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jueves, 1 de septiembre de 2016

"BABYLON" - Cap 11 - (By Madame Butterfly)

"BABYLON" - CAPÍTULO 11





Camina por las calles de José C. Paz rápidamente, sabe muy bien que si no se apura perderá el tren con destino a Capital Federal...  Una vez a la semana desde ya hace dos años hace siempre el mismo trayecto, pero!!!  ¿Por qué siempre hay un pero...? 
Al principio no todo fue así, se puede decir que desde hace dos años atrás su vida  tuvo cambios bastantes importantes... Cuando le ofrecieron el trabajo lo aceptó sin reparos, era trabajo y bien pago... y nadie en sus cinco sentidos lo dejaría pasar, claro que su desconfianza, por así llamarla, se presentó el primer día de trabajo. El loft era hermoso y el edificio donde se encontraba era imponente. Lo que ella nunca se imaginó  fue que había reglas que se cumplían si o si, a raja tabla.  
- Bueno Ángela, como verás es un lugar bastante grande, por eso se te ofrece ese sueldo.
- Si, lo entiendo señor
 -Ángela, llámame Rubén. No soy tu jefe, soy tu compañero de trabajo, entendés?
 -Bueno Rubén, ya lo entendí... señor
- ¡Ay Ángela, vos y yo nos vamos a llevar muy bien! ¡Jajaja...! Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero?  Hay reglas que cumplir. Nuestro jefe es algo gruñón aunque de un gran corazón. Cada primer día del mes vendré a pagarte y a comprar lo que necesites. No te preocupes que en el horario que estés acá nadie te molestará, la llave te la dará en la entrada el personal de seguridad... Capaz que encuentres alguna nota del jefe pidiendo algo muy de vez en cuando, cualquier cosa que pase me llamas a mi celular... ¿Preguntas?
- Si, una.
-Preguntá lo que quieras Ángeles
- Esta es su casa “no oficial”… Usted me entiende, no?
- Sos muy intuitiva… Digamos que es su refugio, como así lo llama él... Si tenés alguna objeción no hay drama, te podés ir. Vos no estás obligada a nada 
- No señor… me quedo. El sueldo es bueno y quién soy yo para cuestionar la vida del otro
 - Me parece muy bien... Te lo repito Ángeles, vos y yo nos vamos a llevar muy bien, ya lo vas a ver.
El tiempo pasó y las palabras de Rubén se hicieron realidad, su desconocido patrón era bastante ordenado, limpio y un hombre muy cuidadoso de su intimidad. Pagaba puntualmente su sueldo, nadie la molestaba… ¿Qué más podía pedir?
Siempre imaginó que su jefe era un hombre muy apuesto y que toda mujer caía rendidas a sus pies, que por eso tenía ese piso y que era todo un ganador con ellas… Aunque muchas veces sintió pena por la que sería su esposa. ¿Quién era ella para opinar si ella misma en su casa dijo que donde trabajaba era una casa de familia?  Y lo hizo un poco por vergüencita, era claro que siempre las preguntas sobre su trabajo serían con doble intención... Un don Juan de alta estampa, así se lo imaginaba y era su oculto jefe… Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Hoy su jefe tendría rostro y algún secreto más por revelar.

