentemente, Pedro había cosas que nunca iba a poder digerir por más voluntad que le pusiera, eran más fuertes que él – Pero prometeme que la mínima cosita que sentís mal, que no va, te salís de allí. No importa las consecuencias. No importa si te escrachan en el noticiero, en cadena nacional e internacional, si Mauro Viale habla mal de vos. No importa nada. Los de afuera son de palo. Lo importante son nuestros cachorritos y vos.
-Te lo prometo, Guille. Pero todo va a estar bien. Los tres somos mucho más fuertes de lo que vos te imaginas.
Seguían los dos en la misma posición, abrazados, mirándose en el espejo
-Estás hermoso, super elegante. Como la primera vez, el día de “Postiglione por Estafas”. Te acordás?
-Por supuesto! Cómo olvidarlo! Jamás hubiera imaginado en ese momento que terminaríamos así – Pedro llevó su cabeza hacia atrás para recostarse en Guillermo y éste le besó el cuello
-Yo no lo imaginaba pero sí lo anhelaba. Cupido finalmente se había dignado prestarme atención y me tiró su flecha que fue como un aguijón que me despertó de la larga siesta que estaba tomando.
Pedro se rió
-A mí la flecha no tardó en llegarme pero más que despertarme, me aturdió y desorientó bastante.
-Te acordás las exigencias que me impusiste?
-Que no trabajaría los viernes?
-Sí. Estaba pensando que deberíamos aplicar esa cláusula y extenderla. No trabajar ni los viernes, ni los lunes. Con trabajar tres días a la semana es más que suficiente. Y como mucho seis horas... Llegando al mediodía. Nada de madrugar. Tenemos que ocuparnos de “esto” - hizo el típico gestito frente al espejo y luego le palmeó suavemente la panza. Ahora “esto” incluía a cuatro personas.
-Mmmmmm, me gusta mucho la idea...
---
Varias cuadras antes de llegar a Comodoro Py, ya todo era un caos. El tránsito estaba desviado, infinidad de móviles de los medios haciendo guardia, manifestantes, pancartas, bombas de estruendo, cánticos alentando a las partes, bombos y platillos con su clásico tachín tachín, helicópteros que sobrevolaban la zona, gendarmes. Tuvieron que montar todo un operativo para poder llegar a la sala donde se desarrollaría el juicio oral y público, sin ser molestados por los reporteros que buscaban la palabra de los protagonistas, tanto de los directamente involucrados en “el caso” como de los letrados.
Pedro hacía rato que no veía a sus representados, inocentes injustamente acusados y cumpliendo prisión preventiva, ya que tenía expresamente prohibido visitar las cárceles en su estado. Si llegara a haber un motín... Por eso esa función había recaído en Matías o en Marcos. Así como Pedro lo tenía prohibido por Guillermo, Beto y Gaby, que eran los que verdaderamente se ocupaban de su embarazo en el estudio, Pedro también se lo había prohibido a Guillermo. No podría soportar una situación de estrés semejante, que el papá de sus hijos y amor de su vida corriera riesgos en un motín.
Adentro del recinto también reinaba el caos, abarrotado, su Señoría tuvo que llamar varias veces al orden porque la situación todo el tiempo estaba a punto de salirse de control. Gritos, miradas fulminantes, amenazas de piñas, de arrojarse objetos y hasta avioncitos de papel que volaban de un lado para el otro con mensajes intimidatorios... Todo esto, televisado en directo. Un caso realmente pesado como ninguno. Y el Dr. Pedro Daniel Beggio en el centro de la escena.
Todo el estudio estaba presente, hasta Cuca y Solange. Y pudieron divisar que sentado al otro extremo de la sala estaba Juan, que los saludó con la mano a la distancia. Guillermo se sentó entre Beto y Gabriela, necesitaba contención a ambos lados de su cuerpo, que ya comenzaba a transpirar de los nervios. Maldita la hora en que se metieron en ese caso... Pero quién podía imaginarse...
---
A pesar de todos los contratiempos, de lo extenuante e interminable de la jornada, que Guillermo retenía absolutamente no apta para una persona embarazada, y sin embargo se sentía con las manos atadas, el veredicto fue favorable a los patrocinados por el Estudio Graziani-Beggio y Asociados, quedando libres de culpa y cargo. Estudio Jurídico Graziani-Beggio y Asociados, esa era la nueva denominación legal que habían decidido cuando se casaron, a la cual Marcos trató de poner más de un reparo; él estaba trabajando con Guillermo hacía más de 20 años, desde el principio, y llegó el pendejo, le calentó la pava a Guillermo, le revolvió la yerba, se tomó unos buenos mates de la bombilla del jefe y le quitó el lugar que estimaba le correspondía: Estudio Graziani-Labrapoulos y Asociados, debía ser. Pero claro, se habían casado, ahora eran familia, ni hablar en este momento que le había hecho mellizos y no había nada que hacer. En todo caso, los derechos sucesorios, en caso de que a Graziani le pasara algo, Dios no lo permita, pero más vale ser precavidos, le correspondían a Pedro y sus tres hijos.
