EL DESFILE, LA BODA Y LOS CELOS (parte I)
Está desesperado. De solo pensarlo
viaja en los placeres de la imaginación, se transporta, se enajena y se puede
ver. Pero la realidad lo hace aterrizar abruptamente. Guillermo no va a querer…
¡Pero él tiene tantas ganas! ¿Cómo hacer? Se pregunta… ¿Cómo lograrlo?
No, es un absurdo, debe darse por
vencido de antemano porque sabe muy bien con quien está durmiendo. Jamás lo
aceptará… Aunque, es tan importante para él, que el pensamiento no lo abandona.
El día anterior había ido a ver a Robertino a su negocio. Este, al ver a Pedro
ingresar a su local de ventas había enloquecido de alegría. _ ¡Tiiigre! ¿Qué
hacés por acá? ¡Debo haber hecho algo muy bueno para que el universo me conceda
el regalo de tu visita!_ Exclama contorneándose en forma exagerada. Pedro
piensa en las cosas que diría Guillermo si hubiese presenciado esto, había
hecho bien en ir solo.
_ Robertino._ Pronuncia su nombre
a modo de saludo. Se palmean las espaldas. _Vengo como cliente, no como proveedor.
Tengo que pedirte algo muy especial.
_¡Ay! ¿Me tengo que emocionar?
No, mejor te escucho, ¡porque si dejo mi imaginación volar!…
Pedro se ríe. ¡Robertino es tan
gracioso! _ Vine a pedirte que me diseñes algo especial…. _ hace una pausa_
para la boda.
_¿Tenés un casamiento precioso?
_Heee… No precisamente. Es para
“mi” boda. Me caso. Bueno, “nos” casamos.
Primero lo mira con pena… _ ¿Con
esa cosa malhumorada te casás?_ Pero enseguida cambia de expresión, haciéndole
saber que estaba bromeando. _¡No, muñeco! ¡Te estoy cargando! ¡Recontra
felicitaciones! Vení, dame un abrazo. Me alegro mucho por ustedes dos. Ahora
seguime, vamos a mi oficina y mientras tomamos un café me vas contando que te
gustaría lucir ese día. ¡Ya que te voy a perder, que valga la pena! Te voy a
dejar tan, pero tan bello, que ese
hombre no va a poder respirar cuando te vea.
Charlaron largo
rato sobre lo que Robertino crearía especialmente para Pedro. _ ¡Una boda es
relevante, hermoso! Y el atuendo debe ser acorde a la situación. Eso, si. De
blanco, Peter… ¡Te voy a vestir de blanco! Porque estoy segurísimo que Guille
se va a vestir de negro. Y a mí para las bodas me gusta la onda alfajor, viste.
Blanco o negro. Además, no pienso desperdiciar esa estampa que tenés, muñeco. A
vos todo te queda bien. Deberías haber modelado._ Se toma el rostro entre las
manos y menea la cabeza_ ¡Te imagino en
una pasarela y des-ma-yo! Vos criatura hermosa me vendes una temporada en cinco
minutos… ¡Ay, Peter! ¡Se me acaba de ocurrir una idea estupenda!
La idea estupenda de Robertino va
a ser un conflicto pre conyugal seguro. Está preparando su gran desfile anual
de inicio de temporada y lo ha invitado formalmente a hacer una pasada sobre la
pasarela.
_¡Si, Triiige! ¡Te puedo ver! ¡Vas
a estar divino! Mirá, te visto con chupines color rosa,… y podría ser una
camisita de encaje blanco. Con lo flaquito que sos se te puede poner cualquier
cosa. ¿Qué te parece? ¡Vas a hacer gritar a la platea! Sería para el cierre. ¡Volteamos
todo! ¡Naaaa, no lo puedo creer! Vos y yo juntos en la pasarela, me muero de
solo pensarlo. ¿A ver? Ensayemos como
sería.
Se paran uno al lado del otro y
avanzan sonriendo a un público imaginario, hasta que la realidad borra la
sonrisa de la cara de Pedro. _ Robertino, dejemos de soñar. Guillermo me mata.
Por el solo hecho de haberlo pensado, me mata._
La voz algo nasal de Robertino
también abandona el entusiasmo anterior. _ Seee. No va a querer… Lástima,
porque ¿sabés que se me acaba de ocurrir? El rosa ya está muy visto. A ver, ¡adiviná
el color que estoy pensando para vos!
