
Guillermo y Pedro trabajan en la
sala de reuniones verificando expedientes y juntando todas las pruebas que
necesitan para presentar un caso, en ese momento ingresa Juan al estudio y
Guillermo al verlo esboza una gran sonrisa
- Hola Juancito, ¿cómo estás hombre?
¿que te trajo por acá? – mientras lo abraza
- Hola Guille, tengo un
quilombito importante y necesito de tu ayuda ¿estás disponible? -
Pedro mira a Juan con recelo,
sabe que entre ellos hay historia y hay un pasado que no le gusta demasiado
pero contra el cual no puede luchar. En ese
momento Juan siente la mirada de Pedro en la nuca y se gira para
saludarlo
- Hola Pedro, disculpame no te
vi, ando con la cabeza en otro lado -
- Hola Juan, no te preocupes,
todo bien - simulando una sonrisa
- Decime Juancho ¿qué te anda
pasando? - interrumpe Guillermo
- ¿Tenés un minuto Guille? -
- Pero claro que sí, vení vamos
al despacho -
Pedro siente un hormigueo en el
cuerpo, no vaticina nada bueno y reacciona antes de que ingresen
- Guille, acordate que tenemos
que revisar estos papeles que mañana está la audiencia -
- Ahora no cielito, charlo con
Juan y lo vemos mas tarde.... hay tiempo - y le regala una caricia antes de
ingresar al despacho y cerrar la puerta
Pedro no puede dejar de mirar
hacia el despacho, no puede concentrarse en nada porque cada vez que llega Juan
al estudio logra hacerlo sentir inseguro, conoce demasiado a Guillermo y han
vivido una historia de amor que lo afecta. Juan fue el primer hombre en la vida
de Guillermo, aquel que lo llevó a descubrir sus sentimientos, aquel a quien
confió sus miedos, sus deseos pero al que abandonó para casarse con Ana. No
sabe a ciencia cierta si Guillermo llegó a enamorarse de Juan porque es un tema
que nunca toca y mucho menos con él, no le interesa ventilar su vida sexual
porque demasiado daño le hicieron en ese juicio de mierda que inició Miguel
Ángel secundado por el resentimiento de Ana. No puede ver como un rival a Juan
pero siente un dejo de envidia hacia él porque conoció antes a Guillermo y
siente muchos celos al saber que estuvieron involucrados sentimentalmente.
Pedro sabe muy bien que Guillermo lo ama pero no puede evitar que esa clase de
sentimientos lo golpeen una y otra vez cuando Juan se encuentra cerca. Deambula
por el estudio, va a la cocina se prepara un café mientras mira el reloj de
pared que va marcando los minutos, no logra escapar de la ansiedad que le
genera pensar en que Guillermo está encerrado con Juan. Luego los ve salir del
despacho y tratando de lucir casual se acerca con un expediente en mano
fingiendo leerlo
- ¡Gracias Guille! Me diste una
flor de mano con esto, la verdad es que no le encontraba la vuelta…. –
- Ay Juancho, vos querido te
metés en cada lío…. agradecé que me tenes a mí para ayudarte –
- Por supuesto que te agradezco,
es más los invito a los dos a cenar mañana en casa, voy a preparar unas ricas
pastas caseras ¿Qué dicen? –
- Pero que buena idea Juan, por
supuesto que vamos – entusiasmado
- Pero Guille, mañana tenemos la
reunión en el club ¿te acordás?.... el asadito, ya confirme que vamos los dos –
reacciona Pedro
- Uy ¡cierto!.... pero no
importa, andá vos y yo ceno con Juan –
La cara de Pedro es de absoluto
desconcierto – pero Guille, ya quedamos en que íbamos, me dijiste que iba a
venir conmigo –
- A ver Pedro, explícame, para
que querés que vaya ¿eh? Son amigos
tuyos no míos, no tengo nada que ver con la gente del club, además no conozco a
nadie –
- Bueno, si vinieras conmigo ya
conocerías a algunos –