Un estallido de júbilo hubo entre los presentes y el enjambre de periodistas se abalanzó sobre Pedro, que trataba de contestar a preguntas en castellano, inglés, francés, italiano, portugués, alemán, latín y guaraní.
Cuando finalmente Guillermo logró inmiscuirse entre la prensa y llegó a Pedro, lo abrazó fuerte, emocionado. Era un hito lo que habían conseguido como estudio jurídico
-Estás bien? - le susurró al oído.
-Sí Guille. Tranquilo.
-Los tres están bien?
-Sí, te lo aseguro.
-Estuviste brillante. Este es mi pollo!
-Aprendí del mejor – y descaradamente con todos los periodistas y cámaras presentes le mordió el lóbulo de la oreja, mientras le decía – En todos los aspectos...
-Atorrante!
Una reportera que los vio muy de cerca, comentó para su micrófono
-Ayyy, pero qué tiernos son estos abogados! Le cuento a nuestra audiencia que los abogados Beggio y Graziani están casados y tienen detrás de ellos una historia muy dura, pasaron momentos terribles, el Dr. Beggio fue injustamente acusado de matar a su ex suegro, un juez ligado al narcotráfico, estuvo prófugo, fue dado por muerto; el Dr. Graziani tuvo que disparar y matar a su malvado medio hermano, un fiscal de la Nación, también ligado al narcotráfico, para salvarle la vida al Dr. Beggio... Pero la honestidad e integridad de ellos triunfó, y también triunfó el amor! - la periodista relataba exaltada – Héroes son! Y acá están viendo que hermoso final feliz tuvieron! Y cuentennos, no están pensando en agrandar la familia?
A Pedro le brillaron los ojitos y contestó
-Puede haber novedades en un futuro cercano...
Guillermo enredó sus dedos en los cabellos de la nuca de Pedro y tiró suavemente de ellos como reprimenda por deslenguarse
-Pedro! Callate! - le dijo gritando en susurro para que no escucharan los demás - Salgamos ya mismo de acá o vamos a terminar en los patéticos programas de chimentos y posando en la revista Hola! como dos boludos, como todos los boludos que aparecen en esas revistas y sabes que no me gusta exponer nuestra vida privada delante de desconocidos!
-Bueno – dijo Pedro – Ya nos tenemos que retirar. Estamos extenuados.
-Vayan a festejar que se lo merecen! - continuó la reportera – Y a encargar un bebé! Uyyy! Me están avisando por la cucaracha desde la producción que son primer trending topic mundial con el hashtag #AmorDeLey y el público quiere los detalles de la historia... Les anunciamos a nuestros queridos espectadores que vamos a hacer un especial sobre ellos y que por supuesto los esperamos en el piso cuando tengan a su hijo o hija...
-No puedo creer que dijo que van a hacer un especial sobre nosotros! Pedro, me va a dar un infarto otra vez – fue lo primero que dijo Guillermo cuando lograron huir de allí y llegaron al auto, tomándose el pecho.
-Eyyyy Guille! No te hagas problema por eso. Son pamplinas.
-Sí me hago problema y tengo razón! Qué querés? Que vengan con las cámaras cuando tengas la panza de nueve meses? Pedroooooo, tenemos que cuidar lo que estamos viviendo!
-No va a pasar nada. No van a descubrir nada. Podes relajarte? Acabamos de llegar a la cúspide judicial, logramos la gloria y el mayor prestigio y encima nos vamos a forrar de guita. Ves que los bebés vienen con el pan bajo el brazo? Podes disfrutar de esto conmigo? Olvidate de todos los periodistas. Al menos por ahora.
Inspiró profundo y trató de hacerle caso.
---
Llegaron al estudio donde habían organizado la fiesta por el triunfo en “el caso”. Era una revolución de gente y algarabía. Pedro aún tenía que responder a varios llamados telefónicos de los periodistas que estaban decididos a no dejarlo en paz. Y claro, era la noticia del día y la tapa de todos los diarios del día siguiente.
En eso, arribó Juan. Cuando Guillermo lo vio, se fundieron en un abrazo y lo hizo pasar al despacho, buscando un poco de tranquilidad y un ambiente más íntimo en ese caos festivo en que estaba sumido el estudio.
Pedro, que recién terminaba de hablar por teléfono, vio cuando entraban y cerraron la puerta detrás de ellos. Y como no pudo con su genio, hacia allí se dirigió. Llegó a escuchar
-Juancho de mi vida! No tenes una idea cuánto me alegra que estés acá! Cuánto te extrañé! Pero vos no estabas de vacaciones pavoneando tu físico infartante por las Islas Seychelles?