_ Verde.
_Tibio._ Sin darse cuenta han vuelto a soñar con el
desfile.
_¡Turquesa!_
_¡Recontra tibio!_ Pedro piensa…
_ ¿No adivinás? ¡Calipso! Ese es el color que acabo de elegir para vos. ¿Peter, y si vas y le preguntas? El “no” lo
tenés seguro. Por ahí quien te dice.
_Robertino, estamos hablando de
Guillermo Graziani. Más que Calipso, morado me va a dejar si se lo sugiero. Se “enviuda”
solo. Dejemosló ahí. Me conformo con la boda.
La verdad es que la idea no lo
suelta. Se muere de ganas de hacer ese cierre de desfile con Robertino, pero ni
se le ocurre como planteárselo a Guillermo.
En los ratitos libres ordena la
casa, ni vestigios han quedado de la bolsa de consorcio y la caja llenas de sus pertenencias sin
lugar predestinado. Los cajones de su ropa son un chiche y tan solo le queda intentarlo
por el estómago y el amor.
Pedro sabe que a Guille no le
molesta ese lado femenino que cada día se manifiesta en él con más naturalidad.
Por lo contrario, si se trata de ellos dos, le encanta. Pero le provoca algo de
celos respecto de Robertino. “¡Parecen
dos libélulas cuando están juntos, Pedro! ¡Y me dá por las pelotas! Porque si
fuera tu “amiguita de confianza” estaría todo bien, pero ese cangrejo se muere
por morderte, y lo voy a cagar a trompadas… Lo voy a cagar a trompadas, Pedro.
Te lo juro.”
Recordando esas palabras, esa
mañana Pedro elije un traje. Nada de saco y corbata sino un traje negro, camisa
blanca y una corbata sobria y masculina. Recorta su barba prolijamente y se
envuelve en una nube de perfume con esencia de maderas. Está hecho un machito,
hecho y derecho. Se mira en el espejo complacido y baja a desayunar.
Lo ve preparando el café y las
tostadas y se acerca, no primorosamente
como suele hacerlo cada mañana, sino viril y casi recio. _ Hola amor. _ Le
dice, con firmeza en la voz.
Guille gira para mirarlo,
desconcertado por el timbre de su voz,
pero queda más absorto aún al verlo._ Hola amor. Buenos días. ¿Por qué
estás vestido así? ¿Qué pasa Pedro, tenés que ir a un velorio o tomaste
hormonas? ¿Qué te pasa?
_ ¿A mí? Nada de eso amor, tengo
una audiencia. Estoy vestido de abogado, nada más. ¿Por qué me preguntas?
_ No, por nada._ Pero se queda
pensando. Le gusta más el otro Pedro. El que se venía vislumbrando desde que vivían
juntos en esa casa. Ese Pedro que se viste con chupines de colores, ese Pedro tierno, feliz y afeminado. Si,
afeminado… Lo tiene cada día más enamorado ese lado femíneo de Pedro. Echa de
menos el día en que, pelados a muerte por celos sin sentido, le había dicho
cuando él se negaba a subir al coche, “subís
o bajo y te como a besos hasta que la gente aplauda”. Siente una corriente
eléctrica en el estómago de solo recordarlo.
Ese era Pedro, no este. Algo le pasaba y eso comenzaba a preocuparlo.
Mientras desayunan lo observa atentamente, no es el mismo. Un dejo de angustia
se filtra hasta su garganta impidiéndole comer una sola de las tostadas que Pedro
unta con mermelada para él. “¿Habrá
conocido a alguien en tribunales? Está distante… No, no puede ser porque anoche
preparó una comida “especialmente para mí” y estuvo más “demostrativo” que
nunca. Si lo pierdo me muero. Valor Graziani, si es esto lo que te toca vivir,
al menos conservá la dignidad”
“Puta madre, ya no me siento cómodo con esto. Lo estoy engañando y lo
peor es que lo estoy haciendo por una pelotudez como un desfile, me mira
desconcertado y no se lo merece… Pero si no tuviera ese carácter de mierda que
tiene, yo no tendría que recurrir a esto”. Ve la mirada lánguida de Guille
sobre él y se siente mal con el mismo. “ ¡Ay
Graziani, si fueras más flexible!”
