
El sol se asomaba implacable en aquella
fresca mañana de sábado. Abrazados, casi enredados uno en el otro descansaban
rendidos luego del amor que ambos se profesaron. Un delicado sonido en la
puerta alertó a Guillermo que sin entender dónde se encontraba abrió sus ojos y
se topó con los brazos amados que rodeaban su cintura. Sobresaltado se sentó en
la cama, mientras Pedro se aferraba aún más sin querer soltarlo.
-Pedro! amorcito, nos dormimos!
-Mmm... un ratito más amor...
-Por favor, cielito, escuche un ruido en
la puerta, debe haber despertado Renzo! y Marta!!!!!- La idea enloqueció a
Guillermo, el saberse sorprendido en esa cama lo llenó de pudor y no sabía cómo
salir de esa vergonzosa situación.
-¡Pedro! por Dios! es tu hijo! tenés que
ser responsable! no me hagas esto! no puede verme acá! cómo se lo vas a
explicar?
Abrió los ojos sonrientes! -Buen día, mi
amor.
-Que buen día ni buen día Pedro! esto no está
bien, no, no me gusta, no me gusta!
-¡Relajá mi vida! no exageres,
seguramente Marta se lo lleva a algún lado- dijo desperezándose y estirándose
con toda la tranquilidad.
-Pedro... no estamos hablando de un
paquete! es tu hijo, levantate, y arreglá ésto porque me quedo todo el día
encerrado acá.
-Mmmm eso es una invitación? sonriéndole
provocador
-Atorrante! sos un atorrante!-simulando
un golpe en su brazo- en serio, amorcito, sabés que soy muy pudoroso.
-¡Guille! a ver! calmate! somos una
pareja, tarde o temprano esto iba a pasar. Marta sabe que estamos juntos, no
nos tenemos que esconder!
-Vos te escuchás Pedro?, por favor!
querido! y lo que hablamos ayer? todos tus temores por tu hijo? eso de ir
despacio...dónde quedaron?-Guillermo hablaba sigilosa pero firmemente, se había
puesto de pie al lado de la cama, el cuerpo le temblaba nervioso, y mientras
miraba hacia la puerta se vestía rápidamente.
-Mmmmm, creo que los temores escaparon
por la ventana mientras me hacías el amor anoche.- travieso, comenzó a reptar a través de las
sábanas desordenadas hasta el lugar donde Guillermo se sentó a ponerse los
zapatos. Lo tomó por la cintura y con sus labios comenzó el recorrido por su
espalda, con pequeños besitos siguió en ascenso hasta la nuca y tomó con los
dientes el lóbulo de la oreja, mientras las manos se deslizaban hacia el cierre
del pantalón que su amor acababa de subir. Guillermo cerró los ojos desmoronado
ante los avances de ese chiquitín que lo descontrolaba. Sentía el aliento tibio
contra su cuello y cada músculo de su cuerpo se tensó sin remedio. Respiró profundo, y tratando de frenarlo, lo
tomó de las manos.
-Pará, pará... Por favor. Me vas a matar
Pedro.
Pero su amor, no tenía la más mínima intención
de dar fin a la tarea que con tanto entusiasmo había emprendido. Casi en un
gemido soltó -Basta! no pienso seguir con esto.- y volvió a ponerse de pie.
Al
borde del mal humor Pedro se levantó de la cama y soltó un suspiro de
fastidio-¡Está bien, pesadilla, quedate acá, voy a ver qué pasa
afuera!-mientras se acercaba a la puerta. Antes de abrir volvió hacia Guillermo
que parecía habérselo tragado la tierra y moviendo la cabeza sonrió y salió de
la habitación. Minutos después, lo observó regresar con la sonrisa pícara
dibujada en su rostro.
-Que pasó Pedro, que hiciste?
-Nada amor, yo no hice nada-y abriendo la mano
le mostró una nota escrita por Marta. "Señor Pedro, salí al supermercado
con Renzo, no quisimos despertarlo, le dejé facturas y el café listo para el
desayuno, regresamos en un par de horas" -Es una genia! viste que te dije?
ahora si, en que estábamos?- y diciendo esto se acercó sensualmente y tomó sus
labios en un beso descomunal que lo dejó totalmente vulnerable, y sus manos
emprendieron el viaje sobre el pecho, que, aún desnudo, se le antojaba
arrollador. Vacío ya de resistencias Guillermo se rindió a sus caricias, y con
firmeza avanzó sobre él apretándolo contra la pared, dando rienda suelta a todo
lo que ese hombre provocaba en su cuerpo.
