
Capítulo 1
Una semana antes
_ Contame cómo sucedió todo la última vez que la viste.
A Fabián la pregunta le parecía absurda. Nada tenía sentido cuando todo lo que sabía no tenía más que una sola explicación: Había encontrado a su novia tirada en un charco de sangre y la respuesta era que alguien había intentado asesinarla. Sentía que lo llevaban para un lado obvio, como si buscaban desviar la causa y cambiar la carátula.
El fiscal lo miraba con aire de serenidad pero eso no lo tranquilizaba. Unía las manos, sudadas por el miedo y movía los pies sin parar. Nunca se hubiera imaginado estar en el juzgado en medio de un interrogatorio aunque sólo estuvieran presentes el fiscal y él. Sin embargo nadie podía acusarlo a él. Antes había llamado a la policía porque el departamento de su novia permanecía cerrado y los vecinos jamás la vieron salir desde la última vez que ella había vuelto.
Guillermo no había querido dejarlo, solo pero su hijo, siendo que era novio de Nancy, debía enfrentar esa situación solo. Cualquier intervención podría confundirlo en el interrogatorio.
_ ¿Para qué me pregunta eso? _ Le inquirió una vez calmado. Valoraba que el fiscal le hubiera dado tiempo para que pudiera hacerlo. Su mente era una laguna y los recuerdos, cuando aparecían, en el momento se entremezclaban.
_ Es importante saberlo para entender lo que pasó. ¿Notaste algo raro en ella? ¿Te habló de alguien?
_ Fue unos días antes que Camila lo secuestrara a Pedro. Nos vimos como normalmente lo hacíamos y hablamos de nosotros y de cualquier cosa._ Fabián se detuvo un momento y recordó la llamada que los días previos le había hecho para hablar con su padre. _ Espere_. Miller levantó la vista de unos papeles que estaba leyendo. Fabián esperó un segundo para hablar mientras el fiscal terminaba de beber su vaso de agua.
_ Podés continuar. _ Le dijo su interlocutor apoyando el vaso.
_ Después de eso, ella llamó unos días antes que todo eso pasara. Estaba muy nerviosa y quería hablar con mi papá.
_ ¿Con tu papá? ¿Y ella te dijo para qué era?
_ No, él no me quiso decir, ella tampoco. Después me di cuenta que era por causa de Camila y todo lo que su amiga hizo después.
Miller había sabido cómo manejar la causa. Había preferido esperar un mes para hacer los interrogatorios y buscar las pruebas por otras vías, aunque Orestes Moravia entrara a su despacho todos los días haciendo escándalos para que apresara a Guillermo. Obviamente a él no le importaba Nancy pero lo estaba haciendo por ceder a los chantajes de su hija.
_ ¿Mi papá va a ir preso?
_ ¿Por qué me preguntás eso?
_ Porque sé que el padre de Camila estuvo insistiendo en que él era culpable. Es absurdo, mi papá no fue. Ni siquiera tenía tanto trato con Nancy. Solo la ayudó con lo del hijo. Y eso no califica como algo sospechoso.
_ Por supuesto que no. Eso da como un antecedente positivo pero tengo que cumplir con mi deber. No lo voy a detener pero tengo que investigarlo, y por eso te estoy haciendo este interrogatorio.
_ Es obvio que fue Camila y no entiendo por qué no está presa. Lo hirió a mi papá y le disparó a Pedro.
_ Lo primero lo entiendo, pero respecto a lo segundo, tu padre tiene que dar explicaciones. Pedro Beggio está como desaparecido. No sabemos si está muerto o vivo. Y con esa situación es la palabra de él contra la de ella.
_ ¿Qué hay de lo que testificó Alberto?
_ Es que eso no nos sirve de mucho. Cualquiera puede venir y repetir lo que la otra persona dijo. Tomé en cuenta lo que según Marini vio, pero no hay pruebas concretas. Necesito más corroboración de su testimonio.
_ No puedo creerlo, es un mierda _ espetó girando la mirada hacia un costado, tragando su rabia.
_ ¿Acaso vos sabés algo de Pedro? Si sabes, decímelo.
_ No, mi viejo nunca me cuenta nada. ¿Usted cree que mi papá se hirió solo el brazo y después inventó toda esa historia?
_ Yo no estoy diciendo nada. Acá hay una sola persona en coma que sabe lo que supuestamente su amiga planeaba hacer y otra que se mantiene ausente sin dar rastros de estar vivo. De todos modos, respecto a lo de tu novia, Camila Moravia es sospechosa, pero no la podemos detener. Porque así como ella entró ese día al departamento, otra persona podría haberlo hecho. Alguien que tu novia conocía y que un vecino no vio. Porque la puerta no estaba forjada. Y lo de tu papá no te preocupes. La acusación que hizo ella contra él por lo de Nancy es irrelevante. Te creo perfectamente lo que me decís.