- ¿Para qué voy a ir yo a un
club? Vos sos el fanático del deporte, no yo –
- Epa por favor, no peleen por
mi culpa, dejamos las pastas para otro día y listo – sale Juan a tratar de
calmar los ánimos
- No Juan, no es así, yo no
quiero ir a esa reunión porque son todos pendejos, no conozco a ninguno, a ¿qué
se supone que vaya? ¿A embolarme? –
- Pero Guille…. vos me
prometiste que ibas a venir – Pedro se siente desesperado, le costó convencer a
Graziani para que lo acompañe y de la nada llega Juan y le desarma todos los
planes
- Pero querido… ¡¡pareces una
criatura!! Me prometiste…. me prometiste, andá vos y yo ceno con Juan, ¿Cuál es
el problema? Acaso ¿querés verme la cara de culo toda la noche? No te lo
recomiendo, ¿vos querés pasarla bien? Bueno, ¡yo también!-
Pedro siente una indignación que
apenas puede contener, Guillermo tiene la costumbre de actuar como si no le
importara cuando llega Juan o Matías o José, pero no va a darle el gusto de
ponerlo nervioso ni siquiera de mostrar enojo
- ¡Perfecto! Me parece perfecto,
vos andá con Juan y yo voy con mis amigos al club…. todos contentos ¿no? – y
ensaya una perfecta sonrisa despreocupada
- ¿Seguro? Porque podemos dejar
la cena para otro momento – Juan no compra para nada esa sonrisa armada
- Juan, ya escuchaste a Pedro,
no le molesta ¿no? – mirando a Pedro
- ¡Para nada! Por favor,
diviértanse, deben tener muchas que hablar –
- Bueno Guille, te espero mañana
en casa entonces –
- Sí, Juancito, mañana me tenés
ahí y de paso vamos a aprovechar a hablar de muchas cosas como bien dijo Pedro
–
Juan despide con un abrazo a
Guillermo y Pedro en cambio le estrecha la mano, luego fija su atención a la
mesa llena de expedientes y documentación sin prestar la más mínima atención a
Guillermo
- Che…. Precioso – mirándolo
pícaro
Pedro ni se inmuta, revisa
folios y papeles ignorándolo
- ¡Che!.... te estoy hablando –
alza la voz Guillermo
- ¿Qué pasa? – le dice Pedro sin
entender
- ¿Estás enojado? –
- ¿Enojado? No…. para nada –
- ¿Celoso? – y se sonríe
- Tampoco – negando con la
cabeza al mismo tiempo
- Y ¿Por qué tenes esa cara? –
- No sé de que me hablás
Graziani, estoy preocupado por la audiencia de mañana…. No tenemos nada para
presentar –
Lo mira entrecerrando los ojos,
sabe que está que hierve de la bronca pero jamás se lo va a admitir – Ahora
revisamos todo y vas a ver como empiezan a aparecer las pruebas que necesitamos
–
Aprovechan a trabajar toda la
noche recopilando lo que precisan, ninguno saca a colación el tema de la cena,
luego se van a la casa a descansar ya que les espera un día ajetreado. La
mañana llega, se encaminan a tribunales y allí presentan todos los datos con
los que cuentan solicitando una nueva audiencia. Luego se van directo al
estudio, cada uno se ocupa de los casos que tiene en su escritorio, y así
transcurre el día en donde cruzan algunas palabras pero no logran coincidir
solos en ninguno de los ambientes y si por casualidad llegan a quedar solos,
Pedro rápidamente se escabulle evitando a Graziani. Trata por todos los medios
de eludirlo, y Guillermo sabe muy bien lo que está haciendo pero decide jugar
ese juego impuesto por Pedro, ya le llegará el turno de tomar revancha y no
será precisamente considerado con él. En el auto de regreso a casa, ninguno
emite palabra, cada uno está perdido en sus cavilaciones y al entrar Pedro sube
inmediatamente a tomar una ducha y cambiarse mientras Guillermo se relaja
tomando una copa de vino, luego es el turno de él de ducharse y arreglarse.
