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domingo, 25 de mayo de 2014

"CELOS 2" - Unitario - (By Juliana Millán)

CELOS. PARTE 2 - Unitario-

Guillermo y Pedro conversan en el despacho, los clientes del campo han decidido venderlo y debieron preparar toda la documentación para que legalmente pueda realizarse la transacción sin problemas. El campo pertenecía a un cliente de Guillermo, uno de los primeros clientes que tuvo que luego de su muerte en su testamento les heredó en partes iguales dicho campo a sus dos hijos. Los hermanos luego de algunos altercados, lograron un acuerdo y ahora que apareció un interesado en comprarlo decidieron cederlo.
El boleto de compraventa está listo, todos los libres deudas del campo también, lo único que falta es concertar la reunión para que se acerquen a firmar todos los papeles y de ese modo dar cierre a todo lo relacionado con esa propiedad.
Pero para desgracia de Guillermo, sus clientes han determinado que la firma se realice en el mismo campo, esta situación pone de muy mal humor al abogado quien había jurado no volver a ese lugar, a pesar de que aquella vez había sido un poco más amena al contar con la compañía de Pedro.
- Pedro, vas a tener que ocuparte vos de ese tema, yo al campo no pienso volver –
- ¿Me vas a dejar solo? – protesta
- Cielito, sabes bien que no me gusta el campo, ¡no lo soporto! Antes de tener que ir te juro, ¡me corto un huevo con los dientes! –
Pedro ríe a carcajadas – ¡qué exagerado Graziani! Para tanto no es, además ese día no la pasamos taaan mal –
- Vos porque tenés memoria selectiva, pero yo ¡estaba desesperado! Entre esa lluvia de mierda que no pudimos agarrar el coche a tiempo, después se cortó la luz, los bichos y lo peor de todo ¡¡el silencio!! –
- Uy ¡que amargo que sos Guille! Encima que a la mañana te preparé el desayuno, de eso no te acordás ¿no?-
- Sí lindo, me acuerdo, fue un gesto muy dulce de tu parte – y su mente divaga hasta el momento en que lo vió cabalgar, tan bello y esbelto arriba de ese animal
- Ey Graziani, ¿adonde te fuiste? –
- ¿Qué?, ¡a ningún lado!, bueno ocupate vos – y le entrega la carpeta con la documentación
- Acompañame Guille, dale, de paso aprovechamos para relajarnos, respirar aire puro y desconectarnos de la ciudad – sonriendo
Guillermo lo mira de reojo - ¿Qué parte de no me gusta el campo no entendés? Creo haber sido muy claro cuando lo expliqué –
- ¡Que aburrido va a ser ese viaje! ¿Puedo ir con Gaby? O ¿con Beto? –
- ¡Ninguno!, están ocupados en otros temas y Marcos ni hablar, no se que quilombo tiene ahora con Isabel –
- Bueno, voy a preparar un bolsito por las dudas, ¿salgo mañana? –
- Sí, mañana temprano, llegas, firman todo y estas de vuelta a la noche –
-Y ¿Qué pasa si no puedo volver? – lo mira intrigado
- ¡Te mato cuando llegues! – y le sonríe sarcásticamente, mientras le acaricia el rostro.
- ¿Ves? Si vinieras conmigo y otra vez nos agarra una tormenta, podríamos dormir juntitos muy abrazados – lo tienta mirándolo seductor
- ¡Qué atorrante que sos chiquito! Ni así acepto –
Pedro sabe que Guillermo no desistirá, haga lo que haga, utilice su poderosa arma de seducción, no dará el brazo a torcer, así que decide no insistir y se prepara mentalmente para el arduo día que tendrá al día siguiente.
La mañana llega, se levantan muy temprano Guillermo y Pedro, desayunan juntos ya que el resto del día estarán separados y recién por la noche se verán otra vez.
- Amor, ¿seguro que no queres venir? Te voy a extrañar mucho –
- Pero cielito ¡son unas horas nada más!, ni te vas a dar cuenta y ya vas a estar de vuelta –
- Espero que así sea, revisé todas las clausulas del boleto por las dudas, ya veo que el comprador quiere modificar algo y tengo que quedarme –
