Vistas de página en total

Vistas de página en total

Vistas de página en total

martes, 21 de abril de 2015

"NO ME PROVOQUES" - Unitario - (By Maby Arroyo)

NO ME PROVOQUES - UNITARIO




-No lo puedo creer. Me voy dos minutos de este estudio y cambió todo. Está Fabián en la puerta. ¿Qué es esto?
-¿Has visto?...Proyectos que tengo…Capacidad de cambio…
-Ah…mirá vos…
-Una nueva vida…Nuevos aires…
-¿Y un nuevo abogado también no?
-¿Un nuevo abogado de qué?
Carita de  Pedro de “ya sabés de lo que estoy hablando”.
-¿De qué hablás? No sé de que hablás…
-No te hagas el boludo Guillermo…me llamó un colega de toda la vida…un amigo mío y me dice que están pidiendo entrevistas aquí, en mi propio estudio… ¡¿Qué?! ¿Me quieren reemplazar? ¿Es eso?
-Bueno… ésa es Gaby, es Marcos…siempre es una cuestión de rutina entendés…recibir currículos
-¿De rutina? Pero por….
-Pero bueno hombre…
-Entonces ¿vuelvo sí o no?
-No.
-Guille, todo el mundo sabe que el único que toma decisiones acá, sos vos. Si…Gaby vota igual que vos. Beto también. Por ahí M…
-No es así…
-¿Qué no es así?
-No es así…
-¿Puedo volver sí o no? ¿Qué decís?
-Mirá…mmm…No…no…no…no…no te quiero ni en Buenos Aires, ni en Argentina, en Latinoamérica tampoco, en el planeta tierra no te quiero y si es posible lejos, más lejos que Marte, ahí te quiero.
-De verdad…mira… te lo pido de corazón…pedíme lo que quieras pero…necesito volver acá…
-NO ME PROVOQUES…
-Eh?
-Eh?!... ¡QUE NO ME PROVOQUES!
-¿Por qué?
-¿Por qué?
En ése momento llaman a la puerta del escritorio…
-Sí. Adelante.
-Disculpá Papá, llegó el doctor Olazábal. Dice que Salustiani los espera a almorzar en media hora…que si te podrías apurar…no quiere llegar tarde.
-Si hijito, decíle que ya voy por favor….gracias…
Al escuchar ése apellido Pedro cambia totalmente su postura…
-No me digas que vas a llevar el caso Salustiani con Matías.  Así que él es mi reemplazo. Qué raro Graziani, no es tú estilo andarle robando los empleados a tú competencia…a lo sumo claro, que tú interés en ése empleado no sea solamente profesional.
Guillermo está acomodando su agenda y al escuchar esas palabras levanta la vista –Si mal no recuerdo, alguien, alguna vez me dijo, que no le importaba si él mostraba interés en mí ¿no? ¿Acaso estás celoso? Estás un poquito grande para hacer éstas escenitas ¿no? mejor anda a tú casa, que tú mujer debe estarte esperando y dejemos las cosas como están, por favor. –Y diciendo eso, avanzó hacia la puerta, pero una mano de dedos largos se interpone en su camino, impidiéndole el paso y haciendo contacto con su pecho.
-Estamos hablando Guillermo. No te podés ir.
-¿No me puedo ir? Me tengo que ir…me encantaría seguir charlando con vos –con un tono sarcástico – pero el deber me llama. –Sacando la mano de su pecho y abriendo la puerta-
Y una figura conocida lo espera enfrente de la puerta.
-¡Hola Guille! ¿Listo para irnos? –la voz de Matías calándose en forma de puntadas en el corazón de Pedro –
-Si Matías, disculpa la demora, estaba arreglando unos asuntos – en ese momento Pedro se gira y queda enfrentado al abogado –
-Hey Pedro… ¿Cómo estás? Creí que estabas solo Guillermo.
-Hola Matías. No, no estaba solo. Estaba hablando conmigo hasta que llegaste.-le remarca Pedro, con un gesto de disgusto.
-No ha sido mi intención cortarles la charla, pero tenemos que ir a ver a Salustiani.
-No te preocupes, no interrumpiste nada importante hombre. ¡Vamos! Nos vemos Pedro. Saludos a tú señora. – La última oración dicha con la mayor de las ironías-