-Sos irresistible para mi cielito- le
dijo casi en su boca.
-Y vos para mi Guille!
-Desayunás conmigo?
-Si claro amorcito, y después me voy a
casa.
-Ya? tan pronto?
-Pedro...
-Está bien, es que no quiero separarme más
de vos! te necesito cerca, siempre... entendés?
-Claro que te entiendo, pero nosotros
quedamos en algo.
-Si ...ya se...en ir despacio, por
Renzo...
-Exactamente, igual a la tarde hablamos
querés?
Y Con esa sonrisa que compra y deshace
todas las dudas, asintió feliz.
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A duras penas dejó a Pedro en la casa y
se dirigió a su departamento. Bajó unas cuadras antes del taxi para pasar por
el supermercado e hizo las compras de la semana. El recuerdo de la noche vivida
lo embarga de sentimientos placenteros y mientras ordena heladera y alacenas,
revive las sensaciones que apenas si registró esa mañana. Sonríe y los
pensamientos no le dan tregua, ya lo extraña y apenas se cumplen dos horas que
se alejó de él.
Pedro lo llenaba de vida, pero de una vida
completa, cada momento vivido a su lado valía las largas noches de tristeza y
hastío, y la soledad y aburrimiento que colmaba su vida antes de él, eran un
mal recuerdo, un pasado que su precioso de a poco lograba dejar atrás a fuerza
de caricias, ternura y ese amor tan inmenso que le demostraba con cada
acción. Ahora, se sentía en la
obligación de dar apoyo a su pareja, acompañando todos los cambios que se
avecinan, enfrentarían todo juntos. Los prejuicios de esa sociedad hipócrita
que aún ve con ojos extraños a las parejas del mismo sexo, aunque destilen amor
por los mismísimos poros, a Moravia y sus secuaces, la educación del pequeño
Renzo… ¿qué no estaba dispuesto él a enfrentar por su cielito? Al mismísimo
Dios si fuera necesario con tal de salvar esa preciada vida juntos. Lo primero
era darle espacio, pero que difícil le resultaba eso, cuando todo su cuerpo y
su mente le gritaba que lo necesitaba cerca, en su cama, despertando a su lado,
hoy y mañana, y pasado...siempre. Realmente... ¿tenía sentido esperar, cuando
habían pasado tanto tiempo separados, padeciendo? Poco a poco siente
arrepentirse de ese tiempo desandado, de esa distancia que intenta construir
cuando todo su ser lo reclama, lo necesita.
Marta ordena la casa con premura, hoy
tiene una fiesta de cumpleaños del nieto de una gran amiga de su infancia que,
por esas cosas de la vida, se encontró en un negocio días atrás, después de
tantísimos años en este país que no es el suyo, y está por demás emocionada con
esa celebración, una idea ronda su cabeza hace rato, pero no se decide a
preguntar.
-Marta, ¿todo bien, la noto silenciosa
ésta mañana? –se le acerca Pedro preocupado, estima tanto a esa mujer, que lo
inquieta verla en ese estado.
-Señor, nada de qué preocuparse, se
acuerda que hoy tengo esa reunión por la tarde y que hasta mañana no regreso?
-Si por supuesto que lo recuerdo, vaya
tranquila, ya le dije que nos arreglamos solos.
-Es que hay algo que quisiera
preguntarle, pero por favor, no quiero que piense que soy una abusiva.
-Jamás pensaría algo así ¿Qué dice ? - y
tiernamente la abraza y le besa la frente-Mi Renzo y yo la adoramos Marta.
-Lo sé,
señor, claro que lo sé, yo me tomo el atrevimiento de preguntarle si puedo
llevarme a Renzo conmigo al cumpleaños, humildemente pienso que le haría bien a
él, estar con niños, jugar al aire libre, divertirse, como le comenté mi amiga
nos brinda alojamiento, que le parece?
-Mmm Marta, pero se supone es su fin de
semana de descanso.
-Señor, usted comprende cuánto yo quiero
a ese pequeño, si lo extraño horrores cuando me voy algún franco al Uruguay,
para mi es una gran compañía, de paso señor, perdone mi intromisión... usted
contaría con algo de tiempo libre-le sonríe cálidamente.
-De acuerdo, sólo le consultamos a Renzo
si quiere ir, si él está de acuerdo con gusto le doy el permiso.
