
-No lo puedo
creer. Me voy dos minutos de este estudio y cambió todo. Está Fabián en la
puerta. ¿Qué es esto?
-¿Has
visto?...Proyectos que tengo…Capacidad de cambio…
-Ah…mirá
vos…
-Una nueva
vida…Nuevos aires…
-¿Y un nuevo
abogado también no?
-¿Un nuevo abogado
de qué?
Carita de Pedro de “ya sabés de lo que estoy hablando”.
-¿De qué
hablás? No sé de que hablás…
-No te hagas
el boludo Guillermo…me llamó un colega de toda la vida…un amigo mío y me dice
que están pidiendo entrevistas aquí, en mi propio estudio… ¡¿Qué?! ¿Me quieren
reemplazar? ¿Es eso?
-Bueno… ésa
es Gaby, es Marcos…siempre es una cuestión de rutina entendés…recibir currículos
-¿De rutina?
Pero por….
-Pero bueno
hombre…
-Entonces
¿vuelvo sí o no?
-No.
-Guille,
todo el mundo sabe que el único que toma decisiones acá, sos vos. Si…Gaby vota
igual que vos. Beto también. Por ahí M…
-No es así…
-¿Qué no es
así?
-No es así…
-¿Puedo
volver sí o no? ¿Qué decís?
-Mirá…mmm…No…no…no…no…no
te quiero ni en Buenos Aires, ni en Argentina, en Latinoamérica tampoco, en el
planeta tierra no te quiero y si es posible lejos, más lejos que Marte, ahí te
quiero.
-De
verdad…mira… te lo pido de corazón…pedíme lo que quieras pero…necesito volver
acá…
-NO ME
PROVOQUES…
-Eh?
-Eh?!... ¡QUE
NO ME PROVOQUES!
-¿Por qué?
-¿Por qué?
En ése
momento llaman a la puerta del escritorio…
-Sí.
Adelante.
-Disculpá
Papá, llegó el doctor Olazábal. Dice que Salustiani los espera a almorzar en
media hora…que si te podrías apurar…no quiere llegar tarde.
-Si hijito,
decíle que ya voy por favor….gracias…
Al escuchar
ése apellido Pedro cambia totalmente su postura…
-No me digas
que vas a llevar el caso Salustiani con Matías. Así que él es mi reemplazo. Qué raro Graziani,
no es tú estilo andarle robando los empleados a tú competencia…a lo sumo claro,
que tú interés en ése empleado no sea solamente profesional.
Guillermo
está acomodando su agenda y al escuchar esas palabras levanta la vista –Si mal
no recuerdo, alguien, alguna vez me dijo, que no le importaba si él mostraba
interés en mí ¿no? ¿Acaso estás celoso? Estás un poquito grande para hacer
éstas escenitas ¿no? mejor anda a tú casa, que tú mujer debe estarte esperando
y dejemos las cosas como están, por favor. –Y diciendo eso, avanzó hacia la puerta,
pero una mano de dedos largos se interpone en su camino, impidiéndole el paso y
haciendo contacto con su pecho.
-Estamos
hablando Guillermo. No te podés ir.
-¿No me
puedo ir? Me tengo que ir…me encantaría seguir charlando con vos –con un tono
sarcástico – pero el deber me llama. –Sacando la mano de su pecho y abriendo la
puerta-
Y una figura
conocida lo espera enfrente de la puerta.
-¡Hola
Guille! ¿Listo para irnos? –la voz de Matías calándose en forma de puntadas en
el corazón de Pedro –
-Si Matías,
disculpa la demora, estaba arreglando unos asuntos – en ese momento Pedro se
gira y queda enfrentado al abogado –
-Hey Pedro…
¿Cómo estás? Creí que estabas solo Guillermo.
-Hola
Matías. No, no estaba solo. Estaba hablando conmigo hasta que llegaste.-le
remarca Pedro, con un gesto de disgusto.
-No ha sido
mi intención cortarles la charla, pero tenemos que ir a ver a Salustiani.
-No te
preocupes, no interrumpiste nada importante hombre. ¡Vamos! Nos vemos Pedro.
Saludos a tú señora. – La última oración dicha con la mayor de las ironías-
-Igual para
Ana, Graziani. Chau Matías.