Oír estas palabras, y a Pedro se le cayó el alma al piso. Y comenzar a hacerse una película de Bela Lugosi en la cabeza en un minuto. Guillermo ya estaba buscando reemplazante, un tipo que tenga todo en su lugar, como a él le gusta y cachondea, y no la bola rodante y deforme en que se estaba transformando él. A Pedro se le hizo claro como el agua que no le iba a gustar más... En qué estaba pensando cuando se dejó convencer de lo contrario? Si Guillermo siempre se los buscó perfectitos. Seguro se iba a bajar a todo Adonis que se le cruzara por el camino...
-Pedro, Pedro! - Gabriela trataba de sacarlo de esa especie de trance del infierno en que se encontraba – Te están llamando de la BBC!! Tenés que responder!
-Voy – dijo Pedro haciendo un esfuerzo sobrehumano por contener las lágrimas y que no se notara su tristeza infinita.
---
-Estaba en Seychelles, sí – contestó Juan – Pero no me podía perder ver a mis amigos en lo más alto! Volví especialmente.
-Qué generoso Juan! - lo palmeó Guillermo – Pero esto no es nada frente a la noticia bomba que te tengo. Lo verdaderamente importante – dijo con los ojitos brillantes.
-De qué hablás, Guillote?
-Voy a ser papá de nuevo.
-Qué?
-No te me desmayes ante lo que te voy a decir. Pedro – y hace un gesto sobre su panza, como si estuviera crecida.
Juan entrecerró los ojos
-No llego a comprender lo que me querés decir...
-Pedro está en la dulce espera. Y de mellizos! – dijo en tono de júbilo – Voy a tener una pareja de mellizos! Vos no tenés una idea la felicidad en la que estoy sumergido!
Juan lo miraba con desconfianza. No daba crédito a lo que sus oídos estaban escuchando
-Me parece que me perdí de algo... No me digas que Pedro nació mujer y se operó para cambiarse de sexo... Pero conservó el útero y los óvulos... Y vos lo embarazaste? Vi un caso en la televisión. Pero estaba en pareja con otra mujer. Qué raro que haya querido transformarse en hombre para estar con otro hombre... Ah no, claro, pero estaba con Camila – siguió reflexionando Juan - Por eso Camila nunca iba a quedar embarazada! Porque estaba casada con una mujer y no lo sabía! La estafó!! Flor de demanda le puede meter a Pedro! Guille, cuando vos te enamoraste de Pedro, sabías que en realidad era una mujer?
-Pero no boludín! Te estás haciendo una película tremendamente equivocada! Cómo se te ocurre! - Guillermo estalló en una carcajada – Mi Pedro es bien macho de nacimiento. No dudes de eso. Pero es mi caballito de mar...
-Tu qué? - Juan ya tenía los ojos fuera de las órbitas y temía que Guillermo hubiera enloquecido.
-Mi caballito de mar, mi hipocampo – tomó un block de notas del escritorio y dibujó al particular y bello pececito – Lo tenés? - mostrándoselo.
-Ya sé Guille lo que es un hipocampo! Pero no entiendo ni jota de lo que estás diciendo!
-El otro día estaba viendo un documental de la National Geographic. Sabías que los caballitos de mar son los machos los que se embarazan? Las hembras le transfieren los óvulos y se van. Y los machos quedan embarazados y después son ellos los que se hacen cargo de la crianza de sus hijitos. Pero en nuestro caso, como somos dos machos, vamos a criarlos los dos.
-Guille, vos tomaste algún alucinógeno? Ahora me estás diciendo que Pedro es una criatura marina? - Juan se rascaba la cabeza totalmente perplejo.
-Nooooo! - Guillermo reía sin parar – Es una alegoría!
-No me quedó muy clara tu alegoría...
-Fueron los extraterrestres!
Y a continuación le contó todo.
-Woowwwwwww! Qué privilegiados! Cuánto me alegro por ustedes!
Guillermo le agarró las dos mejillas con entusiasmo
-Tenías razón Juancito! Vos lo dijiste, eran buenas señales cuando no me lo devolvían a Pedro los ETs! Nos estaban por dar lo más grandioso! Y... - de golpe Guillermo cambió su estado de ánimo y se puso melancólico – Yo siento que ahora no lo voy a perder nunca a Pedro. Porque cuando se canse de mí y busque otro amor, lo voy a seguir teniendo en nuestros hijos. Una parte suya siempre va a estar conmigo – sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Epa! Que no se te empañe la felicidad, Guille! No pienses cosas raras. Yo apuesto a que llegan juntos al final del camino y aún más allá.
-Tenes razón! - Guillermo estaba completamente ciclotímico, producto de las fuertes emociones que estaba viviendo – Estoy en mi mejor momento!