-Gracias, señor!!
Los gritos de alegría del pequeño se oían
por toda la casa, daba brincos y saltos por doquier, entusiasmado por conocer a
nuevos amiguitos y viajar con Marta, pacientemente Pedro arma su mochila, con
alguna muda de ropa y sus juguetes preferidos, lo observa tan feliz que sus
temores se alejan inmediatamente, convenciéndose que hizo bien en dejarlo ir… Una idea comienza a tomar forma, en su
cabeza, necesitan más tiempo a solas, sólo nombrarlo en sus pensamientos y su
mirada se ilumina aún más, definitivamente decide llevar a cabo su plan.
"-Hola amor, ¿qué hacés?"
"- Recién termino de ducharme ¿ y
vos?"
"-Pienso en vos...hace un rato
jugaba con Renzo y estabas vos... ordeno mi oficina…y vuelvo a pensar en vos...
Te extraño!"
Esto de los mensajitos no es lo suyo.
Llama -Hola Precioso! yo también te extrañaba…mucho, demasiado me parece.
-Mmm,¿ cómo es eso de demasiado? No seas
malo, Guille!! Te necesito mucho ¿qué te parece si postergamos lo de "ir
despacio" y pasamos el fin de semana juntos?
Se deshace al escucharlo e imagina el
puchero dibujado en el rostro del chiquitín -Me encantaría! pero me parece que
no corresponde.
-Eso no es así amor! Sí corresponde
¿Cuánto más vamos a esperar para pasar tiempo juntos? Además...hay algo que no
sabés, Renzo se fue a un cumple con Marta, estoy solo, así que me organizo y te
aviso, tengo algo en mente. La vamos a pasar bárbaro! Te lo juro! Te amo.
-Y yo amor.- Corta la comunicación y
jugando con el teléfono sonríe extasiado. Pedro sí que logra transmutar su
humor, con esa promesa de un fin de semana juntos, su corazón se colma de
esperanzas, al fin llegan los buenos tiempos.
El sonic azul estaciona en la puerta de
la casa de Guillermo, y él lo divisa a través de la ventana. Lo ve bajar y
recorre esa silueta enfundada en una pantalón blanco apretado que marca sus
músculos trabajados y una camisa entallada color beige que vuela su mente y le
proporciona una vista que interrumpe prácticamente todo ingreso de aire. Su
mirada atrás de los lentes oscuros, con el cabello alborotado... Simplemente
perfecto.
-Bueeenas!!-dice Pedro con una sonrisa
que encandila, abraza a Guillermo y aspirando su perfume se pierde un momento
en ese cuerpo amado, apenas logran separarse.
-A ver, armaste un bolso con bastante
ropa? Porque volvemos mañana.
Abriendo los ojos como dos platos-Mañana?
Pedro vos estás loco, a dónde vamos y tu hijo?
-Sorpresa Graziani, confiá en mi, y por
Renzo no te preocupes que está de festejo con Marta y hasta mañana a la noche
no vuelve.- Lo mira y le regala la sonrisa de hoyuelos a la que no logra
resistirse.
El trayecto se hace más largo de lo que
Guillermo se imaginaba, se mueve nervioso en el asiento... No podía llevarlo a
un shoping? Algún cine, algo dentro de la ciudad? Y no, no podía, sino no sería
Pedro, así que decidió vivir el momento a pesar suyo. La música suave del
estéreo acompañada de la voz de su amorcito lo ayudaron a disfrutar del viaje,
estirando sus músculos y tomando de a ratos esas manos adoradas, pudo
relajarse.
-¿Tigre? Y que venimos a hacer acá
Pedro!- Una sonrisa traviesa y un golpecito en las piernas fueron las únicas
respuestas.
-Vos estás loco si pensás que yo voy a
subir a "eso". No, no Pedro, yo no me mojo.
-Basta Graziani! Podés dejar de ser tan
cascarrabias y disfrutar de éste momento? -Haciendo un gesto sorprendido, decidió
dejar de protestar... ¿Cuándo pudo decirle que no a algo? Algún día podrá?
piensa. Resignado sube al bote que adentrándose en el Delta los lleva a esa
casa que alquiló para ellos. El vaivén del agua comienza a molestarle, las nauseas
se hacen presentes pero no quiere arruinar los planes así que no emite sonido
durante el corto viaje. Pedro goza el paisaje recostado en su hombro. Trata de
alejar el estado de ansiedad pensando en el tiempo que van a pasar juntos,
acaricia la frente de Pedro y le da un imperceptible beso en la sien.