_ Pedro… _ Su voz se escucha
triste._ ¿Hay algo que vos me quieras decir?
Pedro no es tan fuerte. Se
conmueve ante esa pregunta y le sonríe con el alma _ No mi amor. ¿Por qué me
preguntas eso? ¡Yo te amo, y adoro esta vida con vos! Además, vamos a casarnos,
¿no? ¿O te arrepentiste?
Esas palabras tranquilizan apenas
un poco el imperio Graziani. _Claro que vamos a casarnos, bueno, siempre y
cuando sigas estando de acuerdo con eso.
Pedro rebusca en los confines de
su memoria, encuentra el personaje que buscaba y con un porte muy masculino le
pregunta. _ ¿Y porque iba a cambiar de opinión amor? Lo que más quiero en esta
vida es casarme con vos. ¿Por qué me preguntas eso?
_Porque estas distinto, Pedro.
Hoy no te reconozco. Hoy me haces acordar al Pedro que llegó un día al estudio
como socio, de novio con Camila… Muy, muy distinto al Pedro que quiso venir a vivir conmigo en esta casa. Y no me gusta. Hoy hay algo que no me gusta.
Abandona un poco el personaje, se
le acerca dejando salir esos ronroneos que desbaratan el día más negro del
humor Graziani y acaricia su rostro con su nariz. _Amor, yo soy el mismo. Si
mirás bien te vas a dar cuenta. Yo soy
el mismo que vino a esta casa a vivir con vos, y quiero, deseo, sueño… con
casarme con vos. Guille…_ Le estampa un beso sobre los labios._ Te amo.
Guillermo se aferra de esas
palabras y con ellas intenta sacar a reflotar el día y sus ganas de vivir.
Camino hacia el estudio lo observa conducir y vuelve al él esa sensación
dolorosa. “No. No es el mismo, algo pasa”.
Pedro estaciona el Sonic y baja con él. Trabajan en el estudio. Cuca les acerca
un par de cafés y Pedro aprovecha el momento para sugerir un break. _
¿Relajamos un ratito mientras tomamos el café?
Guillermo acepta, pero no deja de
pensar que algo no está en su eje.
Pedro se da cuenta. Se levanta y
cierra la puerta del despacho. Guillermo lo sigue con la mirada. Luego de
cerrar la puerta y poner la traba, camina lento hacia él. “¿A qué venís? piensa Guillermo.
¿A despedirte? ¿A darme el besito
de consuelo? ¿A decirme que conociste a alguien en tribunales que te gusta más
que yo? ¿Por qué no te vas a la mierda Pedro y me dejás de una vez en lugar de
hacerme sufrir como un pelotudo?”
Contra todo pronóstico, Pedro se tira sobre él y se lo come a besos. Lo
desconcierta. _ Pedro, ¿qué pasa? No sos el mismo. Me asusta verte así. Me hace
mal… Hablá de una vez. ¿Vos conociste a alguien? ¿Querés terminar con esto? ¡Habla!
Habla o me vas a volver loco…
Pedro lo mira sorprendido. _¿Terminar
con esto? ¡Qué te pasa Graziani? ¿No tomaste la verde esta mañana? Antes de terminar con “esto” me baleo las rótulas,
como dice Gaby. ¿De qué hablás?
_No te hagas el boludito, Pedro.
Ya te lo dije. Estás distinto
_Tengo una audiencia importante,
amor. ¡Nada más!
_¿Estás seguro que es solo eso?
_ ¡Claro que sí! Dale, dame un
beso y terminemos con este tema amor.
Guillermo se lo devora a besos.
El temor de perderlo lo ha hecho patinar en el barro hasta casi desbarrancar.
Pedro se va a tribunales dejándole una felicidad, hasta ahora, prendida de
alfileres. El miedo de perderlo no se va.
A los pocos minutos lo llama pero
no consigue comunicarse. Debe estar hablando con alguien. Seguro algún cliente.
Intenta trabajar sin desesperarse, pero no es fácil.
Apenas dejado el estudio Pedro había llamado a
Robertino. _ ¿Y? ¿Le dijiste algo?