_ La única persona que conocía y podía haberle hecho daño era el padre de su hijo. Pero Camila estaba desquiciada y la creo capaz de haber querido atentar contra su propia amiga; Nancy quería evitar que se escapara de la clínica y lo secuestrara a Pedro
_ Eso me voy a encargar yo de investigarlo.
No le hizo más preguntas. Él se levantó cuando al llegar a la puerta, esta se abrió por un policía. No esperaba a encontrarse cara a cara con Camila. Fabián se contuvo la rabia que sentía subir como una lava a punto de explotar. Ella lo miraba desafiante clavando su mirada en él.
_ ¿Te corrés? Tengo que pasar.
Camila se apartó y entró al despacho. Ella prefirió no responder como le había dicho su padre. Que debía mantenerse en silencio y hablar solo cuando le conviniera hacerlo. La puerta se cerró detrás de su figura y tomó la silla para sentarse.
_ ¿Sabés por qué estás acá? _ Le inquirió unos segundos después el fiscal. Ya antes había hablado con ella después que hubieran encontrado a Nancy gravemente herida en su departamento.
_ Lo sé. ¿Va a volver a interrogarme por lo que pasó con mi amiga?
_ ¿Entendés que alguien te vio salir del departamento de ella ese día y te observó incluso cerrando la puerta?
_ Yo tenía una copia de las llaves de su casa. Nos teníamos mucha confianza las dos. Ella estaba con miedo desde hacía unos días, no quería estar sola y me pidió que la encerrara.
_ No tiene mucha coherencia lo que decís. Por miedo no te iba a pedir que la encerraras
_ Porque usted no entiende cómo nos protegíamos la una a la otra. Es absurdo que me acusen a mí de que yo la herí de muerte y no a Guillermo que es capaz de cualquier cosa.
_ ¿Por qué decís eso?
_ Porque usted no lo conoce. Él me odia y haría lo que sea para lastimarme y ya lo demostró. Porque Pedro me amaba, él fue la causa de todo esto.
_ Explicate mejor.
_ Él la lastimó a Nancy porque sabía que me iba a doler. Él no soporto que Pedro me siguiera amando. Yo se que él me amaba, pero tenía dudas, por eso no se casó conmigo. Guillermo es muy persuasivo cuando se lo propone y es lo que hizo con él. Estoy segura que también le hizo algo a Pedro e inventó toda esa historia. Yo salí de la clínica porque me dieron el alta y me fui por unos días a descansar a la estancia de mis padres, pero sola.
_ No entiendo. Vos me decís que Guillermo lo convenció a Pedro para que no se casara con vos y que se quedara con él, pero lo que hasta hora se, es que tenían una relación ellos dos_. Hizo una pausa y tomó aire para continuar _ Me parece absurdo lo que decís.
_ Usted no me cree.
_ Es que no es relevante lo que me estás diciendo. Parece un cuento para chicos de cinco años. Pedro era grande ¿no te parece que podía tomar decisiones por sí solo?
_ ¿Y usted no cree que por despecho Guillermo le hubiera hecho algo? Le resulta muy conveniente acusarme a mí directamente. Yo se que Pedro me amaba y usted se va a dar cuenta que yo no miento. Guillermo quiere hacerme quedar como la mala de la historia y que él es la víctima
Unos días después
Camila había vuelto al departamento pero en una sensación de vacío le ahogó en el pecho al entrar. La imagen de Pedro se colaba en su mente todos los días y sentía que todas las fuerzas la abandonaban. La rabia se encendía en ella. Había montado inconsciente una escena de sufrimiento.
Ni siquiera entendía porque había tomado el arma. Solo intentaba evitar que Pedro se fuera de su lado pero como siempre, Guillermo había dado vuelta todo. En ese momento arrojó un jarrón que estaba sobre una mesita junto al sofá al pensar en eso último. ¿Cómo había podido hacerlo?
Lo único que podía recordar era el golpe en su cabeza y después despertar en un hospital y ver el rostro que no deseaba jamás volver a ver: el de su padre. Se sentó en el sofá con las piernas juntas sobre su pecho y se abrazaba a sí misma. La mirada de su padre la golpeaba en sus pensamientos. Siempre inyectándose como un veneno letal que la sentenciaba a muerte, pero una vez más ella había logrado volver las piezas a su favor. Debía hacerlo, si ese era el único camino para salvarse.
Daba vueltas por toda la sala cuando sintió que llamaban a la puerta.
_ ¿Vos? _ Preguntó asombrada al abrir la puerta.