-Chau Pedro.
Guillermo tengo mi auto afuera.-y mientras lo toma por el hombro con un abrazo, se
dirigen hacia la salida –
Pedro
observa el detalle y su corazón no puede soportarlo, su mente empieza a jugarle
una mala pasada, sus celos comienzan a carcomerle el alma y ya no tiene control
sobre sí mismo. Su caminata hacia la salida del estudio la hace en medio de una
ebullición de sentimientos, los celos de verlo con el abogaducho, la rabia de
que lo deje para ir a almorzar con él, la ironía de sus palabras eran
demasiado…llega a la calle y ve a Guillermo abriendo la puerta del auto de Matías
y su corazón acelera las pulsaciones, camina rápido hacia allí y toma a
Guillermo del brazo y le dice a Matías, quien ya está subido del lado del
conductor – Disculpá Matías pero Guillermo se viene conmigo. Vas a tener que
decirle a Salustiani que Guillermo no pudo ir. Vas a tener que ir solo. –
mientras tanto Pedro empieza a empujar a Guillermo hacia su auto
- ¿Qué haces
Pedro?
-Vos y yo todavía
no terminamos de hablar
-Te dije que
tengo que atender un cliente – mientras intenta zafarse del brazo de Pedro –
-Y yo te
dije que teníamos que hablar, ahora –sin dejar de empujarlo hacia el auto, abre
la puerta –Entrá Guille por favor –
-Soltáme Pedro
si no querés que te cague a trompadas en medio de la calle. Vos y yo ya
hablamos y dejamos en claro las cosas.
-Si no subís
por las buenas vas a hacerlo por las malas.
-¡No me
amenaces pendejo!
Y sin mediar
palabra Pedro le toma la boca con una mano y le da un beso mordiéndole los
labios.-Guille sorprendido no atina a nada. Entonces Pedro, mientras sigue
aprisionando sus labios, lo hace inclinar y sentar en el asiento… -Te dije que si
no, iba a ser por las malas –mirándolo a los ojos.
Y Guille no
se mueve. No responde. Es como si se hubiera quedado suspendido en el tiempo,
en el instante preciso en que la boca de Pedro hizo contacto con sus labios. Y
gira por la parte delantera del auto y mira hacia donde estaba Matías –Él se va
conmigo.
-Beggio ¿Qué
haces? Tenemos que ver al cliente. ¿Te volviste loco?
-Mirá
Matías, éste caso es mío y de Guille, pero no sé porque causa, motivo o razón
vos estás en el medio. Si hay alguien que tiene que ver a Salustiani, ése soy
yo.
Matías mira
a Guillermo, pero éste ni lo registra.
Pedro entra
al auto y arranca.
En ése
momento Guillermo reacciona.
-¿Qué carajo
haces Pedro? –Mientras su teléfono no deja de sonar insistentemente- Pará en la
próxima esquina que me bajo.-mira el teléfono y es Matías. Atiende. –Matías
aguárdame unos minutos ahí voy. Por favor. Discúlp…- no alcanza a terminar de
hablar, que Pedro agarra su celular y lo tira por la ventanilla. -¿¡Qué mierda haces
Pedro!?-
-Te dije que
necesitábamos hablar y no quiero interrupciones.
-¿Vos tenés
un problema de audición querido? ¿Estás sordo o qué? Te dije que ya hablamos lo
que teníamos que hablar. Punto. Se acabó. Dejáme bajar del auto Pedro o me tiro
– lo desafía-
Pedro lo
mira desafiante y aplica el cierre centralizado de las puertas. –Fijáte si
podés-
-¿Pero vos
sos pelotudo o que mierda te pasa? Te fuiste al carajo…dejáme bajar…-en ese
momento llegan al semáforo y Pedro sin mediar palabra se gira y lo vuelve a
tomar de la cara con ambas manos y le estampa un beso mordiéndole los labios y
Graziani otra vez con su mente en blanco…el beso dura lo que tarda el semáforo
de pasar del amarillo al verde y un poco más, porque lo único que los vuelve a
la realidad son los bocinazos y los insultos de los automovilistas que están detrás
del Sonic…
-¡Bueno, ya
voy! -Contesta Pedro tratando de volver a la realidad.- ¿Ya terminaste con tus
berrinches? –le dice a Guille.