En ese momento se abrió la puerta y Pedro los encontró tocándose, Guillermo con sus manotas en la cara de Juan y Juan tomándole el cuello, por la hermosa noticia que estaban compartiendo. Estaban eufóricos. Pero no fue eso lo que interpretó Pedro y al toque pensó que habían estado besándose, seguro Guillermo le había metido la lengua hasta la garganta.
-Pedro! - dijo Juan, todavía conmocionado – Guille me contó todo! Los recontra felicito! Mellizos! - y lo abrazó cariñosamente. Pedro respondió fríamente al abrazo y entre dientes le dijo
-Gracias.
Marcos se asomó
-Juan! Vení a ayudarnos con el asado! Y a tomarte una copita de vino.
-Voy!
Pedro cerró la puerta del despacho con furia, mientras Guillermo seguía en su nube de felicidad sin darse cuenta lo que le aquejaba al chiquitín.
-Ya te lo empomaste? En nuestro propio despacho! Donde tantas veces me demostraste tu amor! Dónde lo hicieron? Arriba del escritorio? O en MI rincón?
-Eh? - acababa de recibir un balde de agua helada en la cara con esa pregunta. Parecía que las cosas no estaban para nada bien con su amorcito pero no tenía la menor idea a qué se debía.
-No te hagas el desentendido. Yo esto no lo voy a poder soportar! Es mejor que terminemos acá. Porque me vas a lastimar mucho – Pedro comenzó a llorar, ya no podía retener más las lágrimas, a pesar de su esfuerzo.
-Perdón? Qué bicho te picó? No me digas que otra vez estás celosín de Juan! Ya lo hablamos un millón de veces!
-No son celos. Y esta vez es diferente. No te gusto más porque estoy panzón, tengo los pechos hinchados... Estoy todo hinchado! No te caliento más. Le vas a dar a cualquiera que tenga un “físico infartante”. Lo escuché de tu boca como lo piropeabas. Yo ya no lo tengo. No califico para tu target – completó, ya ahogado en llanto.
Guillermo lo atrajo hacia sí y comenzó a acariciarle el rostro, tratando de despejarlo de lágrimas
-Cielito, por Dios! No digas boludeces! Dejá de hacerte el bocho por las transformaciones de tu cuerpo. Primero, vos todavía no estás lo que se dice panzón. Segundo, no veo la hora de que pase eso, porque vos me gustás de todas las formas. Creo que aún no comprendiste cabalmente lo que provocas en mí e imaginarte así no tenes idea de cómo me excita. Más que nada en el mundo. Más perfecto no vas a poder ser, mi amor.
-De verdad lo decis?
Guillermo le susurró algunas cosas al oído y Pedro se puso bordó
-Graziani! Necesito apantallarme porque me incendio – tomó unos papeles de arriba del escritorio y comenzó a abanicarse.
Los dos se rieron
-No más fantasmas, sí precioso?
-No más fantasmas.
Estaban a punto de besarse cuando llamaron a la puerta
-Ya vamos a servir la comida. Vienen? - preguntó Isabel.
-Claro! - respondieron a dúo.
---
En el patio, todos estaban sentados a la mesa deleitándose con el asado. Como no podía ser de otra manera, Guillermo la presidía. Las botellas de Cabernet y Malbec iban y venían y en un momento, Pedro cazó una de Cabernet y se sirvió una copa. Guillermo lo fulminó con la mirada
-Qué crees que estás haciendo, cielito?
-Me sirvo una copa de vino.
-Vos no podes.
-Una sola copa no nos va a hacer mal.
-Vos no podes – repitió tajante Guillermo, mientras entablaba una lucha con Pedro por hacerse con la copa.
-Dejalo Guillermo – intervino Isabel con ese tono de voz que era una patada en el hígado – Una copa no le va a hacer mal. Cuando yo estaba embarazada de la nena, todas las noches me tomaba mi copita de vino para hacer la digestión, o no Marcos?
Este último asintió resignado como siempre, ante todo lo que decía su mujer.
-Isabel, vos podes hacer lo que quieras, pero Pedro no va a tomar.
-Guilleeeeeeee – dijo Pedro en tono de súplica – Dejame brindar en este día tan importante para mí y para el estudio.
-Brindá con algo analcohólico.
-No es lo mismo – ya empezaba a pucherear – Y si le pregunto a la doctora si puedo?
-Está bien, preguntale a Ojitos Bellos – dijo resignado.
Entró a la Guilledro App de su teléfono, buscó la opción de mensaje instantáneo y enseguida se puso a chatear con la doc.
“Claro que podes Pedro. Mientras no te bajes un tetra, todo bien. Confío en que toman vinos de la mejor calidad. Felicitaciones por tus logros personales y no olviden que los espero a los dos la semana próxima para vacunarlos”.
-Ves que puedo?