-Igual para Ana, Graziani. Chau Matías.
-Chau Pedro. Guillermo tengo mi auto afuera.-y mientras  lo toma por el hombro con un abrazo, se dirigen hacia la salida –
Pedro observa el detalle y su corazón no puede soportarlo, su mente empieza a jugarle una mala pasada, sus celos comienzan a carcomerle el alma y ya no tiene control sobre sí mismo. Su caminata hacia la salida del estudio la hace en medio de una ebullición de sentimientos, los celos de verlo con el abogaducho, la rabia de que lo deje para ir a almorzar con él, la ironía de sus palabras eran demasiado…llega a la calle y ve a Guillermo abriendo la puerta del auto de Matías y su corazón acelera las pulsaciones, camina rápido hacia allí y toma a Guillermo del brazo y le dice a Matías, quien ya está subido del lado del conductor – Disculpá Matías pero Guillermo se viene conmigo. Vas a tener que decirle a Salustiani que Guillermo no pudo ir. Vas a tener que ir solo. – mientras tanto Pedro empieza a empujar a Guillermo hacia su auto
- ¿Qué haces Pedro?
-Vos y yo todavía no terminamos de hablar
-Te dije que tengo que atender un cliente – mientras intenta zafarse del brazo de Pedro –
-Y yo te dije que teníamos que hablar, ahora –sin dejar de empujarlo hacia el auto, abre la puerta –Entrá Guille por favor –
-Soltáme Pedro si no querés que te cague a trompadas en medio de la calle. Vos y yo ya hablamos y dejamos en claro las cosas.
-Si no subís por las buenas vas a hacerlo por las malas.
-¡No me amenaces pendejo!
Y sin mediar palabra Pedro le toma la boca con una mano y le da un beso mordiéndole los labios.-Guille sorprendido no atina a nada. Entonces Pedro, mientras sigue aprisionando sus labios, lo hace inclinar y sentar en el asiento… -Te dije que si no, iba a ser por las malas –mirándolo a los ojos.
Y Guille no se mueve. No responde. Es como si se hubiera quedado suspendido en el tiempo, en el instante preciso en que la boca de Pedro hizo contacto con sus labios. Y gira por la parte delantera del auto y mira hacia donde estaba Matías –Él se va conmigo.
-Beggio ¿Qué haces? Tenemos que ver al cliente. ¿Te volviste loco?
-Mirá Matías, éste caso es mío y de Guille, pero no sé porque causa, motivo o razón vos estás en el medio. Si hay alguien que tiene que ver a Salustiani, ése soy yo.
Matías mira a Guillermo, pero éste ni lo registra.
Pedro entra al auto y arranca.
En ése momento Guillermo reacciona.
-¿Qué carajo haces Pedro? –Mientras su teléfono no deja de sonar insistentemente- Pará en la próxima esquina que me bajo.-mira el teléfono y es Matías. Atiende. –Matías aguárdame unos minutos ahí voy. Por favor. Discúlp…- no alcanza a terminar de hablar, que Pedro agarra su celular y lo tira por la ventanilla. -¿¡Qué mierda haces Pedro!?-
-Te dije que necesitábamos hablar y no quiero interrupciones.
-¿Vos tenés un problema de audición querido? ¿Estás sordo o qué? Te dije que ya hablamos lo que teníamos que hablar. Punto. Se acabó. Dejáme bajar del auto Pedro o me tiro – lo desafía-
Pedro lo mira desafiante y aplica el cierre centralizado de las puertas. –Fijáte si podés-
-¿Pero vos sos pelotudo o que mierda te pasa? Te fuiste al carajo…dejáme bajar…-en ese momento llegan al semáforo y Pedro sin mediar palabra se gira y lo vuelve a tomar de la cara con ambas manos y le estampa un beso mordiéndole los labios y Graziani otra vez con su mente en blanco…el beso dura lo que tarda el semáforo de pasar del amarillo al verde y un poco más, porque lo único que los vuelve a la realidad son los bocinazos y los insultos de los automovilistas que están detrás del Sonic…