Ambos lucen muy atractivos y se miran y escanean con deseo
- ¿Vas a ir así? – le dice al
fin Guillermo
- ¿Por qué? ¿Me veo mal? –
mirándose la ropa
- No, al contrario, te ves
demasiado bien para ir a un asado –
- Lo mismo tendría que decir de
vos, que vas a cenar con tu ex – le retruca Pedro
- ¡Yo sabía que estabas celoso
precioso! – triunfador
- No tengo ganas de discutir con
vos Graziani, y me voy que ya llego tarde –
- Esperá… acercame a lo de Juan
–
Pedro sonríe irónico – No tengo
tiempo Graziani, llamá a un taxi o remise, y otra cosa yo no soy tu chofer…..
soy tu pareja así que deja de tratarme como el chico de los mandados – y se va
sin despedirse
Guillermo no puede creer los
escrúpulos de Pedro, siente ganas de matarlo y de besarlo al mismo tiempo, solo
él puede generarle tantos sentimientos encontrados. Han vivido tantas
situaciones juntos, tantos momentos de peleas y reconciliaciones que no puede
esperar a tenerlo frente a él para aclararle un par de cositas. Mientras se va
en un taxi a lo de Juan, piensa en la actitud de Pedro y las cosas que le dirá
cuando se vean. Cada día lo sorprende más con sus reacciones, pero ese ímpetu
logra enamorarlo con más fuerza y se le hace casi imposible enojarse con él.
Finalmente llega al departamento de Juan quien lo recibe fraternalmente con un
abrazo
- Hola Guille, pasa…. ¡qué bueno
verte! –
- Hola Juancito, pero mira qué
lindo tu departamento, muy acogedor -
- ¿Te trajo Pedro? Me hubiese
gustado al menos saludarlo –
- ¿Pedro?... ni te imaginás lo
que me hizo, tuve que tomarme un taxi porque al señor se le hacía tarde –
- Uy Guille, pero lo último que
quería era que ustedes pelearan – preocupado
- ¡Este chiquito está con un
humor! Voy a tener que hablar seriamente con él-
- Es que algo de razón tiene
Pedro….. lo dejaste plantado cuando ya le habías confirmado –
- Ah bueno, ¿ahora te vas a
poner de su lado? –
- No es ponerme de su lado, se
notaba que tenía ilusiones de salir juntos pero vos siempre lográs librarte de
lo que no te gusta –
- Ah no querido, si vas a
empezar con tus famosas indirectas mejor vuelvo a casa y me quedo solo –
- No te hagas el ofendido que no
te creo nada, dale… vení y charlamos en la cocina que estoy preparando la pasta
–
Por su parte Pedro ya se
encuentra en el club rodeado de sus compañeros, saboreando un cabernet y
observando como el asado va cocinándose
- Che Pedro, ¿no ibas a venir
con tu pareja? ¿Qué pasó? – le dice uno de ellos
- Ni me hagas acordar, el muy
cobarde arrugó y se fue a cenar con un amigo –
- ¡No me digas! Qué pena, tenía
ganas de conocer al famoso Guillermo –
- Yo también quería que él los
conociera a ustedes pero bueno será en otro momento –
- ¿Es un amigo de los dos con el
que se fue a cenar o es un amigo de él? –
- Un amigo de él, ¿Por qué? –
- No, por nada, pregunto de
chusma –
Pero Pedro no cree en esa
respuesta, sabe muy bien leer entre líneas y no fue exactamente por eso que le
consultó, como no puede quedarse con la duda se le acerca luego de unos minutos
- ¿Qué me quisiste decir con eso
de si era amigo de los dos o no? –
- No te persigas Pedro…. en
serio fue de chusma –
- ¿Cuál sería la diferencia? –
- Vos no vas a parar hasta que
te diga ¿no? – ante la mirada de Pedro decide contarle – mira, si fuera amigo