Se levantó despacito de la cama para no despertarlo y se dirigió al baño. Necesitaba ducharse urgente, estaba todo transpirado y no solo por la fiebre de Pedro sino también por la mala jugada que le hizo pasar su propio cuerpo  que de solo recordarlo se vuelve a excitar
-¡Basta che! ¡Sos un hombre grande! ¡No podés ser tan pelotudo! ¡No respetás el estado en que él está! ¡Parecés un psicópata sexual!-
Se reta a sí  mismo mientras el agua fría recorre su cuerpo y bien merecido  que tenía ese chapuzón de agua helada... De solo pensar lo vivido todo su cuerpo y su mente se revolucionan de nuevo
- ¡La reputa madre!  ¡Sos un bólido Guillermo! ¿No te das cuenta que el pibe te dejó por otro...? ¡¡¡Y que otro!!!  Flor de turro se ligó… Que está en tu casa sólo por su convalecencia, que ya no hay “lo nuestro”, que cuando mejore se raja y que vos estás hasta los huesos por él y él que ya ni te registra. 
¡Dale che! ¡Este pibe no te puede mover la estantería! No sos un Pichi vos… ya tenés carrera en esto. Quien te viera ahora no te reconocería… Entregado con grillete a un sólo hombre...  ¡Y qué hombre! No es un hombre, es un ángel y un demonio a la vez, y está  en esta vida para hacerte pagar todas las cagadas que te mandaste con todos los tipos que pasaron por la tuya. Eso es lo que pasa… Alguien, allá arriba, te está dando una lección de vida… Y pensar que a mí edad ya creía que había aprendido todo… Aunque, como dice ese famoso escritor o sabio que ni el nombre me acuerdo, "hasta el último día de vida se sigue aprendiendo"
Tanteó con la mano buscando algo que se le había perdido mientras una leve luz entraba por el ventanal, otro día daba comienzo y ni la hora  del día que vivía sabía, aunque el lugar era el mismo que ayer. Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? ¿Dónde estaba Guillermo? Eso era lo que faltaba en la cama. Trató de levantarse pero no pudo, su cuerpo no aceptaba órdenes. 
Su primer pensamiento fue que durmió abrazado a él y...
- Jodeme... ¿cogimos y no lo recuerdo? No… imposible. Si yo y él… No, mi cuerpo y mente lo recordarían, sus manos sobre mi piel, él encima de mí.  ¡No, no, no...! Él me tiene acá por compasión, y más después de lo que pasó con Pablo.
Los ruidos que venían del baño le hicieron darse cuenta donde andaba Guillermo... y lo que menos se imaginó fue que dos ojos negros y grandes lo observaban en la puerta
Algo le decía que no estaba tan sola como ella suponía. Unos ruidos la llevaron a pensar qué hoy era el gran día en que conocería en persona a su jefe, como lo llamaba Rubén. Un poco por desconfianza y otro tanto más por curiosidad, sus pasos la llevaron a la puerta del dormitorio… Ahí vio la figura de un hombre que sin desmerecer a nadie parecía ser actor de telenovelas, aunque parte de su cuerpo estaba bajo las sábanas en un movimiento pudo distinguir su tatuaje en forma de diamante y se persignó varias veces para pedirle a Dios no caer en tentación por  haberle puesto un patrón tan buen mozo en su camino,  ni cuenta se dio que atrás suyo otra presencia la miraba fijo
-¿Buen día no...? ¿Se puede saber quién es usted?
No sabía que decir, había sido atrapada fisgoneando y en falta, lo que menos pensaba era que otro hombre se encontraría en el lugar
- Buen día señor, soy Ángeles....
- ¡Ah si…! Es verdad, me había olvidado de vos
No le gustó para nada lo que vio. ¿Desde cuándo tanta confianza entre ellos? ¿Por qué nadie lo observaba a él? 
- Les recuerdo que estoy acá... ¿Y esta quién es?
Guillermo lo miró con cara de matarlo y solo atinó a contestarle a ella.
- Ángeles, un gusto inmenso conocerte. Lamento la situación y los modales de Pedro, es que no le enseñaron de chico y está un poco enfermo. Soy Guillermo, el dueño del loft.
 -¡Ah…! Mil disculpas señor. ¿Quiere que me retire? Vuelvo otro día…
 -No. Ni pensarlo. Empiece sus quehaceres mientras yo hablo con Pedro.
Ángeles siguió su camino hacia la cocina persignándose varias veces y prometiéndole a Dios ir a misa el domingo ya que había caído en tentación. No una vez si no dos, porqué a decir verdad, su jefe tampoco estaba nada mal...
Cerró la puerta y con ojos fulminantes se acercó a la cama 
- ¿Se puede saber qué bicho te picó a vos?
- ¿A mi me preguntas? ¿Y vos desde cuando tirás bengalas para los dos lados?
 -¡Ah bueno…! Lo que me faltaba escuchar… ¿Pendejo vos sos o te hacés querido?
-Decime… ¿Desde cuándo vos y ella...?
-¡Mirá… parala ahí porque desbarrancaste mal! Primero, ella es el servicio doméstico… ¿O que te creías vos? ¿Que yo en mis ratos libres agarro la franela y el plumero? ¿Que acá no se limpia? Segundo, hoy es la primera vez que la veo,  yo no la contraté… de eso se encarga Rubén. Y por último, ¿vos con  qué derecho me juzgás? Si no somos nada…
Tenía razón... Él y su lengua mas sus celos desmedidos… ¿Cómo no pensó por una vez que alguien tenía que hacerse cargo de la limpieza de ése lugar? Pero no se la iba dar por ganada tan fácilmente
- Bueno… ¡tampoco es para tanto! Y te recuerdo que no hay derechos porque nunca me llamás… ¿Me parece a mi o se te perdió mi número?
- Capaz que si, aunque vos bien que recordaste donde quedaba Babylon y fuiste a mostrarte en los brazos de otro rápidamente.
- Eso fue una boludéz de mi parte… y ni sabía que él y vos se conocían.
- Yo no me chupo el dedo
- Es tan propio de vos… si no escuchás lo que querés te ofendés
- ¿Y que pensás vos que yo quiero escuchar?
- Que te amo, que odio ese pasado que te rodea, que estoy atormentado de celos  y en especial que quiero un “lo nuestro”
Muy a su pesar, como en un juego muy conocido por todos, su barco fue averiado… aunque no hundido. Esas palabras dichas en otro tiempo y lugar hubiesen sido canto para sus oídos, hoy sólo una imagen proyecta su cabeza… a Pedro besando a su peor enemigo
Sus manos se rozaban en un aplauso cerrado y su rostro mostraba la frialdad del momento...
- Tu actuación me conmueve… Decí que no represento al arte, sino ya te postularía a un premio
- ¿Por qué no te vas a la mierda? ¡Me quiero ir de acá ya!
- No querido… Acá te quedás hasta curarte, y yo voy  a ir a la cocina a preparar el desayuno. ¡Ah…!  Y cuando veas a Ángeles saludala con modales, haceme ese favor.
Bronca, furia, odio… Todo eso sentía en ese momento. Exponer sus sentimientos a flor de piel para que  este infeliz lo tratara como un trapo era más de lo que podría soportar, necesitaba urgente hablar con Marcelo. ¡Ya! 
Mil veces se retó a si mismo por haberse comportado como un boludo ante Pedro y aunque una parte de él sabía muy bien que lo hacía por despecho, la otra pensaba que se lo tenía bien merecido... De eso y mucho más era capaz su querubín… Llevarlo  a los dos extremos, al mismo cielo y al mismo infierno en segundos
Ángeles, a todo eso, se acercó a Guillermo para saber si necesitaba algo
- Que bueno que la veo… Le pido disculpas, hoy es un día bastante caótico para usted
 - No se preocupe señor
- Guillermo me llamo, llamame por mi nombre.
- Bueno don Guillermo… ¿Qué necesitaba?
- Dentro de un rato voy a salir y van venir un médico y el amigo de Pedro. Cuando yo me vaya, esté pendiente  de Pedro en lo que le pida… pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? No le alcance ropa de calle, ¿está claro?
- ¿Usted me está diciendo que no lo deje salir a la calle?
- Eso mismo Ángeles
- Muy bien señor, así se hará.
-Guillermo, Ángeles… Guillermo. Voy hacer una lista y vaya  hasta el supermercado. ¿Le parece?
 - Está bien Guillermo