- Eso no va a ocurrir precioso, porque estuve en contacto con el abogado del comprador para justamente evitar cualquier malentendido que pueda demorar la firma. Vos anda tranquilo, a la noche te espero que una rica cena y un buen vinito –
Se abrazan y se besan por largo rato, Guillermo sale primero ya que necesita resolver algunos temas temprano, Pedro por su parte se queda en la casa revisando todo una vez más y chequeando su bolso para no olvidar nada.
Guillermo llega al estudio en donde lo recibe Gaby con quien tienen que atender un cliente
- Hola Guille, al final ¿no cambiaste de parecer con respecto al viaje? –
- Hola chiquita, no, no, ni loco voy –
- Que pena, Pedro se va a sentir solo. Mira justo estaba ojeando esta revista y adiviná, salen fotos del comprador del campo –
- ¿Fotos? A ver, mostrame –
Guillermo toma la revista, hasta ese momento no tenían idea de quien se trataba, conocían el nombre y la profesión: productor de eventos varios, pero las fotos delatan más que eso. El tipo es un ex modelo, físico trabajado, lo suficientemente alto como para pintar un cielo raso sin escaleras, el rostro impecable ni una arruga, sonrisa blanca, un adonis de piel mate y ojos grises, cuarenta años, continúa leyendo hasta que de pronto siente que su cuerpo se paraliza, los vellos de la nuca se le crispan y el pálido se apodera de su rostro cuando lee la palabra “gay” y luego “soltero”. Sin pensarlo dos veces toma el celular para llamar a Pedro
- ¿Ya saliste? – le pregunta apenas atiende
Pedro se sorprende del llamado – No, estoy por salir –
- Entonces pasame a buscar por el estudio, ¡voy con vos! –
Pedro no entiende nada,  la voz de Guillermo se notaba ofuscada, se pregunta que puede haber pasado para que tome una decisión de último momento y ahora quiera acompañarlo. Pero no le interesa demasiado ya que saber que por alguna razón cambió de opinión y juntos emprenderán viaje lo hace extremadamente feliz. Antes de salir toma otro bolso para guardar ropa de Guillermo, el traje es demasiado y no tendrá tiempo de cambiarse, guarda artículos personales y el perfume que mas le gusta.
Gaby mira a Guillermo con ojos picarones y aguanta la risa para no molestarlo más de lo que está.
 - ¿No confías en Pedro? – lo atrapa con la pregunta
- No sé de que me hablas Gaby – elude
- Vamos Guille, leíste que el tipo es gay ¡y te pusiste como loco! –
- No se que cuentito te armaste en tu cabecita pero está muy lejos de la realidad. Tengo un mal presentimiento, es todo, quiero estar ahí para asistirlo a Pedro por si se complica –
- Revisaste todo como 5 veces, chequeaste hasta el hartazgo, ¿ahora tenes dudas? –
- Bueno basta, yo decido lo que hago, hacete cargo del cliente vos sola, ¿querías un cliente para vos querida? Ahí lo tenes –
 En ese instante siente la bocina, es Pedro que lo espera, toma sus cosas y sale. La cara de alegría de Pedro es indescriptible.
- Hola mi amor, ¿te arrepentiste que ahora me acompañas? –
- Hola precioso, algo así, no sé porque me dio mala espina este tema. Imaginate que se agarren a las piñas Tomás y Damián, ya les conocemos el carácter, ¡un papelón va a ser eso!, así que por las dudas vamos juntos –
Pedro no le cree demasiado a Guillermo, lo mira de costado mientras maneja pero aún así se siente feliz de tenerlo a su lado. Guillermo se quita la corbata, desabrocha unos botones y trata de relajarse, con desagrado va notando como desaparece la ciudad para dar paso al campo, al verde, “por favor cuanto verde, ¡abruma!” piensa para sí.
- ¡Relajate amor!, ya está, hay que entregarse y disfrutar del viaje –
- ¿Disfrutar?, no sé que es eso y menos cuando veo tanto verde, ya me imagino cuando lleguemos, olor a bosta, gallinas, vacas, chanchos, pollitos por todos lados ¡una catástrofe! –
Pedro ríe – pero Graziani, ¿Qué pretendes si es un campo? Dale, cambia la cara –