La casa se ve sencilla, la naturaleza
rebosa por doquier y rodea la propiedad un extenso jardín lleno de flores y
árboles, Guillermo queda extasiado con el lugar, y lo recorre con detalle
caminando lento , deteniéndose a observar una a una las plantitas, aunque no
puede evitar imaginarse los bichos que van a torturar su vida cuando el sol
comience a bajar y ni hablar la presencia del rio a metros de la entrada de la
casa. Suspira hondo e intenta, por todos los medios calmar la ansiedad que
comienza a subir en un temblor que moviliza todos sus sentidos. Pedro lo observa
y la sonrisa se borra, preocupado.
-Amor, estás bien? Estás pálido,- y
apoyando la mano en su frente se acerca-te sentís mal? -Toma aire intentando
calmarse y bajar la adrenalina que recorre su cuerpo.
-Guille, hablame, estás bien? -y acaricia
su rostro, aflojando la tensión en que se encuentra.
-Si, cielito estoy bien, perdón pero vos
sabés que la naturaleza no es lo mío.- Sonrió casi imperceptiblemente.
-Vení, te muestro la casa, tranquilo,
amor.-y tomándolo de la mano lo adentró a la vivienda. Lo llevó a recorrer el
interior, y fue notando como lentamente Guillermo aflojaba su semblante, relajándose, el mal momento quedó
definitivamente atrás en el instante que entró a la cocina. Observaba el lugar
fascinado, era un ambiente pequeño pero muy funcional y estaba lleno de utensilios
que Guillermo estudiaba asombrado.
-¿Te hacés cargo del almuerzo? Traje
algunas cosas, fijate qué inventás vos ¡que te gusta sacar conejos de la
galera!
-¡Ah pero que atorrante! Ya vas a ver
cómo te sorprendo!!! -intempestivamente lo rodeó con los brazos a la altura de
la cintura y lo giró lentamente para hallarse una vez más en esos ojos oscuros,
que son su perdición y su norte, incapaz de huir de ellos, intenta declarar una
vez más, lo que siente.
-Te amo Guille, tanto, que jamás imaginé
sentir así, esto, que me estalla aquí en el pecho, ojalá pudiera poner en palabras, todo lo que
significás para mí, sé que pasamos muchas situaciones horrendas y demasiado
tiempo separados, pero hoy aquí en este precioso lugar, los dos solos, y con mi
alma en tus manos, - tomándolas y besándolas con infinita ternura- te prometo
que nunca más vamos a separarnos, que pase lo que pase, siempre vamos a estar juntos,
porque yo ya no podría respirar, si no te tengo, sos mi vida Guille…- Totalmente
rendido ante el amor de su vida, sólo atina a tomar esos labios gruesos, que
sabe bien suyos, los invade, abarcándolos completamente, sumiéndose en ellos
una y otra vez, sin pausa , ni respiro, agitando el viento, desprendiéndose de
ese escollo que son sus ropas, susurrando entrecortadamente.- Te amo, te amo,
cielito, nunca más separados, te lo juro!.
El almuerzo se demora más de la cuenta,
entre besos y caricias, es imposible cocinar, se oyen las protestas fingidas de
Guillermo; -Basta, cielito, así no puedo me vas hacer cortar, correte, por
favor!!- La risa como un cántaro vuelve, los inunda de felicidad.
El aire impregnado no sólo de ese sutil
aroma a especias, sino de ese néctar del amor que les urge, los reclama. Los
compensa de tanto dolor atravesado, y alimenta ese amor único.
La música los acompaña, un viejo bolero, para
delicia de Guillermo, unas velas encendidas, el calor de la chimenea, y ellos
ahí, siendo sólo uno.
-Tanto tiempo soñando con esto, precioso,
me parece mentira, que estemos así, nos los merecemos, verdad?
-Claro que si mi amor! Nos merecemos ser
felices, definitivamente, amor.-Su mirada se opaca por un breve instante y
Guille que lo intuye.- Ey, qué pasa amorcito, por qué esa carita? Qué te
preocupa?