_No, todavía no. No sé cómo
abordar el tema._ Le comenta su plan y lo que estuvo haciendo desde temprano.
Su metamorfosis y su cambio de vestuario.
_ ¿Y para que le haces eso? Lo
vas a hacer dudar y se ve a ir todo a la
mierda, Tigre. Ese no es el método.
_¿Y cuál es?
_La verdad, lindo. Sobre todo si se
van a casar el método es la verdad. Andá y enfrentalo.
Pedro termina sus trámites en
tribunales y conduce hacia la casa desesperado. Cambio de planes.
De regreso al estudio, mira su
celular y ve tres llamadas perdidas de Guillermo. Estaba tan concentrado eligiendo
su nuevo vestuario, mucho más Pedro, que no escuchó el teléfono. Entra en
pánico. Lo llama pero no le contesta. “¡Perdón
mi amor, perdón! Te hice sufrir por temor a que te enojaras conmigo, pero no me
dejes mi amor, ¡no me dejes! ¡Dios, te lo ruego! ¡Que no me deje! ¡Ay, ya veo
que ahora no se va a querer casar! Bueno, con que me perdone me conformo.”
Del otro lado sucedía algo
similar. “Lo llame tres veces y no me atendió. Bueno, calmate Graziani, si estaba
en plena audiencia no te podía atender. ¡Y encima me quedo sin batería en el
celular! ¡Ay qué día de mierda! ¡Dios,
me muero si me deja! Te lo ruego, te lo suplico,… ¡no sabría cómo seguir sin él!
Pedro estaciona en el estudio y
baja desesperado. Abre la puerta y la
encuentra a Gaby. _ ¡Guille! ¿Dónde está Guillermo, Gaby?_
_En su despacho, Pedro. ¿Qué te
pasa? ¡Ay, qué lindo estás! ¡Qué bonitos tus chupines, nene! Estas cada día mas
lindo, y el jefe, cada día más enamorado de vos… ¿Por qué estas así? Anda,.. anda a verlo que
estuvo toda la mañana como un alma en pena. ¿Se pelearon ustedes?
Sin detenerse a contestarle corre
a su despacho. Se le aparece por la puerta enfundado en unos chupines de jean
gastados. Camisita blanca, entallada y por fuera del pantalón, algo corta,
cayendo apenas sobre el comienzo de sus caderas. Borcegos y un pañuelo al
cuello. Descollante…
_¡Pedro!... _ A su ver, tiene los ojos delineados.
_ Amor. Perdoname. _ Pedro cierra
la puerta. Su voz está cargada de tristeza. _ Ese de esta mañana no era yo. ¡Perdón!..
_ Unas lagrimitas se le caen de los ojos.
_¡Pedro!.. Cielito, no. No
llores. Contame que pasa… _ Pedro está usando la fuerza hidráulica más potente
que conoce. Sus lágrimas son “criptonita” para Guillermo.
Pedro traba la puerta del
despacho y se sienta sobre él. Lo abraza, lo besa y lo va capturando. _Guille, yo no me animaba a decirte… Lo que todo este tiempo te quise decir es… Por eso sin querer armé todo este quilombo...
_Pedro, dos cosas. La primera,
estás precioso. La segunda, no estás diciendo nada.
Pedro junta coraje. Es ahora o
nunca. _Guille, ¿me dejás hacer una pasada en el desfile de Robertino? Una
sola, nada más. ¡Por favor!
Guillermo boquiabierto, apenas
alcanza a preguntar en un hilo de voz, _ ¿Una qué?_ antes de quedar convertido
en una estatua de sal.
Continuará.
Nooo!!! Me mató !!!! Jaja esta Mercería es genial!!! Sandra!!! No dejes de escribir!!! Por favor!!! Quiero saber yaaa la respuesta de Guille ante semejante pedido!!! Lo de los chupines que detalle!!! Me reí mucho y me dio tanta ternura ! Gracias barby
ResponderEliminarGRACIASSSSSS!!!!! Hoy tuve un día terrible y terminarlo a las carcajadas leyendo esto no tiene precio! Hay perlitas para enmarcar:
ResponderEliminar_Robertino, estamos hablando de Guillermo Graziani. Más que Calipso, morado me va a dejar si se lo sugiero. Se “enviuda” solo. Dejemosló ahí. Me conformo con la boda.
