Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

jueves, 24 de abril de 2014

"AUDIENCIA" - Cap 4 - (By Juliana Millán)

Audiencia – Parte IV Pedro

Pedro finalmente llega a su trabajo, percibe que el día le ha ofrecido un cambio radical, un pequeño respiro a su rutina y se siente satisfecho de haber podido conversar con Graziani, descubrir el derecho desde otro lugar y reencontrarse con el entusiasmo que alguna vez albergó al elegir su profesión. Pero ahora debe hacerle frente a un problema que ya no puede negar y debe darle un cierre definitivo, se prepara mentalmente para enfrentar a su jefe. La empresa ha sucumbido en situaciones ya insostenibles para solventarse, y él ha sido utilizado para tapar legalmente cualquier problema que pudiera presentarse, esto lo preocupa moral y éticamente. Pedro no es la clase de persona que haría la vista gorda ante algún hecho delictivo o desviaría su atención  para negar lo que está sucediendo. No corresponde con quien es, y mucho menos si llega a afectarlo en el futuro. Entra decididamente a la oficina del presidente de la multinacional que asesora para encontrarse con todo el equipo reunido “Dr. Beggio, pase por favor tome asiento, lo estábamos esperando” le dice con una simulada sonrisa su jefe.  Pedro toma asiento sorprendido “bien, aquí estoy, necesitamos hablar de un tema importante” le advierte ante la mirada cómplice de todos los presentes y antes de que pudiera continuar el presidente se le adelanta “Dr. Beggio, nos reunimos para debatir con los asociados y accionistas el modo en que deberíamos proceder respecto a su caso” comenta en tono preocupado “en vista de las pruebas que pudimos recopilar y del trabajo que se ha venido realizando, nos vemos en la obligación de manifestarle que existe una enorme brecha entre los objetivos planteados por esta empresa y su tarea profesional” Pedro cada vez entendía menos lo que con palabras rebuscadas estaban tratando de sugerir, pero algo en su interior lo alertaba de que nada bueno saldría de todo eso, aun así siguió escuchando lo que tenían para decirle “me siento profundamente desconcertado por el descubrimiento que realizamos y nunca imaginé tener que presenciar una situación igual” continuaba casi conmocionado el presidente “Dr. Beggio, ¿puede usted explicarme el faltante de mercaderías en nuestros depósitos siendo que es precisamente usted quien se ocupa de controlar, auditar y despachar toda la documentación para la aduana?” Pedro sentía que todas las miradas se posaban sobre él esperando una respuesta, pero no estaba allí para defenderse eso lo estaban dejando muy en claro, se encontraba allí para recibir pena y castigo pero sabía desde hacía mucho tiempo lo que estaban realizando. Comenzó a indagar en la documentación y en los depósitos, para descubrir que todo era una pantalla, la empresa se robaba a sí misma y cuando alguien se acercaba demasiado a la verdad comenzaba una cacería para demostrar que el verdadero delincuente era quien descubría las transacciones encubiertas. Varios empleados habían sido despedidos con el mismo modus operandi y de esta manera ambas partes evitaban el accionar de la justicia quien llevaría el proceso durante largos años perjudicando al más débil, a quien no pudiera defenderse. Pedro se había encargado de entrelazar los casos, de investigar e indagar para revelar la terrible realidad. No obstante decidió tomar los recaudos necesarios para evitar ser acusado injustamente, tomo copia de todos los envíos de documentación, verificó en Aduana que se realizaran las entregas y despachos correspondientes certificando todo con escribano. Se había preparado magistralmente para eludir las acusaciones inferidas, luego de repasar mentalmente todo la investigación realizada, habló sin el menor ápice de duda en su voz “entiendo lo que quieren hacer conmigo señores pero les advierto que atendiendo a la situación que podría suscitarse, me dediqué a investigar lo que ustedes tan sorprendidos me explican cuando todos los miembros presentes saben perfectamente que la empresa se ha estado robando a sí misma y alterando documentación importante para cubrir el delito” Pedro observaba a cada persona, algunos bajaban la mirada, otros lo miraban incrédulos y su jefe apenas se inmutaba “cuento con toda la documentación respaldatoria certificada por escribano de las transacciones realizadas, de los datos cambiados y por supuesto de las coimas a los agentes aduaneros para llevar a cabo semejante operación” ya nadie podía negar que el Dr. Pedro Beggio se les había adelantado, como buen abogado penalista contaba con todas las pruebas y ya no podían incriminarlo. “Bien, les sugiero que se busquen buenos abogados si es que siguen con la idea de acusarme de algo que no hice porque iré hasta las últimas consecuencias de ser necesario. Ahh y de más está decir que a partir de este momento prescindirán de mis servicios, dejaré en contaduría mis honorarios por las gestiones ya realizadas, que tengan buen día” y salió de la oficina del presidente sin mirar atrás, se sentía orgulloso de sí mismo, al final tomaba las riendas de su vida sin importarle la opinión de nadie.