de los dos yo estaría tranquilo pero si es amigo sólo de Guillermo, yo dudaría
-
- Juan es amigo hace muchos
años….. –
- Peor, es un amigo que lo
conoce antes que vos….. mmmm no sé, pero ¿es gay ese amigo? -
Pedro ya no quiere hablar, dijo
demasiado y lo único que logra es embarrar más la cancha…. pero Juan no haría
nada, o al menos eso cree él. Ya no puede disfrutar del asado como hubiese
querido, se siente incómodo, no logra abstraerse de lo hablado con ese compañero
del club. Trata de caretear lo mejor que puede pero luego de un par de horas se
retira aduciendo dolor de cabeza, en todo el camino de vuelta no puede dejar de
sacar conclusiones, por supuesto que Guillermo se iría con Juan…. si tienen la
misma edad, hasta casi podría decir que tienen los mismos gustos, y
probablemente tengas más temas de conversación, se conocen lo suficiente y cada
uno sabe lo que le gusta o disgusta al otro… pero que pelotudo se siente porque
haber permitido que cada uno se vaya por su lado, es allanarle el camino a
Juan. Se siente realmente contrariado, no sabe qué hacer y da vueltas por la
ciudad en el auto. Por su parte Guillermo y Juan disfrutan de la cena,
brindando por el encuentro
- Bueno querido amigo, es un
placer estar aquí compartiendo una hermosa cena con vos –
- Igualmente Guille, y espero
que se repita pero la próxima vez que venga Pedro porque no quiero problemas
con él –
- A ver decime, ¿para qué te
haces tanto problema? Pedro debe estar pasándola bárbaro con la gente del club
–
- No sé, me parece que no es tan
así, no me gustó nada la cara que puso cuando le dijiste que no ibas –
- Pero él sabe muy bien que no
me gustan esas cosas y mucho menos con gente que no conozco, son sus amigos,
todos pendejos que deben hablar de deportes, de minas… que se yo, no me gusta –
- Pero ese no es el tema Guille,
lo que quiere Pedro es compartir con vos, unir dos cosas que le apasionan…. ¡el
deporte y vos! –
- Yo no necesito estar
pavoneándome delante de nadie, ¿Qué pretende? ¿Qué nos hagamos los novios y
andemos a los besos? ¡Dejame de joder Juan! –
- Sos duro Guillermo, vos te
olvidás que Pedro dejó todo por vos, al menos respondele cuando él te pide algo
–
- Ah noooo, no puedo creer
esto…. Yo también dejé cosas por él, no te equivoques Juancho, yo dejé a Ana,
casi peleo con mi hijo por Pedro –
- A ver Guille, tu relación con
Ana estaba terminada desde el inicio, Fabián fue más difícil porque le dolió la
mentira pero Pedro tenía mucho más para perder…. Además él se enamoró de un hombre
estando en pareja con una mujer –
- Bueno, a mí me pasó lo mismo –
- No jodas Guille, vos huiste,
él encaró –
- No sé para qué carajo vine si
vas a fogonearme con tus pensamientos –
- Mirá, yo solo digo lo que
percibo, si te seguís corriendo de todo lo que Pedro te pida entonces no te
enojes cuando él decida hacer su vida, dejalo solo con esos amigos y pronto va
encontrar a uno que no sienta pudor de mostrarse con él…. Es un consejo –
Guillermo mira a Juan con desaprobación,
no cree en absoluto en todo lo que le dijo pero aun así lo inquieta, lo último
que necesita es hacerse la cabeza con que un compañero del club pueda
pretenderlo y aprovechando la ocasión de que él desistió de ir, arremeta contra
Pedro…. pero que pelotudo, ya no se siente bien, quiere volver a su casa.