Pero
Graziani no emite palabra alguna. Sólo mira el recorrido que está trazando
Pedro.
-¿No vas a
decir nada? – le retruca Pedro. – Qué método efectivo que encontré para que no
opines – le dice sonriente.
-Qué
pelotudez decís Pedro. Dejáme bajar, por favor.
-¿No te
gustaron mis besos? ¿O es que acaso Matías besa mejor, preferís los de él?
Guille lo
observa y le retruca –sabés que sí. Besa muchísimo mejor que vos y además “no
tiene fiebre cuando lo hace”. Directamente no pone excusas.
-Claro
porque está totalmente asumido ¿no? – sin poder disimular la molestia que le
causaron las palabras de Guille.
-Y sí. Eso
es revitalizante cuando no querés perder el tiempo con personas inseguras. A mi
edad, eso es primordial. Y la experiencia es algo esencial. – cada palabra
medida de Guillermo, totalmente dichas a propósito, están haciendo que el
volcán que está manejando a su lado, entre en ebullición.
-Por favor
salí por la próxima calle de la autopista, que ahí cerca está el lugar donde
tengo que juntarme con Salustiani.
Pedro hace
caso. Avanza unas cuadras.
-Acá está
bien. Ya me arreglo.
Estaciona.
-Podés
dejarme salir Pedro, por favor.
Y Pedro lo
observa detenidamente. Está demasiado hermoso. Traje gris, camisa blanca,
corbata a medio ajustar. Es la primera vez que se atreve a mirarlo sin
disimulos.
-¿Por qué te
vestiste tan lindo hoy?
Y Guillermo
descolocado – ¿Qué decís Pedro?
-Respondeme
¿por qué te viniste tan lindo hoy? Así no te puedo dejar salir del auto.
Graziani, no
atinaba a enfurecerse, aunque estaba a punto caramelo o a reírse por semejante
ocurrencia. –Me visto todos los días igual Pedro. Vengo a ver a un cliente.
Algo de formalidad y buena impresión tengo que causarle. –
-No es
necesario que te vistas tan elegante para éste cliente. Él ya te conoce.
-¡Basta! Dejame
salir. Sacá la mierda ésta de cierre centralizado y terminemos esta pantomima
por favor.
-¡Así
vestido no vas a ir a ningún lado!
-¡¿Qué?! No
chiquito, a vos te falta mucha calle para darme órdenes a mí.
-¿Querés que
probemos? - Y otra vez, se le acerca insinuante, y le estampa un beso, pero
esta vez sin interrupciones, luego le toma la cabeza, porque Guillermo forcejea
para evitarlo, pero después de tanta insistencia sus defensas caen, la muralla
se hace añicos ante tanta ternura y pasión emanada de esa figura juvenil que le
ha robado la cordura hace ya mucho
tiempo. Y responde con devoción ése regalo que la vida le está poniendo en
bandeja de plata. Su chiquitín lindo lo está avasallando con su amor, se lo
está demostrando y él, racional hasta su última fibra, lo estaba rechazando, su
corazón abatido y sobre todo, su orgullo herido no le habían permitido ver esa
demostración en toda su plenitud.
-¿Por qué me
haces esto Pedro? -Sin dejar de besarlo.
-¿Qué te
hago? Demostrarte que TE AMO GUILLERMO GRAZIANI. Que si no estás a mi lado no
puedo respirar, porque me falta todo. Que si te veo con otro hombre cerca,
enloquezco de sólo pensar que alguien más puede tener tus besos, tus caricias,
cuando el único dueño de tu ser, soy yo. –cada palabra interrumpida por una
catarata de besos cada vez más osados.
-En un par
de horas seguro que me decís que fue por la fiebre o quizás te agarraste una
insolación y por eso estás haciendo esto o que te pasaste con las dosis de los
remedios y te intoxicaste y la reacción fue ésta.
-¡Probame!