Regresó tranquilamente a su oficina, tomo todas sus cosas, pasó por la oficina del contador a dejar sus honorarios y salió del edificio, respira una bocanada de aire y exhala como queriendo despejar sus pulmones de la pesadez del encierro. Llega a su auto, ingresa y se dirige a su hogar. Camila lo espera y lo nota raro, feliz “hola mi amor, ¿qué paso? Te noto distinto, estas contento” se le acerca y lo besa “Cami, tengo que contarte algo, renuncié a la multinacional” se notaba un brillo en sus ojos propia de la emoción que sentía por haberse liberado de un trabajo que lo había agobiado durante tanto tiempo. El rostro de Camila cambió rápidamente, no podía entender la felicidad de Pedro ya que había renunciado a un trabajo que no solo le brindaba estabilidad sino que les había permitido soñar con una familia en un corto plazo “Pedro, ¿te volviste loco?, y que se supone que vas a hacer ahora ¿eh?” se alejó bruscamente de su lado, trataba de procesar lo que acababa de escuchar en boca de su novio “acaso ¿pensaste en mi cuando decidiste algo así? Parece que no, no te importa que quedemos en la calle, ¿verdad? ¿Cómo se te ocurre hacer algo así sin consultarme primero?” Pedro no podía creer lo que escuchaba, los argumentos de su novia quien ni siquiera le había consultado si estaba bien, si tenía algún plan B para subsanar la situación “pero Camila, como podés decirme algo así, por supuesto que pensé en vos, en nosotros por eso decidí no seguir en un trabajo en donde me estaban utilizando de chivo expiatorio” le explicaba molesto “toda decisión que tome por supuesto que nos afectará en el futuro, ¿podes tener un poco de confianza en mí por favor? Tengo clientes propios, quizá los primeros meses tengamos que ajustarnos hasta que encuentre algo fijo pero no es para hacer este escándalo” trataba de hacerle entender pero Camila no razonaba “sos un egoísta Pedro, ajustarnos como si fuera algo natural. No puedo creer que al menos no hayas consultado el tema conmigo, somos un familia ahora” le gritaba ofuscada “ahora cená solo porque estoy muy enojada para seguir hablando con vos” y se retira al cuarto ante la mirada de asombro de Pedro. Dada la situación tensa decide no continuar con la discusión y se dirige a la cocina para prepararse un sándwich, prende un cigarrillo y se relaja en la sala. Su mente lo lleva al encuentro con Guillermo Graziani y sonríe, de pronto una idea ronda por su cabeza, quizá en el almuerzo que tienen pactado para el día siguiente puede sugerirle algún buen estudio jurídico o quizá recomendarle algún colega que este falto de personal, no tiene problemas de empezar de cero solo quiere trabajar. Luego se retira a su habitación para descansar, mañana será otro día y quiere pensar positivamente.
Al día siguiente Pedro despierta y no encuentra a Camila a su lado, se levanta y se dirige a la cocina pero no hay nadie allí, en la mesa encuentra una nota en la que le advierte que se fue unos días a la casa de su padre, ya que se encuentra muy molesta y no desea seguir discutiendo. Cuando se calmen los ánimos volverá pero por el momento no quiere verlo. Pedro no puede evitar sonreír ante la conducta infantil de Camila pero no quiere llamarla y empezar de nuevo con el mismo tema, así que toma una ducha, se viste y desayuna tranquilo. Entra en su notebook y actualiza su currículum, imprime varias copias y las deja en su portafolio para entregar. Se prepara y sale al juzgado para presenciar la audiencia de Graziani.
Llega casi sobre la hora e ingresa rápidamente a la sala, ve a Graziani charlando con su cliente, lo nota más animado inclusive lo ve sonreír y en un acto reflejo Pedro sonríe también “¿que estarán hablando?” piensa y se acomoda en el mismo lugar del día anterior, en ese momento sus ojos se topan con los de Graziani y Pedro inclina la cabeza en señal de saludo el cual es correspondido del mismo modo. Luego el juez da inicio a la sesión y le otorga la palabra a la defensa, “bien” piensa Pedro “aquí viene otra clase magistral del Dr. Graziani” y sonríe para sí. Es increíble la capacidad que demuestra el abogado, inclusive puede percibir que está más alerta que el día anterior, sortea todos los ataques del fiscal sin problemas, se está luciendo como nunca. Pedro nota las miradas de reojo que realiza de tanto en tanto el abogado como si confirmara que está allí, atento a su oratoria, y se siente especial como si estuviera dedicado a él tanta elocuencia. Luego el Dr. Graziani culmina y toma asiento, el juez se dirige a todos los presentes y anuncia que debido a las pruebas presentadas, y la falta de sostén legal por parte de la fiscalía decide fallar en favor del cliente del Dr. Guillermo Graziani. Inmediatamente observa al abogado y su cliente abrazarse festejando el cierre del caso, Pedro desearía poder hacer lo mismo pero espera. Se va acercando lentamente mientras nota como se estrechan de manos en señal de despedida.