- ¿Sabes qué Juancho? Lograste
cagarme la noche… ¡¡te felicito!! –y levantándose de la mesa, toma su abrigo
para retirarse
- Pero Guille, no seas boludo,
dale… vení y sigamos hablando, no te bancás nada ¿eh? –
Pero Guillermo ya no lo escucha,
salió del departamento con la cabeza que le explota de pensar e imaginar cosas
que no son, toma un taxi para volver y cuando llega no encuentra el Sonic azul,
así que ingresa a la casa, se quita el saco, toma un vaso y se sirve un poco de
whisky luego se acomoda en el sillón y a oscuras espera a Pedro. Al cabo de
media de hora escucha el ruido de las llaves, Pedro llega y encuentra a
Guillermo quien sentado a oscuras lo observa tranquilo
- Ah, llegaste – le dice – pensé
que no te iba a encontrar tan temprano –
- ¿Temprano? Sí, supongo que es
temprano – mirando el reloj - ¿cómo te fue? ¿la pasaste bien en el club? –
- Sí, estuvo bueno el asado –
miente – y vos ¿Qué tal las pastas? ¿Te divertiste con Juan? –
- Sí, charlamos… comimos…
recordamos viejos tiempos –
Pedro reacciona levemente a esa
últimas palabras, el cuerpo se le tensa y trata de ocultar esa sensación – Mirá
que bien, me alegro por los dos… bueno me voy a dormir, estoy fusilado… la
verdad que nunca me divertí tanto como esta noche, ah… desde ya te aviso que el
viernes que viene tengo otro asado, sí, la pasamos tan bien con los chicos que
decidimos repetir todos los viernes, no te jode ¿no? – sintiéndose victorioso
Guillermo sopesa la situación,
lo conoce lo suficiente como para saber que lo está desafiando, probando, nota
un brillo muy particular en esa mirada y decide seguirle el juego
- Pero por supuesto que no me
jode precioso, hace como quieras, probablemente salga con Juan de nuevo y un
par de amigos que conoció hace poco en un club – ahora las cartas están a su
favor
Pedro siente como una rabia
desmedida va creciendo en su interior, Guillermo está gozándolo y sabe bien el
efecto que tiene en él… ahora la decisión está en sus manos, alejarse o pelear
y ver quien sale ganador
- ¿Amigos de un club? Así que si
te proponen ir a ese club vos no vas a tener ninguna objeción en asistir pero
si yo te pido que me acompañes con mis amigos declinas mi invitación…
interesante – se miran largamente – andá tranquilo Guillermo, anda a catar unos
cuantos bultos y después me contás como te fue –
Guillermo lanza una carcajada – no
chiquito, no es esa clase de club y si así fuera… no me resistiría –
Eso fue el colmo para Pedro –
Ahh así que extrañas tu vida de soltero ¿no?, anda y encamate con quien quieras
pero yo no me voy a quedar como un pelotudo mirando – y sube las escaleras
apresuradamente mientras Guillermo lo sigue como puede
- Pero… ¿Quién te dijo semejante
estupidez? Yo no extraño mi vida de soltero, yo no quiero encamarme con otros
tipos…… ¡¡Pedro!! –
Pedro entra al cuarto hecho una
furia y busca en el placar su valija, saca la ropa y la desparrama en la cama,
revisa cajones y saca sus pertenencias y luego mete todo en la valija como
puede, Guillermo ve toda la escena incrédulo y sin entender porque Pedro actúa
de esa manera
- ¡¿Me podés explicar que estás
haciendo?! –
- Me voy Graziani, te dejo el
camino libre para que puedas hacer lo que quieras, me cansé, me harté de que me
dejes a un lado… ¿te molesta la diferencia de edad? ¿Tanto trabajo significa
para vos acompañarme y sentirte a gusto con mis amigos? Bueno, te dejo la vía
libre para que puedas elegir sin sentirte presionado –
- ¡Vos esta sicótico! Vos no
estás bien de la cabeza, por una reunión de mierda con tus amigos a la que no