Luego de jugar nerviosamente con la servilleta,
confiando en su amor, levanta la vista y agrega.- Es que tengo miedo Guille,
por momentos tengo miedo que todo esto se acabe, ésta paz que sentimos, ésta
armonía, no me olvido de Moravia y sus amenazas, yo me muero si te pasa algo
por mi culpa, no lo podría tolerar, eso sí que no! -Confiesa sollozando
despacio.
Guille inmediatamente, abandona su
espacio para unírsele y rodearlo con sus brazos, acallando cada una de sus
lágrimas con besos pequeños desperdigados por todo el rostro, para luego
acomodarlo en su pecho.- Tranquilo mi amor “esto, lo nuestro," lo vamos a
cuidar, no temas, si estamos unidos y confiamos el uno en el otro, nada nos va
a distanciar ni siquiera ese imbécil de Orestes!, que se cree muy astuto
confabulando entre las sombras, “ esto, lo nuestro es invencible”… te lo
prometo.
La tarde se hizo noche entre besos,
caricias y risas. Las palabras de amor invadieron el espacio entre ellos y
ambos se despojaron de temores, fortaleciendo esa complicidad que revivía en
cada minuto de estar juntos, las dudas dieron lugar a las certezas... Que toda
lucha vale la pena mientras se sepan apoyados en ese vínculo por tanto tiempo
postergado.
Mientras Guille arma una picada para la
cena Pedro descorcha un vino y lo sirve en una copa, se la acerca en ese gesto
compartido, y luego de un beso chiquito, en la mejilla de su amor, sale al
jardín, respira hondo y se acerca a la orilla del agua. Recostado en la
estructura de madera observa el agua correr, pensativo, enciende un cigarrillo
y hace una bocanada larga, cierra los ojos y disfruta del aire frio que recorre
su cara. El cielo minado de estrellas, los sonidos de la noche, el río que
corre apacible y la tranquilidad del lugar le permite viajar a un futuro lleno
de promesas, visualiza una vida perfecta al lado de sus dos amores, las
personas más importantes de su vida, sonríe satisfecho, no hay manera de
equivocarse, no hay dudas que esa es la vida que elige. Cierra los ojos y
sonríe. Es sorprendido por un leve movimiento atrás suyo y dos brazos que lo
ciñen por la espalda. Tira su cabeza hacia atrás recostándose en su hombro,
mientras siente los labios que se cierran en un pequeño beso en su cuello.
-Me abandonaste precioso!- le dice en un
suspiro cerca de su oído.
Pedro sonríe, gira sobre sus pies y queda
frente a esos ojos, clavando su mirada en ellos- Nunca mi amor! nunca te voy a
abandonar. -Se pierde nuevamente en esos labios, su fuente de perdición y a la
vez de inagotable energía, esos labios que lo llevan en una montaña rusa de
sentimientos que no puede evadir, en ellos se siente un hombre fuerte y a la
vez el más vulnerable, en ellos pasa de la más absoluta ternura a la más
ardiente de las pasiones. Lo ama, con cada latido de su corazón, con cada fibra
de su ser, se siente derretido en esos brazos que lo abarcan y se funde en
ellos, se desarma, se acopla a ese cuerpo fuerte y varonil, se acomoda en el
hueco de su cuello y aspira el aroma que emana de ese hombre, lo absorbe, se
impregna de él y se aferra sin querer soltarlo.
-Comemos algo cielito? dale! así después
nos acostamos, miramos una película abrazaditos...mmm?? Tengo frío!
-Dale amor! vamos.-y tomándolo del hombro
ingresan a la casa.
Luego de la cena, se sirven un vaso de whisky
y se acomodan en el sillón. Sin decir palabras se dedican las más tiernas
miradas, se regalan las más dulces sonrisas. Pedro está recostado en las
piernas de Guille quién tomando la iniciativa posa los dedos en sus labios, delineándolos.
Ante la leve caricia éstos se abren y siente la humedad de su lengua deslizarse
sensual en ellos, su cuerpo se estremece mientras su amante gira sobre sí mismo
y se acerca a su cara, se hunde en la profundidad de sus ojos para mirar luego su
boca y con la voz ronca por el deseo le declara - Tu boca me trastorna Guille,
me provoca, me seduce- frente a esa confesión sonríe maravillado mientras roza con la mano su mejilla para luego
tomarlo de la nuca y fundirse en un beso abrazador, la pasión se desata, los
besos persisten húmedos y las manos danzan en un recorrido intenso, se dejan
llevar por ese amor que los completa, por ese fuego que los consume y a la vez
los llena de vida. Pedro, encendido de placer, se levanta, y con un movimiento
por demás erótico se quita la ropa casi en un baile impúdico. Guille no puede más
que mirarlo obnubilado, todo su cuerpo lo desea, su mente se nubla y lo toma de
una mano atrayéndolo, y se dedica a lo que más le gusta, amarlo sin prejuicios,
sin vacilaciones, entregando todo y más en un éxtasis que los envuelve, los
enloquece y los rinde en un placer sin límites.