Después de un largo recorrido y varias horas llegan al fin, bajan del auto y los hermanos los reciben felices, luego de las preguntas de rigor ingresan a la casa. Dentro se encuentra el famoso productor, inminente propietario del campo, Guillermo al verlo agradece haber ido. Se presentan e inmediatamente puede notarse que el productor le ha puesto el ojo a Pedro.
- Hola, bienvenidos, gracias por venir hasta aquí – los recibe muy cordialmente
- No por favor, es nuestro trabajo, un gusto – saluda Pedro – él es mi socio Guillermo Graziani – y extienden la mano
- Bien, vayamos directamente a lo que nos compete – corta abruptamente la conversación Guillermo – aquí están los papeles, todos los impuestos al día, comenzamos la lectura y si existe alguna duda la tratamos rápidamente para luego firmar el contrato de compraventa –
Pedro lo mira extrañado, no entiende la actitud de Guillermo, sabe que el campo le desagrada pero desde que llegaron lo encuentra incómodo, y peor aun cuando se encontraron cara a cara con el comprador. Los hermanos piden café para los invitados y comienzan a tratar la transacción. Leen clausula por clausula, no hay desacuerdos pero el productor quiere revisar cada establo, cada parte de la propiedad y la casa. Esto llevará tiempo y Guillermo no tiene ganas de estar a las vueltas pero no puede negarse, por lo tanto van supervisando y recorriendo todos los lugares. Observa a Pedro charlar animadamente con el ex modelo, le molesta que conecten tanto, a los dos les gusta el campo, a los dos les gusta el golf, adoran todo lo relacionado con los asados con cuero, vino en bota, todo lo que a Guillermo le disgusta, “¿le gustaría mi puño en su rostro?” piensa y sonríe ante la idea. Llegan a los establos y Pedro inmediatamente se acerca para acariciar un caballo-
- ¿Te gustaría cabalgar? – le consulta el productor a Pedro y Guillermo lo fulmina con la mirada
- Por supuesto, amo los caballos, ¿puedo?- el entusiasmo de Pedro es inmenso, sonríe como un niño.
- Claro que sí, ahora pido que preparen los caballos y damos una vuelta juntos, Guillermo ¿querés venir? – le pregunta
- ¡Ni loco!, yo a esa bestia no me subo ni que me paguen, vayan ustedes, disfruten que son jóvenes – lanza masticando su bronca, sabe que Pedro no evitará semejante invitación
Y los ve partir sintiendo que los celos se apoderan de cada rincón de su fisonomía, quiere literalmente asesinar al famoso ex modelo “¡en que maldito momento a estos tarados se les ocurrió vender el campo!” refunfuña para sí, hablando solo en la mitad de un campo vacío “¡es la última vez que Pedro me hace algo así!” reclama al aire “esto es increíble, me deja solo como un pelotudo, pero ¡ya me va a escuchar ese chiquito!” continúa ante la mirada sorprendida del capataz que trata de mantenerse alejado para no ser víctima de los ataques de ira del abogado. Camina de un lado a otro rezongando, menos mal que tiene las botas puestas sino arruinaría esos zapatos italianos que con tan buen tino Pedro le regaló, “siempre pensando en mí, precioso” piensa cariñosamente para volver a esa seriedad característica, cuando alza la vista al horizonte lo ve venir a Pedro tan magnánimo, tan maravillosamente hermoso cabalgando, atravesando el claro con tal gracia propia de un príncipe, un adonis sonriendo haciendo sonrojar al mismo sol con su presencia, cuyos rayos lo iluminan haciendo sentir celosos a los arcángeles en el cielo. Y no puede evitar sonreír, sus ojos observan enamorados a ese hombre que le quita el sueño y le devuelve las ganas de vivir, y detrás a toda velocidad trata de alcanzarlo el ex modelo devenido en productor y esa ilusión desaparece para hacer regresar todo el desprecio que le tiene dedicado. Ambos ríen como niños por esa competencia que solo ellos entienden, Guillermo siente que su rostro se transforma al notar que el ex modelo lo mira con cierto brillo en los ojos.
- Increíble carrera Pedro, fue realmente agotadora pero vibrante –