Al entrar con la bandeja vio que Pedro dejaba el celular arriba de la mesa de luz  y ni preguntó con quién hablaba, ya demasiado tenía con esa llama de celos que se expandía por todo su cuerpo
 - Estaba hablando con Marcelo… me dijo que viene dentro de un rato antes que llegue el médico, sentí la puerta
- Si, era Ángeles. Fue hacer las compras, ahora vuelve. Qué bueno que viene Marcelo porqué yo tengo que salir un rato… Espero  escuchar lo que diga el médico y salgo con él.
 No le gustó  lo que escuchó, seguro que estaba agotado de estar haciendo de enfermero y se iba al encuentro de alguien.
- No quiero desayunar, me voy a bañar.
- Bueno… te bañás y después desayunamos. Sin ninguna queja, ¿entendido? Dale, acércate que te acompaño al baño y te ayudo
- No… yo puedo sólo. No necesito del gran Graziani
- ¡Dale che! Dejemos  de lado las peleas y los sarcasmos por un rato y dejá que te ayude.
La verdad era que sólo no podía y quería estar presentable antes que llegara el médico. Por eso, de mala gana, se abrazó al cuello de Guillermo que muy despacito lo condujo al baño y allí bajó la tapa del inodoro y lo sentó a Pedro mientras dejaba correr el agua caliente de la ducha...
Como hipnotizado por los ojos de ese hombre se dejó sacar la remera y los bóxer, quedándose sin nada puesto encima.
El vapor del agua caliente ya envolvía el espacio, un leve temblor que nacía desde su cuello y recorría todo su cuerpo le dio entender que no era la fiebre la que lo consumía en ese momento, sino la mirada de deseo que reflejaba ese  otro par de ojos
 