Pedro no puede evitar la felicidad que lo embarga al mirar a Graziani a los ojos cuando este nota su presencia “recontra felicitaciones Dr. Graziani, estuvo realmente increíble, nunca fui testigo de algo así” el entusiasmo lo hizo presa y es evidente que incomodó un poco al abogado “bueno, muchas gracias me alegro que hayas disfrutado de la audiencia. Te diste cuenta que vine a ganar ¿no?” y le sonríe generando en Pedro un sinfín de sensaciones “es cierto, tenías razón me dejaste sin palabras” es lo único que puede decir. “Bueno te debo un almuerzo ¿verdad?” le dice de repente y Pedro le contesta “es así me debes un almuerzo” y Graziani le plantea “bueno vamos, conozco un excelente lugar con buena comida y buen vino” Pedro no puede dejar de agregar “me vendría muy bien un cabernet” y ambos emprenden viaje al restaurant. 
Continuará...

6 comentarios:

  1. ¡Ay Juliana! Me estremece leer tu relato, sentir que todo vuelve a empezar para, seguramente, tener otro giro,otro final. Me embriaga pensarlos juntos de nuevo. Tu fic es tan bonita que me hace muy fácil verlos y escucharlos... Sentirlos! Gracias, inmensamente gracias por tu generosidad!!! Un abrazo Guilledrista amiga!!!

    ResponderEliminar
  2. Ya a esta altura, ambos sienten cosas uno por el otro. Tal vez para Pedro menos claras que para Guille. Hermoso tu relato, espero que lo continues pronto!!! Liliana Farsantes.

    ResponderEliminar
  3. Juliana , hermoso comienzo para otro final. Ese Pedro emprendedor hermoso. Y ese almuerzo que se hace esperar. Linda. Besote.

    ResponderEliminar
  4. cada vez me gusta mas audiencia....se esta poniendo interesantisima!!! Camila como siempre actuando como tarada....espero qeu Pedro esta vez se percate a tiempo!!! jajaja prontito el proximo!!!! Barby

    ResponderEliminar
  5. Juliana, escribìs muy lindo! Espero la continuaciòn. A ver que pasa con el esperado almuerzo! Marlene Rodrìguez

    ResponderEliminar