-No Pedro. ¡Eso
sería demasiado doloroso para mi corazón y ya soy un hombre grande para estar
jugando! Mejor lo dejamos acá. Con éste recuerdo dulce para mis pensamientos y
volvé a tú casa, con tú mujer, que yo voy a volver a mi vida. -Y se aparta con
un esfuerzo que roza lo humanamente imposible-
-Vos no
entendés que yo ¡TE AMO GUILLERMO! Que no te voy a dejar ir a ningún lado. No
voy a volver con Camila porque no soporto estar al lado de ella. Sabés lo que
es estar con ella en la cama durmiendo y estar soñando con vos…despertarme de
un sueño espectacular y abrir mis ojos y no encontrarte a mi lado… sabes lo que
se siente estar teniendo sexo con ella, porque eso es lo que tengo con ella, y
pensar que te estoy haciendo el amor a vos. ¿Tenés la más remota idea de lo que
se siente estar lejos de la persona que
amás? Estos días han sido una tortura, pensarte todo el día, aún más de
lo que normalmente lo hago, es lo único que ha logrado ésta distancia. Vos sos
todo para mí. Lo único para mí. Lo único en mi vida. Te sueño todas las noches,
me despierto pensando en vos, hago todas las actividades del día pensando en
vos, me voy a dormir y pienso en vos. Hoy te vi con Olazábal y no lo pude
soportar. Me llena de ira, la sola idea que puedas encontrar a otra persona a
quien darle tus besos, tus caricias, tus miradas, cuando son sólo mías. El otro
día, no podía asimilarlo, no podía entenderlo. Deseaba más que nada en este
mundo, que tus labios acariciaran mis labios como lo hicieron. No podía
soportar la idea de tenerte tan cerca y no hacer lo que mi corazón me pedía a
gritos. Y lo hice. Y después vino todo lo demás. Mis excusas. Tu despido. Y
éste tiempo alejados lo único que ha hecho es acrecentar mi amor por vos. Sí,
estoy perdidamente enamorado de vos, Guillermo Graziani, y he intentado de mil
formas, sacarme éste amor que siento, pero no puedo, te metiste en mi mente y
en mi alma y te adueñaste para siempre. Y sé que a vos te pasa exactamente lo
mismo, por eso me alejaste, porque creías que era lo mejor para mí. Pero te
equivocas porque lo único y lo mejor para mí, sos vos. Entendés que de acá para
adelante siempre vamos a estar juntos, porque esto no tiene vuelta atrás.
Porque el único final posible para ésta, nuestra historia, es juntos, enfrentando
lo que sea. ¿Lo entendés mi amor? – Mirando a Guillermo con ojos suplicantes y
enamorados –
Pero
Guillermo no responde, está tan absorto en las palabras que acaba de oír, que
no emite sonido alguno.
-Guille,
amor ¿me escuchaste? ¿Lo vamos a intentar?
Y por toda
respuesta recibe un beso colmado de pasión –¡Por supuesto precioso que lo vamos
a intentar! Una y mil veces.
Y Guillermo
deja abrir el dique contenido, deja salir ése inmenso amor que lo trajo de
nuevo a la vida, que le permitió creer que por una vez, en el libro de la
felicidad, iba a estar escrito su nombre. Pedro estaba ahí por él, para él.
Aclarándole que todas sus dudas se habían disipado. Haciéndole la más bella
declaración de amor que su ser haya presenciado.
-¡Yo también
te amo precioso!
Y Pedro, al
oír esto, entendió que su decisión había sido la correcta. Guillermo le
correspondía en cuerpo y alma.
Y los besos
hacían acto de presencia en todas las maneras posibles, de todas las formas
inimaginables.
-Mi amor, ya
no podría vivir sin tus besos, no lo soportaría.
-Ni yo, mi
lindo…ni yo.
-Te extrañé
tanto Guille…tanto, mi amor…que no podía respirar.
-Te amo Pedro Beggio.
-Te amo
Guille.
Naaaaaaa me mori de amor literalmente!!!! Por favor pero que jugada de Pedro, que maravillosa historia alternativa, qué lujo. Estoy vibrando de la emoción, como me gusta este Pedro jugado que no le da oportunidad a Guillermo de reaccionar porque no puede creer ese ímpetu que le demuestra. Maby sos una genia, gracias por volver y regalarnos este magnífico capítulo, gracias, gracias, mil gracias mujer, tengo el corazón llenito de amor!! Besos
ResponderEliminarMaravillosa historia!! Me encanto!!Gracias!!
