Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

jueves, 8 de mayo de 2014

"P & G “LA MERCERÍA” - Cap 4 - (By Guillermina Pedris)

 EL DESFILE, LA BODA Y LOS CELOS (parte I)


Está desesperado. De solo pensarlo viaja en los placeres de la imaginación, se transporta, se enajena y se puede ver. Pero la realidad lo hace aterrizar abruptamente. Guillermo no va a querer… ¡Pero él tiene tantas ganas! ¿Cómo hacer? Se pregunta… ¿Cómo lograrlo?
No, es un absurdo, debe darse por vencido de antemano porque sabe muy bien con quien está durmiendo. Jamás lo aceptará… Aunque, es tan importante para él, que el pensamiento no lo abandona. El día anterior había ido a ver a Robertino a su negocio. Este, al ver a Pedro ingresar a su local de ventas había enloquecido de alegría. _ ¡Tiiigre! ¿Qué hacés por acá? ¡Debo haber hecho algo muy bueno para que el universo me conceda el regalo de tu visita!_ Exclama contorneándose en forma exagerada. Pedro piensa en las cosas que diría Guillermo si hubiese presenciado esto, había hecho bien en ir solo.
_ Robertino._ Pronuncia su nombre a modo de saludo. Se palmean las espaldas. _Vengo como cliente, no como proveedor. Tengo que pedirte algo muy especial.
_¡Ay! ¿Me tengo que emocionar? No, mejor te escucho, ¡porque si dejo mi imaginación volar!…  
Pedro se ríe. ¡Robertino es tan gracioso! _ Vine a pedirte que me diseñes algo especial…. _ hace una pausa_ para la boda.
_¿Tenés un casamiento precioso?
_Heee… No precisamente. Es para “mi” boda. Me caso. Bueno, “nos” casamos.
Primero lo mira con pena… _ ¿Con esa cosa malhumorada te casás?_ Pero enseguida cambia de expresión, haciéndole saber que estaba bromeando. _¡No, muñeco! ¡Te estoy cargando! ¡Recontra felicitaciones! Vení, dame un abrazo. Me alegro mucho por ustedes dos. Ahora seguime, vamos a mi oficina y mientras tomamos un café me vas contando que te gustaría lucir ese día. ¡Ya que te voy a perder, que valga la pena! Te voy a dejar tan, pero tan  bello, que ese hombre no va a poder respirar cuando te vea.
Charlaron largo rato sobre lo que Robertino crearía especialmente para Pedro. _ ¡Una boda es relevante, hermoso! Y el atuendo debe ser acorde a la situación. Eso, si. De blanco, Peter… ¡Te voy a vestir de blanco! Porque estoy segurísimo que Guille se va a vestir de negro. Y a mí para las bodas me gusta la onda alfajor, viste. Blanco o negro. Además, no pienso desperdiciar esa estampa que tenés, muñeco. A vos todo te queda bien. Deberías haber modelado._ Se toma el rostro entre las manos y menea la cabeza_  ¡Te imagino en una pasarela y des-ma-yo! Vos criatura hermosa me vendes una temporada en cinco minutos… ¡Ay, Peter! ¡Se me acaba de ocurrir una idea estupenda!
La idea estupenda de Robertino va a ser un conflicto pre conyugal seguro. Está preparando su gran desfile anual de inicio de temporada y lo ha invitado formalmente a hacer una pasada sobre la pasarela.
_¡Si, Triiige! ¡Te puedo ver! ¡Vas a estar divino! Mirá, te visto con chupines color rosa,… y podría ser una camisita de encaje blanco. Con lo flaquito que sos se te puede poner cualquier cosa. ¿Qué te parece? ¡Vas a hacer gritar a la platea! Sería para el cierre. ¡Volteamos todo! ¡Naaaa, no lo puedo creer! Vos y yo juntos en la pasarela, me muero de solo pensarlo. ¿A ver?  Ensayemos como sería.