-¡Bueno, ya voy! -Contesta Pedro tratando de volver a la realidad.- ¿Ya terminaste con tus berrinches? –le dice a Guille.
Pero Graziani no emite palabra alguna. Sólo mira el recorrido que está trazando Pedro.
-¿No vas a decir nada? – le retruca Pedro. – Qué método efectivo que encontré para que no opines – le dice sonriente.
-Qué pelotudez decís Pedro. Dejáme bajar, por favor.
-¿No te gustaron mis besos? ¿O es que acaso Matías besa mejor, preferís los de él?
Guille lo observa y le retruca –sabés que sí. Besa muchísimo mejor que vos y además “no tiene fiebre cuando lo hace”. Directamente no pone excusas.
-Claro porque está totalmente asumido ¿no? – sin poder disimular la molestia que le causaron las palabras de Guille.
-Y sí. Eso es revitalizante cuando no querés perder el tiempo con personas inseguras. A mi edad, eso es primordial. Y la experiencia es algo esencial. – cada palabra medida de Guillermo, totalmente dichas a propósito, están haciendo que el volcán que está manejando a su lado, entre en ebullición.
-Por favor salí por la próxima calle de la autopista, que ahí cerca está el lugar donde tengo que juntarme con Salustiani.
Pedro hace caso. Avanza unas cuadras.
-Acá está bien. Ya me arreglo.
Estaciona.
-Podés dejarme salir Pedro, por favor.
Y Pedro lo observa detenidamente. Está demasiado hermoso. Traje gris, camisa blanca, corbata a medio ajustar. Es la primera vez que se atreve a mirarlo sin disimulos.
-¿Por qué te vestiste tan lindo hoy?
Y Guillermo descolocado – ¿Qué decís Pedro?
-Respondeme ¿por qué te viniste tan lindo hoy? Así no te puedo dejar salir del auto.
Graziani, no atinaba a enfurecerse, aunque estaba a punto caramelo o a reírse por semejante ocurrencia. –Me visto todos los días igual Pedro. Vengo a ver a un cliente. Algo de formalidad y buena impresión tengo que causarle. –
-No es necesario que te vistas tan elegante para éste cliente. Él ya te conoce.
-¡Basta! Dejame salir. Sacá la mierda ésta de cierre centralizado y terminemos esta pantomima por favor.
-¡Así vestido no vas a ir a ningún lado!
-¡¿Qué?! No chiquito, a vos te falta mucha calle para darme órdenes a mí.
-¿Querés que probemos? - Y otra vez, se le acerca insinuante, y le estampa un beso, pero esta vez sin interrupciones, luego le toma la cabeza, porque Guillermo forcejea para evitarlo, pero después de tanta insistencia sus defensas caen, la muralla se hace añicos ante tanta ternura y pasión emanada de esa figura juvenil que le ha robado la cordura hace ya  mucho tiempo. Y responde con devoción ése regalo que la vida le está poniendo en bandeja de plata. Su chiquitín lindo lo está avasallando con su amor, se lo está demostrando y él, racional hasta su última fibra, lo estaba rechazando, su corazón abatido y sobre todo, su orgullo herido no le habían permitido ver esa demostración en toda su plenitud.
-¿Por qué me haces esto Pedro? -Sin dejar de besarlo.
-¿Qué te hago? Demostrarte que TE AMO GUILLERMO GRAZIANI. Que si no estás a mi lado no puedo respirar, porque me falta todo. Que si te veo con otro hombre cerca, enloquezco de sólo pensar que alguien más puede tener tus besos, tus caricias, cuando el único dueño de tu ser, soy yo. –cada palabra interrumpida por una catarata de besos cada vez más osados.
-En un par de horas seguro que me decís que fue por la fiebre o quizás te agarraste una insolación y por eso estás haciendo esto o que te pasaste con las dosis de los remedios y te intoxicaste y la reacción fue ésta.