Abre apenas sus ojos ante el primer rayo
de sol que se filtra por la persiana de la habitación, no siente sus brazos
rodeándolo y se mueve tanteando el otro lado de la cama. No está. Reacciona
como puede, el cuerpo apenas le responde, se sienta en la cama y lo oye a lo lejos
tararear una alegre música, sonríe y entonces la canción se hace más cercana,
se recuesta y simula dormir.
Se acerca sigilosamente, apoya la bandeja
en la mesa de noche y con un ronroneo comienza a acariciar su rostro con la
punta de la nariz- Arriba dormilón! Mmm... Estamos mimosos parece... Amor,
vamos! Que quiero disfrutar del tiempo que nos queda, despertate, mirá lo que
te traje. -Nada. - Vida, dale! no seas malo conmigo!- En un solo movimiento, lo
toma de los brazos y lo tira en la cama colocándose encima de él.-Yo no soy
malo, y menos con vos...- Lo llena de besos por todo el rostro y Pedro se funde
en sus brazos. -Buen día mi amor!
Desayunan en la cama, Guille café solo,
amargo, su amor en cambio prefiere café con leche, cuatro cucharadas de azúcar,
y para ambos tostadas con manteca y mermelada. Charlan animadamente, se
prodigan caricias y besos sin cesar. Por un momento, Pedro queda con la mirada
perdida en el techo de la habitación.
-Eu! cielito, te perdiste... por dónde
andás?
Lo mira y sonríe-Estaba pensando,
Guille... que después de "esto" yo no voy a poder estar lejos tuyo,
te necesito cerca, siempre... cuánto tiempo más vamos a perder?
-Amorcito, no entiendo a qué vas.
Nosotros ya hablamos de esto, vamos a pasar tiempo juntos, nos vamos a
disfrutar, pero despacio, tranquilos, como corresponde.
-¿Cómo corresponde? yo no quiero hacer lo
que corresponde, quiero hacer lo que siento, nos llevó meses poder dar nombre a
lo que nos pasaba, luego nos tuvimos que distanciar por años, nos volvemos a
encontrar y volvemos a separarnos, Basta ya! Estoy cansado de postergar lo que
nos pasa por los otros. No existen obstáculos más que los que nosotros mismos
creamos, mi amor, quiero que te vengas a vivir conmigo, con nosotros, quiero
compartir con vos mis días y mis noches. Yo sé que tal vez no es lo ideal, yo
no vengo solo, traigo conmigo una pequeña yapa, pero sé que amás a Renzo, te
veo como sos con él, y él te adora, te juro que me voy a dedicar a hacerte
feliz cada momento de mi existencia, no te vas a arrepentir, te lo prometo, que
me decís?-mirándolo expectante.
Guillermo lo observa con una mezcla de
temor y asombro, mudo ante semejante discurso.
-Guille, amor, hablá, decime algo ¿qué
pensás?
-No sé Pedro, nosotros habíamos quedado
en ir despacio. Pensá en tu hijo.
-Vamos Guillermo... si no querés está
bien, decímelo, pero no pongas de excusa a Renzo por favor!
-Cielito, cómo crees que no voy a querer
vivir con vos, es lo que más deseo, pero entendeme, estás hablando con un
hombre al que le llevó veinte años hablar con su hijo sobre su verdad, me
cuesta. Comprendeme por favor.
-Justamente por eso Guille, pretendés que
maneje de la misma manera las cosas con el mío?, a mi no me parece... las cosas
van a ser complicadas de explicar siempre, lo mejor es que él se acostumbre a
tu presencia desde ahora, que lo viva con naturalidad, que crezca con ambos,
rodeado de nuestros cuidados e impregnándose de nuestro amor, eso es lo que él
necesita, pensás esperar hasta que tenga edad de entender una situación que ni
nosotros mismos llegamos a comprender aún?, yo no pienso esperar tanto, no es
justo y tampoco quiero que viva creyendo lo que no es, no es así como quiero
criar a mi hijo.