Se sintió descubierto… El cazador, en ese instante, era arrinconado por la propia presa que, temerosa, esperaba su final. Si esto fuera un relato de Discovery Channel,  aunque claro no era así, la presa sabía muy bien lo que quería y como conseguirlo
Ansioso, con sus brazos rodeó su cuello más fuerte y presuroso buscó sus labios antes que el cazador escapara, mientras esa lengua provocadora y esos labios gruesos arrasaban con su boca y sin nada de cordura cayó preso de su boca y se entregó a ese beso, a esas manos que  acariciaban su espalda por arriba de su camisa que estaba adherida a su cuerpo como la propia piel. Trató de tomar el control de la situación y le fue imposible, la presa anticipaba sus reacciones y las aplacaba redoblando sus deseos... Entre gemidos de uno y de otro se dejó arrastrar, no luchó más y se entregó a ese huracán de pasión.
Cuando sintió que ya no había más barricadas y que el cazador deponía armas y se dejaba amar, ahí mismo se sintió vencedor, aunque sabía muy bien que solo era una batalla ganada hasta recorrer el  largo camino hacia su corazón.
- Cielito… pará un poco…  Tenés que bañarte, van a venir el médico y Marcelo
- Me baño con vos, sólo ni en pedo
- Pedro… vos sabés muy bien que lo que menos quiero es bañarte
- Claro que lo se… y yo quiero lo mismo. Cogeme Guillermo.
- Pedro… no me provoques. ¡No soy de fierro, che!
No lo dejó hablar, se abalanzó sobre él y los dos terminaron juntos  abrazados bajo  el agua caliente,  uno completamente desnudo y el otro todo lo contrario
- ¡Ay, pendejo del orto! ¡Lo conseguiste! Me mojé todo…

-Todavía no conseguí nada de lo que quiero...- Le susurró mientras su mano se perdía entre su entrepierna buscando su miembro y sus labios le suplicaban que se sacara la ropa... Mordió sus gruesos labios y le susurró muy despacio
- Claro qué me voy a sacar esta ropa… y después te voy arrinconar en la pared y te la voy a poner toda…  y vas a gemir y gritar que sólo la mía te gusta. ¿Me escuchaste bien animalito?
Mientras hablaba su ropa cayó al suelo dejando al descubierto su virilidad. Tan deseado se sentía Pedro que no le importó para nada cuando Guillermo lo atrapó en un rincón  y sin ninguna contemplación lo penetró haciéndolo gritar, perturbado sintió como su miembro era masajeado a la vez frenéticamente por una de las manos de Guillermo
- ¿Te gusta? Abrí más las piernas Pedro… apoyate con un brazo sobre la pared. Decime algo Pedro
Que podía decir en un momento tan esperado… Era él, no había dudas… Sólo él podía llevarlo del odio al amor en un solo paso
- Pedro ¿qué te pasa?
 Asustado se detuvo… Era un pelotudo, se olvidó de su enfermedad. Por dejar paso a sus bajos instintos no pensó en lo más importante, en su querubín.
- Guillermo… amor no pares, te necesito adentro mío
- ¿Estás seguro chiquito? Date vuelta, mírame a los ojos…
Pedro giró su cuello en busca de sus ojos y de su boca, sus labios se unieron en un beso de mutuo acuerdo y Guillermo, con más calma, volvió a penetrarlo lentamente, más despacio,  con un ritmo acompasado. En cada embestida de placer Pedro ansiaba que Guillermo entrara en él más profundamente, para obligarlo se aferró más a él mientras sus labios le susurraban palabras de alto contenido erótico
-¡Quiero más Guille! Toda mi amor… movete más rápido. ¡Cogeme…! Como me calentás…!
Cada palabra dicha por Pedro más provocaba que  Guillermo perdiera el control, y cada embestida se volvía frenética y agresiva hasta llegar los dos al mismo tiempo a un final demoledor
Exhaustos y casi sin ganas de nada se bañaron mutuamente se besaron  y se secaron
- ¿Que me mirás Graziani?
- Te miro porqué tenés un léxico bastante sucio vos
- ¡Ah yo...! Gracias a mi léxico vos remontaste la situación que se venía en picada, te aclaro.
- ¡Jajaja! ¡Lo que me faltaba escuchar…! Yo me detuve porque pensé que te sentías mal, sos de lo peor… ¡yo en picada! Vestiste rápido que van a llegar el médico y Marcelo. ¡Ay la puta madre…! ¡Ya debe haber vuelto Ángeles!
- ¿De qué te preocupás? ¿Desdé cuando te preocupa el qué dirán? 
- Eso es lo de menos, sólo me exaspera ser un farsante para mi entorno querido. Salgo primero y después te vas a la cama callado cómo un buen niño
 - Si papá
 - ¡Pedrooooooooo! ¡Dejate de joder!
Salió cambiado de ropa y al ver que no había nadie volvió al baño. Pedro ya había llegado por sus propios medios al dormitorio y se acostó cómo pudo mientras Guillermo acomodó el bañó lo mejor que pudo
Pedro estaba extenuado. Había sido muy bueno lo vivido con Guillermo pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Su cuerpo le pasaba factura y Guillermo se dio cuenta enseguida
- ¡Vos y tus provocaciones y mi  bragueta ligera...! La puta madre… ¿qué  te está pasando?  ¿Como te sentís? Quiero la verdad
- De la patada, aunque no me arrepiento de nada de lo que pasó... y vos?
- Yo tampoco, aunque vos y yo nos debemos una larga charla... Ahora lo más importante es que desayunemos
- No quiero Guille, no tengo hambre. Más tarde.
- No querido… así no es la canción. Te propongo algo
- No quiero tratos con vos
- No dije contrato. Escuchame antes de hablar… te doy diez besos y te tomás todo el desayuno completo
 - No me sirve… dame un beso cada media hora por veinticuatro horas y lo puedo llegar a pensar
- Y a vos te llaman boludo…
- Te olvidaste que aprendí del mejor
- Ya veo… Trato hecho. ¡A desayunar!
- ¡Jajaja! Trampas a mi no…
 - Pedro, no confías en mí!!!
- No Graziani, quiero adelantos con intereses desde ahora mismo… y claro que no confío en vos...