Se paran uno al lado del otro y avanzan sonriendo a un público imaginario, hasta que la realidad borra la sonrisa de la cara de Pedro. _ Robertino, dejemos de soñar. Guillermo me mata. Por el solo hecho de haberlo pensado, me mata._
La voz algo nasal de Robertino también abandona el entusiasmo anterior. _ Seee. No va a querer… Lástima, porque ¿sabés que se me acaba de ocurrir? El rosa ya está muy visto. A ver, ¡adiviná el color que estoy pensando para vos!
_ Verde.
_Tibio._  Sin darse cuenta han vuelto a soñar con el desfile.
_¡Turquesa!_
_¡Recontra tibio!_ Pedro piensa… _ ¿No adivinás? ¡Calipso! Ese es el color que acabo de elegir para vos.  ¿Peter, y si vas y le preguntas? El “no” lo tenés seguro. Por ahí quien te dice.
_Robertino, estamos hablando de Guillermo Graziani. Más que Calipso, morado me va a dejar si se lo sugiero. Se “enviuda” solo. Dejemosló ahí. Me conformo con la boda.
La verdad es que la idea no lo suelta. Se muere de ganas de hacer ese cierre de desfile con Robertino, pero ni se le ocurre como planteárselo a Guillermo.
En los ratitos libres ordena la casa, ni vestigios han quedado de la bolsa de consorcio  y la caja llenas de sus pertenencias sin lugar predestinado. Los cajones de su ropa son un chiche y tan solo le queda intentarlo por el estómago y el amor.
Pedro sabe que a Guille no le molesta ese lado femenino que cada día se manifiesta en él con más naturalidad. Por lo contrario, si se trata de ellos dos, le encanta. Pero le provoca algo de celos respecto de Robertino. “¡Parecen dos libélulas cuando están juntos, Pedro! ¡Y me dá por las pelotas! Porque si fuera tu “amiguita de confianza” estaría todo bien, pero ese cangrejo se muere por morderte, y lo voy a cagar a trompadas… Lo voy a cagar a trompadas, Pedro. Te lo juro.”
Recordando esas palabras, esa mañana Pedro elije un traje. Nada de saco y corbata sino un traje negro, camisa blanca y una corbata sobria y masculina. Recorta su barba prolijamente y se envuelve en una nube de perfume con esencia de maderas. Está hecho un machito, hecho y derecho. Se mira en el espejo complacido y baja a desayunar.
Lo ve preparando el café y las tostadas y se acerca, no  primorosamente como suele hacerlo cada mañana, sino viril y casi recio. _ Hola amor. _ Le dice, con firmeza en la voz.
Guille gira para mirarlo, desconcertado por el timbre de su voz,  pero queda más absorto aún al verlo._ Hola amor. Buenos días. ¿Por qué estás vestido así? ¿Qué pasa Pedro, tenés que ir a un velorio o tomaste hormonas? ¿Qué te pasa?
_ ¿A mí? Nada de eso amor, tengo una audiencia. Estoy vestido de abogado, nada más. ¿Por qué me preguntas?
_ No, por nada._ Pero se queda pensando. Le gusta más el otro Pedro. El que se venía vislumbrando desde que vivían juntos en esa casa. Ese Pedro que se viste con chupines de colores,  ese Pedro tierno, feliz y afeminado. Si, afeminado… Lo tiene cada día más enamorado ese lado femíneo de Pedro. Echa de menos el día en que, pelados a muerte por celos sin sentido, le había dicho cuando él se negaba a subir al coche, “subís o bajo y te como a besos hasta que la gente aplauda”. Siente una corriente eléctrica en el estómago de solo recordarlo.  Ese era Pedro, no este. Algo le pasaba y eso comenzaba a preocuparlo. Mientras desayunan lo observa atentamente, no es el mismo. Un dejo de angustia se filtra hasta su garganta impidiéndole comer una sola de las tostadas que Pedro unta con mermelada para él. “¿Habrá conocido a alguien en tribunales? Está distante… No, no puede ser porque anoche preparó una comida “especialmente para mí” y estuvo más “demostrativo” que nunca. Si lo pierdo me muero. Valor Graziani, si es esto lo que te toca vivir, al menos conservá la dignidad”