ResponderEliminarBienvenida maby que buena historia que amor apasionado de Pedro a Guillermo gracias mara rosas
ResponderEliminarMaby: absolutamente genial! Hermoso! Adoré que comience con un diálogo real de la novela y continúe con un final súper feliz. Me encantó! Muy Pedro y muy Guille !!!! Hermosisima historia! Yo tmb mori de amor. Ojala escribas mas unitarios asi. Hacen MUUUUY bien al alma. Besos Romina
ResponderEliminarGracias Maby...por el regreso y por este camino alternativo que me dejó sin habla, en las nubes literalmente! #ameestePedro tan celoso, tan jugado! como deberia haber sido....que lindooooo emocionada de leerte! GRACIAS !!! Silvana
ResponderEliminarNo.no Maby no me podes hacer esto....Estoy muriendo de amor......Literalmente muriendo de amor y como imaginarás llorando como loca .....Gracias niña,gracias.......es hermosa la Fics y quiero,necesito más......... Abuela Mirta.
ResponderEliminar¡ Ay Maby! cuanto se extrañó tu humor, tu intelecto y tu forma tan particular de escribir en este espacio! Gracias por volver! Me has hecho inmensamente feliz..
ResponderEliminarTransformaste un momento que en la tira fue muy duro de ver en una historia llena de amor, de pasión y de entrega. ¡Gracias Maby por llegar a tiempo para ejecutar a los malos recuerdos e imponer tu estampa tan libre y mágica en este espacio. ¡cuanto te extrañamos y cuanto deseamos, cuando puedas y sin presiones, vuelvas a eso que todas estamos esperando, eso que vos ya sabés. La continuación de una fic que nos comió la cabeza. ¡Gracias por volver Maby!
Como debio ser!!!! Es lo mas lindo que he leido...era tan dificil terminar la novela asi??? No me gusto...ME ENCANTO!!! Gracias por este momento...creo que la sonrisa me va a durar todo el dia....besos Pilar
ResponderEliminarQué alegría Maby que hayas vuelto con este unitario! Amo cuando todo comienza de un modo que ya conocemos y luego se desvía por otro camino mucho mejor! Pedro hiper jugado y no dispuesto a ceder en su amor. GRANDIOSO.
ResponderEliminarY aquí esperamos tranquilas y enteras que nos continues esa fic que todavía tenemos dando vuelta en la cabeza hace como un año... Por favorrrrrrrrrr!!!
Beso!
MABY ANTES QUE NADA QUE PLACER VOVLER A LEERTE SOS UN DESPARRAMOS DE EXCELENCIA Y DE AMOR GRACIAS POR UN CAPITULO MAß COLMADO DE PASION Y CON UN FINAL COMO ESTA HISTORIA SIEMPRE SE MERECE QUE LINDO QUE HAYAS VUELTO QUEDATE CO. Nosotros Amiga y regalanos Maß de ru magnifica literatura preciosa historia y uun Pedro para enmarcar perfecto bellisimo y osado ...Maby aplausos totales....Majo
ResponderEliminar"-Si no subís por las buenas vas a hacerlo por las malas.
ResponderEliminar-¡No me amenaces pendejo!
Y sin mediar palabra Pedro le toma la boca con una mano y le da un beso mordiéndole los labios.-Guille sorprendido no atina a nada. Entonces Pedro, mientras sigue aprisionando sus labios, lo hace inclinar y sentar en el asiento… -Te dije que si no, iba a ser por las malas –mirándolo a los ojos.
Y Guille no se mueve. No responde. Es como si se hubiera quedado suspendido en el tiempo, en el instante preciso en que la boca de Pedro hizo contacto con sus labios. Y gira por la parte delantera del auto y mira hacia donde estaba Matías –Él se va conmigo." NO PODÍA SER DE OTRA MANERA, NO PODÍA NO PASAR.PEDRO ES PEDRO.
DERRETIDA DE AMOR,GRACIAS POR "ESTO".MONICA DE LANUS.
Hermosisima historia!
ResponderEliminarHermosisima historia!
ResponderEliminarHermosisima historia!
ResponderEliminar