Se acercó a él y sin ningún empacho lo besó en la boca con mucha pasión y bastante bronca 
- No quiero que dejes nada en la bandeja, ¿me entendiste? 
- Si señor....  aunque, ¿los intereses donde están? 
- Te los voy pagando mientras vayas comiendo
Y así fue...  Bocado que Pedro comía,  Guillermo lo besaba cariñosamente. 
- Dale Pedro, ni dos tostadas comiste y todavía hay media taza de café con leche… parece que ahora el tramposo sos vos 
- No es eso, es que no tengo hambre… aunque no te niego que si me seguís besando no me voy a oponer
Guillermo lo miró fijo, Pedro tenía los ojos brillosos por la fiebre.... Se acercó y con su mano tocó su rostro
- De nuevo estás con fiebre, quiero que tomes la medicación chiquito…
- Bueno, y después mi beso,  si?
Lo miró con ojos de niño travieso... algo que a Guillermo cautivó y a la vez asustó ya que pensó, ¿qué pasaría con ellos cuando Pedro se curara...?
La lluvia seguía en Buenos Aires y Ángeles llegó con las bolsas al lotf.  No sabía muy bien si usar la llave o llamar con el timbre, la segunda opción fue la mejor.  Al poco momento Guillermo le abrió la puerta y le ayudó con las bolsas. Cuando llegaron a la cocina y acomodaron todo, Guillermo preparó café y le ofreció a Ángeles 
- Que día horrible… ¿no le parece?
- Si está bastante tormentoso señor...  ¿Que quisiera comer a mediodía? Puedo preparar algo 
- Ni pensarlo Ángeles yo voy a cocinar para los tres, usted ya demasiado tiene con limpiar este lugar… ¿no le parece?
- Bueno… si usted lo dice 
- Voy a ver a Pedro, no se encuentra bien... Si llaman avísame, seguro que es el médico 
- Claro que sí, no se preocupe.
Guillermo se acerco a la habitación. Pedro se había quedado dormido… se recostó al lado de él, su respirar no era nada normal y se sintió culpable porque él tenía algo que ver en eso, o mejor dicho,  mucho que ver… Aprovecharse de él en su condición  no había sido algo para enorgullecerse pero!!!  ¿Por qué siempre hay un pero...? ¿Cómo no valerse de ese momento si hacia tanto tiempo que no pasaba nada entre ellos y él ya podía recibir el premio al celibato más largo de su vida? Y como se reirían los que lo conocían si lo vieran en ese estado... Ojo con eso…
Para nada, lo que él siente no es un estado y es más que un sentimiento... Mientras lo observaba dormir buscó las palabras justas para expresar lo que él desea trasmitir a su mente... Su mismo corazón desea expresar lo que estaba viviendo, porque de algo estaba seguro… Ya no solo deseaba su cuerpo, quería el paquete completo. Lo aceptaba ángel y demonio, con lo bueno y lo malo, lo alegre y lo triste, lo lindo y lo feo, con sus miserias y riquezas, hasta era capaz  de entregar su propia vida por él… y pensar que ese lugar, hasta ese momento, tenía  solo un privilegiado. Su hijo… Eso era el amor, tener afecto por el otro y desearle lo mejor...
- No hay algo más fuerte... Yo te lo aseguro. Si me llegaran alguna vez a preguntar  que veo en vos... mmm… sonreiría, agacharía la cabeza y no respondería porque no quiero que se enamoren de vos....
Abrió los ojos y lo observó detenidamente sin decir nada...   De solo imaginar que escuchó lo que dijo en voz alta se le empezó a secar la garganta y las manos le traspiraban. Unos  golpes en  la  puerta lo sacaron del apuro...
- ¡Hola! ¿Cómo estás Guillermo? ¿Cómo te sentís Pedro? 
- Hola Marcelo, que bueno que viniste… tu amigo casi no probó el desayuno y está de nuevo con fiebre, a ver si vos hablás con él 
- No te preocupes Guillermo, yo le voy a dar un tirón de orejas... Che, ¿te comieron la lengua los ratones que no hablás?
Guillermo aprovechó para escapar… pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Sintió los ojos de Pedro en su espalda hasta que cerró la puerta tras de ellos....
- ¿Y che, tan mal estás...  que te quedaste mirando y pensando?
- Hola Marcelo discúlpame...  creo haber escuchado una declaración de amor entredormido...
- Cuando me llamaste hace un rato me asusté un poco, creí que serías capaz de levantarte y matarlo... Ahora llego... Y es todo lo contrario
- ¿Viste lo que se ha vuelto mi vida desde que llego él a ella? tiene el poder de llevarme del odio al amor en segundos 
- Escucho en esas palabras más potencia al pronunciar amor que la otra... ¡Dale pillín! Contale a tu amigo del alma que pasó desde que me fui ayer de aquí...