-¡Probame!
-No Pedro. ¡Eso sería demasiado doloroso para mi corazón y ya soy un hombre grande para estar jugando! Mejor lo dejamos acá. Con éste recuerdo dulce para mis pensamientos y volvé a tú casa, con tú mujer, que yo voy a volver a mi vida. -Y se aparta con un esfuerzo que roza lo humanamente imposible-
-Vos no entendés que yo ¡TE AMO GUILLERMO! Que no te voy a dejar ir a ningún lado. No voy a volver con Camila porque no soporto estar al lado de ella. Sabés lo que es estar con ella en la cama durmiendo y estar soñando con vos…despertarme de un sueño espectacular y abrir mis ojos y no encontrarte a mi lado… sabes lo que se siente estar teniendo sexo con ella, porque eso es lo que tengo con ella, y pensar que te estoy haciendo el amor a vos. ¿Tenés la más remota idea de lo que se siente estar lejos de la persona que  amás? Estos días han sido una tortura, pensarte todo el día, aún más de lo que normalmente lo hago, es lo único que ha logrado ésta distancia. Vos sos todo para mí. Lo único para mí. Lo único en mi vida. Te sueño todas las noches, me despierto pensando en vos, hago todas las actividades del día pensando en vos, me voy a dormir y pienso en vos. Hoy te vi con Olazábal y no lo pude soportar. Me llena de ira, la sola idea que puedas encontrar a otra persona a quien darle tus besos, tus caricias, tus miradas, cuando son sólo mías. El otro día, no podía asimilarlo, no podía entenderlo. Deseaba más que nada en este mundo, que tus labios acariciaran mis labios como lo hicieron. No podía soportar la idea de tenerte tan cerca y no hacer lo que mi corazón me pedía a gritos. Y lo hice. Y después vino todo lo demás. Mis excusas. Tu despido. Y éste tiempo alejados lo único que ha hecho es acrecentar mi amor por vos. Sí, estoy perdidamente enamorado de vos, Guillermo Graziani, y he intentado de mil formas, sacarme éste amor que siento, pero no puedo, te metiste en mi mente y en mi alma y te adueñaste para siempre. Y sé que a vos te pasa exactamente lo mismo, por eso me alejaste, porque creías que era lo mejor para mí. Pero te equivocas porque lo único y lo mejor para mí, sos vos. Entendés que de acá para adelante siempre vamos a estar juntos, porque esto no tiene vuelta atrás. Porque el único final posible para ésta, nuestra historia, es juntos, enfrentando lo que sea. ¿Lo entendés mi amor? – Mirando a Guillermo con ojos suplicantes y enamorados –
Pero Guillermo no responde, está tan absorto en las palabras que acaba de oír, que no emite sonido alguno.
-Guille, amor ¿me escuchaste? ¿Lo vamos a intentar?
Y por toda respuesta recibe un beso colmado de pasión –¡Por supuesto precioso que lo vamos a intentar! Una y mil veces.
Y Guillermo deja abrir el dique contenido, deja salir ése inmenso amor que lo trajo de nuevo a la vida, que le permitió creer que por una vez, en el libro de la felicidad, iba a estar escrito su nombre. Pedro estaba ahí por él, para él. Aclarándole que todas sus dudas se habían disipado. Haciéndole la más bella declaración de amor que su ser haya presenciado.   
-¡Yo también te amo precioso!
Y Pedro, al oír esto, entendió que su decisión había sido la correcta. Guillermo le correspondía en cuerpo y alma.  
Y los besos hacían acto de presencia en todas las maneras posibles, de todas las formas inimaginables.
-Mi amor, ya no podría vivir sin tus besos, no lo soportaría.
-Ni yo, mi lindo…ni yo.
-Te extrañé tanto Guille…tanto, mi amor…que no podía respirar.
 -Te amo Pedro Beggio.
-Te amo Guille.