_ Sí, yo. ¿A quién esperabas? _ Le respondió el padre entrando
_ Necesito que me ayudes _ Le dijo ella cerrando la puerta detrás de sí.
Moravia llevaba un paquete en sus manos cuando le dijo:
_ Te traje la mesena para el mes _ Aclaró apoyándolo en la mesa
_ No necesito eso papá.
_ ¿Qué no necesitás? Mirá la mugre que hay en esta casa.
En verdad el estado era deplorable. Camila había dejado durante días platos y fuentes apiladas con restos de comida alrededor de la mesada. Ella misma parecía un zombi. Llevaba el cabello mal recogido y manchas oscurecidas se enmarcaban debajo de sus ojos. Vestida en pijamas y envuelta en una bata gris de algodón.
Orestes se sentó en el sofá y ella lo siguió temblando en el cuerpo.
_ Yo te lo advertí a esto. Te dije que ese afeminado te iba arruinar a la vida.
_ Córtala papá. Además él tiene la culpa. Se fue y me dejó acá sola con todas las cuentas impagas. Guillermo debe estar ahora en su casa lo más campante disfrutando todo esto. Él sabe perfectamente dónde está.
_ ¿En qué lío te metiste ahora? _ Le inquirió Orestes luego de una pausa.
_ Me llamaron a declarar por lo de Nancy.
Moravia miró hacia otro lado tratando de contener el aire. Ya imaginaba que de algo malo se trataba. Sin embargo, aunque ella no había aclarado nada aún, poco le importaba. Se trataba de su amiga. Un mal ejemplo que él consideraba para su hija. Si algo le había sucedido, bien merecido lo tenía por los ambientes que seguro frecuentaba.
_ Prometeme que no te vas a enojar. Lo hice sin pensar, estaba mal y alterada.
_ Hablá de una vez.
_ Cuando me escapé de la clínica fui a ver a Nancy. Hablamos y terminamos discutiendo un poco. En un momento ella se fue a su cuarto y yo me di cuenta que ella me estaba mintiendo. Ella le iba a decir a Guillermo lo que yo planeaba hacer. No sé cómo, pero le clavé un cuchillo dos veces y la dejé inconsciente. Está ahora en el hospital en coma.
_ ¡Vos sos una inconsciente! _ Le espetó avanzando su cuerpo hacia delante. ¿Qué mierda tenés en la cabeza Camila? Me fui al juzgado para tratar de ayudarte con el quilombo que armaste en la estancia. ¡Ahora te vas a arruinar la vida por esos dos putos y esa mugrienta! _ Levantó la mano pero se contuvo de continuar con sus insultos.
_ ¿La podés terminar? Lo que menos necesito ahora es que me estés reprochando lo que hice.
_ Lo hubieras pensado antes. Graziani testificó en tu contra _ Agregó.
_ No tiene testigos. El único que podría decir algo es Pedro y no está.
_ Ya habló uno de los que trabaja en su estudio. El tipo ese que sacó de la cárcel.
_ Si no estaba ahí. ¿Qué va a decir? Pará _ se detuvo en sus pensamientos _ ¡Hijo de puta! _ expresó por lo bajo mirando hacia un costado. _ Fue ese el que me pegó en la cabeza. Y seguro que me vio con el arma.
_ No puede hacer nada. Busqué la forma para que el fiscal no te incrimine en la causa. Si se complica, podemos decir que por ser empleado de él lo está ayudando. Vos no digas nada que recibiste un golpe en la cabeza, invéntate cualquier cosa para justificar la lesión que tenés.
_ Hablá con la clínica, vos tenés confianza con el director, para que no digan nada que yo me escapé.
_ Lo pensé pero hay un problema con ese golpe. Los médicos del hospital clínico saben que se produjo por un golpe que te dieron.
_ ¿No me dijiste que inventara algo? Que me asaltaron, no sé. Convencé a los de ese hospital también para que se guarden la información. Yo no voy a ir presa. Que pague Guillermo.
_ No pensás, por eso te mandas estupideces después. ¿Quién se va a creer que Graziani le hizo algo a tu amiga?
_ No sé. Vos vas a tener que inventar algo. ¿No sos experto en mentir y mostrarte como un juez intachable? Necesito sacármelo a Guillermo de encima.
_ Para ir a buscar al otro.
_ Vos no me ayudás y le cuento al fiscal todo lo que hacías con el hermano de Guillermo. Y seguramente seguís haciendo. Y puedo ir por más. Grito en todo tribunales que mamá está viva y encerrada porque está loca y se te va ir la imagen por el piso.