Conmovido por sus palabras y sin saber
bien que contestar se acercó a él y lo abrazó con una mezcla de ternura y
orgullo.- Dejame pensarlo un poco si? pero no me presiones, por favor.
Disfrutemos lo que nos resta del día y lo vamos hablando si?
-Está bien, pero no creas que voy a darme
por vencido tan rápido. Ya sabés como pienso.
-Buenooo está bien!!! Ahora vení y dame
un beso si?... Te amo cielito.
La mañana se tornó cálida y salieron a
caminar. Anduvieron por esas angostas y vacías veredas a la orilla del río,
para felicidad de Guillermo que, cómplice con la soledad del lugar, pudo
soltarse y mostrarse increíblemente cariñoso. Pedro lo observaba y no entendía
cómo ese hombre lo enamoraba más y más a cada momento, con cada gesto. Más
tiempo pasaban juntos y menos podía pensar en separarse de él. -Esto no tiene
retorno- pensó.
Luego de almorzar en algún restaurant de
la zona, volvieron a la casa y armaron el regreso, Pedro con la cara larga
aprisiona sin mirar las cosas en el bolso.
-Eu, cielito, estás bien?
-Si, estoy bien...
-Ah bueno avisale a tu cara amorcito.
-Perdón Guille, no quiero enturbiar estos
hermosos momentos compartidos pero es que no puedo enfrentar un solo día más
lejos tuyo.
-Mi amor, estás conmigo, siempre! Basta,
no me gusta verte así.-Acercándose lo estrujó entre sus brazos y lo besó.
-Está bien Guille pero prometeme que vas
a pensar en lo que hablamos y lo vas a hacer rápido.
-Te lo prometo amorcito, te lo prometo.
------------------------Continuará---------------------------------------------------------
La verdad estoy idiotizada....es tan bello,tan bello que mi corazón está tratando de juntar los pedacitos en los que está roto hace mucho y festejar como la Fics se lo merece.Realmente son geniales.....yo se que les va a resultar difícil pero confío en Uds. Eso si si sufren ya saben que me voy a enojar mucho......las amo...... que hermosa manera de describir ese amor que se tienen.....Las felicito porque se lucen......escribieron algo realmente bello.......lleno de magia,ternura,dulzura,respeto y sobre todo amor......Uds. son amor....Uds. son realmente dos personas increíbles....Marian,Sil quiero verlas y abrazarlas......Hoy me faltó Sofi jajajaj las amo ....La abuela Mirta....
ResponderEliminarAbuuu como te quiero muchas gracias x tu comentario, sos muy generosa en tu devolución, no te podes quejar, este fue de esos caps que a vos te gustan jejeje puro amor!! Siempre hay piedritas en el camino , pero nada que este amor único no pueda sortear, besotes!!!! Marian !!!
EliminarAplausos de pie a las dos mara rosas
ResponderEliminarMara, besos enormes!! Gracias x seguir acompañandonos !!
EliminarLos amoooooooo! Cada día un poco más... y cmo dice un Sr actor: bién "tranquila"
ResponderEliminarNosotras también los amamos!!! Gracias x leer, besos!!
EliminarQue cap hermoso chicas, espero q Guille se decida rápido y estaría bueno q Pedro hable c Renzo para ver como reacciona el nene. Gracias!!
ResponderEliminarVale siii creo que Renzo se merece una charla, para explicar un poquitito esto, no? Mmm vamos a ver que sucede??? Gracias x estar, besotes!!!marian
Eliminarpero este Guillermo que le pasa???? Lo tiene a Pedro dispuesto a todo y el todavia duda!!!! Es para el cachetazo....a mi Guillermo (Julio Chavez ) me silva y yo abandono alegremente a mi familia jajaja.....derroche de amor y de ternura en un capitulon...me fascino...besos pilar
ResponderEliminarHola pilar!! Guille es un hombre grande hay que tenerle paciencia , mi vida!! El es temeroso en el fondo, pero cielito seguro encontrará la forma de convencerlo y cambiará de opinión! Gracias x leernos, besos enormes!!marian
EliminarQué divino Cielito tirándose a la pileta y pidiendo convivencia YA!!!! Lo adoro! Ayyyyyyy, qué Guille se anime, por favorrrrrrrr, es mi más profundo deseo.