Guillermo se calzó los lentes para leer detenidamente las palabras de Mary. No lo convencía
-A mi me parece que esta doctora es demasiado liberal...
-Ya basta Guille!
-Bueno. Pero sólo una copa.
-Vamos a brindar. Guillermo, decí unas palabras.
-Hablá vos, Pedro, que sos el principal homenajeado.
Pedro se paró para dar su discurso
-Antes que nada, un aplauso para el asador, Beto!
-Bravo, bravo! – se escuchó entre aplausos.
-Está todo ri-quí-si-mo!
-Y eso que todavía no probaron mi crème brulée – intervino Isabel.
-Un aplauso también para Isabel que se ocupó de la mesa de postres y en breves momentos vamos a comprobar lo ri-quí-si-mo que está!
-Brava, brava! - nuevo aplauso.
-Yo quiero brindar por este día tan especial para el estudio. Lo logramos! Un aplauso para todos nosotros! El Estudio Graziani es lo más! Nos vamos para arriba y nadie nos para!
Aplausos y vítores.
-Y también quiero brindar porque es un privilegio trabajar con la familia, porque todos ustedes son mi familia, la que elegí, por supuesto con Guillermo, mi amor, gracias por todo tu apoyo, por hacerme tan feliz cada minuto de mi vida, te amo con el alma, con el corazón y con cada fibra de mi ser.
-Awwwwwwwww! – fue la exclamación general.
-Y por ellos – se abraza la panza – Nuestros bebés, que están acá conmigo y que son más de lo que jamás hubiera esperado en mi existencia. Salud!
-Ahora que hable el jefe -continuó Pedro, señalando a Guillermo.
Guillermo se paró
-Qué puedo agregar a lo que dijo el Dr. Beggio? - le sonrió – Estoy acá, en este lugar tan importante para mí, con mi gente. En este espacio – señaló marcando el lugar – están todas las personas que quiero, hasta hoy vino mi hijito y mi nieta a festejar, así que no falta nadie. Este es mi mundo. No necesito nada más. Me siento pleno y espero que ustedes también sientan lo mismo. Los quiero! Mucho!
Aplausos y comenzaron a vivarlo
-Guille! Guille! Guille!
-Y con respecto a lo que hoy nos reúne, voy a decir, que estoy muy orgulloso de todos, de este gran equipo que somos, son unos profesionales de la hostia y... Pedro, estoy muy orgulloso de vos. Demostraste todo lo que aprendiste y tu enorme capacidad como piloto de tormentas – hizo una pausa importante y tomó aire para decir - Pero más importante es lo que me enseñaste vos, que fue a amar sin ningún tipo de condicionamientos ni externos ni internos, a animarme a ser yo de verdad y te estoy profundamente agradecido – se emocionó y se le humedecieron los ojos – Y ahora me vas a dar lo más importante de mi vida, el regalo más preciado que un hombre puede recibir. No uno, sino dos hijos nuestros – se emocionó más, se quitó las lágrimas con la mano – Chiquitín lindo! Pusiste mi mundo de cabeza! Y me siento vivo! Salud muchachos!
-Salud! - dijeron todos y chocaron las copas.
Acto seguido se levantó el clamor general – excepto de Matías – de
-Beso! Beso! Beso!
Pedro se acercó a Guillermo y se fundieron en un tierno beso, mientras Beto aprovechaba la ocasión para hacer lo mismo con Gabriela.
---
-Bueno! Bueno! - llamó al orden Isabel, después del postre y mientras bebían las infusiones, aplaudiendo como si estuviera en un salón de clases y los chicos estuvieran revoltosos – Ahora empieza la sesión karaoke y la voy a inaugurar yo. Con mi exquisita voz de arrabal, qué mejor que deleitarlos con un tango de Gardel-Le Pera.
Se plantó frente al micrófono y levantando la mano en un gesto tanguero dijo
-Música maestro!
Y empezó a sonar
“Por una cabeza de un noble potrillo
que justo en la raya afloja al llegar
y que al regresar parece decir
no olvides, hermano, vos sabés, no hay que jugar...
Por una cabeza, metejón de un día
de aquella coqueta y risueña mujer
que al jurar sonriendo, el amor que está mintiendo
quema en una hoguera todo mi querer.”
-Me parece a mí, o se lo está dedicando a Marcos? - inquirió Pedro al oído de Guillermo.
-Yo creo que sí...
Se miraron cómplices y entre risas dijeron al unísono
-Seeeeeeeeee!
“Por una cabeza, todas las locuras
su boca que besa, borra la tristeza
calma la amargura
Por una cabeza, si ella me olvida
qué importa perderme, mil veces la vida
para qué vivir.”
-Gardel perdonala, porque no sabe lo qué hace – meneaba la cabeza Guillermo, ante la terrorífica performance.