- Lorenzo, realmente te agradezco esta oportunidad, hace tiempo no me divertía tanto como hoy –
“¿Así que Lorenzo?” piensa Guillermo tratando de mantener la calma “¿ahora nos tuteamos?” continúa cerrando sus puños “ya vas a ver cómo te vas a divertir chiquito cuando te agarre solito” sus pensamientos le queman lentamente la cabeza.
- Muy lindo todo, me agrada que se diviertan pero es hora de continuar o vamos a quedarnos hasta navidad – interrumpe Guillermo
Pedro lo mira extrañado “¿Qué pasa Graziani?” le consulta con la mirada, se viene un berrinche que ni se espera.
- Sí, es cierto, discúlpame Guillermo ahora proseguimos, pero al menos estas disfrutando un poco ¿o no? – le dice Lorenzo
- Uy si ¡no sabes cuánto!, hermoso todo, me encanta respirar profundamente y que el olor a bosta me inunde los pulmones, una experiencia única, me abruma tanto verde junto, ¡extasiado estoy! – culmina
Pedro alza sus cejas, trata de contener la risa tapándose la cara pero Guillermo lo ve y entrecierra los ojos en señal amenazante. De repente al horizonte se sienten truenos, una tormenta se aproxima.
- Parece que se viene la lluvia, apresuremos a entrar para firmar los papeles así pueden salir a tiempo – les indica Lorenzo
Llegan a la casa, firman todo, suben al auto y cuando están a punto de encenderlo, la lluvia torrencial se instala, “imposible salir ahora” piensa Pedro y mira inmediatamente a Guillermo quien putea sin pudor – pero ¡la reputísima madre Pedro! –
- Eh, Graziani, ¿y yo que culpa tengo ahora? –
- Si no te hubieses ido a cabalgar con ese tipo, ya estaríamos en la ruta, ¡mierda! -
- Bueno calmate, ¡no me trates así!, además Lorenzo estaba siendo cordial con nosotros –
- ¿Con nosotros? – lo mira incrédulo – querrás decir ¡con vos!, sí querido, me di cuenta cómo te mira el fulano –
- ¡No sé de qué hablas Guillermo!, mejor entremos porque acá no vamos a poder hacer nada –
Con gran disgusto en su rostro Guillermo junto con Pedro vuelve a la casa, no puede creer la mala suerte que tiene, sabe que cada vez que regresa al campo algo sucede.
- Guillermo, Pedro por favor siéntanse como en su casa – les dice Lorenzo – lamentablemente la tormenta se extenderá por toda la noche así que he pedido que les preparen una habitación para que se acomoden –
- Muy amable Lorenzo, te agradecemos junto con mi socio tu solidaridad, ahora voy a buscar los bolsos al auto y vuelvo –
- ¡Qué previsor Pedro! – lo felicita Lorenzo.
Pedro sale de la casa dejando a Guillermo a solas con Lorenzo, espera que se comporte y no genere ningún problema. Guillermo se mueve inquieto balanceándose de un lado a otro y Lorenzo no deja de mirarlo - ¿En verdad te disgusta tanto el campo? – le pregunta al fin
- Sinceramente me parece una catástrofe, todo lo relacionado al campo me disgusta a tal punto que si supiera manejar agarro el auto yo mismo y salgo como sea –
- ¡Que raro! Son tan distintos con tu socio, es decir, Pedro adora todo lo relacionado al campo, se veía realmente feliz cabalgando –
- ¡Mira vos! ¿Todo eso te contó mientras paseaban? – Guillermo siente que la vena de su cuello duplicó el tamaño apenas en segundos
- Sí, es una persona macanuda, muy sensible y sociable, es un verdadero placer conversar con él –
Guillermo desvía la mirada hacia la ventana, si pudiera lanzar dardos con los ojos lo haría “modelito de cuarta, me llego a enterar que le pusiste una mano a Pedro y te van a tener que reconocer por la dentadura” y observa molesto a Pedro que viene entrando con los bolsos.
- Uf, se largó linda la lluvia, por suerte trajimos ropa y todo lo demás- dice Pedro al ingresar
- Bueno al menos aún tenemos luz, igualmente voy a pedir que preparen los candelabros y también la cena, disculpen –
Y Lorenzo se retira a preparar todo, Pedro sonríe y Guillermo lo mira con cara de pocos amigos – ¿me podes decir de que mierda te reís Pedro? –