Puta madre, ya no me siento cómodo con esto. Lo estoy engañando y lo peor es que lo estoy haciendo por una pelotudez como un desfile, me mira desconcertado y no se lo merece… Pero si no tuviera ese carácter de mierda que tiene, yo no tendría que recurrir a esto”. Ve la mirada lánguida de Guille sobre él y se siente mal con el mismo. “ ¡Ay Graziani, si fueras más flexible!”
_ Pedro… _ Su voz se escucha triste._ ¿Hay algo que vos me quieras decir?
Pedro no es tan fuerte. Se conmueve ante esa pregunta y le sonríe con el alma _ No mi amor. ¿Por qué me preguntas eso? ¡Yo te amo, y adoro esta vida con vos! Además, vamos a casarnos, ¿no? ¿O te arrepentiste?
Esas palabras tranquilizan apenas un poco el imperio Graziani. _Claro que vamos a casarnos, bueno, siempre y cuando sigas estando de acuerdo con eso.
Pedro rebusca en los confines de su memoria, encuentra el personaje que buscaba y con un porte muy masculino le pregunta. _ ¿Y porque iba a cambiar de opinión amor? Lo que más quiero en esta vida es casarme con vos. ¿Por qué me preguntas eso?
_Porque estas distinto, Pedro. Hoy no te reconozco. Hoy me haces acordar al Pedro que llegó un día al estudio como socio, de novio con Camila… Muy, muy distinto al Pedro que  quiso venir a vivir conmigo en esta casa.  Y no me gusta. Hoy hay algo que no me gusta.
Abandona un poco el personaje, se le acerca dejando salir esos ronroneos que desbaratan el día más negro del humor Graziani y acaricia su rostro con su nariz. _Amor, yo soy el mismo. Si mirás bien te vas a dar cuenta. Yo  soy el mismo que vino a esta casa a vivir con vos, y quiero, deseo, sueño… con casarme con vos. Guille…_ Le estampa un beso sobre los labios._ Te amo.
Guillermo se aferra de esas palabras y con ellas intenta sacar a reflotar el día y sus ganas de vivir. Camino hacia el estudio lo observa conducir y vuelve al él esa sensación dolorosa. “No. No es el mismo, algo pasa”. Pedro estaciona el Sonic y baja con él. Trabajan en el estudio. Cuca les acerca un par de cafés y Pedro aprovecha el momento para sugerir un break. _ ¿Relajamos un ratito mientras tomamos el café?
Guillermo acepta, pero no deja de pensar que algo no está en su eje.
Pedro se da cuenta. Se levanta y cierra la puerta del despacho. Guillermo lo sigue con la mirada. Luego de cerrar la puerta y poner la traba, camina lento hacia él. “¿A qué venís? piensa Guillermo.  ¿A despedirte? ¿A darme el besito de consuelo? ¿A decirme que conociste a alguien en tribunales que te gusta más que yo? ¿Por qué no te vas a la mierda Pedro y me dejás de una vez en lugar de hacerme sufrir como un pelotudo?”  Contra todo pronóstico, Pedro se tira sobre él y se lo come a besos. Lo desconcierta. _ Pedro, ¿qué pasa? No sos el mismo. Me asusta verte así. Me hace mal… Hablá de una vez. ¿Vos conociste a alguien? ¿Querés terminar con esto? ¡Habla! Habla o me vas a volver loco…
Pedro lo mira sorprendido. _¿Terminar con esto? ¡Qué te pasa Graziani? ¿No tomaste la verde esta mañana?  Antes de terminar con “esto” me baleo las rótulas, como dice Gaby. ¿De qué hablás?
_No te hagas el boludito, Pedro. Ya te lo dije. Estás distinto
_Tengo una audiencia importante, amor. ¡Nada más!
_¿Estás seguro que es solo eso?