_ Vos te vas a volver loca como ella si seguís atrás de ese afeminado. Te voy ayudar, pero esta es la última. Te olvidás de ese sinvergüenza y vas a hacer un viaje, a ver si se te acomodan un poco esas neuronas. Y no te quiero ver más cerca de esa otra cuando despierte, si es que lo hace. No te conviene que lo haga. Todo eso, si querés que te siga manteniendo.
Pensó que la calma iba a volver otra vez a ella, pero no sabía cómo volver a empezar. El fiscal la llamaría todo el tiempo a presentarse en el juzgado. Tampoco quería hacerlo sin él, aún no se hacía a la idea de renunciar a Pedro.
Había concluido en que jugó una mala estrategia. Que todo había salido mal por las decisiones que tomó su padre para ella. De otra manera, las cosas hubieran sido diferentes. Solo necesitaba saber dónde estaba.
Guillermo permanecía en silencio y todos estaban en suspenso sin saber si Pedro estaba vivo en algún lugar o muerto y enterrado en quién sabe dónde.
Lo había subestimado, pensaba Camila. ¿Cómo había podido tejer los hilos para confundirlos? Marini debía saber algo, pero lógicamente no le diría. Aunque tenía una carta debajo de la manga. Sabía que entre él y Gabriela pasaban cosas. Si nadie sabía en el estudio la verdad sobre Pedro podría acercarse a ella y lograr ganar su confianza. Después la convencería que le sacara información a Beto y así podría llegar a él.
La armonía que la abrigaba se esfumó en segundo cuando sintió que llamaban a la puerta. No sabía quién podía ser pero para nada bueno sería. Quizás su abogado.
_ ¿Vos de nuevo? _ Le inquirió al ver a su padre.
_ Sí, yo. Mirá, estoy que exploto con la macana que te mandaste en el juzgado _ continuó avanzando sus pasos para entrar. Camila levantó la mirada hastiada ante un nuevo sermón. Azotó la puerta al cerrarla y clavó sus ojos en su padre. _ ¿Sos idiota? Te dije que tuvieras cuidado y pensarás claramente lo que tenías que decir. En vez de eso, te pusiste a decirle al fiscal un montón de estupideces. Que Guillermo lo convenció a Pedro para que te dejara. El teatro déjalo para tus amigas. Te estás hundiendo cada vez más.
_ No fue un teatro, dije la verdad, y que él inventó todo. Que me dieron el alta y me fui sola a la estancia.
_ ¡Qué verdad! A la que dejaron plantada es a vos. No pensás.
_ Si no me hubieras encerrado en la clínica Pedro ahora estaría conmigo. No lo conocés a Guillermo, lo persuasivo que es. ¿No ves lo que hizo ahora? Lo tiene bien escondido a Pedro.
_ Pedro no es ningún bebé de pecho, es un hombre. Es lo mismo que me dijo el fiscal. No sabía si lo estabas tomando por idiota para desviar la causa o le estabas contando un cuento.
_ El fiscal es un imbécil que no me cree. Seguro que Guillermo lo convenció también al estúpido o le gustan los tipos y está caliente con él por eso me señala a mí.
_ Yo te voy a decir una cosa, si vas presa no voy a mover un dedo para sacarte. Anda buscándote un abogado.
_ Teníamos un trato, no te podés echar para atrás o hablo.
_ Las pruebas las tengo yo. Va a ser tu palabra contra la mía.
_ ¿Y lo de mamá qué?
_ Eso no me afecta. Tu madre es una planta. Tengo cosas más importantes que preocuparme por lo que me puedan decir de esa desquiciada. ¿Y quién te va a creer? Vas a parecer una loca gritando en tribunales.
CONTINUARÁ
¡Ay Dani... Dani! ¿Por qué será que esa bruja maldita siempre encuentra la forma de escapar a las consecuencias de sus malas acciones? Ojalá esta vez la ayuda de su padre no alcance y que pague por todo lo que hizo. Pero... ¿Que pasó con Pedro? ¿Dónde está? ¿Cómo está? ¿Y Guillermo? ¡Por favor, muy pronto la continuación! Todos los aplausos todos amiga! Felicitaciones!
ResponderEliminarno ,no se esta chica se me descontrola jaja
Eliminargracias siempre sandri te quiero mucho.
Ayyy amiguita como siempre magistral capitulo estoy al borde de los nervios me encanta el modo en que manejas las palabras me compenetro en la trama. Graciaa mil
ResponderEliminarMuy bueno pronta continuación
ResponderEliminarMara rosas
ya esta usted
EliminarBUENAS NOCHES CHICAS PORQUE NO PUBLICAN MAS OTRAS FICCIONES COMO OVNIS, LA MERCERIA ETC HACE MUCCHO QUE NO LO HACEN BESOTES Y GRACIAS
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