- De la cara de culo que tenes ahora mismo, de eso –
- ¡Que pelotudo que sos! Acaso ¿preferís la sonrisa falsa del ex modelito? –
Cuando está a punto a contestarle aparece Lorenzo para guiarlos a la habitación, que para agrado de los dos es la misma en la que se alojaron aquella vez. Miles de recuerdos vuelven a la memoria, y tanto Pedro como Guillermo se miran cómplices. Se acomodan en la pieza y luego se dirigen a cenar, la mesa está magistralmente armada y decorada, el anfitrión se coloca a la cabeza con los abogados a los costados. Cuando se encuentran cenando de golpe se corta la luz, Guillermo putea por lo bajo y Pedro ríe.
- Bueno, tendremos una linda cena a la luz de las velas – comenta relajado Lorenzo
- ¿Linda cena? A vos te parece tener una linda cena, ¿con esta luz?
Vas a ver como empiezan a aparecer toda clase de bichos, no me gusta esto para nada –
- Dale Guille, relajate, escucha la lluvia, mirá que rico cordero nos prepararon – le dice Pedro
- No veo la hora de que llegue mañana para volver al microcentro, ¿cordero? Prefiero una buena milanesa –
Y la cena transcurre con temas variados, Lorenzo sirve más vino a los comensales. Pedro se siente realmente cómodo, le encanta poder hablar de cosas que le interesan con Lorenzo, es un hombre de mundo que conoce muchas historias y él no puede evitar escucharlo embelesado. Guillermo por su parte no interviene, desde lejos los mira interactuar y le carcome por dentro esa cercanía, desde que se ubicaron cerca de la chimenea no hacen más que hablar de cosas que para él no tienen sentido. Por fin el cansancio los hace presa y todos se retiran a dormir. Cuando Guillermo y Pedro cierran la puerta de su habitación la discusión comienza
- Pero ¿vos pensas que soy pelotudo Pedro? Me di cuenta como lo mirabas a ese tipo, ¿te gusta? – le dice furioso
- ¿Cómo podes decir algo así, Guillermo? Ya sé porque viniste, no confias en mí ¿no? Es eso lo que te consume por dentro, crees que cualquier tipo que me hable o que tenga algo en común conmigo es suficiente para que yo corra detrás –
- No me contestaste la pregunta –
- Porque no contesto estupideces –
- Ahh bien, perfecto, anda a pedirle alojamiento a tu querido ex modelito porque ¡acá no dormís querido! –
- ¿Como que acá no duermo? – y en el mismo momento que le decía esto, Guillermo lo tomo del brazo y lo sacó de la habitación cerrando con llave la puerta
- Guillermo abrí la puerta – espera y nada – Guillermo, ¡abrí la puerta ahora mismo! No podes dejarme en el pasillo, ¡por favor hablemos! – pero ya no le respondía
No sabía qué hacer, se sentía como un tarado, Guillermo había demostrado sus celos desde el comienzo pero decidió ignorarlos y ahora pagaba las consecuencias de ello. Como no quería molestar a nadie se sentó en la alfombra que había en la entrada, apoyó la espalda en la puerta y al cabo de unos minutos se durmió.
Guillermo daba vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño, odiaba los momentos que perdía el tiempo peleando con su chiquitín, pero no podía evitar que los celos se adueñaran de la razón y despertaran la ira en su interior. Se levanta al fin y decide ir a buscarlo, cuando abre la puerta lo ve caer golpeando la cabeza contra el piso, Pedro despierta abruptamente sintiendo que el dolor lo hace presa.
- ¡Pedro! ¿Qué haces durmiendo ahí hombre? – lo reta Guillermo
Pedro con gesto se dolor se incorpora – y donde se supone que iba a dormir si me echaste de la habitación ¿eh? –
- Te eché porque te lo merecías –
- Entonces ¿porque abriste la puerta? ¿Pensabas ir a buscarme? – y sonríe pícaro
- Para nada chiquito, no encontraba mis gafas y entonces iba a ir hasta el comedor para ver si las había dejado ahí –
- Tus gafas están en la mesa de luz Graziani – lo descubre Pedro
Guillermo mira de reojo y allí están “sonaste Graziani, te atraparon” piensa – igual sigo muy enojado con vos –