_ ¡Claro que sí! Dale, dame un beso y terminemos con este tema amor.
Guillermo se lo devora a besos. El temor de perderlo lo ha hecho patinar en el barro hasta casi desbarrancar. Pedro se va a tribunales dejándole una felicidad, hasta ahora, prendida de alfileres. El miedo de perderlo no se va.
A los pocos minutos lo llama pero no consigue comunicarse. Debe estar hablando con alguien. Seguro algún cliente. Intenta trabajar sin desesperarse, pero no es fácil.
Apenas  dejado el estudio Pedro había llamado a Robertino. _ ¿Y? ¿Le dijiste algo?
_No, todavía no. No sé cómo abordar el tema._ Le comenta su plan y lo que estuvo haciendo desde temprano. Su metamorfosis y su cambio de vestuario.
_ ¿Y para que le haces eso? Lo vas a hacer dudar y se ve  a ir todo a la mierda, Tigre. Ese no es el método.
_¿Y cuál es?
_La verdad, lindo. Sobre todo si se van a casar el método es la verdad. Andá y enfrentalo.
Pedro termina sus trámites en tribunales y conduce hacia la casa desesperado. Cambio de planes.
De regreso al estudio, mira su celular y ve tres llamadas perdidas de Guillermo. Estaba tan concentrado eligiendo su nuevo vestuario, mucho más Pedro, que no escuchó el teléfono. Entra en pánico. Lo llama pero no le contesta. “¡Perdón mi amor, perdón! Te hice sufrir por temor a que te enojaras conmigo, pero no me dejes mi amor, ¡no me dejes! ¡Dios, te lo ruego! ¡Que no me deje! ¡Ay, ya veo que ahora no se va a querer casar! Bueno, con que me perdone me conformo.”
Del otro lado sucedía algo similar.  “Lo llame tres veces y no me atendió. Bueno, calmate Graziani, si estaba en plena audiencia no te podía atender. ¡Y encima me quedo sin batería en el celular! ¡Ay qué día de mierda!  ¡Dios, me muero si me deja! Te lo ruego, te lo suplico,… ¡no sabría cómo seguir sin él!
Pedro estaciona en el estudio y baja desesperado.  Abre la puerta y la encuentra a Gaby. _ ¡Guille! ¿Dónde está Guillermo, Gaby?_
_En su despacho, Pedro. ¿Qué te pasa? ¡Ay, qué lindo estás! ¡Qué bonitos tus chupines, nene! Estas cada día mas lindo, y el jefe, cada día más enamorado de vos…  ¿Por qué estas así? Anda,.. anda a verlo que estuvo toda la mañana como un alma en pena. ¿Se pelearon ustedes?
Sin detenerse a contestarle corre a su despacho. Se le aparece por la puerta enfundado en unos chupines de jean gastados. Camisita blanca, entallada y por fuera del pantalón, algo corta, cayendo apenas sobre el comienzo de sus caderas. Borcegos y un pañuelo al cuello. Descollante…
_¡Pedro!... _  A su ver, tiene los ojos delineados.
_ Amor. Perdoname. _ Pedro cierra la puerta. Su voz está cargada de tristeza. _ Ese de esta mañana no era yo. ¡Perdón!.. _ Unas lagrimitas se le caen de los ojos.
_¡Pedro!.. Cielito, no. No llores. Contame que pasa… _ Pedro está usando la fuerza hidráulica más potente que conoce. Sus lágrimas son “criptonita” para Guillermo.
Pedro traba la puerta del despacho y se sienta sobre él. Lo abraza, lo besa y lo va capturando.  _Guille, yo no me animaba a decirte…  Lo que todo este  tiempo te quise decir es…  Por eso sin querer armé todo este quilombo...
_Pedro, dos cosas. La primera, estás precioso. La segunda, no estás diciendo nada.
Pedro junta coraje. Es ahora o nunca. _Guille, ¿me dejás hacer una pasada en el desfile de Robertino? Una sola, nada más. ¡Por favor!
Guillermo boquiabierto, apenas alcanza a preguntar en un hilo de voz, _ ¿Una qué?_ antes de quedar convertido en una estatua de sal.