fui, no podés hacer esta escenita, ¿Qué te pasa Pedro? –
- Me rompe las pelotas que
siempre elijas a Juan, eso pasa…. ¿contento? –
- Pero Juan es mi amigo, ¿tenés
idea de cuantos amigos tengo? Con suerte dos y ¿encima me reprochás? Pedro,
sabés que no me siento cómodo con gente desconocida, eso no va a cambiar y
tampoco trates de cambiarme porque a mi edad no lo pienso hacer ¿está claro? –
- Perfecto, me voy… listo, no te
jodo más – y encara hacia la puerta – dejame pasar – pero Guillermo le corta el
paso
- Mirame….. ¡mirame carajo! – le
grita Guillermo y Pedro clava sus hermosos ojos marrones en esos ojos azabache -
¿vos crees que te voy a dejar salir de esta casa? ¡Ni en pedo!, ¿escuchaste? Yo
no pasé por todo lo que tuvimos que pasar para que vos de buenas a primeras decidas
irte, vos de acá no salís y mucho menos de este cuarto –
Pedro se siente como un niño
cuando Guillermo le habla así, pero al hundirse en esos ojos, al sentir el
calor que irradia de ese cuerpo el deseo lo embarga y comienza a hacer estragos
con su propio cuerpo, traga en seco e involuntariamente muerde su labio
inferior, Guillermo nota ese cambio y sabe que lo tiene a su merced, le toma el
rostro con sus manos y lo escanea deteniéndose en esa boca que se ofrece sin
reparos, acaricia su perfil y se pierde entre sus cabellos, Pedro suspira y
cierra sus ojos, es una invitación a que se aventure por más y Guillermo actúa,
lo empuja hacia la cama y caen sobre ella, se hunde en esa boca besándola con
desesperación, le arranca la camisa para lamer cada rincón de su pecho,
mordisquea sus tetillas haciendo que Pedro se arquee y jadee, sus manos lo
recorren sin piedad incendiando la piel, sin perder tiempo se dirige al
pantalón bajando el cierre y comienza a acariciar su miembro generando una
explosión de gemidos, Guillermo se desviste rápidamente y luego desviste a
Pedro, lo gira sobre sí y besa su espalda desde sus hombros hasta el nacimiento
de su cintura. Continúa más allá generando oleadas de placer en Pedro que ya no
puede controlarse pero Guillermo no cede y luego lo penetra lentamente, lo ama
con dulzura y gran devoción sin dejar de besar su espalda, su cuello… en todo
momento le repite cuanto lo ama, y al llegar al éxtasis ambos se dejan ir en un
grito liberador. Luego Guillermo se acomoda a su costado y acaricia ese rostro
sudado, Pedro sonríe complacido y hacen contacto visual
- No es justo Graziani –
- ¿Qué cosa cielito? –
- Lo que provocas en mí, no es
justo… –
- ¿Por qué? ¿Qué provoco en vos?
– intrigado
- Como si no lo supieras….
peleamos pero te acercás y chau mi fachada perfectamente armada –
Guillermo sonríe – así que tenás una fachada
perfectamente armada, entonces con eso me estás diciendo que tu enojo no es tan
real como parecía–
- No no no, no me cambies las
palabras, por supuesto que mi enojo es real y tiene motivo –
- ¡¿Tiene motivo?! A ver decime ¿qué
motivos te dí? -
- ¿Cómo que motivos me diste?
¡Te fuiste Juan! – le dice consternado
- Ah bueno, vamos a volver sobre lo mismo –
- Mira Graziani ya tengo lista
la valija, si quiero me levanto ahora mismo y me voy –
- No me amenaces chiquito porque
te ato a la cama y sabes bien que soy capaz de hacerlo –
Pedro lo mira pasmado – Vos no
me harías eso –
Guillermo se gira y abre un
cajón de la mesa de luz y saca un par de esposas ante la mirada sorprendida de
Pedro - ¿Querés probarme? –
FIN
Buenisimo Juli amo los celos , pero Guillermo merece un escarmiento mara rosas
ResponderEliminar¡Ay Juli! Juli... ¡Ya no se como expresarte lo que me provocan estos "celos"! Me los quiero comer a los dos a "mordiones"!