¿Qué pasa Pedro, tenés que ir a un velorio o tomaste hormonas?
Bueno, la boda puede esperar, pero quiero ver ya a Pedro desfilando y a Guille sentadito en la primera fila babeandose. A escribir Sandra!!! Tu amiga anónima ¿quién sino?
Te juro que ya no puedo más de pensar y pensar "amiga anónima", tirame una pista pofi.. ¿Quien sos?? Mil gracias por estar acá y por tus bellas palabras.. ¡Gracias!
EliminarJAJAJAJA ¿con esa cosa mahumorada te casas?Me encanta este relato, me divierten mucho tus ocurrencias, sos una genia. Eso si, no me lo aputases a Pedro, me gusta mas como es el, sensible pero hombrecito. Liliana Farsantes
EliminarBellisimo!! Gracias!!
ResponderEliminarSandris amada, genia sos desopilante y has creado un monstruo en este Robertino, y Pedro. Esa cosa malhumorada, la onda alfajor, se enviuda solo, no , no , esas cosas solo salen de tu cabeza de comediante nata. Es inùtil ami, te voy a empujar a la comedia de Suar, sos ùnica, a mì nadie me hace reìr a carcajadas y vos lo logras. Te amo y a tu mercerìa. Abrazote guilledrista y gracias por tanto.
ResponderEliminar"El Imperio Graziani".....cuànto hay para contar de ese hombre!!!...que sòlo conquistò Pedro.-
ResponderEliminar"¿Una qué?"...me resuena la voz de Graziani, ja ja. Todo el texto buenisimo, creativo , alternando con humor, pero ese final, està genial! Que continùe prontito. Marlene Rodrìguez
ResponderEliminar"¿Una qué?" Genial!!! Me encantó!!!
ResponderEliminarHERMOSO EL CAPITULO, ESTOY ESPERANDO COMO LOCA EL CAP. 5 X FAVOR!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarJajajaaaaaaaaaaaaaaaaaa, no paro de reir. Genial Sandris!!! Como me divierten tus relatos, a pesar de que me lo aputosaste a Pedrìn, jajajaaaaaa, por què? Pero muero de risa. Y de solo imaginarme la cara de Guille cuando Pedro le cuenta que quiere desfilar, no, no paro de reir. Gracias, y no tardes, que tus relatos nos hacen mucho bien.
ResponderEliminar¡Marce!!!, en primer lugar gracias y mil gracias por tus palabras! Ese " aputazar un poco a Pedro".. es parte del género "comedia", exagerar algunos los personajes. Pedro siempre fue el lado femenino de un hombre, dulce, tierno, bonito, suave.. Y por otro lado, Guille siempre fué la bestia, malhumorado, tenso, de mal carácter, ácido, cínico. La idea es exagerar para lograr la risa, que es mi único propósito. Se que lo pinto mucho más "femenino" de lo que fué en la tira, pero esa es la gracia de su personaje en esta fic. Como que se liberó y ahora vive su vida alegremente.. ¡Como siempre quisimos verlo!.. Me sana escribir esta fic.. y más me sana imaginarlas riendo.. Yo se que ustedes no pueden saber cuanto he llegado a quererlas, pero jamás se olvida a alguien con quien has llorado y hoy por hoy, siento que mi legado es intentar hacerlas sonreir. Besos del alma y abrazote Guilledrista!!!
Eliminartu humor sana y salva amissss de mi vida que lindo leerte !!! son tan desopilantes tus caps todavia me duele lña panza de reirtme tantooo sosss unicaaaaaaaaa sand!!!!! mariana besoososoos
ResponderEliminar"Con esa COSA malhumorada te vas a casar?" =P Sandrissssssss, mi corazón da tumbos de alegría cuando te leo. No me canso de releer tus joyitas. Son tan deliciosos estos Pedro y Guiie. Guiie con sus berrinches pero Cielito lo maneja a su antojo... Ahora con la "fuerza hidráulica".=D Gracias por tanto tocaya!!!!
ResponderEliminarNanananana, Genial!! Lo que me divertí con este capitulo no tiene nombre!! Me lo imagino a Guille convertido en una estatua con ese final..... Me encanto!! Por favor no dejes de escribir. Muchas gracias. Felicitas
ResponderEliminar