ResponderEliminarMe morí con el comienzo del capi, esos nervios de Guille por ser descubierto in fraganti por Marta o por el pequeño Renzo, es para alquilar balcón. Y esa picardía de Cielito, que no pierde oportunidad: "levantate, y arreglá ésto porque me quedo todo el día encerrado acá.
-Mmmm eso es una invitación? sonriéndole provocador"
Chicas, es un verdadero placer leerlas! Siempre espero con mucho entusiasmo cada capítulo. No la terminen, por favor, BUAAAAAAAA! Queremos mucho más de Renzo y Sofía (y obvio de Pedro y Guille).
Beso enorrrrme!
Cielito es un Atorrante con todas las letras!! Guille jahshs Pobrecito Graziani, no le da paz!! Vamos a ver en que termina esto?? Gracias x leernos y comentar siempre, te queremos!!! marian
EliminarPrimero, opino igual que Pilar, dejo todo por ese hombre sin culpas jaja me voy con lo puesto dejo la plancha enchufada lo que sea! Bueno, ahora hablando de lo que importa, me encantó el capítulo, mientras lo leía pensaba cómo hacen para darles tanta felicidad, a mí no me sale! Lo que sí, entiendo las dudas de Guille, primero lo pone en remojo y ahora quiere que se cocine en un segundo, no señor, que mi Graziani no es un títere che, tiene derecho a dudar, es un hombre maduro y responsable, y su experiencia de vida es muy distinta a la de Pedro. Cielito, calma que vos ahora te hayas decidido no significa que Guille vaya a la misma velocidad... bien que nos hiciste sufrir cuando no querías saber nada con él, ahora aguantate un poco. Encima tengo miedo de lo que haga Moravia cuando se entere que van a vivir juntos... no creo que se proponga mandarles una tarjeta de felicitación ni mucho menos comprarles el ajuar, más bien se viene la pesada. Así que me parece que ese es un tema bastante preocupante que tendrán que resolver, no? Para poder realmente vivir como sueñan. Un beso grande chicas, excelente trabajo como siempre, las quiero mucho! :)
ResponderEliminarSi necesitan ayuda conozco unos asesinos a sueldo muy profesionales que pueden hacerse cargo de Moravia, jajaja (espero que ese hdp termine como se merece).
EliminarHermoso chicas!!!! Al menos a mi me hacia falta una buena dosis de amor y ternura!!! (de ellos ;) Besos Romina
ResponderEliminarRomina!!! Ellos siempre son puro amor!! Así los vemos nosotras por lo menos, gracias x leer y comentar, besotes!!!
EliminarMary vos comprendes a nuestro Guille perfecto , el tiene miedo no es fácil afrontar un destino juntos, pero el amor siempre es mas fuerte y acá hay mucho de eso!! Así que como decimos nosotras es un acto de fe el amor y hay que confiar!! En Guille y en ese amor único!! Gracias Mary por estar, besotes!!!
ResponderEliminar¡Ay! ¡cómo me cuesta saber por donde comenzar porque todo el capítulo es precioso! Tan precioso como Cielito.. En esta le doy la derecha a Guillermo, bien que sufrió y mucho cuando Pedro le plantó bandera y sin explicaciones, demasiado que aceptó su regreso sin reproches. Ahora chiquito, tené paciencia vos.. Remá. ¿O te olvidás cuando fue a buscarte y lo mandaste de vuelta por correo con una estampilla en el culo?
ResponderEliminarMarta es de otro planeta.. ¡Que mujer piola! La quiero contratar para que trabaje para mí, se escurre con Renzo por donde sea con tal de hacerles a ellos un espacio para la intimidad.. Una genia!
Descomunales las escenas de amor.. Ese Cielito reptando por la cama hasta llegar a Guillermo para abrazarlo por la espalda, me mató.
" Es sorprendido por un leve movimiento atrás suyo y dos brazos que lo ciñen por la espalda. Tira su cabeza hacia atrás recostándose en su hombro, mientras siente los labios que se cierran en un pequeño beso en su cuello.
-Me abandonaste precioso!- le dice en un suspiro cerca de su oído" Ahí desaparecí de la faz de la Tierra...
Por otro lado, a las escritoras les digo que no es común leer algo tan tierno y que les estoy "profundamente agradecida"... Esto sana. Gracias Sil! Gracias Marian! Es un acto de Fe el amor...
Tantas lindas palabras San !! Que bello!! Gracias a vos por tu eterna confianza y tus elogios! Sin tu apoyo nada de esto seria posible, te queremos!!!marian
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