ResponderEliminarPedrito... ¿ponerte celoso de Juan que es un dulce de leche? Pero claro.. la reacción de Guillermo es la que termina de prenderlo fuego... Es tan Graziani apagar el fuego con nafta!
"Guillermo está gozándolo y sabe bien el efecto que tiene en él… ahora la decisión está en sus manos, alejarse o pelear y ver quien sale ganador" ¡Ese es el tema! Pedro se pone celoso y Guillermo lo goza! Mi vida! cuando desesperado hacía su valija para irse me hubiese metido por la pantalla para explicarle que ese hombre sin él es nada, que no lo escuche. Pero como yo no podía hacerlo, llegó la increíble pluma de Juliana trasformando una escena de celos, en una maravillosa noche de amor, sexo y pasión.
Juli, si dejás de escribir "Celos", vas a recibir una carta documento de la administradora de este blog, que desmaya de amor a los pies de tu escritura.
¡Gracias Tinkerbell! Un abrazote inmenso!
Celos me encanta!! Los extrañaba y mucho! Gracias!!
ResponderEliminarA veces me da ganas de patear el trasero de Guillermo porque le encanta hacerlo sufrir a Pedro!!!!!!!!!!!!!!!! Pero me fascinan estos " Celos" ..me encanta empezar a leerlo porque se que todo termina en en mas amor si es que esto fuera posible---
ResponderEliminarlo de las esposas estuvo impecable....un abrazo Pilar
Hay Juli esos celos me pueden.......estoy agonizando de amor por ellos.....El placer que me da leer estos celos ni te lo imaginas.......Ese Guiie es imposible....y mi cielito es muy,muy celoso........sos increíble chiquita......Quiero más por supuesto........Beso Abuela Mirta......
ResponderEliminarMe encanta cmo Guille hace sufrir a Pedrito y luego cae rendidol!!!! La confesión d Pedro sobre lo que su amado provoca en èl y esa tensión sexual tan especial que hay entre los dos me fascina....sobre todo esas "esposas" by Graziani....quièn te dice que en el próximo capítulo las usan..no? Jaja
ResponderEliminarLa verdad que esta vez Graziani (sí, me enojé, nada de Guille) estuvo bastante exagerado en las cosas que le dijo a Cielito... Lo de "no resistirse al club de catadores de bulto"... Ya estaba yo por ir a ayudarle a armar la valija a Pedrín. Pero bueno... al final siempre sabe cómo solucionar las cosas. Menos mal!
ResponderEliminarPor favor July, como ya dijeron más arriba, nunca dejes de escribir estas "aventuras" porque son la sal de la vida guilledra ;-)
Beso!
Ay Juliana querida!!! Yo coincido con la mayoria en que estos celos son lo mas! amo como Pedro intenta controlarse primero pero no puede evitar terminar en un poderoso ataque infernal! y lo peor de todo (o lo mejor) es que al final termina rindiendose al #efectoGraziani los amo!!! pero en este capitulo debo decir que segun mi percepcion, Guille la está pifeando! jajaja dejate de joder Graziani!! deja de tirar de la soga o se te va a cortar!!! pobrecito cielito! me hiciste pensar....quien tiene razón?? en esta le doy la posta a Pedro es cierto que Guille es un hombre grande que no va a cambiar ahora, pero que sea grande no le impide dejar de lado su egoismo por una noche y darle con un gusto a Pedro! bueno listo hecho mi descargo...Gracias Juliana por estos celos que siempre siempre terminan dejandome en las nubes y mas enamorada de ellos aun! Besos Silvana
ResponderEliminarAMIGA COMO diria La flia lucchettini SOS La Master of de celos entre Pedro y Guille ....Me cagas a palos el corazon cada vez Que Te Leo Amooooooo sin razon y sin sentido Esta ficcion Me vuleve loca de Amor....SOS inmensa Tenes un corazon TAN enorme Que No se Como Te cabe En ese cuerpito Que Tenes ,Hoy Lo lei y Ya quero masss plis jules Amiga nunca dejes de regalarnos TuS CELoS...tkmmmmm. Majo
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