Pedro se le acerca lento – no te das una idea de cómo me calentás cuando te enojas así –
Guillermo lo mira sorprendido, no suele hablarle de esa manera y lo descoloca – Mira querido, no tengo edad para que me hables de eso modo, así que te calmas y acostate que ya es tarde –
- No pienso dormir, y vos menos – y le toma la cara para estamparle un beso que lo deja sin respiración
- Pedro por favor comportate, ¡estamos en casa ajena! –
- No me importa mi amor, te voy a enloquecer con mis besos, con mis manos y mis caricias, Graziani preparate porque te voy a hacer gritar -
Y lo empuja hacia la pared besándolo con locura, Guillermo se encuentra estupefacto por la actitud de Pedro, le cuesta reaccionar y éste aprovecha para besarlo por todo su rostro y cuello, comienza a bajar por su pecho besándolo por encima de la remera y cuando llega al pantalón en dos movimientos ligerísimos lo desprende y lo baja junto con el bóxer, sin perder tiempo toma el miembro de Guillermo y lo introduce en su boca. Puede sentir como crece con el calor de su saliva, comienza a succionarlo con intensidad, Guillermo apenas puede sostenerse, con la voz entrecortada le pide que no siga pero Pedro no lo escucha, no desea hacerlo y continúa enloqueciéndolo. No deja de succionar y lamer a lo largo y ancho, escucha a Guillermo jadear y se siente complacido, con sus manos lo sostiene de las nalgas y parece querer devorárselo. Guillermo se muerde el puño para no gritar, y trata de sostenerse del respaldo de la cama con la mano que le queda libre. Luego Pedro se levanta y lo gira abruptamente dejándolo de cara contra la pared, se quita el pantalón y sin previo aviso lo penetra haciendo gemir fuertemente a Guillermo luego comienza con el vaivén desesperado mientras besa su cuello y con sus manos continúa acariciando su miembro, Guillermo le responde con la manos en las nalgas de Pedro acentuando la profundidad de sus embestidas. Ambos saben que están a punto de llegar al momento culmine y sin más se derraman sincronizados, Pedro en Guillermo y Guillermo en las manos de Pedro. Se quedan por unos breves segundos conectados, tratan de recuperar el aliento y de acompasar el ritmo de sus corazones
- Te amo Guille, nunca dudes de eso –
- Yo también te amo cielito, cada día con más fuerza –
Ambos caen rendidos en la cama, se abrazan y se duermen felices. A la mañana siguiente el sol resplandeciente les da los buenos días, pero ninguno quiere dejar la cama, están demasiado cómodos y relajados. Se besan largamente, recorriendo sus cuerpos con las manos, alguien golpea la puerta y se separan asustados.
- Buenos días, el desayuno está preparado, los esperamos –
Comienzan a reír y deciden levantarse, se alistan y llegan a la mesa.
- Buen día, espero que hayan dormido bien, Guillermo te noto más distendido, ¿tuviste una buena noche? – le consulta Lorenzo
- La mejor de todas las noches, no me puedo quejar,  gracias por preguntar – y le guiña un ojo a Pedro
- Lamento que hayan tenido que quedarse pero al menos toda la documentación está en orden y pueden partir tranquilos –
- Te agradecemos la hospitalidad y esperamos que disfrutes de tu nueva propiedad – concluye Pedro
Luego del desayuno se despiden y comienzan el viaje de regreso, ninguno habla pero las miradas los delatan – ¿Cielito? Me encantó lo de anoche – le comenta Guillermo
- A mí también mi amor, si me seguís celando de esa manera te prometo que siempre va a ser así –
- Entonces estás perdido porque estoy celoso hasta del sol que te acaricia –
- No me provoques Graziani, porque soy capaz de parar el auto al costado de la ruta y no me importa dar un espectáculo –
Y Guillermo no tuvo mejor idea que seguir con sus celos y en cuanto Pedro vió unos árboles que cubrían una entrada, abruptamente salió del camino para esconder el auto con ellos.