“Cuántos desengaños por una cabeza
yo juré mil veces no vuelvo a insistir
pero si un mirar me hiere al pasar
su boca de fuego otra vez quiero besar.
Basta de carreras, se acabó la timba
un final reñido yo no vuelvo a ver
pero si algún pingo llega a ser fija el domingo
yo me juego entero, qué le voy a hacer.”
Y cómo dice el estribillo? - preguntó Isabel – Todos juntos! - animando a “su” público
“Por una cabeza, todas las locuras
su boca que besa, borra la tristeza
calma la amargura
Por una cabeza, si ella me olvida
qué importa perderme, mil veces la vida
para qué vivir.”
Chan chan...
Matías, querido, no te me escapes – siguió Isabel viendo como el susodicho se iba deslizando por la silla hacia abajo como para esconderse debajo de la mesa – Sé que sos un muy buen bailarín de tango. Haceme el honor de concederme esta pieza, que para eso me puse este vestido y me calcé estos tacones – le dijo mientras le cabeceaba y comenzaba a sonar “El Choclo”.
El joven abogado hubiera querido hacerse humo en ese mismo momento, pero zafarse de la mujer de Marcos no era una tarea para nada sencilla.
Isabel lo abrazó tratando de imponer su “sensualidad” y comenzó a arrastrarlo por todo el patio, intentando una caminata sincopada, haciendo ochos, cortes, quebraditas, giros, ganchos, calesitas, enrosques y vaivenes, para rematar el final, enganchando su pierna en la cintura de Matías y tirando su cuerpo hacia atrás espectacularmente.
El lagrimeo de risa general era imposible de disimular.
A continuación empezó a sonar “Taquito Militar” e Isabel, aún prendida a Matías, comenzó con los pasos de milonga.
Guillermo, absolutamente tentado, recordó la vez en que Matías, provocadoramente, le había dicho “que se movía mejor que Pedro”, haciéndole subir los calores, y pensó qué “demostración” de “movimientos” estaba teniendo. Creyó que iba a caer ahí nomás fulminado de tanto reírse. Claro que no podía compartir con Pedro el motivo central de su ataque de hilaridad porque la noche iba a terminar en homicidio y estrago doloso.
Antes de que empezara el cuarto tango, Pedro corrió la púa del disco que sonaba en el Wincofon de los Labropoulos, lo desenchufó y lo guardó en su valijita.
-Bueno, ahora nos toca a nosotros, vamos a cambiar un poco la atmósfera, ya está demasiado melancólico el ambiente, vení Beto – lo llamó con la mano – Pongamos un aparato un poco más moderno, traé el doble cassettera – y mientras Beto conectaba todo, prosiguió - Esta canción retro-vintage la preparamos los dos para dedicársela a los amores de nuestras vidas. Como Beto es muy tímido para cantar, sólo me va a hacer los coros, pero va directo de nuestros corazones a los corazones de Guille y Gaby, que se animaron a saltar con nosotros. Y empezaron a intercambiarse besitos voladores entre los cuatro
-Ahí va!
Al comenzar la música, empezaron a sacudirse, agitando los brazos como si estuvieran remando y nadando estilo mariposa
Pedro:
“De pronto canto
será porque te amo
y siento el viento
que pasa por tus manos
Todo es distinto
cuando te estoy mirando
no me comprendo
será porque te amo
Canto a tu ritmo
y en pleno mes de junio
es primavera
será porque te amo
Si estamos juntos
no sé ni dónde estamos
qué nos importa será porque te amo
Vuela que vuela y verás
Beto:
Que no es difícil volar
Pedro:
Vuela que vuela y veré
Beto:
Al mundo loco de atar
Pedro:
Si canto, canto por ti
Dúo:
Por un amor que aparece
que nace y que crece
dentro y fuera de mí
Pedro:
Duermo y no duermo
pienso y no estoy pensando
tan solo canto
será porque te amo
Si estalla el mundo
nosotros nos marchamos
si estalla el mundo
será porque te amo
Si estoy contigo
será porque te amo
Si tengo miedo
será porque te amo
Si soy tu amigo
será porque te amo
Por qué te amo?
Será porque te amo
Vuela que vuela y verás
Beto:
Que no es difícil volar
Pedro:
Vuela que vuela y veré
Beto:
Al mundo loco de atar
Pedro:
Si canto, canto por ti
Dúo:
Por un amor que aparece
que nace y que crece
dentro y fuera de mí
Pedro:
Vuelo que vuelo por ti
Beto:
Será porque te amo
Pedro:
Vuelo que vuelo y veré
Beto:
Al mundo enloquecido
Dúo final:
Si canto, canto por tí
por un amor que surge
que nace y crece
será porque te amo” *
---
Cuando se armó el bailongo, con el cotillón desplegado, los globos volando por todos los rincones del estudio junto con las serpentinas, Pedro lo tomó de la mano a Guillermo y le susurró, vamos al despacho, a chapar.