Guillermo agradeció a DIOS y a todos los santos la llegada de Marcelo, de las boludeces que había hecho en su vida esta se ganaba el globo de oro. ¿Cómo pudo abrir su bocota creyéndolo dormido...? Pero!!! ¿Por qué siempre hay un pero? Se dejó llevar… Tuvo un momento de debilidad, lo tenía tan cerca, podía observarlo detenidamente y responderse a sí mismo cuando y que lo llevo a enamorarse de él....  Aunque algo estaba claro ¿cómo lo enfrentaría? ¿Qué le diría para salir de esa situación? O no, mejor hacer como que no pasó nada y dejar que todo fluya por si solo... eso es lo que haría ya lo tenía dicidido...
- Señor Guillermo los de seguridad avisaron que está subiendo el médico
- Gracias ángeles... prepare más café, por favor.
- Si señor  
El médico llegó, reviso a Pedro mientras Guillermo y Marcelo tomaban un café sentados en el sillón
- La verdad Guillermo que yo no lo veo nada bien a Pedro 
- Yo tampoco por eso voy hablar seriamente con el médico cuando salga, capaz que haya que internarlo en una clínica y por supuesto que en la mejor, no te preocupes por los gastos
- Ese no es problema Guillermo, Pedro cuenta con una buena obra social, el problema es la fobia que le tiene a esos lugares... Temo que si lo internamos se escape 
- Bueno, no te niego que no es grato estar ahí, no es como ir a un parque de diversiones, aunque queda claro que ahí se puede curar y si es necesario lo ato a la cama y yo con él
- Eso estaría bueno para verlo....  No obstante tendría que hablar con él sobre cosas de su pasado… Disculpe, soy su amigo… usted me entiende 
- Claro que sí y te agradezco esta soga, ya me encargaré yo con sutileza de que me cuente todo 
El médico los llamó y adelante de Pedro reafirmó lo dicho 
- No podemos tener resultados positivos de la noche a la mañana, todo lleva su tiempo y mas la medicación, aunque ahora  va ser tomada cada seis hora seguimos con lo prescrito, tomar mucha agua, paños de agua fría, comer aunque sea poco pero comer, mucha tranquilidad y es muy seguro que la fiebre vuelva de noche. Cualquier cosa me llaman
- Lo acompaño doctor .... ustedes charlen mientras preparo algo para comer 
- ¿No era que te ibas vos? 
- Después...  Marcelo, ¿vos te podés quedar? 
- Guillermo, no necesito niñera
- Claro que si Guillermo, cállate Pedro
Guillermo acompañó al médico hasta la puerta y ahí lo interrogó
- Bueno doctor, a mi si dígame la verdad.... a mí no me oculte nada.... ¿cree que hay que internarlo?
- Si quiere la verdad primero lo diré que no hay que internarlo y segundo le recomendaría menos actividades físicas… ¿Me entiende no...? Por lo menos hasta que se mejore
Se puso de todos colores y no sabía que decir...
- Doctor.....
- Llámeme por cualquier cosa mi amigo...
¿Que mas podía pasar? Que la tierra se abriera y lo tragara completamente.