Continuará.

15 comentarios:

  1. Nooo!!! Me mató !!!! Jaja esta Mercería es genial!!! Sandra!!! No dejes de escribir!!! Por favor!!! Quiero saber yaaa la respuesta de Guille ante semejante pedido!!! Lo de los chupines que detalle!!! Me reí mucho y me dio tanta ternura ! Gracias barby

    ResponderEliminar
  2. GRACIASSSSSS!!!!! Hoy tuve un día terrible y terminarlo a las carcajadas leyendo esto no tiene precio! Hay perlitas para enmarcar:
    _Robertino, estamos hablando de Guillermo Graziani. Más que Calipso, morado me va a dejar si se lo sugiero. Se “enviuda” solo. Dejemosló ahí. Me conformo con la boda.
    ¿Qué pasa Pedro, tenés que ir a un velorio o tomaste hormonas?
    Bueno, la boda puede esperar, pero quiero ver ya a Pedro desfilando y a Guille sentadito en la primera fila babeandose. A escribir Sandra!!! Tu amiga anónima ¿quién sino?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te juro que ya no puedo más de pensar y pensar "amiga anónima", tirame una pista pofi.. ¿Quien sos?? Mil gracias por estar acá y por tus bellas palabras.. ¡Gracias!

      Eliminar
    2. JAJAJAJA ¿con esa cosa mahumorada te casas?Me encanta este relato, me divierten mucho tus ocurrencias, sos una genia. Eso si, no me lo aputases a Pedro, me gusta mas como es el, sensible pero hombrecito. Liliana Farsantes

      Eliminar
  3. Sandris amada, genia sos desopilante y has creado un monstruo en este Robertino, y Pedro. Esa cosa malhumorada, la onda alfajor, se enviuda solo, no , no , esas cosas solo salen de tu cabeza de comediante nata. Es inùtil ami, te voy a empujar a la comedia de Suar, sos ùnica, a mì nadie me hace reìr a carcajadas y vos lo logras. Te amo y a tu mercerìa. Abrazote guilledrista y gracias por tanto.

    ResponderEliminar
  4. "El Imperio Graziani".....cuànto hay para contar de ese hombre!!!...que sòlo conquistò Pedro.-

    ResponderEliminar
  5. "¿Una qué?"...me resuena la voz de Graziani, ja ja. Todo el texto buenisimo, creativo , alternando con humor, pero ese final, està genial! Que continùe prontito. Marlene Rodrìguez

    ResponderEliminar
  6. "¿Una qué?" Genial!!! Me encantó!!!

    ResponderEliminar
  7. HERMOSO EL CAPITULO, ESTOY ESPERANDO COMO LOCA EL CAP. 5 X FAVOR!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  8. Jajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa, no paro de reir. Genial Sandris!!! Como me divierten tus relatos, a pesar de que me lo aputosaste a Pedrìn, jajajaaaaaa, por què? Pero muero de risa. Y de solo imaginarme la cara de Guille cuando Pedro le cuenta que quiere desfilar, no, no paro de reir. Gracias, y no tardes, que tus relatos nos hacen mucho bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Marce!!!, en primer lugar gracias y mil gracias por tus palabras! Ese " aputazar un poco a Pedro".. es parte del género "comedia", exagerar algunos los personajes. Pedro siempre fue el lado femenino de un hombre, dulce, tierno, bonito, suave.. Y por otro lado, Guille siempre fué la bestia, malhumorado, tenso, de mal carácter, ácido, cínico. La idea es exagerar para lograr la risa, que es mi único propósito. Se que lo pinto mucho más "femenino" de lo que fué en la tira, pero esa es la gracia de su personaje en esta fic. Como que se liberó y ahora vive su vida alegremente.. ¡Como siempre quisimos verlo!.. Me sana escribir esta fic.. y más me sana imaginarlas riendo.. Yo se que ustedes no pueden saber cuanto he llegado a quererlas, pero jamás se olvida a alguien con quien has llorado y hoy por hoy, siento que mi legado es intentar hacerlas sonreir. Besos del alma y abrazote Guilledrista!!!

      Eliminar
  9. tu humor sana y salva amissss de mi vida que lindo leerte !!! son tan desopilantes tus caps todavia me duele lña panza de reirtme tantooo sosss unicaaaaaaaaa sand!!!!! mariana besoososoos

    ResponderEliminar
  10. "Con esa COSA malhumorada te vas a casar?" =P Sandrissssssss, mi corazón da tumbos de alegría cuando te leo. No me canso de releer tus joyitas. Son tan deliciosos estos Pedro y Guiie. Guiie con sus berrinches pero Cielito lo maneja a su antojo... Ahora con la "fuerza hidráulica".=D Gracias por tanto tocaya!!!!

    ResponderEliminar
  11. Nanananana, Genial!! Lo que me divertí con este capitulo no tiene nombre!! Me lo imagino a Guille convertido en una estatua con ese final..... Me encanto!! Por favor no dejes de escribir. Muchas gracias. Felicitas

    ResponderEliminar