                                      FIN 

12 comentarios:

  1. Juli hermoso, mori de amor con Guille celoso. Espero mas historias tuyas amiga. Sos increible!!!!!!!!!

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  2. Juliana, que es esa atrocidad de cortarse uno con los dientes! que dolor por favor! No le conocìa a Guille las habilidades de contorsionista! ja ja. Bromas aparte, hermoso el relato de Guille celoso, me gusta, porque se hace el superado pero no le da la estatura...Muy lindo. Marlene Rodrìguez

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  3. ayyyyyy Juliana...hermoso....Pedro celoso es muy tierno...ahora Graziani da miedito...como lo va a hechar de la habitacion!!!!! jaja me encato!! amo leerlos asi!! y que a pesar de los celos...el caracter de Guille y los berrinches siempre terminan amandose como a nosotros nos gusta...muy bueno....pronto otro!!! please!!! Barby

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  4. Hermoso relato, como lo disfruté! Y maravilloso ese detalle, para nada menor, que Pedro maneja el auto, pero Guille anda en "coche"!

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  5. ¡Ay Juli que vitamina para el alma es este unitario! Convengamos en que los celos siempre son lindos y que nos morimos por leerlos... Pero imaginar la cara de Guillermo cuando leyó "soltero" y "Gay" me hizo estallar en carcajadas! Mi vida, se trepó al Sonic como un koala!!!.. Eso de sacarlo de la habitación Guillermo no se hace, y encima cuando va a buscarlo hace que la cabeza de Pedro, dormido contra la puerta, se golpeé contra el piso.. ¡Ay Guille, Guille no aprendés más! Decí que Pedro te ama con merde y todo que sino... ¡Maravilloso unitario Juliana! ¡Abrazote Guilledrista linda!!!!

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  6. Espectacularrrrrrr!!!! Qué maravilloso conectar con aquel lugar de ese capítulo mágico. Cielito cabalgando es... no hay palabras =) Aplausos.

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  7. – ¿Cielito? Me encantó lo de anoche – le comenta Guillermo
    - A mí también mi amor, si me seguís celando de esa manera te prometo que siempre va a ser así –
    - Entonces estás perdido porque estoy celoso hasta del sol que te acaricia –
    JULIANA MILLAN te consagraste con estas fic de hoy de verdad me exploto el alma ,sos una genia y cada dia te suoeras a vos misma si se puede amiga.
    Me encanta que nos traigas a este PEDRO que para mi es el autentico es el real y es el que GUILLE necesita para que le saque ese humor de perros y ese caracter tremendo que le domina la vida jajajaja...merci beacoup amis te aplaudo como dicen mas arriba me enorgulleses
    majo

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  8. Juliana, amo tus unitarios, ¿ Me crees si te digo que ayer estaba pensando en el dìa de campo?, estamos conectadas, me imaginè a cielito dormido en el piso luego de verlo recièn como Ramòn y morì de amor. Bello amiga, como siempre digo, soy tu fan. Abrazote.

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  9. Juliana, me encantan tus historias, las difruto mucho. Encima estos relatos de celos y reconciliaciones son lo mas!! Espero que se vengan muchos caítulos aun para poder disfrutarlos. Gracias!! Felicitas

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  10. Juliana,,ya te he dicho todo...pero repetiré las veces que sea necesario..GRACIAS POR ESTAS HISTORIAS TAN NUESTRAS CON ELLOS!!!

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  11. Hermoso tu unitario Juliana. Amo a Guille tan celoso, hace que salga ese Graziani autèntico con màs fuerza. Bello relato, queremos màs!!!

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  12. Ay Juliii!!! Cómo te explicooo!!!! No podésss!! ajajaja Amarlos a los dos por este amor desenfrenado! jajaja Sos grosa Amiga!!!

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