 *** Fin***



14 comentarios:

  1. Naaaaaaa me mori de amor literalmente!!!! Por favor pero que jugada de Pedro, que maravillosa historia alternativa, qué lujo. Estoy vibrando de la emoción, como me gusta este Pedro jugado que no le da oportunidad a Guillermo de reaccionar porque no puede creer ese ímpetu que le demuestra. Maby sos una genia, gracias por volver y regalarnos este magnífico capítulo, gracias, gracias, mil gracias mujer, tengo el corazón llenito de amor!! Besos

    ResponderEliminar
  2. Maravillosa historia!! Me encanto!!Gracias!!

    ResponderEliminar
  3. Bienvenida maby que buena historia que amor apasionado de Pedro a Guillermo gracias mara rosas

    ResponderEliminar
  4. Maby: absolutamente genial! Hermoso! Adoré que comience con un diálogo real de la novela y continúe con un final súper feliz. Me encantó! Muy Pedro y muy Guille !!!! Hermosisima historia! Yo tmb mori de amor. Ojala escribas mas unitarios asi. Hacen MUUUUY bien al alma. Besos Romina

    ResponderEliminar
  5. Gracias Maby...por el regreso y por este camino alternativo que me dejó sin habla, en las nubes literalmente! #ameestePedro tan celoso, tan jugado! como deberia haber sido....que lindooooo emocionada de leerte! GRACIAS !!! Silvana

    ResponderEliminar
  6. No.no Maby no me podes hacer esto....Estoy muriendo de amor......Literalmente muriendo de amor y como imaginarás llorando como loca .....Gracias niña,gracias.......es hermosa la Fics y quiero,necesito más......... Abuela Mirta.

    ResponderEliminar
  7. ¡ Ay Maby! cuanto se extrañó tu humor, tu intelecto y tu forma tan particular de escribir en este espacio! Gracias por volver! Me has hecho inmensamente feliz..
    Transformaste un momento que en la tira fue muy duro de ver en una historia llena de amor, de pasión y de entrega. ¡Gracias Maby por llegar a tiempo para ejecutar a los malos recuerdos e imponer tu estampa tan libre y mágica en este espacio. ¡cuanto te extrañamos y cuanto deseamos, cuando puedas y sin presiones, vuelvas a eso que todas estamos esperando, eso que vos ya sabés. La continuación de una fic que nos comió la cabeza. ¡Gracias por volver Maby!

    ResponderEliminar
  8. Como debio ser!!!! Es lo mas lindo que he leido...era tan dificil terminar la novela asi??? No me gusto...ME ENCANTO!!! Gracias por este momento...creo que la sonrisa me va a durar todo el dia....besos Pilar

    ResponderEliminar
  9. Qué alegría Maby que hayas vuelto con este unitario! Amo cuando todo comienza de un modo que ya conocemos y luego se desvía por otro camino mucho mejor! Pedro hiper jugado y no dispuesto a ceder en su amor. GRANDIOSO.
    Y aquí esperamos tranquilas y enteras que nos continues esa fic que todavía tenemos dando vuelta en la cabeza hace como un año... Por favorrrrrrrrrr!!!
    Beso!

    ResponderEliminar
  10. MABY ANTES QUE NADA QUE PLACER VOVLER A LEERTE SOS UN DESPARRAMOS DE EXCELENCIA Y DE AMOR GRACIAS POR UN CAPITULO MAß COLMADO DE PASION Y CON UN FINAL COMO ESTA HISTORIA SIEMPRE SE MERECE QUE LINDO QUE HAYAS VUELTO QUEDATE CO. Nosotros Amiga y regalanos Maß de ru magnifica literatura preciosa historia y uun Pedro para enmarcar perfecto bellisimo y osado ...Maby aplausos totales....Majo

    ResponderEliminar
  11. "-Si no subís por las buenas vas a hacerlo por las malas.
    -¡No me amenaces pendejo!
    Y sin mediar palabra Pedro le toma la boca con una mano y le da un beso mordiéndole los labios.-Guille sorprendido no atina a nada. Entonces Pedro, mientras sigue aprisionando sus labios, lo hace inclinar y sentar en el asiento… -Te dije que si no, iba a ser por las malas –mirándolo a los ojos.
    Y Guille no se mueve. No responde. Es como si se hubiera quedado suspendido en el tiempo, en el instante preciso en que la boca de Pedro hizo contacto con sus labios. Y gira por la parte delantera del auto y mira hacia donde estaba Matías –Él se va conmigo." NO PODÍA SER DE OTRA MANERA, NO PODÍA NO PASAR.PEDRO ES PEDRO.
    DERRETIDA DE AMOR,GRACIAS POR "ESTO".MONICA DE LANUS.

    ResponderEliminar