Guillermo cerró la puerta con llave y ahí mismo lo acorraló a Pedro. Desesperado, le besaba el cuello y se lo mordisqueaba, le besaba la nuez, lo olfateaba, adoraba olfatear esa piel tan amada, de ese cuello tan perfecto. Pedro gemía sin preocupaciones por el qué dirán, pues la música estaba a un volumen ensordecedor que nadie iba a notar nada. Sus delicadas manos hurgaban en el pecho de Guillermo, que desde que había llegado al estudio, se había desatado la corbata y colgaba de su cuello a los costados y también se había desprendido los primeros botones de su camisa, lo que facilitaba el trabajo de esas manos entrometidas. Guillermo, sacó una de las manos de su pecho, lo tomó casi con violencia del brazo y comenzó a mordisquearle y succionarle la muñeca. Sabía que ese era uno de los puntos más erógenos de la anatomía de su amorcito y que eso lo llevaba al delirio sin retorno.
Lo agarró de esa misma muñeca que había chupeteado, lo arrastró hasta el sillón y se lo subió a caballito. Pedro tomó cada extremo de la corbata, pasada por detrás del cuello, para atraerlo más hacia sí y lo besó frenéticamente, mientras Guillermo trataba de desprender los botones del chaleco, empresa nada fácil en el estado en que se encontraban. Pedro, totalmente descontrolado comenzó a atacar su cuello, cuando Guillermo en un rapto de lucidez que no sabe cómo logró, le puso un freno.
-No! Pará! Pará! Esto se nos va a ir de las manos y se va a transformar en algo más que un simple chape adolescente.
Pedro lo miró con los ojos bien abiertos, como interrogándolo cuál era el problema de que fueran más allá
-Acá no. Qué dijimos?
Pedro lo seguía mirando con ojos interrogantes
-Sólo en la cama y en la posición que sea más cómoda para vos.
-Pero Guille... - ya comenzaba a pucherear – Yo te quiero hacer mío ahora. No puedo esperar.
Lo agarró fuerte del mentón
-Precioso, no quiero que por una calentura pongamos en el más mínimo riesgo a nuestros hijos. Son lo más importante para mí.
-Para mí también – afirmó Pedro pero su carita de decepción era evidente.
Le acaricia la frente con mucha ternura
-Ya sé, querés que vamos a casa ahora a amarnos? Ay! Perdón! - se retractó - Es la fiesta en tu honor... No te puedo hacer esto, no te puedo sacar de acá en el medio del festejo.
Pedro le clavó los ojos totalmente desbordantes de deseo y le dijo
-La única fiesta que me interesa sos vos dentro de mí.
Guillermo tragó saliva y sintió que en el ambiente no había más oxígeno para respirar. Si había algo que lo sacaba completamente de eje era sentirse así deseado por su chiquitín.
Precuela
Episodio 1
Miguel dispara una y otra vez. Pedro corre y corre entre los pastizales. Y finalmente se tira y se pierde en el cauce del río.
-Quiero saber qué pasó! – se desespera Guillermo.
-Lo único seguro es que Pedro se cayó al agua o se tiró... – responde José Miller.
-Bueno, eso no importa, una persona que se cae al agua no se muere por eso.
-Pero esta zona es muy peligrosa...
-No para Pedro.
-Tirarse acá es prácticamente un suicidio...
-No para Pedro, porque él sabe nadar, es joven, no para él.
-Ojalá. Ya estamos trabajando.
-Hay que dragar.
-Vamos a hacer todo lo que se pueda.
-Para mí está muerto – interviene el testigo - Quedó abajo, donde están las raíces de los sauces.
Guillermo niega con la cabeza y se aferra a la esperanza. Mientras no aparezca el cuerpo, Pedro está vivo. Tiene que ser así, él no puede morir. Y menos así. La vida no puede ser tan jodidamente horrible.
Pasan los días lentamente. El dragado dio negativo pero Pedro no aparece. Y si no aparece nunca más? La angustia comienza poco a poco a apoderarse de Guillermo. No sabe qué es peor, si no saber más de él pero cobijar la ilusión de que se encuentre vivo en algún lugar del planeta o afrontar la certeza de que el amor de su vida esté muerto. Tan poco tiempo juntos, tanto por vivir.
-Si Pedro no aparece, yo voy a estar con problemas, muy graves, me voy a quebrar, yo me voy a quebrar. Vivo sobresaltado, sabes, todo el tiempo estoy mirando el celular, todo el tiempo. Cada dos segundos – se confiesa ante Juan.
Pasa un mes, pasan dos meses y no hay noticias de Pedro. Qué puede haber pasado? Dónde puede estar? La desesperación, la desolación, la tristeza infinita se apoderan del corazón y el alma de Guillermo. Cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo se transforman en algo agobiante. El tiempo ya no lo vive, lo arrastra, por el piso. El tiempo no tiene tiempo.