BABYLON... continuará


10 comentarios:

  1. Como lo esperaba!!!! Amo Babylon, se pone cada vez mejor!!!No tardes en continuarlo

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  2. Como dice Patri... ¡Cómo lo esperaba! Felicitaciones Madame! Hermoso capítulo, al fin apareció ese sentimiento tan real y sincero. No podía no pasar... Pedro es Pedro y Guillermo no es Guillermo sin su Pedro. Me atrapó ese enamoramiento, esas ideas encadenadas a el pacto del inicio que ya ha perdido poder... El amor ha ganado la batalla y la trinchera salta y aplaude! Madame, usted me ha devuelto la alegría. ¡Gracias!

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  3. Como dice Patri... ¡Cómo lo esperaba! Felicitaciones Madame! Hermoso capítulo, al fin apareció ese sentimiento tan real y sincero. No podía no pasar... Pedro es Pedro y Guillermo no es Guillermo sin su Pedro. Me atrapó ese enamoramiento, esas ideas encadenadas a el pacto del inicio que ya ha perdido poder... El amor ha ganado la batalla y la trinchera salta y aplaude! Madame, usted me ha devuelto la alegría. ¡Gracias!

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  4. Como dice Patri... ¡Cómo lo esperaba! Felicitaciones Madame! Hermoso capítulo, al fin apareció ese sentimiento tan real y sincero. No podía no pasar... Pedro es Pedro y Guillermo no es Guillermo sin su Pedro. Me atrapó ese enamoramiento, esas ideas encadenadas a el pacto del inicio que ya han perdido fuerza y poder... El amor ha ganado la batalla y la trinchera salta y aplaude! Madame, usted me ha devuelto la alegría. ¡Gracias!

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  5. Buenisimo capitulo!!!!! Las reacciones de los dos y los dialogos son fascinantes!!!! Pero que bien escribis...no me canso de repetirlo pero es la pura verdad!!!!! El unico pero que le pongo es que tardan demasiado los capitulos !!!!!! Bravo y a esperar....un beso Pilar

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  6. ES LA SEGUNDA VEZ Q LO LEO Y DLSE Q LO VOY A LEER VARIAS VECES MAS!! ME ENCANTA BABYLON, COMO SE PROVOCAN, SE AMAN, SE EXASPERAN! TODO ME GUSTA!! POR FAVOR NO TARDES MUCHO EN LA CONTINUACION Y MENSAJE PARA RADIO EL DELTA!! QUE PASA QUE SE ESTA PUBLICANDO TAN POCO?? QUISIERA MAS HISTORIAS MAS DIAS POR SEMANA, POR FAVOR??
    GRACIAS

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  7. muy bueno laura te felicito mara rosas

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  8. Aplausos lo más esperado te felicito, hasta la próxima

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  9. La felicito madame la verdad se paso con esta historia leí todos los capítulos de una sola sentada y quede fascinada....excelent aplauso cerrado!!! *****majo

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