Trabaja como una máquina en automático sin emociones. Sale del estudio y camina sin rumbo, perdido. Un solo pensamiento fijo, una sola imagen fija, Pedro que le sonríe con los hoyuelos a pleno. Pedro que le dice “te amo Graziani, vos sos lo único para mí, lo único en mi vida, pienso todo el día en vos”. Y Guillermo que quisiera dedicarle las mismas palabras.
Llega a un lugar “X” y se sienta, abatido por ese dolor que viene cargando desde que pasó lo que pasó, que lo atraviesa, lo taladra, y que sabe que no tendrá fin, a menos que Pedro aparezca... Vivo.
E imaginariamente lo invoca a Pedro
“Hace una hora estoy sentado aquí, pensando que te quiero hablar, y esta calle de la ciudad, ciertamente no es el lugar ideal... Pasa tanta gente, si en medio estuvieras tu, si me pasaras cerca, yo te sentiría... Amor mío, dónde estás? No piensas que yo estoy aquí? Me haré más pequeño todavía, si no estarás aquí conmigo... Amor lejanísimo, pero aquí, conmigo... Aquí conmigo... Pasa el tiempo y claro, tendría cosas que hacer, pero no me importa, no, no me iré, te quiero esperar. Alrededor mío hay apuro, pasa el enésimo tren, pero yo sé que no, no me moveré... Amor mío, pero dónde estás? No sientes que yo estoy aquí? Me haré más pequeño todavía, si no estarás aquí conmigo... Amor lejanísimo, pero aquí, conmigo... Aquí conmigo... Amor lejanísimo... Si tu estuvieras aquí conmigo...” **
* Será porque te Amo - Ricchi e Poveri
**Amore Lontanissimo - Antonella Ruggiero
CONTINUARÁ
Mier...coles que repercusión tuvo el caso! No sabía que era internacional la cosa! Pobre Cielito cuanto estrés, pero por suerte lo tiene a Guille para que lo proteja. Me encantó la escena en el despacho...ejem fue un poquito corta porque venía muy prometedora, muyyyy. Bueno empecé por el final, antes debería haber dicho lo mucho que me gustó ese baile de Isabel con Matías, genial! Pero que feo que Guille se haya reído así de la p.r. fue muy maldito jajajajaja Y la precuela me dejó intrigada, quién sabe con qué te descolgarás... todo puede suceder en el fantástico mundo de Fiore Taylor. Te mando un besotote enorme y espero que el próximo llegue más rápido (sobre todo que ya tenés material adelantado jeje) no nos hagas esperar tanto! Este embarazo es en tiempo real! Te quiero muchioooo ♥♥♥ Mary
ResponderEliminarah, otra cosita! No puede ser que Pedro todavía esté celoso de Juan, todavíaaaa??? Dejate de hinchar las bolas chiquitín lindo, con Juancho no! Eso es por el embarazo seguramente... digo, es como que no daaa Jajajajaja Va con onda cielito no te enojes XD
Eliminarohhh my God!! Fiore...me intrigó mucho mucho "el caso"...tanta cobertura mediatica!!! por favooor!! nuestro Cielito cómo siempre el mejor alumno! El capitulo genial...desde el atuendo q usó Pedro y que hizo evocar a Guille aquel "Postiglione por estafas" siguiendo por la musicalizacion, que dicho sea de paso, me encanta siempre!!!...la prensa cubriendo el caso pero mas interesada en su vínculo...el asadito ...karaoke incluido...esa escena en el despacho!!!! todo genial genial genial!!! y para rematar...esa precuela!!!! con que nos vas a sorprender ahora Fiore?? lo tuyo es genial!!! a la espera del proximo!!!! un beso te quiero nena!!!
ResponderEliminarComo siempre digo, y no me canso de repetir... Fiore es la cajita de Pandora del equipo. Nena, no dejás de asombrarme en cada capítulo.
ResponderEliminar¡Me matan las inseguridades de Pedro respecto al cambio de su cuerpo y la repercusión que pueda traer en su relación con Guillermo! Habría que explicarle que aun con pancita y un par de tetas, nunca dejaría de ser hermoso, el "precioso" de su Guille.
Tal como dicen las chicas, nunca imaginé que el caso era de tanta relevancia! Morí, literalmente morí con ese "son primer trending topic mundial con el hashtag #AmorDeLey y el público quiere los detalles de la historia..." ¡Imagino la cara de Guillermo! ¡Jajaja!
La precuela, me dejó intrigadísima! Así que ahora mas que nunca vamos a pasar con pancartas pidiendo la continuación.
¡Felicitaciones tocaya! Excelente fic! Abrazote inmenso y besosss amis!!!!